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El sector de las Telecomunicaciones ¿concentración o disgregación?
El sector de las Telecomunicaciones ¿concentración o disgregación? El Sector de las Telecomunicaciones está inmerso en un entorno de turbulencias. El entorno turbulento está provocado por un conjunto de incertidumbres, entre las que cabe destacar varias de ellas. La incertidumbre de la demanda. Resulta difícil, a priori, para los Operadores evaluar qué elementos determinan la aceptación de los servicios, así como determinar los niveles de precios, que hacen aceptables para los usuarios los servicios ofertados. La incertidumbre de la tecnología. La rápida evolución de las tecnologías exige tiempos de retorno cada vez más pequeños de las inversiones. La elección apropiada de la tecnología constituye un condicionante básico de las diferencias competitivas entre los diferentes Operadores. La incertidumbre de la regulación. Existen diferentes modelos de avanzar hacia un mercado competitivo. Algunos países han favorecido la entrada de nuevos competidores y otros han dado mayor importancia a la creación de las infraestructuras. La incertidumbre financiera. Muchos Operadores emergentes habían realizado sus planes de negocio considerando que una buena parte de los fondos necesarios para construir sus redes podrían provenir de los suministradores de las tecnologías. La telefonía móvil de tercera generación (UMTS) ilustra quizás mejor que ningún otro sector de actividad de las telecomunicaciones, la materialización de las incertidumbres enunciadas anteriormente. Todas estas incertidumbres y sus efectos, se han trasladado a los mercados financieros y han provocado un fuerte descenso en la cotización de las acciones, y consiguientemente en la capitalización bursátil de las empresas del sector (Operadores e industria). El sector de las telecomunicaciones ha generado un gran número de participantes en la carrera por la competencia, la mayor parte de los cuales han tomado decisiones de inversión. El retorno de las inversiones realizadas exige la captación de clientes a través de la oferta de los servicios que cada Operador brinda en el mercado. La cuestión clave es considerar si existe espacio para todos ellos, o por el contrario el mercado real no es suficiente para retribuir las inversiones realizadas por cada uno de los agentes del sector. En España existen: – Un número importante de Operadores de telefonía fija, con un total de poco más de 21 millones de clientes. Telefónica mantiene una cuota de mercado superior al 85% del negocio generado por los servicios de telefonía fija. Si se excluye Retevisión, que tiene un 10% del negocio aproximadamente, el 5% restante se lo reparten entre no menos de diez Operadores emergentes. – Tres Operadores de telefonía celular de 2ª generación (Telefónica Móviles, Vodafone y Amena), y cuatro Operadores UMTS (los anteriores más Xfera) se reparten el negocio de la telefonía celular. El número total de clientes actuales supera los 23 millones. – Los servicios audiovisuales son proporcionados en España por más de una veintena de empresas y organismos. Lo que nos da una idea del grado de atomización de la oferta. – Existen seis Operadores exclusivos de LMDS. Tres en la banda de 3,5GHz (NEO, Banda Ancha y First Mark) y tres en la banda de frecuencia de 26 GHz (Broadnet, Skypoint y Banda 26), además de Retevisión que tiene licencias para poder prestar servicios de acceso en cada una de las bandas anteriores.. – Existen más de quince Operadores de cable, además de una buena parte de Operadores de cable locales. Todo este complejo de nuevos entrantes en el sector tratan de desarrollar ventajas competitivas, aprovechando las eficiencias que proporciona la tecnología, y eligiendo segmentos de negocio no suficientemente atendidos. Algunos Operadores entrantes han logrado, o bien por precio o bien por diferenciación, estímulos positivos en la clientela. Las diferentes estrategias puestas de manifiesto, han dado lugar a diferentes tipologías de empresas: o bien especializadas en una parte de la cadena de valor, o bien especializadas en brindar servicios integrados. Alguna de ellas han reaccionado con rapidez y agresividad, otras han mostrado dificultades para encontrar su diferenciación competitiva, y algunas parecen todavía navegar sin rumbo. Las empresas exitosas han sido aquellas que han sido capaces de encontrar su oportunidad en una parte de la estratificación de la cadena de valor. Sin embargo, las noticias que recibimos del sector no pueden ser más preocupantes. Xfera ha congelado su proyecto empresarial y ha comenzado a prescindir de dos terceras partes de sus empleados. En AUNA, a parte de Amena que controla el 16% del mercado de los mÛviles, el resto de las empresas que se integran en la misma, no están exentas de dificultades. Retevisión está redefiniendo su estrategia de negocio ante el estancamiento del número de clientes. Los Operadores de cable integrados dentro de Grupo (Menta, Meditel, Supercable, Able y Canarias Telecom) están disminuyendo sus inversiones más de un 50%. Quiero TV es deficitaria, como lo son también Via Digital y Cable Satélite Digital. Como consecuencia de todo lo anterior. Los Operadores de LMDS se encuentran, en su mayor parte, con dificultades derivadas fundamentalmente de la situación en la que se encuentran alguno de sus accionistas de referencia, además de las dificultades propias del mercado. Los Operadores de cable, salvo algunas excepciones, no encuentran fórmulas para equilibrar sus cuentas de resultados y llevar a sus respectivas empresas a una situación de beneficios. Esta situación está provocando en las empresas suministradoras, problemas de caída de su cartera de pedidos, con la consiguiente disminución de la actividad. El sector industrial se encuentra, en estos momentos, en una fase de reestructuración profunda, cuyo origen se encuentra en buen parte en alguno de los fenómenos enumerados. En España, en el año 2000, la facturación total de todos los agentes del sector de las telecomunicaciones, según ha publicado la Comisión Nacional del Mercado de las Telecomunicaciones, fue de aproximadamente 4,2 billones de pesetas, y representó un crecimiento del 18% en relación con el año 1999. Se estima que el crecimiento del año 2001 con relación al año 2000, será aproximadamente del 10%. Lo que pone de manifiesto el dinamismo del sector en relación con otros sectores de la economía. El tráfico internet que está actuando como auténtico motor del crecimiento del sector, arroja índices de crecimiento al mes que superan el 5% acumulativos. Lo que lleva a considerar que en el año 2001 puede prácticamente duplicarse el tráfico de internet en relación con el tráfico del año 2000. La situación brevemente descrita del sector español de las telecomunicaciones y más concretamente de los Operadores de telecomunicación, ponen de manifiesto que los fenómenos descritos anteriormente no tienen su origen en una caída de la demanda, sino más bien en un exceso de la oferta, no compensada con el crecimiento de la demanda esperado por algunos de los Operadores Emergentes. El Sector de las Telecomunicaciones en España está sufriendo actualmente un fenómeno paralelo al de las empresas de la nueva economía. Sin embargo, de la misma forma que sería un craso error considerar que quienes vaticinaron un futuro de una nueva sociedad se equivocaron, sería un craso error el considerar que el sector de las telecomunicaciones no va a remontar el periodo de crisis actual. Una cuestión es considerar que la burbuja financiera y las proyecciones considerados por algunos se hayan difuminado, y otra es suponer que el desarrollo de las tecnologías de la información y de las telecomunicaciones no va a continuar por la senda del crecimiento. Nos encontramos, sin lugar a dudas, en un periodo de ajuste y como todo periodo de ajustes, algunos saldrán fortalecidos y otros sucumbirán a la crisis. Es difícil considerar que el mapa actual de oferentes de Servicios de Telecomunicaciones pueda mantenerse en el futuro. Tengo el convencimiento de que estamos en los umbrales de un proceso de renovación del tejido empresarial de los agentes del Sector de las Telecomunicaciones en nuestro país. La concentración de empresas, bajo cualquier modalidad, parece la fórmula que permite la superación del tamaño crítico necesario para realizar las economías de escala, que garanticen la competitividad de algunos de los Operadores actuales. Esta concentración no encontrará sus límites en las fronteras nacionales, sino que transcenderá a las mismas, y asistiremos a un fenómeno de concentración de tipo transnacional. Los intentos hasta hoy realizados en Europa no han prosperado por motivos estructurales del sector. La participación de los Estados en la mayor parte del Capital de los Operadores Incumbentes, y la existencia de las “golden share” constituyen el principal freno que hasta hoy han impedido los fenómenos de concentración en Europa. Sin embargo, en el Sector Industrial y frente a lo que se ha venido manteniendo en el pasado, el tamaño no es una garantía del éxito, más bien se está demostrando todo lo contrario. Las grandes empresas del Sector Industrial han venido incorporando nuevas tecnologías a su oferta, a través de un proceso de adquisiciones que ahora también ha encontrado un freno por los procesos financieros, en los que la mayor parte de ellos se encuentran inmersos. Por otro lado, la crisis actual está provocando la necesidad de realizar desinversiones y obligando a los grandes conglomerados industriales a focalizar sus actividades en un segmento limitado de la actividad, como mecanismo para poder adquirir una posición de liderazgo en una determinada tecnología. Este fenómeno provocará la aparición de oportunidades y la ruptura de los actuales barreras de entrada en determinados mercados para empresas emergentes, que sean capaces de ofrecer equipos, sistemas y soluciones que brinden ventajas competitivas a los Operadores. Si se cumplen estas previsiones, asistiremos a un fenómeno de concentración en el Sector de los Operadores y a un fenómeno de disgregación en el Sector de las Empresas Industriales. Con independencia de cual sea el futuro, lo que la crisis nos está enseñando es que ya no valen en los negocios, las estrategias tradicionales ni la formulación de planes estratégicos. La gestión diaria de las operaciones debe permitirnos el desarrollo de una estrategia sólida apta para poder competir en este nuevo entorno turbulento. Bit - Nº 130 Sumario Editorial Opinión (I) Opinión (II) A Vuelapluma Aragón Desde Sevilla... T.R. Murcia Noche J.Linares Julio Linares (II) Mª Jesús Prieto Display Display Empresa Gente Bit Entrevista Especial Café Redacción GRETEL (I) GRETEL (II) Perfil ¿Qué es? Rincón Internet Marco Regulador Pulso del Mercado Gale. Operadores Tecn. Sociedad I Portal Ingeniería Tecn. Sociedad II Bit Recomienda N J.L. Adanero Ingeniero de Telecomunicación
30 oct 2015
Artículo BIT
Internet en España: dónde estamos, hacia dónde vamos
Internet en España: dónde estamos, hacia dónde vamos En este artículo se analiza la situación de Internet en España y su posición con respecto a los países de nuestro entorno a partir de los diferentes estudios y trabajos publicados hasta el momento, seguidamente se proyectan estas cifras hacia el futuro modelándolas con la evolución que han seguido los países de la comunidad europea. Finalmente se analizan las barreras que dificultan el desarrollo de la Sociedad de la Información y las medidas y propuestas que pueden acelerar el proceso. Donde estamos En estos momentos si analizamos los datos del Estudio General de Medios (EGM) correspondientes al mes de Abril-Mayo de 2001 encontramos que el 20,3%, 7.079.00, de los españoles mayores de catorce años Son Usuarios de Internet. Si analizamos la evolución en el tiempo vemos que el número de Usuarios de Internet cada vez esta más próximo al de usuarios de Ordenador que en este momento se sitúa en el 33% de la población (11.490.000). Con respecto a la distribución de los usuarios en la geografía española encontramos grandes diferencias entre las comunidades autónomas, Cataluña se sitúa a la cabeza con un índice de penetración del 24,8% en el número de personas que han utilizado Internet en el último mes. Solo cinco comunidades están por encima de la media que se sitúa en el 17,5%: La Rioja, Madrid, País Vasco, Baleares y Comunidad Valenciana. Datos que contrastan con las comunidades donde la Sociedad de la Información tiene un menor desarrollo: Castilla-La Mancha, Galicia y Aragón En este momento esta creciendo el número de mujeres conectadas (37,2%), los adolescentes y el acceso en las clases medias. También aumenta el número de usuarios que pagan de su bolsillo el acceso a la red, el acceso desde los hogares y el uso del correo electrónico entre los usuarios domésticos. El usuario español se conecta a Internet una media de 10 veces por semana, el tiempo medio de una sesión de conexión esta en torno a 34 minutos lo cual significa aproximadamente 6 horas de navegación al mes. En una sesión se visitan una media de 15 sitios y se visualizan unas 40 páginas en cada sesión. El porcentaje de banners que se pulsan es del 0,4% de los que lo visualizan. Con respecto a los sitios españoles controlados por