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Edita de Lorenzo, Directora de la EET. Universidade de Vigo
119922 marzo 2013 11 “Es prioritario que se entienda la importancia de una formación sólida para nuestros jóvenes de hoy, nuestros profesionales de mañana” Edita de Lorenzo dirige desde hace cuatro años la Escola de Enxeñaría de Telecomunicación de la Universidade de Vigo, una tarea que asume en uno de los momentos más trascendentales para la Universidad española, con el diseño y puesta en marcha de las nuevas titulaciones e influida claramente por las restricciones presupuestarias impuestas por la crisis. Pero lo hace con el entusiasmo de quien tiene la convicción de que la educación es un pilar fundamental de la sociedad. Repasamos con ella su trayectoria profesional, su visión de la adaptación de nuestro sistema educativo al Espacio Europeo de Educación Superior y hablamos también sobre las preocupaciones de los jóvenes estudiantes, a quienes dice, debemos “ser capaces de ilusionar”. Edita de Lorenzo Directora de la EET. Universidade de Vigo Entrevista | Edita de Lorenzo 12marzo 2013 119922 BIT. Tu trayectoria profesional ha estado siempre ligada al mundo académico e investigador. ¿Fue vocacional en tu caso la ingeniería de telecomunicación? ¿Y el trabajo docente e investigador?¿Cómo decidiste dar el paso a la gestión? Siempre me habían gustado la física y las matemáticas y, aunque en aquella época casi podías deducir que para ser ingeniero tenías que ser prácticamente superdotado, tenía algunos parientes estudiando industriales que me aproximaron a lo que podía ser estudiar una ingeniería. El año en que yo hice COU, inauguraron teleco en Vigo y esa opción me parecía mucho más cercana que industriales y me matriculé. Fui parte de la segunda promoción de la Escuela. Después me incorporé al departamento a través de una beca de colaboración y recién terminado el Proyecto Fin de Carrera surgió la posibilidad de incorporarme a dar clase en la Escuela de Valladolid. Dos años después, volví a Vigo a hacer la tesis. Mi director de tesis me sugirió viajar a Boston, donde pude tener una breve estancia. Salvo estos periodos en Valladolid y Boston he permanecido vinculada siempre a la Escuela de Vigo. Hace ahora justo cuatro años, tras dos periodos de tres años no renovables de la anterior dirección, los compañeros empezaron a buscar posibles candidatos a dirigir la Escuela. Yo había estado un tiempo en la jefatura de estudios, con una dedicación muy intensa, y no me planteaba presentarme, pero animada por los compañeros y viendo que era posible que no hubiera otros candidatos me decidí. Fue casi una carambola del destino. Cuando todo se veía oscuro, pensé que no podía ser que no hubiera gente dispuesta remangarse y configuré lo más importante, el equipo. BIT. ¿Cómo está siendo la experiencia? Para mí es un aprendizaje impresionante. He de reconocer que cuando me embarco en un proyecto, si creo que puedo hacer una labor en él me lanzo a la piscina y después soy la que disfruto más del agua, por mucho que, como a todos, a priori me de pereza mojarme. El año pasado, en la reelección, creo que fui más consciente de todo lo que había aprendido, y creo que uno siempre se siente vivo aprendiendo, lo que me anima a seguir y me hace pensar que fue una decisión correcta. Bien es cierto que estamos en momentos complicados. Todo está cambiando mucho y muy rápido y además en los peores momentos para cambiar. La incertidumbre de apostar por algo es el toro más difícil de lidiar. El año próximo ya tendremos estudiantes cursando el máster en nuestra escuela. Estamos en un proceso en el que algunos estamos haciendo los deberes con interés, con necesidad, pero también con ganas de demostrar que somos capaces. Y pedimos que se valore ese esfuerzo. Entrevista | Edita de Lorenzo 119922 marzo 2013 13 BIT. Han pasado más de cinco años de la aprobación del Real Decreto de Ordenación de Enseñanzas Universitarias Oficiales que fijaba para España las pautas de la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior. ¿Qué balance haces de este cambio tan profundo en el sistema educativo universitario español? Lo que