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EL MOMENTO ACTUAL DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN: La integración de sistemas, clave de las TI en la empresa
La integración de sistemas, clave de las TI en la empresa Agustín Alarcón Presidente de ASLAN PARA EMPEZAR quiero felicitar a la redacción de la revista BIT en la celebración de su edición número 100, así como a todos los que en cualquier momento de sus casi 20 años de historia han colaborado en hacer de BIT una referencia de la información y divulgación tan apreciada en nuestro sector de las Tecnologías de la Información, TI. Como nuestra aportación se realiza desde la óptica de la asociación ASLAN, sólo recordar que ésta es la asociación de empresas del sector de Redes, Comunicaciones y Sistemas Abiertos, que desde el año 1990 en que se fundó ha ido creciendo hasta contar en la actualidad entre sus asociados con la práctica totalidad de las empresas más importantes de este sector, lo que representa, probablemente, más del 80 por ciento de la actividad empresarial en este campo. Nuestra visión del estado de las TI aplicado al caso español es que éstas están evolucionando a una velocidad mayor que la que los usuarios son capaces de digerir, o por decirlo de otro modo, hay algunas tecnologías, o aspectos de las mismas, en los que observamos un retraso y un nivel de utilización muy por debajo del que ya existe en otros países con los que España debe compararse. Mientras que la base instalada y el ritmo de aumento anual de Ordenadores Personales y Teléfonos Móviles, por poner un ejemplo de herramientas básicas de las nuevas tecnologías, están en unas cifras ya muy cercanas a la de los paises de nuestro entorno económico (comparando ratios, claro, que contemplen población, PIB, etc), en otros aspectos como la utilización de servicios, integración de sistemas, utilización de redes y telecomunicaciones en el ámbito de la empresa, software legal, etc, estamos aún muy lejos de los niveles alcanzados en esas sociedades de nuestro entorno ya aludido. La incorporación óptima en cuanto a cantidad y calidad de las TI a la sociedad española es una de las principales condiciones necesarias para conseguir la competitividad que nuestro país necesita en el futuro. No es algo que "ayude", no, es una verdadera condición necesaria. Y si en este aspecto no reducimos las distancias con las sociedades con las que nos medimos, España no conseguirá estar entre los paises de cabeza, por mucho que otras cosas se hicieran muy bien. Creemos por tanto que el asunto es suficientemente crítico e importante. Con respecto a la utilización de Redes y de Integración de Sistemas en las empresas, lo que en definitiva preocupa más en el seno de ASLAN, las causas específicas del retraso en España serían: - Insuficiente divulgación de la oferta existente y las ventajas de sus aplicaciones. - La inevitable mayor complejidad y, por tanto, cierta escasez de organizaciones especializadas capaces de hacer un buen trabajo en estos entornos técnicos. - La falta de educación del usuario (el empresario) respecto a cómo evaluar sus necesidades (u oportunidades, en función de su actividad) en TI, y cómo encarar los proyectos y soluciones (todavía es muy común encontrar, si no grandes, sí medianas e importantes empresas cuyos departamentos de informática cuentan con muy poco y mal preparado personal, y están en manos de suministradores igualmente muy limitados en sus capacidades técnicas al día). En este punto, cabe añadir la excesiva simplificación que existe en cuanto a lo que las TI significan para muchos usuarios, que no pasan de asociar el meollo de la cuestión al hardware, casi exclusivamente, olvidándose de lo principal que es la integración y la consideración de todos los componentes y aspectos necesarios en las soluciones globales (cada vez más numerosos y complejos): equipos, software, desarrollo continuo de aplicaciones, mantenimiento, gestión, obsolescencia de equipos, etc. Por tanto, la solución al problema de nuestro retraso tecnológico pasa por resolver los puntos anteriores. En cuanto a divulgación, únicamente con la comunicación de marketing de los propios proveedores de los productos y servicios, así como las actividades de asociaciones como ASLAN u otras similares, en ferias y seminarios técnicos, no es suficiente, pues esto es lo que ya se ha hecho hasta ahora y el conocimiento de la oferta tecnológica se encuentra aun reducida al ámbito de las empresas muy grandes y poderosas, pero no llegando adecuadamente a las pequeñas y medianas organizaciones. En el aspecto de la divulgación creemos que debe haber también una participación de empuje, desde la Administración, central, autonómica y local, las Asociaciones Empresariales, la Universidad, Telefónica u otros proveedores de servicios de Telecomunicaciones, etc, para concienciar al entramado empresarial de la transcendencia de este asunto y de las oportunidades que ofrece el uso de las TI. En cuanto a la escasez de organizaciones capaces de realizar Integración de Sistemas con garantía, dada la complejidad y pluralidad de aspectos que hoy convergen en la solución global de TI para las empresas, es algo que el tiempo irá resolviendo a medida que crece la demanda de este tipo de servicios. Hasta hace muy poco todo estaba en manos de los grandes fabricantes, que aportaban fundamentalmente el equipamiento hardware, unidades centrales y periféricos y los sistemas operativos. El desarrollo de aplicaciones lo hacían compañías especializadas en software o el propio personal informático del usuario. Con la llegada del PC lo que ha cambiado fundamentalmente es la organización de la distribución, creándose todo un mercado más abierto y dinámico, con más empresas participando en él, pero entregando lo mismo, equipos, con poca integración. Es con la aparición del concepto de Red Local (luego ampliado a Red Corporativa) lo que da lugar a la necesidad de la Integración de Sistemas, porque en la red se empiezan a manejar distintos protocolos de comunicaciones, cada usuario puede acceder a multitud de servidores, locales o remotos, hay una gran mezcla de productos y marcas, hardware y software, conviviendo, etc. y el sincronizarlo todo y hacerlo trabajar eficientemente es el objeto de la "técnica" denominada Integración de Sistemas. En España contamos con numerosos distribuidores de pc"s y poco más, y muy escasos verdaderos Integradores de Sistemas. Los primeros no tienen demasiada razón de ser en el futuro, por lo que creemos que el propio mercado los reducirá tremendamente, mientras que será la segunda figura, la del Integrador de Sistemas la que el mercado, también, se encargará de potenciar. Por último, no podemos olvidar el problema del usuario que aún no es plenamente consciente de la transcendencia del uso adecuado de las TI en la empresa para el futuro, o que no sabe cómo realizar las inversiones necesarias adecuadamente, pues hasta ahora se resumían a un "ordenador y un programa de aplicación", mientras que hoy el asunto es más amplio y complejo. Creemos que la dirección de las empresas tiene que dar una mayor nivel de participación en las decisiones y la estrategia a las personas que conocen las TI. Las TI son cada día una parte más fundamental en la estrategia empresarial, siendo en algunos casos incluso el primer punto en el que hay que acertar, dependiendo del objeto del negocio. Si las empresas son grandes, deben incorporar a especialistas en TI en sus máximos órganos de dirección, y si no son tan grandes, al menos deben contar con una consultoría externa adecuada e independiente de intereses comerciales que les orienten en este campo.
