a tradicional idea de una Defensa asociada al territorio y capaz de responder a un ataque masivo ha sido sustituida por la concepción de una Defensa, más preventiva que paliativa, en la que han ido adquiriendo una importancia creciente las misiones propias de protección civil, reconstrucción y mantenimiento de la paz, tanto en territorio nacional como en el exterior. Las actividades asociadas a la Defensa implican para los países un volumen de gasto significativo que, en mayor o menor medida, los gobiernos intentan compensar apoyando a una industria nacional que genera riqueza interna y asegura el suministro de los medios necesarios. Por otro lado, en las últimas décadas los sectores civil y militar comparten muchas tecnologías (especialmente TIC) en imparable crecimiento de la mano de sus aplicaciones civiles, caminándose hacia una mayor integración de ambos sectores. Los cambios geoestratégicos de las últimas décadas, la globalización de los mercados y, más recientemente, la crisis económica mundial han repercutido en una reducción significativa de sus presupuestos, lo que se ha traducido en una reorganización de las empresas para mejorar sus posibilidades de competir. Se está produciendo un importante proceso de concentración caracterizado por multitud de fusiones y adquisiciones. Visto desde la perspectiva de los países de nuestro entorno, cabe resaltar que el entorno operacional actual es volátil, incierto, complejo y ambiguo, significativamente diferente del modelo de choque de fuerzas simétricas de la Guerra Fría. Es una situación complicada desde el punto de vista empresarial, pero lleno de oportunidades para el subsector TIC: las fuerzas expedicionarias aliadas necesitan intercambiar información de manera fiable y segura, para lo que requieren herramientas que propor- L Las nuevas operaciones militares requieren la ruptura de las barreras espaciales y temporales así como la adaptabilidad a las situaciones, precisamente lo que las TIC están aportando en casi todos los sectores de actividad en las últimas décadas. No debe sorprender, por tanto que los Ingenieros de Telecomunicación (IT), expertos naturales en estas tecnologías, jueguen un papel relevante en el actual complejo técnico-económico de la Defensa. En este artículo se analiza esta realidad. EL SECTOR DE LA DEFENSA Y LA INGENIERÍA DE TELECOMUNICACIÓN Juan Manuel Castro Herranz, Andrea Iglesias Brocos, Rodrigo Jociles Ferrer, María Mateo Iborra y Félix Pérez Martínez Miembros del Grupo de Trabajo de Defensa del COIT cionen conciencia situacional en tiempo real. Se trata de un magnífico estímulo para las soluciones tecnológicas que hayan de satisfacer esta demanda creciente. El sector de la Defensa en España Las FAS españolas han sufrido un enorme proceso de transformación en las últimas décadas hasta convertirse en una organización de primer nivel, con más de 130.000 profesionales bien formados y adecuadamente equipados, integrada en las estructuras internacionales y muy bien valorada por una sociedad que reconoce sus éxitos en las misiones que se les encomiendan. España dedica alrededor del 0,76% de su PIB, es decir un 5,57% de los Presupuestos Generales del Estado al sector de Defensa, de los que aproximadamente una cuarta parte se dedica a inversiones como la adquisición de nuevo material y un 13% a la adquisición de bienes corrientes y servicios. El Ministerio de Defensa ha apoyado a la industria tanto contribuyendo en su día a una mejor financiación de los programas más significativos, - con la ayuda del Ministerio de Industria- como gestionando una política de retornos, contrapartidas y compensaciones que han mejorado las capacidades tecnológicas de las empresas españolas. Ese volumen de inversión ha contribuido a consolidar un tejido industrial en el sector de Defensa que aporta tecnologías que podrían englobarse en distintos ámbitos (Electrónico e Informático, Aeroespacial y Naval). Las empresas españolas del sector participan en diversos programas de carácter internacional, así como en proyectos de I+D de un elevado nivel tecnológico. Las peculiares características del sector en cuanto a limitación tanto de la demanda como de la oferta, resultan en una concentración de la facturación del sector en unas pocas empresas. De hecho, el 75% de la facturación en el conjunto de la Defensa se concentra en las empresas EADS Construcciones Aeronáuticas, S.A., Airbus Military, S.L., Navantia, S.A., Indra Sistemas, S.A. y Santa Bárbara Sistemas, S.A. Sin embargo, no debe olvidarse la labor de las numerosas pymes del sector, cada vez más importante sobre todo en la introducción de nuevas tecnologías de alto valor añadido. Según datos de Dirección General de Armamento y Material (en adelante DGAM) para 2008 (últimos disponibles), en el sector electrónico/informático, que incluye las telecomunicaciones, guerra electrónica y otras áreas de interés para los Ingenieros de Telecomunicación (en adelante IT), el 50% de la facturación de Defensa en España lo consigue una sola empresa; incluso el 75% se obtiene sólo con la facturación de 4 empresas. Aún así, para asegurar su competitividad en la esfera