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TIC y cooperación al desarrollo
TIC y cooperación al desarrollo En nuestro anterior Café de Redacción, nos sentamos a charlar sobre cómo las telecomunicaciones pueden mejorar la vida de los que más lo necesitan. Entonces nos centramos en cómo la tecnología puede mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad. No podemos evitar asomarnos hoy a un mundo, que llamamos global, pero en el que todavía son protagonistas las grandes desigualdades. La comunicación no es un lujo, es una necesidad básica y un escalón fundamental para el desarrollo de los pueblos. Además, las aportaciones de la tecnología y las telecomunicaciones maximizan el rendimiento de los proyectos de cooperación sanitarios, alimentarios o educativos. Las TIC se han convertido en las nuevas protagonistas de la cooperación al desarrollo. Cuatro representantes de esta cooperación tecnológica se reúnen en este coloquio sobre desarrollo y TIC: José María Arraiza, Presidente de la ONG Energía sin Fronteras (ESF), Miguel Ángel Pantoja, Presidente de la ONG Ingeniería Sin Fronteras y Acción para el Desarrollo (ISF ApD), Blanca González, Jefa de Servicio de organismos internacionales SETSI y Bárbara Fuertes, Jefa de Área de organismos internacionales de la SETSI. Con ellos nos acercamos a este nuevo mundo de posibilidades que se abre en el arduo trabajo de la lucha contra el subdesarrollo. De izda. a dcha.: José Manuel Huidobro, Miguel Ángel Pantoja, Bárbara Fuertes, Blanca González, y José María Arraiza. La iniciativa pública, por medio de proyectos oficiales de cooperación, y la privada, por medio de las ONG, tratan de paliar la situación de miseria que aqueja a la mayor parte de la humanidad. ¿Cómo veis la situación actual y qué papel juegan las TIC en este contexto? Miguel Ángel Pantoja. La opinión pública no tiene dificultad para asociar cooperación al desarrollo con educación o con sanidad, pero no es tan evidente relacionarla con la tecnología en general y las diversas ingenierías. Se suele pensar que si en un lugar faltan los servicios básicos de agua, alimentación o vivienda, las telecomunicaciones son un lujo, pero es importante recordar lo que ocurría en España no hace tanto tiempo, cuando en algunas localidades había sólo un teléfono que se compartía, y el salto cualitativo que se ha producido respecto a la situación actual. Las telecomunicaciones tienen un papel muy relevante en la cooperación y, en general, todas las ingenierías. La educación y la sanidad necesitan una infraestructura de construcción, de energía, de agua potable y saneamiento, de transportes y de comunicaciones. Además las telecomunicaciones también apoyan la gobernabilidad, conectan agentes sociales y abren todo un mundo de posibilidades. José María Arraiza. Nuestra organización surge con el objetivo de trabajar en el mundo de la cooperación para aportar los conocimientos técnicos de los voluntarios que en aquel momento fundamos la organización, porque entendimos que es intolerable que hoy en día podamos hablar de 1.600 millones de personas que no tienen acceso a la energía, cuando todos nosotros sabemos la importancia que ha tenido para el bienestar y el desarrollo de los pueblos. En los últimos meses, he tenido la oportunidad de darme cuenta de que tan importante como la electricidad son las telecomunicaciones. Hace seis meses estuve visitando un proyecto para suministro de electricidad a 48 comunidades en el Amazonas, y en el último momento se nos ocurrió que además de suministrar electricidad, debíamos darles la oportunidad de que se comunicasen por radio. Cuando volví me di cuenta del proceso de transformación que había tenido lugar. Creo que es necesario hacer énfasis en la importancia de las TIC en el desarrollo de los pueblos más pobres y más atrasados. La oportunidad de integrarse en el mundo moderno, que proporcionan las TIC, forma una parte esencial en la lucha contra la pobreza y por alcanzar el desarrollo y bienestar. Bárbara Fuertes. En la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones, desde el área internacional, estamos muy orientados a este aspecto del desarrollo. Nosotros nos hemos dado cuenta de que elementos como la brecha digital son un problema tanto en el ámbito interno de los países, como en los países en vías de desarrollo, donde el problema se agrava, entre otras cosas, porque carecen de la infraestructura necesaria para conectar a las personas. Pero es que además en estos países faltan los conocimientos y la información necesaria. Se requiere una labor de cooperación muy importante, tanto para la ayuda en el establecimiento de infraestructuras que permitan conectar a estas sociedades, como en la formación para la utilización de esas infraestructuras. Blanca González. En nuestro área, somos los responsables dentro de la UIT de representar a España en el sector de desarrollo, donde tenemos una participación muy activa en