MIT Media Lab, 20 años en la cresta de la ola. Juan José Sánchez Aguila-Collantes. Ingeniero de Telecomunicación. El Media Lab del Massachusets Institute of Technology (MIT) fue fundado hace ahora 20 años por el prestigioso profesor Nicholas Negroponte que, previendo la convergencia entre informática, telecomunicaciones y contenidos, decidió crear y orientar las líneas de investigación del laboratorio en esa dirección. Hoy en día, el laboratorio permanece fiel a ese espíritu, focalizándose en el estudio, invención y utilización creativa de las tecnologías digitales, con el objetivo de mejorar la forma en que la gente piensa, se expresa y explora las nuevas fronteras científicas. Así, por ejemplo, en el Media Lab del MIT, podemos encontrarnos hoy con proyectos como: Gestión de texto distribuido, CAPTCHA de sentido común, Red conceptual multilenguaje, Seguidor de estados de ánimo, etc. Todos los mencionados, además poseen en común, el pertenecer al denominado Grupo de Investigación de Publicación Electrónica, que dirige Walter Bender. Bender, a quien entrevistamos en este número, fue miembro fundador, junto con Negroponte, del Media Lab, siendo en la actualidad su director ejecutivo, así como científico investigador senior, habiendo participado en experiencias pioneras en el campo de la publicación electrónica. Como introducción a la entrevista y al propio Laboratorio, presentamos la receta secreta sobre su funcionamiento, tal y como Walter Bender suele explicarla. Esto es, inspirándose en el calendario oriental y asociando una imagen a cada una de sus características, de la siguiente manera: El Sol como símbolo de la luz que brilla en cada rincón del laboratorio. Un lugar donde no hay secretos ni compartimentación de ideas. La arquitectura abierta de la planta es un reflejo más de ese espíritu. La Luna, con sus ciclos, es como el proceso de la innovación con sus fases: 1ª. Imagina y realiza que se materializa en la construcción de un prototipo. 2ª. Critica y reflexiona con la entrada en juego de las empresas patrocinadoras. Y 3ª. Itera, que si para el Laboratorio representa volver a la 1ª fase, para las empresas patrocinadoras supone transformar un prototipo en aplicación para el mundo real. El Fuego es la pasión de los estudiantes y personal del Laboratorio, el auténtico combustible que mueve a este lugar en el que la innovación se regula mediante un proceso “bottom-up”. El Agua, que siempre fluye. Como el río de Heráclito, el cambio es la única constante en el Laboratorio. En un lugar donde la tasa de rotación del personal es del 25% al año y diariamente se inician nuevos proyectos, la “tasa metabólica” no se mide en cuatrimestres sino en segundos. La Madera con sus vetas es una metáfora de la relación entre el diseño y la ingeniería, pues en el Laboratorio ambas se encuentran ligadas de forma íntima. El Metal (el plomo) es la materia que la alquimia perseguía transformar en oro. En un laboratorio interdisciplinar, internacional y multisectorial como es éste, la transformación se lleva a cabo mediante el diálogo crítico y el intercambio de ideas. La Tierra es la base, los problemas reales de la industria que en el Media Lab son los que soportan la investigación académica. El diálogo diario con los patrocinadores hace imposible la pérdida del contacto con la realidad. Y, sin más, damos paso a la entrevista con Walter Bender para que sea él mismo quien nos presente su visión. ENLACES MIT Media Lab: http://www.media.mit.edu Web de Walter Bender: http://web.media.mit.edu/~walter Grupo de Investigación de Publicación Electrónica: http://pedia.mit.edu/wiki/Electronic_Publishing Proyecto "Global Mind": http://globalmind.media.mit.edu Proyecto "Herramientas comunitarias de publicación que enfatizan la edición colaborativa de documentos": http://melrosemirror. media.mit.edu/servlet/pluto Proyecto "CAPTCHA con sentido común": http://pedia.media.mit.edu/wiki/Commonsense_Captcha En línea con Walter Bender. Recientemente, coincidiendo con el XX aniversario del Media Lab del MIT, Juan José Sánchez Águila- Collantes entrevistó a través de Internet a Walter Bender, Director Ejecutivo así como Científico Investigador Senior del Media Lab del MIT. "El impacto real del Laboratorio no debe medirse en términos de artículos publicados o patentes, sino en términos de las personas cuyas mentes hemos contribuido a abrir." Walter Bender, Director Ejecutivo del MIT Media Lab. Buenos días Walter. Comencemos por el MIT, una institución que acaba de celebrar su 20 aniversario. En todos estos años, ¿cuál crees que es la principal contribución que ha realizado el Media Lab? WB (Walter Bender). Repasando nuestros logros, la principal contribución son los más de 500 buenos estudiantes que han pasado por el Laboratorio, a lo largo de los años, preparándose para salir al mundo y hacer