Artículo BIT
FILOSOFA INGENIERO. La abstracción
Javier Jurado Ingeniero de Telecomunicación y estudiante de Filosofía ristóteles comprendió el conocimiento articulado principalmente en dos procesos: inducción y deducción. El primero extrae las esencias a partir de casos particulares. El segundo, en orden inverso, parte de los conceptos generales inducidos de la realidad1, hasta las conclusiones extrapoladas a futuro. Éste último se asocia fácilmente con la capacidad de la ciencia y por ende de la ingeniería para resolver los problemas a los que se enfrenta desde las condiciones de contorno y la predicción de comportamientos. Pero sin duda el método inductivo, tiene una importancia crucial, requisito para la deducción y primer recurso ante el mundo. Y existe gracias al mecanismo de la abstracción. Así el hombre se distancia un punto de la realidad concreta y puede responder más ampliamente a todo su conjunto perdiendo irremisiblemente precisión, pero habilitando la apertura a la totalidad a la que aspira. Durante mucho tiempo la filosofía ha ejecutado sin piedad la abstracción del mundo y del hombre, elevándose a mundos categóricos idílicos e irreales2. Tanto como para que su báculo, la razón, llegara a convertirse en un auténtico apero epistemológico aséptico y afilado. Así protestaría Ockham en el siglo XIV, repudiando con su nominalismo tanta abstracción especulativa, y desde luego el siglo XIX contra el acuñado progreso de la ciencia y el predominio de la razón, exaltando lo propio, lo singular, lo irracional y lo pasional. Tal fue el romanticismo del arte, y tal fue el arrebato –siempre sin especificar quién arrastró a quién– del pensamiento filosófico. A ese punto desde el vitalismo de Nietzsche, y aún más el de Kierkegaard, llegaba Unamuno alegando que la razón mata la vida, y que el ser humano tiene razón como mal congénito que ciertamente lo ayuda a sobrevivir, pero que entorpece el vivir en sí: la abstracción de la filosofía había extrañado al objeto hombre del hombre concreto3. Tendría que llegar Ortega para conciliar la vida y la razón –raciovitalismo–, mérito que en su momento se le apreció mucho más en el extranjero que en su tierra, y que la historia parece haber apocado. Sin embargo, la ciencia siguió aprovechando el proceso de la abstracción, y así desembocó en la disciplina de la ingeniería, preconizada por mezclas tensadas entre los da Vinci, los Galileo y los Newton. La filosofía se quedaba confundida con su cometido mientras la ciencia y la ingeniería empleaban la abstracción buscando no tanto erigir A FILOSOFA INGENIERO La abstracción Con cuidado de no caer en reduccionismo vulgar, una de las formas de desbrozo más experimentadas para manejarse entre los inacabables fenómenos –abultada información circundante– es el proceso de abstracción que nace de la Filosofía, puebla la actualidad de la Ingeniería de Telecomunicación y se refleja en la cotidianeidad del ciudadano de la SI. “La ciencia siguió aprovechando el proceso de la abstracción, y así desembocó en la disciplina de la ingeniería, preconizada por mezclas tensadas entre los da Vinci, los Galileo y los Newton” Miguel de Unamuno. pilares universales sino lanzar hipótesis que rápidamente le permitieran volver a aproximarse a lo concreto para, tocándole fondo, solventar las dificultades. Así, la abstracción se emplea en ciencia y en ingeniería por ejemplo en todo modelado matemático de comportamientos naturales, como para el ruido electromagnético 1/f, cuyo comportamiento es similar al de la función inversa. La abstracción se tropieza con la singularidad de su inducción: ¿Qué hay de la potencia del ruido en el caso particular de la continua, cuando f=0? ¿Resulta inconcebiblemente infinita? La experiencia amortigua la abstracción, como lo hace con los polos de de un filtro, y la hace real. ¿Cuál es el campo del ingeniero, entonces? ¿Acaso es el del mundo ideal, aquel del aséptico y abstracto ruido, más cómodo para trabajar y deducir casos futuros4? ¿O será el de la realidad concreta que impide que cualquier señal sea puramente continua, es decir, que no exista nunca una frecuencia cero5? El campo del ingeniero precisamente se sitúa en el salto continuo entre ambos mundos: por eso su respuesta es siempre adaptativa, instantánea, nunca se instala, nunca se conforma. Va y viene, de la experiencia a la teoría y de ésta a la práctica en ciclo continuo. El campo del ingeniero de teleco La Ingeniería de Teleco se abstrae por ejemplo, en las comunicaciones, donde toma el significado de la información y lo abstrae del medio y modo de representación para solventar la limitación de la comunicación natural (la tele- es logro directo de la abstracción). Y así como la hermenéutica filosófica interpreta, el receptor de telecomunicaciones filtra y depura el contenido intencional abstrayéndolo de la intrometida interferencia – eso es extraer la idea abstracta, como eidós, forma, de la materia particular, señal, modulación, que ha sido informada. También se abstrae en el desarrollo del software del puro lenguaje máquina, en medio de avalanchas de unos y ceros, con lenguajes de alto nivel o con las pruebas de caja negra, para hacer más humana la programación, más antropomor-fa6, afín a procesos naturales como los de las redes neuronales. En networking, se abstrae cuando divide –y vence– las comunicaciones entre nodos de una red en niveles que se entienden por distintos protocolos en pila (OSI) abstrayéndose del nivel inmediato inferior que en escalada finalmente establecerá la engorrosa y única comunicación real a nivel físico. En electrónica, se abstrae al diseñar de forma modular sistemas al margen de la electrónica real que los implementa, al emplear equivalentes de Thévenin y Norton, al analizar el comportamiento de la percepción humana cuando se abstrae –ponderación sofométrica– al