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Artículo BIT
La Constitución telerescatada
El suspiro de alivio que disipó a millones de españoles la angustia y el miedo en la madrugada del 24 de febrero fue una demostración fehaciente de que una imagen vale más que mil tanques. Cuando al filo de la madrugada Su Majestad el Rey apareció en la pequeña pantalla con su uniforme de jefe supremo de las Fuerzas Armadas, los asustados españoles comenzaron a pensar que las escenas de los tanques levantinos que habían telepresenciado horas antes no eran más que el recuerdo de una pesadilla colectiva, encarnación funesta del fantasma golpista que ronda. nuestro país desde hace dos siglos. Durante las dieciocho horas más largas de los últimos años, la radio, la prensa, el teléfono y la televisión hicieron angustiada realidad aquello de que los medios de comunicación son el sistema nervioso I de toda sociedad moderna. El tableteo de las metralletas, las imágenes de los golpistas y las marchas militares eran con trarrestadas por el constante caudal de noticias que transformaron primero el susto en miedo y después la angustia en serena preocupación. El golpe de las metralletas quedó aplastado por el bombardeo informati. vo de los medios de comunicación. El teléfono y la radio fueron los dos principales medios reencontrados por millones de españoles, seriamente preocupados !lO sólo por la suerte de sus parlamentarios secuestrados, sino también por su propio futuro incierto y el de los familiares y amigos que habían quedado atrapados en las imáginarias zonas nacionales que cada uno se dibujaba para sí mismo. Los medios de comunicación extensiones del hombre, como dijera McLuhan, cobran su auténtica dimensión cuando nos faltan, como sucede con todo aquello que sólo se reconoce como El presente artículo que por su interés os ofrecemos, fue publicado en el diario y A en fechas pasadas. Su autor es nuestro compañero y colaborador habitual LUIS ARROYO. indispensable cuando carecemos de ello. Las radios que no funcionaron por tener pilas gastadas, los teléfonos que no contestaron por sobrecarga de circuitos helaron el alma de los miles de españoles que de repente se encontraron mudos y sordos por haberse roto sus conexiones nerviosas con el resto del país. Desde el fatídico 23-F se ha venido insistiendo hasta la saciedad en el protagonismo de los medios de comunicación, sin los cuales este país no hubiera salido de la pesadilla golpista. La comunicación a distancia, en su más amplio sentido, o, si se quiere, la telecomunicación, han añadido un nuevo término a los ya conocidos teleinformática, televisión, telemedicina, teleenseñanza, telealarma, telecheque y tantas otras "teles" que inundan la jerga tecnológica. El "telerescate" se hizo realidad cuando la Constitución fue devuelta al pueblo soberano, después de dieciocho horas de cautiverio, retransmitido en directo gracias a la aparente ignorancia telecomunicante de los asaltantes. Cabría preguntarse cómo ha sido posible que esos salvadores medios de comunicación no hubieran sido capaces de mantener el diálogo pueblo-clase dirigente, cuya ruptura puso el arma en manos de los golpistas. No deja de ser singular el hecho de que las mismas telecomunicaciones que han devuelto la Constitución al pueblo no hubieran sido capaces antes de conectar ese mismo pueblo con la Constitución. La prensa habla en pasado mediato, la radio tiene algo de clandestino y la televisión, desde que se dejaron de transmitir los partidos de fútbol, casi nunca emite en directo. Esta falta de comunicación en tiempo real hace que las noticias pierdan su carácter de tales y lleguen al ciudadano con una excesiva carga de matices, haciendo que los medios de comunicación dejen de ser testigos para convertirse en jueces. Con todos los respetos hacia la clase periodística, el que esto escribe, casi siempre entre comunicado y poquísimas veces comunicante, tiene la sensación de que no abundan los relatores de noticias, mientras que proliferan los pseudocríticos de la realidad emergente. Si en lugar de hacerse en directo la retransmisión del secuestro constitucional se hubiera hecho en diferido, la audiencia no habría sido un pueblo esperanzado, sino un~s ciudadanos sumidos en las tinieblas del temor y la desesperanza. Si la comunicación no se hace en tiempo real, la ropa que se esconde hoy se convertirá en los trapos sucios que saltarán a la palestra mañana. Las telecomunicaciones, infraestructura preciosa de toda sociedad moderna, exigen a nivel de Gobierno la importancia que les corresponden, sin que ello tenga que ir en detrimento de cualquier otro servicio al que, millisterialmente hablando, se las haya podido asociar. En España las telecomunicaciones sólo han merecido el rango de Dirección General compartida (Dirección General de Correos y Telecomunicación), con lo que estamos peligrosamente cerca de situaciones tercermundistas, en las que el subdesarrollo les impide cualquier tipo de protagonismo telecomunicante. La auténtica voluntad política o, si se prefiere, la cultura de Estado se manifiesta en muchas ocasiones con gestos que trascienden la pura anécdota. En este orden de cosas, no nos parece baladí el baile de nombres aplicado a los ministerios, pues si en algunos casos obedece a razones perfectamente claras, en otros, por desgracia, nos recuerda demasiado la teoría del cajón de sastre, y no nos parece serio que un ministerio que se precie de serio se haga con retales. La sociedad contemporánea ha estado basada fundamentalmente en el desarrollo de la industria automovilística; carreteras, autopistas y fábricas de coches han sido el motor de la economía occidental durante las últimas décadas. En la actualidad nos encontramos ante una nueva etapa en la que el silicio, los microprocesadores, las telecomunicaciones, si se prefiere, serán el pilar básico de esa nueva era histórica a la que tecnólogos y futurólogos han bautizado como "sociedad del conocimiento". Parece lógico, pues, que este país deba disfrutar de un Ministerio de Telecomunicaciones y Transportes, en el que cada uno de los dos servicios tenga el rango de subsecretaría. Para evitar que se me tache de simplista, debo insistir en lo ya dicho anteriormente. No se trata de repetir con los nombres de los ministerios lo ya hecho con los callejeros de muchos municipios; en nuestro caso no estamos hablando de recuperar muertos, restablecer situaciones pretéritas ni hacer honor a las glorias locales, pues se trata simplemente de explicitar la importancia que el Gobierno parece querer darIe a las telecomunicaciones, evitando el que, como hasta ahora, la denominación de Ministerio de Transportes y Comunicaciones haga que el baudio esté condenado a ir siempre en el vagón de cola del tren gubernamental. La voluntad política, único motor del cambio que tanto necesitamos, se manifiesta de muchas maneras, y entre ellas las denominaciones y declaraciones programáticas pueden ser un buen principio, aunque éste, en demasiadas ocasiones se haya convertido en esperanza frustrada. Las recientes declaraciones del titular de la cartera de Transportes, Turismo y Telecomunicaciones han despertado no pocas ilusiones, ya medio dormidas, en el ancho mundo telecomunicante, hasta tal punto que en el sentir general está latente la convicción de que sólo nos falta que se cumplan las palabras del ministro José Luis Alvarez. Que sus blancos libros y esperanzadores discursos se conviertan pronto en industriosa, laboriosa servicial y profesional realidad. . Príncipe de Vergara 210 MADRID-2 18~BIT Informática gráfica Fotogrametría terrestre Centro de cálculo Teléfono: 250 1805 - 04 - 03
30 oct 2015
Artículo BIT
La previsible evolución de la Microelectrónica
Esto tecnologio es extraordinariamente complejo y presento uno cierto cantidad de facetas, por lo que verdades poro uno de ellos pueden ser importantes errDres cuando se " aplican o otros. La previsillle evolueión de la Mieroeleetróniea. En el presente artículo se presta en primer lugar atención a lo que podrá ser la situación inmediata de la Microelectrónica, por considerar que es la de mayor interés para nuestro sector industrial, pasando después a analizar aquellos logros tecnológicos que presumible mente serán alcanzados dentro de pocos años. Si bien para este último análisis no es necesario, ni con frecuencia posible, llegar a conclusiones sobre las últimas consecuencias prácticas de estos avances sobre los productos; la situación es totalmente contraria cuando se pretende analizar la evolución inmediata. Por esta razón, antes de abordar estas consideraciones, se presta atención a la actual oferta de circuitos integrados, presentando una clasificación de los mismos. Su autor es JUAN MULET MELlA, actualmente Coordinador de Desarrollo del Centro de Investigación y Estudios de la Compañía Telefónica Nacional de España. INTRODUCCION En sus escasos veinte años de vida, la Microelectrónica ha presentado una continua evolución en cuanto a prestaciones y costos que seguramente no ha tenido precedentes en el mundo industrial. . La conocida ley de Moore para la evolución de la complejidad y la curva de reducción de costos describen esta singular peculiaridad y son consideradas válidas para el próximo futuro. Las figuras 1 y 2 presentan estas evoluciones referidas a la escala óptima de integración a lo largo de los años. Hace algunos años se diseñaba el software alrededor del hardware, mientras que ahora .es éste último el que se odapta o los exigencias del primero. La escala de tiempo aplicable a una evolución tan rápida como la de la Microelectrónica, no puede ser la de otras tecnologías. El intervalo de tiempo que define el corto plazo para una tecnología convencional determinará el largo plazo para la Microelectrónica, pero ello no hace innecesaria esta c;lásica distincióu y en el estudio de su evolución deberán ser considerados ambos aspectos, pues la sola consideración a largo plazo puede ofrecer una imagen propia de Ciencia Ficción al exponer futuros logros que, además de distar considerablemente de los actuales, pueden no dejar evidente una solución de continuidad. ANALISIS PREVIO DEL ACTUAL MERCADO DE LA MICROELECTRONICA Ningún aspecto de la Microelectrónica, y mucho menos el de su futura evolución, puede ser considerado de una forma global. Esta tecnología es extraordinariamente compleja y presenta una cierta cantidad de facetas, por lo que verdades para una de ellas pueden ser importantes errores cuando se aplican a otras. Un método conveniente para realizar un análisis de la Microelectrónica es su consideración desde el punto de vista del mercado que, como en cualquier actividad económica en el mundo occidental, impondrá el principal condicionante. El actual y previsiblemente futuro mercado de la Microelectrónica puede ser seccionado en cuatro grandes áreas, en función de los circuitos que demandan. El primer grupo solicita productos estándar, es decir unos componentes de características bien definidas y conocidas con todo detalle tanto por los fabricantes como por los consumidores. El concepto familiar para cualquier profesional de la Electrónica de compatibilidad "pin-to-pin" define claramente al producto de esta área. Prácticamente todos los componentes activos existentes hace poco más de diez años correspondían a este grupo, después se fueron uniendo las diferentes familias TTL, las C-MOS y ECL, y más recientemente las memorias, microprocesadores y componentes asociados. Un segundo grupo, que actualmente está viéndose incrementado de forma muy rápida, es el que podría llamarse de componentes de aplicación específica y gran serie, denominación sin duda no muy afortunada. En él entrarían aquellos componentes que atienden una necesidad concreta, sentida