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DECEM. Alternativas financieras para ayuda al desarrollo (4)
ATlitteurlnaactiióvna so f ienla anrcteie draes epsatrruac atuyuradra f laulj odse sdaer rcoalljoa l mundo globalizado del siglo XXI es un mundo de creciente complejidad, en el que la libertad de movimiento de bienes y servicios, del capital humano y de los flujos monetarios en un fenómeno denominado liberalización, ha acelerado, aún más si cabe, la interconexión de las distintas piezas de ese puzle llamado globalización. Dicen los expertos que el fenómeno de globalización no es ni mucho menos reciente. La realidad es que el mundo vivió un primer episodio de globalización entre los años 1870 y 1914. Una globalización intrínsecamente ligada a un aumento considerable del comercio internacional, un fenómeno que en el primer episodio mencionado con anterioridad tuvo lugar entre las potencias europeas y sus imperios coloniales y ex – colonias (como fue el caso de Norteamérica) repartidos a lo largo y ancho del globo. Un primer episodio de una serie que hoy continúa. Hay una diferencia clave entre la primera etapa de globalización y la segunda que vivimos en la actualidad y que comenzó en 1971, cuando Estados Unidos decidió de forma unilateral abandonar el sistema de tipos de cambio fijo. En ambas, el comercio internacional ha aumentado de forma notable. Sin embargo en la primera etapa hubo flujos migratorios considerables entre Europa y sus (ex) colonias, mientras que en la segunda etapa los flujos migratorios han sido sustituidos por flujos monetarios. Las sociedades ricas del norte han cerrado sus fronteras a los flujos migratorios del sur, a la vez que han impuesto la retirada de aranceles a las economías en vías de desarrollo, haciendo uso de su poder de votación, que no de persuasión, en las Instituciones Económicas Internacionales (Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y Organización Mundial del Comercio). Se crea de este modo una sensación artificialmente natural de apertura comercial, una sensación de que todos los países jugamos el mismo juego bajo las mismas reglas de transparencia, unas reglas establecidas gracias al consenso y el buen hacer de nuestros representantes políticos. ¿Quién sustentaba el poder económico en el primer episodio de la globalización? ¿Quién sustenta el poder económico durante la actual etapa de la globalización? Hemos pasado de un escenario en el que las potencias europeas regían el devenir económico del mundo, a un escenario complejo caracterizado por la creciente sofisticación de los instrumentos financieros. Una creciente sofisticación que parece escaparse del entendimiento de una mayoría de la población, incapaz de beneficiarse de una nueva corriente que gana en importancia conforme pasa el tiempo. Los fondos de inversión El poder económico del siglo XXI es un poder oculto detrás de los fon- DECEM Alternativas financieras para ayuda al desarrollo (4) Fondos de inversión libre: el poder económico que nadie ve Éste es el cuarto artículo de la serie Decem, una serie de artículos fundamentalmente innovadores que pretenden proponer mecanismos financieros alternativos para recaudar fondos que se puedan destinar a ayuda al desarrollo de los países del tercer mundo. A lo largo de la serie de artículos, se hará hincapié en la implementabilidad de las ideas sugeridas y se propondrán argumentos a favor y en contra de las mismas. Jaime Pozuelo-Monfort Ingeniero de Telecomunicación http://j.pozuelo-monfort.com E Alternativas financieras para ayuda al desarrollo dos de inversión, un poder sustentado por la industria bancaria y los grandes patrimonios. El poder económico del siglo XXI es un poder capaz de crear flujos monetarios que invierten y desinvierten cantidades inimaginables a escala mundial, gracias a técnicas financieras sofisticadas. Un poder económico tan capaz de llevar prosperidad y esperanza de crecimiento a muchas zonas del globo, y tan incapaz de realizarlo de forma sostenible y duradera. Tan incapaz porque la prioridad para una mayoría de fondos es el beneficio económico puro y duro a corto plazo. Un beneficio puro y duro que no busca el denominado rendimiento social y que se limita a buscar una rentabilidad económica que muchas veces no está ligada a un aumento del bienestar. Los fondos de inversión son, sin embargo, necesarios en un mundo capitalista concebido del modo actual. Son necesarios porque permiten que los ahorros de muchos pensionistas e individuos no pierdan su valor conforme pasa el tiempo y porque permiten la operativa de un sistema basado en el crédito y el ahorro, un sistema basado en el endeudamiento como forma de llevar a cabo un proyecto o una adquisición. Se suelen distinguir dos tipos de fondos: aquellos que están regulados y aquellos que no lo están. Un fondo regulado debe seguir una serie de criterios de inversión establecidos por la autoridad competente. Se trata de fondos habitualmente al alcance del pequeño ahorrador. Un fondo no regulado recibe el nombre de fondo de inversión libre, fondo de cobertura, o según su denominación en inglés hedge fund. Se trata de una caja negra a ojos del regulador, un tipo de fondo con libertad total de invertir en los activos que estime oportuno, únicamente accesible por el ahorrador cualificado, definido como aquel cuya inversión supera un cierto umbral1. Los hedge funds han cobrado una importancia notable en los últimos años. Se han convertido en el instrumento de inversión favorito de muchos porque son capaces, utilizando