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Consecuencias socioeconómicas de la microelectrónica
"El diseño y construcción de máquinas inteligentes con tecnología microelectrónica crea puestos de trabajo de élite, destruyendo un número inmensa mente mayor de puestos de trabajo convencionales". las tesis de la denominada sociedad post-industrial en la que el sector servicios absorbería la mano de obra expulsada de otras áreas de producción están en entredicho. la introducción de la microelectrónica parece ser la principal responsable. ASCENSION MARAVALL, economista y profesora de Universidad, escribe sobre algunas de las consecuencias, particularmente en el empleo, de la microelectrónica. objeto de este artículo es analilar ciertos aspectos del impacto que la m icroelectró n ica, la n ueva tecnología por antonomasia, está produciendo en los sistemas económico, social, educativo y po[(tico. Así, es corriente hablar de una segunda revolución tecnológica, haciendo referencia a la primera de ellas, a la revolución industrial que a lo largo del siglo pasado transformar(a tan radicalmente la faz del Planeta. No obstante, si la primera revolución supuso la introducción de nuevas tecnologías intensivas en capital y ahorradoras de mano de obra, la pérdida de empleos en unos sectores se vio compensada por las altas tasas de crecimiento, propias de una economía en expansión; mientras que la revolución actual, caracterizada por la introducción de tecnología basada en la microelectrónica, ahorradora de trabajo y capital simultáneamente, se está desarrollando en un contexto de estancamiento económico con tasas de crecimiento cercanas a cero. lA REVOlUCION MICROELECTRONICA El proceso tecnológico que ha desembocado en la microelectrónica comenzó hace tres décadas con la introducción de las válvulas electrónicas. A estas sucedió el transistor, y éste fue sustituido(*) a principios de los sesenta por el circuito integrado concentrado en un "chip" de silicio de tamaño inferior a un centímetro cuadrado y con una capacidad inicial de implementar funciones de una decena de transistores. (*) Esto no es totalmente cierto, ya que las válvulas electrónicas y los transistores siguen formando parte de algunos sistemas electrónicos. Posteriormente, el progreso de la microelectrónica ha dado lugar a la integración a gran escala, que permite concentrar en un "chip" de aquel tamaño las funciones de cientos de miles de transistores. La rnicroelectrónica es la base de la tecnolog(a actual por varias razones. En primer lugar están sus múltiples aplicaciones en todos los campos de la producción económica y de las actividades sociales. Un segundo aspecto está ligado al espectacular descenso de los costes, que redunda en una rápida expansión. Las tecnolog(as que hacen uso de la microelectrónica permiten automatizar en una alta proporción los procesos de producción, ahorrando trabajo y capital, y por ende abaratando considerablemente el producto final. Por último, la microelectrónica posee un alto grado de flexibilidad, lo que permite la producción en pequeñas series y en plantas de reducida dimensión. No es pues de extrañar la variedad y profundidad de las aplicaciones directas o indirectas de la microelectrónica, que están cambiando sensiblemente la fisonomía de la actividad económica y el empleo. Veamos muy brevemente algunas de estas transformaciones. APLICACIONES SECTORIALES Las aplicaciones de la mlcroelectrónica tienen una característica común: son ahorradoras de capital y trabajo. En este art(culo nos interesa resaltar exclusivamente el segundo aspecto, es decir, el papel sustituidor de trabajo humano que juega la tecnología micorelectrónica. As(, puede observarse a lo largo de la década de los setenta que mientras la producción de manufacturas industriales aumentaba globalmente, el volumen de empleo disminuía, al tiempo que se incrementaba espectacularmente (**) la productividad (producción por hombre y hora). Todo esto ha sido posible gracias a la microelectrónica. Así, tomando un ejemplo bien conocido como es el de la industria automovi I ística, la actividad humana en la cadena de producción y ensamblaje es suceptible de automatizarse considerablemente por medio de autómatas programab les. Estos robots industriales se perfeccionan continuamente con ayuda de la microelectrónica, que empieza a sustituir los automatismos electrónicos convencionales por motivos de abaratamiento de costes. Si bien es cierto que los problemas de empleo en el sector automovilístico se han visto agravados por la denominada crisis energética, es indudable que la microelectrónica también ha tenido su importancia. Resumiendo, es previsible que la tendencia a una disminución del volumen de empleo en el sector industrial, potenciada por el papel sustituidor de trabajo manual de la microelectrónica, seguirá manteniéndose en el futuro. En cuanto al sector de la agricultura y asimilados, es claro que el volumen de empleo seguirá disminuyendo, aunque hoy por hoy con casi total independencia respecto a la implantación de tecnología microelectrónica. (B) Para no citar más que un caso, en la República Federal de Alemania, el sector industrial y minero pasó de emplear en 1970, 8,9 millones de personas a emplear 7,6 millones en 1979 (una disminución del 14 por ciento, no tan elevada, el 23 por ciento, como el volumen de horas de trabajo). Simultáneamente, la producción en este sector y durante el mismo período aumentó en un 21 