las principales Conferencias, en el Grupo Asesor de Desarrollo de las Telecomunicaciones y en las Comisiones de estudio. ¿Cómo colaboran las ONG con los distintos gobiernos? ¿Cómo estamos en relación al compromiso del Gobierno de dedicar el 0,7% del PIB a programas de ayuda al desarrollo? Miguel Ángel Pantoja. En diciembre de 2007 todos los grupos en el Congreso firmaron un pacto de Estado contra la pobreza, en el que se sientan unas bases mínimas de la política de cooperación. Uno de los compromisos que se adquirieron es el de alcanzar ese volumen del 0,7% en cooperación en el horizonte del 2012. El montante de ayuda al desarrollo en España para el 2008 ya estaba en el 0,5% del PIB. Es de esperar que se alcance el 0,7% en los próximos años. España es el país cuya Bárbara Fuertes “Se requiere una labor de cooperación muy importante, tanto para la ayuda en el establecimiento de infraestructura que permitan conectar a estas sociedades, como en la formación para la utilización de esas infraestructuras” ayuda oficial al desarrollo más ha crecido dentro de la OCDE en los últimos años. Y no sólo desde el punto de vista cuantitativo, sino también cualitativo. La cooperación entre ONG y gobiernos existe, es evidente. Si hablamos del principal agente, el Ministerio de Asuntos Exteriores, la partida de cofinanciación de proyectos y programas de ONG, no siendo la más importante, está cobrando gran peso. La parte mayor sigue siendo la que ejecuta y decide directamente la Administración, ya sea en cooperación bilateral o en aportación a fondos multilaterales de la UE o de la ONU. En este sentido, una parte de nuestro papel es traer al debate público estos asuntos y tratar de influir sobre las políticas públicas en este ámbito. José María Arraiza. A mí me gustaría transmitir una sensación optimista del funcionamiento de la cooperación española. Existe un trabajo muy profesional desarrollado no sólo por la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), sino también por las CCAA y Ayuntamientos, que sacan periódicamente convocatorias de proyectos de cooperación que son resueltas con una profesionalidad enorme. Salvo algunos casos de algunas ONG que han hecho perder credibilidad a nuestra labor, mi testimonio es de un funcionamiento magnífico en los criterios de selección de los proyectos, en la formulación de los mismos, en la justicia y la determinación de cuáles son los proyectos elegidos. Bárbara Fuertes. Cada actor en la cooperación al desarrollo tiene su papel. Las AAPP tienen un papel muy importante, porque tienen una capacidad muy grande de financiación, pero las empresas, muchas veces con el fin de adquirir un sector de negocio, hacen también grandes aportaciones. Y la labor de las ONG es, por supuesto, fundamental, porque su vinculación directa con la población beneficiaria es mucho mayor. El contacto con la sociedad beneficiaria y con sus problemas les da una posición esencial, de la que luego nos beneficiamos todos aquellos que estamos implicados en la cooperación. Blanca González. Actualmente en la UIT sólo pueden participar los Estados miembros y miembros del sector, pero a raíz de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información, que tuvo lugar en 2005, se ha creado un grupo del Consejo, que examina la incorporación de las ONG directamente en las actividades de la UIT. España participa en este grupo de forma activa. ¿Hacia qué países se dirigen las ayudas principalmente? Miguel Ángel Pantoja. Las prioridades geográficas de la AECI están muy relacionadas con América Latina y el Norte de África y últimamente la parte de África Occidental. Históricamente ha habido menos cooperación con Asia. Existen muchas zonas en nuestro planeta donde la población está dispersa, las condiciones físicas son difíciles y es poco probable que a corto plazo se desplieguen las redes de infraestructura que necesitamos, ya sean viarias, de suministro de energía o de telecomunicaciones. En esas zonas es donde las TIC desarrollan todo su potencial. Nuestra primera experiencia fue en Perú, con el programa Enlace Hispanoamericano de Salud, en el que se visualiza el potencial que las TIC tienen para apoyar los sistemas sanitarios. En este proyecto se dotó de equipos de telecomunicaciones a postas médicas en poblados en el departamento de Alto Amazonas. El personal sanitario había recibido formación a través del correo electrónico, podía hacer consultas para mejorar la asistencia sanitaria, informar sobre la rotura de stocks, coordinar transportes, dar información epidemiológica y, con el servicio de voz, también hacer consultas sobre casos graves o transportes urgentes. Sólo en términos de litros de gasoil ahorrados por la mejor coordinación de los transportes, el sistema se había pagado en el primer año de funcionamiento. También actuamos en Colombia y en Cuba con extensiones de este programa. Y en Mozambique vamos a replicar la red de apoyo a puestos de