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China, un mercado emergente de las telecomunicaciones
China, un mercado emergente de las telecomunicaciones Javier Nadal Ariño Director General de Relaciones Institucionales y Regulación de Telefónica Vicepresidente Ejecutivo de Fundación Telefónica Las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) están cumpliendo un rol esencial en el desarrollo de la sociedad china y están generando, al mismo tiempo, un mercado de dimensiones titánicas y grandes oportunidades. Las empresas españolas quieren jugar un papel significativo dentro de este mercado. De ahí que sean muchas las que se adelanten a abrir Oficinas de Representación, sobre todo, en Beijing. El sector de las Telecomunicaciones tampoco escapa a este imperativo y tendencia. En España siempre nos hemos referido a China como “Lejano Oriente”. Un país distante del nuestro, misterioso e insondable. Sin embargo, el mundo en el que vivimos es cada vez más pequeño y China ha dejado de ser ya algo lejano. Vivimos en una “aldea global”, término que, no por manido, deja de resultar cierto. Cada vez son más las noticias que nos acercan a esta cultura milenaria, cada día se tienden más y más puentes que nos unen. El flujo comercial entre China y Occidente no deja de crecer, y el vínculo cultural entre nuestro país y el Imperio del Dragón se ha incrementado notablemente en los últimos años. En este sentido, es digno de mención que 2007 será el Año de España en China y durante él se celebrarán eventos para la promoción de nuestro país a todos los niveles. Esta “aldea global” en la que vivimos no es fruto de la casualidad, sino el resultado de diversos factores que ayudan a reducir las distancias y, por lo tanto, favorecen el conocimiento y el entendimiento entre culturas hasta ahora inconexas. La popularización del avión como medio de transporte, su “democratización”, es uno de dichos factores. El desarrollo de los medios de comunicación, que hacen posible que lo que ocurre en una remota aldea de cualquier país sea conocido a miles de kilómetros en cuestión de segundos, ha contribuido también al “empequeñecimiento” del planeta. Tradicionalmente, China ha sido un país que ha basado su economía en la fabricación de bienes a bajo coste y cuestionada calidad. Sin embargo, actualmente se está sumando a la tendencia de los países en vías de desarrollo focalizando sus esfuerzos hacia la llamada Sociedad del Conocimiento. Es decir, el desarrollo de productos y servicios de mayor calidad, innovación y valor añadido. China es un país con 1.300 millones de habitantes (un 21 por ciento de la población mundial) y una extensión total de 9.596.960 kilómetros cuadrados, casi veinte veces el tamaño de España. La renta per cápita es de alrededor de 2.000 euros en la zona más desarrollada y de 800 en el resto del país. Esto es una clara muestra de la falta de homogeneidad en la distribución de renta entre la población urbana y la rural, siendo esta última dos tercios de la población total del país. El filón de las telecomunicaciones En lo referente a las telecomunicaciones, hay que destacar que la población china, que supone el 21 por ciento del total mundial, representa el 19% de las líneas de telefonía del planeta, el 11% de los usuarios de Internet y el 7% de los PC. Todo esto, en un país que ha cuadruplicado su Producto Interior Bruto (PIB) en menos de 30 años. Observando estas cifras, es evidente el altísimo potencial de crecimiento y oportunidades que se presentan para nuestro sector. Imaginar los porcentajes que se manejan en otros países aplicados a un país del tamaño de China es sencillamente impresionante y un ejercicio no tan alejado de la realidad, a medio plazo. En la actualidad, el parque total de PC en China asciende a 53 millones (4,1% de penetración). Si alcanzase el 32% de penetración, como la que existe en Europa, estaríamos hablando de casi 420 millones de PC, o lo que es lo mismo, multiplicar por 9 el número actual. El número de usuarios de Internet es de 94 millones (7,2% de la población). Cuando llegue a los niveles de penetración en Europa (36%), tendrá 470 millones de usuarios; es decir, multiplicará por 5 su número. Las telecomunicaciones y las llamadas Tecnologías de la Información han cumplido y cumplen un rol esencial en el desarrollo de cualquier sociedad, más aún, tratándose de China en donde el volumen de las comunicaciones podría colapsar las redes de muchos de los operadores actuales en Europa. Telefónica, como empresa de comunicaciones que es, no podía dejar de jugar un papel en el mercado chino y, por ello, decidimos establecer, como paso inicial, una Oficina de Representación en Beijing. Nuestras actividades comenzaron en febrero de 2005, con el despliegue de áreas como Relaciones Institucionales, Desarrollo Corporativo, Compras y Prospección Tecnológica. Respecto al área de Relaciones Institucionales, su objetivo es abrir un canal institucional por el que fluyan las relaciones entre los países en los que Telefónica desarrolla sus operaciones y Asia, así como el establecimiento de profundas y duraderas relaciones con el Gobierno Chino. El segundo paso se refiere a nuestra apuesta por el fomento de la búsqueda de oportunidades de negocio e inversión, identificando los mejores socios para hacerlas realidad y estableciendo alianzas estratégicas como la alcanzada con China Netcom, empresa de la que actualmente poseemos un 5%, y con la que compartimos una serie de iniciativas de cooperación en diversos ámbitos. Por último, establecimos un grupo cuyas funciones consisten en la creación de vínculos con los proveedores chinos y en la exploración y seguimiento del desarrollo tecnológico en dicho país, uno de los mercados de mayor crecimiento e innovación en el mundo. Los principales pilares sobre los cuales está focalizado este grupo son: Hogar Digital, IPTV (Internet Protocol Television), plataformas de servicios para banda ancha y nuevas tecnologías de acceso inalámbrico como Wi-Max y Wi- Bro. La presencia del equipo de expertos en Beijing permite explorar no sólo este mercado, sino también lo que ocurre más allá de sus fronteras obteniendo así una visión global de la región, en la que se encuentran países vecinos como Corea y Japón con un elevado poder de innovación. Apuesta china por el I+D+i En los últimos años, China se ha convertido en un semillero de empresas del sector tecnológico, tanto en el campo de la producción como en el de la investigación y el desarrollo. La fuerte apuesta de China en el ámbito de la tecnología e innovación se ve reflejada en las 53 Zonas de Desarrollo Industrial de Alta Tecnología y sus 54 Zonas de Desarrollo Económico y Tecnológico. Como resultado de la apuesta han surgido diferentes empresas, hasta hace poco desconocidas en Occidente, que hoy están en la primera línea de proveedores de telecomunicaciones. Compañías como Huawei o ZTE disfrutan de crecimientos notables en sus cifras de negocio, a la vez que sus productos son cada vez más valorados en el mundo por su calidad. Empresas que, además, invierten gran parte de sus ingresos en investigación y desarrollo, convirtiéndose así en origen de productos innovadores y altamente especializados tecnológicamente. Sin duda, uno de los factores que contribuyen a este desarrollo tecnológico y empresarial es, aparte de la mejora económica, un cambio en la percepción del Gobierno Chino en lo referente a las necesidades de la población. De este modo, en el undécimo Plan Quinquenal 2006-2010 las directrices del Gobierno han virado desde un apoyo absoluto al crecimiento económico hacia una visión más “social”, en el entendimiento de que de nada sirve el desarrollo económico sin un reparto más justo de los beneficios. Y, como no podía ser de otra manera, las comunicaciones vuelven a jugar un papel fundamental. Así, el Dragón asiático está en estos momentos apostando de manera significativa por la difusión de las telecomunicaciones, en concreto el acceso a Internet a través de la banda ancha, como eje básico para el desarrollo económico y social del país y como estrategia para combatir la brecha digital.
30 oct 2015