Artículo BIT
El sistema Galileo
El sistema Galileo Félix Pérez Martínez Director del Dpto. de Señales, Sistemas y Radiocomunicaciones E.T.S.I. Telecomunicación Universidad Politécnica de Madrid Los sistemas de navegación por satélite (en adelante SNS) permiten la navegación y el posicionado de receptores instalados en plataformas fijas y móviles, situados en cualquier punto de la superficie terrestre, con precisiones de unos metros (inferiores al centímetro en aplicaciones de posicionado relativo) y en cualquier condición meteorológica. Su principio de funcionamiento es conceptualmente muy simple pero su implementación tecnológica es extraordinariamente compleja. PRINCIPIO DE FUNCIONAMIENTO En efecto, a partir de las medida de la distancia entre un satélite y un receptor o de la variación de la misma con el tiempo, y conocida la posición del primero, se puede establecer una superficie en la que está situado el receptor, denominada superficie de posición: una esfera y un hiperboloide respectivamente. Tras realizar medidas a varios satélites se determina la posición calculando la intersección de las superficies obtenidas. Las distancias pueden obtenerse del tiempo que tarda la señal en alcanzar al receptor o del desfasaje que sufre una portadora, y su variación con el tiempo por del desplazamiento Doppler que sufre esta misma portadora. Para que el sistema pueda ser utilizado por móviles de alta dinámica (aeronaves) es preciso que el receptor “vea” simultáneamente al menos cuatro satélites lo que obliga a disponer de una constelación de satélites muy numerosa. La dificultades provienen de que una elevada precisión en la localización del receptor requiere un conocimiento muy exacto de la posición de los satélites, una precisión muy alta en la medida de los retardos temporales y la corrección de los efectos de la ionosfera y troposfera que afectan a la velocidad de propagación de las señales trasmitidas por los satélites. Ello se traduce en la necesidad de: – Disponer de un conjunto de estaciones monitoras, distribuidas a lo largo de la superficie terrestre, que analizan las señales que reciben de los satélites y proporcionan los datos que permiten establecer los parámetros (efemérides) que utilizarán los receptores (una vez que les son transmitidos desde una estación de control) para determinar la posición de los satélites en cada instante. – Sincronizar las señales transmitidas por los satélites mediante un conjunto de relojes atómicos (situados en tierra y en los satélites), relojes cuya deriva con el tiempo debe ser medida y transmitida a los receptores. – Realizar las medidas a dos frecuencias para corregir el efecto de la ionosfera e, incluso, disponer de una estación receptora local - cuya posición es conocida - que permite establecer los errores asociados a la propagación y otros efectos adicionales, para retransmitírselos a los usuarios de la zona, en muchos casos, mediante satélites geoestacionarios. CONSTITUCIÓN DEL SISTEMA GALILEO Como todo SNS, el sistema Galileo, cuya descripción puede encontrarse en http://www.esa.int/esa- NA/galileo.html, consta de tres partes o segmentos: – Segmento espacial. Son los satélites, encargados de generar y transmitir las “señales de navegación”. El sistema Galileo dispondrá de una constelación de 27 satélites operativos y tres de reserva, todos ubicados en tres órbitas circulares medias (órbitas MEO) a una altitud de 23.222 km y con una inclinación de 56º con el ecuador. También se utilizarán satélites geoestacionarios para suministrar algunos servicios orientados a las aplicaciones más críticas o de mayor calidad. Estos satélites, además de permitir definir superficies de posición adicionales, permiten enviar señales de integridad (informan a los receptores del correcto funcionamiento del sistema) y transmiten señales para corregir los errores del sistema. Cada satélite transmite cuatro portadoras moduladas por códigos seudoaleatorios e incorpora cuatro relojes atómicos, dos basados en un estándar de frecuencia atómico de Rubidio y otros dos utilizando un máser de Hidrógeno. Las derivas a largo plazo de estos relojes serán corregidos por relojes atómicos de Cesio situados en tierra que sincronizarán todo el sistema y proporcionará a los usuarios el denominado “Tiempo del Sistema Galileo” que podrá ser utilizado en numerosas aplicaciones (las mismas que se resuelven actualmente con el “Tiempo GPS”, pero con mayor calidad). – Segmento de control. Es el corazón y el cerebro del sistema. Incluye