grandes cosas. El impacto real del Laboratorio no debe medirse en términos de artículos publicados o patentes; sino en términos de las personas cuyas mentes hemos contribuido a abrir. También hemos estado llevando a cabo un experimento sobre cómo dirigir la investigación en una universidad. Hemos aprendido bastante sobre qué es lo que funciona: profesorado multidisciplinar, acceso libre a las ideas, enfoque hacia la realización rápida de prototipos; y lo que no: adhesión a las tradiciones y métricas académicas, trabajos de encargo al servicio de la industria, sobre-dependencia de los contratos con la Administración. Se ha imitado con frecuencia al Laboratorio y tenemos la esperanza de que nuestro enfoque sobre la investigación académica continúe teniendo un impacto positivo en universidades de todo el mundo. El empuje del Media Lab ha girado siempre en torno a la “tecnología como soporte para el aprendizaje y la expresión para personas y máquinas”. En su primera década, el Media Lab se centró en el mundo digital (“being digital”); inventamos gran parte de la tecnología que hizo posible la revolución digital a finales de los 80 y comienzos de los 90. Nuestro enfoque también se orientó a la aplicación de la tecnología a los problemas teniendo en mente a las personas: cómo se informan, se entretienen o se expresan. La segunda década presenció un cambio hacia la computación ubicua y omnipresente. Fuimos pioneros en campos tales como la computación que se puede llevar puesta (“wearable computing”) y los medios tangibles, y lanzamos el Centro para los Bits y Átomos, todo ello con el objetivo de intensificar más adelante la expresión individual y comunitaria. La próxima década del Laboratorio se encaminará, en gran medida, hacia la exploración de las tecnologías de componente humano. Estamos luchando por superar los límites de la capacidad y los recursos humanos mediante la invención de modelos y medios de la mente y la expresión. Estamos desarrollando modelos de la mente que abarcan la cognición y el afecto así como medios de incremento de nuestra memoria, inteligencia, expresividad, conocimiento, empatía y desarrollo físico. El Sol, la luna, el fuego, el agua, la madera, el metal y la tierra pueden resumir la clave del éxito del Media Lab. Y entre estos factores de éxito, sin duda, se encuentra la relación entre el Laboratorio y sus patrocinadores, que podríamos atrevernos a calificar como simbiótica y que, en cualquier caso, posee un factor diferencial respecto a otras, como es el hecho de que el Laboratorio mantenga su neutralidad e independencia frente a los intereses comerciales. ¿Podrías comentarnos como funciona este modelo de relación? WB. El Media Lab ha desarrollado un modelo de patrocinio único, que pone el énfasis en cultivar las relaciones con la industria. Estas relaciones nos proporcionan patrocinadores (socios o colaboradores) con posibilidad de acceso ilimitado a las invenciones, asegurando una tasa de transferencia tecnológica y crítica procedente del mundo real, que beneficia el entorno rápidamente cambiante de hoy en día y proporciona un potencial concreto para la mejora de individuos y sociedades. La clave consiste en encontrar el balance adecuado entre los intereses de la industria y la academia; en este sentido, hay tres opciones: primera, caminar por caminos separados; segunda, trabajar por encargo; o tercera, estrecha colaboración. Sólo la estrecha colaboración es viable: a la larga fomenta la sana convergencia de intereses pero precisa de trabajo duro. El éxito en la colaboración se parece mucho más a un partido de rugby que a uno de tenis. Y un secreto adicional: dependemos de la integración a escala total del programa académico en el Laboratorio. Dicha integración es la clave que nos posibilita saber ser adecuadamente oportunistas en la admisión de estudiantes; mantener nuestro modelo de IP abierto; y la unión de recursos a discreción para llevar a cabo trabajos que tienen menos capacidad de financiación (por ejemplo: las artes, la música, el diseño). Durante veinte años este modelo nos ha permitido situar el diseño y la ingeniería en el mismo plano. Quizás ello también influya en el hecho de que sea fácil oír calificar como excitante, estimulante o informal el entorno de trabajo del Media Lab. Y a todo esto, ¿cómo es un típico día de trabajo en el Media Lab? WB. En un día típico de trabajo nuestro se realiza una amalgama de actividades. A los investigadores del Media Lab se les ha exhortado a “demostrar o morir” (“demo or die”). Más recientemente, hemos refundido esa responsabilidad en un proceso iterativo: “Imagina, realiza y critica”. El Laboratorio se ha organizado en base a la rapidez en la construcción de prototipos a partir de ideas; la construcción de prototipos que funcionan nos permite inspirarnos en la tradición