salud. Tenemos también actuaciones en Benin, con una experiencia de creación de un Centro de Acceso a Internet comunitario. bit José María Arraiza “Habría que promover un proceso de convergencia de las tareas que desarrolla el mundo empresarial en materia de RSC, con las tareas que desarrollan el resto de agentes implicados en la lucha contra la pobreza” En el caso concreto de las ONG, ¿podríais contarnos cómo se definen y financian vuestras organizaciones? Miguel Ángel Pantoja. ISF ApD es una Asociación con unos 1.200 socios y 325 voluntarios. Estamos implantados en Escuelas Técnicas y en empresas de componente tecnológica. Cerca del 80% venimos del mundo de la ingeniería pero, como nos gusta decir, para estar preocupado por la tecnología no hace falta ser ingeniero. Nuestro principal recurso son las cuotas de nuestros socios. La financiación de las actividades se basa en convocatorias de subvenciones de cofinanciación de las AAPP, tanto españolas, como internacionales. También tenemos financiación de origen privado, que proviene de Colegios de Ingenieros y de empresas o asociaciones empresariales y profesionales. Las empresas están convirtiéndose en un actor importante en la cooperación al desarrollo, de la mano de un concepto del que se habla mucho y no se concreta siempre tanto: la Responsabilidad Social Corporativa. También trabajamos también en España, haciendo una labor de sensibilización y de difusión del problema del subdesarrollo y de las soluciones que ofrecemos desde el campo de la tecnología y nos concentramos de manera especial en la Universidad. José María Arraiza. Nosotros, dentro de las formas jurídicas en que puede constituirse una ONG, elegimos la Fundación. Tenemos un patronato en que está representado el mundo empresarial energético español. Pero nuestra fuerza básica son nuestros voluntarios. Tenemos 120 voluntarios que aportan 16.000 horas de trabajo personal al año. Ha tocado Miguel Ángel un tema importante: en la lucha contra la pobreza empieza a surgir el convencimiento de que no se tendrá éxito, si no se da un acceso ordenado al mundo empresarial. Se han desarrollado mucho los departamentos de RSC de las empresas, pero detectamos que una responsabilidad social del mundo empresarial es la lucha contra la pobreza y entendemos que esta lucha no está estructurada. Habría que promover un proceso de convergencia de las tareas que desarrolla el mundo empresarial en materia de RSC, con las tareas que desarrollan el resto de agentes implicados en la lucha contra la pobreza. Queremos promover esa convergencia a través de lo que se está llamando partenariado público-privado para el desarrollo. Blanca González. A mí me gustaría añadir que en la UIT se potencia bastante la convergencia entre los miembros de los sectores y los Estados miembros en el sector del desarrollo. Hay una sinergia sorprendente. Pero sí es un ámbito muy exclusivo de las telecomunicaciones y la SI. También quería comentar, que en la UIT hay una base de datos de expertos, donde los expertos españoles son muy solicitados, sobre todo para los proyectos de la UIT en países de habla hispana, que están reflejados en el Plan Operacional Cuatrienal en el que España participa de forma activa. Y hablando de proyectos concretos. La SETSI, está colaborando en el proyecto de la UIT llamado “Conectar África” ¿En qué consiste y quiénes están involucrados? Bárbara Fuertes. Es la primera vez que la SETSI se involucra de forma directa con proyectos de cooperación a gran escala o de carácter internacional. Conectar África es la primera fase del gran proyecto que se desarrolla en cuatro fases, una por año: África, Asia, Mundo Árabe y América. El programa Conectar África es uno de los ejemplos claros de sinergias entre ONG, sector empresarial y AAPP. Se convocó una Gran Cumbre en Kigali, con más de mil asistentes del sector público, del sector privado y del no gubernamental, y se llegó a un compromiso de destinar, a distintos proyectos para el desarrollo, 55 millones de dólares. En colaboración con el MAE, la SETSI aportó un millón de euros al proyecto y, junto con la UIT, hemos concretado esa colaboración en tres proyectos. El primero es un centro de excelencia para países de habla española y portuguesa en África. Se trata de una red de centros donde se van a impartir cursos de formación para expertos tanto en portugués como en español. Este es el primero de los proyectos y el más ambicioso. El segundo se trata de unas becas de postgrado en materia de Telecobit Café de Redacción Miguel Ángel Pantoja “España es el país cuya ayuda oficial al desarrollo más ha crecido dentro de la OCDE en los últimos años. Y no sólo desde el punto de vista cuantitativo, sino también cualitativo” municaciones y SI. Estas becas se convocan todos los años por la UIT y cuentan con patrocinio tanto del sector privado como del público. Hemos destinado unos 200.000 euros para la financiación de 30 becas para el 2009 y 2010. El último de los proyectos, que está en fase de diseño, es la creación de Centros de Entrenamiento o Capacitación de Internet. Son centros colectivos para conectar zonas rurales, ciudades, o áreas de ciudades africanas que todavía no tienen las infraestructuras necesarias para tener acceso a Internet. A la hora de poner en marcha un proyecto de este tipo ¿Qué dificultades se encuentra uno trabajando en estos países?