por una considerable cantidad de usuarios y en cuya solución es necesario un dominio de la Ingeniería del Sistema en el cual pretenden integrarse. Por este motivo los componentes no son compatibles "pin-to-pin", salvo cuando existen acucrdos de segunda fuente. Como es obvio, el punto más importante para el potencial usuario del componente será la adaptabilidad de su Sistema, que será probablemente más considerado a la hora de su elección que su precio o la tecnología utilizada en su realización. El tercer grupo es el formado por los circuitos denominados "custom-design", es decir los concebidos para satisfacer la necesidad de un determinado usuario, que pretenderá, además, ser el único conocedor de sus características para así conceder un carácter de exclusividad a su equipo. Por último, ha nacido recientemente el circuito integrado "semi-custom", también llamado en la literatura "uncommited array". Se trata de circuitos individualizados a nivel de la aplicación mediante ~l exclusivo diseño de su máscara de metalización, que permite la interconexión de forma conveniente para la aplicación de las células elementales que han sido previamente difundidas en la oblea. Se evita con esta solución el diseño y la realización de un cierto número de máscaras y se paga por ello con la no utilización de parte del silicio, ya que se considera un buen resultado de diseño el aprovechamiento del 80 por ciento de la zona difundida. LA INMEDIATA EVOLUCION Como se intuye fácilmente, la evolución, tanto tecnológica como comercial será diferente en cada una de las cuatro áreas definidas, por lo que es necesario separar sus análisis. Esta idea es la que guía los párrafos que siguen. Los productos estándar Este es el verdadero dominio de la producción en grandes cantidades y el más parecido a la oferta clásica de componentes activos. Probablemente por este motivo y por ser el sector cuantitativamente más importante, sus - características son frecuentemente extrapoladas a toda la Microelectrónica. Se trata de un mercado extraordinariamente competitivo, donde se lucha con las cinco armas de la Microelectrónica: el coste, el reducido tamaño, la alta velocidad, la fiabilidad y el reducido consumo de potencia. En este mercado es donde la productividad alcanza su importancia más alta. Por esta razón, las fábricas japonesas que, según datos generalmente aceptados, consiguen productividades entre dos y dos veces y media mayores que las americanas, seguirán consiguiendo sus mayores conquistas de mercado, entrando en ellos gracias a sus menores precios y sin necesidad de una ingeniería de aplicación, ya que todos los diseñadores conocen el modo de usar estos productos. Es evidente que cualquier logro tecnológico que consigue una reducción de costos será bien recibido por este sector del mercado, sin embargo el aumento de la "densidad de empaquetamiento" (número de transistores por circuito) no tendrá un interés por sí mismo. En este sentido se expresaba el Presidente de Intel, Gordon Moore, cuando exponía los retos actuales de los circuitos VLSI (1) y esto mismo queda reflejado en la Gráfica de la Figura 3 donde se representa la generalidad de las aplicaciones de los circuitos integrados en función de su escala de integración (2). Esta generalidad de aplicación es, como ya se ha dicho, la verdadera razón de ser de los productos que componen este sector del mercado. Durante los próximos meses se asistirá a la utilización de las técnicas que supongan logros en cuanto a la densidad de integración para la obtención de memorias de capacidad cada vez mayor así como de microcomputadores y microprocesadores con mayores prestaciones. Estos componentes se beneficiarán de las técnicas denominadas de "2 [J." (es decir, aquellas que consiguen realizar conductores integrados cuya distancia entre sus centros es de 4 p), de "1 il" e incluso menos (submicra), que hoy parecen totalmente posibles. No cabe duda que los circuitos integrados VLSI son y seguirán siendo un camino rápido y seguro de la introducción" , de la Informática de la Sociedad y que los diseñadores demandarán cada día circuitos integrados más complejos para poder concebir y utilizar lenguajes de más alto nivel. En consecuencia, se está asistiendo a un cambio de enfoque ya que hace algunos años se diseñaba el software alrededor del hardware, mientras que ahora es este último el que se adapta a las exigencias del primero. Los productos estándar no informático s serán menos exigentes en cuanto a densidad de integración y en opinión de algunos expertos muchos deben haber alcanzado ya su mayor escala óptima de integración y deberán encontrar su tendencia de evolución en otros terrenos, entre los que se incluyen los dos citados a continuación. Por una parte, es difícil predecir las consecuencias que traerá el famoso programa del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, denominado VHSIC (Very High Speed Integrated Circuits)(3), cuya meta es la obtención de circuitos que tengan altas densidades de integración y permitan una elevada frecuencia de reloj. El factor de calidad para estos futuros circuitos se ha establecido en 1013 puertas-Hz/cm2 y su principal aplicación será el proceso digital de señales en aplicaciones en tiempo real, que deberá incluir técnicas de auto-test y de tolerancia a fallos. Por otra parte, sigue siempre la duda sobre los semiconductores que compiten, ciertamente de forma muy débil, con el Silicio. En el momento actual el mejor colocado es el AsGa, cuyas ventajas derivadas de la alta movilidad de sus portadores (seis veces mayor que la del Silicio) han sido detectadas hace ya años. Las difucultades para la producción industrial de circuitos integrados sobre este material vienen precisamente de lo poco evolucionada que está la tecnología de su obtención en forma monocristalina. Las obleas son pequeñas, presentan densidades de defectos cristalográficos dos órdenes de magnitud por"encima de las habituales en el Silicio y la repetibilidad de sus características es todavía un problema. En un inmediato futuro, se espera una progresiva mejora de las prestaciones de las tecnologías actualmente en fabricación (4). Sus límites actuales y tendencias de evolución se han recogido en las Figuras 4 y 5 para la mayoría de las tecnologías actuales, por considerarse un aceptable resumen ante la fmposibilidad de entrar en su estudio detallado, que supondría una contribución de extensión igualo mayor que la presente. Los productos de aplicación específica y gran serie Dentro de este sector del mercado son previsibles dos tendencias bien diferenciadas. Una de ellas, la más espectácular, sigue también una idea de Gordon Moore y compartida por muchos especialistas, entre ellos KIaus D. Bowers, Vicepresidente de los Bell Laboratories (4). Según ella, el límite de la densidad de empaquetamiento está en la imaginación de los diseñadores de Sistemas. Cabe pues pensar que los circuitos VLSI encontrarán sus mayores dimensionamientos cuando incluyan sistemas complejos. El objetivo final de la utilización de una determinada tecnología será conseguir el costo más reducido posible del sistema al que se incorporen, lo que estará frecuentemente reñido con el menor costo del circuito integrado. Así, es posible que el precio de un circuito específico sea mayor que el del conjunto de productos estándar a que sustituye, resultando sin embargo ventajosa su incorporación como consecuencia del ahorro conseguido en placa de circuito impreso, mano de obra de montaje y pruebas y en montaje mecánico. Dentro de esta concepción, cualquier avance tecnológico es aplicable a estos productos, siempre que supongan ventajas en alguna de las que anteriormente se han denominado las armas de la Microelectrónica. La segunda tendencia es la de los circuitos específicos que podrían calificarse de más hábiles. Una solución nacida de un profundo conocimiento de los Sistemas que los ujilizarán podrá competir, como de hecho ocurre actualmente, con circuitos tecnológicamente más avanzados e incluso, en alguna circunstancia, con los más baratos. La actual crisis económica mundial ha hecho que el número de componentes de este grupo se multiplique. Las grandes empresas de Semiconductores, tradicionalmente dedicadas a productos estándar han ofrecido soluciones especialmente adaptadas a los Sistemas de Telecomunicación, al Automovil y a ciertos productos de Electrónica de Consumo, por lo que su evolución tecnológica se acercará más a la de los productos estándar que en el pasado, cuando sólo eran encontrados en los catálogos de empresas de mediana dimensión. Los productos "custom-design" También en este grupo cabe distinguir dos evoluciones. Una de ellas, que sin duda será la menos numerosa, es la de los productos destinados a los grandes consumidores, cuyas cantidades anuales pueden compararse a las consumidas en todo el mundo de los productos del grupo precedente. Su evolución poco diferirá de la descrita en el apartado anterior. La mayoría de los diferentes circuitos de este tipo serán consumidos en cantidades reducidas, que se medirán en decenas de miles. En este caso, el usuario buscará alguna o algunas de las siguientes ventajas: una optimización de su diseño, una buena imagen técnica, un control de la fiabilidad, un control sobre el suministro o un mayor valor añadido al producto, si ha diseñado el circuito integrado. La conocida fórmula de costo CN de N circuitos integrados (5) donde D es el costo del diseño, G el derivado directamente de su puesta en fabricación (máscaras, programas de prueba, etc.), s el coste del proceso conducente a obtener n chips en buenas condiciones, P el costo del encapsualdo, A el de montaje y T el de pruebas, permite aventurar la evolución de la producción de estos circuitos. En ellos, el costo del diseño y puesta en fabricación (D + G) será un sumando muy importante, que se repartirá sobre P")cas decenas de miles de unidades. Se puede colocar entre los cuatro y los once millones de pesetas, dependiendo de su complejidad; es decir, que su repercusión unitaria para 30.000 unidades puede ser desde 134 ptas. hasta 366 ptas. Los demás sumandos serán ya poco relevantes y consecuentemente el debido al proceso propiamente dicho (N ~ ) tendrá poca importancia relativa. n Las mejoras tecnológicas, que actúen sobre el proceso de fabricación, serán de reducido interés al ser comparadas con las que influyan sobre los costos específicos de introducción del nuevo ,producto. Las empresas dedicadas a esta actividad han realizado grandes inversiones para la creación de métodos informático s que faciliten la concepción de estos circuitos integrados, a cuya eficacia ha contribuido la menor exigencia en cuanto a procesos de fabricación para este tipo de productos. Así, el grupo de circuitos integrados de los Bell Laboratories, con gran experiencia en este tipo de productos, asegura que ha mantenido constante el tiempo de diseñador, aún cuando la complejidad de los circuitos ha aumentado 32 veces en estos últimos cinco años. Sin embargo, Intel ha publicado que sus productos, de gran complejidad y pertenecientes al grupo estandar, han exigido un esfuerzo que ha crecido de forma exponencial, duplicándose cada 2,6 años. La seriedad de las dos entidades citadas avala la afirmación recogida al principio de este párrafo. Tradicionalmente, las grandes empresaJ han sido poco propicias a la fabricación de este tipo de circuitos. Actualmente las dificultades son mucho menores debido al dominio conseguido en esta tecnología, que ha hecho posible el diseño fuera de las propias empresas fabricantes. La aparición de grupos de diseño en las compañías fabricantes de equipos, que se incrementarán en los próximos años, permite que, aún para este tipo de productos, las