internacional, estas empresas llevan a cabo alianzas, puntuales o permanentes, con otras empresas de Defensa del extranjero. Merece una mención especial la I+D llevada a cabo en el sector de Defensa. Esta se lleva a cabo tanto directamente en los centros del Ministerio de Defensa (INTA, ITM, CEHIPAR) como por parte de la industria, con el apoyo del Ministerio (como el programa COINCIDENTE, de fomento de la I+D en el ámbito de la Defensa) o por iniciativa propia. Queda ver cómo pueda afectar la crisis tanto a la I+D como a la industria del sector en su conjunto. El descenso del presupuesto de Defensa presiona para ir hacia una estructura más reducida en cuanto al número de empresas y a que éstas internacionalicen sus actividades. Las exportaciones de productos militares suman aproximadamente el 40% del volumen total y tienden a subir aunque existen importantes restricciones comerciales por el elevado proteccionismo de los países justificado por razones estratégicas y de necesaria seguridad en los suministros y el elevado proteccionismo de los países. Los cambios geoestratégicos de las últimas décadas, la globalización de los mercados y la crisis económica mundial han repercutido en una reducción significativa de los presupuestos, lo que se ha traducido en una reorganización de las empresas para mejorar sus posibilidades de competir” “ El tamaño de empresa y la cooperación internacional serán elementos esenciales para tener éxito en estos mercados. Afortunadamente, la industria española de Defensa actualmente produce tecnologías duales, de aplicación directa o con ciertas adaptaciones tanto al mercado de Defensa como al mercado civil, lo que contribuye a evitar su excesiva dependencia del primero. Las aplicaciones al campo de la Seguridad civil –mucho menos afectado por la crisis- es lo más inmediato, pero son muy numerosos los sectores potencialmente interesantes. El papel de la Ingeniería de Telecomunicación en el sector No existen datos publicados sobre la participación de los IT en el sector, Se sabe que sus recursos humanos son muy cualificados y que empresas como Indra, GMV o Isdefe disponen en sus plantillas de un elevado número de IT. De hecho, en las empresas del sector con fuerte contenido de TIC en sus actividades los consideran uno de sus principales activos. No parece que ocurra lo mismo en las administraciones públicas y particularmente en el Ministerio de Defensa y las FAS que han optado por la externalización de sus necesidades en este ámbito. Es evidente que en el sector de la Defensa el liderazgo en cuanto a las necesidades a cubrir la ejercen los militares, ya que son los que determinan, a partir la estrategia de Defensa Nacional definida por el Gobierno de la Nación, las necesidades de las que se deben dotar los Ejércitos y la Armada para el cumplimiento de la misión que les es encomendada. En este contexto los empleos y funciones más significativas realizadas por los IT en el proceso de adquisición de una capacidad militar son: u Como miembros de las FAS. Los IT pueden hacer carrera militar y aunque existen varias alternativas, el camino natural es formar parte de los cuerpos de ingenieros de los Ejércitos (Tierra y Aire) y de la Armada. Se accede por concurso-oposición y sus cometidos formalmente son “el asesoramiento, aplicación, estudio e investigación en materias técnicas propias de sus especialidades y los de carácter técnico o logístico relacionados con el mantenimiento”. En la práctica son cuerpos relativamente pequeños –consecuencia de la decisión de externalizar una buena parte de las actividades mencionadas- que realizan funciones de asesoramiento y control de los programas de adquisición de armamento y de puesta a punto y mantenimiento de los sistemas de información y comunicaciones. Casi siempre con un fuerte apoyo técnico exterior. u Como funcionarios civiles del Ministerio de Defensa. Se accede también mediante concurso oposición y los IT de estos cuerpos, un número también muy reducido, realizan funciones muy similares a las indicadas en el párrafo anterior. Su papel es muy significativo en el control de programas de armamento y programas de I+D llevados a cabo en la DGAM. u En las oficinas de apoyo al desarrollo de programas de armamento, de sistema de comunicaciones o de mando y control en un organismo público o privado. Son IT contratados en empresas, que trabajan en relación muy directa con los miembros de las FAS y realizan funciones de: análisis del estado del arte sobre los requisitos técnicos a implementar, elaboración de propuestas técnico-económicas y gestión de proyectos básicamente a nivel de dirección facultativa. u En las empresas del sector industrial, donde se realizan funciones de: desarrollo de productos/soluciones integrales y gestión de proyectos a nivel operativo, incluyendo la adquisición/desarrollo de material/software, instalación y puesta en marcha. Es una actividad de un volumen importante, con fuerte contenido tecnológico, que se concentra en unas cuantas empresas de gran tamaño y en centenares de medias y pequeñas empresas. Es con diferencia la parte del sector que más empleo suministra a los IT. Un