¿Colaboran las autoridades locales? José María Arraiza. Yo más que las dificultades destacaría el retorno que uno tiene cuando hace estos proyectos. Está claro que percibimos las dificultades, pero comparándolas con el crecimiento personal que tiene cualquier voluntario, las dificultades no son importantes. La clave de que este trabajo sea posible es el concepto de contraparte local. Hablamos de las ONG españolas, pero realmente por justicia, deberíamos hablar de las ONG locales, que son el elemento clave para llevar a cabo una tarea de desarrollo. Te permiten el acceso a la comunidad y garantizan la sostenibilidad posterior del proyecto. Destacaría la necesidad de tener una contraparte local que sea garante de que estás haciendo las cosas que realmente desea la comunidad y que, además, garantice la sostenibilidad del proyecto. Miguel Ángel Pantoja. La gente de allí muchas veces es perfectamente consciente de los problemas y conocen incluso las soluciones. Lo que tienen es un problema financiero. Mi experiencia es que en muchos casos las contrapartes son tan capaces de resolver las cuestiones como nuestras propias organizaciones. También habría que mencionar a las AAPP de esos países. No hay que olvidar que hablamos de servicios públicos. En el mundo hay 1.600 millones de personas sin acceso a fuentes de energía, 1.000 millones sin abastecimiento de agua, más de 2.000 millones sin saneamiento básico y por lo menos 1.000 millones de personas sin acceso a una red viaria digna de ese nombre. Por eso también se trata de fortalecer a las Administraciones y a las estructuras de gobierno y de ligazón social que hay en esos países. José María Arraiza. Existe un mito que hay que desmontar: la colaboración con los gobiernos es importantísima en cooperación. Nuestro principal proyecto ahora mismo, es el desarrollo de una legislación que extienda el uso del servicio de la electricidad a todos los ciudadanos en Guatemala. Eso lo hacemos en estrechísima colaboración, lógicamente, con el Gobierno. Entendemos que, contra lo que a veces se oye, esta colaboración es imprescindible y, además, muy enriquecedora y gratificante. Hay que pensar que los más interesados en la lucha contra la pobreza son los gobiernos de los países pobres. Hay que desmontar la idea de que la cooperación va ligada a gobiernos corruptos. Lo que funciona es la colaboración con los gobiernos, con las instituciones, con la sociedad y con las organizaciones locales, quitándonos esos prejuicios. En la ejecución de estos proyectos ¿Qué oportunidades tienen las empresas españolas?¿Se cuenta con empresas españolas, o locales? Miguel Ángel Pantoja. La ejecución de los proyectos, siempre que hay posibilidad, se deja en manos de las contrapartes. Hoy por hoy, en nuestros proyectos, las empresas españolas no tienen entrada y no es sencillo que la tengan en el futuro, por la naturaleza de los propios proyectos. Se trata de que la ejecución sea lo más local posible para que la experiencia y el conocimiento queden en manos locales. También hay empresas que empiezan a tener proyectos de voluntariado corporativo, con una parte del esfuerzo puesta por el trabajador y otra puesta por la empresa. No obstante, las ONG cuantitativamente no somos ni mucho menos la mayor parte del sistema de cooperación. El día que los fondos de la UE o la ONU aborbit bit “En la UIT hay una base de datos de expertos, donde los expertos españoles son muy solicitados, sobre todo para los proyectos de la UIT en países de habla hispana,” Blanca González den proyectos como acabar con la falta de agua potable, por ejemplo, en Tanzania, la ejecución de esos proyectos no la vamos a hacer las ONG, por falta de capacidad. Ese tipo de proyectos se van a licitar y se están licitando ya internacionalmente a empresas, en muchos casos en colaboración con ONG. José María Arraiza. En nuestro caso, la prioridad es que las condiciones económicas sean las más eficientes. Por ejemplo, ahora estamos trabajando en Togo, donde es difícil encontrar los suministros, y tenemos que organizar las importaciones desde España. Pero nosotros somos una organización tan pequeña, que es difícil hablar de intereses comerciales. Mi opinión es que en las zonas lo más importante es conseguir el desarrollo microempresarial, y eso es a lo que nosotros aspiramos. Blanca González. En la UIT las empresas tienen cabida como miembros del sector de desarrollo o asociados, de manera que tienen una ventaja a la hora de participar en los proyectos que se desarrollan. Por