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El aprendiz visto por una teleco
El aprendiz visto por una teleco uando me entrevisté con Luis Bassat para ser su consejera en el programa “El Aprendiz”, me vino a la cabeza, además de la alegría por la oportunidad de vivir la experiencia que se me presentaba, la pregunta: ¿delante de la cámara yo?, pero si lo que puedo saber de la TV está relacionado con canales de video, de audio, transmisión de señal, modulaciones, filtros… En los días siguientes, por mi memoria de ingeniero iban pasando los recuerdos profesionales de los años 80 y 90 del pasado siglo, y de mi participación en el lanzamiento y desarrollo de la telefonía móvil en España. Y recordé que, mientras estaba en la escuela, sorprendentemente apenas había estudiado la telefonía móvil. En aquella época tan solo empezaba a hablarse de comunicación en celdas y, en cambio, sí había estudiado con cierta profundidad la TV digital. Curioso, la TV digital comienza a instalarse en nuestros hogares 20 años después, cuando la telefonía móvil tiene ya una penetración del 96% . En cualquier caso, yo había vivido la telefonía móvil y la TV detrás de la mesa de estudio, la mesa de despacho, las salas de reuniones con directivos, ingenieros y abogados, y esto era diferente, porque suponía vivir la televisión delante de la cámara, con maquilladores, estilistas, técnicos de imagen, técnicos de sonido, técnicos de producción, dirección del programa, realización… Todo un equipo de profesionales que son los que realmente hacen real que veamos una imagen. Era la comunicación por televisión, pero no desde los diseños de los circuitos, ni desde el tratamiento de la señal, sino desde el lugar que finalmente vemos en la imagen. Y ahora confluían, en la experiencia que iba a vivir, esas preguntas que solemos hacernos los ingenieros: el cómo y el por qué de las cosas. Una oportunidad de vivir en primera persona la teoría y la práctica del gran medio de comunicación de masas, que es la TV. Y yo iba a ser atrapada por las tripas de la cámara, en lo que se me imaginaba una especie de trampa mortal, de “dama negra” venenosa, como una red, no de circuitos, sino de tela de araña. En los días siguientes, me fui dando cuenta de que mi formación de ingeniero de telecomunicación, me daba un bagaje inicial. Regina Knaster Ingeniera de Telecomunicación El aprendiz visto por una teleco Muchos habéis tenido la oportunidad de ver en “La Sexta” el programa “El aprendiz”, un atractivo talent show, emitido ya con éxito en la NBC estadounidense y en la BBC británica. En esta ocasión en el programa, bajo la batuta de Luis Bassat, 16 jóvenes compiten por triunfar en el mundo de la empresa y conseguir un trabajo en Grupo Bassat Ogilvy España, premio final de la versión española de este concurso. Pero Bassat ha contado con dos consejeros en este programa, que han acompañado en todo momento a los concursantes. Una de ellas, Regina Knaster es ingeniero de telecomunicación. En este artículo nos narra su experiencia frente a la cámara, integrando un equipo de 200 personas que trabajan al unísono para llegar a los telespectadores. C TECNOLOGÍA Y SOCIEDAD. El aprendiz visto por una teleco La gestión de situaciones complejas y estrategias de negociación El equipo de diseño y el equipo técnico, incluyendo vestuario maquillaje y peluquería, todos maravillosos profesionales, como a lo largo de dos meses de rodaje pude apreciar, tenían el propósito de vestirme, maquillarme y peinarme, como una autentica “dama negra” o, en el mejor de los casos, como una especie de “Cruella de Vil”, que intenta despellejar a los 18 concursantes, como cachorrillos de dálmata, para hacerme un abrigo de piel. Una dura negociación que afrontar, con zapatos de tacones infinitos, camisas, vestidos, ojos negros y librando alguna propuesta arriesgada de cuero apretado y maquillaje y peluquería de mujer fatal. Y algo más, yo también era sonido e imagen. Me sentía “tendido de cable” en la sala de juntas, en la que estaba microfonada y ocultaba el micrófono pasando el cable entre la ropa para que no fuera visible por la cámara. Tenía “la petaca” y sabía “a priori”, que ponerla en “mute” me permitía cierta libertad para hablar sin ser escuchada por 100 personas que no veía, y que sabía en todo momento me escuchaban y veían a mí. Eso sí, instantes tardaba alguien en venir a decirme que no “me cogían” y que había problemas de sonido conmigo. Conocer “mute” era el problema. Se trataba de un concurso por un puesto de trabajo de seis cifras, aunque no exactamente un concurso de ofertas en el sentido en que, como ingenieros, estamos acostumbrados a presentar. Pero un concurso a fin de cuentas: competitividad, preparación, esfuerzo y trabajo. Entrevistas de trabajo con demostración de capacidad y habilidad para llevarlas adelante. Había una enorme sala de reuniones, un escenario impresionante para cualquier Consejo del más alto nivel de una gran compañía. El ambiente me resultaba más familiar (estaba detrás de la mesa) aunque también he de decir que, cuando vi la sala de juntas de Luis Bassat, no recordaba haber estado en una mesa tan grande, ni en un despacho tan impresionante, con aquellos tonos fríos que no daban lugar a la más minima calidez. Más podía parecer una muy elegante sala de quirófano. Y nosotros, Heinrich y yo, dispuestos a ser los ojos y los oídos de Luis a lo largo de las pruebas, para diseccionar nanométricamente la actuación de los aspirantes a aprendiz. Las piezas empezaban a encajar en un puzzle perfectamente orquestado por la excelente direc- “Yo había vivido la telefonía móvil y la TV detrás de la mesa de estudio y esto era diferente, porque suponía vivir la televisión delante de la cámara” TECNOLOGÍA Y SOCIEDAD. El aprendiz visto por una teleco tora del programa, Sonia Barros, por el magnifico realizador, Sergio Lazarov, por el director de producción, Ignacio Pérez-Tabernero y, cómo no, por los productores ejecutivos Guillermo Gómez y Bob Merrilees. Pero además, y especialmente cuando comenzó el rodaje, vi otro mundo técnico del que los ingenieros de telecomunicación no conocemos lo suficiente. Vi otro mundo relacionado con nuestro trabajo, o quizá consecuencia de nuestro trabajo, y que me pareció absolutamente espectacular, ya que hace que llegue un producto final a las televisiones. El programa ha movido a 200 personas, organizadas en torno a “Dirección” y “Producción”, con cuatro grupos de concursantes seguidos en todo momento, y en los mismos tiempos de acción, por cámaras, sonido, equipo de redacción y claro, por Heinrich y por mí. Es a partir de estas 200 personas de dónde parte todo un entramado de trabajo, una logística de actividades que incluye planificación de las pruebas, guionización, localizaciones, permisos, tiempos de desplazamientos de equipos, sincronización de cámaras y sonido, improvisación, organización… Muchas piezas independientes y dispersas entre muy diversos profesionales que dan como resultado una imagen, una voz, un instante de acción. Desde el punto de vista de distribución de tareas y funciones, Dirección gestiona el contenido, se encarga de los dossieres de las pruebas, de los guiones, de las normas, de la edición final del programa. Producción gestiona que todo lo que dirección establece por contenido sea posible de realizarse, preproducción y logística, lo que podríamos denominar el trabajo de campo. El equipo de realización, quizá lo que más despertó mi curiosidad, coordina una sala de juntas con ocho cámaras, una “móvil” con una mesa gigante llena de leds para control de cámaras y sonido; y en el exterior: cámaras, pértigas de sonido con “plumero” para atenuar ruido en la señal de audio, y las pruebas tipo: “hola, hola, me tienes..”, “no te cojo”, “cambio de canal”, “existe una fuerte interferencia con la señal de audio”… El rodaje de cada prueba, se realiza durante tres días, la primera jornada es de presentación de la prueba, formación de equipos, lectura de dossier y planificación. El segundo día de ejecución, y el tercer día de evaluación del trabajo de los equipos en la sala de juntas por Luis Bassat, donde un equipo gana y otro pierde. El equipo que pierde despide a un concursante. Un ritmo vertiginoso, de jornadas de dieciséis a dieciocho horas, con semanas continuas, ya que no se descansa, porque el sábado y domingo son lunes y martes, y donde pierdes la noción del día en que estás porque el rodaje no para. En algunos momentos, sentí que el trabajo y las jornadas continuas sin descanso eran tan intensas como los lanzamientos de compañías que había vivido muchos años atrás. “El programa ha movido a 200 personas, organizadas en torno a “Dirección” y “Producción”, con cuatro grupos de concursantes seguidos en todo momento, y en los mismos tiempos de acción, por cámaras, sonido, equipo de redacción y claro, por Heinrich y por mí”
30 oct 2015
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Ingeniería solidaria en un mundo en crisis
TECNOLOGÍA Y SOCIEDAD. Ingeniería solidaria en un mundo en crisis n la declaración de los Objetivos del Milenio, Naciones Unidas reconoce el valor y la relevancia que tienen las tecnologías en el desarrollo humano y en el propio cumplimiento de esos Objetivos. Algunas tecnologías incrementan y mejoran, por sí mismas y de forma directa, las condiciones de vida de los seres humanos, como por ejemplo, las tecnologías de abastecimiento de agua, que mejoran la situación higiénico-sanitaria de la población. Pero la tecnología también influye en el desarrollo humano de una forma indirecta, al ayudar al crecimiento económico y al aumento de la productividad. Ese incremento de recursos económicos puede invertirse en mejorar la educación, la salud y el empleo e, incluso, también puede emplearse en desarrollo y despliegue de nuevas tecnologías, cerrándose el círculo virtuoso. Barreras para poner la tecnología al servicio del desarrollo humano No obstante, eso no significa que cualquier tipo de tecnología y en cualquier circunstancia, contribuya a un auténtico desarrollo humano. La razón esencial es que la aplicación de la tecnología encuentra unas barreras que han de tenerse en cuenta a la hora de plantear su despliegue en los países en vías de desarrollo, a fin de minimizar su impacto negativo. Estas barreras surgen de las particulares circunstancias que marcan las diferencias entre los países pobres y los países desarrollados, y pueden sintetizarse en los siguientes aspectos: – El desarrollo de las tecnologías está condicionado por las zonas ecológicas o climáticas donde se ha previsto su uso. Las tecnologías desarrolladas para las necesidades de los países del norte, casi todos con climas templados o fríos, no siempre son trasladables, a zonas con climas tropicales o subtropicales, donde se ubica la mayoría de los países en vías de desarrollo. – La tecnología, más allá de la mera herramienta física, es un producto que no puede desli- Felipe Moreno Ingeniero de Telecomunicación Ingeniería Sin Fronteras – ApD E Fernando Hurtado Ingeniero de Telecomunicación Ingeniería Sin Fronteras – ApD Ingeniería solidaria en un mundo en crisis ¿Podemos dejar a su suerte a los más desfavorecidos con la excusa de la crisis mundial? Naciones Unidas reconoce el valor que tienen