empleo muy cualificado, que genera productos de gran valor añadido y no siempre adecuadamente valorado y gratificado. Cabe citar como actividad complementaria a las indicadas la que realizan los IT que participan en grupos de trabajo en organismos nacionales e internacionales para el desarrollo de estándares y normativa. Todas estas funciones son comunes a los del resto de ingenierías, pero el valor añadido de un ingeniero de Telecomunicación en todo proyecto es la transversalidad en la aplicación de sus conocimientos, sirva como ejemplo el tótem que para un ingeniero de Telecomunicación supo- Este sector es un campo de actividad de gran interés para nuestra profesión. Un sector para el que los IT están bien preparados, que les aporta posibilidades de desarrollar una buena trayectoria profesional y en el que se encuentran muy motivados por el contacto diario con las tecnologías más novedosas “ ne el ciclo de vida que abarca desde el desarrollo de una aplicación hasta el diseño del medio a través del que se emite la señal, y que es un buen ejemplo de la versatilidad que se puede aportar en un proyecto. Por otro lado, no debemos de olvidar el papel del IT como gestor de alto nivel. En la carrera militar es difícil que un oficial del cuerpo de ingenieros llegue a ocupar un puesto del máximo nivel por estar orgánicamente destinados a aquellos oficiales que ejercen la actividad principal del ejército en el que están destinados, a los miembros de las escalas generales de carácter operativo. Por ejemplo los oficiales y jefes del Arma de Ingenieros del Ejército de Tierra alcanzan con mucha mayor facilidad el empleo de General que los “ingenieros politécnicos” del mismo Ejército. En este sentido se puede afirmar que la carrera profesional está limitada por la especialización técnica. En las empresas ocurre algo similar con una cultura de encasillamiento del ingeniero en su faceta técnica. De hecho, por regla general los directivos de las empresas del sector tienen formación económica o de las ramas de Organización de las ingenierías. También es cierto que poco a poco aumenta el porcentaje de directivos que son Ingenieros de Telecomunicación, entre ellos podemos destacar a los dos últimos premios de Ingeniero del año concedidos por el COIT, que han sido para tres ingenieros que trabajaban en Defensa y desarrollan su trabajo como directivos de alto nivel en Indra e Isdefe. Conclusión Las breves entrevistas que acompañan a este artículo se han realizado a IT que realizan su actividad en el sector de la Defensa en diferentes ámbitos y con diversos grados de responsabilidad. A pesar de su inherente subjetividad, permiten obtener una perspectiva muy realista de la actual situación del sector y, particularmente de la de los IT. En sus respuestas destaca la unanimidad en considerar al sector como un campo de actividad de gran interés para nuestra profesión. Un sector para el que los IT están bien preparados, que les aporta posibilidades de realizar una buena trayectoria profesional y, sobre todo, en el que se encuentran muy motivados por el contacto diario con las tecnologías más novedosas y avanzadas y su participación en programas de I+D+i en el ámbito TIC. Sus respuestas también nos trasladan el momento crítico que atraviesa el sector. Lo viven con preocupación pero también con cierto optimismo basado tanto en el papel que nuestras tecnologías desempeñan, como en la alta cualificación tecnológica de nuestras empresas que les están permitiendo abordar con éxito el inevitable proceso de globalización e internacionalización de sus actividades. A modo de resumen cabe afirmar que el desarrollo de las TIC de uso dual, aplicadas por unos expertos con idiomas y disposición a la movilidad geográfica en sentido amplio, será la clave para el crecimiento de nuestro sector, siempre que se mantenga un volumen importante de empresas españolas, a ser posible en territorio nacional. Unas empresas con actividades de alto valor añadido que no se concentren en la producción, fácilmente deslocalizable en un mercado global. Al margen de fortalecer el tejido industrial de Defensa, esto contribuirá a la demanda de puestos de trabajo altamente cualificados, lo que obviamente puede favorecer la participación de los IT en este sector. Lo que cabe exigir a la Administración son políticas que eviten que las escasas posibilidades del mercado interior generen una fuerte competencia que conlleve la desaparición de nuestras empresas, en lugar de producir una adecuada reestructuración de nuestra base tecnológica e industrial para la Defensa, una capacidad que tanto ha costado crear a lo largo de muchos años.3 'Ministerio de Defensa de España El grupo de trabajo de defensa, está integrado por ingenieros de telecomunicación de constrastado y reconocido prestigio en el sector n su opinión, el Sector Defensa sigue siendo muy atrayente, pues aunque salgan adelante un menor número de proyectos, estos siempre presentan un componente innovador y de desafío tecnológico que les confiere gran interés para cualquier ingeniero de telecomunicación. Ve la situación con optimismo y confía en que el sector se recuperará