el MCC (Mission Control Centres), el ICC (Integrity Control Centres), el OSS (Orbitography and Synchronisation Stations y el RIMS (Ranging and Integrity Monitoring Stations). El MCC realiza, entre otras, las siguientes tareas: generar todos los parámetros de referencia a ser usados por el sistema (tiempo y parámetros de sincronización), monitorización, validación y control de las otras partes del segmento; archivo de datos; evaluación y monitorización del funcionamiento del sistema y la administración del sistema de navegación de Galileo. El ICC monitoriza y valida las señales de los satélites, usando datos de las estaciones de control y medición (tales como el RIMS y OSS). El OSS forma una red global de estaciones que suministran los datos que permiten el cálculo a bordo de las efemérides (posiciones orbitales de los satélites) y parámetros para sincronizar los relojes de los satélites con el tiempo de Galileo. Los RIMS son estaciones remotas que analizan los datos de las señales en el espacio. – Segmento de usuarios. El segmento del usuario está formado por los receptores capaces de sintonizar la señal emitida por los satélites, decodificar el mensaje de navegación, medir los tiempos de retardo y/o diferencias de fase y realizar los cálculos precisos para extraer los datos requeridos. Asimismo, suelen incorporar otras funciones tales como ayuda a la navegación, almacenamiento de datos, presentación sofisticada integrando sistemas GIS, etc. En muchos caso serán capaces de procesar las señales de los satélites de otros sistemas como el EGNOS, GPS y GLONASS. Es importante señalar que la mayor parte de los servicios de valor añadido, y por tanto una parte significativa del mercado, se configurarán utilizando las señales disponibles de forma externa al operador del sistema. En otras palabras, es en el segmento de usuario donde, utilizando chip-set y plataformas comerciales de bajo coste, se implementarán equipos con mucha inteligencia que, conectados a otros equipos y sistemas de telecomunicación, producción, trasporte etc., resolverán problemas específicos y supondrán una gran actividad con las consiguientes oportunidades de negocio. SERVICIOS SUMINISTRADOS A diferencia del actual sistema GPS, el Galileo esta concebido para aplicaciones civiles, a partir de las cuales debe financiarse su operación. Por ello una parte muy significativa del esfuerzo a realizar estará orientado a la implementación de numerosos servicios de pago. Se han definido ya tres tipos de servicios: – Servicio con acceso abierto: servicio básico gratuito y abierto para todo el público. – Servicio con acceso controlado de nivel 1 (SAC 1): servicio con pago de tarifa con acceso controlado para aplicaciones comerciales y aplicaciones profesionales que necesitan niveles de calidad superior y una garantía de servicio. – Servicio con acceso controlado de nivel 2 (SAC 2): servicio con pago de tarifa con acceso controlado para aplicaciones de alta seguridad las cuales no deberán sufrir cualquier interrupción o distorsión por razones de seguridad. UNA GRAN OPORTUNIDAD PARA EL SECTOR DE LAS TIC Dentro de unos meses se pondrá en órbita el primer satélite, denominado “Galileo System Test Bed” (GSTB) con el que se validarán las tecnologías más críticas del proyecto. Posteriormente, se lanzarán cuatro satélites para validar el segmento terreno. Para finales del 2008 está previsto que el sistema sea declarado operacional y comience el despliegue de los servicios. El éxito del sistema GPS que, a pesar de sus limitaciones técnicas y políticas se ha convertido en un elemento imprescindible para la operación de numerosos sistemas, permite predecir que el despliegue del sistema Galileo – junto con los nuevos desarrollos del sistema GPS– revolucionarán las actividades en sectores tan diversos como el trasporte, seguridad, construcción, medioambiente, ocio, administraciones públicas, investigación científica, telecomunicaciones y un largo etc. Todo ello no es sino una gran oportunidad para el sector de las TICs. Dentro de pocos años, mas de setenta satélites estarán emitiendo sus señales de navegación, que podrán ser detectadas con un conjunto amplio y barato de componentes. Quienes, aportando imaginación e inteligencia, sean capaces de generar nuevos equipos y servicios de calidad a precios que los hagan interesantes para los miles de millones de potenciales usuarios, aprovecharán una de esas oportunidades que, de vez en cuando, la tecnología pone en nuestras manos.
30 oct 2015