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Las oportunidades de la crisis
Las oportunidades de la crisis “Todavía no he visto ningún problema, por complicado que fuere, que al ser examinado de la manera correcta no se complique aún más” (Paul Anderson). Se perciben signos de que el sector de las telecomunicaciones ha iniciado su recuperación. Los mensajes positivos predominan sobre las quejas y reivindicaciones; la capitalización bursátil vuelve a mostrar valores tranquilizadores; los resultados abandonan los tonos rojizos y empiezan a teñirse de color negro; se comprometen cifras de inversión para los próximos años y cuando asistes a las terapias de las mesas redondas con los actores más relevantes del sector ya no sales con la dosis de depresión que te invadía hace pocos meses atrás. Sin embargo, no es como para sentirse satisfechos ya que se trata de previsiones aún modestas y son visibles las heridas y cicatrices de los duros procesos de saneamiento a los que han sido sometidas la mayoría de las empresas. Los mensajes predominantes asocian la salida de la crisis con el éxito de las nuevas tendencias tecnológicas. Una nueva generación de sistemas móviles, la banda ancha, la convergencia de servicios sobre IP (Internet Protocol), la televisión digital, el acceso WI-FI, entre otros, se anticipan como fórmulas que acompañarán a la recuperación del sector. Es una estrategia atractiva que motiva a la industria y a los inversores y estimula a los técnicos y a los comerciales. Siempre ofrece más aliciente empezar desde cero: asumir que lo “nuevo” es la oportunidad por la que hay que apostar y marginar lo “viejo” como una herencia con la que hay que intentar sobrevivir al menor coste posible. En este contexto cabe plantearse si en esta salida del túnel que ha significado la crisis de los últimos años, pueden identificarse oportunidades para la industria española, esa a la que hacían referencia Francisco Marín y Antonio García Marcos en sus acertadas reflexiones aparecidas en el número del 25 aniversario (BIT, diciembre – enero 2004, n° 142). Obviamente una opción es subirse al tren de las nuevas tecnologías y tratar de encontrar un lugar bajo el sol del esfuerzo inversor que promueven los operadores y prestadores de servicios. Sería un suicidio dejar pasar esta oportunidad. Lo que hay además que preguntarse es si todavía, a la sombra de las “viejas” tecnologías, pueden identificarse coyunturas que ayuden a que el sector se recupere. QUIEN IGNORA EL PASADO ESTÁ CONDENADO A REPETIRLO... Durante la travesía del desierto que ha supuesto la crisis de los últimos años, la industria de las telecomunicaciones presente en España ha sido, sin duda, la víctima más afectada. Prácticamente han desaparecido las capacidades de desarrollo e ingeniería que en las últimas décadas del pasado siglo se fueron consolidando en nuestro país en el entorno de algunas empresas multinacionales líderes en la provisión de soluciones para la creación de redes de telecomunicación. Mantienen todavía una destacada presencia técnicocomercial pero su potencialidad en investigación y desarrollo ha sido cancelada y trasladada a sus casas matrices o a otros países con mejores condiciones de contorno. Es cierto que dichas capacidades se referían a las tecnologías predominantes en la segunda mitad del siglo XX (soluciones basadas en la transmisión digital TDM –múltiplex por división en el tiempo- y en la conmutación en modo circuito) y que ahora se ven relegadas a ser testigos pasivos del auge de la tecnología IP. La mayoría del esfuerzo inversor que se anuncia está dirigido a desarrollar y extender el uso de esta nueva tecnología junto con la de los sistemas móviles, con “Durante la crisis de los últimos años, la industria de las telecomunicaciones en España ha sido, sin duda, la víctima más afectada” una reducción a niveles casi testimoniales de la inversión en las opciones tecnológicas que cimentaron el éxito de las telecomunicaciones en la década de los 90. Sin embargo, son todavía millones los usuarios de estas ya consideradas “viejas” tecnologías y previsiblemente lo serán durante varios años. Se plantea entonces la oportunidad de asegurar el soporte de estas históricas tecnologías con estrategias que consideren las soluciones específicas de diferentes fabricantes para atender las estructuras de red de diversos operadores, incluso en un contexto supranacional. Y ello con la expectativa de que será preciso invertir en la actualización de unas redes que si bien hoy funcionan aceptablemente y no protestan por la marginación innovadora, en algún momento precisarán una atención para que puedan sobrevivir y mantener la calidad que exigirán millones de usuarios cuya opinión tiene un impacto social significativo a pesar de no ser los de mayor contribución a la cuenta de resultados. El desafío no es sencillo; exige el acuerdo entre fabricantes competidores y la aceptación por parte de los operadores de que una misma empresa se responsabilizará de las actividades de soporte y evolución de sus redes. Pero no es descabellado si se reconoce que ambos protagonistas, operadores y fabricantes, tienen que resolver un problema con rasgos y perfiles comunes. Los operadores necesitan encontrar la fórmula para incrementar los recursos en la creación de una nueva red de banda ancha pero sin deteriorar la calidad de servicio que prestan a millones de clientes para los que, durante varios años, seguirán siendo adecuadas las soluciones técnicas existentes. Los fabricantes precisan dominar el desarrollo de unos nuevos productos que les exigen una ruptura drástica con los conceptos hasta ahora vigentes, transfiriendo recursos de los dedicados a las “viejas” tecnologías, pero conservando la fidelidad de sus clientes preferentes, los operadores históricos, que les seguirán exigiendo la garantía del soporte a las instalaciones hoy operativas. INNOVAR TAMBIÉN ES ENCONTRAR SOLUCIONES A PROBLEMAS DE LA SOCIEDAD... Durante los últimos años y en paralelo con la crisis del sector se han producido en España dos fenómenos relevantes: por un lado, el aumento significativo de la inmigración que ha permitido incrementar la población residente y revitalizar el índice de natalidad; por otro, la construcción intensiva de nuevas viviendas. Parecería que como consecuencia directa de estos dos sucesos se tendría que producir un aumento del número de líneas telefónicas instaladas. Las estadísticas no avalan esta eventualidad, siendo principalmente el negocio de los móviles, junto con los locutorios, los que están beneficiándose de esta nueva demanda de comunicaciones. Si nos proyectamos hacia los países de Latinoamérica, área de la que procede la mayoría de la inmigración y con una presencia determinante del sector español de las telecomunicaciones, constatamos que el índice de penetración del servicio telefónico fijo no suele superar el 20% por lo que existiría un margen nada despreciable de crecimiento en el ámbito de las comunicaciones. Hay una apuesta muy firme por la inversión en sistemas móviles por lo que previsiblemente será este negocio el que más se beneficie de la demanda potencial que subyace en la situación emergente de la mayoría de los países latinoamericanos. Vista la situación de manera conjunta, y aun admitiendo que el negocio móvil es el mejor situado para atender la nueva demanda de comunicaciones, cabe preguntarse si la industria española no podría hacer un esfuerzo de inventiva e innovación que permitiera ofrecer desde el servicio fijo soluciones rentables para atender el segmento de bajos ingresos que caracteriza a los inmigrantes en España y a una gran mayoría de la población de los países latinoamericanos. PIDO DISCULPAS... Acepto que en esta reflexión subyace una cierta nostalgia por una realidad tecnológica, consolidada en las últimas décadas del pasado siglo, y que hoy es la que soporta las comunicaciones de millones de usuarios. Resulta mucho más brillante hablar de los nuevos conceptos y tendencias, pero no sería honesto si ignorase, al menos como mera inquietud, las posibilidades que todavía pueden ofrecerse para la industria desde unas tecnologías que están muy extendidas, que funcionan correctamente y que todavía permanecerán activas durante bastantes años.
