UNA REALIDAD, DOS ACTORES, UN PUBLICO El debate con los representantes de los Sindicatos de trabajadores CC.OO. y UGT, ha tenido la bondad de damos a conocer la preocupación por el problema de los protagonistas sociales, y el grado de elaboración y conocimiento del mismo que evidencian sus respectivas intervenciones, así como las propuestas y alternativas formuladas. Sentados en la tribuna, con unas intervenciones que se complementaban, como si se hubieran puesto de acuerdo, mantuvieron atento a un público también informado e interesado, a lo largo de casi tres horas que duró el debate. Las exposiciones de los Ponentes se podrían calificar de centradas, documentadas y con contenido, en cuanto a análisis y propuestas. Para el espectador que escribe estas líneas, todo marchó muy bien hasta el final. Las dudas surgieron cuando empezó a tomar la palabra el público; un público que planteó preguntas a los representantes sindicales, que discrepó de algunas soluciones expuestas, que se interrogó sobre las posibilidades de unidad de acción de los Sindicatos; un público, en fin, que no parecía compartir, en su totalidad, las tesis planteadas, en el fondo y en la forma. Hasta aquí nada anormal, sino más bien lo característico de todo debate vivo. Lo distinto, lo curioso, es que la práctica totalidad de las intervenciones, de las dudas y discrepancias, partía de aquel sector del público que, por su lugar en la producción, se supone representado por las Centrales Sindicales, ante el silencio, cuando menos sospechoso, de los que, tambén sentados en la sala, ocupan en la producción el otro lado de la mesa de juego. En el fondo, un viejo problema de sintonía públicojobrajactores, que a veces ha hecho fracasar un buen:texto o una buena interpretación. Queda en nuestro ánimo la necesidad de que el debate se extienda y continúe, porque sólo de la clarificación y de las voluntades puede salir la respuesta que el cambio demanda. Para contribuir a ella, dentro de nuestras posibilidades, ofrecemos una amplia reseña de las intervenciones de ANDRES GOMEZ, por CC.oO., y JUAN MAZARRASA, por UGT. UNION GENERAL DE TRABAJADORES SITUACION ACTUAL y FUTURA DE LAS TELECOMUNIC El representante del Sindicato socialista comenzó su intervención poniendo especial énfasis en lo que, para su Central, era el punto neurálgico del debate planteado: Qué política industrial existe en España? Qué repercusiones tiene la misma sobre el empleo? Antes de dar respuesta a estas interrogantes, el Ponente repasó, de forma breve, la caracterización y consecuencias de la llamada NUEV A REVOLUCION INDUSTRIAL DE LA MICROELECTRONICA. La velocidad en la aplicación de las nuevas técnicas, la reducción de los costes de producción y otros aspectos que definen el momento actual, ocuparon esta parte de su intervención. Con referencia al tema del empleo, hilo conductor de toda su intervención, Juan Mazarrasa explicó ~a diferencia existente en la aplicación de las nuevas tec nologías en dos momentos históricos diferentes: uno caracterizado por el incremento permanente de la capacidad productiva, que impidió estimar la importancia del desarrollo tecnológico como factor estructura! de desempleo, y otro en que el fuerte estancamiento de la demanda, provoca efectos muy negativos sobre el empleo. y por encima de estas consideraciones, una de orden superior: el hecho de que "en una economía de mercado no hay mecanismos automáticos que garanticen que los beneficios obtenidos por incrementos de productividad deriven en reducciones de precios, incremento de la demanda y re inversión de la acumulación efectuada, capaces de generar la misma cantidad de empleo que destruye" . Un factor nuevo a añadir a la situación actual es, según el Ponente, que lo que hasta hace poco era generalmente aceptado -la automatización y mecanización de los sectores primarios y secundarios se compensaría con el trasvase de mano de obra al sector servicios y al de empleados administrativos y técnicos del sector industrial- no se cumple, debido a una fuerte reducción de la oferta de puestos de trabajo en estas áreas, con la entrada en tromba de la informática, que puede dejar sin empleo a 5 millones de administrativos, de los 18 millones existentes en la Europa occidental. El negro panorama presentado por UGT se completa con la observación, negativa para los trabajadores, de "una mayor presión en el trabajo, como consecuencia de la interacción máquina-hombre, y una extensión de las posibilidades de control y vigilancia por parte de las empresas sobre los individuos, a través de la fácil recogida de datos y su tratamiento. Sin embargo, y