interpolar y construir lo que no percibe. En el mundo de las TIC, se abstrae al diseñar cuadros de mando con accesos condicionales según perfiles de usuario –abstrayendo al directivo de la información de bajo nivel que requiere el técnico– o al implementar soluciones de correlación de logs o eventos basados en los espacios de Hilbert. La abstracción es, en medio de la revolución TIC, la clave para el ciudadano de la SI que pretende no infoxicarse, abstrayéndose del océano de información a través de buscadores como auténticos aperos de desbrozo7. De forma especialmente ejemplar, y relevante a nivel histórico, se abstrae el ingeniero de Teleco en la digitalización. Un gran maestro enseñaba que, abstracción mediante, lo digital no existe. La realidad puede ser discreta –lo muestran la física cuántica o el ruido de granalla8– pero a nivel macroscópico toda señal resulta analógica. Las pretendidas señales digitales, en el papel que lo aguanta todo, aparecen como ideales cuadradas, síncronas, de pendientes infinitas,... la abstracción ha obviado que los trenes de pulsos cuadrados son en realidad señales analógicas de cambios suficiente- TENDENCIAS. La abstracción Figura 1. Ponderación sofométrica. TENDENCIAS. La abstracción mente abruptos como para edificar la estructura conceptual de la comunicación digital: mundo teórico de los códigos cíclicos y transformadas discretas. Permanecer en este mundo permite obviar, dentro de lo posible, el ruido y así, en lugar de amplificadores intermedios, se dispone de regeneradores de señal que reinterpretan la idea abstracta que creen haber recibido como si fueran emisores primeros. Se separa así el continente, puros bits polivalentes, del contenido, como pilar fundamental de la convergencia. Y resulta posible la compresión del continente dejando intacto el contenido o el abaratamiento de la digitalina por la especulación que supone el nivel software. Ver más allá de lo que se ve La abstracción se muestra así como lo que consiste en ver más allá de lo que se ve, en creer, en entender con mucha menos información de la aparentemente disponible. Y esta es la pregunta de Platón: ¿por qué los seres humanos, con tan escasos recursos y tiempo de experiencia pueden saber y entender tantas cosas? La interpolación humana de entorno permite sumarse a la herencia de la cultura –convenio nominalista en Ockham, mundo de las esencias en Platón, universales en el realismo aristotélico– en cualquier caso basada en la abstracción para sobreponer a la naturaleza lo que destaca al ser humano, y obtener así una ventaja específica de la que la experimentada individual podría atesorar. El envés de este haz es que la merma de lo concreto pasa factura a la visión cerrada y tantas veces obtusa del ingeniero-científico medio, pero su empirismo –heredado también de Ockham– equilibra decisiva, aunque no completamente, su pura especulación cartesiana en los mundos abstractos e ideales. La abstracción constituye por tanto para el ingeniero el billete de ida desde el mundo concreto al que atender hasta el mundo teórico que le permite resumir, aislar y razonar más eficientemente. Toda deducción y, ante todo, toda deducción errónea – el ingeniero ejerce bien el método abrasivo de la prueba y error – se constituyen como el billete de vuelta al mundo concreto, que con su imprecisión, capricho e inexactitud realimenta y hace posible que exista una vocación tan humana como la ingeniería. En definitiva, la abstracción ha permitido a la ingeniería, como a otras ramas y disciplinas del conocimiento humano, surgir en la historia. Apareció así como forma de enfrentarse a su intrínseca mundaneidad –Heidegger– saliendo al encuentro –Ortega– de la vida, empleando para ello una de las herramientas que más lo destaca del resto de la naturaleza, su logos. Se sobrepone la ingeniería a los problemas cotidianos dando utilidad y viviendo sumergida, tantas vece sin saberlo, en los instrumentos conceptuales que ya la Filosofía había comprendido. Notas 1 Esta inducción era completa en Aristóteles – y todos sus comentaristas y herederos – que consideraba la mente humana como tabula rasa, requiriendo para todo concepto haber pasado primero por los sentidos. Kant cuestionó este vacío, con sus categorías a priori de la razón. Y la discusión a lo largo de la Historia trae también a los lingüistas generativistas del siglo XX, como Chomsky, que alegan en el aprendizaje del lenguaje el a priori de su gramática universal como poso inicial en la mente humana resultado de la evolución natural. 2 Como encarna la pugna escolástica entre nominalistas y realistas. 3 Elocuente en este sentido es todo el comienzo de su obra Del sentimiento trágico de la vida (Colección Austral, 2002). 4 Ya recogí en su día el chiste que mencionaba la hipótesis sea una vaca esférica para facilitar el cálculo de su volumen (Filosofa ingeniero. La lucha contra el ruido. BIT nº 162, 4/2007. http://www.coit. es/publicaciones/bit/bit162/78-80.pdf). 5 Incluso la alimentación cuenta con su particular ON/OFF: La frecuencia cero sólo es atribuible a lo que es constante en el universo – y ya ni siquiera lo es la velocidad de la luz –, lo que es por tanto inmutable, como las eidós puras platónicas, o el inmutable Acto puro y Motor Inmóvil aristotélicos. 6 La convergencia hacia las Telecomunicaciones antropomorfas. BIT nº 159, 10/2006. (http://www.coit.es/ publicaciones/bit/bit159/73-75.pdf). 7 Desbrozar en la Sociedad de la Información. BIT nº 160, 12/2006. (http://www.coit.es/publicaciones/ bit/bit160/8-9.pdf). 8 Producido por la avalancha irregular del paso de electrones que tuerce la idealidad de una intensidad constante, como dulce línea recta horizontal frente al tiempo, y la convierte en una estridente sierra de pasos de electrones concretos – y que habían sido abstraídos. Figura 2. Tren de pulsos.
30 oct 2015