30 oct 2015
Artículo BIT
Las TIC como una herramienta para la competitividad de las empresas
La estrecha relación entre el crecimiento económico y la inversión y uso de las TIC en la sociedad ha sido estudiada profusamente en los últimos tiempos. El modelo más utilizado (1) para medir el impacto de las TIC en el crecimiento económico de un país desde el lado de los factores productivos es el representado con la fórmula siguiente: Crecimiento servicios Trabajo + Crecimiento servicios Capital TIC + Crecimiento servicios Capital no TIC + Crecimiento Productividad total de los factores = Crecimiento renta nacional El primer sumando: Crecimiento en cantidad y calidad de los servicios del trabajo depende de numerosos factores: el número de personas que trabajan, el numero de horas que trabajan. La influencia de las TIC en este sumando es difícil de cuantificar, y en general depende de la utilización de las TIC como un instrumento para acceder al trabajo en cualquier momento y en cualquier lugar ( por ejemplo el incremento del numero de teletrabajadores propiciado por el uso intensivo de ordenadores conectados a banda ancha o el incremento de la actividad productiva debido al uso de los móviles) El segundo sumando: Crecimiento del capital TIC, depende esencialmente de la inversión que se haga en TIC en un país. Especial importancia tiene la denominado Productividad Total de los factores (PTF). La PTF mide aquel incremento de la capacidad productiva de un país que no se puede imputar directamente ni al factor capital ni al factor trabajo. Aquí se contabiliza cualquier incremento producido por una gran variedad de factores de tipo cualitativo, que son difíciles de medir, pero que tienen una gran influencia en la mejora de la capacidad productiva de un país. Por ejemplo: la capacidad del sistema educativo de un país, la competencia de los empleados de las empresas, la capacidad de liderazgo de los directivos, la facilidad para que los emprendedores pongan en marcha empresas y proyectos, la eficiencia del sistema de I+D+i, , etc... En suma la PTF (1) “se puede definir como un indicador que mide la capacidad de un país de producir más con los mismos recursos productivos”. El incremento sostenido y generalizado de la PTF se puede explicar bien por una mejor utilización de la tecnología por la sociedad y/o por una mejora en la eficacia de la economía de un país. El impacto positivo que producen las TIC en la PTF se produce no solo debido al impacto propio de los sectores TIC, sino especialmente, tal y como demuestra el caso de EEUU, al impacto que se produce en los sectores no TIC, cuando incorporan a su “modus operandi” normal las TIC. En el periodo 1995-2000, la productividad laboral en EEUU creció un promedio del 2,1%. Pues bien, un 80% de esa mejora de la productividad de explica por el uso de las TIC en todos los sectores de la economía. Los datos en España son bastante distintos. En el periodo 1995-2000, el incremento de la productividad cayó hasta un 1% (2,29% en el periodo 1990-95). La razón de este bajo crecimiento y esta caída relativa se debe al modelo de crecimiento económico seguido en España en los últimos, basado en la construcción lu Opinión Las TIC como una herramienta para la competitividad de las empresas Antolín Velasco Ingeniero de Telecomunicación [email protected] “En el periodo 1995- 2000, la productividad laboral en EEUU creció un promedio del 2,1%” (1) La sociedad de la Información en España 2003. Informe de Telefónica. y en el empleo de mano de obra barata e intensiva, que sin duda ha tenido efectos positivos en el empleo, pero que no constituye ninguna garantía ni una base sólida para un crecimiento sostenido. Hemos empezado hablando en un leguaje macroeconómico, pero no es ése el único nivel de análisis que se debe utilizar si queremos entender lo que pasa y ponerle remedio. Es en el terreno de las empresas y en el de los ciudadanos, donde además se pueden encontrar explicaciones más claras y que nos pueden ayudar a comprender la situación del uso real de las TIC. ¿Por qué unos países o unas CCAA utilizan las TIC de una forma eficiente y otros no? ¿Qué tiene que cambiar en las empresas para que las TIC les sirvan como un elemento esencial para la mejora de su productividad? ¿Están los trabajadores y directivos preparados para ello? ¿responde le sistema educativo a esas necesidades? ¿Y el sistema de I+D+i? ¿Cómo se pueden utilizar las TIC para la mejora de la innovación en las empresas? ¿Cuáles son los factores clave para el uso de las TIC por los ciudadanos? ¿Cuáles son las palancas a utilizar para ello? El aumento de la inversión en TIC es sin duda la mejor manera de mejorar de forma sostenida la productividad y corresponde al gobierno poner en marcha las medidas macroeconómicas que faciliten esa inversión. El Gobierno de Zapatero , justo es reconocerlo, desde antes de las elecciones ha dicho que es esencial que España , o sea las empresas españolas, mejoren su productividad. Asimismo parece que va a poner en marcha algunas iniciativas y planes para ello, aunque de momento parece que se lo está pensando. La empresa no es nada sencilla, porque una cosa es decir que las empresas deben mejorar su productividad y otra es que realmente lo hagan. Entre otras cosas, porque eso es fácil de decir, pero nada fácil de llevar a la práctica. Al Gobierno le corresponde dar los primeros pasos y “definir el terreno de juego y las reglas del partido”. Reglas de juego claras, seguridad jurídica, aliento de la innovación, trabas a la economía especulativa, más inversión en capital humano, aliento de las inversiones en TIC hechas por las empresas, son algunas de las recetas. Y desde luego es esencial que los equipos ministeriales sean estables, que no pase lo que en la última legislatura, que cambiamos tres veces de ministro. Pero en mi opinión la clave del asunto no depende del gobierno, o mejor dicho no depende solo del gobierno. La clave reside en las empresas y en concreto en las personas que forman las empresas. En los directivos de las grandes, en los empresarios de las pymes y en los miles y miles de autónomos. Hay que invertir más en TIC y en concreto en telecomunicaciones, en eso parece que todo el mundo está de acuerdo, pero en lo que creo que más hay que invertir es en lo que se llama el capital humano, sencillamente, porque sin personas preparadas y motivadas no hay incremento de productividad que valga. Si no hay personas que apliquen la tecnología a las necesidades de las empresas, si no aumenta de forma clara la cultura internet en la sociedad, si no se ponen en marcha esos servicios amigables y que solucionen los problemas del ciudadano, si los centros educativos siguen teniendo internet de adorno o porque está de moda, si las empresas no invierten y arriesgan en proyectos a largo plazo, si no hay directivos que valoran y miman el capital humano de sus empresas, pues ni con el mejor de los planes ni con la mejor de las voluntades, mejorará la competitividad del las empresas. “Hay que invertir en capital humano porque sin personas preparadas y motivadas no hay incremento de productividad que valga”
30 oct 2015
Artículo BIT
El lugar de España en la Sociedad
La primera semana de septiembre desde hace dieciocho años, como bien saben los lectores de esta revista, reúne en la Universidad Menéndez y Pelayo de Santander al sector de las telecomunicaciones en un encuentro que sirve para presentar la visión prospectiva de la gran mayoría de agentes del sector. Desde el punto de vista tecnológico, el encuentro pone al día sobre el último estado del arte; desde la óptica empresarial, expresa el estado de humor del sector; y desde la órbita política, viene siendo sede de anuncios programáticos del gobierno. El encuentro de este año, titulado “El nuevo universo multimedia”, ha venido a consagrar la convergencia tecnológica de las técnicas digitales, la movilidad y la banda ancha; lo que exige, a su vez, una profunda metamorfosis de la naturaleza de la mayor parte de los negocios que hasta ahora conformaban, en sentido amplio, el sector. Siendo aún muy pronto para dibujar con precisión el futuro de este ya enorme mercado, se pueden adivinar enormes oportunidades en el trato –humano- inteligente de las nuevas tecnologías; hasta el punto de que ya cabe vaticinar una próxima e inédita explosión de la cantidad de información que habrán de transportar, procesar y almacenar las redes de “pasado mañana”, incluso si ignoramos, por ahora, la naturaleza específica de las principales aplicaciones y usos. Frente a ese nuevo universo multimedia, que cabe definir como: “el conjunto de nuevas formas de trabajo, vida social y relaciones económicas entre personas, instituciones y administraciones públicas que hacen posible las nuevas tecnologías de la información y la comunicación”, y que está caracterizado por su ubicuidad, movilidad, uniformidad y diversidad, debemos preguntarnos por el lugar de España en sentido histórico prospectivo; es decir, de donde venimos, donde estamos y a donde podemos y debemos encaminarnos. Frente a una visión más bien pesimista, poco matizada y un tanto tópica, de una España sempiternamente atrasada, cabe oponer otra más realista, precisa y constructiva de nuestro pasado, presente y futuro. Nuestro país, digámoslo ya, integra claramente la veintena de países que lideran la Sociedad de la Información: en comunicaciones móviles pertenecemos a la vanguardia; en redes fijas andamos atrasados en penetración, pero relativamente bien en ADSL; en redes de cable avanzamos a buen ritmo; en telecomunicaciones, en suma, estamos un poco por debajo – quizás un 15% - del lugar que deberíamos ocupar, pero no tan lejos de él. En equipamientos informáticos, frente a un irregular y en algunos casos incluso excelente – caso de la banca - nivel en las grandes empresas, las PYME todavía, aunque avanzan, se encuentran generalmente infradotadas. La electrónica embebida en procesos industriales y el sector servicios deja a España en un buen lugar; y los equipamientos electrónicos del hogar español son semejantes a los de la media de la UE, aunque aquí solemos incorporar con retraso –entre seis y dieciocho meses– las últimas novedades tecnológicas De todo lo dicho se obtiene que, desde la perspectiva de la demanda, el esfuerzo que España tiene que hacer para formar parte de la elite del universo multimedia, es perfectamente asumible y realizable. Nuestro verdadero talón de Aquiles es el lu Opinión El lugar de España en la Sociedad de la Información Jesús Banegas Núñez Presidente AETIC “Las PYME todavía, aunque avanzan, se encuentran infradotadas” déficit comercial, cuya enorme y creciente dimensión puede cuestionar a largo plazo nuestras mejores esperanzas. La debilidad de la oferta tecnológica e industrial española, de no resolverse favorablemente, puede cuestionar incluso –vía productividad- el