las tecnologías en la reducción de la pobreza y en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, pero dicha contribución se ve lastrada por una serie de barreras agravadas por la reciente crisis financiera, medioambiental y social. La crisis mundial nos afecta a todos, pero su impacto alcanza sus máximos niveles entre los más desfavorecidos, haciendo que las cifras de mortalidad infantil, personas hambrientas y sin acceso al agua potable, se estén incrementando de forma dramática. En este artículo, Ingeniería Sin Fronteras Asociación para el Desarrollo describe las barreras que dificultan el despliegue de tecnologías para el desarrollo en los países del sur y hace un llamamiento para que la crisis económica no adormezca la conciencia solidaria de la sociedad y, en particular, de las principales entidades financiadoras de los programas de ayuda al desarrollo. TECNOLOGÍA Y SOCIEDAD. Ingeniería solidaria en un mundo en crisis garse del resto de prácticas sociales en la que está inmersa. Por tanto, las tecnologías desarrolladas y empleadas en un determinado entorno socio-cultural, habitualmente han de someterse a cambios para que puedan adaptarse a otros entornos diferentes. – Los bajos ingresos y los precarios niveles de educación y formación de la población de los países pobres, dificultan la implantación de soluciones tecnológicas, porque no posibilitan unos niveles de consumo que rentabilicen las inversiones, y por las potenciales complicaciones que, en muchos casos, presenta su utilización por una población mayoritariamente analfabeta. – Los precios unificados que se fijan a nivel mundial, consecuencia de los monopolios temporales que se conceden, por imperativo legal, a los titulares de las patentes de desarrollo, resultan altos para los países pobres, dificultando el acceso a ciertos productos que pueden tener gran importancia para esos países. – Por último, la escasa o nula capacidad de los países pobres para desarrollar nuevas tecnologías o adaptar las tecnologías importadas a sus necesidades el desarrollo, dificulta la sostenibilidad de las soluciones implantadas, al contar con el mercado como único medio de suministro de tecnologías. Impacto de la crisis económica en la ayuda al desarrollo Estas barreras se han visto agravadas por las consecuencias de la crisis económica que se ha producido a nivel internacional, y que está afectando a todos los países del mundo. Hay que tener en cuenta, por encima de cualquier otra consideración, que el impacto de la crisis está siendo mucho más severo sobre las condiciones de vida de las poblaciones desfavorecidas de los países del sur, que sobre las de los países del norte, ya que en éstos existen sistemas avanzados de protección social, además de las redes de apoyo familiar, y, aparte de eso, en estos países se han activado diferentes mecanismos financieros para reactivar la economía, mientras que en aquellos, en los que ya existían, previamente, millones de personas en condiciones de extrema pobreza, los Estados no tienen capacidad para amortiguar los impactos fuertemente negativos de la crisis, ni reciben ayuda financiera internacional para adquirir esa capacidad. Por lo que se refiere, concretamente, a los efectos de la crisis sobre el despliegue de tecnologías para el desarrollo humano, uno de los aspectos de más relevancia es su impacto en los programas de Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD), por la inevitable tendencia de las administraciones a recortar estos programas en una situación de fuerte incremento del gasto público y de aumento del déficit. En España, la Administración central del Estado ha mantenido, prácticamente sin recorte, el presupuesto de AOD para 2010, pero algunas Comunidades Autónomas y Ayuntamientos lo han reducido sustancialmente, lo que dificultará el desarrollo de los programas de ayuda a los países del sur. El otro gran instrumento de ayuda son los programas de desarrollo financiados desde la sociedad civil, especialmente los canalizados a través de ONG de Desarrollo, mediante aportaciones de particulares y de asociaciones, colegios profesionales y entidades privadas. En la actual situación de crisis, el apoyo económico de los ciudadanos a las ONG no ha mermado de manera relevante, debido a la fuerte conciencia solidaria de muchos ciudadanos comprometidos con las ONG. Sin embargo, las aportaciones de las empresas y otras instituciones se han reducido sustancialmente. Este hecho no significa que, en todos los casos, el compromiso de las empresas e instituciones con esta causa sea menor, pues es cierto que la situación que están atravesando muchas de ellas es bastante grave, con cuantiosas pérdidas económicas que las han obligado a recurrir, incluso, a recortes de plantilla, cuando no al cierre de la empresa, pero en otras, menos afectadas por la situación, el impacto de la crisis se ha traducido, en el peor de los casos, en una reducción de sus beneficios, y es, particularmente, a esas empresas e instituciones, a las que, desde Ingeniería Sin Fronteras, hacemos un llamamiento para que conserven su conciencia solidaria y mantengan, en la medida de sus posibilidades, el compromiso con la causa de los más desfavorecidos, posibilitando, así, la continuidad de los programas que ayudaban a financiar, sin perder de vista la circunstancia, tan paradójica como injusta, de que las personas de los países pobres, siendo las que menos responsabilidad han tenido en el origen de la crisis, son las que más duramente están padeciendo sus efectos. TECNOLOGÍA Y SOCIEDAD. Ingeniería solidaria en un mundo en crisis ISF ApD desarrolla en Perú el programa Willay, (“comunicar” en lengua quechua), con los siguientes objetivos: – Apoyo a instituciones públicas locales mediante el despliegue de infraestructuras de telecomunicaciones en 16 lugares (edificios municipales, centros de salud, centros educativos, etc.). – Difusión de tecnologías de telecomunicaciones en entidades públicas y empresas, mediante la puesta en servicio de 3 centros de formación y un laboratorio para la impartición de cursos ISF ApD desarrolla en la provincia de Cabo Delgado de Mozambique un programa integral cuyos objetivos son: – Dotación de infraestructuras de agua potable, electricidad y telecomunicaciones a 18 centros de salud. – Mejora de las condiciones higiénico-sanitarias de una población de 20.000 personas mediante la creación de infraestructuras de agua potable y saneamiento. Centro de Salud de Mariri (Mozambique). “En la actual situación de crisis, el apoyo económico de los ciudadanos a las ONG no ha mermado de manera relevante, debido a la fuerte conciencia solidaria de muchos ciudadanos comprometidos con las ONG. Sin embargo, las aportaciones de las empresas y otras instituciones se han reducido sustancialmente” Programa de Mozambique Programa Willay (Perú) Curso de redes inalámbricas.
30 oct 2015
Artículo BIT
Las telecomunicaciones son una varita mágica
TECNOLOGÍA Y SOCIEDAD. Las telecomunicaciones son una varita mágica Aclaración semántica El carácter polisémico del término “información” produce enojosos malentendidos. Empiezo, pues, aun a riesgo de aburrir –mis disculpas–, aclarando cómo voy a emplearlo aquí: información es toda variación en nuestro entorno exterior percibible (a través de los sentidos) y que es posible entender. Los conocedores de Jean Piaget verán que no hago más que aprovechar su análisis de la adquisición de conocimiento –aprehensión más asimilación–, porque creo que lo que no se puede convertir, en sí mismo o como ingrediente, en conocimiento –una “información internalizada”–, no es información. Excluyo así las variaciones no percibibles; que, sin embargo, potencialmente contienen información: pasan a serlo si se transducen. Tampoco permito la inclusión de extensos registros numéricos –salvo guías–, que también pueden descodificarse en información mediante oportunos procesos, como el cálculo de determinados promedios. Establecida la acepción, cabe adjetivarla, casi siempre desde un punto de vista personal: accesible, relevante, …; y sus contrarios. También puede medirse: es mayor cuanto más improbable; pero, pese a que en nuestra ingeniería y ambientes afines se denomine, por extensión, información a esta cantidad, ya aclaró Claude Shannon en un artículo poco leído, “The Bandwagon”, de qué hablaba cuando hablaba de ese modo: de la dificultad de representación, que crece con la cantidad. La representación de la información Se me ha oído decir que todos los watios son iguales, pero todos los bits son distintos. No pretendo defender, claro está, que resultan irrelevantes cuál es la fuente y cómo se transporta y entrega la energía; pero la energía se aplica para funciones físicas; y la información, para usos mentales, por lo que sus piezas dependen no sólo del contexto exterior, sino del previo conocimiento. De ahí que la libertad de transducción sea mayor en las TIC: no sólo no es esencial el soporte físico de las variaciones reales –aunque haya de conocerse para una interpretación completa–, sino que resulta permisible cambiar la escala (Esta chocante conclusión me lleva hoy a pensar que los bits son duales: diferentes según el contexto, iguales sin que importe su tamaño). Propiedad muy singular: considérese el éxito que tendría proponer a los consumidores que aceptasen un miliwatio como representación de los kilowatios que necesitan sus electrodomésticos, o a los usuarios de Aníbal R. Figueiras Vidal Presidente de la Real Academia de Ingeniería Las telecomunicaciones son una varita mágica Es un honor para la revista BIT, contar en este número 179 con la contribución del Presidente de la Real Academia de Ingeniería. Aníbal R. Figueiras realiza en este artículo un certero análisis sobre nuestra ingeniería, vinculada íntimamente con el concepto de información: “todos los watios son iguales, pero todos los bits son distintos”. Esa información, como elemento inmaterial es para el profesor Figueiras una de sus principales bazas. TECNOLOGÍA Y SOCIEDAD. Las telecomunicaciones son una varita mágica muchos servicios que se valiesen de una prestación simultánea de los mismos. Aún más: la información ni siquiera requiere conservar el (aparente) carácter analógico de sus variaciones; y es relativamente sencillo cambiar códigos en representaciones digitales. De modo que no sólo es posible recurrir a los soportes electromagnético, electrónico y óptico, sino que la posibilidad de cambio de código fue aprovechada ya por Samuel Morse y la conversión analógicodigital- analógico a partir de los trabajos de Homer Dudley y la patente de Alec Reeves. La representación digital ofrece como fundamental ventaja la resistencia frente a las perturbaciones –distorsión, ruidos– y a otras variaciones de los símbolos empleados (Esta ventaja puede aprovecharse intensamente en las TIC por la especial insensibilidad a la escala de la información). Así ocurre con los fonemas en el habla y con las letras en la escritura manual. Porque el lenguaje es digital, construyéndose con fonemas el oral, o con alfabetos (extendidos con códigos numéricos) el escrito. Hechos nada sorprendentes: son la única manera de evitar la confusión absoluta que nacería de una multitud de hablantes dejando sus rasgos personales –articulación, pronunciación, entonación, etc.