último, ¿cómo hacéis la captación de socios y voluntarios? Miguel Ángel Pantoja. En el caso de ISF ApD, contar con una base social amplia es crucial para nuestra actividad. Tratamos de ser muy eficientes en el uso de los recursos que destinamos a captación de socios y administración. Y además tratamos de basar la captación de socios en la transparencia y en la credibilidad como organización, que es nuestro único capital: nuestros socios y voluntarios, y la confianza que podemos acreditar ante los demás. Estamos participando en la guía de transparencia de la Fundación Lealtad y en todas las ocasiones hemos cumplido los criterios. Esta Fundación ofrece a las ONG la posibilidad de ser auditadas contra un código de transparencia y buenas prácticas de gobierno, con la única condición de que los resultados sean públicos en todo caso. Esta es nuestra tarjeta de presentación al público en general y al público más cercano a nuestras propuestas. José María Arraiza. Nuestro modelo es diferente porque no tenemos socios, sólo captamos voluntarios, y esta captación la hacemos con reuniones con las personas que han conocido nuestra actividad y que quieren incorporarse a nuestra organización. A aquellas personas que se acercan a ESF con la intención de ser voluntarios, les buscamos el puesto de trabajo donde se sientan más útiles. La captación no es un elemento difícil, la dificultad viene al estructurar su trabajo de una forma ordenada en un mundo virtual. Tenemos la responsabilidad de sacar el fruto máximo y la máxima satisfacción de los voluntarios. Si no existieran las TIC, esta coordinación sería imposible, porque permiten el trabajo colaborativo de cientos de personas que literalmente no se ven.
30 oct 2015
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Emprendedores en Internet
Emprendedores en Internet Con ocasión del interesante curso de verano de la UPM sobre “La convergencia en las TIC” que se celebró a principios de julio, organizado conjuntamente por la UPM y ASIMELEC, reunimos a cuatro de sus ponentes y al director del curso, Jorge Pérez, para abordar el futuro de Internet, en el ámbito empresarial, de la mano de los propios emprendedores. Antonio Fumero, de WinWin Consultores, Pedro J. Canut de Coloriuris, Jaime Estévez de Agoranews y Esteban Días de Tyven, nos hablan en esta charla del futuro de los negocios en Internet, de las dificultades y los retos de los emprendedores en este campo, del funcionamiento del propio sector y de las novedades que nos deparará el futuro. Mientras Facebook alcanza los doscientos cincuenta millones de usuarios, las calles de Second Life están desiertas. ¿Alguien conoce el secreto del éxito?. De izda. a dcha.: José Manuel Huidobro, Jaime Estévez (www.agoranews.es), Pedro J. Canut (www.coloriuris.net), Antonio Fumero (www.winwinconsultores.com), Jorge Pérez (Universidad Politécnica de Madrid) y Esteban Díaz (www.tyven.com) Hace ya tiempo que explotó la burbuja “.com”. ¿Cuáles son las lecciones aprendidas y qué cosas no se deben repetir? Antonio Fumero. En aquel momento había una cierta abundancia de recursos, había gente proponiendo ideas de negocio en Internet, que en aquella época eran novedosas, pero lo que hizo explotar la burbuja no fue el emprendedor sino el negocio financiero asociado. Lo que provocó la burbuja fueron las expectativas que se crearon en el ámbito financiero. Hubo muchos emprendedores con muy buenas ideas, con intención de negocio, de crear valor y contratar personas y, en definitiva, crear tejido empresarial en España y en el mundo. Por eso la principal lección aprendida es que no se puede especular con la simple exuberancia de recursos. No obstante, todo lo que ha ido floreciendo después de 2004 o 2005 ha sido sobre el terreno abonado por aquellas compañías. Tener YouTube hoy es fruto, en parte, de las expectativas de un montón de gente que nos precedió. ¿Era la única forma de llegar a esta situación? No lo sé, pero sí sé que una gran parte de la culpa de que estemos aquí ahora, la tiene toda esa gente que arriesgó y perdió en aquel momento porque querían generar algo de valor. Jorge Pérez. De hecho, ahora que vemos la crisis del sistema financiero a mí me resulta muy natural hacer una analogía, porque a este sector le parece como algo ya vivido. Jaime Estévez. Viví muy de cerca el estallido de la burbuja “.com”. A España llegó en los años 2001 y 2002, aunque en Estados Unidos había explotado ya en el 2000. Internet tuvo un sano ritmo de crecimiento en todo momento durante aquellos años. El fenómeno especulativo relacionado con las salidas a bolsa o la oportunidad de enriquecimiento rápido entorno a los negocios “.com”, fue lo que hizo estallar una crisis de expectativas. En definitiva la crisis la produjo el afán de enriquecimiento en muy breve periodo de tiempo. De hecho las “.com” sólidas, bien planteadas y con buenos fundamentos que nacieron en esos momentos, hoy son líderes. Google nació en