crecimiento a largo plazo de nuestra economía. Tenemos ante nosotros una oportunidad única: tras un largo ciclo de crecimiento económico y de creación de empleo sustentado en el despliegue de actividades de bajo nivel de capital humano y tecnológico, y ayuno de innovación, que ha mantenido estancado nuestro nivel de productividad, es la hora de otro modelo económico; justamente el que posibilita, y desde ya ofrece nuestro sector. Desde que hace casi medio siglo, Robert Salow –premio nobel de economía en 1957–, descubriera y probara empíricamente las razones de fondo del crecimiento económico –la innovación tecnológica-, las políticas económicas de éxito de los países más avanzados han estado orientadas en cuatro direcciones: – Maximizar la capitalización tecnológica – Fomentar la investigación, el desarrollo y la innovación – Elevar el nivel educativo y de formación de la población – Flexibilizar los mercados de factores En España, después de una brillante etapa (1994-2000) de crecimiento de las inversiones TIC, que pasaron de 5.825 a 14.571 millones de euros al año, es decir, se multiplicaron por 2,5, hemos pasado, desde 2001 a padecer una contracción del ritmo de nuestra capitalización tecnológica que no parece tener fin; estamos invirtiendo ahora al nivel de hace cinco años. No siendo nuestro país un líder en esta materia algo habrá que hacer para recuperar el nivel de actividad del sector y con él, el de la productividad y el crecimiento de nuestra economía. Tras la larga y profunda depresión padecida por el sector, especialmente su industria, es hora de recuperar el tiempo perdido en materia de inversiones –para superar la corta distancia que nos separa de los líderes- y de lanzar un ambicioso programa de reindustrialización y revitalización tecnológica para eliminar la brecha –esta, sí, verdadera- que separa a España de su mejor y posible destino. La crisis industrial del sector, que ha reducido su dimensión y potencialidad hasta extremos muy críticos, tiene mucho que ver con el bajo nivel de innovación de nuestro país; y la ocupación, en trabajos que podríamos denominar secundarios –desde la perspectiva de su potencial educativo- de una buena parte de la oferta de profesionales de alta cualificación tecnológica, pone de manifiesto lo que recientemente revelaba el profesor Rafael Myro en su análisis de las fuentes del crecimiento económico español: nula contribución del progreso tecnológico y muy escasa del capital humano. En materia de regulación de los mercados nos encontramos con la paradoja de la liberalización del mercado de telecomunicaciones y la intervención política de sus precios; y en el ámbito laboral con un sistema poco permeable al cambio tecnológico como consecuencia de su rigidez; en la posición 25 entre los 28 países de la OCDE. Por lo visto, tenemos mucho que hacer; así que esperemos que este otoño se inicie una notable inflexión en el modelo de crecimiento económico español, y con ella, un ciclo de expansión de la demanda y la oferta de TIC que reanime amplia y suficientemente el sector. El día de la inauguración del Encuentro de este año, el ministro José Montilla, mostró su mejor voluntad de convergencia política con el sector, y en la clausura el Secretario de Estado Francisco Ros, haciéndose eco de las principales inquietudes de los ponentes, ofrecieron positivas muestras de acercamiento a los problemas reales que le aquejan y las posibles soluciones que permitirían resolverlos. Esperemos que tales buenas intenciones comiencen pronto a dar resultados y permitan afrontar el futuro con la máxima confianza. “Esperemos que este otoño se inicie una notable inflexión en el modelo de crecimiento económico español”
30 oct 2015
Artículo BIT
E-LEARNING Formación sin fronteras
E-LEARNING Formación sin fronteras Manuel Esteve Domingo Director de Área Universidad Politécnica Abierta. Universidad Politécnica de Valencia [email protected] La evolución que ha sufrido en los últimos tiempos la formación a distancia ha sido francamente espectacular. En efecto, en pocos años hemos pasado de aquellos cursos en que se enviaba al alumno la documentación por correo postal y el único contacto con el profesor y sus compañeros se limitaba a un examen presencial, a un paradigma centrado en el propio alumno y en el que la interacción entre el profesor y sus alumnos es continua. ¿El responsable? De nuevo, Internet. El e-learning es el resultado de aplicar las tecnologías web a la formación a distancia. Gracias a la Red, alumnos y profesores disponen de una gran variedad de herramientas de comunicación (correo electrónico, chat, foros, multivideoconferencias, etc.) que simplifican su relación convirtiéndola en más cercana y de un punto de acceso a esa gran fuente de contenidos y conocimiento que constituye Internet, lo que, sin duda alguna, redunda en un aumento descomunal de la calidad de la enseñanza. Obviando los de sobra conocidos beneficios de Internet (universalidad, accesibilidad, etc.), son muchas las ventajas de la formación on-line, pero una destaca entre todas las demás: la reducción de los costes de la formación. Efectivamente, el coste de impartir un curso disminuye de manera sorprendente si se imparte a través de la Red debido, fundamentalmente, al decremento de la complejidad logística asociada a la organización de un curso: ya no es necesario disponer de un lugar físico en que impartir las clases, la distribución de los contenidos resulta muy sencilla, etc. Ni siquiera es necesario adquirir una herramienta para la puesta en marcha de una plataforma de teleformación, ya que el auge de la corriente open source pone a disposición pública múltiples herramientas gratuitas (Sakai, dotLRN, ATutor o Moodle, por citar algunas). Pero también los costes de recibir un curso disminuyen, ya que el e-learning hace posible que el alumno se forme desde su hogar o su trabajo y, precisamente, en este último caso, esto supone una gran ventaja puesto que la empresa puede disponer del trabajador en lugar de “perderlo de vista” mientras está en un curso a la que vez ahorra gastos en dietas, desplazamientos y hoteles. Todos estos motivos han tenido como consecuencia la explosión de la formación on-line. Por ello, a la hora de implantar una estrategia de e-learning conviene considerar una serie de factores que van a marcar su éxito o su fracaso. En primer lugar, como en cualquier actividad docente, la calidad de los contenidos constituye un requisito sin el cual conseguir que los alumnos se motiven resulta casi imposible. Por ello, conviene someter al curso a una continua revisión pedagógica llevada a cabo por expertos que garantice altos niveles de calidad en el material docente. Además, debe proporcionarse una amplia gama de mecanismos de comunicación que consiga que el alumno pueda ponerse en contacto con quien desee, cuando lo necesite y desde donde se encuentre. En este sentido, un aspecto importante es la calidad de la atención prestada por los docentes en la que influyen, no solo el procurar ofrecer a los alumnos un trato personalizado sino también un tiempo de respuesta corto ante cualquier duda o sugerencia (un valor orientativo es el de contestar en un plazo máximo de 24 horas). En el caso concreto de la UPA (Universidad Politécnica Abierta), área encargada del e-learning en la Universidad Politécnica de Valencia, hemos dado un paso más implantando lo que llamamos LRM (Learner Relationship Management), que resulta de aplicar la filosofía propia de las soluciones e-business CRM al contexto del e-learning considerando al alumno como nuestra razón de ser. El objetivo de LRM es fidelizar al alumno ofreciéndole una interacción personalizada, sencilla, rica, flexible, eficiente y eficaz. Se gestiona toda la información sobre el alumno y su entorno de manera integrada, se analiza y se emplea en el momento idóneo y de la manera oportuna. Tecnologías muy útiles en este sentido son los portales multicanal (Red, llamada telefónica, sms y presencial) como punto de contacto y de recogida de información y las herramientas de datawarehouse y datamining que analizan toda esta información y le sacan provecho. Sin embargo, en toda esta fantástica evolución encontramos un punto negro y es la falta de estándares ampliamente extendidos. Aunque existen alguna iniciativas de estandarización (LTSC, IMS o ADL SCORM), esta carencia ha frenado considerablemente el avance de la estrategias de e-learning ya que, a diferencia de lo que ocurre con otras soluciones de negocio basadas en Red, resulta imposible la interoperabilidad de contenidos procedentes de diferentes fabricantes. Sin embargo, parece que ADL SCORM se está imponiendo como estándar de facto y esta barrera será superada en breve. Ya como conclusión, remarcar las grandes ventajas que supone el elearning para todos los actores implicados en el proceso de la formación, la importancia que las plataformas open source están adquiriendo en este contexto, el carácter crítico que tiene la personalización de la relación con el alumno en el éxito de una estrategia de e-learning y el hecho de que tan pronto como algún estándar se consolide definitivamente asistiremos, de nuevo guiados por la evolución de las tecnologías Internet, a una revolución en el ámbito de la enseñanza a distancia a la que las universidades en general, y la UPA en particular, no pueden ni deben ser ajenas. Modelo Clásico Modelo LRM de la UPA Nivel Maximizar el número Maximizar el valor que aporta cada Estratégico de alumnos alumno Nivel de La organización transmite Intercambio de información Comunicación información a los alumnos bidireccional Nivel Maximizar el número de Proporcionar el curso adecuado Comercial cursos vendidos para un alumno determinado y en el momento justo Toma de Criterios y métricas diferentes Toma de decisiones focalizada en decisiones para distintas actividades maximizar el valor de los alumnos Comparación entre el modelo clásico de e-learning y el modelo LRM. “Hemos implantado LRM (Learner Relationship Management), que resulta de aplicar la filosofía propia de las soluciones e-business CRM al contexto del e-learning considerando al alumno como nuestra razón de ser”
30 oct 2015
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REDES SEGURAS. Una garantía para la Administración electrónica