– de forma irreversible en mensajes orales realmente analógicos; de modo similar, en manuscritos. Y hay información en el tono, la expresión y los gestos –es más del 80% de la cantidad de información en una conversación presencial–; pero es otra, aunque tenga relación con lo que se dice. Los códigos de las lenguas son incomparablemente más elaborados que los empleados en las TIC, porque en estos ambientes la tarea es calcular y transmitir: el único complemento preciso es la protección frente a errores. Mucho más elaborados, repito, y con sustanciales beneficios derivados de una integración en sílabas, palabras, sentencias y discurso bajo reglas gramaticales, sintácticas y semánticas. Estos códigos nos son accesibles –aunque hayamos de aprender a hablar, a leer y a escribir– porque coevolucionamos socialmente con ellos. Por el contrario, no nos es posible interpretar una larga lista de bits. La combinación de sencillez y potencia expresiva de las lenguas es tan afortunada que ha dado lugar a la deslumbrante belleza de la Literatura: el escritor dispone de una materia prima viva (lo están las palabras, porque las impregnamos con nuestras emociones), y la complicidad del lector –un acuerdo que excede la aceptación del código– produce placer intelectual porque se está comprobando la ilimitada utilidad del proceso para comunicarse. La Naturaleza es sabia al permitir la digitalización de lo que conviene que sea digital: también nuestro sistema visual –sistema: incluye las partes del cerebro que intervienen en la visión– reconoce formas –objetos reales o posibles–, y no navega sin timón ni brújula en una tormenta de intensidades luminosas y tonalidades cromáticas. De modo que la digitalización “Los códigos de las lenguas son incomparablemente más elaborados que los empleados en las TIC, porque en estos ambientes la tarea es calcular y transmitir: el único complemento preciso es la protección frente a errores” para la comunicación en soporte electromagnético supone una aproximación a la Naturaleza, no un alejamiento. A los ingenieros nos ha costado gran esfuerzo dar ese paso: si explicásemos cómo lo hemos dado, y las prodigiosas ventajas que aporta, seguramente se conseguiría mayor aprecio social para tecnologías y profesionales. El valor de la información y de las telecomunicaciones La información puede ser no sólo relevante, sino valiosa; cuando lo es para alguien es porque aúna novedad y utilidad (no necesariamente material, ni económica). Curiosamente, lo mismo que se dice, desde otras perspectivas, de la investigación y de la innovación. Otra vez parece asombroso lo obvio: la creación –que incluye la formulación de leyes físicas, la concepción de ingenios mecánicos y el hallazgo de procedimientos, además de la artística– es un proceso puramente mental, que después puede elicitarse o llevarse a cabo, o no. Resulta de la sabia combinación de la información recibida con nuestro conocimiento. Conclusión: como el conocimiento es información previamente internalizada, su origen remoto es… la información. Los humanos –y otros muchos seres vivos– tomamos decisiones –elegimos entre alternativas– en busca de un mejor futuro –a veces, por surpervivencia–. Tomar una decisión consiste en apreciar una cierta situación –recibir información de un “caso”– y optar por una actuación de acuerdo con esa situación y con nuestro conocimiento, que nos permite evaluar las consecuencias que acarrearía cada una de las elecciones posibles. Otra vez: información inmediata más internalizada (para evitar interpretaciones equivocadas, resaltaré que el conocimiento, en el sentido que aquí empleo, incluye las emociones –resultado de la información sobre las consecuencias de elecciones anteriores– y las preferencias o valores –que suelen nacer de información recibida de otras personas–). Pues bien: las TIC son ventajosas herramientas para manejar y transmitir información; incluso en volúmenes o a velocidades que nuestro cerebro no alcanza, operando en lugares a los que nos está vetado acceder, o buscando información latente. El volumen de datos que se registra cada año verosímilmente ronda ya el orden de magnitud de los zettabytes (zetta: 1021, mil trillones). Al exagerado promedio de un millón de caracteres por libro, equivaldría a más de cien mil libros por persona. Poca cosa con respecto a la información real -¿qué tal, simplemente, la posición y el vector velocidad de cada molécula de agua?–; pero coincidiremos en que sería tan ingrato como poco útil tener que manejar tales cantidades de información. Las TIC nos ayudan para acometer razonables porciones de esa tarea. En particular, las telecomunicaciones proporcionan la mejor solución al compromiso espaciotiempo para el intercambio de información –la comunicación–. Cosa completamente distinta es que buena parte de cada zettabyte registrado sea irrelevante para casi todos. El mayor desafío subsistente radica en dotar a los usuarios de las mismas posibilidades de que disponen en el mundo físico: la capacidad de fijar su atención en lo que deseen, evitando la insufrible molestia de percibir el movimiento de cada gota de agua en la espuma de todas las olas. Los costes de las telecomunicaciones Evitaré entrar en controversia sobre ciertas políticas y prácticas tarifarias, por mor de no alejarme del núcleo de la exposición; diciendo, eso sí, que opino que caben mejoras. Pero resaltaré el continuo abaratamiento de las conversaciones telefónicas desde sus inicios, y que disponer de una buena conexión a Internet supone un gasto escasamente mayor que la suma de la amortización del equipo preciso para ello y el consumo eléctrico asociado a un uso frecuente –no enfermizo–. Y es poco arriesgado predecir que la última componente pronto TECNOLOGÍA Y SOCIEDAD. Las telecomunicaciones son una varita mágica “Las TIC son ventajosas herramientas para manejar y transmitir información; incluso en volúmenes o a velocidades que nuestro cerebro no alcanza, operando en lugares a los que nos está vetado acceder, o buscando información latente” TECNOLOGÍA Y SOCIEDAD. Las telecomunicaciones son una varita mágica cambiará el sentido de la desigualdad. La mención del consumo de energía me permite pasar a otros costes que se asocian a las TIC declarando que soy sensible a ellos, y no sólo en estas tecnologías. Siempre ha sido mi postura entender la sostenibilidad como un requisito en el diseño y la implantación de las tecnologías. Pero no un objetivo: es cierto que ha habido y aun hay errores y abusos; sin embargo, hay que respetar la distinción entre el “para qué” y el “cómo” si se pretende evitar sesgos en planteamientos y conclusiones. Cuando se elige una opción tecnológica para llevar a cabo un proceso industrial o prestar un servicio, se ha de decidir bajo el inviolable principio de que nada es gratis y preocuparse por el balance entre ventajas e inconvenientes valorando y contabilizando todos los aspectos en juego. Es inadmisible que la merma de recursos no renovables o los efectos en el medio ambiente no se incluyan. Dicho lo anterior, distingo entre las publicaciones que tratan de estos efectos con origen en las TIC: me considero obligado a separar los que hacen uso de argumentos ponderados en un tono constructivo, como [1], y las diatribas panfletarias con reminiscencias (neo)ludditas que revuelven indiscriminadamente témporas, velocidad, magnesia, culo, gimnasia y tocino, como [2]. En [1], la Profesora de Computación y Ciencia de la Información Carla Gomes, de la Universidad de Cornell, examina la situación con conocimiento del tema y exquisita ecuanimidad. Sin dejar de identificar amenazas, como el hecho de que el consumo energético de todos los centros de cálculo ha igualado al consumo total conjunto de Holanda y Argentina, sentencia: “La sostenibilidad computacional nos dará las herramientas para equilibrar las necesidades medioambientales, económicas y sociales”; y combina sensatas apelaciones a la consciencia prudente con el examen de posibles soluciones de carácter tecnológico. Considero mejor recomendar su lectura que escribir aquí una síntesis. No voy a replicar aquí “in extenso” a lo que publica en [2] el Profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Magburg, Jörg Becker, tanto porque me alejaría de lo que quiero tratar en este artículo cuanto porque la cortesía me obliga a reservar a Telos esa respuesta detallada. Remito al amable lector al artículo original para que pueda verificar por sí mismo cómo el autor, después de atribuir confusamente ciertos desastres –daños por la explotación de recursos y el depósito de residuos en el Tercer “Las telecomunicaciones proporcionan la mejor solución al compromiso espacio-tiempo para el intercambio de información –la comunicación” TECNOLOGÍA Y SOCIEDAD. Las telecomunicaciones son una varita mágica Mundo– no ya a la impiedad del capital, sino a la intrínseca perversidad de las tecnologías –dejando al margen, eso sí, a los políticos y la política–, tras reclamar la ética casi en monopolio, y antes de mandar al Infierno de Dante no a todos los “profetas”, sino a algunos seleccionados por él, ejecuta un recital de lo que los psicólogos cognitivistas denominan “contaminación narrativa”, pretendiendo convencer de que algo es nocivo mediante su asociación con cosas o asuntos de connotaciones negativas –tampoco justificadas– (en mi opinión, el Profesor Becker está mucho mejor cualificado para pasear con la cara vuelta hacia la espalda por las profundidades del Averno. Todos, por inevitables razones biológicas y sociales a las que ya me he referido, hacemos predicciones. El castigo ha de reservarse para las perjudiciales. Desgraciadamente para el Profesor Becker, MacLuhan, Negroponte y Gates parecen menos proclives a éstas que él). Ejemplos: el consumo de energía de todos los centros de cálculo equivale al de Las Vegas, la ciudad del juego; si Alemania prescindiese de Internet podría cerrar dos centrales… nucleares. Aparte de demostrar limitaciones graves en el conocimiento técnico, estas comparaciones persiguen ocluir todo asomo de razonamiento objetivo. Sería tragicómico que a Alemania se le ocurriese erradicar Internet: cómico por preocuparse del chocolate del loro; trágico, porque no podría cerrar dos centrales nucleares: tendría que cerrarlas todas, ya que casi al momento regresaría a la no tan idílica época predindustrial. Recapitulación en forma de recomendaciones Concluyo resumiendo en recomendaciones lo expuesto: Primera: la accesibilidad de la información relevante no basta para obtener todo su potencial beneficio; se necesita un adecuado conocimiento. Una formación razonablemente profunda y completa, y no como meros usuarios, resulta más que recomendable. Se hace precisa una conveniente dosis de Ciencia y Tecnología. La combinación ayudará grandemente a ganar conocimiento a partir de la información. Segunda: las telecomunicaciones –como la computación– tratan con algo esencial para los humanos: la información. Las personas y las organizaciones del sector debemos resaltarlo y solicitar atención y aprecio; al tiempo, debemos acometer la búsqueda de los avances necesarios para su mejor gestión integral, que han de incluir dispositivos y sistemas para una real personalización. Tercera: las I+D+i –y la educación–, motores de los avances que se persiguen, merecen la preocupación de todos, pero muy particularmente de los cargos políticos, principales responsables de que se genere el conocimiento preciso para un mayor bienestar a través de mayores productividad, competitividad y respeto al entorno y mejores servicios asistenciales. Cuarta: las telecomunicaciones pueden verse como un sistema nervioso de la sociedad; esa función obliga a prestar directa atención a las necesidades de otros sectores y ayudar a satisfacerlas de manera decididamente cooperativa. Y quinta: el ánimo adecuado para contribuir a que se sigan las cuatro recomendaciones previas es el del mago (esta imagen viene de la aceptación de la Tercera Ley postulada por Arthur C. Clarke: “Toda tecnología avanzada es indistinguible de la magia”) que propone trucos –aplicaciones de la técnica– e ilusiona a los espectadores –los destinatarios de las aplicaciones–. En las TIC, el truco verdaderamente difícil ya está implícito: la información es, sustancialmente, inmaterial. ¡Aprovechémoslo! 