sin problemas. ¿Crees que es un sector exigente en términos de formación para un recién titulado? ¿Cuál es la valoración que haces de la formación recibida en relación con las exigencias de tu labor profesional? Por la propia temática que abordan y los objetivos que persiguen, los proyectos que se desarrollan en el sector de defensa son posiblemente algo más complejos, tanto a nivel técnico como de gestión, que aquellos que pueden darse en otros sectores. Esto hace que el nivel que se exige a los profesionales sea bastante elevado, por lo que resulta conveniente tener una buena formación como base. Desde mi punto de vista, la formación que recibimos en la universidad ayuda a tener claros muchos conceptos de partida, lo que es de gran ayuda. No obstante, hay que tener en cuenta que un ingeniero realmente nunca deja de aprender ni de formarse, y menos en un sector como éste. ¿Qué puede aportar un ingeniero joven a la Defensa?¿Te sientes satisfecha con las oportunidades que has tenido hasta ahora? Naturalmente que un ingeniero joven puede aportar mucho, y esto puede aplicarse a cualquier sector, no solo a Defensa. Si bien un ingeniero joven no cuenta con la experiencia de otros profesionales con una trayectoria más larga, sí puede aportar ideas innovadoras. La experiencia es algo que viene dado con el tiempo, y todos debemos pasar por este período de iniciación y adaptación al mundo laboral. Aunque Defensa es un sector exigente, también es muy gratificante. Cada día se aprende algo nuevo, y no solo en lo referente a aspectos técnicos. Estoy muy satisfecha de trabajar en Defensa, pues creo que me está sirviendo enormemente para crecer y madurar profesionalmente. n su opinión, el Sector de Defensa tiene una importancia estratégica para el país, para nuestra industria y el desarrollo de tecnologías duales, que luego se convierten en fundamentales en el entorno civil. Sin embargo, los continuos recortes presupuestarios hacen que la actividad se mantenga, principalmente, con los actuales proyectos en marcha. En todo caso considera su trabajo muy motivador pues siempre estás relacionado con las tecnologías más punteras tanto en los sistemas de información y comunicaciones como en las plataformas. Ve la situación del sector con preocupación aunque es optimista por la alta cualificación tecnológica de las empresas españolas, demostrada cada vez que tienen la oportunidad de desarrollar su trabajo en el mercado internacional. Éste ofrece la posibilidad de desarrollo en un momento en el que la crisis está pasando factura especialmente en nuestro país. Por otra parte ofrece la vía, o exigencia, de revisar nuestros procesos para mejorar nuestra eficiencia, eficacia y por lo tanto nuestra competitividad. ¿Cómo se prepara su empresa para responder a la demanda de servicios y de profesionales que necesitan las FAS como apoyo en el desarrollo de la función que les es encomendada? ¿Cuál es el nivel de dificultad para adaptarse a dicha demanda? El sector es muy especializado y la exigencia técnica alta. Nuestra labor requiere de experiencia tanto en las diferentes áreas tecnológicas como en las metodologías de ingeniería de sistemas a aplicar. Damos gran importancia, y se fomenta, al papel de la formación, la cual se realiza de forma continua tanto de forma interna, aprovechando la gran experiencia de nuestro personal, como de forma externa mediante la contratación de formación específica para grupos con necesidades comunes. Durante los años de fuerte demanda era complicado responder de forma Está involucrada en un proyecto internacional y su grupo de trabajo lo forman principalmente ingenieros jóvenes que trabajan junto a profesionales de gran nivel técnico y mucha experiencia en el sector. Trabajar en el ámbito de Defensa le permite realizar su actividad en temas que le interesan –los relacionados con las comunicaciones– y poder trabajar con gente de otros países. El entorno dinámico y exigente en que desarrolla su labor lo ve más como un reto profesional que como un inconveniente. BEATRIZ CALZADILLA DEPARTAMENTO DE COMUNICACIONES MILITARES Y ESPACIO DE INDRA Un ingeniero joven puede aportar ideas innovadoras. Trabajar en Defensa me está sirviendo enormemente para crecer y madurar profesionalmente y, aunque es un sector exigente, también es muy gratificante” “ E Su labor es la coordinación, supervisión y dirección de proyectos así como fomentar el desarrollo del área mediante políticas de difusión del conocimiento y el aprovechamiento de sinergias entre los diferentes grupos de dentro y fuera de su gerencia. JESÚS MANUEL CARRERA MARTÍNEZ GERENTE DE LA DIRECCIÓN DE SISTEMAS DE DEFENSA Y SEGURIDAD DE ISDEFE E inmediata a las necesidades planteadas. Ahora, en la situación opuesta, trabajamos por adaptarnos a la caída de la demanda interior en el Sector Defensa con trabajos para otros sectores de la Administración, donde estamos trasladando nuestros conocimientos y la experiencia adquirida, y para trabajos en el exterior, como por ejemplo para organismos OTAN, ONU, Comisión Europea, o últimamente la SESAR JU (Single European Sky Air traffic management Research Joint Undertaking). ¿Qué