REDES SEGURAS Una garantía para la Administración electrónica Carlos Delso Director general de Enterasys Los constantes avances en Tecnologías de la Información hacen posible que las iniciativas que las diferentes Administraciones Públicas y organismos dependientes de ellas están poniendo en marcha sean cada vez más ambiciosas, tanto por el ámbito y alcance de las mismas como por su escala. Este avance se debe en gran medida a la expansión de las redes de comunicación, en concreto de Internet, una infraestructura sobre la cual están basadas un elevado porcentaje de las iniciativas de “e-goverment”. Por ello, no es exagerado decir que las infraestructuras y tecnologías de red se han convertido en la piedra angular de los proyectos de Administración Electrónica. Sin embargo, encontramos que en España se ha producido un desarrollo muy dispar de las diferentes infraestructuras necesarias para proyectos de “e-administración”. Mientras que la inversión en aplicaciones y el desarrollo de interfaces ha alcanzado unos niveles muy altos, la inversión en infraestructuras de red que soporten dichas aplicaciones no ha alcanzado el nivel suficiente. Este desequilibrio puede hacer que más de un proyecto fracase, debido a que los ciudadanos necesitan redes seguras y con suficiente capacidad para poder acceder a los diferentes servicios que la Administración les ofrece “on-line”. Sin ellas, muchas iniciativas de Administración Electrónica simplemente fracasarán. Esta opinión la confirman estudios de diferentes consultoras han situado algunos de los servicios prestados “on-line” en España a la cabeza de Europa en grado de desarrollo y nivel de interacción con el ciudadano. Pero estos estudios se centran exclusivamente en analizar aplicaciones e interfaces web, sin prestar atención a si las infraestructuras de red que los soportan son las adecuadas. REDES SEGURAS, REQUISITO IMPRESCINDIBLE PARA LA ADMINISTRACIÓN ELECTRÓNICA La relación Administración-Ciudadano podría equipararse a la que mantiene cualquier organización con sus clientes y proveedores. Es una forma de “e-commerce” en la que una de las partes ofrece una serie de servicios que en numerosas ocasiones son de “adquisición obligatoria” por parte del cliente, en este caso empresas y ciudadanos. Dado que las transacciones pueden ser equivalentes en muchos aspectos, no es de extrañar que los requisitos que se exijan a una infraestructura de red que vaya a soportar servicios públicos sean como mínimo los mismos que se exigen a una red corporativa, es decir, seguridad, para proteger los sistemas de información de amenazas y usos inadecuados, y asegurar la privacidad e integridad de las transacciones por un lado, y continuidad, de manera que los servicios puedan estar disponibles para el ciudadano en cualquier momento, asegurando además una calidad de servicio. PROTECCIÓN DE DATOS Sin embargo, la relación Administración- Ciudadano presenta peculiaridades que exigen un plus en determinados aspectos, como la seguridad. La naturaleza de la información que se maneja en estas transacciones, y la trascendencia de los negocios jurídicos que se realizan con la Administración hacen necesario que la red ofrezca unas garantías de seguridad reforzadas. La Ley Orgánica de Protección de Datos, que exige a las empresas cumplir con una serie de requisitos relativos a la confidencialidad de datos de clientes, cobra más importancia si cabe cuando hablamos de Administraciones Públicas, debido a la cantidad y calidad de datos que manejan sobre el ciudadano. El nuevo DNI digital, que se encuentra en fase de desarrollo en la actualidad, no sólo servirá para identificarnos con él, sino que le añadirá una nueva capacidad, la de poder firmar digitalmente con él, ya que incluirá firma electrónica, que servirá para dar validez a cualquier transacción electrónica que se realice. Este nuevo DNI incorporará todos los datos relativos a la filiación del individuo y datos biométricos, como la huella dactilar. Todo ello protegido por un sistema de doble clave. En este contexto, la protección de las redes necesita ir más allá de los tradicionales sistemas de seguridad y protección. Las tecnologías de encriptación, autenticación de usuarios, sistemas de protección perimetral, etc., aún siendo necesarias son insuficientes para garantizar la seguridad de las redes en sentido amplio: no sólo la protección y confidencialidad de los datos, sino también su disponibilidad para el uso al que están destinadas, asegurando la continuidad del servicio. Un enfoque basado en políticas de usuario permite dotar de este nivel de seguridad sin sacrificar el rendimiento y la gestionabilidad de la infraestructura. CIUDADES DIGITALES Las entidades locales juegan un papel fundamental en la creación de lo que se ha venido en llamar “ciudades digitales”. Las ciudades locales son algo más que un conjunto de servicios públicos ofrecidos por Internet, sino que se trata de una verdadera ciudad virtual en la que entidades públicas, empresas y ciudadanos se relacionan y realizan multitud de actividades, desde el pago de un impuesto a reuniones virtuales de padres de alumnos. En las ciudades digitales las infraestructuras de red juegan de nuevo un papel fundamental. Vienen a ser las “calles virtuales” por donde todo el tráfico de la ciudad concurre y el medio de acceder a los diferentes “sitios”, ya sea al Ayuntamiento, al colegio o al centro de salud. Todos los expertos coinciden en que la planificación es esencial en el desarrollo de ciudades digitales y si es el Ayuntamiento el que tiene la iniciativa de esa planificación estratégica debe prestar especial atención a la infraestructura de red, sobre la cual se va a construir todo lo demás. En definitiva, la apuesta de la Administración Pública por las nuevas tecnologías es imprescindible. A fin de cuentas, todas las Administraciones son actores, y no poco importantes en el conjunto global de la economía, y es fundamental que optimicen sus procesos aprovechando las nuevas tecnologías. Por otro lado, todo esfuerzo que se realice para facilitar al ciudadano sus trámites administrativos redundará en beneficio de todos, ciudadanos, empresas y Administración. Una red que soporte servicios de Administración Electrónica debe incorporar: Contexto. La red debe ser capaz de reconocer no sólo quién accede, sino en que momento accede, desde dónde y con qué fin, es decir, debe ser capaz de contextualizar y gestionar el uso de la misma de forma inteligente Control sobre quien accede a los servicios, garantizando no sólo la autenticación del usuario (certificados digitales, firma digital) sino también la autorización, es decir a qué recursos y aplicaciones está autorizado a acceder Cumplimiento. Debe garantizar la seguridad e integridad de los datos de manera que se pueda cumplir con la legislación vigente en materia de privacidad de la información del ciudadano Continuidad de los servicios, que sólo se puede asegurar a través de mecanismos de seguridad de red que permitan un control granular sobre el usuario y dispositivo que accede a la red. Consolidación. La red debe permitir integrar comunicaciones heterogéneas y procedentes de diferentes dispositivos sin comprometer el funcionamiento de los diferentes servicios y aplicaciones
30 oct 2015
Artículo BIT
Lo mismo pero diferente
Paradojas de la vida. La estructura ARPANET (Advanced Research Project Agency Network) que el Departamento de Defensa de los EE UU creó en 1969 con la finalidad de probar la idoneidad de la transmisión de datos en modo paquete para asegurar la disponibilidad de la información estratégica en caso de catástrofes, se ha convertido en la Red, INTERNET, más vulnerable de todas las que hoy en día prestan servicios de comunicaciones. Durante 2004 se detectaron unos 10.000 nuevos virus lo que obligó a la Dirección General para el Desarrollo de la Sociedad de la Información a declarar 1.150 alertas. En 2005 los expertos coinciden en que las amenazas seguirán creciendo y se nos anuncian nuevas plagas cada vez más sofisticadas. Desde las asociaciones de usuarios se intenta evitar un clima alarmista y se nos quiere tranquilizar diciendo que Internet “es tan seguro como ir por la calle”. Quizá lo que se nos quiere advertir es que al igual que la sociedad civil solicita incrementar los medios públicos para reducir la inseguridad ciudadana, haciendo además un uso creciente de los recursos privados, los usuarios de Internet tenemos que asumir la convivencia con el riesgo permanente y concienciarnos de la necesidad de invertir en la “seguridad de la Red” si queremos beneficiarnos de sus indiscutibles ventajas. Se recomienda que nos eduquemos en las amenazas, que nos asesoremos y nos protejamos. En definitiva, que nos hagamos clientes privilegiados de las empresas que comercializan los antivirus, y aceptemos que la herramienta se actualice de manera automática y prácticamente todos los días para defenderse de los ataques de gusanos que nos infectan, de los troyanos que nos secuestran y del correo basura que limita nuestro tiempo útil. Es cierto que ninguna red de telecomunicaciones es completamente fiable; siempre existe un riesgo de inseguridad, pero estamos acostumbrados a unos servicios con una disponibilidad de “cinco nueves” (99,999%) por lo que produce insatisfacción y desánimo escuchar discursos en los que predomina la resignación y se traslada al usuario la responsabilidad de protegerse, convirtiendo la seguridad en la Red en una de las oportunidades de negocio más atractivas. Puede aducirse y con razón, que Internet modifica el paradigma de la inteligencia de las redes de telecomunicación: de estar situada en el núcleo como es el caso de la red telefónica por conmutación de circuitos pasa a residir en la periferia, en los terminales inteligentes (ordenadores) que son capaces no solo de captar la información sino además de procesarla y convertirse en generadores. Esta es la gran fortaleza de la Red y desde ella se está consolidando un nuevo modelo de comunicación que nadie podrá detener ni controlar. Y es precisamente en esa inteligencia periférica donde reside toda la capacidad para crear las plagas que afectan a su seguridad; de nuevo surge el gran dilema de la sociedad: seguridad versus libertad. Me alineo plenamente con la libertad y con las posibilidades todavía desconocidas del concepto de Internet, pero me resisto a admitir que tenga que ser el usuario el que asuma la cuota más importante de la inseguridad. Cuando las instituciones apuestan por la Sociedad de la Información y del Conocimiento deberían hacer mucho más patente en sus planteamientos y estrategias que la inseguridad en la Red puede dar el traste con muchos de los proyectos e iniciativas. Se pretende que en Internet converjan todos los servicios que hoy se prestan por redes diferentes y específicas. Permítanme manifestar mi escepticismo ante la realidad de esta visión, al menos en un horizonte temporal cercano. ¿Por qué habríamos de trasladar las comunicaciones telefónicas sensibles o las transferencias de datos estratégicos a una red con tan elevado nivel de vulnerabilidad? La complejidad de la convergencia ¿no incrementará el riesgo? Dudo que la ventaja del precio vaya a compensar a las amenazas; en cualquier caso en el análisis comparativo del coste habrá que computar el gasto en la seguridad y el precio del fraude. Es urgente que los ciudadanos percibamos que la sensibilidad y concienciación por los problemas de la seguridad en la Red se materializa en un compromiso efectivo entre los operadores y prestadores de servicios para incorporar y actualizar en todos los elementos que configuran la nube de Internet las herramientas que impidan la difusión de las plagas que permanentemente crean alarma e incrementan la inseguridad; que comprobemos cómo se extiende entre los responsables de las páginas informáticas y de los servidores que las soportan la inquietud por incorporar las protecciones adecuadas; que los fabricantes del software perfeccionan los controles para verificar la seguridad de las aplicaciones que comercializan y se extiende la cultura de incorporar un logo de calidad que aumente la confianza en el proceso de desarrollo; que las asociaciones dan prioridad en sus reivindicaciones a los retos de la seguridad sin penalizar a los usuarios aunque ello implique reducir el beneficio de algunos de sus miembros. En definitiva, se trataría de reorientar la lucha contra la creciente vulnerabilidad de la Red que ahora disfrutamos de manera que el ciudadano se convenza de que lo que el futuro le ofrece es una herramienta con las mismas posibilidades de comunicación, información, conocimiento y ocio, pero con un nivel de vulnerabilidad muy diferente. “Produce insatisfacción y desánimo escuchar discursos en los que predomina la resignación y se traslada al usuario la responsabilidad de protegerse”