plantea el Espacio Europeo de Educación Superior es, ni más ni menos, favorecer el intercambio de estudiantes, que podamos equiparar los estudios en los diferentes Estados miembros para que si un estudiante danés viene a España, pueda identificar en qué curso de qué titulación debe matricularse y, del mismo modo, si un empresario inglés quiere contratar a un belga o a un español, sepa con qué tipo de profesional se va a encontrar en función de su titulación. Bolonia además plantea poner al estudiante en el centro del proceso educativo, que el estudiante pase a ser actor y responsable de su trabajo. También insiste en reforzar las clases prácticas, cosa que en nuestra materia ya veníamos haciendo. Realmente la declaración de Bolonia y la anterior de Lisboa planteaban unas líneas sencillas de ajuste y además España no estaba desalineada con los países de nuestro entorno, pero aquí decidimos aprovechar Bolonia para cambiar de arriba abajo todas las titulaciones. El problema es que cambiar la forma de enseñar y de dirigirte a los alumnos, debe ir unido a un cambio integral del método docente y eso requiere recursos. Conseguir que un alumno trabaje de forma más autónoma, y es algo que hay que explicar, precisa de un esfuerzo mayor del profesorado. El problema es que estos cambios llegan además ahora en un momento claramente complicado para la Universidad pública. Se hace difícil motivar al personal cuando todo son recortes. Además esos recortes impiden tener grupos pequeños, como pensábamos en un principio, lo que supone un doble esfuerzo. Motivar al equipo es muy complicado cuando no tienes mucho más que tu propio ánimo para convencerles, y esos profesores tienen que motivar a los alumnos. BIT. Desde la Conferencia de Directores de Ingeniería de Telecomunicación (CODITEL), que integra a los mismos y al propio Colegio se ha trabajado aportando opiniones consensuadas sobre cada uno de los aspectos relativos a la reforma. ¿Puedes explicar a los lectores en qué línea han ido estos trabajos? La regulación marca unas direcciones bastantes claras. En CODITEL pensamos que algunas de esas directrices se han adoptado demasiado rápido lo que nos hace precipitarnos en las ingenierías para implementar esos cambios muy deprisa. Hay muchos que comparten que el modelo de tres más dos ya era más europeo que este de cuatro años para el grado. Pero ahora que estamos ya embarcados en el cambio, desde CODITEL tratamos de llegar a mínimos para las escuelas de las universidades públicas (porque hay universidades privadas que tienen otras reglas de juego y van a otros mínimos diferentes). Aspiramos a que este foro sea una plataforma de apoyo, de comunicación, para unirnos a reivindicar cosas comunes y para que entre nuestras escuelas el intercambio de estudiantes sea fácil. Si todas las escuelas de España y el Colegio se reúnen y deci- Las escuelas españolas tenían hasta ahora un título que era de referencia en todo el mundo y eso es lo que queremos mantener: dar la misma calidad de formación que “veníamos dando y salvar los defectos que podíamos cometer” Entrevista | Edita de Lorenzo 14marzo 2013 119922 den sobre un asunto o se quejan porque algo no funciona, entendemos que debemos ser escuchados. Las escuelas españolas tenían hasta ahora un título que era de referencia en todo el mundo y eso es lo que queremos mantener: dar la misma calidad de formación que veníamos dando y salvar los defectos que podíamos cometer. Aspiramos a que, con las condiciones que nos marca la regulación y las restricciones que pueda haber de todo tipo, tengamos todos la tranquilidad de formar profesionales del más alto nivel. La ingeniería española es un valor, no tenemos que imitar otros modelos, sino analizar en qué fallaban nuestros ingenieros y dárselo ahora con estos nuevos planes. Nosotros en la Escuela, en contacto con las empresas, detectamos que éstas no nos piden que modifiquemos la formación técnica, pero si nos piden que hagamos hincapié en factores como el trabajo en equipo, las habilidades de comunicación, habilidades en planificación del tiempo… Y lo estamos haciendo. En España teníamos una enseñanza de ingeniería de amplio