estrategias de inversión sofisticadas, de obtener rendimientos superiores a los obtenidos por los fondos de inversión regulados. La importancia de los hedge funds es clave a la hora de entender el comportamiento del mundo. Tienen una operativa no regulada que les permite endeudarse de forma considerable e invertir cantidades muy superiores a las cantidades de las que realmente disponen. Cantidades que, gracias a la liberalización de los flujos monetarios, pueden ser invertidas en todo tipo de activos (divisas, materias primas) en mercados emergentes y economías en vías de desarrollo. Los hedge funds se han convertido en la “Espada de Damocles” del capitalismo. Por un lado aumentan de forma considerable la capacidad INGENIERÍA FINANCIERA. DECEM. Alternativas financieras para ayuda al desarrollo de inversión, gracias a la técnica del endeudamiento. Esta capacidad de inversión repercute de forma positiva en los mercados financieros gracias a un aumento de la liquidez. Sin embargo, su objetivo de búsqueda de rentabilidad económica en el corto plazo los convierte en un instrumento desestabilizador y causante de una volatilidad creciente en los mercados de divisas y de materias primas, entre otros. Pregúntese por qué el tipo de cambio euro-dólar sube y baja en la actualidad de forma tan virulenta y por qué el precio del barril de petróleo o el metro cúbico de gas natural varía con tal frecuencia y magnitud. Quizás la respuesta se la pueda dar un gestor de hedge funds. El endeudamiento Supongamos que partimos de una cantidad inicial a invertir de un millón de euros. Si la decidimos invertir en un fondo regulado, el gestor correspondiente dispondrá de esa misma cantidad que podrá invertir en los activos que considere más atractivos desde un punto de vista de la rentabilidad. Podrá invertir medio millón de euros en acciones y otro medio millón de euros en deuda pública. Supongamos que partimos de una cantidad inicial a invertir de un millón de euros. En esta ocasión acudiremos a un fondo no regulado, también denominado fondo de inversión libre o hedge fund. A diferencia del fondo regulado, el hedge fund puede endeudarse e invertir cantidades muy superiores a la originalmente invertida. En este caso el hedge fund puede pedir prestados al banco nueve millones de euros, para disponer de una cantidad final de 10 millones de euros. Se ha aumentado por tanto la cantidad inicial por un determinado factor, lo que se denomina en la jerga financiera como factor de endeudamiento o apalancamiento. El efecto magnificador de la industria de fondos de inversión libre es desconocido de muchos. Es frecuente encontrar factores de apalancamiento de entre 10 y 15 veces la cantidad inicial. La cantidad, por tanto, de que disponen para invertir supera con creces la cantidad inicialmente invertida. La operativa de endeudamiento es habitual en la industria financiera y, por tanto, no debe sorprender al lector. Es una operativa habitual que suele beneficiar tanto a la parte que se endeuda (hedge fund) como al prestamista (banco). Es una operativa habitual que no suele beneficiar a terceros que sufren las consecuencias de un aumento, en ocasiones muy significativo, en la volatilidad del activo. Una volatilidad que gusta a los mercados porque hace subir el precio de las opciones. La razón de ser de un factor de apalancamiento alto es el convencimiento de haber descubierto una buena oportunidad de inversión. La rentabilidad de una buena oportunidad de inversión se dispara gracias al poder del factor de apalancamiento2. Un endeudamiento que magnifica las ganancias, pero que también puede magnificar las pérdidas. Al aumentar de forma considerable la cantidad disponible para invertir, el endeudamiento tiene consecuencias severas en la determinación del precio del activo. Cuando la oferta excede a la demanda, la teoría económica afirma que el precio del activo sube, y viceversa. Por tanto si la cantidad a invertir se multiplica artificialmente por diez o quince, la demanda superará con creces a la oferta y el precio del activo podrá ser susceptible de aumentar de forma considerable y por tanto de provocar una burbuja o de “no responder a fundamentales” como gusta decir al analista financiero. Continue leyendo decem04 en http://decem.info Notas 1 Habitualmente 500.000 euros en Europa o un millón de dólares en Estados Unidos, aunque la reciente legislación en España ubica el umbral en 50.000 euros. 2 En un ejemplo básico que describe una oportunidad de arbitraje, imaginemos que compramos un millón de acciones a un precio de 10 euros por acción en el mercado europeo. El fondo regulado habrá comprado 100,000 acciones y el fondo no regulado podrá comprar (gracias al endeudamiento) un millón de acciones. Supongamos que la acción cotiza simultáneamente a 11 euros en el mercado norteamericano. El fondo regulado vende 100,000 acciones a un precio de 11 euros, obteniendo un beneficio de 100,000 euros que se corresponde con un 10% de la inversión inicial. El fondo no regulado, sin embargo, venderá un millón de acciones a un precio de 11 euros, obteniendo un beneficio de un millón de euros que se corresponde con un 100% de la inversión inicial. La rentabilidad del fondo no regulado es por tanto 10 veces superior a la del fondo regulado, gracia a la capacidad de endeudamiento por tratarse de un instrumento no regulado. “Los fondos de inversión son necesarios en un mundo capitalista, porque permiten que los ahorros de muchos pensionistas no pierdan su valor con el tiempo”
30 oct 2015