OJD encontramos que el 62,5% de las visitas se centran en portales y buscadores seguido de los diarios electrónicos con un 22,7%. Sin embargo los usuarios pasan más tiempo en las publicaciones electrónicas que en los portales ya que si atendemos al número de páginas visualizadas encontramos que la diferencia es menor. Un 46% de las páginas son de los portales frente a un 31,7% de páginas servidas por los medios electrónicos. Si hablamos de Comercio Electrónico encontramos que en el 2000 se facturo por este concepto unos 34.000 millones de pesetas de los cuales el 53% eran transacciones con origen y destino en España. Si distinguimos entre empresas tradicionales que trasladan su presencia a la red y nuevas empresas (empresas virtuales, .com, etc), encontramos que las primeras han acaparado el 78% de las transacciones frente al 22% que facturaron las empresas de la nueva. Los libros, la informática, el turismo, los deportes, la música-video y la intermediación financiera son por este orden los productos más vendidos. Los sectores que más ha progresado en el año 2000 es el turismo y los productos financieros. Con respecto a las inquietudes de los usuarios los precios (21%), la calidad y velocidad de los accesos (20%), la privacidad de sus datos (19%), la seguridad en las transacciones (13%) y los contenidos (9%) son los temas que les preocupan tal y como se desprende de las quejas recogidas en la Asociación durante el año 2000 Nuestra posición en el Mundo Con respecto a Europa España ocupa el puesto numero 14 tiene por delante a Irlanda que con un 30,4% de personas con acceso nos aventaja en más de diez puntos en índice de penetración y estamos muy lejos de los países nórdicos Suecia, Noruega y Dinamarca que con un 65%, 59,1% y 54% encabezan la clasificación de Países mas desarrollados. Finalmente los indicadores internacionales sitúan a España entre los puestos 21 y 24; muy lejos de los países que ocupan los primeros lugares y lejos también de los que nos preceden: Italia, Corea, Francia o Israel. El español ocupa el sexto lugar en cuanto a contenidos con un 2,5% del total, el Inglés sigue ocupando el 68,3% de los contenidos y le siguen Japonés, Alemán, Chino y Francés. Hacia donde vamos Si analizamos la evolución del crecimiento y la proyectamos en los próximos años teniendo en cuenta como ha sido la evolución en los países de nuestro entorno podemos predecir que el numero de usuarios con conexión a Internet se acercará a los 13 millones a comienzos del 2003 y a los 16 millones a comienzos del año 2004. Se seguirán incorporando más mujeres, niños y personas mayores que son los colectivos menos conectados en este momento y crecerá enormemente el uso de Internet a través de terminales alternativos (televisión, telefono movil, webphone, etc.). El uso que se hace de la red también cambiará acercándonos a los parámetros de los países más desarrollados, el tiempo de cada sesión en la que estamos conectados aumentará hasta alcanzarlos 45 minutos frente a los 34 actuales, el número de horas de conexión al mes se duplicará pasando de 6 a 12, y el numero de veces que nos conectamos a Internet al mes se incrementará ligeramente y el resto de parámetros se mantendrán estables. Las previsiones para el comercio electrónico son bastante espectaculares en cuanto a crecimiento aunque siguen siendo muy poco significativas si comparamos estas cifras con las de la economía real. Las previsiones para el 2001 es que se facturen en España un total de ciento treinta mil millones de pesetas por las transacciones económicas de las cuales apenas un 15% serán transacciones de nuevas empresas, mientras que el resto serán para empresas tradicionales que siguen aumentando su presencia en la red. Por sectores la Banca y el Turismo van a ser los sectores que van a crecer más seguidos de los servicios de asesoría y consultoría a través de la red. A lo largo del 2001 se va a producir un desembarco de las grandes superficies en el panorama del comercio electrónico algo que todavía no ha llegado a España. Este desembarco supondrá que en el 2002 las cifras del e-commerce se dispararán pero los beneficiarios de este crecimiento serán el comercio tradicional y, fundamentalmente, la gran superficie y las grandes empresas. Con respecto a los precios se van a desarrollar tres modelos de negocio: el gratuito (financiado por la publicidad o por la obligación de utilizar un servicio especifico) dirigido al gran público y con una calidad media baja; el pago de una cantidad fija al mes que va a depender del ancho de banda, del horario y de las prestaciones; y, finalmente, el pago por tráfico (cantidad de información). Las tarifas de las comunicaciones móviles deberán de sufrir un descenso importante, si esto no se produce probablemente provocará movilizaciones y contestación de los usuarios. A nivel internacional aquellos países que ya hayan superado el 40% de conectados empezarán a tener un crecimiento mucho más lento mientras que este será exponencial para los países que están por encima del 20%. Las previsiones de crecimiento del comerció electrónico en billones de dólares USA (1b=1000 millones), son según el último informe de Forrester las siguientes: El comercio entre empresas (B2B) será 10 veces más importante que el comercio entre particulares (B2C). Para el año 2004 se espera que el B2B en todo el mundo alcance la cifra de los 6000 billones de dólares americanos , mientras que el B2C solo supondrá 454 billones de dólares. Medidas para potenciar y acelerar nuestra incorporación a la Sociedad de la Información Es evidente que el tamdem información, informática y telecomunicaciones que identificamos bajo las siglas SI es un elemento estratégico para el desarrollo de los países industrializados al igual que en su día lo han sido las infraestructuras y los elementos de transporte terrestre. Las barreras que dificultan la incorporación a la SI las podemos agrupar en los siguientes apartados: infraestructuras, desarrollo de competencia efectiva, formación, información y promoción. Los incentivos para usar la red son diferentes para los conectados y para los que no lo están, para los primeros la baja calidad, la falta de oferta de productos y servicio, la desconfianza en el medio y el precio de las telecomunicaciones son los elementos que dificultan el que se use más Internet. Para los segundos la falta de formación, la desinformación y la barrera económica que supone el adquirir un ordenador son los elementos que más dificultan su incorporación a la SI. Desde la Asociación hemos trasladado al recién creado Ministerio de Ciencia y Tecnología un conjunto de propuestas concretas para mejorar la calidad, los precios, el marco regulatorio, la presencia de la Administración en la red, la creación de infraestructuras, el desarrollo de Internet en la Educación, Incentivar el uso de la red en los particulares y en las empresa y finalmente medidas para promocionar e informar sobre las ventajas que aporta la SI a todos ellos. Creemos que el crear las bases para que exista una competencia real y efectiva y crear un modelo de negocio estable para el sector de las telecomunicaciones es el problema más urgente el cual hay que abordar conjuntamente con otras medidas. Conclusiones La situación de España con respecto a la SI es preocupante ya que existe un distanciamiento importante con respecto a los países de nuestro entorno que podemos cifrar en un retraso de casi dos años. Es responsabilidad de la Administración, las empresas y los usuarios el exigir y trabajar para que se acelere la incorporación de nuestra comunidad a la SI ya que está va ser una pieza clave para el desarrollo industrial pero también para el personal ya que la información, la formación, la cultura, el ocio y los negocios van a pasar necesariamente por Internet. Bibliografía Los datos, tablas y gráficos así como las fuentes de donde se han extraído pueden consultarse y ampliarse en las secciones de Estadística, Estudios y Documentación en: http://www.aui.es Bit - Nº 130 Sumario Editorial Opinión (I) Opinión (II) A Vuelapluma Aragón Desde Sevilla... T.R. Murcia Noche J.Linares Julio Linares (II) Mª Jesús Prieto Display Display Empresa Gente Bit Entrevista Especial Café Redacción GRETEL (I) GRETEL (II) Perfil ¿Qué es? Rincón Internet Marco Regulador Pulso del Mercado Gale. Operadores Tecn. Sociedad I Portal Ingeniería Tecn. Sociedad II Bit Recomienda N Miguel Pérez Subías Ingeniero de Telecomunicaciones (UPM) Consultor especializado en las Tecnologías de la Información. Ha participado y dirigido proyectos de I+D de sistemas, equipos y productos relacionados con la Informática y las Telecomunicaciones. -Edito y promovió la primera revista en España sobre Internet. Participó en la creación de la Asociación que actualmente preside. -Es presidente de los comités organizadores de los Congresos Mundo Internet y ExpoInternet. -Colabora en PC-WEEK. Es asesor de contenidos del Canal Temático Red 2000.
30 oct 2015
Artículo BIT
Redes de acceso inalámbrico: "It’s a must"
Redes de acceso inalámbrico: “It’s a must” Hay una aceptación generalizada en el mundo desarrollado de que éste está evolucionando hacía un nuevo paradigma identificado como Sociedad de la Información. En este nuevo modelo desarrollista, el nuevo marco de relaciones sociales, económicas, y de autodesarrollo personal estará construido sobre la base de la creación, el acceso, el intercambio y el consumo de grandes volúmenes de información multimedia, es decir no sólo de voz, sino también de datos, imágenes y vídeo en tiempo real. El desarrollo de este modelo requiere que los agentes económicos, administrativos y la generalidad de los ciudadanos puedan acceder de forma fácil y económica a redes de banda ancha, capaces de mover eficazmente esos tipos de información. La disponibilidad generalizada de accesos a ese tipo de redes de banda ancha podría llegar a determinar la frontera entre los países más avanzados y el resto. Las redes inalámbricas. Su oportunidad y diferenciación Las redes de acceso inalámbrico (WLL o LMDS) han nacido como una alternativa a las redes físicas terrestres de banda ancha, de fibra óptica o híbridas de fibra y coaxial, y a las tecnologías de suplementación del viejo par de cobre (tecnologías xDSL), ante las limitaciones que estas presentan para responder a las necesidades y demandas de la nueva sociedad. Figura 1. Entorno de aplicación de las tecnologías de acceso Figura 2. Características de los equipos de Estación Base y Cliente El despliegue de las redes físicas terrestres es especialmente caro cuando la densidad de potenciales clientes es media/baja; su tiempo de implantación es generalmente largo, por la necesidad de hacer obra civil; y para poder atender la demanda cuando surja habrá de haberse implantado la red, es decir, haber "enterrado" un gran volumen de activos. Por el contrario, las tecnologías de suplementación del par de cobre son más fáciles de instalar, a medida que aparezca la demanda; menos costosas por usuario; pero están enormemente delimitadas por las condiciones de transmisión del par de cobre (capacidad de transmisión versus distancia), y por el aprovechamiento de esta capacidad, que favorece las tecnologías asimétricas (distintas velocidades de transmisión según el sentido del envío) para alcanzar más distancia. Ante estas circunstancias, es claro que esos tipos de redes no pueden garantizar, por si solas, una oferta generalizada de accesos avanzados de banda ancha. Ante esas limitaciones, las tecnologías de acceso inalámbrico permiten un despliegue rápido y sintonizado con la aparición de la demanda; a un coste más barato que el de las redes terrestres; permiten el desmontaje de los activos si la demanda se retrae; y ofrecen unas capacidades de transmisión, simétricas, y adaptadas a la demanda actual de comunicaciones en banda ancha. (Tabla 1) De este modo, estas tecnologías, no sólo son capaces de atender la demanda de usuarios finales, sino de suplementar a las otras tecnologías de banda ancha allí donde aquellas encuentran sus limitaciones. Por ejemplo, permiten a las redes de fibra óptica extender su oferta de servicios a usuarios dispersos; permiten a los operadores ofrecer sus servicios de banda ancha a los usuarios sobre bucles arrendados; permiten a los operadores acceder de forma ágil y barata a los edificios donde se ubican las centrales telefónicas abiertas a la desagregación del bucle de abonado. Los otros tipos de redes de banda ancha no disponen de una capacidad de provisión de accesos tan versátil. Las redes de fibra pueden proveer capacidad de transmisión a operadores, pero más para la red troncal que para accesos de usuarios a esos terceros operadores; y los accesos de banda ancha sobre par de cobre, compartido o desagregado, están limitados en el tipo de servicios que el operador puede ofrecer a los usuarios. La aplicabilidad de las redes inalámbricas Aparte de esas peculiaridades propias de cada tipo de red, el mundo real se caracteriza por una gran disparidad de necesidades de comunicación, según el usuario final. Las aplicaciones que estos usuarios utilicen en su actividad, y que requieren redes de banda ancha, determinan el mercado objetivo de cada tipo de red. En España existen dos tecnologías de redes inalámbricas, una que utiliza la banda de 26 Ghz y otra la banda