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La tecnología en su justo término
La tecnología en su justo término Texto Luis Solana Madariaga Luis Solana Madariaga. Presidente de Telefónica. El comité de Redacción de BIT me pide que realice un balance de lo que han sido las Tecnologías de la Información en estos diez últimos años y sobre su posible evolución en la próxima década. No voy a incurrir en el atrevimiento de entrar en el análisis de tas tecnologías que han sido y de las que previsible mente serán, trabajo éste más propio de técnicos, sino en sus aspectos sociales, políticos y económicos. A mi juicio, el gran avance registrado en estos diez últimos años con relación al fenómeno de las Tecnologías de la Información ha sido situarlo en sus justos términos. Frente a las actitudes apriorísticas, muchas veces con motivaciones ideológicas, de rechazo total a la tecnología como encarnación de todos los males y frente a los desmedidos entusiasmos de quienes casi sacralizaban la tecnología y la convenían en un fin en si misma, se ha logrado por la vía del debate, la discusión y la información presentara la opinión pública la necesidad y utilidad de las tecnologías como medio que puede mejorar procesos productivos, mejorar la prestación de servicios, aumentar la calidad de vida de los ciudadanos, además de ser por sí misma fuente de actividad, empleo y riqueza. Con ese carácter instrumental, la tecnología se ha incorporado al discurso político yde los políticos. Y no sólo porque la tecnología puede contribuir a la mejora del bienestar ciudadano, sino porque el papel de los países en el concierto internacional, su independencia frente a terceros se ve también, en cierta medida, influenciada por su capacidad, por su saber hacer tecnológico. Y la tecnología crea también oportunidades de negocio para las empresas. Permítanme una referencia a Telefónica, Compañía que viene realizando importantes esfuerzos en el desarrollo tecnológico y que cuenta ya con algunas patentes propias de éxito internacio En el campo de las Telecomunicaciones, el primer ejercicio es el reconocimiento de la realidad, de cuál es la situación internacional y la clara conciencia de nuestras carencias posibilidades. Esto nos lleva a renunciar a la investigación en algunos campos, como la conmutación telefónica, que requiere cuantiosísimos recursos donde ya existe un excesivo número de tecnologías y fabricantes, y que necesariamente experimentarán en el futuro un proceso de depuración y reducción. Además en este campo España cuenta con fabricantes locales. Hay otros campos de tecnologías de difícil desarrollo sin contar previamente con el necesario saber hacer. Son tecnologías que deben ser absorbidas del exterior, aprendidas y practicadas. Esto es lo que ocurre con la Microelectrónica. el diseño de grandes ordenadores y la fabricación de fibra óptica. Condición imI prescindible en esta tarea de absorción es que las tecnologías sean realmente puntas, que exista una conexión y trasvase permanente de tecnología entre la casa matriz y la filial española y que exista una constante actualización. Quedan finalmente un sinfín de tecnologías intermedias en las que las empresas españolas debemos volcar nuestros esfuerzos de investigación y desarrollo. Telefónica ha reclamado a todas las empresas de su entorno importantes esfuerzos en este terreno y la propia Telefónica ha incrementado los recursos destinados a estos fines, al tiempo que ultima ya está en avanzado estado de construcción su ambicioso Centro de Investigación y Desarrollo. Telefónica que ya está presente en muchos países, bien vendiendo, bien fabricando productos de tecnología propia quiere intensificar estos esfuerzos de ID para obtener patentes españolas, al tiempo que se plantea desempeñar un papel de traductor de las tecnologías más avanzadas al nivel de las necesidades de los países en vías de desarrollo. En la próxima década se acentuará probablemente la especialización tecnológica del I mundo y la división entre los países que realizan las funciones inteligentes de creación y I diseño los que cumplen las funciones materiales de montaje y fabricación y los que sólo I pueden ser compradores de tecnologías ajenas que tal vez no respondan a sus necesidades reales. Creo que España ya está adoptado las medidas necesarias para encontrarse en I el bloque de los países que contarán con tecnologías propias.
30 oct 2015