30 oct 2015
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EL MOMENTO ACTUAL DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN: Los nuevos desafíos industriales
Los nuevos desafíos industriales Jesús Banegas Presidente de ANIEL DESDE HACE al menos década y media se viene hablando acerca de la convergencia digital, que cambiará un mundo inicialmente separado en mercados singulares asociados con su propio y especifico uso de comunicaciones analógicas, hacía otro convergente en continentes y contenidos que cambiará por completo el ambiente competitivo. Así, sectores tales como el de la información, el de contenidos educativos y de entretenimiento y el de la electrónica de consumo, el informático y el de las telecomunicaciones acabarán convergiendo necesariamente. Todo ello determina un amplio conjunto de desafíos para la industria, como son: - Mantener y expandir las relaciones con los operadores tradicionales. - Al mismo tiempo obtener una cierta participación en el mercado de los nuevos operadores. - En el caso de nuevos operadores sin suficiente experiencia previa, proveer, además del suministro e instalación de los equipos, incluso la operación y dirección de la red. Esta nueva forma de colaboración, conocida como "Build Operate Transfer", exigirá razonablemente la segregación de estructuras organizativas "ad-hoc". - Nuevas formas de cooperación y competencia entre fabricantes serán necesarios para asegurar la interconectividad de redes e interoperabilidad de servicios de diferentes orígenes. - La integración de las redes públicas inteligentes de telecomunicaciones, con las también públicas o privadas de banda ancha, las redes de área local y los cada vez más inteligentes terminales de usuario, exigirán unas capacidades de producción de software de alta calidad. - Cada vez serán más frecuentes las "joint ventures" entre fabricantes de equipos de telecomunicaciones para el desarrollo e implantación de nuevos sistemas. - Los estándares de producción tenderán a separarse en al menos tres grupos: * los estándares internacionales desarrollados por la UIT, ETSI, etc.. * las especificaciones públicas desarrolladas en foros o consorcios industriales, y * los estándares de facto producidos e introducidos para pequeños grupos de, a menudo grandes compañías, para usos específicos. La necesaria reorientación estratégica La orientación estratégica de las industrias de equipos de telecomunicaciones, en ésta época de cambio, exige revisar analíticamente los agentes del mercado, que en la nueva era de la sociedad de la información, ni serán los mismos que en el pasado ni plantearan las mismas demandas. Los nuevos pequeños usuarios Hasta ahora el tráfico de los usuarios privados y pequeñas empresas era considerado como residual en telecomunicaciones. La capacidad de las redes fue planificada para las horas punta y el negocio venía determinado por el uso profesional intensivo de las redes durante las horas de trabajo. En muchos países el uso profesional-empresarial ha venido representando más del 75% de los ingresos y más del 60% del volumen de tráfico. Pero una verdadera revolución, aunque tranquila, puede estar en marcha en este campo. El número de ordenadores para el hogar con facilidades multimedia está creciendo en los países más avanzados de manera impresionante. En Alemania, por ejemplo, en 1995 las ventas de ordenadores para uso domiciliario superaron por primera vez en la historia las de televisores. La mera existencia de Internet y de otras verdaderas telarañas tecnológicas de alcance mundial, sugieren un creciente uso de las telecomunicaciones así como un desplazamiento paulatino de dicho uso del trabajo al hogar. Por tanto, el mercado de nuevos y sofisticados equipos de usuario privado y para pequeñas empresas, se presenta hoy como una creciente oportunidad de negocio para la industria. Los usuarios profesionales de ahora En el ámbito de los usuarios de negocios comerciales, industriales y de servicios, hay mucho que hacer en materia de reingenieria de redes de telecomunicaciones. El llamado "caller line identification" permite a las empresas con muchas llamadas de clientes, mostrar información relevante para el cliente sobre su pantalla de ordenador, virtualmente al mismo tiempo que el teléfono suena. Ello ahorra tiempo y ofrece una impresión mejor que la típica respuesta: "nuestras líneas están ocupadas, etc., etc.". No muy tarde, sistemas de pago seguro estarán disponibles para reducir a cero los días de crédito en muchos tipos de negocios y ahorrar tiempo al cliente. Los grandes clientes de siempre Las grandes instituciones como, las administraciones públicas, los bancos y las grandes empresas están llamados a ser los pioneros de los nuevos desarrollos en telecomunicaciones. Ello será así porque además de disponer de profesionales propios en este campo, comprenden muy bien la interrelación que existe entre el desarrollo del propio negocio y las nuevas facilidades tecnológicas. Los operadores tradicionales: reinventar el futuro Inevitablemente los operadores de las redes públicas de telecomunicaciones, en tanto que los más importantes clientes de la industria de equipos, seguirán ocupando el lugar central del mercado. Las nuevas oportunidades de cooperación vendrán de la mano del trabajo conjunto que será necesario desarrollar para afrontar nuevos desafíos de las grandes redes, tales como: - Presentar las crecientes funcionalidades y complejidades de las redes hacía el usuario de manera que sean percibidas por éste como simples y fáciles de entender y usar. - Modularizar los equipos y el software, de manera que la inversión se adapte al uso requerido en cada momento, para que así puedan amortiguarse las reducciones de tarifas como consecuencia de la competencia y la intervención pública. Desarrollar herramientas de simulación que puedan probar nuevos sistemas y su interoperabilidad "off line" antes de ponerlos en servicio e interconectarlos con los viejos. - Coadyuvar a que las redes sean tecnológicamente y económicamente tan atractivas, que sea un mal negocio para los nuevos operadores construir sus propias infraestructuras. - Influenciar conjuntamente en los reguladores, sobre la base del conocimiento conjunto, para el bien de los usuarios y de las industrias operadoras y de equipos del país. Los proveedores de servicios: nuevos agentes del mercado. Es cada vez más evidente, incluso si en los últimos tiempos algunos fueron comprados por los operadores de redes, que la figura del proveedor de servicios se terminará imponiendo. Y no cabe excluir que en diez años más, la mayor parte de los ingresos de los operadores de redes provenga de los hoy todavía modestos proveedores subsidiarios de servicios. Los proveedores de servicios son compañías de distribución al detalle y de paquetes de servicios y aplicaciones de telecomunicaciones, con ocasional venta de equipos, desde diferentes suministradores a usuarios finales. Representan un factor clave en el desarrollo de la sociedad de la información en tanto que intermediarios inteligentes entre las potenciales demandas del usuario y las ofertas de los demás sectores. Además de poder ser asimilables a los integradores de sistemas, desde el punto de vista de la industria pueden ser considerados como "guardianes" del cliente final. Será por tanto probable que surjan alianzas estratégicas en este nuevo ámbito. Los operadores entrantes Entre los nuevos agentes del sector, las compañías de ferrocarriles, de distribución de electricidad, gas y agua que disponen de redes propias excedentarias y derechos de paso históricos, representan los ejemplos más a tener en cuenta. En todos los casos será necesario reacondicionar las redes existentes para que puedan ofrecer servicios abiertos al público, lo que exigirá una estrecha colaboración con la industria. Informática y telecomunicaciones al encuentro A pesar de los desencuentros históricos, la industria informática y de la de telecomunicaciones están condenadas a entenderse y colaborar estrechamente en el futuro. La convergencia tecnológica así lo impone y ambas partes tienen muchos valores que añadir al desarrollo del sector. Con el tiempo, las fronteras que separaban los equipos de telecomunicaciones de los de electrónica de consumo, se están desvaneciendo. En sentido amplio la electrónica de consumo ha operado en audio y televisión con una sola vía de transmisión y recepción de contenidos producidos para el consumo masivo. Los equipos de telecomunicaciones, también en el mismo sentido, se han caracterizado por la bidireccionalidad de la transmisión y la comunicación de contenidos producidos, a menudo en tiempo real y "on-line", por usuarios de ambos extremos. La electrónica de consumo y las telecomunicaciones Los teléfonos móviles y los terminales de redes fijas, hasta no hace mucho considerados equipos electrónicos profesionales, son ahora vendidos en las mismas tiendas y con similares técnicas de ventas que los radiocasettes, los televisores y los ordenadores multimedia. No es extraño por tanto que las cuatro asociaciones europeas de: operadores de telecomunicaciones, electrónica de consumo, informática y telecomunicaciones y electrónica profesional, cooperen en la definición de los estándares de alto nivel para la sociedad de la información. Los radiodifusores en la era digital Las televisiones públicas y privadas serán determinantes en el cambio hacía la televisión digital, y mediante una mejor utilización del espectro de frecuencias, agentes esenciales de una nueva frontera tecnológica: el llamado "Universal Mobile Telecomunication System", que integrará redes fijas y móviles ofreciendo movilidad personal a través de ambos y que significa un gran desafío para la industria y los operadores. Los proveedores de contenidos, en escena La ilimitada integración de contenidos en las nuevas redes obliga a mirar hacía los proveedores de los mismos. Junto a la poderosa industria del cine y televisión existe una embriónica industria de proveedores de bases de datos, productores de programas educativos y otros que dan sentido al término: "Sociedad de la información y del conocimiento". Es probable que no muchos fabricantes de equipos puedan colaborar con estas industrias, pero de ellos depende que el bucle de abonado demande en el futuro la introducción de nuevas tecnologías.