3 Bibliografía [1] C. P. Gomes: “Computacional Sustainability: Computacional Methods for a Sustainable Environment, Economy, and Society”; The Bridge, National Academy of Engineering (USA), 39, 4, 5-13;2009. [2] Jörg Becker. “Ordenadores y ecología. Una reflexión necesaria”; Telos, Fundación Telefónica, no. 81, 20-25; 2009. “Las I+D+i –y la educación–, motores de los avances que se persiguen, merecen la preocupación de todos, pero muy particularmente de los cargos políticos, principales responsables de que se genere el conocimiento preciso para un mayor bienestar a través de mayores productividad, competitividad y respeto al entorno y mejores servicios asistenciales”
30 oct 2015
Artículo BIT
Redes de Sensores Inalámbricos, la tecnología invisible
l concepto de Redes de Sensores o su tan extendida traducción inglesa Wireless Sensor Networks (WSN) se basa en una serie de pequeños dispositivos electrónicos que tienen acceso al mundo exterior por medio de sensores. El nombre que se le da a este tipo de dispositivos es el de “mote”, que proviene de la traducción inglesa de la palabra “mota de polvo” con la finalidad de indicar en una sola palabra dos de los conceptos principales: su pequeño tamaño y la idea de que pueden estar situados en cualquier lugar. Esta ubiquidad en su instalación y funcionamiento la consiguen principalmente a dos motivos. El primero de ellos es que son dispositivos autónomos que funcionan con baterías (similares a las de un teléfono móvil) las cuales permiten incluso ser recargadas mediante placas solares si la aplicación lo requiere. El segundo motivo es que todas las comunicaciones que realizan se basan en protocolos inalámbricos de bajo consumo como ZigBee, lo que les permite pasar del estado de latencia a realizar la transmisión necesaria y rápidamente volver a ese estado de mínimo consumo energético. Los “motes” tienen la capacidad de comunicarse entre sí mediante la creación de redes malladas (mesh networks) usando el protocolo ZigBee y retransmitir la información adquirida a través de la red hasta un punto de control que registre los valores observados e incluso tome decisiones consecuentemente. Son los propios “motes” los que se organizan automáticamente cada cierto tiempo para ver cuáles son las rutas de comunicación disponibles. Esto permite que los “motes” puedan ser cambiados de lugar para monitorizar un área distinta en un determinado momento. Se puede observar como el funcionamiento de la red se basa en una perfecta sincronía de todos los nodos. En una primera fase los dispositivos están en estado de latencia con la finalidad de consumir lo menos posible. En un momento dado salta la alarma periódica y toda la red se despierta al unísono permitiendo que unos nodos se comuniquen con otros y la información captada con sus sensores E David Gascón Director de I+D, de Libelium Redes de Sensores Inalámbricos, la tecnología invisible Las redes de sensores inalámbricas permiten monitorizar cualquier entorno por inaccesible y recóndito que parezca. Tal y como lo haría una red de insectos, los nodos sensoriales se distribuyen en el terreno y trabajan de forma coordinada para monitorizar los parámetros elegidos. “Una de las características más importantes de estos nodos sensoriales es que pueden permanecer en funcionamiento sin recarga de la batería durante años e incluso ininterrumpidamente usando una pequeña placa solar” pueda llegar al punto de recogida de los datos. Este mecanismo es lo que en Libelium hemos denominado como “el latir de la red”, y es una de las piezas clave del sistema de ahorro energético de las comunicaciones inalámbricas gestionadas por los dispositivos sensoriales. Una de las características más importantes de estos nodos sensoriales es que pueden permanecer en funcionamiento sin recarga de la batería durante años e incluso ininterrumpidamente usando una pequeña placa solar. Su consumo en estados de latencia (sleep mode) puede llegar a ser de unos pocos micro amperios, por lo que incluso pueden llegar a ser colocados en las copas de los árboles de un bosque con la finalidad de detectar incendios forestales o incluso en las orillas de los diferentes tramos de los ríos para controlar las crecidas repentinas del nivel del agua, evitando en ambos casos catástrofes mayores. Viendo las características de estas redes, es fácil enseguida dejarse seducir por las miles de aplicaciones posibles en todos los ámbitos y sectores comerciales. Por un lado tenemos la oportunidad de mejorar el concepto de “agricultura de precisión” mediante el control de viñedos e invernaderos con sensores de humedad en tierra, radiación solar, humectación de la hoja e incluso otros muy precisos como los dendrómetros que permiten conocer en tiempo real qué cantidad exacta de agua está absorbiendo la vid, de forma que se pueda llegar a controlar incluso las propiedades del vino que se quiere obtener. Otra de las aplicaciones siguiendo esta línea sería el control de riego en campos de golf, donde podría monitorizar qué cantidad de agua necesita cada zona con independencia del resto, de forma que se regara de forma individualizada haciendo que no se desperdicie agua en zonas donde no se necesita. Siguiendo aplicaciones para el sector primario podemos destacar el uso de sensores de gases para granjas, donde es especialmente importante que las crías de ganado (tanto porcino como bovino) no sufran intoxicaciones debido a las altas concentraciones de amonio (NH3) , sulfuro de hidrógeno (SH2) y metano (CH4) que se producen en estos entornos. Las actividades de monitorización del medio ambiente también se ven fuertemente representadas mediante la creación de redes sensoriales para la detección de incendios forestales y de crecidas en los ríos en ambos casos de forma preventiva. El control de la contaminación se ve doblemente reforzado. Por un lado podemos conocer la calidad del aire que respiramos usando sensores de contaminación como el de NO2. Por otro, incluso podemos tener sensores monitorizando la calidad del agua (salinidad, PH) en diferentes tramos de los ríos. El entorno urbano también se ve fuertemente favorecido mediante la creación de mapas de ruido mediante sensores de decibelios acústicos distribuidos estratégicamente y por la creación de calles inteligentes capaces de detectar el tráfico que pasa por ellas así como los sitios de parking libres de los que dispone. El tener esta información en tiempo real puede ayudar a los servicios municipales a canalizar anticipadamente el tráfico de forma que no se produzcan retenciones y a los ciudadanos a ahorrar tiempo incluso a la hora de aparcar, La vida de las personas en las ciudades puede verse mejorada mediante el control de la radiación ultravioleta que incide en cada punto estratégico (como las playas). De esta forma se puede avisar al ciudadano de la peligrosidad en determinados días de una exposiTECNOLOGÍA ción prolongada. En entornos urbanos también posibilitan la creación de redes de control de recursos (smart metering), que permiten entre otras cosas conocer la cantidad exacta de energía o agua que se está utilizando en diferentes puntos y así detectar escapes o consumos innecesarios por la red eléctrica o de tuberías (ciudades sensoriales). Su aplicación en Logística nos demuestra que no sólo son capaces de monitorizar el entorno sino las mismas cosas. Pensemos en un container con mercancía delicada (sueros, medicinas, comida) que viaja durante varios días hasta el destino final. En este caso se podría monitorizar no sólo su posición a través del GPS, si no las condiciones a las que ha sido sometido en el proceso de transporte. Parámetros como los golpes y vibraciones (mediante un acelerómetro) u otros como si el producto ha sido sometido a las condiciones óptimas de luz, humedad, temperatura nos permitirán conocer incluso si se ha respetado la cadena de frío. Además de las aplicaciones que hemos visto en agricultura también tienen su uso en el estudio de la flora y fauna tanto terrestre como marina, permitiendo desde la monitorización y localización mediante GPS de las reses o piaras en entornos de pasto hasta el estudio de mareas y corrientes en el caso de que los nodos sensoriales sean integrados en las boyas marinas. Su uso para seguridad y emergencias también está ampliamente extendido mediante la creación de perímetros de acceso a la entrada de edificios (sensores de presencia infrarroja - PIR), o incluso mediante la detección de apertura de puertas y ventanas con sensores de efecto Hall. La monitorización del estado de las personas mediante el uso de sensores biométricos tales como pulso cardíaco, pulsioximetría o ECG, permite monitorizar ininterrumpidamente y desde casa a un paciente que pudiera estar en una situación de observación liberando así recursos del centro hospitalario. Otro de los conceptos que se está empezando a oír es el de “Internet of things” , el cual refleja esta nueva tendencia a hacer que tanto los objetos que nos rodean (el coche, la nevera, etc) como el entorno sean capaces de hablar y de informar de lo que sucede en ellos en tiempo real, e incluso de generar alarmas. Por ello, la riqueza de la información adquirida dependerá siempre de la variedad de los sensores que seamos capaces de integrar en estos dispositivos. Hay que recalcar que las redes de sensores no sólo son capaces de recibir información sino que también pueden actuar en consecuencia y activar o desactivar relés que controlen un luces, el sistema de calefacción o incluso un motor que controle cualquier tipo de aplicación. El futuro de la era de la información pasa por ser capaces de digitalizar en tiempo real el mayor número posible de parámetros del entorno con la idea de controlar y optimizar el uso que se hace de sus recursos mejorando con ello la calidad de vida de las personas que viven en ellos.3 “Viendo las características de estas redes, es fácil enseguida dejarse seducir por las miles de aplicaciones posibles en todos los ámbitos y sectores comerciales”
30 oct 2015
Artículo BIT
Sistemas de radiocomunicaciones ferroviarios