el año 2000, Idealista, en España, nació en el año 2001, y ambos son casos de empresas bien dimensionadas y bien planteadas, sin afán de enriquecimiento rápido, que supieron aguantar pérdidas moderadas durante tres y hasta cuatro años, para obtener rentabilidad a largo plazo. Tango Google, como Idealista son líderes en sus respectivos sectores. Por tanto, la principal lección aprendida es que si el objetivo es el enriquecimiento rápido, posiblemente fracases. Si el proyecto es a largo plazo y bien fundamentado funcionará. Esteban Díaz. Mi experiencia en aquellos años de crisis de las “.com” fue que trabajaba en una empresa que había crecido muy rápidamente, pase de tener un millón y medio de libras en papel, a tener cero. Estaba en una teleco con mucha carga de creación de software, un operador de nuevo cuño. Generalmente lo que se fue al traste eran los negocios que son muy diferentes a los que hay hoy en día, los negocios en los que tenías un alto grado de apalancamiento. Mi empresa había alcanzado esas dimensiones en año y medio. Por eso creo que lo que aprendimos es que no se puede seguir haciendo los negocios como se hacían en aquella época, con unas inversiones brutales, sino que es necesario modelar empresas más centradas en la ejecución y en el equipo. Pedro Canut. En aquella época funcionó el fenómeno Vaporware1. Ahora, después de algunos años vuelve a surgir, con matices. Parece que no hemos aprendido mucho, porque empezamos a reproducir aquellos esquemas que se daban en el año 2000. Es una lástima, porque de repente a ese afán financiero, meramente especulativo que minaba Internet en 2000 y 2001, parece que empieza a aparecer otra vez y empezamos a ver empresas de Vaporware, vendiendo cosas que parece increíble que convenzan a Esteban Díaz “Lo que aprendimos de la explosión de la burbuja ‘.com’ es que es necesario modelar empresas más centradas en la ejecución y en el equipo” nadie. Se venden proyectos sobre un power point, y en algunos casos ideas que ya están desarrolladas y funcionando. Algunos hemos aprendido de los errores, pero todavía hay algunos, que quizás no vivieron aquella época, y están reproduciendo esquemas de especulación, y ahí hay un riesgo, aunque más controlado que en aquella época. Antonio Fumero. Hay gente que habla de “burbuja 2.0”, situando en los mismos términos que aquella, esta de hoy en día. Ahora hay mucha gente que está fracasando todos los días con proyectos del “2.0”, aunque el golpe tiene una dimensión menor. Hay que tener en cuenta que a principios de siglo empresarios que, por ejemplo, enterraban fibra por el mundo, con una grandísima inversión, se iban abajo. Si se hunde un negocio de ese tipo, el descalabro financiero es tremendo. Pero que se hunda un empresario que monta una web para vender ropa de moda para mascotas queda en una anécdota, en comparación. Esteban Díaz. De hecho muchos de esos negocios fallidos, aunque caigan, generan conocimiento. El concepto americano del “fracaso” como algo de lo que se aprende, es difícil de trasladar aquí. Allí es más fácil volverte a levantar, aquí siempre queda un estigma social. En cambio este es un sector en que hasta los fracasos son útiles para descartar caminos equivocados. ¿Qué característica debe tener un emprendedor en Internet?¿Es más fácil o más difícil emprender en el mundo de Internet que en otras áreas? ¿En este momento de crisis puede haber alguna ventaja para los emprendedores en Internet? Esteban Díaz/Pedro Canut. Pueden darse ambas cosas. Por un lado es un momento de indefinición en que pueden surgir proyectos que salgan adelante, pero también hay un caldo de cultivo para especuladores. Tras la crisis en la construcción puede haber mucho dinero que tenga que colocarse en otros negocios. Jaime Estévez. Sobre si es más fácil ser emprendedor dentro o fuera de Internet, yo diferenciaría entre sectores maduros en declive y sectores jóvenes en crecimiento. Emprender nuevos negocios en un sector que está creciendo, siempre es más fácil, porque en sectores maduros ya hay grandes empresas posicionadas con muy poco margen para que los pequeños puedan posicionarse. Por tanto, la cuestión es Internet en la medida que forma parte de los sectores que están creciendo y que generan nuevas oportunidades cada día. Antonio Fumero. Yo diría que es más fácil emprender con Internet que sin Internet. Hay que tener en cuenta que la red, que es algo que forma parte de nuestra vida cotidiana en todos los ámbitos. Hoy tenemos que asumir que no tenemos más remedio que emprender, vivir, aprender, etc. con Internet. Ya ni siquiera se trata de que haya un sector de Internet, como se conocía tradicionalmente. Hablando en términos económicos sigue existiendo dentro del hipersector, un sector de Internet, con una serie de industrias que dan unos servicios específicos para el desarrollo de esa parte de la sociedad, pero tenemos que aceptar que Internet es parte de todos los ámbitos, con