de 3,5 Ghz. Las condiciones de propagación de las señales radioeléctricas en esas bandas determinan la aplicabilidad de estas tecnologías. Así, la de 26 Ghz tiene un alcance desde una estación base de 2 a 5 Km, lo que significa que para atender la demanda de una determinada área geográfica hacen falta instalar muchas estaciones base. La de 3,5 Ghz tiene un alcance de 10 a 15 Km, lo que permite atender la demanda en ese mismo área con 3 a 5 veces menos estaciones base. Sin embargo, la tecnología de 26 Ghz es capaz de ofrecer capacidades de transmisión de hasta 8 Mbps, mientras que la de 3,5 Ghz limita su capacidad a los 4 Mbps. Las aplicaciones comúnmente utilizadas por cada tipo de entidad determinan el campo de aplicación óptimo de cada tecnología, y las que más se demandan hoy en día determinan la ventaja actual de la tecnología de 3,5 Ghz para las PYMES y SOHOS altas (Figura 1). TIPO DE RED TIPO DE COSTE DEL REUTILIZACIÓN COSTE POR VERSATILIDAD ANCHO DE DEMOGRAFÍA DESPLIEGUE DE LOS ACTIVOS USUARIO DE LOS BANDA DE LA ÓPTIMA ACCESOS OFERTA BÁSICA CABLE (FIBRA Alta/Media Muy alto No posible Alto Baja 512 Kbps O HIBRIDO) (asimétricos) PAR DE Alta/Media Bajo Posible Muy Bajo Media 256 Kbps COBRE (xDSL) (asimétricos) WLL (LMDS) Media/Baja Bajo Total Bajo Alta 512 Kbps (simétricos) El entorno de desarrollo La política de promoción de la banda ancha y de desarrollo de redes alternativas para soportar sus servicios, ha hecho que en la mayoría de los países se hayan habilitado bandas de frecuencia y dado licencias para el despliegue de redes inalámbricas (Tabla 2). Lamentablemente, la poca orientación de esta política hacía los mercados ha hecho que el entorno regulatorio definido para su implantación no sea el más idóneo para su desarrollo. Así, en muchos países se prohibe el uso de esas redes para complementar la red troncal -unir estaciones base- (no en España), y se le imponen obligaciones de cobertura a los operadores con criterios de superficie o población (propios de servicios móviles) en lugar de según la demanda de comunicaciones potentes y flexibles en banda ancha, que obviamente están en el sector de las empresas, PYMES y grandes. Con posterioridad a la otorgación de licencias, y comprometiendo las perspectivas de futuro, se está promocionando la apertura del bucle de abonado baja condiciones reguladas, que no son de mercado (precios de los servicios orientados a costes, márgenes mínimos), lo que puede desincentivar las inversiones en ese tipo de redes, encorsetar la demanda en una tipología de servicios homogéneos y asimétricos, y coartar la innovación y el desarrollo de nuevas aplicaciones en banda ancha. A este relego de la política de promoción de redes alternativas, se le ha unido el afán recaudatorio de los Gobiernos, en nuestro país creando una "supertasa" sobre el espectro que multiplicó por más de 13 su coste anual (en el caso de las redes inalámbricas, sin justificación posible en supuestas subastas multimillonarias como las de las redes móviles), y que aún bajando su valor se ha decidido que aumente un 5% anual, al margen del desarrollo de los mercados. Incluso se piensa en poner una tasa o impuesto que grave las estaciones, aún cuando estas están en el dominio privado (las redes de cable ocupan el dominio público municipal, lo que pudiera justificar esa medida). A esta penalización que se hace sobre una tecnología de futuro, se le ha unido el actual clima de alarma social sobre el peligro de las radiaciones. Aún cuando todos los expertos (véase el último informe del COIT) coinciden en la inocuidad de las estaciones de las redes inalámbricas, por su baja potencia de emisión (2 W, igual a la del terminal móvil que nos ponemos en el oído o llevamos en el bolsillo) y por emitir con una apertura mínima del haz hacía el suelo (se orientan a cubrir los tejados de otros edificios), no se las ha excluido de la aplicación del Real Decreto sobre radiaciones, convirtiéndolas, injustificadamente, en sospechosas, e imponiendo a los operadores medidas anuales, mimetizaciones, señalizaciones y otras obligaciones que encarecen innecesariamente la implantación y explotación de sus instalaciones. (Figura 2). PAÍS LICENCIAS OTORGADAS Alemania 860 licencias otorgadas por concurso en 3,5 y 26 Ghz, pocas operativas Austria 30 licencias disponibles, sólo 9 vendidas en 3,5 y 25 Ghz.. Próxima venta en 26 Ghz Dinamarca 7 licencias otorgadas en 3,5 Ghz y 26 Ghz. 2 activas actualmente España Otorgadas por concurso 3 en 3,5 Ghz y 3 en 26 Ghz, otorgadas por "lege" 3 a 2 operadores Finlandia 8 licencias otorgadas en 3,5 Ghz, 1 en 10,5 Ghz, 1 en 38 Ghz, 8 en 26 Ghz Francia Concurso fallido, después 2 nacionales en 3,5 y 26 Ghz, 5 regionales Holanda Previsto concurso, anulado por la privatización de KPN Irlanda Otorgadas 4 en banda ancha y 4 en banda estrecha. Previstas en 2,5, 5, y 10 Ghz Noruega Otorgadas 3 en 3,5 Ghz, 7 (5 regionales) en 26 Ghz, 3 en 40 Ghz Reino Unido 42 disponibles en 28 Ghz. 16 vendidas. 1 en 3,5 Ghz, más previstas. 1 experimental en 10 Ghz. USA Decenas de licencias unidireccionales, transformadas en bidireccionales. Los mayores: Sprint, WorldCom y ATT. Nuevas bandas y nuevas subastas en preparación Su realidad y perspectivas de futuro A pesar de estas crecientes dificultades, las empresas que han obtenido una licencia para implantar y explotar estas redes han cumplido sus compromisos de despliegue y están ofreciendo sus servicios a sus clientes. La crisis económica que está afectando al sector de telecomunicaciones, y que ha eliminado prácticamente la posibilidad de financiación externa de las inversiones, ha puesto en especiales dificultades a estas empresas, y muy especialmente a los socios tecnológicos que, como "new comers", esperaban financiar sus inversiones con la flotación en los mercados de capitales. Esta crisis ha expulsado a los socios tecnológicos de estas empresas (Formus, Teligent, UPC, FirstMark, quedando sólo Star 21), pero los socios españoles de las mismas han respondido admirablemente para mantener la solvencia de sus empresas, aportar la financiación propia que la crisis les ha exigido, y potenciar su viabilidad. Esta crisis de financiación ha obligado a la mayoría de ellas a replantear sus estrategias de financiación. Así, muchas han externalizado la parte de obra civil de sus emplazamientos (casetas, mástiles, alimentación, etc.), cambiando inversiones por gastos corrientes, Por ejemplo, Iberbanda (antes FirstMark), Basa, Banda 26. Otras están en proceso de reducir sus costes operativos mediante una fusión, con su empresa matriz o con otra similar, por ejemplo, Banda 26 se ha integrado en Jazztel, y Neo y SkyPoint están ultimado su fusión; como ambas habían hecho su despliegue de red prácticamente en las mismas ciudades, esta fusión no supondrá un aumento de penetración de sus redes, e Iberbanda seguirá liderando el mercado, por su presencia en el doble de ciudades (72) y con más estaciones que la empresa resultante. Y todas ellas están acomodando sus nuevas inversiones a la realidad de la demanda y de los mercados. En esta situación, es predecible que el número de empresas independientes disminuya, que el despliegue de las redes sea más lento y selectivo de lo que era previsible hace un año, y que la oferta de servicios avanzados de banda ancha sobre redes inalámbricas se siga desarrollando, más por la vocación y ambición de esas empresas que por la creación de un entorno regulatorio y promocional favorable. Su futuro parece tan prometedor, que ya en los laboratorios se están probando las siguientes generaciones de productos, que permiten una mejor utilización del espectro (mayor capacidad de transmisión por ancho de banda), un mayor alcance incluso sin requerir visión directa, unas arquitecturas de red más eficaces (en malla en lugar de en estrella), y una mejor gestión del ancho de banda para su compartición entre distintos usuarios. Confiemos en que los Gobiernos vuelvan a pensar en el valor estratégico que supone la creación de redes alternativas de banda ancha, y ayuden a eliminar las actuales barreras a su desarrollo e implantación. Bit - Nº 131 Sumario Editorial Opinión (I) Opinión (II) Opinión (III) T.R. Murcia Aragón A Vuelapluma Cataluña Bit a Bit Gente Bit Display Display Empresa Entrevista Especial Café Redacción GRETEL Portal Ingeniería Perfil ¿Qué es? Tecn. Sociedad I Tecn. Sociedad II Tecn. Sociedad III Rincón Internet Marco Regulador Pulso del Mercado Bit Recomienda N Emilio Lera Director de Proyectos Especiales. Iberbanda
30 oct 2015
Artículo BIT
"La ceremonia de la confusión"
“La ceremonia de la confusión” RESPUESTA AL ARTICULO DE FÉLIX ALVAREZ DE MIRANDA EN LA REVISTA BIT (Nº 130 DE ENERO 2002) En el pasado número de la revista BIT, se incluye un artículo de Félix Alvarez de Miranda que incurre en inexactitudes que pueden llevar a conclusiones alejadas de la realidad. Confunde el uso que realiza el autor de los datos del informe de la CMT, utilizando datos globales del sector para luego centrarse en la telefonía fija. Lo cierto es que el informe citado de la CMT señala que el sector de la telefonía fija ha decrecido durante el año 2000 y ha decrecido sobre todo en lo que corresponde a los servicios de tráfico medido. Por lo tanto, a diferencia de lo señalado, puede afirmarse que en términos de la telefonía fija nos encontramos ante un mercado con fuerte competencia en precios, pero que no ha generado crecimiento. Este dato es muy significativo para entender cabalmente las dificultades que lógicamente estamos encontrando todos los agentes del sector. En todo caso, cualquier comparación debe realizarse de forma homogénea. Así por ejemplo, el caso mencionado de BT se corresponde a un operador cuyo mercado se liberalizó desde más de quince años. No obstante, y recogiendo datos del último informe de la CMT relativo a junio de 2001, la cuota de mercado de Telefónica de España en llamadas interprovinciales es del 81% y del 86% en llamadas provinciales (frente al 83% y 95% mencionados en el artículo). Asimismo, el autor olvida mencionar el fuerte desarrollo de la competencia en el mercado de llamadas metropolitanas, de forma que en sólo seis meses la captación de cuota de mercado por parte de operadores ha sido de más de cinco puntos porcentuales. Ello sin duda ha venido marcado por la preselección del tráfico metropolitano en la que España se encuentra a un primer nivel entre los principales mercados europeos, a pesar de que el proceso de liberalización del sector se inició con un año de retraso respecto a dichos mercados. El autor se pregunta por la escasa participación en el mercado a pesar del elevado ritmo inversor de algunos operadores. A ningún lector de la revista del COIT y AEIT le debería sorprender este hecho, ya que es bien conocido que una de las características de nuestro sector es que se enmarca en un contexto de elevadas necesidades de inversión con períodos de maduración relativamente largos. No obstante, el autor olvida la defensa de los operadores con vocación inversora, para tomar manifiestamente partido por aquellos que han centrado su negocio en el acceso indirecto, que exige escasas inversiones y es inicialmente muy atractivo, pues la diferencia entre el precio que los operadores ofrecen a los clientes finales y el precio (regulado) de la interconexión que han de pagar a Telefónica de España por el uso de su red es la más alta de Europa. Esta diferencia obviamente deberá alinearse con la existente en dichos países, reduciendo así el carácter sumamente atractivo de este negocio. En la defensa de su posiciones no duda el autor en calificar de anticompetitivos los precios de Telefónica de España, así como de imposibles de replicar por la competencia. Amén de reafirmar lo expuesto en el párrafo anterior en relación con el diferencial entre precios a cliente final y precios de interconexión, es bien conocido que Telefónica de España, a diferencia del resto de operadores que gozan de total libertad en su política comercial, debe someter a la aprobación del Regulador los distintos planes de precios que ofrece en el mercado minorista a sus clientes finales; esta aprobación tiene en cuenta los criterios de replicabilidad y suficiencia en materia de costes, por lo que Telefónica de España no tiene en vigor ningún plan de precios (sea o no sean planes de descuentos) que no haya sido analizado y autorizado por los diferentes organismos reguladores (tanto la CMT como los Ministerios de Ciencia y Tecnología y de Economía). Viene a colación en este sentido, mencionar las condiciones en las que Telefónica de España puede desarrollar su oferta comercial, que se enmarcan en uno de los esquemas de “límites de precios” o “price-cap” más agresivos del mundo, con unos índices de reducción anual de precios de los distintos servicios sin precedentes. También es necesario realizar algunas matizaciones sobre la situación de los servicios ADSL. En Septiembre de 1999 comienza la comercialización de dicho servicio por parte de Telefónica de España, con el nombre de GigADSL, y no sólo a sus filiales, como se da a entender en el artículo, si no a todos los operadores con licencia individual o con autorización general tipo C. Operadores que eran libres de fijar sus precios minoristas en el mercado a partir del precio mayorista aprobado por el Regulador para el servicio