Estos sistemas requieren un enfoque completamente distinto al de las redes comerciales de telefonía. En este caso, el diseño no se realiza desde un punto de vista de capacidad o rentabilidad, si no con el objetivo de conseguir la máxima fiabilidad y calidad de servicio para no afectar negativamente a la explotación ferroviaria. Desde el punto de vista de radiocobertura, ésta representa un gran reto para los ingenieros de telecomunicación pues los requisitos son muy exigentes y los entornos complejos. Los trenes de alta velocidad circulan a velocidades de hasta 350 Km/h por zonas con abruptos cortados, desmontes, viaductos, túneles, etc, mientras que los ferrocarriles metropolitanos circulan principalmente por túneles de características muy variables, con una elevado tráfico y en un entorno con múltiples interferencias. En todos los casos las comunicaciones deben proveer una elevada calidad de servicio medida en términos de disponibilidad y fiabilidad lo que exige un esmerado diseño de la red y una precisa optimización final. Evolución del sistema GSM-R El año 2000 se adopta la norma GSM II+ como sistema de comunicaciones para el sistema ERTMS, con el objetivo de garantizar la interoperabilidad en toda Europa. Este sistema pasa a denominarse GSM-R y se le asigna una banda propietaria. El sistema GSM-R dispone de funcionalidades muy avanzadas como la llamada de grupo, llamada de emergencia o un sistema de prioridades, imprescindibles para su uso ferroviario. También se emplea para las comunicaciones de datos del ERTMS nivel 2. Los enlaces de datos se realizan estableciendo una conexión conmutada igual a las empleadas para las comunicaciones de voz, lo que dificulta considerablemente el funcionamiento pues en caso de pérdida de llamada el procedimiento de restablecimiento es lento (10- 20s) lo que afecta notablemente al ERTMS. Para que el impacto sea mínimo es necesario imponer unos requisitos de calidad de servicio muy estrictos. El establecimiento de llamada debe ser muy rápido (<10s), la red debe poseer una baja probabilidad de error y una alta fiabilidad en los traspasos César Briso Rodríguez Profesor Titular UPM Miembro del Grupo NAP. COIT José I. Alonso Montes Catedrático de Universidad UPM Miembro del Grupo NAP. COIT Sistemas de radiocomunicaciones ferroviarios Las radiocomunicaciones aplicadas al transporte ferroviario han experimentado un espectacular desarrollo en los últimos años. Los ferrocarriles han incorporado comunicaciones de voz, datos y vídeo en tiempo real con el objetivo de optimizar la explotación y maximizar el rendimiento de las infraestructuras. Estas comunicaciones además resultan imprescindibles en líneas de alta velocidad o con tráfico elevado. Es una de las áreas de trabajo e investigación más punteras en España, que se ha convertido en un ejemplo para otros muchos países respecto a su modelo de transporte ferroviario de alta velocidad, gracias, en buena medida, a sus tecnólogos. TECNOLOGÍA Y SOCIEDAD. Sistemas de radiocomunicaciones ferroviarios con funcionamiento hasta 350Km/h. Además debe poseer elevados niveles de redundancia en todos los puntos. Para conseguir cumplir estos requisitos es necesario llevar a cabo un esmerado diseño y planificación de la red y una optimización posterior. Todo esto exige un gran esfuerzo de ingeniería que va desde la elaboración del proyecto de telecomunicaciones, a la realización de pruebas y medidas previas, replanteo, instalación y optimización final. Todos estos pasos son necesarios realizarlos en condiciones difíciles, ya sea mientras se construye la infraestructura o cuando está en explotación comercial. En este sentido la participación de organismos como el Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación (COIT) o grupos investigadores Universitarios ha permitido revisar los proyectos de Telecomunicaciones de las nuevas líneas de alta velocidad, verificando multitud de aspectos técnicos como la planificación de frecuencias, diseño de la red, cobertura en túneles, equipamientos, etc. Sistemas CBTC Los ferrocarriles metropolitanos operan desde hace años una extensa y avanzada red digital de comunicaciones basada en el sistema TETRA 450MHz principalmente. Esta red permite optimizar la explotación e incrementar considerablemente la eficiencia. En los últimos años, con objeto de optimizar y aumentar la capacidad de las líneas, se está llevando a cabo el desarrollo e implantación de sistemas CBTC (Communication Based Train Control) que incluye los sistemas ATP y ATO combinados con radiocomunicaciones de última generación que emplean técnicas de espectro ensanchado en la banda de 2.4GHz y distribución por cable radiante. Estos sistemas aumentan enormemente la eficiencia de la señalización clásica al permitir implementar conceptos nuevos como el cantón móvil, como los que ya operan en las línea 1 y 6 de Metro de Madrid. Las comunicaciones móviles de los “Metros” son las más avanzadas tecnicamente, pues emplean sistemas de banda ancha que permiten la transmisión de video de alta calidad en tiempo real junto a comunicaciones de voz y datos, como el Tebatren de Metro de Madrid. Estos sistemas permiten avanzar notablemente hacia la conducción automática de trenes que debe ser un objetivo para la próxima década. abril-julio 2010 57 “La participación de organismos como el COIT o grupos investigadores universitarios ha permitido revisar los proyectos de telecomunicaciones de las nuevas líneas de alta velocidad, verificando multitud de aspectos técnicos como la planificación de frecuencias, diseño de la red, cobertura en túneles, equipamientos, etc.” Sistemas de señalización Los sistemas de control y señalización también emplean multitud de nuevos equipamientos basados en radiofrecuencia. Así por ejemplo las balizas, nivel 1 y 2 realizan transmisiones de datos digitales de alta velocidad, o el sistema Eurolazo, complementario a las balizas, emplea la técnica CDMA para la transmisión de datos tierra-tren. El desarrollo y optimización de la tecnología propia de señalización dentro de los sistemas ERTMS o de los metropolitanos, es el reto para los próximos años. Perspectiva internacional El GSM-R fue adoptado inicialmente como medio para las comunicaciones de voz y datos del sistema ERTMS en Europa, pero actualmente va camino de convertirse en un sistema global al ser adoptado por otros países como China, India o Arabia Saudí. En particular China está instalando GSM-R en 75.000 Km de red ferroviaria, con 13.000 Km de alta velocidad que se equiparan con el sistema chino CCTS 3 compatible con el ERTMS nivel 2 y de los cuales 7.700 Km están en construcción o terminados en las líneas que se detallan a continuación. En cuanto a los ferrocarriles metropolitanos, la expansión y optimización de los mismos fomenta el desarrollo de los sistemas basados en comunicaciones. En esta línea resulta de sumo interés el desarrollo e implantación de sistemas de comunicaciones de alta capacidad que permitan la transmisión de voz, datos y video. Estos sistemas se están implantando también en los metropolitanos de grandes capitales como Sao Paolo, Méjico o Beijing que están experimentado enormes ampliaciones. Por lo tanto, para los próximos años se espera un fuerte avance de las comunicaciones aplicadas al transporte ferroviario, con redes cada vez más sofisticadas y con requisitos cada vez más exigentes.3 LINEA LONGITUD VELOCIDAD MÁXIMA EJECUCIÓN Beijing – Shanghai 1.318 Km 380 Km/h 2008 -2011 Wuhan-Guangzhou 1.068.6 Km 350 Km/h 2005-2009 Haerbin-Dalian 902 Km 350 Km/h 2007-2011 Beijing-Shenyang 676.335 Km 350 Km/h 2009-> Shanghai- Hangzhou- Ningbo- Fuzhou- Shenzhen 1.450 Km 250 Km/h-350 Km/h Zhenzhou-Xian 484.518 Km 350 Km/h 2009-> Shijiazhuang-Taiyuan 189 Km 250 Km/h 2005-2009 Shanghai- Nanjing- Hefei- Hankou- Chongqin- Chengdu 1.600 Km 250km-350 Km/h 2005-
30 oct 2015
Artículo BIT
Dynamic Computing
El modelo de la Blitzkrieg La Primera Guerra Mundial se caracterizó por espantosas e inútiles masacres de centenares de miles de soldados que se acumulaban para asaltar a pecho descubierto trincheras fuertemente defendidas. Los primeros tanques y aviones que aparecieron se utilizaban como mero refuerzo de la infantería. Tras aquella trágica experiencia, varios militares en toda Europa intuyeron que los nuevos avances tecnológicos se podrían utilizar para superar el sangriento estilo de los frentes de batalla estáticos. En 1937 el general alemán Heinz Guderian publicó el libro “Achtung- Panzer!”, en el cual exponía su concepción de lo que se llamaría guerra relámpago (Blitzkrieg en alemán). La Historia concedió a Guderian la oportunidad de poner en práctica su propia teoría tan sólo tres años después. Siguiendo la estrategia ideada por Erich von Manstein y el propio Adolf Hitler –dos personajes que conocían bien lo que era la guerra de trincheras–, la Bliztkrieg lanzada contra Holanda, Bélgica, Francia y Luxemburgo en mayo de 1940 no tenía parangón en la historia militar. En poco más de dos semanas los cuatro países quedaron a merced de Hitler, el ejército británico había tenido que ser evacuado a toda prisa en Dunkerque ante el riesgo de ser aniquilado. Aunque existían indicios y precedentes, los altos mandos aliados no lo vieron venir. Anclados en la gran guerra de desgaste que ganaron en 1918, desconocían o habían ignorado el libro cuyo autor era precisamente quien dirigía las panzerdivisionen en la punta de lanza del ataque alemán. Fuerzas que sobre el papel parecían superiores fueron arrolladas de una manera escandalosa, poniendo además de manifiesto las miserias de organización y liderazgo en el bando aliado. El secreto no era la tecnología, todos los contendientes disponían de ella, sino la manera de utilizar- José Eduardo Mohedano Córdoba Ingeniero de Telecomunicación y Máster en Dirección de Sistemas de Información y Comunicaciones Dynamic Computing “Aunque todos tienen ojos para percibir las apariencias, nadie comprende cómo he creado la victoria. Por esto, cuando he conseguido una victoria, no vuelvo a emplear la misma táctica otra vez, sino que, respondiendo a las circunstancias, varío mis métodos hasta el infinito.” (General Sun Tzu, El Arte de la Guerra) “Cloud Computing en combinación con el incremento del ancho de banda en las redes WAN, la expansión de la virtualización, los smartphones, las arquitecturas orientadas a servicios y otros componentes permiten adivinar enormes transformaciones en las estrategias, tácticas y procesos que se sustentan sobre las TIC” TECNOLOGÍA Y SOCIEDAD. Dynamic Computing la. La afinada orquestación de tanques, aviación, infantería mecanizada, ingenieros, paracaidistas y artillería autopropulsada, junto a la movilidad, rapidez, adaptabilidad, proximidad del mando operativo y el uso masivo de radiotelegrafía encriptada, conformaron una táctica de fulgurante éxito. La Bliztkrieg era lógicamente imitable tras la sorpresa inicial, pero ya no quedaban contendientes en Europa Occidental capaces de reproducirla. Tuvieron que pasar más de cuatro años hasta que el general Patton devolviera el golpe en sentido contrario. Una nueva forma de pensar La confrontación bélica es obviamente distinta de la empresarial pero comparten grandes parecidos, no en balde el general Sun Tzu es muy recordado en las escuelas de management. Entre las similitudes se encuentra el papel crucial de la