lo cual, emprender con Internet o sin Internet, ya no se va a plantear más, ya no es una opción. Jorge Pérez. ¿Eso significa que entonces hay menos riesgo? Siempre sectores en crecimiento han ido aparejados a negocios con más riesgos, mientras que sectores más establecidos tenían riesgos menores. Incluso se trataba de manera distinta en cuanto a su financiación. ¿En Internet ha disminuido el riesgo en esta segunda ola? Esteban Díaz. Yo creo que el riesgo se ha distribuido. Es más fácil arrancar tu negocio, lo que ocurre es que luego tienes una incertidumbre más a largo plazo. Se te ocurre una idea, consigues el equipo, la empiezas a ejecutar, y la barrera de entrada para el siguiente, que es tu bit Antonio Fumero “Hoy tenemos que asumir que no tenemos más remedio que emprender, vivir, aprender, etc. con Internet. No hacerlo ya no es una opción” competidor, es muy baja. Yo no tengo claro que el riesgo aumente, creo que se ha distribuido. Pedro Canut. Realmente los que si aprendieron de la burbuja del 2000 fueron los bancos. Ahora hay menos riesgos, Internet es más segura, hay propuestas más serias y gente más preparada. Hay gente a la que le gusta trabajar en esto y no sólo especular. Además hay más usuarios de Internet. Pero en contra, los bancos tienen más miedo del que tenían en el año 2000. Hay muy poca implicación de los bancos y de las cajas en estos asuntos. Cuando apuestan es casi sobre seguro. ¿Os referís entonces a que lo más difícil es mantenerse? Pedro Canut. Vivimos en la Sociedad del conocimiento, y es el conocimiento el que nos diferencia de otros sectores. Pero el conocimiento es frágil. En una conversación entre amigos puedes dar las pautas de tu modelo de negocio en tres palabras. Teniendo esa idea, disponer de los medios para ponerla en marcha es sencillo. Antonio Fumero. Efectivamente, hablamos de la Sociedad de la Información y del Conocimiento, pero seguimos teniendo un tejido industrial antiguo, y se sigue funcionando en parámetros industriales. El emprendedor tiene que trabajar en ese entorno y si tu negocio es puro conocimiento, o intensivo en conocimiento, tienes bastante complicado aquilatar ese modelo de negocio que tienes en la cabeza a unas herramientas y conocimientos que te permiten articularlo que son puramente industriales. Esteban Díaz. Es imposible controlar que no te roben las ideas. Lo más importante cuando montas una empresa tecnológica del tipo de la que he montado yo, es cómo ejecutas las cosas y el equipo que reúnes. Lo más importante de Tyven Systems es el equipo. Eso también es una consecuencia bastante interesante de cómo funciona las empresas tecnológicas en la web 2.0. Hay que quitar valor a la infraestructura, porque la infraestructura no cuesta nada, y enfatizar el valor de las personas. Puedes robarme mi idea, pero a ver si la ejecutas como lo hace mi equipo. Hay mucho espacio para la innovación en todos los sitios y muchos de los desarrollos que se hacen tienen que encontrar su localización. Eso se ve, por ejemplo, con las redes sociales. Facebook triunfa en algunos países, Tuenti triunfa en España, Orkut en Latinoamérica y, sobre todo, en Brasil… Jorge Pérez. En otros sectores de crecimiento, de riesgo, su modelo de innovación está organizado para que la patente o la protección de la idea sea un elemento básico y esté muy regulado. ¿En ese sector eso sirve para algo? Esteban Díaz. Nosotros lo estuvimos considerando, pero cuesta dinero y tiempo patentar las cosas y el sistema es demasiado riguroso y rígido. Pedro Canut. Hay que tener en cuenta que la herramienta básica para nuestros negocios es el software. El software en Europa y en España está sujeto a normas de propiedad intelectual. No estamos en el caso de los Estados Unidos que pueden patentar cualquier línea de código, aquí esto se traduce en propiedad intelectual, ¿es bueno registrarla?, pues quizás, pero a efectos prácticos no sirve para nada. Esteban Díaz. Yo he trabajado catorce años en software y hemos visto casos de empresas muy importantes que denunciaban estos asuntos, invirtiendo muchísimo dinero y todas las demandas se perdían. Al final se reduce a un asunto de marketing. Grandes empresas tienen números importantes de patentes al año, y así se da esa imagen de innovación, aunque a efectos prácticos patentar no sirva para nada en el sector del software sobre todo. ¿la Ley de protección de datos o la Ley de protección de derechos de autor limita a la idea? Jaime Estévez. Los medios suelen intentar proteger el contenido. Yo quiero que cuando más se propabit bit “Vivimos en la Sociedad del Conocimiento, y es el conocimiento el que nos diferencia de otros sectores. Pero el conocimiento es frágil” Pedro Canut gue mi contenido mejor. Mis videos están ahora mismo presentes en diarios digitales, en blogs, en webs… El 90% de mis videos se ven fuera de mi sitio web y eso a mí me interesa. Yo me he inspirado en el modelo que, por ejemplo, utiliza