en coincidencia con CC.OO., UGT considera que la respuesta de los Sindicatos no puede basarse en una oposición frontal al cambio tecnológico, sino en asegurar que los ritmos de introducción sean elegidos de forma que beneficien a los trabajadores, y su impacto distribuido justamente. Para ello, UGT propone una negociación, con participación de los Sindicatos, en todos los niveles .de decisión, comprendiendo aspectos como cambios en la organización del trabajo, niveles de decisión y responsabilidad, empleo y calidad del mismo, reducción de jornada, reparto de los beneficios por incrementos de productividad, etc. Medidas que deben apoyarse en políticas fiscales redistributivas, que permitan compensar la pérdida de empleo con un incremento de los servicios y de la infraestructura social disponibles para el conjunto de la población. Sector Industrial: aún hay algo que hacer Retama el Ponente su línea expositiva inicial, para insistir en la necesidad urgente de "unas coordenadas de política industrial" que hagan posible recuperar los niveles de actividad, de inversión y, por lo tanto, de puestos de trabajo, acordes con una sociedad de progreso. Ante la caída de la tasa de crecimiento y de la inversión industrial, con la pérdida, desde el comienzo de la crisis, de 550.000 empleos industriales, considera que únicamente una política decidida de intervención estatal puede cambiar la tendencia actual, que sigue siendo muy pesimista. El Sindicato socialista, en ese empeño por contribuir al re lanzamiento de la actividad industrial, se ofrece para negociar la reestructuración (le los sectores afectados (aún a sabiendas de que se perderán puestos de trabajo), siempre que se cumplan las condiciones de participación y control de los Sindicatos en el proceso y se garantice la creación de empleos alternativos, mediante la inversión en nuevos sectores. Tales objetivos no serán posible, sin embargo, si no se consigue superar uno de los "grandes males" de nuestra estructura industrial: el subdesarrollo tecnológico, cuyas consecuencias más evidentes quedarían resumidas en los siguientes ejemplos. . El 53 por ciento de la producción de bienes de equipo se realiza bajo licencia. . La importación de bienes de equipo es creciente respecto a nuestro consumo aparente (años 70, 35,4 por ciento; año 80,49,8 por ciento). . Las cifras para la investigación y desarrollo son, en términos relativos a nuestro producto industrial, del orden de un cuarto de las de Francia, Alemania o Reino Unido. La gravedad de este cuadro hace necesario que la Administración pública juegue, en todo el proceso de relanzamiento, un papel de protagonista principal. Las propuestas de UGT al respecto se expresan en los siguientes términos: . El INI, tras sanear su situación financiera. debe estar en condiciones de intervenir en todos aquellos sectores que convengan a los objetivos finales planteados, sin limitar sus áreas de actuación. . La Administración tendría que utilizar su capacidad de compra para incentivar a las industrias españolas más competitivas, programando con ellas su capacidad tecnológica y de expansión futuras. . El Estado negociará con las Multinacionales su implantación en nuestro país y los beneficios y ayudas concedidos, obteniendo contrapartidas de aportación tecnológica y al desarrollo de la investigación en nuestro país. . Deberá prestarse apoyo a los empresarios privados dispuestos a emprender iniciativas de riesgo compartido, en las que el desarrollo y la innovación tecnológica propios jueguen un papel importante. El Sector de las Comunicaciones Los principales problemas con que se enfrenta nuestro sector, a criterio de UGT, son: . La falta de unidad jurídica y operacional dentro de la Administración pública, con sus secuelas de descoordinación y luchas de competencias entre los distintos organismos oficiales. Una actitud, también por parte de la Administración, más burocrática que dinamizadora; función esta última que le correspondería como propietaria o componente mayoritario de las empresas más importantes del sector. El caso de la CTNE, que en la intervención de CC.oO. se trata de forma más extensa, sirve aquí como ejemplo de la incapacidad del Gobierno para influir y controlar sectores donde es fuerte la participación del Estado. La importante presencia de multinacionales que, en ausencia de una poI ítica nacional de comunicaciones, hacen prevalecer la suya propia. Un fuerte reto tecnológico, que está en el centro del problema, superando anteriores concepciones que señalaban a la inversión como principal agente en las soluciones a las dificultades del sector. En