empresas de semi conductores se dediquen a las . actividades propias de su negocio, las relacionadas con el proceso del Silicio, y puedan emplear a sus diseñadores en la concepción de circuitos de amplia difusión, sobre los que repercutirán los costes de diseño. En resumen, puede decirse que la utilización de circuitos "custom-design" se incrementará en los próximos años, aunque sobre ellos perderán una parte del control las empresas tradicionales dedicadas a los semi conductores, ya que, junto a grupos de diseño, los fabricantes de equipos incorporan plantas de proceso adaptadas a sus necesidades. Los productos "semi-custom" Durante estos tres últimos años la oferta de "uncommitted arrays" ha aumentado extraordinariamente y su incremento será mantenido en el futuro. Recientemente se ha asegurado que el mercado de estos circuitos superará, en los Estados Unidos, los 80.000 M. ptas. en el plazo de 5 años. Existen actualmente "arrays" en prácticamente todas las tecnologías y con ellos pueden justificarse económicamente series del. :)rden de varios millares de unidades. Los usuarios de estos integrados son tanto las grandes empresas de Sistemas en sus tentativas iniciales de productos, como las empresas de Sistemas de dimensiones reducidas que buscan la economía y la protección que la Microelectrónica no standard proporciona La previsible evolución de este sector será hacia una mayor complejidad de los arrays, que actualmente supera las 5.000 puertas y la mejora de métodos automáticos de diseño, hoy muy incipientes. LA EVOLUCION A LARGO PLAZO Todo parece indicar que la Microelectrónica seguirá sorprendiendo por algún tiempo con su vertiginosa evolución tecnológica. Sin embargo es probable que el camino que sigan sus costos tenga menor pendiente que en años anteriores. La Microelectrónica se ha convertido definitivamente en una industria intensiva en capital y se espera un incremento entre el 20 y el .25 por ciento anual de la inversión necesaria. Se estima que cuando estén en producción los procesos denominados de "submicra", el capital necesario para instalar un módulo de fabricación de dimensiones mínimas será unas cinco veces al valor del mínimo módulo para la tecnología actual. Los efectos que estos importantes capitales inmovilizados van a tener sobre la típica adaptabilidad de esta industria son difíciles de predecir. Desde un punto de vista estrictamente tecnológico, la evolución esperada en los próximos cinco años, llevará al tiempo de propagación de un circuito puerta desde los 0,5 ns actuales hasta los 100 ps, mientras que el factor de calidad de un circuito puerta (potencia x tiempo de propagación) podrá pasar de un 1 pJ a 50 fJ , (f (femto) = 10-15). Las tecnologías seguirán siendo fundamentalmente las mismas, esperándose una evolución de la H-MOS hacia 1 u de longitud de canal a partir de las 3 J1 actuales. . De esta manera los circuitos integrados MOS superarán las prestaciones en velocidad de la ECL. También parece posible que la H-MOS llegue a alcanzar o superar las características de consumo de las familias actuales 12 L y C-MOS. Se considera también probable la industrialización de una nueva tecnología denominada CH-MOS, por analogía a la H-MOS, para la que se han publicado resultados de Laboratorio, según los cuales se obtienen tiempos de propagación del orden del ns, es decir el de las tecnologías bipolares más rápidas. El gráfico de la Figura 6 muestra un completo resumen de la evolución esperada para la presente década (6), al mismo tiempo que se ha incluido la situación industrial actual. Otros parámetros característicos evolucionarán previsiblemente, como indica la Tabla I. Una predicción a más largo plazo lleva a considerar como posibles las aplicaciones del efecto Josephson y otras derivadas de los efectos de las bajas temperaturas. Mediante el primero se podrá conseguir tiempos de propagación del orden de los 10 ps y un factor de mérito del orden de 1 fJ, mientras que los citados en segundo lugar resultan atractivos para conseguir funcionamientos a bajas tensiones de alimentación (pocas décimas de voltio). También las bajas temperaturas, del orden de los 770 K, convierten al Silicio en un aislante suficientemente bueno como para realizar la función del óxido de silicio en las actuales memorias eléctricamente programables, por lo que no puede descartarse su aprovechamiento en futuras memorias. Dentro de esta misma línea, no pueden olvidarse los circuitos integrados con resolución de décima de micra, ni la utilización dellaser para realizar recocidos localizados y usar 28-BIT la tercera dimensión con toda libertad, como ya ha sido realizado en Laboratorio. También se encuentran referencias al uso de polímeros, como materiales de base, sobre los que se han realizado estructuras MIS. Con todo, parece universalmente aceptado que la limitación tradicional de la Microelectrónica está en la búsqueda de la aplicación. Cuando el concepto de circuito integrado y el de microprocesador fueron establecidos, la Microelectrónica disponía ya de un potencial que fue capaz de ser utilizado para materializar estas ideas y que, según todos los indicios, no encontraron de forma inmediata su campo de aplicación. REFERENCIAS (1) G. MOORE, VLSI: some fundamental challenges. IEEE Spectrum, April1979 pp. 30-37. (2) I.M. MACKINTOSH, A prognosis of the impeding intercontinental. LSI battle. 1978 International SolidState Circuits Conference. (3) D.F. BARBE, VHSIC, Systems and Technology. Computer, February. 1981 pp. 13-22. (4) J. KREILING, Very-Large-Scale integration: Very-LargeScale benefits. Bell Laboratories Record, December 1980 pp. 360-368. (5) D.H. ROBERTS, Microelectronics and its application. GEC Joumal of Science and Technology, 46, 3, 1980. (6) D. BOIS et P. SEN, Les tilieres technologiques de circuits intégrés: evolution et perspectives d"avenir. L"Echo des Recharches, n.O 103, Janvier 1981, pp. 17-24.
30 oct 2015
Artículo BIT
Estrategias europeas en Microelectrónica
Estrategias europeas en Mieroeleetróniea. Cualquier ingeniero europeo que juzgase nuestro Sector Electrónico con objetividad no podría comprender -entre otras cosas- la total carencia de fabricación de microelectrónica. Cuando asistimos a las numerosas mesas redondas y simposios sobre el Sector, sacamos la conclusión de que fabricar microelectrónica en España va a ser tan difícil como los esfuerzos de Prometeo robando al Sol el fuego. Se ha mitificado de tal forma el problema en sus dimensiones: inversión, tecnología y comercialización, que al final vamos a terminar creyéndonos nuestra total incapacidad para resolver, tal vez, el problema tecnológico número uno del Sector. Como en las tragedias griegas de Esquilo o Sócrates: un halo fatal nos condena inexorablemente a permanecer en el subdesarrollo microelectrónico. Pero dejando a un lado gestos teatrales, veamos con objetividad y cartesianismo que hacen los otros países europeos para haber resuelto -o estar en vías- su producción microelectrónica, sin que esto suponga que hayan alcanzado los niveles USA o Japón. En numerosos artículos de la Actualidad Electrónica (por citar una revista española) y en forma puntual se vienen ofreciendo la evolución, ya veces, algunos comentarios de las políticas nacionales sobre los circuitos integrados. En un artículo mío aparecido en BIT* también trataba el mismo tema. Muchos otros articulistas se han preocupado en seguir de cerca las alianzas industriales y las inversiones de los Estados y no creo necesario insistir sobre el tema; considero más importante insistir sobre la absoluta necesidad de disponer de microelectrónica propia, en el grado oportuno, y analizar las estrategias que ha llevado a potencias industriales medias de Europa (Holanda, :Suiza, . . . ) a desarrollar sus industrias de circuitos integrados, y, por supuesto, a las primeras (Alemania, Francia, Reino Unido). Fundamentalmente cuatro son las razones que a mi juicio, obligan a las potencias industriales a montar su diseño y producción de microcircuitos: a) Traslado de la mano de obra al extranjero. b) Defensa estratégica de los productos electrónicos. c) Mejora de la competencia (1) internacional de los productos electrónicos. d) Creación de nuevos puestos de trabajo. Creo que es uno de los factores más importantes -y tal vez el menos considerado en España- se refiere a la absorción progresiva de mano de obra en los microcircuitos, tal y como se indica en la conocida Fig. 1, obtenida del libro de 30-BIT Escribe: G. Hibbert: Integrated Circuit" de la Texas Instruments. En la referida figura vemos como en la Fase I (período ~ 1950-1960) el proceso productivo de equipos contaba con fabricantes de componentes discretos pasivos, Componentes activos (Transistores, válvulas. . .), fabricantes de Equipos y por último Sistemas, mediante la suma de los últimos; en la Fase II (período ~ 1960-1970) el concepto "circuitos" entendido como producción alambrada es absorvido por los fabricantes de circuitos integrados; en la Fase III (estamos en ella) se tiende a abarcar las actividades de Circuitos y Montajes parciales de equipos, en los componentes de alta integración. Como consecuencia de esta realidad tecnológica evidente, se produce la amortización masiva de puestos de trabajo clásicos: de soldadura, cableado. . . que suponen en algunos procesos industriales una buena parte de la mano de obra. En la Fig. 2 una clásica sala de montaje, tal vez se verá pronto eliminada sustituyendo la mano de obra por circuitos integrados. Pero la ley de la conservación del esfuerzo se sigue manteniendo: hemos trasladado el proceso a los microcircuitos, y evidentemente, si se importa microelectrónica, se están trasladando los puestos de trabajo al extranjero, capaz de suministrarla. Cualquier fabricante de equipos europeo de alguua importancia puede decimos de las dificultades para obtener circuitos integrados de deterDÚlados tipos (Memorias de 64K, microprocesadores de dieciseis bits, etc.), sobre todo cuando sus equipos (informáticos, militares, etc.) están compitiendo con productos americanos o japoneses; es corriente esperar nueve meses para recibir los primeros envios, a veces en regular estado; ¿Hay ciertos acuerdos entre fabricantes de microelectrónica y fabricantes de equipos en USA y Japón? ¿Existen medidas proteccionistas en los Estados, a su industria de equipos que incluyen la discriminación en las exportaciones de rnicroelectrónica? Cualquiera que sealaTespuesta, la realidad objetiva es que los Estados industriales europeos prefieren no correr riesgos y asegurar su propio abastecimiento. Por otro lado, los estrategas de los Sectores electrónicos alemanes, franceses, ingleses pronto vieron que el mercar iba a ser un oligopolio USA-Japón, con la evidente incidencia en los costes de los "chips", y por tanto, en el coste de fabricación de equipos de todos los sectores afectados, incluido el de armamento. A la estrategia de apoyo al establecimiento de multinacionales en su suelo (Intel en Alemania, SGS en Italia, Motorola en Francia, Texas Instruments y National en el Reino Unido. . .) mediante apoyos fiscales de diversos órdenes, se añade una firme (1) Se suele decir "competitividad". . Todos los potencias industrIales europeos tienen su " , politica y producción propia de microelectrónica voluntad de crear su propia industria con la nada disimulada intención de hacer competitiva su industria de equipos: así INMOS, en Reino Unido, se crea con la evidente orientación de hacer más competitiva la industria británica de ordenadores (ICL es el principal fabricante europeo), y en concreto, para fabricar memorias de alta capacidad (24 y 64 Kbits) y microprocesadores, es decir: técnología VLSI. No importa -o al menos importa relativamente- la