30 oct 2015
Artículo BIT
Tres áreas clave de desarrollo: educación, Administración electrónica y empresas
Tres áreas clave de desarrollo: educación, Administración electrónica y empresas Tras los cambios derivados de la crisis de 2000-2003, se está produciendo un cambio de ciclo que está condicionando la política de comunicaciones electrónicas, tanto por el grado de madurez competitiva alcanzado por el mercado, como por el gran dinamismo con que está evolucionando la tecnología. El nuevo marco reglamentario, cuya estructura se está finalizando, establece unas normas claras y estables para crear un clima de seguridad para usuarios e inversores y garantizar un entorno competitivo, que estimule la innovación, cree condiciones favorables para la reducción de los precios y garantice el servicio a los consumidores, a la vez que amplia su libertad de elección. En el ámbito específico de las telecomunicaciones, las actuaciones de la Secretaría de Estado se centran en tres líneas: el modelo regulatorio, los derechos de los consumidores y usuarios y el despliegue de infraestructuras. En cuanto al modelo regulatorio, la Ley General de Telecomunicaciones, aprobada en noviembre de 2003, necesitaba de su posterior desarrollo reglamentario. En estos momentos ya se ha aprobado (diciembre de 2004) uno de los reglamentos fundamentales, el Reglamento sobre mercados de comunicaciones electrónicas, acceso a las redes y numeración. El segundo reglamento importante, el Reglamento relativo a las condiciones para la prestación de los servicios o la explotación de redes de comunicaciones electrónicas, y las obligaciones de servicio público y otros derechos y obligaciones de carácter público ha superado los trámites necesarios y será presentado en breve para su decisión al Consejo de Ministros. Por otro lado, la importancia que está adquiriendo el despliegue de los servicios de Voz sobre IP nos ha llevado a abordar la normativa que soporte las condiciones de su uso. Como primer paso, el 1 de marzo se presentó a la Permanente del Consejo Asesor de las Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información (CATSI), una resolución para abrir una numeración específica para estos servicios, que si bien no regula el servicio, sí permite su desarrollo transitorio hasta su regulación definitiva. En el ámbito del dominio público radioeléctrico, se va a elaborar el proyecto de reglamento regulador del espectro, con el compromiso de presentarlo al Consejo de Ministros antes del 2 de diciembre de 2005. Por primera vez, se contemplarán las condiciones para la autorización de la transmisión de los derechos de uso del dominio público radioeléctrico, lo que permitirá incrementar la eficiencia en el uso de un recurso público tan importante y que dinamizará este mercado. Dentro de las actividades que giran alrededor de la Sociedad de la Información (SI), estamos impulsando el desarrollo de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC). Es un hecho comprobado la creciente importancia que las nuevas tecnologías tienen en el desarrollo económico, en el bienestar social y en el progreso de un país. Por ello, estamos fomentando su uso, tanto en la propia Administración como por parte de las empresas, extendiendo los servicios y beneficios a toda la ciudadanía, con el fin de evitar los riesgos de la brecha digital y contribuir, asimismo, a la mejora de la competitividad y la productividad empresariales. Francisco Ros Secretario de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información Para la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información (SETSI) es un honor colaborar en este número de la revista BIT, que conmemora los 150 años de las telecomunicaciones en España. Personalmente es una satisfacción este reencuentro con tantos y tan queridos compañeros y la posibilidad de volver a compartir reflexiones en momentos tan apasionantes como los que estamos viviendo en nuestro sector. “Los ordenadores, la información, los servicios sirven de muy poco si no están conectados” Los datos conocidos de los últimos años señalan sistemáticamente a nuestro país con un cierto déficit de desarrollo en TIC y SI en relación con el PIB. Por ello, desde la SETSI estamos invirtiendo significativos recursos para que la riqueza de esta nueva Sociedad, basada en el aprovechamiento efectivo de la Información y del Conocimiento, produzca los efectos de crecimiento económico y bienestar social deseados. En el presente ejercicio, vamos a destinar casi 600 MÛ, con un aumento cercano al 25% en subvenciones, para materializar los objetivos de impulsar el desarrollo de la SI en lo que consideramos las tres áreas clave de este desarrollo, a saber: la educación, la Administración electrónica y las empresas, en particular las PYME. Estamos introduciendo fórmulas nuevas, que denominamos préstamo tecnológico, préstamo para la formación y préstamo para las familias, con las que queremos aumentar la profundidad y efectividad de las acciones de difusión en las TIC en los respectivos ámbitos. Así antes de finalizar 2005 queremos haber llegado a más de 10.000 nuevas pequeñas y medianas empresas con créditos para la innovación, y haber situado equipos informáticos conectados a Internet en decenas de miles de hogares de empleados o de familias con niños en edad escolar. Tampoco nos olvidamos de la extensión de la banda ancha. Los ordenadores, la información, los servicios sirven, comparativamente, de muy poco si no están conectados. Esa conectividad ha de ser fácil y ubicua (anytime, anywhere, anyhow): en cualquier momento, en cualquier lugar y desde una amplia gama de dispositivos. Constituye el armazón que da un verdadero carácter y potenciabilidad a estas tecnologías y sin el cual no se habría alcanzado el desarrollo actual. También destacar que, para el impulso y extensión de la SI, estamos diseñando, desde el comienzo de este año, el Plan para el Desarrollo de la Sociedad de la Información y de Convergencia con Europa (Plan de Convergencia), que el Gobierno se ha comprometido a tener listo en el 2005 para su puesta en marcha a partir de enero de 2006. El Plan va a nacer alineado con la nueva “Estrategia de Lisboa”, el plan para 2010 conocido como i2010 Strategy (“i” con un significado triple de Información, Innovación e Investigación), con el objetivo claro de aprovechar las ventajas de las TIC en términos de prosperidad, empleo y crecimiento. Por último, me gustaría tratar brevemente las actividades correspondientes al Sector Audiovisual. En esta materia la SETSI tiene tres objetivos principales: u La redacción y aprobación de una Ley Audiovisual que regule, de forma integral, el sector de la comunicación audiovisual, eliminando incertidumbres e inseguridades jurídicas y garantizando el pluralismo. u La creación de un Consejo Superior de los Medios Audiovisuales, como autoridad independiente, que regule y, en su caso, sancione, la actividad de todos los operadores en el mercado audiovisual. La creación de este Consejo será uno de los apartados de la Ley Audiovisual mencionada. u El diseño, aprobación y puesta en marcha de un Plan Digital que ordene el sector y promueva un tránsito rápido y racional a la tecnología digital de difusión en la radio y la televisión. El Plan Digital para la Televisión Digital Terrestre (TDT) y la Radio Digital (DAB), es clave para el futuro desarrollo económico de importantes sectores industriales y de servicios, así como para el acceso social a medios audiovisuales y servicios avanzados de la SI. Con él perseguimos superar la situación de indefinición y estancamiento en el despliegue e implantación de la TDT. Tras seis años de soporte legal para la TDT sólo unos miles de hogares disponen de TDT en España, frente al 28% en el Reino Unido, 7% en Italia o 42% en Finlandia. El Plan va a favorecer el desarrollo tecnológico nacional, fomentando la industria española de consumo y de las TIC. Además, va a robustecer el desarrollo de la SI, que podría utilizar el vehículo de la TDT como alternativa o complemento del ordenador personal, tal y como se anticipa en numerosos estudios especializados. Para concertar las medidas con los agentes del sector, se ha constituido la Comisión de “Alto Nivel” para el seguimiento de la transición a la TDT y el Foro Técnico de la TV digital, en el que se van a consensuar las medidas necesarias para el relanzamiento de la TDT y la estrategia global para el proceso de transición, estableciendo los correspondientes mecanismos de seguimiento y control del proceso. El equipo de la Secretaría de Estado está comprometido con el desarrollo de las TIC en nuestro país con iniciativas como las que he tratado de esbozar en este artículo. Quiero aprovechar la ocasión para felicitar al COIT y a la AEIT por sus iniciativas, por los esfuerzos desinteresados en la elaboración de informes, la organización de seminarios y encuentros, la creación de grupos de trabajo y de reflexión. Todo ello nos ayuda a impulsar el desarrollo de las comunicaciones electrónicas y las TIC en España. No me cabe la menor duda de que, en relación con los proyectos y acciones que he señalado, seguiremos encontrando en el COIT y la AEIT el eco necesario para seguir progresando. s 7 “El nuevo marco reglamentario establece unas normas claras y estables para crear un clima de seguridad para usuarios e inversores”
30 oct 2015
Artículo BIT
Director General de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información.