30 oct 2015
Artículo BIT
EL MOMENTO ACTUAL DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN: La oportunidad de la TV digital
La oportunidad de la TV digital Gabriel Barrasa Consejero Delegado de HISPASAT EN PRIMER LUGAR, vaya por delante mi más sincera felicitación al entrañable BIT y a sus responsables en su "centenario", junto con el deseo de que todos podamos celebrar las siguientes efemérides de la revista que, gracias al empeño de su magnífico equipo, se ha convertido en un auténtico referente para nuestro sector. Dentro de mi modesta contribución a esta celebración, me referiré, como no podría ser menos, a un aspecto muy particular de las telecomunicaciones, los satélites y aún más concretamente, a la televisión digital de la que tanto se habla en estos momentos. No descubro nada si digo que los profesionales somos los primeros sorprendidos por la rapidísima evolución que esta experimentando el sector de las telecomunicaciones, tanto en España como en Europa y en muchas otras zonas del mundo, y que estos cambios sustantivos vienen determinados fundamentalmente por la fuerte evolución tecnológica y por la liberalización de la práctica totalidad de unos servicios que durante décadas se mantuvieron en un régimen de monopolio. Por una parte, la tecnología no es inocente, en lo que se refiere a favorecer la adopción o no de soluciones sobre redes únicas o en competencia. Por otra, con legislaciones medianamente liberalizadas/ como es el caso de España resulta difícil y a la larga imposible, prevenir 12 oferta de soluciones técnicas o prestaciones que constituyen una amenaza para los operadores de servicios establecidos. Ya nadie discute que los satélites de comunicación constituyen hoy en día/ no solo la solución óptima a determinados problemas de los operadores de telecomunicaciones sino una importante oportunidad de negocio para todo un conjunto de sectores empresariales asociados tanto a nuevos productos como a nuevos conceptos de servicio. En concreto, la evolución tecnológica y la presión de la competencia han inclinado la balanza hacia el desarrollo de las aplicaciones más próximas al usuario fina|/ como la Difusión Directa de Televisión (DTH) o los sistemas VSAT. Esta capacidad de acceder directamente al usuario, evitando los costes de la entrega dedicada de l as redes públicas o los sistemas de cable, sitúa a los sistema satelitales en una posición muy ventajosa respecto a sus principales competidores, y son los factores que determinan las tendencias de su utilización en todo el mundo El caso más significativo del desarrollo de una nueva oferta de servicios liberalizados asociados a una importante innovación tecnológica es el representado por la ya citada Difusión de Televisión Digital por Satélite. La digitalización de la señal de imagen de la televisión es un proceso que cuenta ya con varios años os de historia, pero que hasta hace muy poco se limitaba a la producción y el transporte entre estudios, es decir, a ámbitos estrictamente profesionales, Sin embargo, en los últimos dos o tres años se ha logrado una suma de hitos tecnológicos y, derivado de esto, en Europa se ha conseguido definir un conjunto de normas, conocidas como normas DVB, que han permitido que en apenas unos meses, un número relativamente elevado de fabricantes estén en disposición de comenzar a comercializar equipos tanto de transmisión como de recepción doméstica. De este modo, los satélites se convierten en el medio con mejores prestaciones para difundir un a oferta amplia de señales de TV, y en el único sistema que permite alcanzar de manera inmediata y a coste razonable un mercado potencial de millones de hogares. Las ofertas de decenas y hasta centenares de Canales de TV, que muy pronto se recibirán en los hogares españoles a través de una antena parabólica, individual o colectiva, serán comercializadas por lo que se ha dado en llamar "Plataformas Digitales". En ellas se pueden integrar Productores, Radiodifusores, Operadores de Telecomunicaciones y Fabricante s de Equipos de Transmisión, Recepción de Acceso Condicional, así como grupos financieros interesados en estar presentes en este nuevo soporte del mercado audiovisual. Del análisis del mercado español resulta que una importante proporción de los 11.7 millones de hogares de nuestro país podrían ser consumidores de productos audiovisuales integrados por la nueva tecnología. Este mercado se desarrollará tanto más cuanto exista una unidad de acción entre radiodifusores y operadores de servicio, garantizando, como mínimo, la compatibilidad de los sistemas de acceso condicional necesarios para el pago de estos servicios. Un análisis reciente realizado para HISPASAT por McKinsey, estimaba que el valor presente del negocio de la televisión digital en el mercado español alcanzaba cerca de 100.000 M/Pts., en una hipótesis de coste de producto y servicio muy razonable siempre que la plataforma de oferta es decir el acceso condicional, receptor decodificador integrado y paquete básico, fuese único. Por contra, la aparición de ofertas alternativas incompatible, teóricamente llevaría al consumidor a la perplejidad e incertidumbre y, por tanto al retraimiento, al tiempo que multiplicaría los costes, contribuyendo a originar un escenario muy desfavorable para el desarrollo de este servicio en nuestro país. Desarrollo que también permitiría la proyección de nuestro sector audiovisual hacia Latinoamérica y la comercialización de nuevos productos. Los radiodifusores españoles están convencidos de que una plataforma integradora, de 15 o 20 canales con contenidos propios, en combinación con programación americana, sería el soporte adecuado para que el sector audiovisual español pueda acceder 81 mercado l latinoamericano. Un mercado emergente en el que nuestras producciones son recibidas con gran aceptación, si nos atenemos a la experienciade TVE Internacional, canal que en la actualidad es recibido en 7,5 millones de hogares latinoamericanos. En este contexto, el sistema español HISPASAT ofrece unas excelentes prestaciones para el desarrollo de una plataforma digital integradora de más de 100 canales de TV, así como otros productos multimedia. Esta disponibilidad del sistema HISPASAT, con prestaciones y costes muy optimizados para el ámbito de lo español y lo hispanoamericano, constituye la elección más idónea tanto técnica como económicamente, no en vano es el único sistema europeo, capaz de ofrecer sus servicios a ambos lados del Atlántico. Efectivamente, la utilización de los cinco transpondedores del servicio de Radiodifusión Directa y los ocho transpondedores de 36 MHz del Servicio Fijo permitirían ofrecer un conjunto de en tre 100 y 120 programas, en conformidad con la norma DVB, a receptores con antenas de diámetro no superior a 60 cm sobre todo el territorio nacional. Asimismo la digitalización de l os transpondedores de la carga útil TV América, permite difundir 20 canales de TVO en cualquier punto de la vasta geografía americana cubierta por HISPASAT. Hoy en día, por tanto, la digitalización de la difusión ce la televisión dirigida directamente a l os hogares representa una innovadora e importante área de negocios en un amplio conjunto de actividades. Por otro lado, la televisión digital crea de hecho una infraestructura de banda ancha con potencial para alcanzar millones de hogares Por lo tanto, parece razonable que se considere esta infraestructura como medio de difusión de otras aplicaciones, particularmente productos multimedia. A este efecto, la tecnología desarrollada incluye interfaces de alta velocidad entre los receptores decodificadores integrados y los ordenadores personales de los usuarios, permitiendo la entrega de los grandes ficheros requeridos por estas aplicaciones en unos segundos. En definitiva, los sistemas de telecomunicaciones por satélite han evolucionado hasta constituir una parte importante de nuestro paisaje. La mejora de las prestaciones ha acercado estos productos y conceptos a los usuarios, siendo la televisión el servicio más demandado; mientras que la digitalización hace que su potencialidad se haya multiplicado, permitiendo prever un cambio cualitativo en el panorama de este medio de comunicación a corto plazo.
