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Tecnoceldas
Tecnoceldas Felipe Romera Director General del Parque Tecnológico de Andalucía (P.T.A.) La creación de sistemas virtuosos de innovación locales siempre me ha sorprendido. Por qué en un lugar en un momento determinado comienzan a aparecer y a desarrollarse empresas innovadoras y tecnológicas que poco a poco cambian la economía del entorno geográfico donde se asientan. El ejemplo más representativo de estos sistemas virtuosos de innovación locales es el del Silicon Valley que se desarrolló durante los últimos cincuenta años, pero a éste le han sucedido otros en diferentes lugares del mundo. Países como Taiwan, Irlanda, Finlandia, India y más recientemente China han sido capaces de crear estos espacios innovadores. En todos ellos la formación de tecnólogos ha sido un elemento básico para la existencia de estos espacios, en algunos han sabido utilizar una mano de obra barata y cualificada para propiciar la implantación de empresas tecnológicas de forma que fueran la plataforma para que posteriormente se crearan nuevas empresas locales, en otros han sido unas políticas públicas acertadas a la hora de desarrollar un nuevo sistema de ciencia y tecnología lo que ha provocado este fenómeno. En cualquier caso siempre se han puesto de manifiesto unas políticas claras en la formación de personal tecnológico, en el desarrollo científico y tecnológico y en la orientación de todos estos procesos hacia los mercados. La aparición de las tecnologías de la información durante el último tercio del siglo pasado ha propiciado el desarrollo de los mercados globales y de internet de forma que estos sistemas virtuosos de innovación se encuentran entrelazados a través de redes telemáticas que les permiten el intercambio de información y el acceso a los mercados en tiempo real. Desde que fue conocido el éxito del Silicon Valley se ha querido reproducir en muchos lugares del mundo y las distintas formas de hacerlo han determinado diversos modelos para el desarrollo de sistemas locales de innovación. Así se han desarrollado las llamadas Incubadoras de Base Tecnológica como un instrumento para propiciar la creación de nuevas empresas innovadoras en mercados con gran potencial de crecimiento, los Parques de Investigación como lugares dentro de las universidades que deseaban orientar la investigación hacia nuevos mercados, los Parques Científicos que atraían empresas de alto valor tecnológico a sus recintos y propiciaban la creación de nuevas empresas dentro del ámbito universitario, los Parques Tecnológicos que desde una óptica más de desarrollo regional auspiciaban la atracción de empresas tecnológicas, la creación de nuevas y las relaciones con las universidades locales, los Tecnopolos que agrutinaban parques científicos y tecnológicos con grandes infraestructuras científicas y las Tecnópolis que intentaban normalmente desde el ámbito de una ciudad unificar todas sus infraestructuras dedicadas a la innovación. Lo curioso de este fenómeno ha sido el que se ha desarrollado de forma diferente en función del país donde se han implantado. Así las Incubadoras de Base Tecnológica se han desarrollado mejor en estados Unidos y Alemania, los parques científicos en el Reino Unido, las tecnópolis en Francia y Japón y los parques tecnológicos en Finlandia, España y China. La idea de tecnocelda surge para aglutinar todas estas experiencias con un único nombre y crear un nuevo concepto que hace énfasis en los aspectos más interesantes de estos proyectos como son la creación de empresas y la transferencia de tecnología y además aplicarlo como un instrumento de desarrollo local o regional a la creación de sistemas locales de innovación sobre todo en lugares de bajo desarrollo económico y tecnológico que son donde los sistemas de innovación están muy poco desarrollados. Una tecnocelda es un lugar de una extensión variable, desde unos centenares de metros cuadrados hasta varios miles de kilómetros cuadrados, en donde existe una acumulación de tecnología que provoca un desarrollo empresarial dentro de sus límites e interrelaciona con el entorno próximo en procesos de difusión y transferencia de tecnología que favorecen la competitividad de las empresas tradicionales y que además se conecta a la red de los mercados globalizados e interrelaciona con ellos. Una de las características de la tecnocelda es que dispone de un equipo de gestión y animación y que los agentes que determinan su existencia son las empresas asociadas a ella. Además de los procesos de animación son cuatro las características que la definen: – Un lugar. – La atracción de la innovación. – La difusión y transferencia de tecnología. – La cooperación empresarial y el trabajo en red. Las dos primeras configuran el espacio y el elemento generador y las dos últimas son los objetivos de la tecnocelda en relación con el desarrollo económico del entorno. La creación de redes de tecnoceldas en una región puede ser un excelente instrumento para afianzar y desarrollar su sistema de innovación, además analizando la definición de este nuevo concepto se puede ampliar al desarrollo de los polígonos industriales tradicionales que evidentemente no son tecnoceldas. Para convertir un polígono industrial en una tecnocelda se necesita crear, dentro del polígono, un lugar interconectado con otras tecnoceldas y un equipo de gestión que se encargue de facilitar los procesos de transferencia de tecnología entre las empresas allí ubicadas. Además debe relacionarlas con otras tecnoceldas, de forma que tengan acceso a los sistemas de información de ellas y que permitan a las empresas allí ubicadas interactuar con infraestructuras tecnológicas de la red de tecnoceldas. Todo esto ayudará a las empresas a intensificar sus procesos innovadores. Las tecnoceldas así definidas son nodos de una red cuyo conjunto forma el sistema de innovación local o regional al que pertenecen. Si deseáis más información sobre las tecnoceldas, teclear esta palabra en Google, todo está en la red.
30 oct 2015