innovación, de hecho el sector Defensa siempre ha sido el principal motor de innovaciones técnicas, la mayoría de las cuales se han trasladado luego a la sociedad civil, como ocurrió con la propia Internet. En ocasiones la aparición de una o varias innovaciones tecnológicas permite la completa redefinición de estrategias y tácticas del más alto nivel. La mayor importancia de una novedad puede pasar desapercibida si se considera de forma aislada, pero manifestarse en toda su extensión si se combina de cierta manera con otras innovaciones o con elementos previamente existentes. Por ejemplo, en el suplemento de negocios del diario El País, con fecha 10-octubre- 2010, se calificaba a Cloud Computing como “Outsourcing low-cost”. Está visión es cierta, pero a la vez parcial, pues contempla el fenómeno aisladamente. Cloud Computing en combinación con el incremento del ancho de banda en las redes WAN, la expansión de la virtualización, los smartphones, las arquitecturas orientadas a servicios y otros componentes permiten adivinar enormes transformaciones en las estrategias, tácticas y procesos que se sustentan sobre las TIC. El gran desafío para los departamentos de IT siempre ha sido encontrar la manera de crear valor para el negocio de sus organizaciones. En el nuevo escenario deberán intentarlo apoyándose totalmente o en parte sobre una infraestructura compartida que también está a disposición de la competencia. Hacerlo original es difícil y hacerlo inimitable casi utópico, así que en la mayoría de ocasiones el objetivo se reduce a obtener retorno de inversión más que ventaja competitiva. De hecho, muchas empresas se conforman simplemente con la eficiencia: hacer lo mismo por menos dinero o en menos tiempo. Pero no hay que sorprenderse y mucho menos avergonzarse, al fin y al cabo ocurre con casi todo, no sólo con las TIC. Aunque todos los sistemas y aplicaciones se pudieran “subir a la nube”, el papel de los departamentos IT y de su CIO no sería menos importante. Alguien debe gestionar desde dentro de la organización, más cuando la aparición de tecnologías alternativas a las ya “Entender la modularidad de la computación en nube y saber componer un buen puzzle eligiendo buenas piezas de entre las infinitas que existen son factores que pueden aportar grandes beneficios, medidos en valor, en coste o en eficiencia” TECNOLOGÍA Y SOCIEDAD. Dynamic Computing 118833octubre-noviembre 2010 69 existentes no disminuye la complejidad sino que la aumenta. Un servicio Cloud Computing en solitario resulta sencillo, pero combinarlo de manera integrada y coherente con el resto de servicios y aplicaciones de una organización puede no serlo tanto. De hecho, la complejidad suele ser tan elevada que no se puede gestionar en solitario, hacen falta socios. Nadie puede aspirar a conocer por completo toda la oferta TIC del planeta y mucho menos saber cómo se utiliza todo lo que se inventa. Y a la inversa, uno de los papeles del CIO es ponderar la influencia externa: la infraestructura TIC global crea presión para homogeneizar no sólo la tecnología sino también los procesos, lo cual puede llevar a las empresas incautas a diluir su identidad en la masa. Es más, externalizarlo todo tiene el enorme riesgo de acabar no sabiendo cómo funciona la tecnología, el paso siguiente es no saber aplicarla. Sin ninguna duda, en los departamentos de IT se van a producir fuertes transformaciones. Las TIC deben dejar de aparecer reiteradamente en el camino crítico (el que requiere más tiempo) de los cambios organizacionales. Ya se adivina el fin de la tendencia a “poner el huevo” sobre una infraestructura exclusivamente estática y vivir durante años de mantenerla. Es de esperar que dediquen más tiempo a pensar y menos a operar, su propio salario les va en ello porque pensar nunca será una commodity. De hecho muchos elementos no podrán operarlos aunque quisieran, pues ya no trabajarán sólo con activos propios. Entender la modularidad de la computación en nube y saber componer un buen puzzle eligiendo buenas piezas de entre las infinitas que existen son factores que pueden aportar grandes beneficios, medidos en valor, en coste o en eficiencia. Y la flexibilidad del mecano permitirá pasar rápidamente a otra cosa cuando el negocio lo necesite. En algunos ámbitos habrá que vivir con la maleta hecha. Lo mejor es que no hace falta tener mucho dinero para empezar a jugar a algunos juegos. Dynamic Computing La arquitectura de Von Neumann, basada en la ejecución de programas en una CPU tomando los datos de una memoria local, viene siendo extendida desde hace décadas. Internet puede ser vista como algo más que una red de interconexión, pues a los efectos la utilizamos como un ordenador global que no sigue la arquitectura de Von Neumann. Asimismo, la generalización de SOA y web services muestra una evolución decidida hacia la estructuración como servicios de las aplicaciones y de los interfaces entre ellas. Cloud Computing es capaz de complementar estas tendencias, podemos imaginar por ejemplo una arquitectura grid o SOA desplegada sobre varias ubicaciones en pago por uso. Existen infinitas posibilidades de aplicaciones personalizadas sobre una capa de servicios cloud (custom sobre commodity). Es más, el modelo en capas “as a Service” de Cloud Computing permite actuar de manera diferente en cada capa. Las llamadas Aplicaciones Compuestas están formadas por módulos y servicios ubicados en diferentes lugares, cercanos o alejados, propios o alquilados. El requisito deseado es que los servicios se puedan migrar fácilmente de una base a otra, ocultando la “La agilidad, el polimorfismo, la flexibilidad, la modularidad y la desagregación de componentes que al mismo tiempo hay que coordinar rigurosamente son rasgos característicos del nuevo escenario” complejidad a los usuarios finales y sin impactar su productividad. La portabilidad requiere un trabajo constante de conocimiento de la oferta y colaboración con partners. Los nuevos proyectos deben considerar su posible migración y su ciclo de vida debe contemplar la retirada total, incluso la autodestrucción. Poder replegarse velozmente puede ser tan importante como un time-to-market rápido, sobre todo en un modelo de pago por uso. No obstante, la decisión más difícil suele ser cuándo retirarse, más que el cómo, Churchill no se equivocó en esto. La agilidad, el polimorfismo, la flexibilidad, la modularidad y la desagregación de componentes que al mismo tiempo hay que coordinar rigurosamente son rasgos característicos del nuevo escenario. Asimismo, conceptos como “amortización” pierden su sentido cuando el activo no es nuestro. Incluso el outsourcing puede parecer un concepto trasnochado en ciertos entornos. Por supuesto, este dinamismo se puede ofrecer también desde una cloud privada, con la ventaja de que está bajo el control de la organización. Los gigantes tecnológicos están empeñados en que todo vaya más rápido, comenzando por el ancho de banda. Tendencias como la “web en tiempo real” requieren no ya rapidez sino incluso inmediatez. Escenarios, limitaciones y desafíos La gasolina siempre fue la principal limitación de la Bliztkrieg, tanto para los alemanes como para Patton. Además, la táctica no sirve en algunos terrenos ni contra ciertos contrincantes. Dynamic Computing no es apropiado para todos los entornos. Desde luego no lo parece para organizaciones con cultura acomodaticia, con aversión al riesgo, ni en procesos de negocio maduros que cambian poco o en los que las TIC apenas aportan valores diferenciales. Tampoco cuando a nivel tecnológico hay pocos estándares y muchas incompatibilidades. Sí es apropiada para empresas del siglo XXI de cualquier tamaño que no dan nada por sentado, con culturas de innovación constante y que están dispuestas a competir en los mercados globales, en escenarios cambiantes donde reaccionar pronto es crucial. Ideal para pruebas, pilotos de nuevos procesos y para startups que se abren brecha a modo de guerrilla. La capacidad de lanzar nuevos servicios sin inversiones iniciales favorece la innovación claramente, aunque sólo sea porque la posibilidad de equivocarse sale más barata. Dynamic Computing asociado a Cloud pública puede reducir los riesgos financieros pero incrementar los técnicos. Depender de proveedores externos con los que encima se habla poco encierra riesgos. Además el software es algo muy complejo, altamente propenso a fallos y agujeros de seguridad, mucho más en un entorno dinámico. Queda mucho por avanzar. De todas formas, Cloud Computing no es indispensable para Dymanic. Es más, a veces no es la distribución sino la concentración –incluso a veces la propiedad– lo que permite reaccionar deprisa, no se puede generalizar. En cualquier caso, Dynamic Computing requiere mucha preparación previa, aunque la ejecución sea rápida. Diseñar una infraestructura flexible y elástica requiere más trabajo que una estática. Y aunque la infraestructura sea variable, en cualquier caso el gobierno, la gestión, la seguridad, la auditoría y los planes de contingencia deben ser hábitos constantes. TECNOLOGÍA Y SOCIEDAD. Dynamic Computing “Dynamic Computing no es apropiado para todos los entornos. Desde luego no lo parece para organizaciones con cultura acomodaticia, con aversión al riesgo, ni en procesos de negocio maduros que cambian poco o en los que las TIC apenas aportan valores diferenciales” En cuanto al dinero, Cloud Computing no tiene por qué salir más barato. Vivir en un hotel puede salir a la postre más caro que comprarse una casa, así que normalmente sólo lo hacemos en períodos cortos. Pero, bueno, también hay que pensar que mucha gente no compra coche sino que siempre conduce de renting. Y hablando de coches, se suele presumir del tiempo que tardan en pasar de 0 a 100km/h. Análogamente, los proveedores de Cloud Computing se medirán por la rapidez de provisión de un nuevo servicio y su escalado posterior: en cuánto tiempo podemos obtener un determinado ancho de banda en Mbps, una cierta capacidad de computación en Teraflops, una capacidad de almacenamiento en Terabytes, un cierto número de usuarios del servicio, etc. Por su parte, un proveedor de servicios Cloud tenderá a optimizar su factor de carga para maximizar su rentabilidad: cuanto más ocupada esté su infraestructura más rentable, pero al mismo tiempo mayores dificultades para escalar rápidamente. Por tanto, hay que llegar a un compromiso entre ambos factores. Dada la imposibilidad de ofrecer la máxima capacidad a todos los clientes al mismo tiempo, el proveedor se verá obligado a fijar un límite para cada uno. Si el cliente necesita más capacidad que la máxima ofrecida, tendrá que saltar a otro proveedor. Los clientes que utilicen varios proveedores al mismo tiempo estarán haciendo uso de una especie de grid que ellos mismos tendrán que gestionarse. Mención aparte merece la Seguridad. Cuando uno piensa en ella, en seguida las ideas sobre Dynamic y Cloud se tornan conservadoras, aunque ya se está avanzando hacia nuevos paradigmas que dan por sentado que la empresa va a tener sistemas, aplicaciones y datos fuera del firewall local. En concreto, no hace falta ser muy avispado para darse cuenta de las enormes implicaciones de seguridad, incluso a niveles políticos y militares, que puede tener la posibilidad de subir anónimamente una máquina virtual a un proveedor remoto a modo de caballo de Troya, con el único requisito de pagar con una tarjeta de crédito. Baste pensar por ejemplo en el virus Stuxnet de Irán o en la “ciberguerra amateur” desatada en torno a las filtraciones diplomáticas en Wikileaks. Internet puede ser muchas cosas, entre ellas un campo de batalla, por tanto sujeta a una auténtica Blitzkrieg Computing. Respecto a Dynamic y Cloud, podríamos aplicar una famosa cita de John von Neumann acerca de su diseño: “Los usos que probablemente serán los más importantes son por definición aquéllos que no reconocemos en el presente porque están alejados de nuestro ámbito actual”.3 TECNOLOGÍA Y SOCIEDAD. Dynamic Computing “No hace falta ser muy avispado para darse cuenta de las enormes implicaciones de seguridad, incluso a niveles políticos y militares, que puede tener la posibilidad de subir anónimamente una máquina virtual a un proveedor remoto a modo de caballo de Troya, con el único requisito de pagar con una tarjeta de crédito”