GigADSL. Durante 2 años, y a diferencia de otros países de nuestro entorno, Telefónica de España estuvo excluida de la oferta minorista de ADSL, siendo exclusivamente proveedor mayorista. La evolución del mercado en este período demuestra que los operadores no han impulsado suficientemente el desarrollo del mismo. En el año 2001 Telefónica de España solicitó participar como minorista en el mercado ADSL, tal y como otros operadores dominantes europeos venían haciendo, proponiendo al Regulador adoptar un precio minorista idéntico al que libremente se había fijado en el mercado hasta ese momento, manteniendo una oferta mayorista que permitiera replicar un servicio minorista competitivo a los operadores autorizados. A partir de ese instante, y gracias a la apuesta decidida de Telefónica de España por este servicio, que sin duda es elemento muy importante para el desarrollo de la Sociedad de la Información y de la banda ancha en España, se produce una enorme dinamización del mercado, con un gran crecimiento en el número de usuarios y una mejora en el índice de participación en el mismo de operadores ajenos al Grupo Telefónica, los cuáles con anterioridad no habían realizado ningún esfuerzo comercial en el ámbito de los servicios ADSL. En lo que respecta al acceso desagregado, no se puede olvidar que este proceso presenta una indudable complejidad y está lleno de dificultades técnicas y operativas. Aproximadamente en la misma fecha que en España comenzó la apertura del bucle de abonado en la modalidad de acceso desagregado, comenzó el proceso en países cercanos como Italia, Reino Unido o Francia, y en ningún caso las cifras un año más tarde demuestran que se haya producido un mayor éxito que en nuestro mercado. Únicamente cabe confirmar la dificultad del proceso de acceso desagregado, a la vez que se pone de manifiesto que las expectativas que existían hace más de un año pueden calificarse de excesivamente optimistas. En este contexto, la Oferta de Bucle de Abonado (OBA) de Telefónica de España, presentada en Diciembre de 2000 y aprobada definitivamente por el Regulador en Enero de 2001, es una muestra del esfuerzo realizado. Puede afirmarse que en este momento, en su conjunto, las condiciones de que disponen los operadores entrantes en España se encuentran entre las más favorables de Europa (por ejemplo, permitiendo la facilidad de alojamiento de equipos de operadores en la misma sala que la que utiliza Telefónica de España para sus propios equipos, precios que en ocasiones no llegan a cubrir los costes de provisión de los múltiples servicios a operadores que intervienen en el proceso, regulación de todas las condiciones de todos y cada uno de los servicios contemplados en la OBA…), con una OBA que desarrolla los procedimientos aplicables de forma exhaustiva sin parangón en ningún otro caso. Asimismo, Telefónica de España viene cumpliendo escrupulosamente los plazos y condiciones que el Regulador viene fijando para los diferentes aspectos de la apertura del bucle. Actualmente están disponibles para la coubicación o alojamiento de equipos de operadores 50 centrales, que ofrecen la posibilidad de alquilar alrededor de 1,5 Millones de bucles a los operadores autorizados. En otras 39 centrales Telefónica de España está realizando los trabajos necesarios, que finalizarán durante el mes de febrero de 2002, alcanzándose entonces la cifra de unos 3.250.000 bucles susceptibles de desagregación por parte de los operadores. Cabe recordar que en enero de 2001 hubo 19 operadores que solicitaron coubicación en 971 centrales. Pues bien, transcurridos doce meses únicamente seis operadores mantiene interés en 116 de ellas. Debe señalarse que Telefónica de España ha comunicado a los operadores la información necesaria para que éstos confirmen su interés en la coubicación de equipos en 851 centrales telefónicas, no habiéndose producido ni una sola petición en la últimas 550 centrales valoradas (¿Cómo se recuperarán los costes derivados de dichos estudios?). A menudo ha sido la falta de una planificación firme de los propios operadores, con desestimientos, cambios, cancelaciones, etc., lo que ha provocado retrasos una vez que Telefónica de España ha hecho entrega de los necesarios proyectos de adecuación de espacios en las centrales. Tampoco puede olvidarse que en nuestro país el Regulador ha optado por regular desde un primer momento la modalidad de acceso indirecto al bucle de abonado (conocida como “bit stream access”), modalidad no contemplada ni sujeta a regulación en el reglamento de la apertura del bucle de la Comisión Europea y que significa una ventaja indudable frente a la situación en otros mercados en los que dicha modalidad está únicamente sujeta al acuerdo comercial entre las partes. En estas condiciones y garantizando un cumplimiento riguroso de los trabajos según el calendario establecido, como viene siendo la norma, sólo será el mayor o menor interés comercial de los operadores lo que pueda limitar el atractivo y consiguiente desarrollo de la oferta de alquiler del bucle, frente a otras opciones como la creación de infraestructuras alternativas, tanto mediante cable o fibra como mediante sistemas de acceso radioeléctrico (LMDS). Bit - Nº 131 Sumario Editorial Opinión (I) Opinión (II) Opinión (III) T.R. Murcia Aragón A Vuelapluma Cataluña Bit a Bit Gente Bit Display Display Empresa Entrevista Especial Café Redacción GRETEL Portal Ingeniería Perfil ¿Qué es? Tecn. Sociedad I Tecn. Sociedad II Tecn. Sociedad III Rincón Internet Marco Regulador Pulso del Mercado Bit Recomienda N Andrés Garrido Martín Gerente de Regulación Técnica de Telefónica de España
30 oct 2015
Artículo BIT
"MOBBING" (Acoso)
"MOBBING" (Acoso) La liebre del Acoso Moral en el Trabajo ha saltado y se ha puesto de moda; corramos detrás de ella, y ahora. No se trata de una plaga sino de un avance social hacia la dignificación laboral, puesto de manifiesto a raíz de numerosos trabajos de sociólogos, psicólogos, psiquiatras y médicos, que data de estudios muy recientes en lo que se refiere a un tratamiento específico del maltrato moral en el trabajo, si bien la bibliografía encontrada guarda mayoritariamente relación con temas que afectan más a la psiquiatría y la sicología clínica. O sea que si bien se habían detectado síntomas neuróticos y morbosos como consecuencia de relaciones laborales impropias, a partir de los años 70, solo ya en los 90 se entra de lleno en el estudio de los matices del "acoso" propiamente dicho. Empezando por los países anglosajones y nórdicos y siguiendo en Francia, para desembocar en España a partir de los libros de Irigoyen (1999 y 2001) y de Piñuel y Zabala (2001). Lo que ha motivado la consideración de la problemática del acoso moral en el trabajo, junto con el estudio de cátedra "Barómetro Cisneros" de la Universidad de Alcalá de Henares (2001), subsiguiente y paralelo a otros estudios de la universidad de Estocolmo (Prof. Heinz Leyman, 1996). En este asunto tan inabarcable, como todo lo relacionado con la mente humana, seguramente se han aventurado conclusiones a partir de muestras parciales y evidentemente escasas y faltas de coherencia. Sin embargo los informes resultantes guardan cierta lógica asimilable con la realidad. "Para ese viaje no se necesitaban alforjas", pues después de tanto estudio acaba por afirmarse lo siguiente: Para un importante número de los trabajadores por cuenta ajena el acoso laboral es una pesada carga; a las víctimas se les pone la carne de gallina con pensar en ir al trabajo; el acoso moral acaba provocando graves problemas anímicos y físicos; se trata de un fenómeno habitual y consentido en el trabajo pese a que con ello se reduce el rendimiento; tanto víctimas como verdugos son una constante típica de la época y de determinados centros de trabajo, que propicia indeseables bajas laborales y una movilidad excesiva...Consecuentemente en España algunos sindicatos están organizando jornadas y seminarios alrededor de los Colegios médicos. A la zaga va la Inspección de Trabajo y todavía más rezagada va esa Judicatura siempre remisa y por detrás de los acontecimientos. Repetimos, es como una moda con toda la apariencia de ser novedosa, como si antes el fenómeno no se hubiera dado y como si las normas de seguridad e higiene y las leyes laborales y sociales promulgadas, al no especificar directamente los casos de acoso moral, no fueran aplicables. Lo que dice muy poco de la eficacia de los laboralistas y del Derecho, pues se enredan en formalismos por demás absurdos y discriminatorios, en vez de descender a lo práctico y al fondo del problema, opinando sistemáticamente al margen de la razón y de la lógica e incluso actuando a veces al margen de la ética y de la propia legislación penal, sin ahorrarse implicaciones personales delictivas tipificables como una mezcla de descarada prevaricación y palpables cohechos. Lamentablemente, como en todas las modas se sigue una tendencia prefijada por los modistos y limitada a unos términos demagógicos que venden una idea aplicable al grueso de la masa laboral. Corriéndose el peligro de solo dejar ver la chistera y nunca la gran variedad de conejos, palomas, pañuelos y floreros que guarda dentro y, sobre todo sin descubrir los trucos e intenciones del prestidigitador, que para la masa siempre serán puro esoterismo. En la literatura y trabajos al respecto se aprecia cierta confusión de ideas casi limitadas a la sexualidad, el feminismo versus machismo, y a presentar una serie de casos que solo apuntan hacia personalidades siniestras en el acosador y simplistas en la víctima. Por otra parte los objetivos se desvían hacia la adopción de mecanismos de autodefensa y también a invitar a la reflexión y a dar consejos conformistas y reparadores, incluso con avisos para evitar el peligro de pasar de acosador a víctima y viceversa De modo que se plantea casi todo lo imaginable salvo un análisis del acoso moral en las facetas de crimen y castigo y del método que esgrimen las empresas y organismos para mantener un estatus fraudulento e intereses creados que constituyen el fondo de la cuestión. Menos mal que se atisba la próxima concepción de un diagnóstico útil para poder abordar el problema y atacarlo de raíz, y que en algunos estamentos jurídicos empiezan a moverse a tenor de insólitas por lo aisladas sentencias donde algún juez se ha "arriesgado" a relacionar la legislación existente con el acoso moral, recuperando una labor lamentablemente tan abandonada como útil de la judicatura como sería la de ir abriendo surcos para la Justicia y dar ideas a sus parientes los juristas; a partir de los condicionantes relativos a la buena fe, dignidad, corrección, etc., incluso responsabilidades penales en que pueda incurrir un superior en las relaciones con sus subordinados laborales y sobre todo cuando se están ya relacionando numerosos casos de enfermedades síquicas y suicidios con el concepto de accidente laboral. Aunque, está visto, no hay ley que permita establecer un orden justo, ya que su aplicación suele depender de multitud de leyes contradictorias, y de las polifacéticas interpretaciones de cada juez o juzgado, y de los diferentes criterios que adoptan los tribunales según se avanza en el nivel de los recursos e instancias forales y, finalmente, normas. Pero este comentario no va contra esos jueces tan remisos -cuando les conviene- ni contra esos inspectores de Trabajo que se van por las ramas encelándose en la aplicación de normas paradójicamente ajenas al fondo de las cuestiones laborales. Actores ambos que parecen comportarse como esos árbitros de fútbol que, por sus insólitos errores, evidencian no haber practicado ese deporte ni en los equipos infantiles de su colegio. Más bien se trata de incidir en algunos matices de un tipo de maltrato moral insuficientemente considerado y que precisamente afecta a los facultativos con mayores responsabilidades empresariales, tales como los ingenieros de las grandes empresas y de la Administración, de cuya situación personalmente puedo dar veraz testimonio. A ese respecto solamente he encontrado, emboscado en la bibliografía sobre el tema, el fenómeno de los whistleblowers, que yo traduciría como chivatos o acusicas. Y empecemos por aclarar que tendenciosamente se tacha de chivato a toda persona débil por que se atreva a devolver las criticas, más que por revelar confidencias a sus superiores jerárquicos en la empresa; actitud incauta y fácilmente censurable, por más que luego el infeliz se arrepienta y cambie de táctica. Es el apellido otorgado a quien haya sido excluido impropiamente de la toma de decisiones y en la participación de beneficios, cuando por despecho trata de oponerse al núcleo duro de la empresa. Es todo el que obre contra los métodos y estrategias de una empresa, o efectúe o simplemente amenace con bloqueos y denuncias internas o externas la corrupción y las violaciones de la ley en la empresa u organismo al que pertenece. Amén, nombre que se da a quien proteste de la mala gestión y el despilfarro de medios o de la incompetencia de los mandos, de la invasión de cargos políticos incompetentes para empleos de nuevo cuño, etc.,....Todas ellas actitudes proclives para darse dentro de las grandes empresas y, sobre todo, en las administraciones públicas, de las que algunas de ellas suelen resultar, quizás por