rentabilidad de INMOS, lo importante es poder suministrar con seguridad los componentes en plazos controlados. ¿A qué precios? Si las exportaciones de ICL ascendieron en 1980 a 75.000 millones de ptas., es lógico pensar que una de las estrategias del gobierno británico consista en suministrar a su gran nacional de ordenadores los "chips" de gran integración a costes bajos, sin reparar demasiado en la rentabilidad de INMOS. Todo lo dicho es aplicable a otros sectores: Electromedicina, militar, etc. Obsérvese que en la estrategia británica no ha entrado la fabricación de circuitos integrados convencionales LSI por considerar su mercado en situación de libre competencia y contar con"numerosas multinacionales ancladas en su territorio, además de cierta iniciativa privada (Racal, Plessey,oo.). La estrategia francesa es bien diferente a la británica; pretende el sector electrónico francés ser totalmente autosuficiente, habiendo hecho esfuerzos admirables para producir circuitos integrados de todas las tecnologías. A las numerosas multinacionliles americanas enclavadas en Francia, se unen las fimas nacionales: Thomson-CSF (EFSIS), Radiotechnique, Saint-Gobain y Matra, gran parte de los centros están ubicados en Grenoble -verdadero "Silicon Valley" francés- y en avanzado proceso de implantación. La estrategia francesa -mucho más ambiciosa que la británica- persigue apoyar directamente sectores electrónicos y militares, incluyendo en el electrónico su notable producción de telecomunicaciones y y dentro de él, al "Plan Telemático Francés", según muchos articulistas verdadera estrategia de Estado destinada a potenciar su industria electrónica. La estrategia alemana en microelectrónica -tal vez la más eficaz- consistió básicamente en apoyar a sus grandes empresas nacionales, singularmente Siemes y AEG- Telefunken. Sus esfuerzos comenzados en la década de los sesenta, le han permitido obtener toda clase de integrados -sigularmente en tecnología C-MOS- y se encuentran en fase de lanzar integrados LSI y VLSI, de diseño propio. Uno de sus grandes aciertos fue colaborar con INTEL fabricando sus micros avanzados (incluido el 8086) y memorias de alta densidad. El éxito de la política alemana está llevando a su sector a exportar microelectrónica en notables cantidades. Además de los razonamientos desarrollados en el punto anterior, hay que tener presente un factor a veces no . El disponer de"microelectrónico propia se está transformando en el " ser o no ser de un sector fundamental suficientemente valorado, y que se refiere a la pérdida de competencia de los productos cuando los componentes básicos no son nacionales. Por ejemplo, intentar vender equipos electrónicos a los países del este europeo, tropieza con la inmediata reserva de aquellos al observar que la microelectrónica utilizada es americana (por miedo a que se interrumpa el suministro del lado americano); fenómeno parecido ocurre con países hispano-americanos o árabes, donde el grado de nacionalización del, del producto es fundamental para tener algún prestigio. El problema se acentúa cuando los desarrollos de equipos nacionales alcanza alguna novedad e importancia, los peligros de plagio son evidentes si se utiliza microelectrónica importada, e incluso al recurir a "custom design" extranjeros. A las razones indicadas en el primer punto, se une la estrategia de todo Estado en sus preocupaciones de crear puestos de trabajo. Hay que aceptar que la inversión en microelectrónica crea menos puestos de trabajo por unidad invertida que en otros Sectores, pero es evidente que se crean. Por otro lado, hay que tener presente toda la industria auxiliar, de alguna manera relacionada con la producción microelectrónica, y que también crea puestos de trabajo. La investigación -en cuanto a puestos de trabajodificilmente puede ser fomentada si no se dispone de alguna producción propia; invertir en investigación sin aplicación práctica de los trabajos realizados sería absurdo. 32-BIT Todas las potencias industriales europeas (primeras y segundas) han iniciado hace años una política nacional de microelectrónica que ayude a sus sectores electrónicos, militares e informático s (en algunos países se considera el sector infortnático separado de electrónico, o al menos, como subsector del anterior) a mantener su competitividad y potencia exportadora. El disponer de microelectrónica propia se está transformando en el "ser o no ser" de un sector fundamental. Las razones y estrategias anteriormente expuestas pueden ser totalmente aplicables a España. Llevamos un retraso considerable y es fundamental comenzar cuanto antes; evidentemente es preciso decidirse por una tecnología apropiada y con ayudas esteriores, pero yo diría que en cualquier caso, lo más importante es empezar. Reflexiones sobre un sector transcendental: Invertir en microelectrónica. M. Montero del Pino. Revista BIT, núm. 9. Terri Wong/Rockwell International. Actualidad . Electrónica núm. 11/17 Enero 1980. Conferencia sobre estrategias en electrónica. Montecarlo-1980. A.E. Núm. 16/22 Mayo 1980. D. Saban. Actualidad Electrónica núm. 2/8 Enero 1981.
30 oct 2015
Artículo BIT
La loca carrera hacia el microprocesador
J. FONTAINE Los Franceses se lanzan en persecución de los Americanos. Pero estos van a todo correr. A comienzos de 1981, dos fábricas completamente nuevas, con abundancia de siluetas con forma de capirote, respirando un aire cuidadosamente desenpolvado, comenzarán a producir, la una cerca de Nantes, la otra cerca de Aix-en-Provence. Dos grandes empresas francesas, Matra y Saint-GobainPont-a-Mousson, darán de este modo sus primeros pasos en la fabricación de los circuitos electrónicos integrados, teniendo idéntica fórmula, en la que el socio francés aportará el 51 por ciento del capital (en dinero), y un americano -Harris para la Matra, y el National Semiconductor para la SGPM- el 49 por ciento, en forma de transferencia tecnológica. Dos nuevos "polos" que se juntarán -según el deseo y con el apoyo financiero del gobierno-, a los dos que ya existen, el uno perteneciente a Philips (Radiotécnica-Compelec en Caen), y el otro a Thomson (ya solo, y asociado con el CEA de Efcis de Grenoble ).Y que funcionarán junto a los tres americanos ya instalados en nuestro país, la IBM en Corbeil, Motorola en Toulouse y Texas Instruments en Villeneuve-Loubet. Dos antiguos, dos nuevos: tales son las fuerzas sobre las que se asienta Francia para obtener un puesto en la industria más prometedora, más conquistadora, más innovadora y con más concurrencia que sin dudas se pueda encontrar hoy. Para evaluar los éxitos de este "Plan de componentes"., es preciso saber primeramente de qué locos razonanientos depende la industria de los circuitos integrados, para ello serán necesarias algunas ojeadas a la historia de la tecnología; Todo comenzó en 1947 con la invención del transistor, en los Laboratorios Bell de A TT. La siguiente etapa -en 1959- fue la invención por la firma Fairchild, del circuito integrado, que agrupaba a un gran número (hoy, hasta 100.000) de transistores y otros componentes simples sobre una minúscula "porción" de silicio. La tercera etapa, se debe a Intel en 1971; y fue el microprocesador, que reune en la pastilla de silicio no solamente la unidad de cálculo central, sino sus servidores periféricos, entrada-salida, memorias estáticas, o borrables, etc. De manera breve, el verdadero "computer on a chip", u Vean después la fulminante acelera. ción del progreso. La razón de ello es que se parte de un montaje radical. mente nuevo, pero extremadamente sencillo, el transistor, sobre el que han convergido rápidamente innovaciones venidas de todos los horizontes de la Ciencia: química, física, metalurgia, matemática. . . No es nada nuevo pero siempre chocante, el decir que si la industria del automovil hubiera avanzado al mismo paso, un Rolls costaría hoy 10 francos y consumiría un litro por millón de kilómetros también es verdad que cabría en un dedal, lo Que constituye un inconveniente para un co ordenador en dimunuta superficie. Siete u ocho años después de su lanzamiento industrial, el microprocesador alcanza ya su cuarta generación, definida por la longitud de las "palabras" que comprende: 4 bits, 8 bits, 16 bits y pronto, se espera, los 32 bits, cada vez con nueva capacidad de tratamiento. Observen ya la renovación de los actores: el gigante ATT está ausente del mercado y no produce más que para él; Fairchild, tras haber dispersado sus hombres a los cuatro vientos, se hizo volver a comprar por Schulumberger; en cuanto a Intel, reconocido por el momento como lider, del microprocesador (con 663 millones de dólares en volumen de negocios y con el 20 por ciento de margen beneficiario el pasado año), no existía en 1968. che, incluso si es una ventaja para un ordenador). y nada deja prever una disminución en esta miniaturización. "¿Sus límites? La velocidad de la luz y la dimensión de átomo. . . y aún estamos lejos", me dijo un investigador de IBM. La característica crítica es la densidad del trazo con que se graba sobre el metal. A mayor finura, mayor es el riesgo para la menor mota de polvo interrumpa el circuito. Actualmente, se sabe trabajar correctamente hasta con 3 micras (3 milésimas de milímetro) y se prepara una generación con trazos aún más finos que una micra. No ha habido ningún adelanto durante algún tiempo porque esta escala, la radioactividad natural perturba a los átomos. y es preciso protegerse. .,. Naturalmente, cuando más fino es el trazo, más funciones se pueden incluir en una mínima porción, mínimas porciones sobre la arandela estandard de silicio (de 3 a 4 pulgadas de diámetro), y finalmente, beneficio para la caja. El primer problema para el ingeniero es la de la optimización: ¿hasta qué punto miniaturizar sin arriesgarse demasiado? En términos económicos, el riesgo se mide por las tasas de deshecho obtenidas al final. Cuando se inicia una nueva fabricación, es corriente que el porcentaje de pérdidas alcance el 97 ó 98 por ciento. jIngenieros de la casa Renault, ¿cuantos problemas tendrían, si de cada cien coches que llegaran al final de la cadena, tan solo dos pudieran salir a la carretera?! El secreto mejor guardado de todos los fabricantes es como aumentar este porcentaje. El SO por ciento se dice, está muy bien, el 80, es una hazaña. Sin eIT.bargo, todo el mundo le dirá que en este extraño oficio, el mejor medio de aumentar los rendimientos (y también la fiabilidad de las partículas recibidas en el exámen), es el de producir mucho con objeto de end~rezar rápidamente la "curva de aprendizaje". Además, no es menos necesario, para amortizar las enormes inversiones: una máquina de verificar, que separe las buenas partículas de las malas -en realidad un gran ordenador-, vale 2 ó 3 millones de francos, y se necesitan muchas: ya que probar un microprocesador un poco complicado supone veinte minutos. Es posible rentabilizar una cadena de fabricación en menos de 20.000 arandelas por mes, cada una portadora de varios centenares de partículas. He aquí reunidas todas las razones de una fuga perdida con anterioridad: cuantas más partículas se hacen, mejor se sabe hacerlas, más se mejora su calidad y más bajan los costes. Queda un problema: ¿qué hacer al respecto? Entonces es cuando se observa un segundo milagro, éste económico: tan rápida, como veloz es la oferta, la demanda se remontará más deprisa todavía. Fabricantes de ropa interior o pastas alimenticias, ¿pueden ustedes imaginar esto? un producto cuyo precio unitario baje en una media del 20 por ciento por año, pero cuyo mercado, en los años buenos aumente el SO por ciento. Pues bien, este es el caso desde hace veinte años, y esto no ha hecho más que empezar. ¿Por qué? Porque el circuito integrado es la especia universal, el suplemento de inteligencia que puede mejorar de manera dramática el coste, la marca, la utilidad, la comodidad de todos los productos de la industria y de los presentes servicios y de los del futuro. Como lo dijo despreocupadamente alguien en la firma Motorola, se trata de "una solución en la búsqueda de sus problemas": sus salidas no tienen otro Jímite que la poca imaginación de las personas encargadas de en 34-BIT contrarle aplicaciones. Pero, jqué salidas, cuando son reconocidas! La informática primeramente, en todas sus variedades de gigante ordenador a la manera de pequeña calculadora: IBM, primer productor mundial de circuitos, absorbe toda su producción y, aden.