espectro que era muy valorada fuera. Los ingenieros españoles tenemos una base amplia, lo que es importante en estos tiempos de cambio, donde no sabes en qué vas a trabajar pasado mañana. Nuestra Escuela, y es una idea compartida en CODITEL, no puede “apostar por el último grito” en tecnología, porque a la velocidad del cambio ese conocimiento es efímero. BIT. ¿Entienden suficientemente los políticos los plazos que aplican a, por ejemplo, un cambio como este en el modelo educativo? La formación está necesariamente ligada al largo plazo, pero la formación está restringida por unas condiciones políticas que definen la norma. Es complicado reunirse, en mi caso, con las empresas del sector en Galicia (afortunadamente un grupo muy sólido y solvente) y transmitirles lo que significan las nuevas titulaciones y pensar que, mientras tratas de trasladarles estas ideas, en medio quizá tengamos que hacer más cambios. Las empresas solo piden que los titulados tengan al menos el mismo nivel que las anteriores promociones. Preguntan: ¿el graduado es entonces un ingeniero técnico? Y tienes que explicarles que tiene más años de formación, pero que las competencias y las atribuciones profesionales son las mismas. Creo que los titulados deberán salir mejor formados, o de una manera más completa, pero las empresas lo que quieren es una garantía. Estamos en un momento en el que las escuelas están haciendo sus propias declaraciones de intenciones diseñando las nuevas titulaciones. Tenemos unas directrices que marcan los mínimos, pero el abanico es muy amplio. Además, surgen continuos rumores sobre una vuelta a la estructura de tres más dos y esa situación de inseguridad complica el proceso, no solo para los equipos directivos, sino para todo el profesorado. Es un problema movernos en esa incertidumbre. BIT. Retomando las circunstancias en que se está desarrollando este proceso, el pasado mes de diciembre los rectores españoles emitieron un manifiesto que denunciaba la disminución de los Presupuestos para educación superior en un 18% y en un 80% en los gastos no financieros en I+D+i, alertando de que la Universidad española estaba llegando a una “situación cercana a la asfixia económica” ¿Coincides con ese diagnóstico? Es prioritario que se entienda la importancia de una formación sólida para nuestros jóvenes de hoy, nuestros profesionales de mañana. Si no Estamos en un momento en el que las escuelas están haciendo sus propias declaraciones de intenciones diseñando las nuevas titulaciones” “ Entrevista | Edita de Lorenzo 119922 marzo 2013 15 reconocemos eso como algo fundamental para la sociedad, si no comprendemos que el dinero destinado a educación no es un gasto, sino una inversión de futuro, y casi diría que ni siquiera es una inversión, porque uno al final invierte lo que le sobra y aquí estamos hablando de una necesidad, una prioridad número uno del país, si no entendemos eso las consecuencias serán graves. A España le ha costado mucho estar al nivel de Europa en muchas cosas que afectan a la educación y en algunas aún no hemos llegado, pero estamos encaminados. Si ahora paramos, si ahora perdemos el tren, la velocidad del cambio es rápida y no vamos a alcanzarlo nunca. Y no solo perdemos esa competitividad, sino que perdemos la ilusión de nuestros jóvenes por trabajar y por formarse. Estamos generando una infelicidad y un desasosiego muy preocupante. Pero es que dejar de invertir en investigación en las universidades significa empobrecerse como país y si lo permitimos, ese empobrecimiento llegará al tejido empresarial y no tendremos vías por las que salir de esta situación. BIT. Y al mismo tiempo existe una tendencia, más o menos pronunciada, al descenso de vocaciones ingenieriles. ¿Cómo se explica esta tendencia dados los altos índices de colocación de nuestra titulación? Creo que ha habido unos años en el que la fama, el éxito, el dinero, no se asociaban con el trabajo y con los estudios exigentes y que a la gente se le ha trasladado la idea del “éxito” rápido. Promover que los jóvenes trabajen de una manera constante y organizada es muy difícil. Creo que las ingenierías tienen además fama de ser titulaciones