turnos e injustamente , cargadas con las peores tintas. Fenómeno que también puede darse en las empresas de trabajo temporal y en las contratas de asistencia y servicios, dado el excesivo estrés que sus actores conllevan y, a pesar del peligro que corren de despido inmediato que entraña semejantes empresas y pese a la perentoriedad esencial del empleo que este tipo de contratación laboral ofrece. Generalmente nunca se atiende a razones sino que se maltrata a los chivatos, marginándoles, cambiándoles continuamente de puesto, de despacho y de ocupación o encomendándoles varios y "urgentes" trabajos de forma que nunca los puedan concluir satisfactoriamente, o encasillándoles en una tarea irrelevante y más rutinaria e irrealizable que el mítico paño de Pandora. Se llega al insulto verbal y vejaciones tales como la asignación de ocupaciones de mecanógrafo a un ingeniero – no ya labores de operador, lo que se justificaría por la apremiante necesidad, nunca compensada correctamente, de introducir datos todo quisque en los actuales sistemas informáticos- , o simplemente desterrándole indefinidamente al ostracismo, dique seco que se permiten grandes empresas y Administración. Consecuentemente hasta los compañeros más cercanos y con los que se guardaba estrecha amistad se ponen en contra de toda víctima propiciatoria, unas veces por no verse a su vez maltratados, lo cual puede ser indefinidamente sobre todo en la Administración donde, como decíamos, el despido es casi imposible y la desocupación una costumbre irrelevante, e incluso acabar siendo sustitutos en el papel de cabeza de turco, o seguramente para que se les permita seguir desarrollando la "industria" particular que les haya correspondido en el reparto de beneficios del contubernio en que están interesadamente integrados. De suerte que la víctima no cuenta con apoyos y, mientras, el maltratador así consiga adquirir el prestigio personal necesario para acceder al mando en ciertas organizaciones verticales. Desde 1998 existe en el Canadá asociación de funcionarios Federal Accountability Integrity and Resolution Institute y, en los EEUU, el Government Accountability Project que da protección jurídica y coordina con el organismo antifraude Federal False Claim Act, continuador de instituciones medievales sajonas de protección de los denunciantes en el entendimiento que los poderes judiciales y ejecutivos nunca fueron suficientes en las labores de protección. En Madrid se ha creado una Asociación contra el acoso moral en la empresa, al amparo del Colegio de Médicos de Madrid y de algún sindicato mayoritario. Lamentablemente los asociados se dedican casi exclusivamente a lamerse las heridas mediante la psicoterapia de grupo. Ofreciendo una lamentable imagen, confusa intermedia entre víctimas y verdugos, en una actitud pasiva similar a la que muchas veces ofrecen esos parados sin perspectivas de empleo; por lo general rehusan pleitear para reivindicarse y declaran ingenuamente actitudes laborables culpables e inhábiles que merecerían a priori no ya el acoso sino el desprecio y justificarían como mínimo la pérdida de la paciencia de sus superiores. Lo que sin embargo quizás habría de interpretarse como la manifestación subsiguiente a la degradación anímica consecuente al maltrato sufrido Pero podría interpretarse también como una manifestación innata de su personalidad perdedora. Con lo que en cualquier caso perderían crédito en un enfrentamiento reivindicativo de sus derechos universales y el derecho a un trato digno, y ya nunca podría acusarse de perversión a sus maltratadores sino solamente de falta de paciencia los presuntos acosadores siempre podrían justificarse conque la obsolescencia de la competencia y eficacia profesional de sus víctimas, debido a la falta de oportunos reciclajes y a esa disminución de facultades físicas y tienen el derecho de evitar actitudes de crítica y actuaciones destructivas de las estrategias y métodos de la empresa, por parte de los afectados. Pero ello no justificaría de ninguna manera el acoso como método de hacer renunciar a un puesto de trabajo y mucho menos como reivindicación personal de los superiores jerárquicos ni como saneamiento de la masa salarial ni como medio de promocionarse los unos a costa del descrédito y la masacre de los otros. Argumentos sobre todo rechazables si se tiene en cuenta la existencia y la obligación de aplicar métodos de promoción profesional y de mejora de la excelencia y del control de la calidad, como sistemas prioritarios y legalizados, a adoptar para evitar el atraso de conocimientos y las actitudes negativas, incluso la disminución de facultades, de todo tipo de trabajadores. Sistemas que también resultarían ventajosos y adecuados a tenor de las nuevas maneras recomendadas para mejorar los rendimientos en el trabajo y aumentar la productividad y, sobre todo, consecuentes cuando se está planteando la necesidad imperiosa de solucionar los problemas actuariales de las pensiones de jubilación. En conclusión puede decirse que en lo que afecta al chivateo en la gran empresa y en la Administración, ante la dificultad de la prueba y el temor a los testimonios no debería ni ser necesario, por lo general, más requisitos para la demanda que un informe o intervención procedentes de médicos de empresa, inspección de recursos humanos o de trabajo, sindicatos y compañeros insobornables y específicamente protegido su testimonio o, en su caso, bastar con la confrontación oral de víctimas y verdugos, en presencia de un mediador, y con el dictamen o peritación de las estrategias, procedimientos y operaciones industriales y económicas de la empresa, para llegar claramente a la verdad y finalmente sentenciar si se trata de un acoso o bien una simulación o simplemente incapacidad y falta de buena disposición del presunto maltratado . Pudiéndose también llegarse directamente a conclusiones ciertas mediante la adopción de una inversión de la prueba, o sea exigiendo al maltratador que demuestre que realmente no se den precisa y ciertamente las circunstancias denunciadas por el acosado. En lo que respecta a los Colegios profesionales no estaría de más tomarse en consideración esta moda y seguirla tan de cerca como sea posible, secundando o colaborando con las cátedras, asociaciones y sindicatos ya dedicados al tema, mediante una Comisión de Malostratos Morales que analice y arbitre activamente las posiciones de los asociados y colegiados comprometidos o afectados . Empezando por una encuesta abierta a todos los puntos de vista y circunstancias. Analizando prioritariamente la fenomenología caracterizada en los ingenieros de las grandes empresas y de la Administración. Encuesta que sugiero para convocarse desde aquí y en este momento. Bit - Nº 131 Sumario Editorial Opinión (I) Opinión (II) Opinión (III) T.R. Murcia Aragón A Vuelapluma Cataluña Bit a Bit Gente Bit Display Display Empresa Entrevista Especial Café Redacción GRETEL Portal Ingeniería Perfil ¿Qué es? Tecn. Sociedad I Tecn. Sociedad II Tecn. Sociedad III Rincón Internet Marco Regulador Pulso del Mercado Bit Recomienda N Emilio Rivas.
30 oct 2015
Artículo BIT
e-Commerce para la música en la Internet de Banda Ancha
e-Commerce para la música en la Internet de Banda Ancha La asistencia a un concierto en vivo en una sala en Madrid puede costar entre 15 y 25 euros. El cliente tiene derecho a escuchar por ese precio entre 10 a 25 canciones, según la actuación, una sola vez. Esta es una de las ventajas del e-Commerce pero ofrece muchas más y merece la pena estar al día. El modelo del juglar: service rights Es de resaltar que el cliente puede copiar la actuación, grabándola, en mala calidad, si lleva un casete. En el mundo, hay unas 80.000 personas que se consideran músicos full time1. La inmensa mayoría de los artistas cobran un porcentaje de los ingresos, es decir, proporcional al numero de oyentes, según una legislación asociada a la prestación de servicios. Puede tomar la forma de un porcentaje de las consumiciones. Los artistas con “caché”, es decir, los consagrados, puede que cobren una cifra fija, menos los gastos, para las actuaciones masivas en estadios o grandes recintos. La oferta disponible en un determinado momento es pobre: en una gran ciudad, no mas de 100 opciones a escoger en una noche. Es una fórmula que se remonta a los juglares y antes. Escuchar la música es un acto social, en un entorno, la sala de conciertos, que va asociado a la música, y permite una identificación cultural.2 Hay canciones que cubren una función social similar a la de los actuales “tops”, es decir, hay música que conoce todo el mundo: hace casi un siglo, la gente acudía a la zarzuela, los locales de revista, el organillo, y las fiestas patronales, se aprende “la Violetera”, y luego la cantan por los corrales. El superventas: “Asturias patria querida”, canción sine quanon para participar en una excursión. El modelo Gutemberg: copyrights Un CD puede costar alrededor de 15 a 25 euros. El cliente tiene derecho a escuchar, junto con otras personas, por ese precio, entre 10 a 25 canciones grabadas en el CD, infinitas veces. Es de resaltar que el cliente puede copiar el CD, grabándolo en muy buena calidad si el equipo de HiFi tiene casete, o recientemente al PC. El artista cobra un porcentaje de los ingresos, no proporcional al numero de veces, ni al numero de personas (salvo uso en locales públicos), que lo escuchan, sino sólo proporcional al número de copias vendidas del CD, según la legislación asociada al copyright. Como en el caso de las actuaciones en directo, esto tiene excepciones. Hay artistas consagrados que cobran un mínimo fijo muy alto, incluso sobre producciones no hechas: pueden contratar un numero de CDs a producir en un periodo de años, sobre una tarifa fija alta, a la que se añaden bonos. La oferta disponible en un determinado momento es tremendamente rica: en una tienda de una gran ciudad, varios miles de títulos a escoger. Es una fórmula que se remonta a la era Gutemberg, la invención de la imprenta. Con una pequeña perdida del valor añadido social de la escucha en la sala de conciertos, las ventajas de la fórmula (vinilo+CD)-copyright son evidentes. En efecto, en gran parte, la escucha del CD se hace de forma individual, pero como veremos, también se escucha socialmente, a una escala mucho mayor. El mecanismo desfragmentador Hacer este milagro realidad es la labor de las compañías de discos. Se puede estimar que todas juntas, ponen en el mercado mas de varios miles de discos nuevos al año, repartidos en segmentos de mercado y zonas geográficas, hasta llegar, perfectamente clasificados, a las tiendas de discos. Todos los años, salen al mercado unos 31.000 albums en Estados Unidos, y unos 90.000 en todo el mundo3. En todo el mundo, se envian a la venta unos 2.500 millones de copias, a una media de 27.000 copias por titulo4. 5 grandes compañías, llamadas major, acaparan porcentajes superiores al 85% de las copias5. Además de esto, hay miles de pequeños sellos, que se reparten el resto. El mercado español es del orden de 725 millones de euros al año. Da la impresión que el rol de las compañías de discos es de nuevo intermediador, es decir, desintemediando las antiguas salas de conciertos, como un canal de distribución nuevo de la música de autores e interpretes, pero esto no es cierto. Es un mercado en el que ni entran, ni compiten. El factor que está detrás de este negocio millonario es el papel de desfragmentador de la oferta de los artistas, que, como vemos, es un mercado muy fragmentado en todos los aspectos. Y lo hacen rascando un porcentaje pequeño de lo que ganan la poblacion general de artistas, que siguen basando su economía en las actuaciones en vivo. En efecto, una major no empieza a considerar que un CD es un éxito hasta las 200.000 copias. Por debajo, puede que esté debajo de break even en la mayoria de los lanzamientos6. En España, solo 169 discos alcanzaron la categoría de discos de oro (> 50.000 copias), y 215 la de platino (> 100.000 copias)7. En su gran mayoría, es decir, decenas de miles de artistas, aunque publiquen, basan sus ingresos en sus actuaciones casi al 100%. Los ingresos millonarios de los Rolling Stones por venta de CDS son una anécdota en este mercado. Por tanto, el papel intermediador de las discográficas es, estadísticamente, casi nulo8. Una simulación aproximada de un año típico de ventas, resulta en una curva con una forma de tipo exponencial. El 20% de las ventas totales mundiales puede que se alcance alrededor de los primeros 75 titulos en el ranking, y luego la curva se hace extremadamente plana. De lo cual resultan tres conclusiones importantes para el modelo general del negocio de la música en la Internet: 1. Para tener en cuenta los intereses de las discográficas major, basta con cubrir lo que pasa con los primeros 200 títulos en ventas. 2. Para tener en cuenta los intereses del resto de los sellos de alcance mundial y de los artistas con algún ingreso significativo, basta con cubrir lo que pasa con los primeros 300 titulos9. 3. Para ser casi totalmente puristas con los derechos de los interpretes y autores, basta con vigilar lo que pasa con unos 1.000 títulos. Por debajo de estos niveles de audiencia, casi cualquier artista va a decir como uno de los miembros de Meteosat, Ignacio Escolar, a akimusica.com: “Por favor, pirateen mis canciones!”