ás, compra de manera masiva al exterior.Las telecomunicaciones -las centrales telefónicas, los satélites, todos los nuevos servicios y redes que los PTT nos preparan necesitan millones de circuitos. También los bienes de producción: máquinas-herramientas por mando numérico, robots, controles de procesos. El electrodoméstico. Los relojes de pulsera. Las armas. Los juegos. .. Otros, no menos populares, comienzan a abrirse justo en este momento. El automóvil: dentro de pocos años, un coche sin cerebro electrónico será tan invendible como un coche sin limpia parabrisas. Las transacciones monetarias. y comerciales: una huella en una tarjeta de crédito que se introducirá en un terminal de puntos de. venta, y tendremos la "sociedad sin dinero y sin cheques". Muy pronto, un día !todas las máquinas oirán y hablarán: Texas Instruments acaba de lanzar un aparato traductor dotado de un acento bastante bueno. La puerta se abrirá con su contraseña, el coche pedirá que se le eche gasolina, el horno le anunciará que el asado está hecho. El diálogo hombre-máquina no necesitará ya de ningún aprendizaje. Ahora bien, para pronunciar tres frases, son necesarios 16 bits, para reconocer la voz, 32 bits. . . La explosión de los mercados es evidentemente indisociable de la implosión de los precios. Y una y otra son impulsadas por una competencia febril, encarnizada, total. Texas Instruments es sin duda la única firma de la Historia que anunciara -hace ya diez años- que los precios de su próximo catálogo bajarían un 80 por ciento. . . Esta competencia es mundial. Si automóviles que valen 20 francos el kilo pueden venderse en las antípodas, ¿qué decir de los microprocesadores que valen 100.000 francos el kilo? Del mismo modo, que los mercados son mundiales, la producción también lo es: es absurdo que un circuito fabricado en Arizona con silicio Alemán sea comprobado en California y montado en su taller de Singapur o en las Filipinas. En cuanto allogical que dirige todo esto, está en cualquier parte entre dos antenas y un satélite. La guerra de los precios que llevan a cabo los constructores es tanto más aberrante en cuanto que los circuitos integrados son a partir de ahora muy baratos, en valor absoluto y sobre todo respe<;to a los servicios que prestan, hasta el punto de que se pueda hablar de "inteligencia gratuita". El 4 bits que se encuentra en los juguetes, cuesta hoy algunos francos; el8 bits -cuerpo de coraceros- algunas decenas de francos; un 16 bits de alta calidad -ca" baIlo de carreras- algunos cientos de francos, pero costará menos de cien en 1982-1983, cuando lleguen los 32 bits. Toda la electrónica que pueda imaginarse dentro de un automóvil funcionará con un microprocesador que quizá valga 100 dólares, lo que supondrá únicamente el ahorro de gasolina en algunos miles de kilómetros. Este avance plantea otro ten.ible problema de optimización a su gestor, Se da por entendido que el primer fabricante que saque un circuito más ajustado o adaptado a una nueva aplicación, podrá venderlo al precio que quiera. Pero, cuidado: la competencia, cual manada de lobos, se lanzará tras su pista, con la firme intención de hacer caer los precios desde el momento en que lo permite su productividad. El provisional monopolista tiene dieciocho meses, como mucho dos años para "hacer su agosto" (demasiado agosto a veces). Pasado este plazo, el software y la cadena deberán estar amortizados; siendo máximos los redimientos no queda más que batirse en retirada y encontrar otra cosa. Muchos se quedan en el campo de batalla. Al final, el ganador será el que se remonte a la ola de sofistificación y se mantenga en el punto favorable de la curva donde se equilibren el mejor precio de venta y el de rendimiento. O como explica Jean-Luc Grand-Clement, director de Eurotécnica (fusión de Saint-Gobain-NSC): "Optimizar mi gama de productos en analogía a mi capacidad de tratamiento de las cargas". O, aún más, según Marc Lassus, Presidente de Matra-Harris: "Dominar la evolución en el tiempo de la ecuación complejidad-rendimiento-rentabilidad" . El sistema económico americano, con su simbiosis ciencia-industria, sus enormes mercados tan afamados por su innovación como sus financieros por su rentabilidad, y la facilidad con que se crea y Se cierra una empresa, asombra en esta frenética industria. Industria ésta dominada hoy por cinco grandes nombres, habiendo perfilado cada uno una estrategia personal entre la carrera hacia la innovación y la carrera hacia la productividad. Los suficientemente lejos, en cabeza, por volumen de negocios (no contamos aquí a los productores "independientes", de A TI e IBM, que son los más grandes), Texas Instruments, el campeón de la producción masiva y del degradamiento de precios. Después la National Semi Conductor, que juega 1 lo mismo; Intel, que logra mantener un año o dos de ventaja en su investigación-desarrollo; la Motorola, también innovadora; y Fair Child, que no ha invertido lo suficiente en estos últimos tiempos. Posteriormente hay una pléyade de "medianas empresas" muy agresivas: Zilog (filial de Fxxon), General Instruments, Mostek, Rocwell, Harris, RCA, Intersil, American Microsystems, Signetics (comprada por la Philips), etc. Y por fin en la célebre Silicon Valley al sur de San Francisco, pero también en otros sitios, existe una floración incesante de "pequeñas empresas" fundadas por los transfugas de las grandes, que se desarrollan en algunas estaciones, gracias a los pedidos del Pentágono, y desaparecen cuando han hecho fortuna, o se plantan tontamente. Sin tener vergiienza del resto: las gigantes como lIT, General Electric, Westinghouse, Hughes y Monsanto, también se estacionaron. El destino de todas se va a jugar, en los próximos diez años, entorno a dos problemas fundamentales: 1.- Encontrar la financiación. La carrera hacia el progreso cuesta cada vez más desmesuradamente cara. Nos acercamos ahora al ratio 1/1: un millón de inversiones para un millón de volumen de negocios anuales. También en esto, son posibles diferentes estrategias. Por ejemplo, revalorizar la garantía con el fin de aumentar el volumen de negocios y el "cash flow" con los sistemas levantados alrededor del circuito, como Texas Instruments, que se dirige hacia el reloj y hacia aparatos. (Además, al mismo tiempo, otros usuarios como Honeywell o Hewlett-rackard, apuntan más alto y se lanzan a la fabricación de sus circuitos). O aún más entablen acuerdos ya concertados (licencia de fabricación) con empresas que tengan dinero disponible, para cubrir con rapidez el mercado más amplio posible. Especializarse en algún inexpugnable "nido tecnológico" de altos precios (armamento). O simplemente, hacerse comprar. La Bolsa con las compañías de la Silicon Valley está tan animada, se bromea en California, como un mercado de autos de ocasión un sábado por la tarde. 2.- Encontrar cerebros. En una memoria producida por millones de ejemplares, el coste del software es despreciable. Pero poner a punto una nueva aplicación para que un microprocesador consuma algunos cientos de programadores al año. Cuanto más se complica el circuito más necesario es el ingeniero para ponerle en marcha y el usuario menos capaz de facilitarlo. Los jóvenes ingenieros se disputan y sin embargo "la inteligencia se estanca". Afortunadamente, se comienza a entrever la forma para remediarlo. Es sencilla (en principio): tratar de automatizar la fabricación del sistema-logicial. El circuito generará él mismo la forma de utilizarlo. A principios del año, Intel anunció a bombo y platillo un paso en esta dirección. Si quiere comprender como se llegará a esto, no deberá dejarlo para más tarde. ¿ Qué van a hacer nuestros francesitos en esta guerra de las galaxias? Que nosotros estamos atrasados respecto a los Americanos -no sólo nosotros, sino toda Europa-, es evidente. Es preciso saber que nadie en Francia produce todavía verdaderos microprocesadores. . . y no se producirán antes de algún tiempo. Nuestros campeones en principio van a dar sus primeros pasos en los circuitos integrados, unidades de cálculo y memorias. Ahí es además donde se encuentra, en volumen de negocios y para los próximos diez años quizá lo esencial del mercado. El microprocesador no representa aún sino menos del 10 por ciento. Sin duda hubiéramos podido, empezar antes, pero, entre los que tienen esta vocación a la CGE se le pasó su turno, y la Thomson no se ha decidido (" jQué lástima! ", se lamenta uno de sus candidatos, "hubiera podido ser la primera y la única en Francia, e incluso hasta en Europa. . ."). Una vez más, el ministerio de Industria ha tomado cartas en el asunto, y sacó 600 millones de francos de su bolsillo, suma é~ta para invertir entre 1978 y 1982. Primerapregunta: ¿sobre quien depositarios? La mayor parte de los millones del "Plan Componentes" van a parar a los recién llegados: el uno Saint-Gobain, rico en "cash flow" y teniendo que aprender todo en electrónica; el otro, Matra, ansioso de todo lo que es "vanguardia" y famoso por no tenerle miedo a nada. La estrategia del Plan contiene algunos puntos sobre esto: - Absorber, sin consideración alguna, la tecnología de los americanos, con el fin de reducir al mínimo el riesgo de comenzar. Motorola se ha prestado gustosa al juego. NSC se ha hecho más de rogar. Texas Instruments ha dudado, y después rehusó. Un acuerdo ya concertado con Intel sería evidentemente bien recibido, se está tras ello. - Establecer de este modo una base industrial sólida, apoyada en una producción masiva. En efecto, se ve que es el volumen, la condición necesaria de la competitividad y de la calidad. - Esperar la rentabilidad tan pronto como sea posible. "¿Mis objetivos? Formar a las personas, saber lo que haré en tres años y liberar los beneficios", dijo Paul Mirat, Presidente de Efcis. "Concentrar mis recursos, controlar el volumen en todos los precios, encontrar clientes -no solamente en Francia-y sacar dinero para continuar", es lo que se propone Marc Lassus, de la Matra-Harris. y Jean-Luc Gran-Clement, de Eurotécnica afirma: "Esperamos ganar dinero en dos años" . - De este modo, aseguradas las espaldas, rellenar de manera progresiva nuestras lagunas, para disponer de moneda de cambio, y dar, de aquí a algunos años, significativos pasos hacia la autonomía. Esto quiere decir, ser capaz de lanzar nuevas aplicaciones (por ejemplo, en Telecomunicaciones), o más aún, saber fabricar máquinas que constituyan las cadenas de fabricación y que son por el momento el monopolio -temible- de algunos PME americanas supersofisticadas, (Thomson, y Matra se ocupan de ello). Todo esto, que se parece mucho a lo que han hecho los Japoneses en diversos terrenos, es voluntarioso, pero coherente. Oyendo a los interesados, no se tienen dudas. "No somos más torpes que los .americanos; ¿Por qué vamos a tener éxito aplicando los mismos métodos que ellos? ". O bien: "Nosotros tenemos los laboratorios, los equipos; en el plano de conocimientos, ellos no tienen nada que enseñarnos". Y aún más: "Las empresas han jugado bien su papel. Los plazos son respetados". El asunto se ha llevado a bombo y platillo. En el fondo, la verdadera razón es que hay que tomar posiciones, que el circuito integrado detenta la llave del progreso para todas las industrias, que un país que no lo produzca caerá a la fuerza en la dependencia de los otros. De manera escueta, cualquiera que sea el riesgo, ha de asumirse. Cuando se les pregunta a los americanos, parecen temer sobre todo a los japoneses: AHORRE DINERO EN LA TRANSMISION DE DATOS El multiplexor estadístico de Micom, además de abaratar los costes de comunicaciones, optimizando la utilización de la línea, le controla los errores y es totalmente transparente para cual quier sistema. Micom tiene una gama completa al servicio de las comunicaciones. Specific Dynamics Ibeña, S.A. MADRID-27 Torrelaguna, 61 Tel.: 4030362 Télex: 23534 BARCELONA-13 Roger de Flor, 49 Te!.: 225 15 26 Télex: 51546 VALENCIA-7 Gran Vía Ramón y Cajal, 37-8° Tels.: 32569 90 - 325 82 39 Télex: 64313 BILBAO-8 Alameda de Urquijo, 30 - Dpto. 7 Tels,: 4444739/41 Télex: 31764 BIT - 3 7