por ciento. La tabla de salvación en esta situación de pérdida masiva de empleos parecería estar en el denominado sector de servicios, públicos y privados. Es decir;. ¿podrá en el futuro el sector de servicios absorber la mano de obra desplazada en los otros sectores o que se incorpora por vez primera al mercado del trabajo? El mito de la sociedad post-industrial se basaba en dar u na respuesta afi rmativa. Sin embargo, ante el impacto de la microelectrónica en el área de los servicios, las tesis de la denominada sociedad post-industrial quedan en entredicho. Sólo unas pocas actividades terciarias podrán expandir el empleo, tales como la educación, las funciones de investigación y desarrollo, esenciales en una sociedad donde el rápido progreso deja obsoletos los conocimientos y técnicas, los servicios sociales de carácter general, la hostelería y el transporte aéreo y por carrete. ra. Por contra, la mayoría de las actividades propias del sector servicios como la distribución de bienes, el transporte marítimo y por ferrocarril, los Bancos y compañías de seguros, el trabajo de oficina y administración reducirán bruscamente el nivel de empleo en los próximos años, como consecuencia de las aplicaciones mi croelectrón icas. En un proceso muy similar al acaec i do en las plantas industriales con grandes concentraciones de trabajadores manuales, el trabajo de oficina y administración tiene un enorme potencial de automatización. Según una investigación realizada por Siemens en Alemania, el 43 por ciento del trabajo de oficina puede ser estandarizado y entre el 25 y el 30 por ciento puede ser automatizado. Este po rcentaje aumenta en las administraciones públicas, donde el 75 por ciento de todos los trabajos pueden ser estandarizados y el 38 por ciento de ellos automatizado. Esta tendencia a la automatizació n creará enormes dificultades a la hora de encontrar trabajo en los, próximos años a los trabajadores del área administrativa, que CDnstituyen una parte considerable de la mano de obra del sector de servicios(*). (*) Por sexos, las aplicaciones m icroelectrón icas en el sector terciario producirán un desplazamiento de la mano de obra femenina, ya que es el sector que da empleo a una proporción mayor de mujeres (en España, durante 1981 el 62,8 por ciento de las mujeres activas trabajaban en el área de servicios frente al 17,7 por ciento dedicado a la agricultura y el 19,5 por ciento a la industria). Unase a esto la menor defensión de la mujer en épocas de crisis. Con unos sectores primario y secundario reduciendo progresivamente sus tasas de empleo y con un sector terciario no ya incapaz de absorber mano de obra, sino incluso reduciéndola en actividades importantes, cabe preguntarse si no es necesario un replanteamiento global del concepto mismo de trabajo asalariado. ¿Cómo están actuando ante esta situación las organizaciones de los trabajadores? MERCADO DE TRABAJO y SINDICATOS En este contexto los sindicatos están adoptando nuevas estrategias en las negociaciones colectivas en relación a las trad icionales, cuyos principales aspectos eran el incremento en los ingresos salariales y la jornada laboral de cuarenta horas semanales. Desde los años setenta, impulsados por el temor de desempleo en masa, prima la defensa frente a los efectos negativos de las nuevas tecnologías, ahorradoras de trabajo. Los sindicatos saben que no pueden oponerse al cambio tecnológico, pero desean un control sobre su implantación y sus efectos sociales. Esta necesidad de negociar la introducción de la nueva tecnología ha quedado materializada en los "Acuerdos sobre Tecnología", acuerdos bipartitos entre los empresarios y los sindicatos para reducir al mínimo los problemas derivados. Se iniciaron en Noruega en 1975, extendiéndose después a Gran Bretaña, Holanda y la Alemania Federal. En ellos se abordan los efectos directos e indirectos que la innovación tecnológica tiene sobre el nivel de empleo, las condiciones de trabajo y las pautas de organización del mismo, así como los posibles efectos en su capacitación y sus retribuciones. Las alternativas elaboradas por los sindicatos para hacer frente a esta caída brusca de las tasas de empleo deberán situarse en un contexto internacional por la magnitud del problema. Se deberá tender al reparto del trabajo y a la reducción de su duración, como forma de aliviar las tensiones del mercado de trabajo, a través de la disminución del período de vida activa y la jornada de treinta y cinco horas semanales, así como del desarollo del empleo en actividades no productivas. No obstante, es previsible un deterioro del poder negociador de los sindicatos. El proceso de descentralización que introduce la microelectrónica al perfeccionar el tratamiento y la transmisión de información, con grupos de trabajo más reducidos en donde prevalezcan las "El sector de servicios ha dejado de ser la tabla relaciones interpersonales, potenciará el peligro de la solución particular y atomizada de los conflictos en detrimento de los sindicatos. CONSECUENCIAS SOCIALES y POllTICAS La orientación de las nuevas tecnologías ha sido impuesta por los que concibieron los sistemas, según las necesidades particulares de sus clientes, en ocasiones impulsada por las fuerzas libres del mercado y en otras por las necesidades de orden militar de los-Gobiernos. En cualquier caso, el uso de la microelectrónica ha estado lejos de cumplir una función social. Sin embargo, en las sociedades avanzadas la ciencia