Artículo BIT
INNOVACION FINANCIERA. Ideas para cambiar el mundo
INNOVACIÓN FINANCIERA Ideas para cambiar el mundo Jaime Pozuelo Monfort Ingeniero de Telecomunicación [email protected] En las últimas tres décadas el mundo financiero ha sido testigo de una revolución en la oferta de productos disponibles para el inversor, oferta que incluye herramientas de múltiples propósitos, tales como la reducción del riesgo financiero, el control del riesgo de crédito, y un largo etcétera. La innovación financiera tiene lugar en el marco de la generación de nuevos productos con aplicación directa a la vida cotidiana de empresas y particulares. Una innovación cuyo último propósito ha de ser el bienestar del individuo y la mejora de su calidad de vida. Parece, en principio, sorprendente, emparejar determinados productos financieros con la mejora en el bienestar del individuo. La innovación financiera, podría pensarse, está exclusivamente asociada al mundo corporativo y a grandes operaciones bursátiles, en las que el pequeño accionista, el inversor de a pie, no cuenta para el reparto de galones. Sin embargo existe una innovación financiera que podría mejorar la calidad de vida de millones de personas aprovechando generalidades tan obvias en materia financiera como la diversificación del riesgo. UN PRIMER EJEMPLO DE INNOVACIÓN FINANCIERA En el año 1973 los economistas Fischer Black y Myron Scholes revolucionaron el mundo financiero con su particular innovación : la fórmula para determinar el precio de una opción financiera. Este avance les mereció ser galardonados con el Premio Nobel en Economía y revolucionó el mercado de derivados en Chicago, que comenzó a comercializar opciones call y put con volúmenes desconocidos hasta la fecha. Un avance de estas características ocurre muy de vez en cuando y supone un revulsivo para una disciplina como la materia financiera. El trabajo de Black y Scholes permitió el desarrollo de los mercados de derivados, y con ello la evolución de técnicas de gestión del riesgo financiero, riesgo dividido en diferentes categorías (riesgo de crédito, de mercado, de liquidez, operacional...). LA INNOVACIÓN FINANCIERA AL SERVICIO DEL INDIVIDUO Numeros productos disponibles en la actualidad que exigen complejos artificios de ingeniería financiera, hacen la vida cotidiana no sólo más llevadera, sino también posible. Un extenso abanico de productos contempla la oferta financiera actual: seguros de vida y accidente, hipotecas, préstamos de estudio, planes de pensiones... productos que permiten adquirir una vivienda con el capital adquirido en posteriores años de actividad laboral, protección de un negocio ante una catástrofe de tipo natural. Detrás de determinadas conquistas del estado del bienestar también está la innovación financiera. Podríamos pensar en el subsidio de desempleo en términos de un seguro de inactividad laboral o del sistema impositivo progresivo como mecanismo de redistribución de la riqueza de las rentas altas a las bajas. En cualquier caso para que un producto cualquiera pueda comercializarse, es condición necesaria la existencia de un comprador y de un vendedor. La innovación financiera debe asegurar no sólo la existencia de un comprador y un vendedor, sino también que el número de compradores y vendedores que se interesan por un mismo producto en un determinado instante sea elevado. Este concepto recibe el nombre de liquidez. LA INNOVACIÓN FINANCIERA COMO HERRAMIENTA DE CAMBIO La sociedad del siglo XXI se enfrenta a constantes cambios y a fenómenos tales como la globalización o el incremento de renta per cápita entre el primer y el tercer mundo. Estamos entrando en una tendencia de distanciamiento entre países ricos y pobres. Este alejamiento, unido al incremento a veces extremo de la población en países subdesarrollados, agranda aún más si cabe la distancia entre mundo rico y mundo pobre. Por otro lado la incertidumbre laboral producida por la temporalidad del empleo que afecta a numerosas personas sugiere algún tipo de cobertura económica que suplemente la ofrecida por la Administración. La innovación financiera debe proporcionar productos que solventen problemas cotidianos y que generen bienestar adicional en el individio y la sociedad en su conjunto. INNOVAR PARA CAMBIAR EL MUNDO Bulgaria se convirtió hace algún tiempo en el primer país que emitía deuda pública con un tipo de interés asociado a su crecimiento económico. De este modo si el país evoluciona de manera próspera, el comprador de deuda pública recibirá más de lo esperado, mientras que si el país no se desarrolla como cabría esperar, el inversor recibirá un tipo de interés menor. Esta política favorece al pagador, en este caso Bulgaria, y podría evitar situaciones de bancarrota de una economía nacional. En un símil podría pensarse en un préstamo de estudios cuyo tipo de interés viene fijado por la futura evolución profesional del estudiante. Si tras el término de los estudios, por ejemplo de máster, el individio ingresa por encima de un determinado nivel, el tipo de interés a abonar a la entidad financiera será mayor que, si el individuo no encuentra una posición bien remunerada. La liquidez de los actuales mercados económicos y financieros, en la que la afluencia de inversores es masiva, hace posible la diversificación financiera. De este modo un inversor puede adquirir deuda de dos países con distinta proyección económica. Quizás uno evolucione de forma próspera y otro se estanque. El inversor ganará por un lado y perderá por otro. Podemos por tanto observar los beneficios de la diversificación. Por otro lado un banco estará dispuesto a realizar préstamos de estudios como los mencionados con anteriodad. En la diversificación del riesgo, el banco prestará a estudiantes que tendrán un brillante acceso al mercado laboral, y a otros cuyo éxito tardará más en llegar. El éxito de los primeros compensa el relativo fracaso de los últimos y permite un equilibrio, únicamente posible gracias a la diversificación. La innovación financiera es posible, e incluso necesaria... únicamente debe apuntar al bienestar del individuo y de la sociedad.
30 oct 2015