crítica del “estudio de diseño”: diariamente recibimos visitas de nuestros colaboradores de la industria y académicos con los que abordamos un auténtico diálogo crítico dentro de un contexto más amplio que el típico de una universidad. Este enfoque hacia el aprendizaje, a través de la expresión, ha caracterizado tanto la faceta de investigación del Laboratorio como su programa académico, cuya agenda intelectual deriva del programa de investigación. Ponemos el énfasis en la práctica del aprendizaje mediante la creación, frecuentemente en contextos del tipo aprendiz - maestro. Así, yo y mis alumnos dedicamos algo de tiempo todos los días a hacer cosas (explorar el cómo y el qué), pero también nos enfrascamos en discusiones críticas (el porqué), sobre lo que estamos haciendo. En concreto, tú coordinas y eres el principal investigador del Grupo de Investigación de Publicación Electrónica en el que exploráis un acercamiento constructivo al desarrollo de herramientas de publicación personales y cooperativas. En el manifiesto de vuestro grupo, sostenéis que pasada la etapa de filtrado de contenidos en la Web, uno de vuestros objetivos actuales sería concienciar al consumidor de información para que amplíe su campo de acción más que reducirlo. Esto suena bien, pero ¿Cómo se puede lograr y vender a unos consumidores que cada vez tienen menos tiempo para gestionar más información? WB. No mantenemos ninguna expectativa de que todo el mundo en todo momento pueda ser creador. El rol de consumidor continuará siendo la norma, pero deseamos diseñar herramientas y una ecología que facilite el proceso creativo hasta el punto de que podamos hacer que esa “norma” se convierta en la de un consumidor más activo y constructivo. Quizás, el mejor ejemplo que pueda poner es el de un programa que empezamos hace diez años: herramientas comunitarias de publicación que enfatizan la edición colaborativa de documentos1. El compromiso hacia actividades de publicación enfocadas a la construcción colaborativa no sólo parece conducir a un producto de superior calidad, sino que además tiene la importancia residual de construir conexiones sociales fuertes. El website del Grupo de Investigación es una wiki. ¿Utilizáis las wikis con frecuencia en el Media Lab como herramienta de publicación colaborativa?2 WB. Sí, usamos las wikis por todo el Laboratorio: algunas son abiertas y otras están protegidas con firewalls. Tanto en las wikis como en las páginas web y, en general, en todo Internet se están generalizando cada vez más los ataques de todo tipo que comprometen la seguridad del medio. ¿Cómo se ve este tema desde el Media Lab? WB: Hay dos clases de ataques: los robots malos y la gente mala. Hemos estado experimentando mediante aproximaciones a tratar con robots. Un alumno mío, Mako Hill, ha construido un “CAPTCHA de sentido común” Su descripción del proyecto es: “Un CAPTCHA es un Test Público de Turing Completamente Automatizado para distinguir Ordenadores de Humanos” (‘Completely Automated Public Turing Test to tell Computers and Humans Apart’). Los CAPTCHAs son herramientas usadas frecuentemente para evitar que los spammers utilicen programas para dar de alta cuentas web o mutilen las páginas wiki con anuncios. Los CAPTCHAs más familiares son aquellos en los que se muestra un dibujo de un texto mutilado que se pide descodificar a los usuarios (humanos) en un website. Este proyecto utiliza un nuevo tipo de CAPTCHA que realiza una serie de preguntas basadas en el sentido común. Este nuevo CAPTCHA es accesible para el usuario con limitaciones en la visión sea capaz de distinguir de forma eficaz a un humano de una máquina aunque, esto último, sólo el tiempo lo dirá. Y, además, el proyecto permite de una forma sencilla que cualquier persona realice contribuciones constructivas a la investigación en Inteligencia Artificial, ayudando a verificar y compartir las bases de datos de sentido común. Intenta editar la página3 para ver como funciona. Respecto a los ataques de la gente mala, a lo mejor seremos unos ingenuos pero pensamos de forma optimista que la buena gente predominará en número y nivel de compromiso. Y ya que nos has hablado de algún proyecto que estáis llevando a cabo. ¿Cuáles son las principales áreas de interés y proyectos a acometer por el grupo de investigación en los próximos años? W.B. Mi grupo de investigación va a continuar su exploración de las herramientas para la expresión colaborativa y, en colaboración con el Dr. Push Singh y el Profesor Marvin Minsky, perseguiremos, de forma proactiva, el objetivo de construir una máquina que tenga conocimiento de las metas humanas, lo que creemos mejorará enormemente la asociación entre personas y máquinas, que viene a ser una extensión de la relación maestro/esclavo. Ambicioso objetivo, sin duda. ¿Alguno de tus proyectos presentes o