. Es decir, que el valor promocional de su música en la Internet es mucho más importante para ellos que el posible detrimento de ventas que puedan tener. La sala de conciertos mundial Los componentes principales de la formula de desintermediación son todos ellos componentes en los que la acumulación de capital es importante, generando la tendencia a la concentración en unas pocas major. Antes de enumerar estos componentes, hay que entender la nueva fórmula social de escucha de música, la “gran sala mundial de conciertos”, a la que sirve esta máquina. Lo que tiene un valor incalculable socialmente es el fenómeno de los top. En un mundo globalizado como el actual, los top son la música que se puede compartir de forma universal, por ejemplo al conocer gente nueva en un viaje. La música conocida por millones es la que permite buscar identidades en un mundo que también viaja y se comunica por millones. Un estudiante español que viaja a Suecia a un Erasmus puede compartir enseguida a Britney Spears. Además, se organizan otros subtops, por estilos y géneros, que a su vez representan mareas y flujos sociales, un fenómeno de segmentación de la música que va en auge. La máquina está al servicio de esta función social, necesaria, imprescindible, de hacer estrellas, y tiene una serie de componentes que se refuerzan. 1. En primer lugar está el factor de capacidad de apuesta. Las decenas de A&R de una major que pueden apostar por decenas de artistas, y financiar los carisímos estudios de grabación de todos ellos, y por tanto tienen mas probabilidad de acertar con alguno de los top 200. Acertar con los 200 es importante, no hay reparto proporcional. Si estas dentro, ganas dinero, si estas fuera, pierdes. Deben vender muchos millones de copias de muy poquitos discos, los Enrique Iglesias, y al menos un poquito de miles de títulos. 2. En segundo lugar, hay que hacer gastos promocionales caros a los temas que suben audiencia para finalmente colarlos en el basquet. 3. En tercer lugar, hay que alimentar con una logística y un stock inmenso a toda una red de distribución formada por mayoristas y minoristas. Esta red se puede comer entre un 30% y un 40% de las ventas. 4. Finalmente otro factor, que le sale gratis a las discográficas, refuerza por un factor más la tendencia. En España10, por ejemplo, el presupuesto anual de compra de CDS, por persona, es del orden de 15 a 25 euros, el precio de un CD11. Aun diluyendo el efecto en una compra familiar de 4 CDS, esto no da para asignar porcentajes muy detallados de compra según preferencias. Si te gusta algún artista un poco, y otro un poco mas, compras todo, los 15 euros, al que mas te gusta, y nada al que menos, al que, en todo caso, lo escuchas en la radio o copias un casette a un amigo. La malla que cambia las cosas La Internet ha empezado a remover toda esta cadena. Sin embargo, por muy turbulentos que hayan sido los primeros terremotos, el cambio no ha hecho sino comenzar. En realidad, el famoso Napster solo sacaba partido a la posibilidad de la red de sustituir la etapa final de la cadena, la distribución, en teoría una posibilidad de reducir costes, de un 30%, pero en la practica arramblando con la función de A&R, que repetimos, es necesaria, y que no puede suplir la red, de las discográficas. Legal o no legal, para beneficio de todos, el modelo Napster no puede mantenerse. Las discográficas se han defendido echando mano al derecho, al papel, que regula una formula de pago asociada al numero de copias, el Copyright, cuando en la red, a la larga, no hacen falta copias, basta un original en una URL. En cuanto al papel legal, es papel relativamente humedecido, ya que no hay derecho que se sostenga en pie cuando las aguas económicas encuentran cauces más beneficiosos socialmente. El río que lleva dinero da siempre recursos para cambiar legislaciones. Por ello, si el tema la maraña de contratos que regula ahora el mercado enturbia la discusión, podemos visualizar como pueden ser las cosas hipotéticamente discutiendo únicamente modelos de negocio válidos para todas las partes, con independencia de si alguna legislación actual lo entorpece. Las ventajas diferenciales y el enriquecimiento de la música en la red Como hemos visto, la fórmula Gutemberg aportaba beneficios muy importantes para el usuario, sobre la fórmula del juglar. Ya empezamos a saber cuales son los beneficios que puede dar la red. 1. Para empezar, ahora, tenemos unas 100 ofertas de actuaciones en vivo en una ciudad, y quizás 5.000 títulos donde escoger en una tienda, pero cada español se lleva solo uno a casa cada año. La red puede llevar, a casa, de forma inmediata, la oferta de millones de títulos. 2. La posesión de la música es un inconveniente para este objetivo. La formula de compra o inversión debe disminuir su importancia a favor de una de gasto. El método que mejor ilustra esto es pinchar y escuchar, es música en stream, con todos los matices que quepan. 3. En segundo lugar, si el pago no se vincula a una inversión en música, sino a un gasto de la música, la oferta se puede fragmentar en algún tipo de átomos comerciales más pequeños. En realidad, podemos hacer que el usuario matice hasta el infinito donde invertir su dinero. 4. Otros valores añadidos de la red pueden ser las ayudas automatizadas, a encontrar la música adecuada para el momento o el servicio adecuado, en forma de playlists, radio stations, listas de compra, favoritos, selecciones, dedicatorias de San Valentín, etc, con todas las tarifas de servicios “plus” que a alguien se le ocurra inventar, así como la oferta de información contextual, agrupando en un solo servicio la estación de radio, al vendedor asesor de la tienda de CDS, la revista de música, el catálogo musical, etc. 5. Se generan comunidades virtuales músico culturales que convierten la sala de audición mundial en un continuo de salas de audición virtuales más segmentadas. Son comunidades participativas donde hay hueco para interactividad, la participación y el juego: desde mixers on line con las bandas originales de Jennifer López, o loops de Santana, karaokes online, audiochat para coros aficionados sobre playback comercial, etc, etc. Aunque existan previsiones de todo tipo, se empiezan a barajar cifras para ventas a través de la red, sean de CD físicos por compra online, o de servicios de stream o download, para el año 2006, del orden del 25% de la venta actual de música en CD12. Los gastos por la red del usuario de banda ancha, se asocian a un gasto familiar de acceso. Y las cifras aproximadamente cuadran. Una familia de 4 personas tiene un gasto anual en música, del orden de 100 euros. Para música en la red, 25 euros. Por tanto, la fórmula puede ser la siguiente: El gasto familiar al año en música en la red debe estar, en promedio, entre 15 y 25 euros, 2 euros al mes. El cliente tiene derecho a escuchar por este orden de precios, infinitas veces, una oferta de infinitos temas13. Es tan barato, que todo el mundo esta abonado. No hay familia sin teléfono, ni TV, ni radio, ni Internet, ni abono musical. El cliente puede copiar la música, grabándola en el disco duro o en un player de bolsillo. La oferta disponible en un determinado momento es enorme. Es una fórmula que se remonta a la invención del Mosaic, el primer navegador de HTML, que permitió el paradigma de que cada original de información pudiera servir a todos los usuarios de la red. Con las tarifas indicadas arriba, las discográficas venden al menos lo mismo que ahora, o incluso pueden aumentar las ventas por el nuevo atractivo, y los servicios premium con mayores tarificacioens, las sociedades de autor cobran lo mismo o más. Pero esto requiere que otros jugadores grandes han de presionar muy fuerte para ayudar a que se implanten las nuevas reglas del juego, incluso con el objetivo de que las discográficas sobrevivan. Al ritmo en que se están moviendo se corre el riesgo de que el mercado pirata genere una crisis irreversible en el sector. Quien tiene como objetivo claro de que la música online sea un producto de masas son las operadoras de red. ¿Para que comprar banda ancha, si entre otras cosas, no ofrece música? La alianza de la industria de las telecomunicaciones y la del hard y soft, puede añadir una potencia más al proceso de desfragmentación y agregación, pero además, y esto es importante, recuperando en parte la posibilidad de ofrecer productos muy diferenciados. Esto se puede lograr añadiendo mucha riqueza, tanto en contenidos, como en funcionalidad, como en el valor añadido social (comunidades), a la escucha de la música en la red. – Audio, carátulas de los Cds, letras, fotos y biografias de los artistas, videoclips, videoentrevistas, foros, funcionalidades de gestión de la música (librería, playlists), etc – Bonus packs muy flexibles, tracks de regalo, entradas a conciertos online, chat privado con el artista, mensaje dedicado, acceso a videos de ensayo, etc – Graduación por calidad, calidad del audio, de las fotos, de los videos, etc – Valor añadido online, asistencia de expertos musicales, etc. Como circulará la música en la red La tecnología cambia las cosas por si misma. La forma en que va a circular la música en la red va a cambiar también las cosas, y con ello, las reglas del mercado, los precios, los derechos, y el tipo de compañías necesarias. El embudo del ancho de banda El primer factor clave que implica un reposicionamiento es el ancho de banda. Si en el año 2.006, si hay 5 millones de abonados a ADSL en España, el 10% se ponen simultáneamente a escuchar música el domingo por la mañana pinchando una nueva playlist, y un 10% tienen en la playlist, simultáneamente, alguna canción que todavía no está en su disco duro, tenemos 50.000 usuarios que piden simultáneamente un download-stream de un nuevo tema a la red. Si la música es de calidad semi CD, 128 Kbps, están pidiendo, al proveedor del servicio, una capacidad de 6.400 Mbps de ancho de banda, es decir, 41 conexiones T1 a la red. La única manera de manejar este tráfico es que el proveedor del servicio alimente la red con las renovaciones musicales, es decir, solo con la música nueva, y la red la vaya distribuyendo en stocks, almacenadores, caches o servidores de broadcast o multicast cada vez más cercanos al usuario, según la demanda. Se supone que la cabecera de Vigo tendrá un montón de muñeiras y música celta, y el cache de Sevilla, un montón de cante jondo. El propio player del usuario, sea un PC, un set top box, un móvil de tercera generación o un Internet Music Appliance combinado con despertador en el dormitorio, deberá hacer una gestión dinámica de aquello que retiene en la memoria local, porque tiene más demanda, y lo que pide al escalón superior. Para el usuario, la distinción entre stream y download debe desaparecer, es demasiado difícil de manejar. El usuario pide que suene una música y ya está. En todo caso, debe manejar parámetros muy globales, como cuanto quiere destinar del disco duro a almacenar música, y cuanta para pasarla al Walkman. El posicionamiento natural de las operadoras es ofrecer, como un alquiler, estos servicios de red a cualquier proveedor de servicio, con una tarifa igual y abierta a cualquiera, entre otras razones, para satisfacer al Tribunal de la Competencia. Agregar Ofrecer Adaptar la toda la música funcionalidades distribución a sofisticadas y una red de servicios integrados contenidos y BA Discográficas Es difícil que lo Deben hacer acuerdos Tendrían que hagan con la de la de tecnología con desplegar equipos competencia. Es proveedores técnicos por difícil que se todas las grandes unifiquen operadoras Software: Pueden agrupar Es su tecnología y es Tendrían que Microsoft, Real, etc. la oferta de la música estandar mundial desplegar equipos (Guías de Medios técnicos por en todos los player). todas las grandes Pagar licencias operadoras mundiales. Agregador Pueden agrupar la Es fácil: sólo hay que Es su tecnología geográfico oferta de la música adaptar la tecnología de vinculado a (Guías de Medios dos o tres proveedores operadora en Web y en todos los player). Pagar licencias locales. Quién agrega a quién El segundo factor es la agregación en un servicio musical multifuncional. De hecho, lo que el usuario demandaría es una especie de equipo de HiFi en red, una especie de browser musical, que fuera a la vez, player, browser, portal de música, y enciclopedia musical. Algo muy parecido al Windows Media Player o al Real One. Solo que ni el WMP9 ni el RealOne se asocian al pago de una tarifa. Se quedan, y ya es bastante, en ofrecer un sistema de DRM (Digital Rights Management), para uso de terceros. Ni Microsoft, ni Real Networks, han estado en condiciones de agregar los contenidos de todo el mundo para ofrecer un player en el que, pagando 2 euros al mes, haces con toda la música, todo lo que quieres. El factor que exige más esfuerzo es la red, que tiene un carácter geográfico: cada operadora geográfica usa sus propias tecnologías e infraestructuras. Podemos ver las fortalezas de cada candidato a jugar el rol de agregador. (cuadro 1) El escenario más probable para un país es el de dos o tres agregadores de contenidos musicales, que tienen contratadas las redes de ese país, optimizadas para el mercado musical de ese país (entre 3.000 y 5.000 nuevos temas al mes para los mercados más exigentes), para