y la tecnología están íntimamente ligadas a la vida social y al cambio social. Existe una estrecha conexión entre el desarrollo tecnológico y el desarrollo social, de forma que si el orden económico y social existente y las relaciones de poder dominantes limitan las posibilidades de dirigir la aplicación de la microelectrónica en la dirección deseable, aquéllas no desaparecen totalmente. La sociedad puede estimular el desarrollo de las tecnologías con efectos sociales positivos en detrimento de las de salvación ante la pérdida masiva de empleo en los otros sectores" tecnologías nocivas. Muchas de las conse- I cuencias sociales de la m icroelectrón ica pretendidamente técnicas, son en realidad resultado de las decisiones políticas o de la falta de tales decisiones. La implantación de una tecnología tan sumamente sofisticada como la microelectrónica (sobre la que parece no existir control social alguno) está produciendo unas consecuencias muy negativas para la condición humana, tal es la pérdida masiva de puestos de trabajo. Dado que este proceso no está sino empezando, es necesario plantearse un cambio rad ical de u n concepto tan básico en la vida moderna como es el trabajo. Es preciso establecer las nuevas condiciones, relaciones y objetivos económicos que superen la idea tradicional del desempleo como un "problema" coyuntural. Se trata de cambiar la concepción de trabajo remunerativo por trabajo creativo, desterrando la frase bíblica de ganarás el pan con el sudor de tu frente. De este modo se rompería con la concepción del trabajo como un elemento esencial de la vida de la persona y un mecanismo para distribuir y acceder a la riqueza. La colectivización de la economía, con límites a la propiedad privada, combinada con una planificación de la Droducción y la distribución de bienes, haría posible el que todos los individuos tuvieran asegurados sus medios de vida. Por otra parte, la transparencia en la información y la anulación de distancias que permiten la microelectrónica puede contrarrestar los efectos negativos de una centalización del poder del Estado. Por desgracia, no parece que sea la "solidaridad el camino escogido por los Gobiernos, de ahí que ante el papel creciente del Estado, derivado de la tendencia socializante de la propiedad de los medios de producción y la necesidad de planificar las aplicaciones de la nueva tecnología, juntamente con la existencia de enormes masas de parados, especialmente entre las generaciones jóvenes, agravará el sentimiento de alienación, impotencia e insolidaridad ciudadana. Esto plantea la duda de quién sino los propios afectados podrán resolver sus problemas. Es decir, no son descartables conflictos incontrolados de inusitada violencia. Si películas de los años 20 como Metrópolis de Fritz Lang continúan siendo visiones futuristas, esperemos que toda la serie de Mad Max y sus guerreros de la autopista lo sigan siendo por muchos años. Bajo una perspectiva optimista, la implantación de la microelectrónica . reducirá sustancialmente las horas desti- I nadas al trabajo, de modo que el individuo dispondrá de más tiempo libre. Este I nuevo esquema de vida exige un tipo de educación diferente. Tradicionalmente el sistema educativo ha tenido dos funciones principales: la preparación de los alumnos para sus actividades profesionales futuras; y el dotarles de una educación y cultura qeneral. Con las nuevas tecnologías las funciones se han comp lej izado extraord in a riamente, poniéndose de manifiesto la inadecuación existente entre las enseñanzas y los valores culturales transmitidos por la educación por una parte y las necesidades del mercado de trabajo por otra. En el futuro los requisitos del sistema educativo son más complicados. Por un lado ha de preparar a los alumnos para una vida en una sociedad donde el trabajo ya no es el centro de su vida. Por otro, ha de impartir una educación abierta a la posibilidad de realización de actividades diversas a lo largo de una vida activa. Los cambios introducidos por la microelectrónica afectarán al sistema social en una medida ditl"cil de predecir pero muy profunda. Las previsiones sobre qué sucederá son hoy por hoy especulaciones, en la medida en que entran en juego decisiones políticas de la envergadura de la distribución del trabajo y otros bienes escasos, la reestructuración del sistema de producción y las relaciones de poder en la sociedad. No obstante, se pueden extraer dos consecuencias sobre el empleo (tema de este arti"culo) de la intro-I ducción de la microelectrónica. La primera es que la revolución microelectrónica afectará considerablemente al número y a los tipos de empleos disponibles en el futuro. La segunda, irónicamente o paradó ji camente, es que se perderán más empleos en los países que apliquen la nueva tecnología con menos intensidad, porque la microelectrónica eleva la productividad a tal grado que las industrias y países que adopten esta tecnología tendrán una ventaja competitiva en los mercados internacionales. PUBliCACIONES BAS!CAS SOBRE El TEMA J. BERTING et al. "The Socio-Economic Impact of Microelectronics". Pergamon I Press, 1980. C.F.O.T. "Los Costes del Progreso: Los Trabajadores ante el Cambio Técnico". Editorial Blume, 1978. G. FRIEORICHS, A. SCHAFF (Eds). "Microelectrónica y Sociedad". Editorial Alhambra, 1983. M. GOLOSMITH, A. KING. "Issues of I Oevelopment: Towards a New Role for I Science and Technology". Science Policy I Foundation, 1979. I
30 oct 2015