Alberto Rodríguez Raposo “El principal reto que tenemos en el Ministerio es facilitar a los operadores que inviertan” Director General de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información Alberto Rodríguez Raposo comenzó su periplo profesional, tras unos primeros años en Alcatel España, precisamente en la Dirección General de Telecomunicaciones, donde ingresa tras convertirse en el primero de la promoción de funcionarios del Cuerpo de Técnicos Superiores de la Administración del Estado. En sus primeros años en la DGTEL trabajó en asuntos regulatorios y en la gestión del espectro radioeléctrico hasta que en el año 1997 se convierte en jefe de gabinete de la Secretaría General de Comunicaciones y unos años más tarde en subdirector general de Servicios para la Sociedad de la Información. Su protagonismo activo en el proceso de liberalización del sector le hizo entonces merecedor de la Placa al Mérito de las Telecomunicaciones. En el año 2001 se convierte en el primer director general de la Entidad Pública Empresarial Red.es, organismo que en tres años convierte en instrumento ágil de gestión de las políticas públicas asociadas al fomento de la Sociedad de la Información. En 2004 vuelve a la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones asesorando sobre la estrategia de introducción de la televisión Entrevista Alberto Rodríguez Raposo BIT. El pasado mes de enero recibimos la noticia de tu nombramiento como Director General de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información. ¿Cómo la recibiste? ¿Qué prioridades te planteas al frente de la Dirección General? Es una responsabilidad que recibo con muchas ganas de trabajar y con mucha ilusión. Las prioridades que nos encontramos como más inmediatas podemos resumirlas en tres temas urgentes. El primero, resolver la trasposición del Paquete Telecom. El plazo para incorporar estas directivas comunitarias del año 2009 a la regulación española terminaba en mayo del año 2011. Como es conocido, había un proyecto de Ley tramitándose en el Congreso, que decayó por la convocatoria electoral y es necesario retomar este asunto con carácter urgente. La segunda cuestión afecta a la liberación del dividendo digital, un asunto en el que estamos trabajando intensamente, de gran complejidad y que tiene una implicación presupuestaria muy importante. El tercer asunto que estamos acometiendo de manera urgente es la iniciativa del gobierno de reformar los órganos reguladores. Por supuesto, en lo que concierne a la CMT, hemos colaborado intensamente en el grupo de trabajo constituido al efecto. BIT. Vamos repasando cada una de ellas. Comencemos con la nueva Ley General de Telecomunicaciones ¿en qué estado se encuentra y qué modificaciones de calado van a introducirse sobre lo previsto al cierre de la anterior legislatura? Hemos decidido acometer La Ley General de Telecomunicaciones en dos etapas. En la primera, en la que se ha estado trabajando, el proyecto se va a centrar exclusivamente en la incorporación del Paquete Telecom. Esta fase se quiere tramitar con diligencia y rapidez porque estamos fuera de plazo para incorporar las directivas a nuestro ordenamiento. Ese primer texto se va a limitar, como digo, solamente a abordar lo que dicta la directiva comunitaria, con lo que podemos decir que es un proyecto de carácter eminentemente técnico. En una segunda etapa la intención del gobierno es presentar un proyecto de Ley General de Telecomunicaciones más ambicioso, abriendo diferentes temas de debate, que presentaremos en los próximos meses. Nos gustaría, como muy tarde, presentar el Proyecto de Ley General en el mes de septiembre. BIT. Otra prioridad afecta, como nos comentabas, a la creación de la Comisión Nacional del Mercado y de la Competencia recientemente anunciada por el gobierno. Curiosamente, previamente a tu nombramiento has sido vocal asesor de la Comisión Nacional de la Competencia como responsable de los procedimientos relacionados con los sectores de telecomunicaciones, audiovisual y servicios de la Sociedad de la Información. Desde esta experiencia, ¿qué efectos puede tener sobre la salvaguarda de la competencia esta iniciativa? Guardo un magnífico recuerdo de mi etapa en la Comisión Nacional de la Competencia. Ha sido para mí una experiencia estupenda desde el punto de vista profesional y personal y un periodo de gran aprendizaje. El proyecto de Ley se está impulsando y se está tramitando desde el Ministerio de la Presidencia. El gobierno creó para trabajar en su eladigital y siendo responsable de la definición y puesta en marcha de la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones. En la etapa profesional previa a su nombramiento como director general fue vocal asesor de la Comisión Nacional de la Competencia, responsabilizándose de los procedimientos relacionados con los sectores de las telecomunicaciones, el audiovisual y los servicios de la Sociedad de la Información. Desde su amplia experiencia participó activamente en el Grupo de Trabajo de Políticas Públicas y Regulación del COIT. Dos meses después de su nombramiento nos habla de las prioridades urgentes de su Dirección General que abarcan asuntos de crucial importancia para el sector como el dividendo digital, la Ley General de Telecomunicaciones, la reforma de los organismos reguladores o las medidas para fomentar el despliegue de infraestructuras de telecomunicación. Entrevista Alberto Rodríguez Raposo boración un grupo de trabajo en el que hemos estado participando. Recientemente se ha presentado el anteproyecto de Ley y se ha enviado un informe de los reguladores. Desde la perspectiva de las telecomunicaciones, nuestro sector está sujeto a un gradual proceso en el cual el número de mercados que están regulados ex-ante está reduciéndose. En el año 2003, la recomendación de la Comisión Europea contemplaba dieciocho mercados sujetos a regulación ex-ante. En diciembre del año 2007 la recomendación de la Comisión Europea rebajó a siete ese número. Este es un proceso que va a seguir avanzando, porque a medida que la competencia se va perfeccionando hay más mercados cuya estructura competitiva ya no hace necesaria la regulación ex-ante y es suficiente que esos mercados, como en cualquier otro sector económico, queden sujetos a la vigilancia de las autoridades de competencia. Que la aplicación de la regulación sectorial ex-ante y la vigilancia expost (de mera aplicación de la normativa de competencia) estén unidos tiene muchas ventajas. De esa forma vamos a garantizar que la transición progresiva de la que podíamos llamar “desregulación” del mercado se produzca de una manera más suave y razonable. Además, el proceso de análisis de mercados y el proceso de aplicación de la Ley de competencia, comparten en gran medida la metodología y las herramientas. En ambos casos es necesario definir los mercados de referencia, conocer la estructura competitiva de los mismos y realizar un análisis económico y de contabilidad de costes de los operadores. BIT. El anteproyecto contempla modificar competencias que antes recaían sobre los reguladores, que pasarán a los ministerios de cada ramo. ¿Pueden surgir conflictos competenciales desde la perspectiva de Bruselas? La cuestión de la independencia tiene su origen en la etapa en la cual los operadores de telecomunicaciones tenían participación pública. En el año 1997 se terminó la privatización del último paquete accionarial que el Estado tenía en Telefónica y en España la Administración pública no tiene participación en los operadores, con lo cual eso garantiza la independencia de la Administración. Pero en cualquier caso, se ha sido muy escrupuloso y respetuoso con lo que marcan las directivas comunitarias respecto a las funciones que deben de permanecer en los reguladores y se ha utilizado el principio general de trasladar las funciones de tipo más administrativo a los Ministerios. Las dos grandes funciones que las directivas reservan a los reguladores independientes en el ámbito de las telecomunicaciones se refieren a los análisis de mercados de telecomunicaciones, al objeto de determinar la estructura competitiva de los mismos y la imposición de regulación ex-ante que permanece obviamente en el regulador, y la función de resolver conflictos, la función de arbitraje. Ambas funciones se ha previsto que permanezcan en el regulador en el texto del anteproyecto de Ley. Lo que volvería o se pasaría al Ministerio son Entrevista Alberto Rodríguez Raposo funciones de tipo administrativo, como la normativa técnica y cuestiones de esta naturaleza. BIT. Algunos agentes han manifestado cierta preocupación porque se diluya la “expertise” y el conocimiento sectorial que atesora la CMT. ¿Crees que esto es un riesgo cierto? No lo creo. El principal valor añadido que tiene ahora mismo la CMT, y lo ha demostrado fehacientemente, está en los procesos de análisis de mercados, y esos procesos son complicados y exigen analizar la estructura de los mismos, aspectos económicos, contabilidad de costes de los operadores en aquellos mercados en los cuales existe una obligación de orientación al precio, etc. Todas estas funciones, que son las más técnicas desde el punto de vista económico, permanecen en el regulador y tendrán que seguir ejerciéndolas desde el nuevo regulador. En aspectos de arbitraje o resolución de conflictos, no cabe duda de que es una función que exige también un conocimiento del mercado y de la dinámica competitiva del sector, y esa función también permanecerá en el regulador, con lo cual yo en ese sentido no creo que vayamos a tener una pérdida de personal ni de habilidades. BIT. Precisamente recibiste la Placa al Mérito de Telecomunicaciones por tu contribución al proceso de liberalización del sector tras tus responsabilidades como jefe de gabinete de la Secretaría General de Comunicaciones (1997-1999). Con la perspectiva