un servicio asociado a un portal_musical_equipo_hifi, y que corre en todas las plataformas. Hacen de buffer entre los modelos de tarifas para usuario y las mil variantes de licencias de los mil caprichos de las mil discográficas. El Modelo Darwin: stocking rights Ya hemos visto como la digitalización de la compra en unidades de 15 euros contribuía a la maquina social de generación de tops. Sin embargo, la atomización de la compra aplana la curva. Ahora bien, como el mercado muestra una segmentación creciente, este efecto puede que sea justo el deseado, si alguien mantiene los otros factores no lineales. En efecto, con esta formula, si se repercute hacia atrás, de forma lineal, el pago proporcional de la música, y no se le añade algo más, las discográficas se duermen. Cualquier cosa que pongan en la red, vende y da ingresos. Se ha muerto el estimulo para generar tops. A la larga, un escenario de música gris, de baja calidad, desconocida, imposible de compartir, sin valor social. No hay “selección natural”. El modelo de distribución de la música en la red parece indicar que el acto de mayor relevancia comercial es el de renovar la música del stock del nivel más bajo. Sin embargo, en costes, es más caro el ancho de banda para bajar una música desde el nivel superior, sea para lanzarla en stream al nivel siguiente, sea para almacenarla, que la amortización de la memoria que consume cuando está en ese nivel. Un tema musical que suene mas de una vez a lo largo de cinco meses en un nivel, ya es rentable tenerlo almacenado en ese nivel. Es decir, hay tráfico, caro en costes, de lo menos exitoso o nuevo, y hay almacenamiento, y ahorro en costes, de lo exitoso. ¿Cuantos son esos temas sobre una población de 5.000 a 10.000 abonados a un cache cabecera final? Nadie lo sabe, pero según algunas estimaciones basadas en el uso de la musica en portales, el orden de magnitud del numero de titulos que se asentarían en nivel final del disco duro de alguna de los terminales del usuario sería del mismo orden que los que las discograficas colocan entre las grandes ventas de mas de 10.000 copias, entre 200 y 500. De alguna manera es similar a la red de distribución actual. Lo caro es la amortización del inventario de música que solo se vende de vez en cuando, porque los éxitos pasan visto y no visto. Aquí la música que solo se vende de vez en cuando genera costes de stream, no de amortización de inventario, pero el efecto es igual. Lo importante es que lo que genera costes es la música que se consume poco. En definitiva, se trata de reintroducir una función tipo escalón, discriminatoria, de rectificación, que, por un lado refleje la nueva estructura de costes, y por otro, mantenga el reto a las discográficas, de forma similar al mercado actual. Una tabla nos puede ayudar a encontrar las similitudes entre procesos de las cadenas comerciales en ambos casos. (cuadro 2) Los nuevos derechos se pueden perfilar alrededor de unas reglas internas de pago desde el agregador, o la cadena de agregadores, hacia atrás, no lineales, parecidas a estas, y que intentan conservar las virtudes del mercado actual. Las reglas básicas serían que el uso de toda la música debe ser transparente para el usuario, que no sabe si le viene por stream o desde el disco duro. Expresado de forma radical, el modelo de negocio se funda en que las discográficas solo ganan dinero por lo que logren meter en el básquet final del disco duro del usuario14. El resto debe ser contemplado básicamente como costes promocionales y de distribución, en todo caso compartidos o rebajados por ingresos complementarios del agregador del portal o del servicio musical. Sobre esta idea principal, se deben trabajar todos los matices necesarios para hacerse cargo de los intereses de los pequeños sellos y de los artistas. Modelo Gutemberg Modelo Darwin Temas que dan beneficios: Temas que dan beneficios: Los temas Los CD top ventas que consiguen instalarse en el terminal final de la cadena Temas que generan coste: Coste de la Temas que generan coste: Tráfico de fondo depreciación en los almacenes de de los stream-download de los temas distribución de los CDs menos menos escuchados vendidos Ingresos compensatorios: Ingresos Ingresos compensatorios: Ingresos de de publicidad en la radio publicidad en los player Apuesta comercial: Gastos Apuesta comercial: Gastos promocionales promocionales (principalmente TV) (en la Internet) Cómo implementarlo De momento, la realidad es que a pesar los desarrollos en software y la codificación de la música, a pesar de la amplia oferta, la proliferación de los portales musicales, las cadenas de radio en la red, etc, el proceso de usar la música en la red es mucho más penoso de lo que debería ser. Los dos factores retardadores son por un lado, la lentitud de las líneas (por lo que no cabe esperar una explosión del mercado hasta un desarrollo de la población always connected), y por otro, y aún más importante, por la fragmentación, casi infinita, de la oferta. Las funcionalidades del usuario deseables serían: – Buscar y clasificar: – Buscar música individualizada (temas concretos), con toda la funcionalidad que le pueda dar el agregador: a traves del portal musical, a traves de las comunidades, de las noticias, por medio de un buscador avanzado, etc. El portal musical debe ser dual, dentro y fuera del player. – Buscar radios, (playlists comerciales o profesionales), algunas de las cuales serán de pago y otras libres, pero no modificables (el copyright es sobre la banda musical) – Buscar playlists, propias, u otras P2P no comerciales, con capacidad para modificarlas, añadir, borrar, cambiar – Escuchar la banda musical, escogiendo calidad de audio, manejando el audio (ecualizar, volumen, etc), o escogiendo extras (videoclip, retransmisión actuación, fotos, etc) – Hacer copias a otros medios (CDs, walkman, etc), que básicamente consiste en conseguir la licencia para hacerlo Y eso es todo. Dependiendo de si es un servicio de abono o un servicio de pay per view o variable, el sistema comprobará, o bien un permiso (un abono), o pondrá en marcha un contador, de forma que se pueda generar la factura. Lo mismo vale decir para las herramientas administrativas que hay que instalar para efectuar los pagos a los proveedores de licencias, según la modalidad. Hay una capa alta de los usuarios que tiene una mayor capacidad de compra. El modelo genérico del ecommerce de la música debería ser un modelo unificado que sirviera para atender de forma homogénea todas estas demandas diferenciadas, aptas par un buen sobreprecio, y a la vez sirviera para atender, con una barrera de entrada muy baja, la demanda, mucho más indiferenciada, del conjunto de los usuarios. Este modelo unificado deberia ser tan fácil de entender cómo precios de uso de funcionalidades del player o acceso a menús, y no tanto como precios de uso a catálogos distintos de música, que es la que debe venir homogéneamente agregada. La función que hace realidad que por 2 euros al mes, el cliente tiene derecho a escuchar, infinitas veces, una oferta de infinitos temas, es el playlist. Es una fórmula de abono que sisgnifica una barrera de entrada mínima, pero que se puede graduar hacia servicios más caros. Puede haber cuotas de abono que dan acceso a librerias más amplias para el conocedor: el aficionado a clásica, el que quiere lo último que se ha pubicado en Londres, etc, de forma que se pague el trabajo de adquisición, catalogación y digitalización de esas bibliotecas más especiales. En esta función, ficheros y ancho de banda corren a cargo del agregador. Como hemos visto, el ancho de banda sirve para atender el ruido de fondo de los temas menos escuchados y el progreso hacia el download de los temas que suben en el éxito. La adquisicion de licencias para hacer copias, parece que se presta a un cobro por uso. Esto es técnicamente posible, como una función separada del download, por el diseño actual del DRM, que separa la encriptación de las licencias que se otorgan al fichero. Un ficheros encriptado lo único solo hará lo que le permitan las licencias. Para los abonados a las playlists, se envian ficheros encriptados, con licencia para sonar, pero no para ser copiados al exterior. Si, una vez en el disco duro, ha de ser copiado, por ejemplo a un CD mediante una grabadora, basta otorgar esa licencia a ese fichero. Es además totalmente coherente con el mercado actual: el usuario obtiene un CD como el de la tienda. Los precios se pueden fijar del mismo orden. Conclusiones – Los conceptos de download o stream son irrelevantes para el modelo de negocio, y chocan con el uso adecuado de la tecnología. Deben usarse los conceptos (funciones) de banda sonora cerrada con valor añadido, playlist y licencia para copias. – Asimismo, introduce el criterio de pago a partir de un umbral de uso, como método para preservar la competitividad de las discográficas. Todas las opiniones son opiniones particulares y no reflejan las de ninguna institución con las que el autor pueda tener relación. Bit - Nº 132 Sumario Editorial Opinión Entrevista A Vuelapluma H. Valencianos Cataluña Bit a Bit Display Display Empresa Gente Bit Especial Café Redacción GRETEL Tecn. Sociedad I Tecn. Sociedad II Portal Ingeniería Perfil ¿Qué es? Rincón Internet Pulso del Mercado Bit Recomienda N Rogelio Segovia [email protected]
30 oct 2015
Artículo BIT
Nuestra Tecnología de Telecomunicación
Nuestra Tecnología de Telecomunicación Con el fin de evitar interpretaciones incorrectas, es conveniente aclarar que el presente artículo no se refiere al estado de los servicios de Telecomunicación, ni a la capacidad de fabricación e instalación de equipos en España, sino a la problemática ya histórica de la creación y desarrollo de Sistemas y Productos de Telecomunicación, para conseguir una tecnología propia. Hay que reconocer los esfuerzos puntuales que se han hecho en el pasado, pero los resultados obtenidos hacen que hasta el momento el peso de la tecnología propia, con respecto a la que viene del exterior, sea insignificante. Primeramente se da una visión realista del estado de nuestra tecnología, como resumen de la experiencia de una serie de años en distintos ámbitos, y seguidamente se indican un conjunto de recomendaciones, que se consideran de emergencia, para mejorar en nuestra posición de autonomía tecnológica. Después de dedicar toda la vida profesional a I+D, en Programas de Empresas multinacionales, Programas de la Comisión Europea y de la Agencia Espacial Europea, y en Programas Nacionales, y ante la imagen desfigurada que se da normalmente sobre este tema, y sin ánimo de que suene una vez más a tópico, sino con el objetivo de conseguir que nuestra Tecnología de Telecomunicación pueda algún día alcanzar un papel relevante, me veo obligado a declarar que nuestro nivel de desarrollo tecnológico en Telecomunicaciones es muy inferior al de otros países de nuestro entorno, y con referencia a un nivel de PIB. Se entiende por tecnología de Telecomunicación básicamente, los Sistemas , los Equipos y los Paquetes de Software asociados, desarrollados en España, y que están siendo utilizados en las Redes Digitales de Comunicaciones, fijas y móviles, en servicio actualmente. Con la explosión de Internet y el gran despliegue de las Comunicaciones Móviles, se ha escrito mucho sobre el protagonismo del sector, pero la realidad es que ha sido a nivel de instalación y puesta en servicio de toda la tecnología que nos ha venido del exterior. Es evidente que para desarrollar y comercializar con éxito Sistemas de tan alta tecnología, y que están evolucionando continuamente para conseguir cada vez más servicios a un precio cada vez más bajo, no existe una cultura en la Empresa, ni en la Universidad, ni en la Administración, que permita conseguir un mínimo protagonismo en este campo tecnológico. Ha sido demostrado durante una generación que no ha sido posible, a pesar de haberse intentado desde distintos frentes, porque no vale con tomar acciones puntuales, sino que es necesario crear esa cultura global de todos los actores implicados, y se deben tener en cuenta todas las fases de un sistema, desde que se concibe hasta su fin de vida. Por otra parte, normalmente no se duda de nuestra capacidad individual, pero lo cierto es que los resultados obtenidos en distintos intentos, donde se ha implicado una actuación conjunta a nivel español, han sido muy negativos. Se ha demostrado incluso que, para un mismo proyecto y objetivo, en el desarrollo de un nuevo Sistema de Comunicaciones, fundamental en las Redes Digitales en servicio actualmente, y partiendo del mismo punto de formación, al cabo de un tiempo la dependencia española para el desarrollo y evolución de dicho Sistema, respecto a otros países participantes, era total y absoluta. Existe un factor fundamental que es la motivación, que aunque en principio, como concepto, es aplicable a cualquier tipo de actividad, aquí tiene una proyección mucho más crítica, de forma que si el desarrollo de un Sistema de Telecomunicación no se toma como algo personal, es muy difícil que se pueda conseguir. Pues bien, no se valora ni la dedicación, ni los resultados, lo único que se valora en nuestro país es estudiar y comprar los productos del exterior, el desarrollo de la tecnología es algo que hacen algunos despistados, y que no les reporta