modificaciones cree que deberían hacerse en las relaciones entre la Administración y las empresas, particularmente en los procedimientos de contratación, para mejorar la eficiencia de la asignación, gestión y desarrollo de los proyectos en los ámbitos de la Defensa y Seguridad? Como ocurre en otros países, nuestro sistema debe ofrecer la posibilidad de crear entornos activos de colaboración y encuentro entre Administración, contratistas, proveedores, etc. Se debe apostar por una mayor colaboración público-privado, incluyendo los propios modelos de contratación. Asimismo se debería revisar la rigidez del modelo presupuestario anualizado de gasto en el Sector de Defensa. ¿Qué puede ofrecer la empresa española al mercado internacional y viceversa? Dentro de sus limitaciones las empresas españolas, grandes y pequeñas, disponen de una alta cualificación tecnológica, como se demuestra cada vez que tenemos la oportunidad de desarrollar nuestro trabajo en el mercado internacional en competencia o colaboración con compañías de los países más avanzados. En algunos casos somos auténticos líderes en el sector, llegando a ser una referencia para el resto de países. Podemos ofrecer capacidad, experiencia y seriedad. El mercado internacional nos ofrece la posibilidad de desarrollo en un momento en el que la crisis está pasando factura especialmente en nuestro país. Por otra parte nos ofrece la vía, o exigencia, de revisar nuestros procesos para mejorar nuestra eficiencia, eficacia y por lo tanto nuestra competitividad. onsidera que la variedad del trabajo es uno de los principales atractivos, aunque muchas veces resulta difícil adaptar “la realidad de la ejecución“ de los programas con su asignación presupuestaria anual. En su opinión las continuas restricciones presupuestarias de la I+D de defensa está conduciendo a transformaciones del sector, tanto desde el punto de vista tecnológico como operativo, concentrando esfuerzos y estableciendo nuevas formas de colaboración con la industria. Como ejemplo destaca que recientemente el MDE está colaborando con el MICINN en la llamada Compra Pública Innovadora (CPI) dentro de la Estrategia Estatal de Innovación, con una serie de programas “piloto” de adquisición de un bien o servicio que requieren una fase previa de I+D. Cree que en el ámbito de Defensa, tanto en el sector privado como en él público, la figura del Ingeniero de Telecomunicación es muy apreciada, dada su alta cualificación en las tecnologías de uso en este sector. Por ello y por ser de los más estables aconsejaría a sus compañeros trabajar en este sector. ¿Cuál es el papel de los cuerpos técnicos civiles en el Ministerio de Defensa?. ¿Crees que el número de sus integrantes, y particularmente el de ingenieros de telecomunicación es adecuado a las necesidades del Ministerio?. Los cuerpos técnicos civiles del MDE lo forman personal funcionario, laboral y estatutario, siendo aún el laboral el más numeroso. Dicho personal presta sus servicios en el Órgano Central, Instituto Tecnológico “La Marañosa” (ITM), INTA, Canal de Experiencias Hidrodinámicas de El Pardo (CEHIPAR) y CCGG (Cuarteles Generales de los Ejércitos y la Armada), ocupando puestos de diferente categoría y en diferentes ámbitos (I+D, Asesoría Jurídica, gestión, apoyo administrativo, mantenimiento, etc). No tengo cifras del número de Ingenieros de Telecomunicación funcionarios o laborales que actualmente prestan servicios en el MDE pero es escaso. De hecho, su labor se complementa con personal de ISDEFE, empresa dependiente de la Secretaría de Estado de Defensa encargada de ofrecer los servicios de ingeniería, consultoría, asistencia técnica, etc. en diferentes áreas del MDE. La Investigación y Desarrollo se ha considerado siempre un elemento esencial en la Política de Defensa de los países desarrollados. En tu opinión, ¿cuál es el nivel de la I+D+i en el ámbito militar en España? ¿Crees que la industria nacional tiene las capacidades y tecnologías suficientes para satisfacer las necesidades de las FAS? Ante la caída de demanda interior en el Sector Defensa, estamos trasladando nuestros conocimientos y la experiencia adquirida a otros sectores de la Administración y organismos internacionales” “ Define su actual labor como de seguimiento y dirección técnica de programas nacionales e internacionales de I+D. Además colabora en el área de Electrónica del SOPT (Sistema de Observación y Prospectiva Tecnológica) de la DGAM, y participa en diversos paneles y comités de la Organización de Investigación y Tecnología de la OTAN y de la Agencia Europea de Defensa. JAVIER GARCÍA FOMINAYA SUBDIRECCIÓN GENERAL DE TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN DEL MINISTERIO DE DEFENSA C El sector de defensa es clave en la I+D+i de los países desarrollados y el nivel de la investigación realizada dentro del MDE lo considero alto, ya que cubre un espectro completo de tecnologías de vanguardia, de aplicación en sistemas de defensa en todo tipo de plataformas terrestres, navales, aéreas y espaciales. En la SDG TECIN, se gestionan programas y proyectos de I+D priorizando tecnologías en función de las capacidades