30 oct 2015
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La sociedad de la ignorancia
iertamente, los individuos de cualquier época han mostrado siempre una tendencia a destacar la excepcionalidad de su tiempo y lo han hecho, sin duda, condicionados por el relieve que la proximidad proporciona de los sucesos vividos, por una actitud ineludible de admiración ante la experiencia sensible y por la percepción de la vivencia propia como un hecho remarcable, una percepción que ignora el carácter esencialmente monótono y homogéneo de esa sucesión constante de existencias que denominamos la Humanidad. Por lo tanto, para despejar la duda es necesario establecer un criterio claro que permita discernir qué tipo de acontecimiento constituye una singularidad en la evolución de nuestra especie y cual no. Para hacerlo es útil partir de una concepción materialista del ser humano: somos, en esencia, un primate con marcados instintos sociales dotado de un cerebro desarrollado y bien adaptado que nos proporciona una cierta ventaja competitiva ante otros animales, a través de una inteligencia que se manifiesta en dos facultades fundamentales: la habilidad para manipular nuestro entorno y la capacidad para comunicarnos de forma simbólica. Ni más, ni menos. C Antoni Brey Director General, URBIOTICA S.L. La sociedad de la ignorancia Si alzamos la vista y miramos a nuestro alrededor podemos constatar la existencia de una, en apariencia, profunda transformación: asistimos a un proceso de cambio en el cual se mezclan, de forma indisoluble, infinidad de interacciones y relaciones causales, que está afectando de forma drástica desde las convicciones de los individuos a la esencia de los sistemas productivos o a la estructura política de los Estados. ¿Cuál es la verdadera profundidad de la actual transformación? Ante el riesgo de sobrevalorar su importancia, es pertinente intentar precisar si se trata únicamente de una nueva capa de barniz en el proceso de construcción de la Historia o, bien al contrario, si nos encontramos ante una situación singular que modifica dicho proceso de forma radical e irreversible. “Ha aparecido una nueva categoría en la clasificación topológica de la comunicación humana, la de todos con todos, asociada a una compleja forma de red. Se trata de un hecho que constituye una verdadera revolución, comparable a la aparición del habla, la escritura o la imprenta, y realmente está transformando el mundo que nos rodea” Desde este punto de vista, el carácter de singularidad vendrá determinado por la existencia de alguna modificación sustancial en cualquiera de las dos facultades. Dicho de otra manera, los acontecimientos que en forma de batallas, revoluciones, cambios de régimen, auge y caída de imperios o hechos protagonizados por las personalidades más relevantes, que habitualmente interpretamos como hitos de la historia, no deberían ser considerados sino como las rugosidades inherentes del camino o, a lo sumo, como los ecos de transformaciones más profundas. Por el contrario, los saltos cualitativos en las habilidades para manipular el entorno, es decir, en la capacidad humana para dominar la naturaleza, tales como el control del fuego, la invención de la agricultura, el descubrimiento de los metales, la revolución industrial o el surgimiento de las actuales tecnologías de la información, han cambiado de raíz nuestra organización social y nuestra forma de interpretar la realidad. Los cambios en el otro factor, la capacidad de comunicarnos, aparecen incluso con menor frecuencia y son de una trascendencia aún mayor, pues la comunicación es la base de la cultura, entendida en el sentido más amplio y, por lo tanto, constituye el fundamento de todo lo específicamente humano que supera nuestra biología animal. Realizamos el aprendizaje cultural mayoritariamente por imitación o por enseñanza directa de un congénere. Sin la existencia de formas de comunicación sofisticadas, el mencionado proceso de transmisión de información resultaría extremadamente difícil. Cualquier innovación en la capacidad para comunicarnos debe tener, necesariamente, una incidencia profunda sobre la cultura y, por extensión, sobre la esencia diferenciadora de nuestra especie. Pues bien, esa capacidad de comunicarnos se transforma en contadas ocasiones, y lo hace en forma de saltos gigantescos cuya influencia es tal que determinan los principales cambios de rumbo de nuestra historia. En efecto, buena parte del éxito del género humano, el triunfo que hizo posible su difusión sobre la faz de la Tierra, es el resultado del primero de dichos saltos: la aparición del lenguaje. La gran expansión humana del Paleolítico, un proceso que se inició hace un millar de siglos y que llevó a nuestra especie desde las sabanas africanas a poblar la superficie entera del planeta, tuvo mucho que ver con el surgimiento de lenguas habladas similares a las de nuestros días. Posteriormente, la aparición de la escritura, el siguiente gran salto en la comunicación humana, marcó por definición el inicio de la historia, y un nuevo paso, el desarrollo de la imprenta, supuso el comienzo de la edad moderna. Más recientemente, el creciente protagonismo de las masas experimentado desde la Revolución Francesa, rasgo distintivo que otorga personalidad propia a la edad contemporánea, ha evolucionado en paralelo con la existencia de los medios de comunicación que hoy conocemos. Siguiendo esta línea de argumentación, debemos preguntarnos ahora si hoy nos encontramos ante una situación equiparable. Parece un hecho indiscutible que en unos pocos años los humanos nos hemos dotado de una nueva forma de comunicación. ¿Nueva? Es evidente que desde hace mucho tiempo disponemos de multitud de medios para intercambiar información más allá del simple lenguaje oral: la televisión, el teléfono y, naturalmente, el servicio postal de correos son algunos ejemplos de ello. Pero la perspectiva tecnológica no es, en realidad, la más adecuada para comprender las diferencias esenciales entre las diferentes formas de comunicación. Es preferible recurrir a un análisis de tipo topológico que nos permita clasificarlas en función de cómo fluye la información en las sociedades donde se dan. Hasta fechas muy recientes dicha clasificación incluía únicamente dos categorías básicas. La primera, la de las comunicaciones uno a uno, correspondiente a una topología de formas lineales; en ella debemos incluir la comunicación oral, el teléfono, el telégrafo o el servicio postal. En una segunda categoría, formada por las comunicaciones uno a todos y representada por una topología en árbol en la que un único emisor hace llegar su mensaje a un número elevado de receptores, cabría inscribir la prensa escrita, los libros, la radio o la televisión. La irrupción de una nueva gama de tecnologías destinadas a manipular y transmitir información ha creado un panorama completamente distinto. Por un lado, hoy existe a la mayoría de efectos una sola red formada por centenares de millones de conexiones permanentes de alta velocidad y por multitud de dispositivos aptos para proporcionar movilidad, lo cual representa un entramado dotado de unas potencialidades únicas y de una riqueza incomparablemente superior a todo lo que había existido hasta ahora. Por otro lado, se está produciendo un proceso de convergencia tecnológica que hace cada vez más invisible para los usuarios la complejidad subyacente, que tiende a integrar una amplia gama de servicios en todos los espacios de nuestra vida, desde el ámbito profesional y público hasta el más privado. Los individuos han dejado de ser simples receptores pasivos y se han convertido en elementos activos de una estructura dentro la cual se relacionan sin verse afectados por muchas de las restricciones que hasta hace muy poco imponía la existencia física del espacio y el tiempo. Las personas hemos incorporado las nuevas capacidades como una extensión de nuestra naturaleza, hasta el punto de convertirlas en imprescindibles para vivir en el mundo actual. Ha aparecido una nueva categoría en la clasificación topológica de la comunicación humana, la de todos con todos, asociada a una compleja forma de red. Se trata de un hecho que constituye una verdadera revolución, comparable a la aparición del habla, la escritura o la imprenta, y realmente está transformando el mundo que nos rodea. Físicamente, la magnitud laberíntica y turbulenta de nuestro mundo cambiante se sustenta, en última instancia, sobre una nueva forma de gestionar la complejidad que sólo es posible gracias a la existencia de máquinas dotadas de la habilidad para procesar información y, sobre todo, de la capacidad para intercambiarla con los humanos y entre ellas de forma automática. Todo ello conforma el esqueleto funcional de la estructura financiera del mundo, de la logística que hace posible la globalización o de los nuevos procedimientos de difusión de las ideas y las relaciones entre las personas. La constatación de la existencia de este gran salto nos autoriza, pues, a afirmar la rotunda singularidad de nuestro tiempo. Somos los protagonistas de un momento excepcional, un punto de inflexión “Somos los protagonistas de un momento excepcional, un punto de inflexión en nuestra trayectoria como especie que nos lleva a plantear, a pesar de nuestra inevitable ausencia de perspectiva, la idea de que nos encontramos en el inicio de un nuevo período de la historia” en nuestra trayectoria como especie que nos lleva a plantear, a pesar de nuestra inevitable ausencia de perspectiva, la idea de que nos encontramos en el inicio de un nuevo período de la historia. Nos hallamos en un momento de transición, asistimos al final de una época y al inicio de otra. ¿Qué podemos decir acerca de la nueva etapa? Sin duda vivimos hoy, gracias a la tecnología, en una Sociedad de la Información, y se suele afirmar que nos encaminamos hacia una Sociedad del Conocimiento, un concepto que se ha convertido en una nueva utopía, en una esperanza para tiempos desesperados, en una expectativa colectiva que nos permite mirar hacia el futuro con cierta ilusión. Es un hecho innegable que la tecnología ha propiciado el surgimiento de una Sociedad de la Información, organizada topológicamente como la Sociedad en Red, en la cual la acumulación de conocimiento se ha convertido en el elemento determinante para mantenerse a flote entre las turbulencias provocadas por una dinámica de cambio desbocada. La Sociedad del Conocimiento es una nueva fase de un sistema capitalista de libre mercado que aspira a poder seguir creciendo gracias a la incorporación de un cuarto factor de producción, el conocimiento, al clásico trío formado por la tierra, el trabajo y el capital. Pero, desde el punto de vista del individuo, ¿podemos también afirmar que nos encaminamos hacia una Sociedad del Conocimiento? ¿Las nuevas herramientas para manipular y acceder a la información nos van a convertir en personas más informadas, con más opinión propia, más independientes y más capaces de entender el mundo que nos rodea? ¿Cúal es realmente nuestra relación con la información y el conocimiento en un mundo hiperconectado? Quizás las mismas tecnologías que hoy articulan nuestro mundo y permiten acumular a ritmo exponencial un saber despersonalizado, nos están convirtiendo en individuos cada vez más ignorantes. Tarde o temprano se desvanecerá el espejismo actual y descubriremos que, en realidad, nos encaminamos hacia una Sociedad de la Ignorancia (se puede descargar gratuitamente el ensayo completo en http://www.thesecondmoderntimes. com/es).3 “¿Las nuevas herramientas para manipular y acceder a la información nos van a convertir en personas más informadas, con más opinión propia, más independientes y más capaces de entender el mundo que nos rodea? ”