30 oct 2015
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EL MOMENTO ACTUAL DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN: El momento actual de las tecnologías de la información
El momento actual de las tecnologías de la información Miguel Canalejo Presidente y Consejero Delegado de Alcatel Standard Eléctrica EL SECTOR de las Telecomunicaciones, en todos los países del mundo, se ha desarrollado históricamente en base a compañías operadoras de ámbito nacional con estrechas relaciones con los suministradores y con el apoyo de los Gobiernos respectivos. Estas relaciones, característica de los países más desarrollados, ha venido acompañada de un fuerte protagonismo del Estado, en especial, en el subsector operación, a través de los PTT"s nacionales, habitualmente empresas públicas, con derechos de monopolio y, en muchos casos, integradas en la propia Administración del Estado. La evolución de las tecnologías en las últimas dos décadas, entre otros factores, y la aceleración de dicha evolución que se espera en los próximos años, están creando, en un período de tiempo muy corto, un entorno radicalmente nuevo en el sector. El progreso tecnológico y su influencia en la economía de las Telecomunicaciones se ha convertido, al mismo tiempo, en un factor de cambio y en un elemento clave de competencia. El cambio tecnológico no sólo afecta a las redes, posibilitando la provisión de servicios tradicionales con precios menores, sino permitiendo a los operadores ofrecer nuevos servicios innovadores. Los servicios, así, evolucionan de los tradicionales de voz a nuevos servicios más sofisticados de datos, textos e imagen, que requieren mayor ancho de banda y, además, variable, según el tipo de servicio prestado en cada momento. Aumentan las redes privadas, y la demanda y paralela provisión de servicios globales, se favorece la instalación de redes móviles, y, al aparecer una demanda emergente de servicios más sofisticados y complejos, que necesitan interconexión de las distintas redes, los equipos se hacen mucho más complejos. La consecuencia para la industria es un fuerte incremento de los costes de I+D, que, en promedio, se sitúa en torno al 10% sobre ventas, a nivel mundial, pero que en los productos clave alcanza hasta un 20%. Así, las inversiones que la industria de Telecomunicaciones debe realizar para dar respuesta a la demanda del mercado con nuevos productos y servicios manteniendo su nivel de competitividad requieren para su correcta amortización volúmenes de ventas cada vez mayores y, en consecuencia, la internacionalización de su actividad. Esto es particularmente cierto en el caso de las empresas europeas, habida cuenta de que los mercados nacionales, considerados individualmente, no tienen capacidad suficiente como para asegurar dichos volúmenes de ventas. El esfuerzo y tecnológico, lejos de disminuir, tiende a incrementarse en el futuro, como efecto del aumento de la presión competitiva auspiciada por la liberalización de los mercados, que estimula la diferenciación, y la evolución de la demanda. A medida que se extiende el uso de los nuevos servicios y prestaciones que las Tecnologías de la Información ponen a disposición de los usuarios, se genera, por parte de éstos una demanda creciente, lo que lleva a una evolución tecnológica acelerada. La respuesta a esta presión de la demanda la proporcionan las nuevas tecnologías. Entre las principales áreas de actividad de I+D en el sector de las Telecomunicaciones en la actualidad, cabe citar las siguientes: * Comunicaciones móviles y personales. * Redes de Banda Ancha. * Sistemas submarinos. * Televisión por cable. * Comunicaciones vía satélite. Por otro lado, el proceso de convergencia de las telecomunicaciones con el mundo de la informática y el audiovisual, han conducido ya a la aparición de un nuevo concepto llamado a revolucionar el sector de las Telecomunicaciones en los últimos años del milenio, cuando las tecnologías asociadas hayan alcanzado el suficiente grado de madurez y puedan comercializarse a precios viables: este concepto es el de las comunicaciones multimedia, que permiten la integración de diferentes aplicaciones, servicios y medios (voz, datos, texto, audio y vídeo, fijo o en movimiento), en una misma sesión, utilizando la misma infraestructura de comunicaciones, las autopistas de la información, el mismo terminal, y procedimientos unificados y amigables de diálogo hombre-máquina. Las comunicaciones multimedia facilitarán, además, la comunicación simultánea entre múltiples usuarios de forma interactiva, con separación clara entre los contenidos y la infraestructura soporte. Esta evolución marca un cambio importante en las pautas de crecimiento de las Telecomunicaciones, en convergencia con la Informática y el sector audiovisual: El acento del crecimiento en términos económicos, hasta ahora ligado principalmente a las capacidades de las redes, pasa a estar cada vez más en los contenidos, entendiendo por tales servicios, aplicaciones y producción de información, en particular, audiovisual. Nadie ignora el papel determinante que los productores de información de todo tipo están jugando en el desarrollo de la Infraestructura Nacional de la Información (NII), auspiciada en EE.UU. por el gabinete Clinton, refrendado en la nueva ley de Telecomunicaciones recientemente aprobada, cuyas implicaciones estamos todavía lejos de evaluar. El potencial asociado a las Tecnologías de la Información está generando, por otro lado, fuertes expectativas, debido a la perentoria necesidad de crecimiento económico y generación de empleo que caracterizan la actual coyuntura económica, y que ha dado lugar a la publicación, por la Comisión de la Unión Europea, del Libro Blanco sobre Crecimiento, Competitividad y Empleo en Europa, y la posterior edición del Informe Bangemann y del documento sobre "Europa en marcha hacia la Sociedad de la Información", con previsiones de inversión de 67.000 millones de ECU"s en el período 1994-1999, para redes, servicios y aplicaciones avanzadas en el sector de las Telecomunicaciones, de los que sólo 5.000 millones serían aportados por la U.E., dando así un fuerte protagonismo a la iniciativa privada. El mundo actual está experimentando un proceso de rápida adaptación a las condiciones impuestas por al emergente Sociedad de la Información. La Sociedad de la Información comienza a tener un efecto profundo en la Economía y en la manera en que trabajamos, vivimos y ocupamos nuestro ocio, al tiempo que ejerce una fuerte influencia en la forma de hacer negocios y en la forma en que nos organizamos e interrelacionamos. En el ámbito profesional y de los negocios, los intercambios de información se intensifican de manera acelerada, adquiriendo una dimensión geográfica mundial, impulsada por la globalización de la actividad económica, y respondiendo a criterios de optimización que desplazan la producción hacia áreas geográficas con menores costes productivos o con las habilidades requeridas, incrementando así las necesidades de intercambios de información entre los diferentes centros de actividad, en la medida en que se van configurando equipos de trabajo distribuidos geográficamente. Las nuevas tecnologías están teniendo un impacto dramático en el mundo empresarial, afectando a aspectos como: * La organización de las empresas, permitiendo la desaparición de niveles jerárquicos y revolucionando el papel del mando y del subordinado. * Las operaciones, utilizando las Tecnologías de la Información para reducir tiempos, defectos y desperdicios, y canalizando pedidos y comunicaciones con suministradores y clientes a través de sistemas de intercambio electrónico de datos. * El personal, mediante la utilización masiva de ordenadores personales comunicados entre sí, dando paso a las "oficinas virtuales". * Los nuevos productos, debido al acortamiento de los ciclos de desarrollo y a los intercambios de información optimizados entre los departamentos de marketing y los clientes. * Las relaciones con los clientes, permitiendo al personal comercial resolver de forma inmediata cualquier cuestión planteada por los mismos a través del acceso a las bases de datos de la empresa, utilizando las redes de Telecomunicaciones. Ello está siendo posible gracias a la masificación del uso de los ordenadores personales,y a las facilidades de comunicación entre ellos ofrecidas por las modernas redes de Telecomunicaciones. Por otra parte, el coste de la tecnología va a seguir bajando dramáticamente. En ordenadores, el coste por unidad de capacidad de proceso está bajando un 3% anual. En Telecomunicaciones, la capacidad de transporte de una red de banda ancha multiplica por 1.000, e incluso más, la de las actuales redes, pero su coste tiende a situarse en el mismo orden de magnitud que las existentes. este nuevo factor de producción, Informática más Telecomunicaciones, que se ha dado en llamar "Tecnologías de la Información", es una de las fuerzas que más rápidamente están transformando el entorno competitivo, y su uso adecuado por parte de las empresas puede suponer una ventaja decisiva sobre sus competidores, en la lucha permanente por conseguir la satisfacción de los clientes. España no ha permanecido ajena a este debate, y en este marco se encuadra la labor realizada por el Grupo de Análisis de la Sociedad de la Información (GASI), plasmada en el libro presentado el pasado mes de mayo y titulado "España en la Sociedad de la Información". Entre sus propuestas de acción, y desde la óptica de la industria, me parece destacable la que persigue "apoyar la creación de valor añadido nacional, en particular, para aprovechar la capacidad de creación de riqueza y empleo" en nuestro país.