ningún beneficio económico, salvo en algún caso una pequeña satisfacción personal. Entonces hay que preguntarse urgentemente si para Estudiar y Comprar en el exterior, E+C que no I+D, tenemos quizá la mayor tasa de universitarios del mundo, con una formación específica en Ingeniería de Telecomunicación, que muchos países de primera línea no tienen, pero son los protagonistas de los Sistemas de Telecomunicación, fijos y móviles, que hay en servicio actualmente en todo el mundo. Traducido esto a términos económicos, y haciendo uso del tópico nefasto de que “inventen otros”, el suministrador se ahorra todo el esfuerzo de desarrollo tecnológico y el gran riesgo de la inversión que lleva consigo, pero aparte de la creación de empleo que supone para el país y la autonomía tecnológica que permite alcanzar, el nivel de conocimiento de los propios Sistemas y Redes de Telecomunicación, es muy inferior al del país de origen, con el impacto económico que ello tiene en los costes de transferencia, instalación, operación, ”time to market”, explotación y evolución a nuevas Redes de Telecomunicación, evidentemente, aún en términos puramente económicos, el balance es muy negativo. Ello lleva al absurdo de comparar las tarifas de Telecomunicación en España, en base a costes, con otros países con tecnología propia, pero cuál son nuestros costes? si se da el caso de que solamente para transferir un Sistema se gastan más recursos que el país de origen en su desarrollo, aquí, a parte de lo que cueste el producto exterior, en dólares muchas veces, tenemos que dedicar una gran cantidad del esfuerzo a aprender cómo funciona, para poderlo transferir, con la traducción a los costes correspondientes, y sin conseguir nunca el “know-how” para dar el paso siguiente, sino que tendremos lo que quieran los demás y cuando ellos quieran, con el impacto correspondiente en “time to market”. Por otra parte, no se sabe vender en el sector, para el esfuerzo tecnológico que implica el desarrollo de nuevos Sistemas y Redes de Telecomunicación, y la inversión/riesgo en la instalación de redes y servicios con éxito comercial que se requiere; la dinámica de dar cada vez más productos y servicios por menos dinero no se puede mantener, es como trabajar contra uno mismo, y eso no ocurre en ningún sector. Esta política ha hundido muchas industrias de Telecomunicación en el nuevo milenio, y está poniendo en grave riesgo a los Operadores, como estamos viendo diariamente por todos los medios de comunicación. Hay que apuntar también, en este aspecto, que los poderes políticos y económicos que hay detrás del sector está haciendo imposible conseguir el porcentaje de PIB que se ha había previsto hace pocos años. Esta valoración, aplicable al sector a nivel global, se hace una vez más absolutamente crítica en el caso español, por esa falta de autonomía de sistemas y productos, que hace prescindir de nuestra industria en cuanto hay que hacer un ejercicio de reducción de costes, de hecho las industrias españolas multinacionales más tradicionales ya han dejado de fabricar. Como conclusión, no hay más remedio que reconocer que nuestra Tecnología de Telecomunicación tiene, a nivel de Sistemas y sus Equipos derivados, una dependencia casi absoluta del exterior, y que con nuestra cultura actual es imposible reducir esa dependencia. Si queremos de forma definitiva, y no de pura imagen, y si realmente nos preocupa a nivel nacional pasar de meros espectadores, con el objetivo fundamental de estudiar y comprar Sistemas y Equipos del exterior, se debieran tomar urgentemente las acciones siguientes : 1. Fijar unos objetivos tecnológicos, con una estrategia coordinada Empresa/ Universidad / Administración. 2. Crear un organismo del Estado, como un Centro Nacional de Telecomunicación, dedicado al desarrollo y la gestión de las Tecnologías de Telecomunicación 3. Orientar la formación de la Ingeniería de Telecomunicación a la creación y desarrollo de Sistemas y Redes de Telecomunicación, y no solamente a las tecnologías puntuales que lo componen. Por otra parte orientar la formación también a los aspectos económicos de mercado, costes y rentabilidad, a nivel de suministrador y operador. 4. Crear en las Empresas interesadas en nuevos Productos, una cultura de desarrollo de Sistemas, de donde van a derivar los equipos y paquetes de software de una determinada línea tecnológica. 5. Dado nuestro escaso nivel de desarrollo tecnológico actual, y teniendo en cuenta que es una tecnología en continua evolución, se está evolucionando ya hacia la tecnología de “system on a chip”, es fundamental potenciar al máximo la cooperación universitaria y de empresa, con otros países seleccionados, a través de objetivos concretos y acuerdos contractuales. 6. Hay que asignar unos presupuestos Empresa, Universidad y Administración, que permitan realizar los proyectos de I+D , que estratégicamente se hayan fijado, y que deberán ser proporcionados a los objetivos contratados, actualmente se gasta poco y mal gastado. 7. Se requiere hacer un seguimiento , técnico y económico, del desarrollo de Sistemas y Equipos comprometidos, para lo cual se necesita disponer de grupos de expertos, por áreas de desarrollo, con capacidad para la evaluación y orientación de los proyectos. 8. Se requiere crear una cultura específica para la Gestión de Proyectos de Sistemas Telecomunicación, que comprenda todos los aspectos relacionados: Gestión de Proyecto genérica, Dirección Técnica específica de Telecomunicación, Gestión Económica y Contractual de Sistemas y Productos. 9. El Modelo de Negocio actual no es válido globalmente, y mucho menos a nivel nacional, es necesario crear un nuevo modelo que incluya todos los componentes del Sector, desde el principio hasta el final de la vida del Producto y Servicio asociado. 10.Finalmente, crear una motivación suficiente entre los profesionales del sector, de forma que exista el atractivo tecnológico, económico y de valoración personal, proporcionado a los resultados obtenidos. Bit - Nº 133 Sumario Editorial Opinión Entrevista A Vuelapluma H. Valencianos Teleco. R. Murcia Gente Bit Display Display Empresa Especial Café Redacción GRETEL Perfil Pulso del Mercado ¿Qué es? Tecn. Sociedad Rincón Internet Bit Recomienda N Javier de la Plaza Ortega Ing. sup. de Telecomunicación
30 oct 2015
Artículo BIT
La brecha digital. El riesgo de exclusión en la Sociedad de la Información
BIT 134/JULIO-AGOSTO 2002 6 lidad. La Brecha Digital es sin duda uno de los grandes problemas a los que se enfrentan todos los países en este proceso intenso, que nos ha tocado vivir, de transformación de una sociedad industrial a una sociedad de la Información. Aunque el término surgió inicialmente en Estados Unidos a mediados de los noventa, en el Informe anual de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones e Información del Departamento de Comercio, para referirse a la desigualdad entre los que tienen un ordenador y los que no lo tienen, hoy el concepto ha alcanzado una dimensión más amplia, se ha generalizado su uso, y el objetivo de evitar o superar la brecha digital se ha convertido en una de las prioridades de Gobiernos y Organismos Supranacionales en muchos países del mundo. En España, sin embargo, donde el interés por estas cuestiones es más reciente, apenas si se habla de la Brecha y de su significado real. Con esa acepción inicial referida a las desigualdades en el uso del ordenador, se distinguía este tipo de desigualdad de esa brecha más convencional, derivada de las diferencias en ingresos o renta de los ciudadanos, siempre presente en las sociedades industrializadas. El tiempo transcurrido desde entonces, y los cambios y transformaciones que están teniendo lugar en nuestra sociedad con la incorporación de las nuevas tecnologías nos lleva a precisar hoy una definición más adecuada con la realidad actual. Podríamos decir así que hay dos fases en el surgimiento y evoace unas semanas, una persona poco familiarizada con los temas relacionados con Internet y la Sociedad de la Información me preguntaba acerca del significado del término “Brecha Digital”. Se me ocurrió contestarle de una manera simple pero ilustrativa. La Brecha Digital, le decía, no es una herida o corte en el dedo, sino que es más bien una lesión en el cuerpo social. Por ello, y al igual que se hace el diagnóstico en el caso de un daño físico para poder así curarlo, es necesario identificar en este caso el problema, las partes más afectadas del cuerpo social, su gravedad o grado de intensidad, y a partir de ahí las medidas que han de adoptarse para corregir esta lesión. La respuesta es algo metafórica pero refleja claramente la rea- La brecha digital. El riesgo de exclusión en la Sociedad de la Información Recientemente, se ha publicado el último libro de Fernando Ballestero que afronta uno de los puntos claves del desarrollo de la Sociedad de la Información. El autor nos explica la trascendencia para el cuerpo social de no sufrir la separación entre lo digital y lo que no lo es. Hlución de la brecha digital. Una primera, de “brecha” ,con minúscula, que surge como diferencia entre los que tienen y no tienen ordenador, y otra “Brecha”, ya con mayúscula, que define la diferencia que separa a los que se incorporan al uso de las nuevas tecnologías en la sociedad, integrándolas en su actividad laboral y de ocio, y los que no son capaces de hacerlo y van quedando paulatinamente socialmente excluidos. Es evidente que a medida que el uso de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC) se van generalizando (teléfono móvil, ordenador, uso de internet,…) hay grupos o colectivos sociales, como son los mayores, los desempleados de una cierta edad, jóvenes con fracaso escolar, exreclusos, inmigrantes ilegales, etc…, que al no estar familiarizados con el uso de éstas, tienen escasísimas posibilidades de encontrar un empleo quedando poco a poco marginados de la sociedad. No se trata sólo de disponer o no de un ordenador y un acceso a internet. La clave está en saber utilizarlo y en la capacidad del usuario de comprender la información que puede encontrarse en la red y convertirla en conocimiento. En definitiva, el problema de la Brecha Digital no sólo tiene que ver con dotación de ordenadores e infraestructuras y conexiones a un precio asequible. Tiene que ver también con un nivel de formación en el manejo de estas nuevas herramientas y una educación para que los ciudadanos tengan la mente abierta al uso de las nuevas tecnologías y puedan aprovecharse de ellas. Pero junto a esta dimensión puramente nacional o doméstica del problema, existe también una dimensión internacional de éste, pudiendo hablarse de la “Brecha Digital” que separa aquellos países integrados en esta nueva sociedad de la información que se va configurando, de aquellos otros que van quedando cada vez más atrasados y rezagados. Basta comparar Finlandia con Tanzania, por ejemplo. Más aún, esta Brecha tiende a agravarse de modo dramático ya que los países que van quedando atrasados se ven envueltos en un círculo vicioso que hace que la situación se agrave cada vez más. El interés de los inversores es cada vez menor ya que es bajo el número de usuarios. El panorama es delicado ya que no parece que pueda solucionarse por si solo. A nivel internacional, es claro que no. En el ámbito nacional, si bien es cierto que cada vez son más los ciudadanos que se van incorporando al uso de las TIC, también lo es que cada vez es mayor el número de personas que van quedando marginadas y que van sumándose a ese “cuarto mundo” compuesto por las zonas más atrasadas y empobrecidas del planeta, y por los barrios y enclaves marginales de las grandes ciudades donde se aglomeran personas que la propia sociedad considera no valiosas o útiles. Esta es una realidad patente hoy en nuestras sociedades y de ahí que estemos ante uno de los grandes retos a los que hay que enfrentarse. Para ello, y como apuntábamos al principio, es preciso identificar en qué ámbitos el problema es más intenso para poder adoptar las medidas adecuadas. Dentro de este análisis, un aspecto particularmente importante es la medición del fenómeno. Es sencillo conocer cómo se encuentra un país, una región, o un barrio, en términos de desarrollo económico ya que son muchos los indicadores que pueden utilizarse y que nos permiten comparaciones internacionales. El PIB, la renta per cápita, el número de camas hospitalarias, de teléfonos, televisiones, alumnos de educación superior, etc. nos reflejan el nivel económico. Sin embargo, resulta más complicado definir qué indicadores podemos utilizar para analizar el grado de desarrollo de la Sociedad de la Información, y no digamos, por tanto, de la dimensión de la Brecha Digital. En relación con este tema, la Fundación Auna está trabajando, a partir de un pequeño modelo de medición, en la identificación del problema en nuestro país. En definitiva, si queremos que las ventajas de esta Sociedad de la Información lleguen a todos los ciudadanos es necesario que Gobiernos, Instituciones sin ánimo de lucro, empresas y ciudadanos colaboremos en esta tarea de superar la Brecha Digital. Está en juego el futuro y en particular, la estabilidad social y el nivel de bienestar en los próximos años. BIT 134/JULIO-AGOSTO 2002 7 1 Fernando Ballestero Director General. Fundación Auna
30 oct 2015