militares necesarias, pero también se evalúan propuestas industriales para su posible aplicación en los sistemas de defensa. Además, abarcamos prácticamente todos los niveles de disponibilidad tecnológica, desde la adquisición de un conocimiento a la fabricación de prototipos operativos e instalados con éxito en diferentes plataformas de las FAS. Los sistemas que demanda las FAS son complejos, a veces incluso son productos que no existen y es necesario crearlos, requiriendo la adquisición de nuevos conocimientos y la incorporación de nuevas tecnologías. Por ello, considero que la I+D es imprescindible para su desarrollo y como fase previa a la adquisición, es una valiosa herramienta de apoyo a la definición de requisitos de usuario, pudiendo especificar mejor los sistemas a adquirir. En cuanto a la actual capacidad de la industria nacional, creo que existen nichos de conocimiento y experiencia en ciertas tecnologías directamente aplicables en el sector de la defensa, en gran medida, generados por distintos programas de I+D financiados por el MDE desde la décadas finales del siglo pasado. Me gustaría indicar también que en la adquisición de esa capacidad, la colaboración con la universidad ha sido y es fundamental. Por último, aunque dicha capacidad permite a la industria nacional competir ya a nivel internacional, considero que, ahora más que nunca, en estos tiempos de cambio pero también de oportunidades, la apuesta por la especialización vía innovación debe ser clara. n su opinión, Las características duales de los sistemas CIS y el auge de la Seguridad en estos sistemas -llámese Ciberdefensa, INFOSEC ó recientemente Information Assurance- ofrece atractivas oportunidades laborales en Defensa para los IT sobre todo de la especialidad de Telemática. También cree que la globalización se está traduciendo en que el desarrollo de las tecnologías electrónicas, fotónicas o de radiocomunicaciones está en el exterior por lo que las perspectivas profesionales son mucho mayores allí, aunque no todo el mundo está dispuesto a dejar este país. ¿Cuál es el papel de los cuerpos técnicos en la estructura de las FAS?. ¿Qué opinas de del creciente proceso de externalización de las actividades de carácter técnico en las FAS?. Somos Facultativos de la Administración, en este caso, del Ministerio de Defensa y como tales, se comienza realizando labores de ingeniería en las unidades para pasar a labores de dirección técnica y asesoramiento. En ocasiones debemos hacer valer el título que poseemos frente a legislaciones donde la supuesta experiencia puede suplir el buen hacer de los profesionales formados para ello. Por supuesto, no dejamos de ser personal militar profesional, y como tal también debemos cumplir con las atribuciones que ello nos impone. Se puede optar por permanecer en los Ejércitos o en la Armada que al principio de tu carrera te acogen, o se puede dar el salto profesional al Ministerio de Defensa o a sus Organismos. La clave en estas Organizaciones de carácter militar siempre es el factor humano: Se pueden tener los mejores medios materiales, económicos o infraestructurales, pero si el personal de las FAS no tiene el grado de formación, competitividad y motivación, la Organización está en serio peligro. En las últimas décadas se ha optado por minorar el número de efectivos militares de los Cuerpos de Ingenieros de la Defensa a fin de dar paso a la externalización, es decir, contratar ingenieros mediante empresas privadas (la mayoría de ellas participadas de capital público) que trabajen para el Ministerio de Defensa, Puedo asegurar es que los Ingenieros de Telecomunicación, y especialmente los que trabajamos en el Sector Defensa, siempre estaremos presentes de forma privilegiada en determinados ámbitos donde afortunadamente todavía quedará mucho por hacer” “ Los sistemas que demandan las Fuerzas Armadas son complejos, a veces incluso son productos que no existen y es necesario crearlos, requiriendo la adquisición de nuevos conocimientos y la incorporación de nuevas tecnologías. La I+D es imprescindible para su desarrollo” “ Su día a día consiste en ejercer labores de Dirección Técnica de Programas de Adquisición de sistemas C4ISR y asesorar y/o generar Informes acerca de las temáticas propias de su ámbito de responsabilidad. Admite que la seguridad laboral es una ventaja en su trabajo aunque debe asumir las limitaciones, tanto legales como familiares, que supone el marco jurídico del personal militar. Por lo general, se suele ascender con rapidez en el caso de ser Ingeniero de una Escala de Oficiales (a lo que hoy se optaría con un nivel Máster universitario). Su trabajo es compatible con el ejercicio libre de la profesión en temas que no colisionen con su actividad militar. FRANCISCO MARTÍN ALONSO TENIENTE CORONEL DEL CUERPO DE INGENIEROS DEL EJÉRCITO DEL AIRE E dando pie de este modo a crear empleo, retornos industriales y tejido empresarial especializado. Pero hay que tener en cuenta que el Ingeniero militar siempre tendrá que estar ahí, ya que siempre habrá ciertas cuestiones que no se puedan dejar en manos de empresas privadas por diversos motivos. La