el contexto de la nueva división internacional del trabajo -señala el Ponente- perder este tren revelaría una "miopía increíble" por parte de los rectores de nuestra economía. Las alternativas que UGT plantea a estos problemas son: . El establecimiento de un "Organo Sup erior Administrativo", que ejerza una nueva jurisdicción sobre todo el sector de comunicaciones, incluyendo RTVE. Creación de la Empresa Pública de Telecomunicación, que coordine e integre la explotación de los servicios actualmente dispersos. Operación cuyo coste no debería superar los 20.000 millones ptas. Política de desarrollo de nuevos servicios de Telecomunicación, que evite la privatización de los mismos y la utilización de las redes públicas con fines de beneficio privado. Política de desarrollo de servicios Informáticos, reagrupando los intereses públicos en las empresas de desarrollo de "software" (ENTEL, ERIA, etc.), para desarrollar una importante empresa pública, capaz de potenciar la estructuración de una red de proceso de datos que generase una oferta diversificada: al sector público (fomentando la utilización de servicios informáticos homogeneizados), al sector privado (facilitando productos y procesos standard en los diversos sectores) y al mercado de la información (dando soporte a los bancos de datos públicos o de uso sectorial, principalmente ). Potenciación de SECOINSA como empresa nacional de equipos informáticos. Asegurar la producción nacional del mayor número de equipos terminales, normalizados y comercializados por la Empresa Pública de Telecomunicación. Reservar una parte del mercado internacional para nuestro país, en las negociaciones con ITT y ERICSON. Implantación en España de una fábrica de componentes electrónicos de uso obligado en los equipos, incluyendo al menos las etapas más intensivas en mano de obra. Definir una política industrial clara en relación con la participación de la E.P.T. en la fabricación de equipos, estableciendo un sistema eficaz de control de los objetivos de las empresas filiales y participadas. Estimular la investigación, tanto en el sector público como en el sector privado. El representante de UGT cerro su llltervención manifestando su agrado por este tipo de contactos entre los Sindicatos y las Organizaciones Profesionales, que opina pueden y deben ser coincidentes, en su complementaridad, fuera de planteamientos estrechos y corporativos, en la lucha por la defensa de los intereses nacionales. El potente de la C.S. de CC.oO., ANDRES GOMEZ, introdujo su comunicación a las Jornadas con un breve resumen de lo que es el sector fabricante de material telefónico, cuyas características son: . Un alto nivel de concentración de la producción, tanto en el número de empresas (7), como en su localización (alrededor de Madrid). Una fuerte dependencia de Compañías multinacionales, en capital y tecnología. Un peso importante de la tecnología dentro de su producción y, por tanto, un fuerte contingente de mano de obra técnica. Analizando la demanda de telecomunicaciones, considera sus rasgos básicos: La demanda privada no tiene apenas importancia. Los clientes institucionales lo son a través del monopolio ejercido por CTNE y la Dirección General de Corre os, demandantes fundamentales; posición que se amplía y consolida en otros sectores, como RENFE, Ministerio de Defensa, RTVE, etc. . La CTNE es el principal cliente de todas las industrias del sector, según se puede comprobar en la composición de la demanda interna: CTNE DGCT Otras Instituciones. Privada. La Compañía Telefónica Nacional de España La importancia que reviste el papel de la CTNE obliga a precisar sus características, lo que el ponente hace en los siguientes términos: Es una Sociedad privada, con un contrato especial con el Estado que le otorga el monopolio del servicio en España y cuya composición es: 48 por ciento de las acciones en manos del Estado, a través de la Dirección General del Patrimonio y el Banco de España. . Un 43 por ciento distribuido entre más de 700.000 accionistas, que poseen entre 50 y 5.000 títulos. Un 9 por ciento repartidas entre 3.000 accionistas que poseen más de 5.000 acciones y de los que tan sólo 300 superan las 20.000. Los principales problemas del sector Según ANDRES GOMEZ, su primer gran problema es, precisamente, la situación financiera de la CTNE, compañía que supera, en volumen anual de gasto, los 330 mil millones de pesetas, habiendo recurrido, en los últimos años, al crédito interior y exterior y al descuento, en cantidades crecientes. Estas se cifran, para 1980, en 51 mil millones de pesetas. Una partida importante del capítulo de gastos de la CTNE, es 10 que el Estado recibe de la misma y que para 1980 supone, en resumen: . 