30 oct 2015
Artículo BIT
Adamicro
ADAMICRO: Nos invade el MieroproeeSGdor. "Sería laborioso encontrar una industria, empresa o institución que no se vea afectada por el impacto del microprocesador" , afirmaba, en medio de un alegato en favor de las nuevas perspectivas que microprocesadores y microordenadores abren a la industria, un documento del CEDETI elaborado en enero de este mismo año. "Si todo ello es verdad -agregaba- flota en el ánimo de todos que hay que hacer algo". Hay que hacer algo. . . pero ¿qué? futentando interpretar este sentimiento que "flotaba en el ánimo de todos", el CEDETI presentó, en el mismo mes de enero, ante distintos sectores, la propuesta de crear ADAMICRO, la ASOCIACION PARA EL DESARROLLO Y APLICACIONES DEL MICROPROCESADOR. Muy poca agua correría debajo del puente, ya que a partir del 24 de marzo, ADAMICRO quedaba constituida legalmente. A juzgar por la rapidez de los acontecimientos, el ánimo de todos apuntaba, efectivamente, en esa dirección. La Asociación para el Desarrollo y Aplicaciones de los Microprocesadores - ADAMICRO, pretende difundir, promover y encauzar el uso de microprocesadores en la industria y otros sectores, tanto de la empresa como de la Administración, según se afirma en su declaración de objetivos generales. Para cumplir con su finalidad, la recién creada Asociación se propone desarrollar tres tipos de actividades. Por una parte, difundirá las posibilidades , del uso de microprocesadores en distintas áreas de interés. Por otra parte, estimulará la fabricación de sistemas, equipos, aparatos o dispositivos con microprocesador, que permitan a la industria española mantener o alcanzar cotas adecuadas de competitividad. ADAMICRO se propone también relacionar los diversos sectores vinculados al microprocesador, entre sí y con los "centros de apoyo técnico". ADAMICRO es, fundamentalmente, una asociación de "usuarios" de los microprocesadores. Esta característica le confiere bastante originalidad, ya que no se trata de una asociación de fabricantes, que tuviera la finalidad de controlar un mercado o de cierta defensa gremial.i Los asociados a ADAMICRO habrán de ser empresas, fundamentahnente medianas y pequeñas, de sectores no eléctrónicos, pero cuyas actividades se habrán de ver muy afectadas por la generalización del uso de microprocesadores. De todas maneras, la Asociación se ve a sí misma como un puente receptor y difusor de información, tecnología y necesidades entre los distintos sectores industriales y el propio gobierno, en particular con los órganos de la Administración más directamente vinculados a la innovación tecnológica, en general, y al sector electrónico en particular. Junto con la creación de ADAMICRO, desde Ministerio de fudustria se motivará la creación de estructuras y se intentará potenciar a grupos técnicos de trabajo, ya existentes en el país, dándoles cierta cohesión y coordinación. En el diagrama que expresa las relaciones de ADAMICRO con diversos sectores y entidades, los grupos tecnológicos aparecen denominados como "Centros de Apoyo Técnico". Ellos serán, según se pretende, quienes realicen los desarrollos y aplicaciones con microprocesador, que potencien los productos y los métodos de las empresas receptoras de la tecnología. Jesús Sánchez Izquierdo, recién designado Director General de ADAMICRO, ve el futuro con acentuado optimismo. "Los sectores de fabricación y distribución de componentes, equipos y la industria electrónica en general, querrían ver la Asociación como un marketing de sus actividades, mediante la difusión genérica de la tecnología de aplicaciones del microprocesador", afirma. Los usuarios, por su parte, según Sánchez Izquierdo, ven la Asociación con actividades más ámplias, de modo que reciban de la misma la mayor ayuda posible. "Nuestra conclusión es que las acciones deben enfocarse a promover la innovación y la actualización tecnológica en el sector usuario. Los otros sectores se beneficiarán de esta promoción a través de la previsible expansión del mercado y deberán tener un peso muy limitado en la gestión de la Asociación", afirma, explicando así el criterio por el cual ADAMICRO se ha decantado en favor de constituirse como asociación de usuarios. Entre los fundadores existe la convic. ción de que solamente el control de la Asociación por parte de los sectores industriales clásicos, usuarios potenciales de microprocesadore8, puede evitar obstáculos en el fomento de tecnología nacional, obstáculos que podrían, eventualmente, provenir de los sectores importantes en defensa de sus intereses comerciales. Los sectores no usuarios podrán participar también en la Asociación, aunque bajo modalidades tales como las de "protectores", "socios de honor", "simpatizantes" o cualquier otra modalidad jurídica que les permita recibir información y beneficiarse de la difusión de tecnologías, pero sin que dirijan las actividad de la Asociación. Como sucede con todas las organizaciones nacientes, uno de los problemas que se deben resolver desde el principio es el de las fuentes de financiación. ADAMICRO cuenta con las cuotas de sus asociados, barajándose una cifra media de cien mil pesetas anuales. Esta fuente de financiación, preven con realismo, no permitir mantener un nivel operativo muy amplio, de manera que los fundadores "consideran muy interesante que la Administración colabore en el establecimiento y financie, además, las actividades genéricas de difusión de la tecnología, tal como se hace en otros países". La experiencia de otros países ha sido, en efecto, analizada en profundidad por parte de quienes diseñaron las bases de la recién nacida Asociación. Los buenos resultados que acciones de este tipo han producido en muchos países son parte de los motivos de optimismo. En el documento CEDETI que contiene la propuesta de creación de ADAMICRO se enumeran "hechos previsibles" que se derivarán de las acciones iniciadas. Algunos de estos hechos son, a juicio de los autores, la activación del sector electrónico y de la industria del software, el desarrollo de la industria de integración de sistemas, la mejora de competitividad de la industria en general, el incremento en las ventas de componentes y equipos, el establecimiento de una industria de componentes microelectrónicos y una motivación para la fabricación de microordenadores. Ante semejante declaración de optimismo, uno no puede desechar completamente el recuerdo de la fábula de la lechera, aunque posiblemente se trate sólo de un reflejo de escepticismo. Quizás las cosas pueden ir cambiando y, a lo mejor, un cambio positivo ya está sucediendo. En cualquier caso, la idea de la creación de ADAMICRO parece plausible. Procesos distribuidos, como: Gestión municipal y presupuestaria. -BARCELONA Tuset, 19 Entlo. BARCELONA 6. Te!. 209 55 22 -MADRID Crta. LaCorufia, Km. 17,5 (LAS ROZAS) MADRID. Te!. (91) 637 4611 -SEVILLA Avda. República Argentina, 68 SEVILLA. Te!. (954)450548 -VALENCIA Avda. Navarro Reverter, 2 VALENCIA. T.(963) 348966348898 BIT - 39
30 oct 2015
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Electrónica y enseñanza
La Electrónica del Futuro en la enseñanza. La vertiginosa evolución de la Electrónica en tan sólo unas décadas ha hecho que se hable ya de ella, y de forma sistemática, como de una nueva revolución industrial. Pero, ¿qué es lo que ha permitido esta incidencia tan notable? Sin lugar a dudas la MICROELECTRONICA, es decir, la posibilidad de disponer en una pequeña pastilla de una gran cantidad de componentes formando circuitos de muy diversa complejidad. y este desarrollo, comenzado en la década de los 60, no lleva visos de detenerse ahora; hasta el punto de que ya se afirma que la lucha venidera por el VLSI puede muy bien determinar la estructura futura del poder mundial. Ahora bien, un campo de tanta importancia y rápido cambio debería llevar aparejado un esfuerzo serio de planificación de las necesidades y, como consecuencia de ello, de la educación a impartir a los futuros ingenieros. Estas dos cuestiones son las que queremos discutir en lo que sigue. Intentaremos esbozar inicialmente cual debería ser, a nuestro entender, el ingeniero electrónico del futuro para, a continuación, tratar de encajar dicha figura en el panorama español. Tratamos, pues, de establecer unas metas hacia las que debería ir dirigido el esfuerzo común de la Administración, Industria y Universidad, aunque -y ya desde ahora lo reconocemos-la historia pasada no nos permite sentimos optimistas. El riesgo de nuestro planteamiento puede ser, quizás, un ingeniero "sobredimensionado" para la realidad futura. Una mirada hacia el futuro de la Electrónica nos da, hoy por hoy, un sólo resultado: VLSI (Very-LargeScale-Integration). En esta dirección, todos los entes -públicos y privados~ de los países líderes en el campo de la tecnología están aplicando un gran esfuerzo de inversión, investigación y formación de graduados, a fin de de disponer del VLSI en el más breve plazo posible. Ya en la situación actual, y sobre todo con la implantación definitiva del VLSI, unos cambios sustanciales de la ingeniería de diseño electrónico se deben producir. Ya no es solamente, y cada vez lo será menos, una ingeniería de componentes, cable y soldador ("hardware"), sino que una interrelación profunda debe tener lugar entre ésta y otras ingenierías como la de fabricación de circuitos integrados o la de "software". En este sentido . resulta imposible establecer una separación clara entre tecnológía, electrónica y circuitos o informática, o más bien, todas son herramientos que se apoyan entre sí. Efectivamente, no es posible pensar en la fabricación de un CI de alta escala de integración sin considerar técnicas ayudadas por ordenador (CAD), ni sin profundos conocimientos de circuitos; o bien realizar un diseño con microprocesadores sin utilizar y obtener el software adecuado. . Todo este panorama nos plantea el siguiente interrogante: ¿cuales deberían ser los conocimientos del futuro ingeniero? . Una contradicción se nos presenta en la planificación de su curriculum. Por un lado la fuerte conexión entre muy diversas técnicas, junto a una necesidad creciente de especialización. El dilema debe resolverse a través de: 1) la adquisición de una base teórica razonable en todos los aspectos de interés, es decir, de unos conocimientos de larga vida, 2) una profundización en ciertas áreas más acordes con los gustos o aptitudes personales (especialización) y fundamentalmente 3) UNA HABILIDAD PARA APRENDER en el futuro, unido a 4) un fomento de la CREATNIDAD. Dentro del punto primero, serán necesarios conocimientos de cálculo numérico, álgebra de conjuntos y razonamiento matemático en el área del software; de física, tecnología y materiales