externalización tiene sus limitaciones y el mero hecho de contar con personal de procedencia universitaria o empresarial, que ha optado por pasar al terreno militar, confiere valores insustituibles. Debido a la citada minoración, en estos tiempos y en el futuro a medio plazo, habrá que sustituir cantidad por calidad, de nuevo haciendo prevalecer ese prestigio que desde hace años hemos tenido los Ingenieros de Telecomunicación en este país. ¿Cómo ves el actual papel de las TIC en los sistemas de nuestras FAS?. ¿Qué cabe esperar sobre su importancia y nivel de implantación en los próximos años?. ¿Cuál es la sensibilización al respecto de los actuales responsables de la Defensa? Las TIC son herramientas imprescindibles para el desempeño de las labores encomendadas a las FAS. Son el soporte de los sistemas C4ISR (Command, Control, Communications, Computing, Intelligence, Surveillance, Recconaisance), que suelen conformar las cargas de pago que se integran en las diversas plataformas del Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire. Es por ello que su importancia es y será vital en el seno de las FAS. La superioridad en las zonas de operaciones debe pasar siempre por cuestiones tan nuestras como por ejemplo el dominio del espectro electromagnético, en definitiva por el aseguramiento de la supervivencia de los canales de comunicación. En ese sentido se está trabajando desde hace décadas en el Ministerio de Defensa, hasta tal punto que en los últimos años se han creado multitud de nuevos Organismos para garantizar estas premisas, siendo siempre conscientes del rápido cambio que las TIC sufren frente a tecnologías más clásicas que siempre tendrán presencia en las FAS. ¿Qué opinas del nuevo modelo de formación de los oficiales y suboficiales de las FAS en el que se cursa una carrera civil simultáneamente con la formación militar? Además de estas enseñanzas regladas, ¿existen otras iniciativas de formación técnica de las FAS en que colaboren las universidades? Aunque el tiempo lo dirá, me parece que no ha sido una decisión acertada pues se corre el riego de descafeinar la formación militar característica de los ejércitos. Creo que es más adecuado impartir a los militares las enseñanzas especializadas en las universidades a través de la formación de posgrado y en función de su destino profesional y de las necesidades concretas que se deriven de las capacidades requeridas por nuestras Fuerzas Armadas y Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Existen ya experiencias muy positivas, quizás poco conocidas, de formación técnica especializada mediante cursos de posgrado realizada en colaboración entre el Ministerio de Defensa y algunas universidades, a través de la participación de profesores de estas últimas en los cursos oficiales de formación superior impartidos en las academias militares, o mediante la impartición de títulos propios de las universidades. Un ejemplo de esto último es el del Máster en Sistemas de Comunicación e Información para la Seguridad y la Defensa impartido en la UPM en el que se han formado en los últimos años más de un centenar de oficiales y jefes, junto a otros profesionales de la industria, en las tecnologías y sistemas CIS. ¿Qué papel juegan los grupos de investigación universitarios y de las OPIs en el desarrollo de la I+D+i aplicados a la Defensa y la Seguridad? : Están jugando un papel importante. Aunque no hay un estudio hecho mi experiencia me hace suponer que es uno de los sectores, junto con el farmaceútico- químico, en el que la colaboración universidad-empresa es más alta. Aunque en algunos casos se colabora directamente con los centros militares, los programas de I+D+i se desarrollan principalmente a través de las empresas que suministran a los ejércitos y a las fuerzas de seguridad y estas empresas figuran entre las que más innovación y exportación realizan en España. Existen diversos instrumentos de colaboración pero, con gran diferencia, son los programas asociados a los Planes Nacionales de I+D, como el Programa Coincidente, o los asociados a los grandes programas de adquisición de nuevos sistemas de armas los más significativos. Conviene destacar también la importancia creciente de los proyectos de I+D de ámbito internacional, como los promovidos por la Agencia Europea de Defensa y los del área de Seguridad del 7º Programa Marco de la UE, en Realiza estudios e investigaciones en relaciones universidad-sociedad, especialmente en el sector de la Seguridad y la Defensa, y en políticas de educación superior. Relacionado con este sector desde hace más de treinta años, considera que está pasando por un mal momento -como el resto de sectores- pero que remontará la situación dado que las necesidades de seguridad y defensa siempre existirán. Afirma que el sector industrial asociado a este ámbito es de los pocos del país que producen y fabrican con un nivel tecnológico medio-alto. Por este y otros motivos adicionales aconseja a los ingenieros de telecomunicación incorporase al sector, de hecho lo está fomentando personalmente mediante el programa de becas de la Cátedra Universidad-Empresa que dirige. VICENTE ORTEGA PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DELEGADA DE FUNDETEL, PRESIDENTE DEL PATRONATO DE LA FUNDACIÓN CÍRCULO DE TECNOLOGÍAS PARA LA DEFENSA Y DIRECTOR DE LA CÁTEDRA ISDEFE-UPM. los que la participación de los grupos universitarios, siempre de la mano de la industria nacional, es cada vez más importante. n su opinión, el trabajo en este tipo de empresas para un ingeniero de Telecomunicación puede ser muy interesante ya que pueden participar en proyectos internacionales punteros, complejos y de un nivel tecnológico muy avanzado, lo que permite acumular una experiencia muy valorada en otros campos. Cree que en este momento, agudizado por la realidad económica del país, existe una percepción muy generalizada, aunque no acertada, de estar frente a un nivel de riesgo bajo en materia de seguridad, lo que implica que la prioridad para asignación de recursos a la Defensa es muy baja, de hecho, la más baja de todos los países de nuestro entorno. Sin embargo cree y espera, que en un futuro no muy lejano, deberemos ajustar nuestras asignaciones a niveles más próximos a los de nuestros aliados, con el consiguiente incremento de los recursos asignados. Por ello es optimista en cuanto al futuro del sector, aunque, a corto plazo, resulta imprescindible un modelo de negocio basado en el enfoque en productos muy concretos, con empresas capaces de ofrecer a nivel mundial unos productos ó servicios innovadores y competitivos. ¿Qué formación adicional considera interesante debe de adquirir un Ingeniero de Telecomunicación para llegar a ser directivo en una empresa relacionada con la Defensa? La formación continuada es una necesidad ineludible si queremos tener una trayectoria profesional con proyección, pero creo que hay tres áreas de formación adicional muy importantes: la más imprescindible es el dominio de idiomas, y en el caso de los ingenieros de telecomunicación, el inglés, es fundamental; una segunda área de formación adicional es la relacionada con la gestión de recursos (gestión de personal, legislación laboral, motivación, trabajo en equipo, planificación y gestión de los recursos económicos y finanzas así como las legislaciones y regulaciones mercantiles); y la tercera área de formación es la referente a los temas de gestión de la innovación y el I+D así como el Marketing y planificación estratégica. ¿Cree que las empresas españolas del sector pueden aspirar al mercado global? Puesto que la demanda del mercado español de Defensa es necesariamente limitada en volumen y cíclica, resulta imposible generar una demanda sostenida en todos los sectores. Durante muchos años el sector de Defensa en España, y en particular el sector de la electrónica de defensa, ha seguido un modelo de negocio basado en oportunidades, en el que las compañías iban detrás de las demandas del cliente español, sin apenas actividad en los mercados internacionales, salvo en casos de proyectos multinacionales en los que participaba el propio Ministerio de Defensa español. Esta situación ha generado en nuestro sector un número alto de compañías, con tamaños reducidos y con muy poca ó ninguna especialización, que concurren a todos los concursos. Este tipo de compañías difícilmente pueden aspirar a ser actores en un mercado global. Para ello resulta imprescindible un modelo de negocio basado en la especialización en líneas de producto muy concretas, lo que exige una continuidad en las inversiones que únicamente se pueden asegurar cuando una parte importante de la actividad de la compañía se origina en el mercado exterior. Afortunadamente, en la actualidad existen ya algunas empresas del sector que se han especializado y han desarrollado productos competitivos a nivel mundial, con lo que se puede afirmar que esta aspiración no solo es posible sino que es ya una realidad. Los grupos de investigación universitarios y las OPIs juegan un papel muy importante en el desarrollo de la I+D+i aplicados a la Defensa y la Seguridad” “ En su actual puesto de trabajo trata de identificar o promover oportunidades de negocio, con productos o servicios que resuelvan los problemas de los clientes o les ayuden en su actividad y que sean competitivos en el sentido amplio, es decir, desde un punto de vista técnico, económico y temporal. Su actividad implica un grado elevado de relaciones a nivel externo, con los clientes, con colaboradores y suministradores de tecnología o productos y también con la competencia; y, a nivel interno, implica la dirección y gestión de un equipo de responsables comerciales frente a los diferentes clientes. Este trabajo exige conocer en profundidad tanto el mercado, como el estado de las tecnologías y productos aplicables aunque tiene el inconveniente de no participar directamente en el desarrollo de los proyectos que se generan. FRANCISCO SOLER DIRECTOR COMERCIAL DE AMPER PROGRAMAS E A corto plazo, las compañías deben enfocarse y ser competitivas en líneas de producto específicas, lo que exige una continuidad en las inversiones que, por volumen de mercado, únicamente se pueden asegurar cuando una parte importante de la actividad de la compañía se origina en el mercado exterior” “