30 oct 2015
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EL MOMENTO ACTUAL DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN: Liberalizar para progresar
Liberalizar para progresar José J. García Arreciado Diputado por Huelva del PSOE EL DESARROLLO explosivo de las Telecomunicaciones en su sentido más amplio (telecomunicaciones, informática y audiovisual) está propiciando el nacimiento de una nueva sociedad --la denominada Sociedad de la Información-- cuyo soporte son las Tecnologías de la Información y Comunicación y cuyo elemento más característico viene definido por la posibilidad de acceder a cantidades ingentes de información, en tiempo real, a precios descedentes y en soportes multimedia. Ello pone en manos de la sociedad un conjunto de instrumentos operativos y de tecnologías capaces de producir cambios sustantivos en las pautas de comportamiento social y en los hábitos de conducta humana. Desde la medicina al ocio, desde la cultura a la educación, en un amplio conjunto de sectores de actividad humana se encuentran disponibles, o a punto de estarlo, un paquete de servicios que permiten el acceso a multitud de bancos de datos de forma instantánea y con independencia de la distancia física existente entre cliente y servidor. Naturalmente un proceso social de tales dimensiones --se habla de una nueva revolución industrial-- suscita el interés apasionado del conjunto de personas que desde el Partido Socialista y su Grupo Parlamentario tienen la responsabilidad de efectuar el seguimiento del proceso de nacimiento de la SI y formular las propuestas políticas y técnicas que se consideren más adecuadas al objetivo final de extender al conjunto de la sociedad los beneficios de progreso y bienestar que se derivan del uso correcto de los TIC y del desarrollo equilibrado de las redes que les dan soporte. Y el primer resultado de las reflexiones efectuadas nos sitúa nítidamente a favor del desarrollo de las TIC y de la Sociedad de la Información que producirá el empleo masivo de estas Tecnologías. Somos, naturalmente, conscientes de los riesgos y de las amenazas asociadas al desarrollo de las TIC y de la SI entre los cuales destacamos dos que nos parecen especialmente dignos de tener en cuenta. Me refiero al riesgo de intromisión en la intimidad personal que suponen algunas TIC y al peligro de que un desarrollo inadecuado de los mismos propicie la aparición de una nueva dualidad social entre los segmentos de población y territorio que accedan a los nuevos servicios y aquellos otros que, por su menor pujanza económica, pudieran quedar descolgados de la SI. Pero el balance del proceso creemos que es positivo y sus consecuencias favorables para el conjunto de la sociedad y el territorio nacional, siempre que el Estado mantenga posiciones en el sector que garanticen, si no el acceso universal a todos los servicios, al menos el acceso universal a un conjunto de servicios que se definan como básicos. Como en tantas otras cosas, España presenta un cierto retraso en el consumo "per cápita" de telecomunicaciones en relación con el resto de países industrializados, pero al igual que en ellos el conjunto del sector viene creciendo considerablemente por encima del PIB nominal de la economía. El esfuerzo efectuado por el operador principal (TESA) y por los demás operadores que han ido situándose en el mercado de los servicios plenamente liberalizados y en competencia restringida, nos han proporcionado una base de infraestructuras desde las que se puede encarar sin riesgos excesivos el nacimiento de la SI y su extensión al conjunto de la sociedad. Y para que ello sea posible resulta necesario liberalizar, y liberalizar ya. Ni los sectores afectados, ni los operadores eficaces que ya prestan sus servicios deben tener miedo alguno a la liberalización el 1 de enero de 1998, fecha indicada por la Unión Europea y aceptada por el Gobierno anterior, que renunció a la prórroga de cinco años que la normativa comunitaria nos otorga. Estimamos que, en concreto, el operador TESA se encuentra bien situado para resistir los efectos, no sólo del segundo operador recién creado, sino de otros operadores que pudieran estar interesados en la prestación universal de servicios. La liberalización es condición necesaria para el desarrollo de las TIC y de la SI; el incremento del consumo de telecomunicaciones se verá extraordinariamente favorecido por la aparición de entornos de competencia que tirarán a la baja de los precios y propiciará la proliferación de servicios y la aparición de nuevos usuarios que -como en el caso de la TMA- producirán un crecimiento importante del mercado y unos precios de acceso a los servicios asequibles para empresas y usuarios particulares. La liberalización impulsará, además, la dimensión internacional de TESA que, de otra manera, pudiera ver en situación de grave riesgo sus intentos de penetración en los mercados europeos. En definitiva, queremos impulsar el nacimiento de una SI que no dualice el país, estimamos que para ello es posible liberalizar redes y servicios en 1998 y estamos convencidos de que el conjunto del sector se encuentra preparado para hacer frente a las situaciones de competencia que se crearán en el nuevo entorno de liberalización y globalización de los procesos económicos.
30 oct 2015
Artículo BIT
EL MOMENTO ACTUAL DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN: El futuro, ¿ha sido ya?