futuros tiene alguna relación con España? W.B. Me encantaría encontrar colaboradores en España para trabajar en el problema de la construcción de una “mente global”.4 Pues desde aquí animamos al colectivo de ingenieros a que tomen parte en esta interesante iniciativa. Hasta ahora hemos hablado de tecnología e investigación, pero hace algunos años tuviste un encuentro con el Papa Juan Pablo II en una conferencia que impartiste sobre tecnología y espiritualidad. ¿Crees que en la sociedad de hoy en día es posible una conciliación entre Ciencia y Religión? W.B. La Religión como la Ciencia es una fuente de modelos compartidos. La palabra “modelo” entraña una dificultad. Aquí nos referimos a un nivel de conocimiento que nos ayuda a examinar el mundo - ambos mundos, el físico y el espiritual. Pero déjame que profundice en lo que se entiende por “modelo” como término. Utilizaré para ello dos ejemplos de modelos, el de Newton y el cálculo, y el de Copérnico y el heliocentrismo. El modelo del cálculo de Newton nos permitió resolver las paradojas de Zenón5, mientras que el modelo del movimiento planetario de Copérnico nos dio la clave para interpretar la “mecánica del cielo”. Ni Newton ni Copérnico cambiaron a Dios o Su creación, pero nos ofrecieron una nueva aproximación y herramientas con las que poder explorar ambas. Y la Tecnología, ¿Cómo puede contribuir al conocimiento del mundo espiritual? W.B. La Tecnología, al hacer la Ciencia tangible, proporciona un puente entre la Ciencia y la espiritualidad. Actualmente eres el Director ejecutivo del Media Lab, así como analista senior de investigación. Gestionar e investigar. ¿Cómo haces compatibles ambos roles? W.B. Por citar a Nicholas Negroponte, vivo mi vida como una tortilla: todos los aspectos de mi vida se mezclan juntos. No intento mantener las esferas separadas. Por ejemplo, he sido agresivo como Director del Laboratorio al decidir experimentar con los subproductos derivados de la investigación, a fin de hacer funcionar así al Laboratorio de un modo más transparente y cooperativo. ¿Podrías contarnos una anécdota que recuerdes con relación al Laboratorio? W.B. Mis momentos más memorables lo constituyen las discusiones con mis alumnos y colegas. Tener la oportunidad de entablar un diálogo crítico sobre los temas predilectos de Minsky, Negroponte y Papert, de forma regular, durante los últimos 20 años, ha resultado enormemente enriquecedor. En tu homepage, uno puede encontrar información sobre el Media Lab, reflexiones sobre la tecnología, tu Curriculum Vitae, los hobbies, etc. , pero llama especialmente la atención que lo que figura al principio de todo es…tu familia. W.B. La familia (y la gente en general) es lo primero. Las tecnologías de las comunicaciones solo tienen sentido cuando están al servicio de sus necesidades. Después de una trayectoria así, y tras alcanzar un elevado nivel de prestigio, ¿qué se puede hacer a continuación?, ¿cuál es la principal motivación de uno? W.B. Mi próxima aventura gira en torno al programa “Un Portátil por Niño” que ha lanzado recientemente Nicholas Negroponte. Me voy a unir a Nicholas en este esfuerzo para poner la informática en las manos de los niños del mundo. Creemos profundamente que los ordenadores son un potente “objeto con el que pensar” y queremos poner esa herramienta en las manos de la próxima generación de forma que puedan construir un mundo mejor para todos nosotros. Alentadoras y optimistas palabras para cerrar la entrevista. Muchas gracias por todo. Te deseamos suerte, desde aquí, en ésta y en tus otras iniciativas, y te invitamos a que vuelvas a hablarnos de todo ello cuando lo desees. Notas: 1 Véase ejemplo en http://melrosemirror. media.mit.edu/servlet/pluto 2 Ver http://pedia.media.mit.edu/wiki/Electronic_ Publishing 3 Ver http://pedia.media.mit.edu/wiki/Commonsense_ Captcha 4 El propósito de este proyecto consiste en enseñar a los ordenadores todas las cosas que una persona normal da por supuestas, porque son obvias. Esto también es conocido como el problema de dotar a los ordenadores de sentido común. Ver http://globalmind. media.mit.edu 5 Zenón de Elea trató de mostrar que la realidad es una e invariable y que todo movimiento es ilusorio, para lo cual realizó razonamientos recurriendo a las paradojas. La más conocida de ellas es la de Aquiles y la tortuga que viene a decir que Aquiles no puede alcanzar a una tortuga que le lleva ventaja y camina a la mitad de velocidad de él pues al ir descomponiendo el tiempo y el movimiento cuando Aquiles recorre el espacio que lo separa de la tortuga, ésta ha avanzado la mitad de ese espacio y así sucesivamente. Newton lo resuelve mediante el análisis numérico calculando la suma infinita de las series de las distancias infinitesimales que han recorrido ambos (cosa que Zenón no podía hacer por aquel entonces).