28.700 millones de ptas. en concepto de impuesto telefónico (22 por ciento del valor de los pasos de contador). 10.107 millones de ptas. en concepto de canon (6 por ciento de los ingresos netos). . 11.279 millones en concepto de dividendos. Ello supone un total de 50.086 millones de ptas., es decir, el 43,5 por ciento del valor de las inversiones en el año citado. El segundo gran problema en que centra su atención el Ponente es la reconversión tecnológica y su repercusión en el empleo, problema que se agrava en nuestro país por una fuerte dependencia tecnológica del exterior. Las cifras que resultarían de la aplicación de los planes de re conversión, en función de previsiones contrastadas con la evolución habida en los países de la CEE, son aterradoras: en el período 1981/82 a 1990, el excedente de mano de obra sería de 16.000 trabajadores, sobre los 40.000 que actualmente ocupa el sector fabricante. Pese a esto, el conferenciante hace una puntualización que resulta tranquilizadora y de enorme valor, viniendo de un representante sindical: CC.oO., rotundamente, no se opone al progreso tecnológico, en tanto que representa una mejora del nivel de vida de la colectividad, aún con el tremendo coste social que inicialmente va a exigir, y porque no se puede cerrar, para nuestro país, la posibilidad de ese 20 por ciento de capacidad exportadora que posee la industria fabriante. CONCLUSIONES Según CC.oO., las soluciones a los dos grandes problemas comentados: situación financiera de la CTNE y empleo, pasarían: Para el primero, por: . La reducción del recurso de CTNE a la financiación externa. . El consecuente aumento de su capacidad de autofinanciación. Hacer efectivo esto precisaría de un plan de reinversión de los ingresos del Estado, que reduciría los costes financieros de CTNE en un 15/20 por ciento anual, y una programación, con tiempo, de las subidas de tarifas, evitándose, en cualquier caso, las subidas indirectas o semifraudulentas. Aclara el ponente que la propuesta de reinversión de sus beneficios por parte del Estado, no debe ser rechazada con el argumento de que la misma encierra la posibilidad de convertido en socio mayoritario. Considera, por el contrario, que esta posibilidad (vía ampliación de capital, por ejemplo) no tiene por qué poner en peligro la participación del resto de los accionistas que, en opinión de CC .00., debería mantenerse en el nivel actual. En definitiva, alienta a contemplar el viejo problema de las nacionalizaciones, desde una perspectiva avanzada, acorde con los años 80. Para el segundo problema, ANDRES GOMEZ se remitió a una concisa pero expresiva lista de soluciones, que se cifrarían en: . Incorporación acompasada de las nuevas tecnologías en el sector telefónico nacional, que fuese compatible, a su vez, con la penetración en los mercados de exportación. Homologación de sistemas telefónicos con alto grado de nacionalización. Jubilaciones anticipadas, mediante acuerdos colectivos. que permitan reducir 4.000 puestos de trabajo en el período 1982/1990. . Reducción de jornada, para alcanzar las 35 horas semanales en 1985, lo que equivaldría a la supresión de 6.000 puestos de trabajo con la jornada actual. . Planificación de los pedidos del Gobierno en áreas como Defensa, TVE, DGCT, etc., que permita una programación de los nuevos mercados. Dos temas más aparecieron en la intervención documentada de CC.oO.: la necesaria firmeza del Estado de cara. a negociar con las multinacionales (y en concreto con ITT) su permanencia en un mercado como el español, que actualmente le ofrece dos importantes posibilidades: casi 5.000 millones de dólares en los próximos 5 años, y su presencia en Europa, en un momento en que pierde influencia y mercados en el resto de los países comunitarios. Firmeza que CC.OO. pide igualmente para dejar claras las responsabilidades de las direcciones de empresas como INTELSA, MARCONI o STANDARD, por lo que definió como pasividad ante los acontecimientos que se avecinan. El ponente declaró, asimismo, que el problema no se podía arreglar únicamente por la vía del aumento de las inversiones del primer comprador, CTNE, sin considerar el problema de fondo: el tecnológico. Es decir, no se puede hacer en este caso lo de siempre cuando hay problemas graves: darse la vuelta y decide al Estado que arrime el hombro para sanear estructuras empresariales, en cuyos planes a lo peor no entra funcionar de acuerdo con los intereses nacionales, sino con los del reparto de trabajo y mercado, cocidos en fuego ajeno. .