El futuro, ¿ha sido ya? Luis Lada Consejero Delegado de Telefónica Móviles TUVE EL HONOR de estar en 1978 entre los que alumbraron BIT, el privilegio de hacer la reflexión sobre los servicios de telecomunicación en su nº 50 y ahora la mejor revista española del sector me invita a ofrecer mi visión sobre las tecnologías de la información desde la posición de responsable de un operador de servicios móviles. Hace 18 años todas las perspectivas eran mucho más limitadas. La competencia parecía establecerse entre los voluntaristas soñadores que promovían la transición en el sector y los pragmáticos defensores del status quo, si bien las alternativas se generaban casi únicamente desde la perspectiva de la industria proveedora de los servicios y las compras públicas, lo que se llamó "política industrial". En el número 50, el de los 10 años, publicado a finales de 1987, la perspectiva ya era muy diferente, una vez que EEUU primero y el Reino Unido después, impulsaban la liberación-privatización de los operadores y la UE, entonces CEE, empezaba a regular/desregular/re-regular las telecomunicaciones. Si volvemos a repasar aquel número especial, ya se apuntaban los riesgos de estar de moda, de estar a punto de dejar de ser un sector endogámicamente organizado, que siempre discutía sobre un hipotético modelo que la Administración debía imponer a todos los agentes, para pasar a ser un sector flexible abierto a todas las iniciativas. Ahora ya sabemos que casi todo es cuestión de intereses, por supuesto perfectamente legítimos. Que además de San Gabriel hay otros patronos de las telecomunicaciones y que los abogados están sucediendo a los economistas como intérpretes de lo que se nos avecina. En definitiva, que nos vamos haciendo mayores y las telecomunicaciones ya empiezan a contemplarse como cualquier otra gran actividad económica, con libertad para arruinarse o para crear riqueza, para innovar o para tratar de apurar los viejos sistemas, para elegir proveedores de servicios y suministradores de equipos entre varias opciones. Ahora ya es difícil distinguir una opción técnica, incluso una previsión tecnológica, del legítimo ejercicio de "lobby". Incluso la celebrada "profecía" de Nicholas Negroponte que pronosticaba que todo lo que se transmitía por radio acabaría utilizando portadores físicos y viceversa, seguramente pensando en la gran expansión de la televisión por cable y la telefonía móvil, está siendo cuestionada por los impulsores del DTH y de los "cableros" que ven en la telefonía su seguro de rentabilidad. ¿O es que realmente la liga de fútbol es el verdadero regulador del sector, al ostentar todos los derechos del "Gran Contenido", dado que aporta el escenario (estadio) y los actores (jugadores)?. No creo que el Colegio celebre el 28 de Mayo, ni que Marca sustituya al BIT como referencia del Sector, pero esta pequeña caricatura condensa la apreciación de que los telecos ya no somos (¿lo fuimos alguna vez?) el grupo definidor del sector, lo que obviamente no debe ser considerado como algo negativo, ni para nosotros, ni mucho menos para la sociedad. Ahora deberíamos procurar que lo sean los clientes/consumidores y las empresas, haciendo que los primeros decidan y éstas puedan configurar libremente sus ofertas, siendo su éxito o fracaso en el mercado determinante de su capacidad para atraer nuevos capitales y los mejores recursos humanos. Pero la renovada vocación empresarial en este sector de las administraciones locales, autonómicas y estatales, podría ser un indicio de que aún falta tiempo para que los ciudadanos puedan equivocarse solos. La creatividad y el olfato para los nuevos negocios van a derribar muchas barreras regulatorias, una vez que ya han caído las que justificaban los monopolios naturales o los larguísimos plazos de maduración de las infraestructuras pesadas. Lograr la satisfacción del cliente es el único secreto para permanecer en el mercado, lo que se traduce en la búsqueda del liderazgo en calidad, precio y servicio al cliente, incrementando permanentemente el valor de lo que se le ofrece. He tenido el privilegio de contribuir a desarrollar uno de los servicios que marcan los distintivos de la "civilización" en el tránsito al nuevo milenio. La telefonía móvil se ha convertido en el paradigma de la ruptura de los derechos exclusivos, de la dependencia de las infraestructuras pesadas y de la referencia geográfica a la hora de intentar comunicarse. Es el tiempo de la telefonía personal. Se llama a alguien sin saber si está en la esquina o en las antípodas. Por eso decimos que, al ser muchas más la personas que los hogares o las empresas, el mercado de "líneas" de telefonía móvil será muy superior al de las fijas. Pero al igual que los ordenadores aprendieron a comunicarse a través de las redes fijas, pronto veremos cómo los vehículos (y no sólo sus conductores), los ascensores o las máquinas tragaperras, además de los PC portátiles, van a descubrir las ventajas de las redes celulares. En definitiva, estamos hablando de más de cincuenta millones de terminales potenciales en España, a los que se suman otros tantos visitantes que vendrán con su comunicador personal puesto. Por ello los sistemas móviles se convertirán en el primer consumidor de recursos "escasos" como las frecuencias y la numeración, dejando que las redes fijas sigan manteniendo el liderazgo de la capacidad, en contenidos y tiempo de utilización, porque el fenómeno Internet y la explosión de los teleservicios (teletrabajo, telecompra, teleeducación, telebanco, teleagencia de viajes, etc.) no han hecho más que empezar. Posiblemente la telefonía móvil haya sido la primera actividad generadora de nuevo empleo en España en el bienio 1995-1996. Desde esta perspectiva y desde la posición de ocupar temporalmente la cabecera en Europa en crecimiento interanual, resulta fácil ser optimistas. Esperamos que no se nos ocurra, una vez más, tratar de arreglar lo que no está roto y se procure que se repitan las ventajas de la liberalización en otros servicios y aplicaciones. Los ciudadanos nos lo agradecerán y nosotros tendremos muchas más oportunidades profesionales. En el remoto caso de que tenga la oportunidad de volver a glosar una efemérides como la que nos ocupa, ya no será necesario tener que repasar lo dicho años antes. Aceptando que lo importante es detectar a tiempo los cambios del entorno, de la tecnología y del mercado, que ya se producen a nivel global, casi independientemente de lo que se opine en Madrid o Bruselas, y sabiendo que quien más cintura y rapidez de reflejos tenga contará con más probabilidades de éxito, cualquier escenario que se nos presente en el futuro resulta compatible con esta visión del sector, aunque las explicaciones a posteriori de por qué las cosas no han ocurrido como pensábamos o deseábamos, seguirán siendo valiosas para estar satisfechos con nosotros mismos.
30 oct 2015
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EL MOMENTO ACTUAL DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN: La evolución de las telecomunicaciones como factor de innovación social
La evolución de las telecomunicaciones como factor de innovación social Gonzalo León Catedrático de Ingeniería Telemática de la E.T.S.I. de Telecomunicaciones EN EL PERIODO cubierto por los 100 números de BIT, y desde la perspectiva de un ciudadano normal, las telecomunicaciones se han convertido en algo presente en muchos aspectos de su vida. Hemos pasado de poseer únicamente un teléfono convencional, a disponer en muchos de nuestros hogares de módem, antena parabólica, teléfono móvil y, a comenzar lentamente a acceder a servicios avanzados de comunicaciones. Es verdad que quienes vivimos (y convivimos) con la evolución tecnológica parece que lo que ha ocurrido es normal, incluso previsible, y que el ritmo de crecimiento no es tan elevado. Unicamente viéndolo desde una perspectiva de años, podemos ver el enorme cambio acontecido. Este cambio se observa desde diferentes perspectivas y afecta al concepto mismo de Sociedad de la Información y al papel de las Telecomunicaciones en ella. Si profundizamos en las razones que nos han llevado a esta situación de cambio, encontramos dos causas fuertemente ligadas que nos parecen significativas: aceleración en la última década de la evolución tecnológica y la generalización de los conocimientos relativos a las telecomunicaciones. Las consecuencias de este fenómeno son variadas pero es seguro que afectará profundamente a lo que será el sector de las telecomunicaciones en el futuro. Globalmente considerado se ha convertido en un factor de innovación, en una herramienta habilitadora de otros proyectos en nuestro sector productivo y en la sociedad en su conjunto. Evolución tecnológica Este verano se ha instalado en la ETSIT-UPM una reliquia tecnológica por gentileza de Telefónica de España: una central "rotary" 7Al de 200 líneas que aún funciona. Cuando me quede el otro día viendo cómo limpiaban los selectores, recordaba los planos del 7D (el hermano pequeño de la instalada) y la búsqueda de los contactos de aquellos relés dispersos por los planos, cuando algunos de mis alumnos actuales me devolvieron a nuestro mundo, preguntándome qué era aquella extraña máquina huida de algún Parque Jurásico de la tecnología. Ni siquiera recono cían en aquel grandioso animal a una central telefónica. Alumnos que, en muchos casos, tienen una pequeña red local en su casa conectando algunos PCs viejos con aplicaciones software de red que se han instalado, que me preguntan sus dudas por correo electrónico y que acceden al "Web" para buscar las transparencias de