del camino recorrido desde entonces. ¿Cómo valoras actualmente ese proceso? Fue una etapa muy bonita en la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones en la que abordamos asuntos muy interesantes: se aprobó la primera Ley General de Telecomunicaciones, se convocaron y adjudicaron los concursos del cable, se introdujo por primera vez competencia en la telefonía fija… Honestamente yo creo que la liberalización de las telecomunicaciones ha sido un éxito. Si lo comparamos con otros sectores regulados, el avance ha sido muy notable. Ahora mismo tenemos un grado de competencia razonable para el tiempo que ha transcurrido en muchos de los servicios. Por otro lado, uno de los méritos que a menudo se olvida del sector de las telecos es que somos de los pocos, diría el único, sector económico importante que es deflacionista. Somos los únicos que hemos bajado precios mejorando además constantemente la calidad, innovando en servicios y manteniendo unos niveles de inversión altos en red, creando empleo o, en épocas más duras como las que tenemos ahora, al menos manteniéndolo en la medida de lo posible. BIT. Cerrando esos tres objetivos urgentes de la Dirección General, un objetivo prioritario es cerrar el proceso de reordenación y reasignación de frecuencias. Por sus implicaciones de todo orden el sector espera ansioso el anuncio de medidas y plazos relativos al Dividendo Digital ¿Podemos avanzar algo? Es un plan complejo, con un coste muy elevado y, sobre todo, con una importante implicación para los ciudadanos. Es el asunto al que más tiempo estamos dedicando en esta Dirección General. Este programa inicialmente iba a afectar a 1,4 millones de edificios e iba a tener un coste de varios cientos de millones de euros. Lo estamos analizando con cuidado dentro del marco presupuestario actual para encontrar vías para acometer este proceso. Tenemos una fecha ineludible, que se va a cumplir en cualquier caso: el 1 de enero de 2015, lo que nos obliga a ponernos en marcha cuanto antes. El uso de la banda del dividendo digital para España tiene un impacto económico y un potencial dinamizador para la economía enorme. Se ha estimado que el aprovechamiento de la banda de 800 MHz para la telefonía móvil, puede tener un impacto económico cercano a los 14.000 millones de euros y no podemos permitirnos el lujo de retrasarnos. Estamos tratando este asunto con el Ministerio de Hacienda para ver cómo se puede instrumentar el Plan, y aspiro a dar una razonable solución a este asunto de forma inminente. Obviamente estamos esperando a que se cierre el envolvente presupuestario del año 2012 para conocer exactamente los recursos con los que podemos contar y a partir de ahí tomar las medidas oportunas. Yo espero que en pocas semanas tengamos una solución razonable al dividendo digital. BIT. El ministro José Manuel Soria, destacó en su intervención en la presentación del Informe de la Sociedad de la Información en España de Telefónica, que se hacen necesarios “cambios regulatorios para eliminar las trabas artificiales que frenan el crecimiento de las nuevas redes y por tanto, de la inversión y el empleo” y añadió que se adoptarán medidas regulatorias para aumentar Hemos decidido acometer la Ley General de Telecomunicaciones en dos etapas” “ Entrevista Alberto Rodríguez Raposo la competencia. ¿Cómo se concretarán estas medidas? De cara al futuro afrontamos dos procesos muy importantes de despliegue en España. Por una parte todo el despliegue de telefonía móvil de cuarta generación, como consecuencia de los procedimientos de reorganización del espectro, que se hicieron hace pocos meses. Y afrontamos también el reto del despliegue de nuevas redes ultrarrápidas fijas, tanto redes basadas en fibra óptica, como redes híbridas de cable. El principal reto que tenemos en el Ministerio es el facilitar a los operadores que inviertan. Queremos que España sea un país en el cual sea fácil invertir, que eliminemos barreras de tipo burocrático o administrativo, que están dificultando en algunos momentos el despliegue de las redes. Uno de los objetivos que tenemos es recuperar la unidad de mercado. Creemos que ahora mismo los operadores afrontan trabas de distinta índole que no facilitan ese despliegue que necesitamos como elemento de competitividad para la economía y la creación de empleo. Nosotros queremos crear un escenario más sencillo para que los operadores desempeñen su actividad, favoreciendo sus inversiones, tanto de los operadores establecidos como de los que quieran entrar en el mercado español, porque vamos a intentar eliminar barreras de entrada al mercado promoviendo la competencia. Ahí también tiene un papel muy importante que jugar el regulador, quien a través de su análisis de mercados, de la imposición de obligaciones a los operadores dominantes y de la regulación de los servicios mayoristas seguirá ejerciendo un papel fundamental. Confiamos en su buen criterio y su buen hacer y que el nuevo regulador siga avanzando en las medidas para promover desde la parte más económica la competencia del sector. BIT. Esa eliminación de barreras y trabas ¿Cómo se va a materializar? El Gobierno tiene la intención de presentar un proyecto de Ley General de Telecomunicaciones que se encamine hacia la simplificación administrativa. Es necesario que simplifiquemos el cumplimiento de las obligaciones por parte de los operadores, que eliminemos barreras, que las condiciones por las cuales se rija el despliegue de redes sean lo más uniformes posibles y que los operadores tengan una certidumbre sobre bajo qué condiciones van a poder acceder al despliegue de sus redes. Tenemos que simplificar también de forma notable la obtención de permisos, de licencias para los despliegues, para ello tenemos que contar con el apoyo de los Ayuntamientos y lo que deseamos es que tanto las Comunidades Autónomas como, sobre todo, las entidades locales, interioricen que su apoyo y su cooperación es necesaria para facilitar un despliegue que va a beneficiar a los ciudadanos que viven en estos territorios y a sus empresas. Si no hay despliegue de infraestructuras difícilmente vamos a poder ofrecer a las Uno de los méritos que a menudo se olvida del sector de las telecos es que somos de los pocos, diría el único, sector económico importante que es deflacionista” “ Entrevista Alberto Rodríguez Raposo empresas un entorno atractivo para que se ubiquen en los territorios y este mensaje es el que nos gustaría que interiorizaran también los municipios porque ellos juegan un papel clave en ser facilitadores del despliegue, poniendo a disposición de los operadores todas las facilidades en cuanto a permisos y licencias, porque deben darse cuenta de que están atrayendo riqueza a sus ciudadanos y a sus vecinos. BIT. Como recuerdas, una de las recomendaciones que planteó recientemente el COIT en sus “Recomendaciones para un Plan de Banda Ancha Ultrarrápida en España” era la reducción de las trabas administrativas, pero también se contemplaba que la Administración debía tener un papel como facilitador, orquestador, de la estrategia de despliegue de banda ancha. ¿Cómo ves ese papel de liderazgo? ¿Crees que el Colegio acertó en esa recomendación? Yo no creo que sea intención de esta Dirección General ni de la Secretaría de Estado, hacer un papel dirigista de las inversiones de los operadores. Tenemos un mercado que funciona en competencia, de una manera sana, y los operadores ya conocen perfectamente cuál es la estrategia óptima de inversión. Sí hay algunas tareas en que la Administración puede actuar como facilitador, con aspectos como la eliminación de las barreras, o abordando un aspecto como la problemática de la compartición y el uso de infraestructuras, los despliegues compartidos o la posible coordinación entre los operadores a la hora de acelerar y facilitar el despliegue, nosotros, dentro de lo que permite la normativa y con pleno respeto a la normativa de competencia, vamos a intentar coadyuvar a que los despliegues se hagan de una manera óptima, favoreciendo que haya unos ahorros en costes importantes y un mejor servicio al ciudadano. Por esa vía es por la que tal vez veo el papel de la administración como facilitador en estas actuaciones, pero no realizando una planificación o con una actitud dirigista sobre los despliegues, porque entiendo que eso no nos toca a nosotros. BIT. Pero es cierto que se necesita un planteamiento coordinado, precisamente para evitar disparidades y remar todos en la misma dirección. Con una Administración a tres niveles ¿no es necesaria una tarea de coordinación y asesoramiento? El Ministro ha anunciado que vamos a trabajar en una estrategia nacional de redes ultrarrápidas, tanto fijas como móviles. Es cierto que está pendiente elaborar para nuestro país una estrategia de redes ultrarrápidas y ahí yo sí creo que la Administración del Estado, que es la que tiene las competencias constitucionales en materia de telecomunicaciones, tiene que dar un paso adelante e intentar liderar una estrategia coordinada de índole nacional. BIT. En el citado informe se animaba a la Administración Pública a convertirse en usuario tecnológico a través, entre otras medidas, del fomento de la Administración electrónica. Entrevista Alberto Rodríguez Raposo ¿Cómo ves ese papel de usuariozo , de acercar al ciudadano la tecnología, de la Administración Pública? Esa parte no depende directamente de la Dirección General de Telecomunicaciones, pero no cabe duda de que en los tiempos que corren la Administración Electrónica va a ser uno de los elementos en los cuales la Secretaría de Estado va a trabajar con más intensidad por dos razones: porque favorece la eficiencia de la Administración y el ahorro de gasto público y porque favorece una mejor demanda temprana. En la medida en que la Administración lidere la adopción de soluciones tecnológicas innovadoras no