30 oct 2015
Artículo BIT
Lo que la crisis nos enseña: el nuevo reto de las TIC frente al cambio climático
La lucha contra el cambio climático esconde una gran complejidad En los últimos años las TIC se han consolidado como una herramienta fundamental en la lucha contra el cambio climático, no sólo facilitando tecnologías que reducen la huella de carbono de terceros sectores, sino también permitiendo el seguimiento, la adaptación y la mitigación de sus efectos. La importancia de nuestro sector es tal en este ámbito, que sin abandonar los esfuerzos por reducir nuestra propia huella de carbono, se nos va a permitir aumentarla por el gran efecto positivo que esperamos generar en las emisiones de gases con efecto invernadero de otros sectores. La expectativa es alta, y sin embargo, parece que la adopción de las tecnologías TIC limpias, no está siendo tan rápida como se podía esperar inicialmente. Lo cierto es que el problema es complejo y esconde retos difíciles de conciliar a todos los niveles. – Para el consumidor, el reto medioambiental está claro en su mente y en un alto porcentaje (53%) prefiere productos y servicios sostenibles. Sin embargo, no está dispuesto, salvo en un porcentaje discreto (12%) a pagar más por ellos. – Para la empresa privada, las políticas medioambientales suponen una cierta oportunidad de diferenciación y por tanto, de negocio, pero sobre todo, los esfuerzos realizados por estas compañías están enmarcados en sus estrategias de responsabilidad corporativa para presentarse a sus clientes como compañías más humanas y cercanas a las preocupaciones del consumidor. La obligatoriedad de cumplir con una normativa medioambiental (ver Figura 1), cada vez más exigente en España, ocupa la segunda posición. Mientras que la presión de los clientes y el ahorro de costes, los a priori grandes motivadores de compra, ocupan sólo las últimas posiciones. – Para los países el problema es igual de complejo, pues ciertos sectores de la población lo demandan, pero el reto, además de ambiental es geoestratégico (de independencia energética si no pueden usar su propio carbón), de competitividad (las energías menos limpias son, en general, más baratas), de financiación… Seguramente esta complejidad puede explicar porqué el debate medioambiental, sin abandonarse, parece haber descendido un peldaño en la agenda internacional. Lo que nos enseña la crisis La crisis, tal vez, ha inclinado la balanza hacia el ahorro en los últimos años, condicionando la deci- Mª Ruth Gamero Tinoco Ingeniero de Telecomunicación Lo que la crisis nos enseña: el nuevo reto de las TIC frente al cambio climático El comienzo de siglo ha sido fructífero y esperanzador en el posicionamiento de las TIC frente al cambio climático y el avance en la buena dirección ha sido muy importante, sin embargo, la alianza Green y TIC (las comunicaciones también tienen mucho que ver en esto) parece que tarda en materializarse y en los últimos años, con la llegada de la crisis, parece que el problema se ha acentuado aún más. Quizás ha llegado el momento de bajar los pies al suelo y plantearse un reto más ambicioso. sión de compra desde el ámbito doméstico hasta el profesional o el de los propios gobiernos. Si observamos las barreras a las que se enfrentan las grandes empresas europeas a la hora de comprar tecnologías limpias (ver Figura 2) se observa como el primer lugar lo ocupan el coste de inversión que suponen, y también, la necesidad de priorizar la compra de tecnologías que aseguren el funcionamiento de la compañía a medio plazo frente a las tecnologías limpias por sí mismas. Esto, probablemente, ocurra igualmente en el ámbito doméstico. En muchos casos, el ahorro de costes que ofrecen las tecnologías limpias, no es suficiente como para hacer rentables por sí mismas este tipo de inversión, sumando además, que los clientes, en general, no van a admitir un sobreprecio por ello. La alta inversión que supone el despliegue de activos limpios es probablemente la principal barrera a la que nos enfrentamos, más aún en tiempos de crisis. Así, si las TIC quieren tener un papel preponderante en lo que el secretario general de la ONU definió en una de sus visitas a la ITU como “el reto moral de nuestra generación” todo nuestro sector tendrá que realizar el último y mayor de los esfuerzos: reducir los costes de las tecnologías limpias para que su implantación sea claramente rentable para nuestros clientes. Un ejemplo ilustrador Quizás el mejor ejemplo sea el más sencillo: la bombilla. La bombilla de bajo consumo es más eficiente energéticamente que la bombilla convencional o la halógena, esto es, para iluminar lo mismo que una bombilla convencional de 60W, es suficiente con usar una bombilla de bajo consumo de tan solo 10W, con el consiguiente ahorro en la factura, y lo que es más importante, con la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a la generación de la electricidad que no hemos consumido (nuestro objetivo final). Sin embargo, los consumidores no cambian sus bombillas, porque tardan en encenderse, la luz no es tan agradable, y porque si comparamos el ahorro obtenido en la factura de la luz a lo largo de su vida útil con el importante sobreprecio al comprar la bombilla, puede que medioambientalmente sí, pero económicamente, el consumidor no gana (el sobreprecio al comprar la bombilla de bajo consumo puede ser superior al ahorro en dinero durante su vida útil, antes de dejar de funcionar y tener que reemplazarla). Si a esto le añadimos que las bombillas de bajo consumo contienen sustancias dañinas para el medioambiente, el coste del reciclado estropea más aún el plan de negocio de esta tecnología. Necesitamos de un salto tecnológico que rompa el empate. Figura 1. Principales factores de decisión de compra de tecnologías verdes en las grandes compañías europeas. (Fuente – Come Clean Report) Figura 2. Barreras para la adopción de tecnologías limpias. (Fuente – Come Clean Report) Las TIC limpias se enfrentan a este problema cada día Esto no ocurre con todas nuestras tecnologías. Las redes móviles, por su estructura, disfrutan de una situación ideal en lo que se refiere a la eficiencia energética y el respeto al medio ambiente: los nuevos equipos de red y los terminales de acceso son sucesivamente más y más potentes (un nuevo equipo de red puede aumentar su capacidad por diez en cada generación) a la vez que son energéticamente mucho más eficientes. Simplemente el proceso habitual de renovación de la red y de los terminales móviles conduce, sin tener que hacer nada especial, a estructuras cada vez más eficientes energéticamente: en cada renovación de un equipo de red se reduce el número de equipos y a la vez el consumo energético unitario que demandan disminuye. Otros ámbitos de actuación de las TIC lo tienen más difícil, como en el caso de la domótica (automatización de los hogares), donde la inversión requerida depende del estado del tendido eléctrico interior, la inmótica (automatización de oficinas o edificios comerciales y públicos) donde el equipamiento y su precio es más profesional, las ciudades inteligentes, las soluciones de virtualización o de comunicación a distancia… A menudo, la inversión inicial requerida comparada con los ahorros obtenidos desaniman la adopción de este tipo de soluciones. Un ejemplo ilusionante Pero después de todo, no estamos tratando con un imposible. Si volvemos al ejemplo de la bombilla, el sector ha sido capaz de romper el equilibrio con la nueva tecnología de bombillas LED. Estas bombillas consumen aún menos energía que las de bajo consumo, no contienen sustancias peligrosas y su vida útil es mucho mayor (los fabricantes prometen 25 años), mejorando el plan de negocio del consumidor. Su precio aún es alto (la innovación también hay que remunerarla) pero los fabricantes estiman que en dos años, cuando su uso se generalice y se alcancen volúmenes de venta mayores, este bajará a niveles más asequibles para todos. De momento la bombilla LED está desplazando a sus competidoras en aplicaciones industriales y públicas donde una inversión a 25 años es más sencilla de entender, pero es de esperar que en un futuro cercano lo haga en casi todos los ámbitos. Por último, atendiendo al ejemplo que hemos usado se podría entender que el esfuerzo debe ser especialmente de los fabricantes de equipos y componentes, por ser la pieza básica sobre la que se construye cualquier solución TIC, pero no es cierto. Este reto pertenece a todo el sector: fabricantes de equipos y componentes, integradores, operadoras de telecomunicación (sin olvidar la colaboración con el sector energético)… Lo que cuenta para el cliente es el precio de la solución final (inversión, mantenimiento y reciclado) que sustituye a la tecnología “menos limpia”, después de sumar la aportación de cada uno. Conclusiones Sabemos que nuestro sector, en conjunción con el sector energético, tiene mucho que aportar a la lucha, seguimiento y mitigación del cambio climático, tal y como hemos explicado. La crisis ha venido a endurecer las condiciones en las que debemos desplegar las tecnologías limpias, regalándonos una buena dosis de realismo. Sin embargo (ver la figura 3), la importancia de comprar tecnologías verdes en el sector empresarial privado se ha mantenido o ha aumentado, a pesar de la crisis. Lo que nos falta ahora es dar el último salto con imaginación (innovación), voluntad (esfuerzo económico rentable) y también con algo de realismo práctico demostrando que nuestras soluciones no son sólo más eficientes sino también las más Figura 3. Importancia de las compras verdes a pesar de la crisis. rentables para nuestros clientes.3 (Fuente – Come Clean Report)
30 oct 2015