las clases y muchas otras informaciones más o menos inútiles. Es evidente que ni las comunicaciones móviles, ni banda ancha, ni la red inteligente, ni Internet (al menos en el fenómeno de masas que conocemos), ni la televisión digital, ni casi nada de lo que son ahora las telecomunicaciones ocupaban un papel relevante cuando BIT arrancaba su andadura. La figura describe lo que he denominado fuerzas motrices de la evolución tecnológica de las telecomunicaciones. Todas ellas están fuertemente relacionadas y globalmente son factores de innovación poderosos. Por razones de espacio centraremos en este breve artículo en la evolución tecnológica en tres ámbitos complementarios: comunicaciones móviles personales, comunicaciones de banda ancha y servicios avanzados multimedia desde la perspectiva de su impacto social. Comunicaciones móviles personales Posiblemente han sido las comunicaciones móviles uno de los factores de cambio que la sociedad en su conjunto ha percibido de forma mas nítida. Hemos pasado en estos años de verlo como algo del futuro ligado a "Star Trek" a que nos regalen un teléfono móvil al hacer la compra los sábados por la mañana. Posiblemente, se podría decir que este efecto no es más que el resultado de la convergencia de un conjunto de tecnologías habilitadoras maduradas en un tiempo muy corto y aderezadas por unas normas internacionales que han hecho posible la creación de un mercado enormemente pujante. Y es verdad. Pero, no sólo eso. Lo que merece destacarse es que las telecomunicaciones móviles en el período que nos ocupan se han convertido en un elemento cotidiano en el que la presión de la demanda ha empujado fuertemente a la oferta. Los acontecimientos de los dos últimos años con el despliegue del GSM por los dos operadores existentes o la telefonía rural en Galicia apoyada en tecnología móvil han demostrado el enorme poder de innovación que poseen las comunicaciones móviles. El otro elemento de gran importancia en el futuro próximo es el desarrollo de las comunicaciones móviles personales a través de satélite. No sólo los satélites geoestacionarios sino los de baja cota que, en el plazo de dos años, pueden hacer realidad las comunicaciones mundiales (eso sí, a un coste relativamente alto y limitado a "pocos" usuarios). Aún existen, sin embargo, limitaciones tecnológicas que deberán superarse los próximos años. Podemos mencionar tres áreas de interés en los que las actividades de I+D son más importantes (todas ellas contenidas dentro del Programa Marco de I+D de la Unión Europea). * Incremento del ancho de banda (ahora limitado al canal telefónico lo que limita los servicios avanzados en móviles). * Terminales móviles inteligentes capaces de ofrecer servicios avanzados y personalización para determinadas aplicaciones. * Convergencia de los estándares actuales en GSM, DECT y otros para hacer realidad un mercado global de servicios móviles. Comunicaciones de banda ancha Este es el segundo elemento tecnológico que ha evolucionado fuertemente. Ha ocurrido con el ancho de banda en las telecomunicaciones lo que a la Informática le ocurrió con la memoria. En un caso se partía de unos cuantos KHz y en otros de unos pocos KB y hemos llegado a cifras mucho más altas. La situación, sin embargo, es bien distinta cuando se habla de penetración en los productos y servicios reales: el coste de los MB no es directamente proporcional al de los KB como parcialmente ocurre con el ancho de banda. La aparición de tecnologías de transmisión y conmutación que cambian substancialmente nuestra visión de las telecomunicaciones como ATM (asynchronous transfer mode) ha impulsado nuevos sistemas de conmutación. El abaratamiento de la fibra óptica permite pensar en su instalación hasta la manzana o hasta el abonado como una alternativa real del bucle de abonado que, por otra parte, mediante técnicas ASDIL permites llevar servicios avanzados hasta el abonado mediante pares de cable. También soluciones a la red de acceso basadas en tecnologías móviles pueden ser importantes en un futuro próximo. La digitalización de los servicios de difusión asimétricos, permite también la aparición de soluciones para TV digital interactiva. Servicios avanzados multimedia Nos encontramos ahora con una fuerza motriz que está sirviendo de catalizador para la utilización de anchos de banda mucho mayores, para la creación de servicios avanzados y para un profundo desafío en la concepción del software: multimedia. Detrás de esa palabra casi mágica se esconde un conjunto de problemas técnicos y de despliegue no resueltos que está sirviendo para acelerar la introducción de cambios muy profundos en la concepción y comercialización de los sistemas de telecomunicación. La funcionalidad de los servicios de telecomunicación actuales descansa en una complejidad software creciente. El denominado software de comunicaciones (protocolos, pasarelas, control de llamadas, sistemas operativos de tiempo real, etc.) constituye hoy día la punta de lanza para la introducción de nuevas tecnologías de software. Es importante destacar que la industria de telecomunicaciones (tanto proveedores de equipos como operadores) es una de las industrias más innovadoras en el proceso de adopción de nuevas tecnologías y muchos de los avances en las tecnologías de la información han surgido de las necesidades planteadas por ésta. Pero no sólo es necesario el desarrollo de software. Con la necesidad de incorporar rápidamente servicios avanzados, útiles para el usuario, compatibles con los anteriores y asegurar su despliegue mundial, está emergiendo un concepto mucho más importante: la ingeniería de servicios de telecomunicación como una disciplina en sí misma. Bajo este término se agrupa un conjunto de técnicas aun no maduras que permiten la concepción y despliegue de un servicio avanzado (no necesariamente multimedia ni de banda ancha). Ideas detrás de las Arquitecturas de Red de Información para Telecomunicaciones (TINA) van a tener un efecto fortísimo agrupando los esfuerzos de I+D en la creación rápida de servicios multimedia con aspectos de movilidad y comunicaciones en grupo. Es importante destacar que muchos de estos servicios van a acercarse al ciudadano de la mano del fenómeno "Internet" sin necesidad de desplegar redes de banda ancha. Banalización de las telecomunicaciones Hay otro aspecto que me parece muy importante para entender el proceso seguido. En este período, las telecomunicaciones han dejado de ser patrimonio de los ingenieros de telecomunicación; (como tampoco lo es la informática de los informáticos ni la electrónica de los electrónicos). Comenzaron estos 100 BITs balbuceando las primeras redes digitales, incorporando los ordenadores en el control telefónico e incrementando la penetración de nuestros servicios telefónicos como si todo eso fuese patrimonio exclusivo de unos profesionales denominados "telecos". En los próximos años la introducción de sistemas de (tele)comunicación en muchos ámbitos de nuestra sociedad; desde el sector productivo al doméstico obligará a que muchos más profesionales adquieran los conocimientos necesarios para instalar, operar y extraer el mayor partido posible de las nuevas tecnologías de las telecomunicaciones. Aceptar que las telecomunicaciones (a un determinado nivel) no son patrimonio de nadie. y que las barreras profesionales que parecían evidentes hace quince años han saltado por los aires con el acelerón de la tecnología debe constituir la base para el reposicionamiento de nuestro papel. Pretender defenderlas a ultranza me parece una vana ilusión y, lo que es peor, un grave error estratégico. Nuestra profesión (y, por tanto, nuestra capacidad formativa) deberá abrirse mucho más en el futuro. Si las telecomunicaciones caminan a convertirse cada vez más en una ingeniería de servicios, las consecuencias para nuestros profesionales son importantes porque no sólo su formación en aspectos determinados deberá modificarse sino, mucho mas importante, la misma Concepción de su profesión. Deberemos seguir este proceso con atención y empezar a prepararnos. Y ante esa evolución tecnológica que hemos hecho? Nuestros titulados han demostrado a lo largo del tiempo una flexibilidad encomiable y han podido seguir el ritmo impuesto por la tecnología en su desarrollo profesional al asegurarse una buena base tecnológica desde la electrónica, informática y comunicaciones. Nuestra Escuela sufrió una profunda transformación en los años 70 de lo que yo me beneficié (de la mano de Segovia que, aunque yo aún era estudiante, su influjo ha estado presente hasta nuestros días próximos a cumplirse el veinticinco aniversario de aquel hecho). No es evidente, sin embargo, que el modelo seguido hasta ahora siga siendo útil en el futuro. En estos años también se encuentran los gérmenes de un nuevo cambio orientado hacia la gestión de las telecomunicaciones. Con ello, no sólo me refiero a las técnicas concretas de gestión de un sistema sino y, más importante, a la necesaria amplitud con la que un ingeniero de telecomunicación va a tener que desarrollar su función en el futuro. Enseñanzas para el futuro La predicción tecnológica es una tarea complicada con la que la se han acumulado grandes errores. Es posible, suponer, sin embargo, que la tecnología se seguirá desarrollando impulsada por una demanda dirigida. No obstante, el esfuerzo se centrará en disponer de servicios avanzados que permitan emplear las tecnologías desarrolladas en la última década. Todavía es pronto para percibir con claridad cuáles son sus consecuencias pero debemos (esta vez sí) adelantarnos a los acontecimientos.