para la fabricación de CI; y, por último, de circuitos. La profundización, bien en ciertos conocimientos generales bien a nivel de sistema, debe ser iniciada en la Universidad, áinque la especialización real vendrá ya con la experiencia de postgraduado. En esta primera "etapa de estudiante la estimación de la creatividad esquizá el aspecto principal. La disponibilidad" del VLSI plantea dos tipos de necesidades: concepción de sistemas aptos para ser integrados y utilización de ciertos bloques para diseñar otros a su vez. Será, pues, la imaginación la que limite el diseño de nuevos sistemas. Ahora bien, este tipo de enseñanza resulta difícil de sistematizar. Por ello creemos que un trabajo práctico (laboratorios, proyectos de fin de carrera, . . .) y con una mentalidad abierta hacia cualquier cambio -sustancial o no- que pueda surgir. Igualmente, este objetivo queda cubierto con el trabajo práctico en desarrollos actualizada,s mencionado anteriormente. y ahora llega el momento de analizar el caso español con el fin de poder determinar en qué grado la enseñanza de ingeniería electrónica de nuestro país puede adaptarse al proceso de evolución ya en marcha. En primer lugar hay que destacar la falta de objetivos y directrices concretas, que sólo podrán generarse mediante un cuidadoso estudio llevado a cabo por el Gobierno, la Industria y la Universidad misma. Si hasta ahora nadie ha indicado a la Universidad las características que han de reunir los titulados que ésta genera, es decir, no ha habido especificaciones del producto cuya elaboración se ha encargado a la Universidad, no parece que tampoco haya indicios de una nueva actitud en este sentido. El hecho es grave pues, falta de directrices, la Universidad no tiene otra posibilidad que funcionar por sí sola y, por tanto, sus resultados van a depender principalmente de las personas que la integran, que harán valer sus propios criterios, todo ello en el supuesto ideal de que realmente existiera unidad en su seno. No es posible establecer comparaciones con las Universidades americanas que cumplen una misión coherente con su entorno. Si pretendemos elevar el nivel de programas y planes de estudio, buscando similitud con el modelo americano, y en el supuesto de que los presupuestos llegasen a ser comparables, llegaríamos al absurdo de estar formando masas de científicos de máXima cualifiCación que dificilmente podrían integrarse en la mediocridad de nuestro sistema productivo. Es conveniente mencionar algunas cifras que reflejan las patentes diferencias que existen entre nuestro sistema educativo y el americano. Por ejemplo podríamos citar que entre los objetivos planteados por la Universidad de Stanford con vistas a la nueva era se. incluyen "producir 30 Ph.D. y 100 Master of Science por año-en los Departamentos de Ingeniería Eléctrica y Ordenadores". Por otro lado, la Universidad de California (Berkeley) genera aproximadamente 12 doctores y 45 masters en el área de la microelectrónica. En la E .T.S. de Ingenieros de Telecomunicación de Madrid terminan sus estudios cada año cerca de 300 titulados. ¿Qué proporcionalidad existe tanto a nivel puramente demográfico, como en el entorno industrial en que se producen esos casos? La adecuación de la Universidad española a los requisitos impuestos por las necesidades de una tecnología de punta tendrá que partir de una redefinición de los conocimientos profesionales deseables de nuestros titulados. En ella habrá que separar claramente una minoría muy seleccionada sobre la que recayera una intensa formación científica, acorde con las necesidades que imponen las nuevas tecnologías. La gran masa de alumnos que acude a nuestros centros en busca de un título o una simple capacitación profesional deberá orientarse hacia una enseñanza con menos pretensiones pero que, de forma eficaz, fuese formada en las técnicas que hacen funcionar la estructura electrónica del país. 42-BIT Esta concepción implica unos profundos cambios que afectarían desde la ingeniería técnica hasta el doctorado, implantando una enseñanza estructurada en ciclos, el último de los cuales generaría unos profesionales de una garantizada formación de alto nivel técnico y científico, capaces de afrontar las necesidades de imaginación y conocimiento que va a requerir la nueva tecnología. y no cabe duda que esta formación sólo podrá llevarse a cabo en el seno de los centros de - investigación universitarios, cuyos medios económicos, técnicos y humanos deberían verse notablemente incrementados, siendo dotados de una infraestructura que les permitiese separar claramente su misión de la enseñanza masiva que ahora se ven obligados a impartir. Mientras estos cambios no sean realidad no debe" extrañamos el bajo rendimiento de las aulas que tiene su origen en la falta de una clara política científica y formativa que debe ser gestada en ámbitos mucho más amplios que el puramente universitario. Como conclusión de este breve comentario quisiéramos destacar la gran importancia que en una buena enseñanza de la ingeniería debería tener la planificación. Un buen ejemplo a seguir lo constituye sin lugar a dudas el informe que en Febrero de 1980 ordenó el expresidente Carter bajo el título: "Sciences and Engineering Education for the 19808 and Beyond". En él, partiendo de un análisis de las necesidades futuras, se trataba de llegar a conocer la forma en que se debería enseñar la ingeniería. Otro informe sobre "La Educación de la Ingeniería en las próximas décadas" ordenado por nuestro gobierno sería una luz de esperanza para el futuro industrial y universitario. - R. CONNOLLY. "Government report hits education gap". Electronics, Nov. 6, 1980. - J.F. MASON. "VLSIgoes to School". IEEE Spectrum, Nov. 19.80. - H.D. MILLS. "Software Engineering Education". Proc. of the IEEE, Vol. 68, núm. 9, Sept. 1980. - A.F. SHACKIL. "We look at ourselves: the design engineer". IEEE Spectrum,Dec. 1980. - G. MOORE. "VLSI: Some fundamental"Challenges". IEEE Spectrum, April, 1979. R. ALLAN. "VLSI: Scoping its future". IEEE Spectrum, Apri11979. - T.W. WOODSON. "Accelarating the practice of engineering". IEEE, Spectrum, Sept. 1979. - R. SUGARMAN. "A second chance for computeraided instruction". IEEE Spectrum, Aug. 1978.
30 oct 2015
Artículo BIT
Informatizadores e informatizados
"nformatlzadores e "nformatizados. Una de las primeras imágenes que nos "exporta" la visión del futuro es la de millones de individuos tntnsmitiéndose mensajes de náufragos solitarios, a través de una tupida red de ordenadores copectados entre sí. Iniagen tópica quizás, facilona acaso, demagógica tal ve, pero no inevitablemente falsa. Esta muy extendida, en todo caso, la aprensión de que unl mayor aislamiento y una mayor soledad sean los obJigados corolarios de ese inmenso tráfico de cotnunicaciones por el que va a circular el futuro. Es",curioso que la microelectrónica, antes inchso de haber instalado sus reales en nuestra vida cotidiana, haya generado ya tan copioso y negativo caudal de tópicos y prejuicios sobre sus directas e irdirectas consecuencias. ¿Hay que ver en ello ese re~lejo de inseguridad y zozobra que siempre produce el cabio y lo desconocido, como dicen esos sociólogos y sicólogos encargados de amaestrar a la sociedad pa a rendirla a la tecnología? Nq parece que sea el advenimiento del cambio ni ,an siqui,era la mutación, que así como enfáticamente se anuncia a bombo y platillo la doble y simultánea re~olución de la microelectrónica y de la biología molecular lo que desencadena esas manifestaciones de rechazo o de aprensión. Más bien habría de verse eneaas un felino reflejo social de gato escaldado.a los ciudadanos a esta nueva tecnología, en vez de hacer lo contrario. Formulación que da ya por sí sola la peor respuesta posible a la cuestión básica que, según Jean Jacques Salomon, es esta: . "Hacia qué fines se dirigen la ciencia y la tecnología? En otras palabras: ¿hacia qué clase de sociedad? ". Esa es la cuestión central, en efecto. Por ello, quienes así lo ven con claridad, temen intenciones aún más que los resultados. No es fácil conjeturar los profundos efectos y repercusiones sociales, económicos y políticos que puedan derivarse de la difusión social de la microelectrónica. y no lo es porque las aplicaciones de ésta se anuncian tan inmensas y diversificadas, que ni sus propias foIjadores han sido capaces de identificarlas en su totalidad, hastll el punto de haberse constituido esta búsqueda en un campo específico de investigación. Además, el progreso en esta tecnología es realmente vertiginoso y hace imprevisibles las perspectivas que pueden abrir las vías de investigación en la micro-óptica, las fibras de vidrio, los micro-lasers semiconductores, etc. Ateniéndose únicamente a la parte visible del iceberg de la microelectrónica, y a sus aspectos más "profanos", se ha podido ya repertoriar una gama de reacciones por parte de estudiosos y profetas. Básicamente, esa gama de reacciones ha sido resumida por Simon Nora y Alain Minc, en "L"informatisation de la societé" (de la que hay reciente traducción al casMlano en Fondo de Cultura Económica, Madrid) con estas palabras: "Los pesimistas subrayan los riesgos: aumento del paro, rigideces sociales, trivialización de lilS actividades. La informática consagra para ellos el caracter impersonal de los empleos. Los informáticos y los "informatizados", los utilizadores y los utilizados. . . Los optimistas, por el contrario, dicen: informática igual a información; información, igual a cultura; cultura ilJUal a emancipación y a democracia. Hablar ahora de paro es c;:omo mentar a la cuerda en casa del ahorcado. Y cuando se habla aquí de paro no se está ya en el dominio de la conjetura ni de la prospectiva. Ya hay datos detrás. Las artes gráficas y la industria relojera ya han incorporado a gran escala los microprocesadores. Y la auto matización verdadera 1ue éstos permiten amenaza dramáticamente a los sectore de la siderurgia, máquinas-herramientas, textil, aeronáutica, automovil. En los servicios de oficina, la invasión de las máquinas de escribir totalmente automatizadas por un microprocesador incorporado les canta ya el requiem a las me~ógrafas. La escoba de la informática barre en todos los campos de actividad. Barre puestos de trabajo, hasta los de ingenieros y delinealltes. "La revolución de la microelectrónica es la mayor amenaza contra el empleo que se haya producido desde la crisis de Wall Street, de 1929", se afirmó en una conferencia sindical internacional, celebrada en Londres en 1979 (Computer Technology and Emphyment. NCC Publications. Londres, 1979). Es difícil cuantificar por ahora los efectos de la automatización en el empleo, porque la crisis los confunde y enmascara. Pocos son los estudios prospectivos publicados. No hay que extrañarse. Es que son impresentables. Entre los ya hechos públicos cabe citar el realizado en Francia para la Banca y los Seguros, que prevé una caida del empleo en ambos sectores de nada menos que un 30 por 100 en diez años. Un estudio de la Siemens afirma que en 1990 el 40 por 100 del actual trabajo de oficina estará totalmente automatizado. Esto significará una reducción de dos millones de puestos de trabajo sobre los cinco millones de secretarias y mecanógrafas que actualmente trabajan como tales en Alemania Federal. En España, los sectores de la Banca y de Seguros están congelando y reduciendo considerablemente la contratación de personal, es decir, creando paro proyectado. Tal tendencia se reforzará con la automatización del servicio bancario al cliente, ya en marcha. Los tecnólogos y los empresarios no hablan de esto, o lo hacen evasivamente, con vaguedades. Algunos dicen que la desaparición de puestos de trabajo es tan inevitable si se recurre a la automatización como si se intenta descartarla, porque las empresas que lo hicieran desaparecerían por falta de competitividad. Otros aseguran, y es éste un argumento tan vago como manido, que la microelectrónica compensará con creces los puestos de trabajo que robe en otros sectores. poseedores de esta tecnología, hoy por hoy altamente monopolizada por Estados Unidos. Un reciente estudio de la Comisión de las Comunidades Europeas señalaba, con preocupación, la débil posición europea en este frente de vanguardia (tan solo abastece un diez por ciento de sus necesidades en el dinámico sector de los microprocesadores) y el peligro en que se halla de quedarse definitivamente rezagada en el estratégico campo de la telemática. De todos modos, la propia evolución del empleo en la industria de los ordenadores v componentes desmiente por ahora esa predicción dI:" optimismo compensador, como muestran los cuadros siguientes: 1. Número de empleados de la producción de computadores electrónicos en Gran Bretaña: Party Manpower Subcommittee Interim Report. 