muy duras y esto sigue pesando, porque tenemos un problema social: hemos puesto los valores en cosas equivocadas y lo que se lleva no es el reconocimiento al trabajo bien hecho. Un ingeniero resuelve problemas de las personas y mejora sus vidas. Esto, que para mí es ilusionante y motivador, incluye el factor del esfuerzo, y hoy por hoy se hace necesario educar a la sociedad, a las familias y a los jóvenes para que no piensen que se puede tener éxito sin esfuerzo. Además los ingenieros de telecomunicación resolvemos problemas de una manera muy discreta, las soluciones que damos tienden a ser invisibles y los ciudadanos las disfrutan muchas veces sin percibirlas claramente y esto dificulta la visibilidad. BIT. ¿Quizá el que cada vez más los ingenieros estén trabajando en sectores usuarios o proporcionando soluciones para la mejora de la calidad de vida, en sanidad, en educación, en todo tipo de servicios puede hacer que sean más perceptibles esas aportaciones? Por supuesto. Y creo que tenemos que difundir esa parte social que tienen nuestras aplicaciones y desarrollos. Los ingenieros trabajan para dotarnos de soluciones finales que mejoren la vida de las personas. Simplemente pensemos en lo que aportan hoy en día las telecomunicacio- Dejar de invertir en investigación en las universidades significa empobrecerse como país y si lo permitimos, ese empobrecimiento llegará al tejido empresarial y no tendremos vías por las que salir de esta situación” “ Entrevista | Edita de Lorenzo 16marzo 2013 119922 nes en la aproximación entre seres humanos y la democratización de la información. Hay un aspecto social y humano de la comunicación que no debemos olvidar. Lo que nos distingue de los animales es que nos comunicamos y la telecomunicación hoy es parte fundamental de eso. Los que tenemos cierta edad hemos vivido en nuestra época que, aunque las cosas no estaban bien, trabajando mucho mejorarían y eso se ha conseguido. Pero a muchos de los jóvenes de ahora nunca les ha faltado nada. Si nunca te has caído en tu vida y te das el primer golpe con veinte años, te rompes el coxis. Esta es una generación que en ese sentido ha estado más algodonada y más cuidada y eso a veces es una debilidad para ellos. Démosles la confianza de motivarse con una profesión que evidentemente requiere un esfuerzo personal, pero también da muchas recompensas. Démosles confianza. No les digamos que el precio que tienen que pagar es irse del país porque no les dejemos aquí la oportunidad de desarrollarse. BIT. Precisamente acabamos de lanzar el informe “El ingeniero de telecomunicación en España: perfil socioprofesional”, que incluye datos interesantes sobre este aspecto. Concretamente el 34% de los estudiantes estaría interesado en buscar empleo fuera de nuestras fronteras. ¿Qué valoración puedes hacer de estos datos? En términos puramente economicistas, nos cuesta mucho dinero a todos formar a una persona hasta los veintitrés o veinticuatro años. Así que la primera reflexión es que es un problema que tanta gente se vaya fuera, sobre todo porque aquí hacen falta. Claro está que es bueno que los jóvenes no vivan irse como un trauma. Para muchos, que ya han tenido experiencias en el extranjero es algo natural y enriquecedor. Y en esos casos no es grave. Lo grave es que los estudiantes perciban que no les queda otra opción, porque aquí se les están cerrando las puertas. Esto está ocurriendo, y en otras titulaciones mucho más intensamente que en la nuestra. Muchos se van, o quieren irse porque no ven perspectivas de futuro. Además en muchos casos el joven que se marcha ahora no tiene idea de volver. De hecho, algunos que han tenido la experiencia internacional y volvieron hace unos años (especialmente se ve el problema en el ámbito de la investigación) se plantean retornar a esos países porque aquí no se les ofrece la posibilidad de desarrollar esos trabajos con ilusión. BIT. Existe un debate, constante desde hace unos años, que quizá tenga hoy por hoy un nuevo enfoque con la situación de crisis, sobre la excesiva proliferación de centros universitarios. ¿Son necesarios ajustes? ¿En qué sentido? Desgraciadamente este tema afecta a las