cabe duda de que favoreceremos la demanda de servicios de telecomunicación. Estas medidas deben acompañarse del apoyo a la internacionalización de las empresas, que es otra de las prioridades de la Secretaría de Estado. A través de la regulación y de introducir en España de una manera rápida e inmediata nuevos servicios en el ámbito de las telecomunicaciones con la propia Administración Pública actuando como punta de lanza en la demanda, podemos conseguir que nuestras empresas desarrollen productos y servicios que además les permitan salir al exterior. Tenemos el magnífico ejemplo del proceso de transición a la TDT, en la cual nuestro sector TIC es pionero. Fuimos uno de los primeros países de Europa en introducir la Televisión Digital y la regulamos de forma temprana. Esa adopción temprana de una solución tecnológica fue aprovechada por nuestras empresas para desarrollar productos y servicios que ahora mismo se están exportando (más del 50% de la producción de nuestras empresas dedicadas a la TDT se está exportando al exterior). La internacionalización es una de las soluciones a la situación económica en la que vivimos y una manera de contrarrestar la debilidad de la demanda interna y estamos muy comprometidos desde la Secretaría de Estado con estas políticas. Vamos a abrir líneas específicas de apoyo a la internacionalización. Estamos colaborando con la Secretaría de Estado de Comercio y con el Instituto de Comercio Exterior con este objetivo, aportando recursos e ideas porque nuestro sector tiene un potencial exportador importante y vamos a abordar este asunto de manera prioritaria. BIT. Como colegiado, has participado en los últimos años en el Grupo de Políticas Públicas y Regulación del COIT, siendo actor fundamental en la gestión de algunos de sus informes ¿Cómo has vivido la experiencia de trabajo con otros colegiados en el seno del grupo?¿En qué materias consideras que puede ser útil contar con el asesoramiento del Grupo de Trabajo del COIT? Mi valoración personal del Grupo es muy buena. Honestamente, lo que más me sorprendió fue la rapidez y agilidad con que se empezaron a producir resultados. Siempre es difícil Es necesario que simplifiquemos el cumplimiento de las obligaciones por parte de los operadores, que eliminemos barreras, que las condiciones por las cuales se rija el despliegue de redes sean lo más uniformes posibles y que los operadores tengan certidumbre sobre bajo qué condiciones van a poder acceder al despliegue de sus redes” “ Entrevista Alberto Rodríguez Raposo arrancar este tipo de proyectos que aúnan a grupos de profesionales heterogéneos y el Grupo empezó de manera muy temprana a generar informes concretos, con recomendaciones claras e interesantes. Tengo que destacar el mérito de Julio Navío, coordinador del Grupo, definiendo una metodología de trabajo que permitía coordinar a un grupo relativamente amplio de expertos. Desde mi responsabilidad actual espero que el Grupo siga funcionando con tanta eficacia. Sería interesante contar con las propuestas de los Ingenieros de Telecomunicación en relación con el proyecto de Ley General de Telecomunicaciones, en su segunda fase de mayor envergadura, la opinión de los facultativos sobre aspectos como la unidad de mercado, emisiones radioeléctricas, eliminación de barreras al despliegue, entre otros, puede ser un importante imput. El grupo presentó el pasado año también un informe que abordaba la fiscalidad del sector. Esos comentarios serán también pertinentes para la reforma de la Ley General de Telecomunicaciones. En la medida en que podamos, uno de nuestros objetivos es simplificar el cumplimiento y las obligaciones de tipo tributario por parte de los operadores. No son tiempos propicios para hablar de disminución del esfuerzo tributario, pero sí de al menos simplificar procesos y hacer que el cumplimiento de las obligaciones sea más sencillo. En este y otros aspectos seremos receptivos con los planteamientos que nos hagáis a través del Colegio, del mismo modo que valoramos el informe relativo a las Redes de Telecomunicación Ultrarrápidas. BIT. A este respecto, España y el resto de países de la unión tienen el reto de cumplir con los objetivos de conectividad de alta velocidad marcados en la Agenda Digital Europea ¿Estamos posicionados para cumplir con esos objetivos?¿Qué medidas se pueden adoptar para estimular el despliegue? Los objetivos de conectividad son una de las líneas de la Agenda Digital Europea en que estoy más confiado. Por una parte en redes fijas nuestros operadores de cable han hecho un esfuerzo ímprobo de actualización de sus redes y ya hoy tenemos una oferta generosa de conectividad de alta velocidad. El resto de operadores ya están empezando de una manera más decidida a lanzar ofertas de fibra óptica y estamos viendo como los datos de fibra al hogar están creciendo también de una manera sustancial. Desde las redes fijas creo que es muy asumible el objetivo de la ADE. En lo que respecta a redes móviles, entre las condiciones en las cuales se licitó el espectro de la banda de 800 MHz del dividendo digital, estaba el compromiso por parte de los operadores que accedieron a esas bandas (los principales operadores de telefonía móvil del país) para asumir como objetivo incluido dentro de la licitación el compromiso de proveer en el año 2020 Internet móvil a una velocidad de 30 Mbps para una parte sustancial de la población que en términos netos es el 98% de la población. Por esta vía creo que se garantiza el cumplimiento sobradamente de los objetivos de conectividad en Internet móvil. Por estas razones podemos estar confiados en que los operadores van a seguir con sus despliegues como hasta ahora y que no vamos a tener problemas para cumplir esos objetivos de conectividad. BIT. Fuiste el primer director general de la empresa pública Red.es (2001-2004) y, por tanto, responsable de definir los principales programas del gobierno relacionados con Sociedad de la Información. ¿Cómo valoras la evolución de la entidad pública en estos años?¿Crees que se verá afectado este organismo con los ajustes presupuestarios planteados por el Gobierno? Para mí participar en la creación de un organismo como Red.es fue una etapa muy interesante desde el punto de vista profesional. Poner en marcha la entidad, fue un reto del que aprendí mucho. Tengo que decir que en aquel momento contamos El COIT está teniendo una buena actividad. Se han abierto muchas líneas de trabajo que son positivas y que convierten al Colegio en un referente para el sector” “ Entrevista Alberto Rodríguez Raposo 118888 marzo 2012 19 con mucho apoyo del Gobierno y de una buena disponibilidad de presupuesto que nos facilitó el trabajo a todo el equipo. Actualmente a la entidad le toca adaptarse a la situación actual. Hace diez años era necesario hacer una inversión en los programas de la Sociedad de la información, ahora las necesidades son distintas, por la propia evolución del sector y por la coyuntura económica. Red.es debe reenfocarse centrando muy bien sus prioridades en programas que tengan un efecto directo y rápido en el ahorro de costes y la creación de empleo, riqueza y eficiencia. La Administración Electrónica, la aplicación de tecnología a la sanidad o a la justicia, son, por ejemplo, campos en los cuales se pueden conseguir unos ahorros muy grandes utilizando las nuevas tecnologías. Los planteamientos han de hacerse más que nunca en clave muy económica, de eficiencia en el gasto. BIT. Además estamos en un sector que ha demostrado de forma muy fehaciente sus influencias benéficas sobre el resto de la economía, su capacidad para generar empleo, dinamizar todos los sectores productivos y ser estímulo de la economía. ¿Crees que el sector ha sabido transmitir eso a la sociedad y a la Administración de una forma suficientemente clara?¿Hay una concienciación más allá del mero discurso de estas capacidades de las telecomunicaciones? Todavía hay mucha labor que hacer. Lo mejor, como se suele decir es demostrar el movimiento andando. Es necesario un esfuerzo comunicativo en esta materia porque lo virtuoso en nuestro sector no solo es que sirve para ahorrar costes, sino que al mismo tiempo mejora la prestación de los servicios. Nos queda labor todavía que hacer en este sentido, pero el mejor camino es implantar soluciones que permitan al ciudadano valorar las bondades de la tecnología. La receta electrónica, por ejemplo, es una solución que a los ciudadanos les ha hecho la vida más cómoda y práctica. Muchos servicios de Administración Electrónica también están evitando desplazamientos innecesarios de los ciudadanos y consiguiendo que los plazos de resolución de los procedimientos sea mucho más rápido. BIT. Como sabes, el Colegio está trabajando intensamente por el desarrollo profesional de los ingenieros de telecomunicación más jóvenes ¿Qué mensaje podríamos transmitir a las nuevas generaciones? Creo que el COIT está teniendo una buena actividad, y se han abierto muchas líneas de trabajo que son positivas y que convierten al Colegio en un referente para el sector. Sé que una de vuestras prioridades es el apoyo a los jóvenes, y creo que es un acierto que el Colegio esté trabajando en ello, porque hay una desmoralización importante en la sociedad y es fundamental que los jóvenes telecos sepan que son unos privilegiados, desde el punto de vista de que han elegido una buena profesión que no sufre esas tasas de desempleo elevadísimas de otros sectores. No quiero decir que no haya también dificultades, pero el Colegio debe transmitir a los colegiados más jóvenes y a los estudiantes de Escuelas de Telecomunicación la ilusión por esta profesión. Hay que animar a los jóvenes, porque esta es una profesión de futuro y tenemos la suerte de ser un sector que está innovando permanentemente, generando oportunidades de negocio y oportunidades profesionales.3
30 oct 2015