2. Número de empleados en la industria de componentes electrónicos en Gran Bretaña. No se limita la microelectrónica a condenar a millones de personas al paro y al aburrimiento. A los que conserven sus puestos de trabajo no les va a ahorrar tampoco el tedio. "La informática -decía M. Lapeyre en la citada conferencia sindical, en nombre de la CFDT - divide y empobrece el trabajo, a la vez que refuerza y justifica el sistema jerárquico. Aumenta el poder y los salarios de una élite de. expertos y devalúa la calificación de numerosos trabajadores. El oficinista y el obrero sin cualificación pierden el poco interés que pueden tener por su trabajo". Pues si bien es ~erto que la automatización libera a los hombres de tareas repetitivas y penosas, no lo es menos que las sustituye por una aburrida vigilancia no menos penosa psíquicamente. Todos estos problemas obligan a los sindicatos a hacer frente a uno de los retos más importantes de su historia. El trabajo a domicilio, a través de ordenador y del videoteléfono puede tal vez generalizarse en el futuro, lo que contribuiría a mejorar el tráfico pero también a aislar a los individuos y a romper las relaciones laborales. La triste adicción o dependencia de los individuos a sus televisores puede aumentar hasta grados patológicos al convertirse aquéllos en máquinas de juegos. El espectáculo que ofrece Tokyo con esas inmensas salas públicas llenas de jugadores aislados y concentrados luchando con sus máquinas electrónicas para sacarles sus bolitas de plomo no es menos deprimente que el que puede ofrecemos aquí el futuro. Los optimistas dicen que con todo esto nos van a poner en casa. Los hay tan tecnócratas que aseguran el fin de la escuela y de la Universidad, aduciendo que la enseñanza puede ser impartida más eficazmente a domicilio, con la ventaja añadida del uso personalizado, a la medida, que hace posible el sistema. Es olvidar que la escuela y la Universidad no son, o no deberían ser, meros centros dispensadores de conocimientos sino también de educación y de integración social, y que las figuras del maestro y del profesor son insustituibles, sobre todo para estimular y desarrollar el necesario -más que nunca- espíritu crítico que aplicar a esos torrentes de información mecanizada. No voy a entrar en el tema de la amenaza que se cierne sobre cada individuo de verse encapsulado en una ficha. No por manido es menos real, y por sí solo basta a explicar y a justificar esa aprensión que hace ver a muchos en la microelectrónica un nuevo y más eficaz instrumento de domesticación económica, política, social y cultural. A fin de cuentas, a esta nueva tecnología le pasa lo mismo que a los tecnócratas que la manipulan, y que a los manipuladores de los tecnócratas: que carecen de escrúpulos. Igual que ellos, no está programada para eso. BIT-45
30 oct 2015
Artículo BIT
Primer Simposium de Bioingeniería
Del 21 al 23 de enero pasado tuvo lugar un acontecimiento en el panorama científico y técnico de nuestro país: el I Simposium Nacional sobre Ingeniería Biomédica, organizado por la Comisión de Bioingeniería de la AEIT y del COIT, en unión de las Escuelas de Madrid y Barcelona. Aunque muy por debajo, en opinión nuestra y ~e los principales organizadores del Simposium, de la importancia del tema, lo cierto es que se ha notado cierta incidencia en los medios de comunicación: varios artículos y reseñas en diarios, un pequeño reportaje en televisión y espacios radiofónicos. Por supuesto, en BIT no podía quedar sin el debido eco. Informa DARIO MARA V ALl LA COMISION DE BIOINGENIERIA O CLAMAR EN EL DESIERTO Como escribe Francisco del Pozo, Secretario General del Simposium, en el prólogo de sus actas: "(éste) viene a significar un nuevo paso en la labor de la Comisión de Bioingeniería de la AEIT y del COIT"; así que nos pareció oportuno comentar con su presidente, Jerónimo Ugarte, las principales características de la Comisión: historia, fines, logros, perspectivas, etc. La Comisión de Bioingeniería se fundó en 1975 con los objetivos, entre otros, de "promover en España el desarrollo de la bioingeniería en general y de la ingeniería clínica en particular", así como . "colaborar y asesorar en la solución de los problemas que se presentan en los hospitales debido a la cantidad y sofistificación de los equipos electromédicos" y "crear puestos de trabajo" (de una entrevista a J. Ugarte, BIT núm. 3, febrero de 1979). En una primera fase, que Jerónimo califica de "propagandística y autoafirmativa", la Comisión se vuelca en una campaña de popularización, tanto entre la propia profesión, mesas redondas y conferencias en el salón del HE, como en los medios de difusión: artículos en la prensa, espacios radiofónicos, dos mesas redondas (año 1977), etc., etc., y organismos públicos, particularmente con visitas al Ministerio de Trabajo, de las que no se obtienen más que buenas palabras. Posteriormente la actividad de la Comisión pasa a centrarse en proyectos concretos, tales como la elaboración de estudios para el Ministerio de Sanidad y para la Mesa de Hospitales del Colegio de Médicos y, muy especialmente, de dos dictámenes técnicos (referidos a los equipos electromédicos) de los Hospitales Clínicos de Tenerife y de GI:anada. Hay que resaltar que como fruto de estas actividades se ha creado un Departamento de Ingeniería Clínica en el hospital de Tenerife, que cuenta con su in~eniero superior y dos técnicos. ".Los médicos de base- puntualiza Jerónimo- están muy interesados en una adecuada tecnificación de los hospitales". No obstante, de todos es conocida la nefasta provisión y gestión de los aparatos electromédicos en los hospitales españoles. Una muestra de cómo actúan en este campo los organismos públicos en nuestro país es la filtración (debida a la "inexperiencia" de los médicos responsables del accidente, que dieron parte al juzgado de guardia) de un accidente mortal por electrocutamiento en un hospital; como consecuencia se promulga una Orden Ministerial (Enero del 78) en la que se exigen unos requisitos técnicos mínimos para el mantenimiento de hospitales. Lo triste del caso es que estas disposiciones son papel mojado, al no existir una plantilla adecuada de técnicos capaz de garantizar dicho. mantenimiento. A fin de paliar en algo la situación, la Comisión de Bioingeniería organizó un cursillo para el personal existente, con resultados excelentes. DEPENDENCIA TECNICA = DEPENDENCIA MEDICA "La tecnificación de los hospitales y, en general, de la Medicina es una tendencia irreversible". Y añade Jerónimo: "es un hecho histórico bien conocido el que importantes y numerosas especialidades médicas se han creado y desarrollado a partir de innovaciones técnicas. En este sentido es sintomático y revelador que en 1979 haya compartido el Premio Nobel de Medicina un ingeniero inglés, Hounsfield, creador del scanner (vid BIT núm. 7, noviembre de 1979)". "Como conclusión lógica, una dependencia técnica en este campo significa también una dependencia médica, con las corisecuencias sociales que conlleva". Abundando en esta línea, Gregorio Femández, presidente del Comité de Programa del Simposium, nos llama la atención sobre el hecho de que "la tecnificación no es siempre ventajosa. En el caso de la Medicina puede contribuir a degradar el nivel de la prestación médica. Piénsese, por ejemplo, en una tendencia a la deshumanización de la medicina, en los abusos de exploraciones complicadas e innecesarias o incluso peligrosas"... "Una posible solución a los males de la tecnología consistiría en aplicar la propia ingeniería a estos problemas; lo que se conoce como ingeniería de sistemas (de sistemas sanitarios en este caso)... Existe un notable atraso en este aspecto, incluso en un país como USA". En relación con todo lo anterior, la situación española es bien triste. Se importa prácticamente todo y se desarrolla muy poco, aunque de gran calidad; estando, además, el problema endémico de los organismos públicos de investigación, como la Universidad, en los que al no existir un cauce de comercialización e industrialización es imposible dar salida apropiada a sus actividades investigadoras. En palabras de Jerónimo Ugarte: "es un problema complejo y difícil, que va desde el tema de la formación específica de ingenieros y especialistas (en el que algo se está avanzando) hasta la implementación de una política de sector" . Claro que esto es política-ficción si recordamos que "ni siquiera se ha previsto la necesidad del adecuado soporte técnico humano del material existente, lo que está dando lugar a una degradación progresiva de la Seguridad hospitalaria y a una infrautilización creciente de los equipos" (de la antecitada entrevista a J. Ugarte). La organización del I Simposium Nacional sobre Ingeniería Biomédica tenía como finalidad echar las bases para acabar con una situación tan negativa y que tanto preocupa a esta Comisión, por la que han pasado entre 40 y 50 personas a lo largo de su historia y que cuenta actualmente con unos 20 miembros activos. W QUE FUE EL SIMPOSIUM L. PIEDRA DEL PALACIO En el antecitado prólogo de las actas del Simposium, se puede leer: "(el Simposium) ha pretendido reunir, en el marco de la ETSITM, una buena muestra de las líneas de trabajo que se llevan a cabo por los distintos grupos de investigación del país; con un doble motivo: la valoración del grado de desarrollo alcanzado en las diferentes materias y como fuente de intercambio de ideas para fomentar y promocionar la investigación en Bioingeniería"... "Este Simposium, que reúne a más de un centenar de autores, es la prueba palpable de que la Ingeniería Biomédica se está desarrollando en España con fuerza y creatividad" . El Simposium se ha organizado en seis sesiones monográficas estructuradas en tomo a una conferencia-introducción seguida de comunicaciones científicas. La enumeración de las sesiones, con carácter indicativo, es la siguiente: sesión de bioelectrónica, electrodos, transductores e instrumentación: sesión de biocibemética; sesión de monitorización; sesión de procesos de señales e imágenes y sesión de informática médica. Es imposible reseñar con más concreción el contenido de este Simposium. Para el lector interesado, diremos que las actas se pueden adquirir en la ETSITM. La Comisión de Bioingeniería y demás organizadores de este I Simposium tienen la intención de continuar organizando otros en el futuro, con una . periodicidad de dos años, con la esperanza de que puedan resolverse los importantes problemas de la Ingeniería Biomédica en España que hemos intentado reflejar mínimamente en este breve reportaje. Desde las páginas de BIT les deseamos, sinceramente, que los logros de hoy no sean más que un comienzo. BIT - 51
30 oct 2015