universidades como a otras infraestructuras. Durante mucho tiempo se han utilizado casi como una “condecoración” desde el punto de vista localista. Creo que en muchos casos se han puesto en marcha algunas universidades o facultades y escuelas simplemente porque todo el mundo quería tener la suya, y eso nunca puede ser un criterio. Estoy convencida de que hay que apoyar la diversidad cultural española, pero creo que hemos perdido el foco. Desde un punto de vista planificador, eficiente, es necesario analizar y optar por lo mejor y lo más lógico. Estos errores son fruto de la visión cortoplacista de los gobernantes, que toman decisiones con un margen de cuatro años, en vez de pensar qué es realmente necesario a diez o veinte años. Entrevista | Edita de Lorenzo 119922 marzo 2013 17 Hablamos de infraestructuras pero no podemos olvidar que formar a una persona es lo más sagrado que hay. Trabajamos con lo más importante y esto es algo que a veces no comprenden los políticos. El recurso humano es lo más valioso, porque ya sabemos que las máquinas se pueden fabricar, y más baratas, en otros países, pero las personas, su inteligencia, su creatividad y su entusiasmo, son insustituibles. Necesitamos el margen de confianza para poder trabajar con algo tan delicado como son las personas y sus aspiraciones. BIT. Esta circulando ya el borrador del Anteproyecto de Ley de Servicios Profesionales que plantea un nuevo escenario en el ordenamiento de las profesiones reguladas en España ¿Cómo se ve esta regulación desde el ámbito universitario? Pienso que no se puede apostar hoy por hoy por un corporativismo nato. Estamos en el siglo XXI y es obvio que todos tenemos que demostrar nuestras competencias en un ámbito o en otro. Pero creo firmemente que hay cosas en las que tenemos que tener una seguridad. El ciudadano no puede tener la duda de si el trabajo profesional está desarrollado por alguien que no tenga la formación y las competencias necesarias para hacerlo y mucho menos en ingeniería. Este mundo en que vivimos funciona gracias a la confianza y si quebramos la confianza de la sociedad no podemos vivir. Una cosa es que la Ley garantice el libre mercado, algo muy deseable, y otra distinta es que quiebre la confianza de los ciudadanos en que son profesionales bien formados los que despliegan las infraestructuras o prestan los servicios. Y hay errores de concepto en los borradores que he llegado a leer, porque se mezclan cosas que no tienen que ver entre sí, porque es imposible pensar que todos valemos para todo. Distinto es que entremos en detalle con las reservas de actividad y competencias específicas, que revisemos decisiones que se tomaron a veces hace un siglo, y que veamos modelos de otros países, los confrontemos con el nuestro y de esa revisión consigamos mejorar. Pero pensar que nada de lo que había vale para nada y que hay que cambiar todo el sistema no parece muy lógico. Hace falta un poco de reflexión, porque no tiene sentido que lo que hasta hoy ha valido y nos ha dado garantías, hoy no valga en absoluto. A veces se echa en falta que quien tiene que adoptar decisiones tan serias no tome ese tiempo de reflexión. BIT. Has formado parte del grupo fundador de la sección española del WIE (Women in Engineering) que forma parte de la Asociación IEEE (Institute of Electrical and Electronic Engineering) y fuiste Vice-Chair de esa sección, que posteriormente se convirtió en un capítulo del IEEE. ¿Qué visión tienes del papel de las mujeres en la ingeniería y de su evolución en los últimos años? Se tiene la impresión de que se ha alcanzado prácticamente la paridad en nuestros estudios y creo que seguimos en un umbral que va del 25% al 30% de presencia femenina en los mejores casos, una cifra que parece estancada porque el número de vocaciones en ingeniería de las mujeres no aumenta. Subyace algo social, todavía perdura esa sensación de extrañeza cuando una joven opta por estudiar una ingeniería y en cambio es celebrado cuando se trata de un hombre. Y además ocurre que éste sigue siendo un ámbito profesional donde no hay muchas mujeres y mucho menos en puestos de responsabilidad, por lo que las jóvenes siguen viéndolo