30 oct 2015
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EL MOMENTO ACTUAL DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN: Un ejercicio de reflexión empresarial
Un ejercicio de reflexión empresarial Francisco Marín Presidente de ELIOP Pedro Mier Presidente de Mier Comunicaciones HACE UNOS DIAS un conjunto de ciudadanos cuya actividad principal es ejercer como empresarios españoles con actividades meritorias en la creación de tecnología nacional, con presencia exportadora en los mercado globalizados, con el mérito de haber superado la reciente crisis de la economía española y con ánimos para seguir innovando en los productos, los procesos y la organización del trabajo, nos hemos reunido, alrededor de una mesa, amablemente organizada por la Comisión de PYMES de ANIEL, para reflexionar conjuntamente sobre las necesidades y expectativas de nuestras empresas. De esta tal inusual reunión donde empresarios españoles industriales de tecnología se han reunido para cooperar en la búsqueda de soluciones comunes, practicando el asociacionismo sano, proactivo, no plañidero, ha salido una docena de asuntos que, por su importancia y actualidad constituyen, en si mismo, un ambicioso programa de trabajo para varios meses. De los temas tratados, a titulo personal, los firmantes de este breve ejercicio de reflexión, han elegido aquellos que les han parecido más urgentes y que concitan las oportunidades a corto y medio plazo. El más evidente, no por ello menos veces violentado, es el que se refiere a la necesidad de que las empresas industriales dispongan de una CONTINUIDAD en sus planes de desarrollo, siendo, por ello, vital evitar las caídas bruscas en los planes de inversión que hacen aleatoria la gestión de personas, presupuestos, proyectos de I+D, etc. Es una responsabilidad de los gestores públicos o privados de planes de inversión a medio/largo plazo el comprender que la existencia de un entramado empresarial de tecnología exige firmeza para poder escalar altas cimas pero también imaginación para saber cómo vadear los ríos. Un segundo apartado que tiene que ver con la necesidad de continuidad de los planes empresariales reside en la imprescindible resolución de la hoy en día, rígidas en exceso, relaciones laborales en las empresas españolas. La necesidad de establecer mecanismos que permitan a las PYMES españolas guardar su mejor capital, el conjunto de personas formadas en saberes y procedimientos imprescindibles para crear valor tecnológico, es un reto de imaginación que no se resuelve con las simplificaciones de los últimos procesos de reforma laboral. Es imprescindible mejorar los grados de compenetración entre los proyectos empresariales de futuro y las naturales aspiraciones de progreso de las personas empleadas. Tal vez el mundo inexplorado de la formación, que abre paso a la tan de moda capacidad individual para emplearse, pueda ser un lugar de encuentro de ambos vectores de progreso. En paralelo a esta necesidad de continuidad en los programas y con las personas se hace evidente la bondad de poder conocer con anticipación cuales van a ser las necesidades de la industria consumidora de bienes o servicios, con el tiempo de antelación suficiente para poder poner a trabajar sus equipos humanos en la solución de los retos innovadores. Esta necesaria anticipación, combinada con la existencia de DEMANDA TEMPRANA o INNOVADORA, es decir con la oportunidad para nuestras empresas de disponer de referencias primerizas en el mercado internacional, en mercados emergentes, son la garantía de poder estar en la competición, a tiempo, entrenados, con las baterías cargadas. Así lo hacen los más avispados, por qué no imitarles, también en esto. Esta característica de los países con políticas industriales conocidas, explicitadas sin ningún complejo intervencionista, ha dado resultados excelentes en países de nuestro entorno, como por ejemplo Finlandia, así como en otros más alejados, Corea, permitiendo el desarrollo de industrias locales que nacen desde el origen con la mirada puesta en los mercados exteriores pero que tienen sus pies firmemente apoyados en el territorio donde dejan sus impuestos, pagan sus tributos, justifican su condición de ciudadanos, esta vez de tipo jurídico. Los aspectos relativos a las reglas de juego económico del entorno en el que las empresas han de desarrollar su estrategia es, cada día más importante, fruto de la liberalización de movimientos de capitales, de la apertura de los mercados etc. No es razonable solicitar a las PYMES españolas la capacidad de competir en condiciones de igualdad con el resto de las empresas mundiales cuando se les lastra desde su origen con costes y con rigideces de tipo fiscal, burocráticos, que encorsetan su actividad, impiden su desarrollo, en fin, limitan su capacidad de expansionarse. Todo lo anterior se debe poder cumplir en estricta compatibilidad con la exigencia a las empresas del cumplimiento de sus obligaciones de todo tipo. Lo que hace falta es establecer condiciones que se puedan cumplir por la actividad empresarial, no situando listones imposibles, cargas demasiado pesadas, que dejan satisfecho al legislador y sumido en la preocupación a todo aquel que quiere cumplir, dentro de la legalidad, con sus aspiraciones de generación de valor, riqueza. Una última reflexión, esta vez de orden interna, sobre las oportunidades a medio plazo es el convencimiento de que el futuro no puede llegar sin que, con anterioridad, desde el interior de las PYMES, se haya tenido la oportunidad de haber dedicado espacio y tiempo para una REFLEXION ESTRATÉGICA. Dejar este espacio de competitividad a las grandes organizaciones es un abandono que no tiene sentido en un mundo en el que los conocimientos y las informaciones no tienen barreras. Lo que hay que hacer es poner a trabajar la capacidad creativa, flexible, como garantía de continuidad de nuestras organizaciones. Para ello se debe producir un proceso de cambio en los elementos formativos del empresariado y de los gestores emprendedores que recibirían de buen grado cualquier empujón que pudiera darse desde los organismos, escuelas de negocio, etc. con capacidad de difundir este tipo de procesos formativos, accesibles a las posibilidades de las PYMES españolas. Superar el déficit endémico de aceptación de los criterios de gestión por parte de nuestro tejido social es un reto urgente a superar. No querríamos concluir este artículo sin recordar, particularmente en momentos en que la apertura de mercados parece justificar cualquier actuación, el compromiso exigible por la sociedad a quienes disfrutan de la "exclusiva" de algunos de sus bienes (licencias de explotación , monopolios de servicios, frecuencias del espectro, etc.) de utilizar dichas ventajas no sólo para su propio beneficio y de sus accionistas sino también en el mejor desarrollo económico de toda la sociedad que se lo concede y por tanto la obligación de actuar como impulsores y facilitadores con su comportamiento responsable, innovador y comprometido del desarrollo de un tejido industrial tecnológicamente avanzado, internacionalmente competitivo y creador de riqueza y puestos de trabajo. Con estas tareas activas, capacitados para planear el futuro en base al conocimiento a tiempo de las necesidades de nuestros clientes, sin tener que luchar contra las variaciones caprichosas de los planes en marcha, las perspectivas de la industria tecnológica española estará en condiciones de permitir, en un plazo no lejano, el liderazgo mundial de alguna de las actividades de futuro. Esa será nuestra responsabilidad si no se nos ponen barreras que, de forma incomprensible, incrementen la de por sí difícil carrera competitiva de los mercados mundiales.
30 oct 2015