como una profesión masculina. El recurso humano es lo más valioso, porque ya sabemos que las máquinas se pueden fabricar, y más baratas, en otros países, pero las personas, su inteligencia, su creatividad y su entusiasmo, son insustituibles. Necesitamos el margen de confianza para poder trabajar con algo tan delicado como son las personas y sus aspiraciones” “ Entrevista | Edita de Lorenzo 18marzo 2013 119922 WIE es la sección de la parte de mujeres en ingeniería que implica a todo el IEEE. En su momento se me planteó participar con el objetivo de darnos visibilidad porque todas las integrantes del grupo habíamos vivido esa situación de minoría. Lo que buscamos es que una chica de dieciséis años que quiera estudiar ingeniería no tenga ningún condicionante distinto al del hombre para hacerlo o no hacerlo. Y creo que es un asunto que sigue pendiente. La ingeniería no es más difícil para las mujeres que para los hombres, es algo que es obvio pero hay que decirlo. Para avanzar es importante trabajar por la visibilidad de las ingenieras. BIT. Vienes participando activamente como miembro del jurado en sucesivas ediciones de los Premios a los mejores Proyectos Fin de Carrera y Tesis Doctorales del COIT/AEIT. ¿Cómo valoras esta iniciativa?¿Puedes explicar a los lectores tu participación en el proceso? Es un proyecto que me encanta y además me parece muy motivador porque consigue acercar a la empresa con los profesionales. Además creo que para las empresas es un escaparate precioso para conocer a nuestros titulados y, por qué no, integrarlos en sus equipos y para éstos es una oportunidad. Los directores nos encargamos en el proceso de revisar las evaluaciones que han realizado los profesores, los evaluadores. He sido evaluadora en alguna edición y he de decir que llegan proyectos y tesis muy, muy interesantes. Pienso que a veces los ingenieros son tímidos para presentar sus trabajos y son sus tutores los que tienen que animarles a presentarse y, es bueno ser humilde, pero no tanto, porque hay mucho talento. Yo animo desde aquí a todos a participar. Además se han aumentado los premios con la distinción de ganador y finalista. BIT. Es una preocupación colegial constante la de atraer a los jóvenes ingenieros o estudiantes de ingeniería a la colegiación. Se han articulado medidas como la gratuidad de colegiación para los estudiantes o la creación del grupo de jóvenes telecos para tratar de exponer a los jóvenes la importancia de la colectividad profesional. ¿Qué otras medidas se podrían orquestarse?¿Detectas que los universitarios actuales son más individualistas? ¿Se traslada suficientemente el sentimiento de pertenencia a una profesión por las organizaciones universitarias y por los colegios profesionales? En realidad, no creo que sean más individualistas, pero si pienso que en general ahora somos todos más utilitaristas. También es verdad que los estudiantes son jóvenes que tienen su vida personal, sus aficiones y sus preocupaciones. Entrar ahí no es fácil. Nuestros estudiantes están muy ocupados con la propia carrera y cuando no tienen esas ocupaciones quieren pasárselo bien, como también es lógico. Pero esto dificulta que entren en otras áreas que también son de su interés. Yo creo en el Colegio y la Asociación como órgano de defensa profesional, como punto de unión entre nosotros y vertebración de la profesión. Pero además les da un plus evidentemente de ayuda laboral, de información, de formación específica avanzada así que como futuros profesionales es muy enriquecedor. Creo que con alguna de esas medidas que comentas la semilla está plantada y dará frutos. Los que trabajamos con gente joven en educación, sabemos que hay que ser pacientes. Hay un proverbio que me gusta mucho que dice: “si prevés para un año siembra trigo, si prevés para diez planta arboles, si prevés para cien forma hombres”. 3 Se tiene la impresión de que se ha alcanzado prácticamente la paridad en nuestros estudios y creo que seguimos en un umbral que va del 25% al 30% de presencia femenina en los mejores casos, una cifra que parece estancada porque el número de vocaciones en ingeniería de las mujeres no aumenta” “
30 oct 2015