Youtube. Entiendo que la esencia del nuevo paradigma es compartir y cuanto más se comparte, más se difunde, no sólo las ideas, sino también los contenidos, la imagen de marca y también la influencia. Al final, cuando en breve ponga en marcha los ingresos por publicidad, voy a ser audiencias que no he tenido que trabajarme yo desde mi sitio web, sino que vienen del conjunto de mi comunidad y los principales contribuidores de esas audiencias, participaran en los ingresos generados gracias a esa publicidad en los videos. Yo tengo el primer sitio periodístico en español que hace esto y mi negocio está creciendo por ahí. El modelo tradicional de los medios está cambiando y creo que será en esta dirección. Ser emprendedor en Internet, ¿es más fácil ahora con las tecnologías actuales de lo que era hace diez años? ¿Cómo influye a la hora de constituir equipos de trabajo? Esteban Díaz. Es más barato y más fácil, porque hay más estandarización. Uno de los grandes problemas que teníamos antes eran los sistemas propietarios. Yo trabajaba en una empresa en que todo era propietario, y claro, no podías plantearte el buscar un negocio para competir contra ellos. Pedro Canut. Aquí volvemos al concepto de sociedad intensiva en conocimiento. Ahora buscar talento, buscar conocimiento en todo el mundo es muchísimo más sencillo. El conocimiento y el talento es muchísimo más accesible. Lo difícil es retenerlo y muchísimo más difícil ponerlo en valor. Esteban Díaz. Tengo una anécdota a este respecto. Tenemos un proyecto específico y los recursos para hacer el proyecto, pero hay una parte del proyecto que es muy específica que está relacionada con temas de video en casa. Buscamos en Internet, en foros, a una persona que hubiera hecho unas extensiones para los drivers en PHP, que se podían integrar en nuestro entorno y contactamos con él, que estaba en Rusia. Hablamos a través de mensajería instantánea, consultamos referencias de él a través de Internet, y se establece una relación de confianza. No hay fronteras. En este proyecto, en particular, probablemente nos suponga un ahorro de veinte mil o treinta mil euros. No es un proyecto grande, pero estamos hablando de un ahorro interesante. Pedro Canut. Pero esto no sólo pasa con ingenieros informáticos. Nuestro negocio, por ejemplo, es de servicios jurídicos. Gracias a la ayuda de Internet, hoy tenemos juristas en todo el mundo. Es algo parecida a lo que ocurre en telemedicina, en que un doctor puede revisar los datos de un paciente en otro país. En nuestro caso lo que necesitamos son juristas que conozcan muy bien el derecho de cada país, que además conozcan Internet y sean usuarios de las herramientas de Internet, para comprender como interactúa la informática con el derecho. Pedro Canut. Sales a buscar gente y te encuentras con unos pocos candidatos que se conocen en todo el mundo. El número de expertos es muy limitado. Quiero decir que lo que nosotros necesitamos, en el caso de un jurista no se enseña en la facultad de derecho, pero es que en el caso de un informático, tampoco. ¿La legislación española apoya? ¿Qué habría que cambiar en ese sentido para favorecer que surjan nuevos emprendedores? Pedro Canut. Siendo políticamente correcto, afirmaríamos que un nuevo paradigma necesita un nuevo derecho, pero eso es falso. Europa lleva años con una política legislativa que es más que suficiente para regular todo tipo de situaciones, a excepción del derecho penal. Así como el derecho civil o mercantil nos permite acudir a la legislación y actuar, el derecho penal, por su propia naturaleza, entiende que si no hay un delito Café de Redacción Jaime Estévez “La esencia del nuevo paradigma es compartir y cuanto más se comparte, más se difunden, no sólo las ideas, sino también los contenidos, la imagen de marca y la influencia” tipificado no podemos penalizarlo. Todo lo que ocurre en Internet, a excepción de los delitos informáticos, puede resolverse con las herramientas jurídicas que tenemos desde hace veinte siglos. Es más, en Europa estamos más preparados que en Estados Unidos para resolver estos conflictos. En el año 2000 un proyecto como el que tenemos en Coloriuris sería imposible, porque era imposible que la gente accediera a un contrato con firma electrónica, por ejemplo, pero la normativa ya lo contemplaba. El derecho en este caso ha llegado antes que internet, en lo único en lo que vamos detrás es en derecho penal y es lógico. ¿Pero la legislación impone dificultades a la hora de emprender? Pedro Canut. A mí me duele mucho ver como nuestros políticos a veces ponen la alfombra roja a determinadas empresas de fuera de España, o de fuera de Europa, y no se da cuenta que esas empresas que vienen desde fuera, lo hacen con una excepción de impuestos y con unas obligaciones mínimas en materia de derechos civiles, en comparación con las nuestras. Para competir con Google, por ejemplo, la empresa española debería invertir diez veces lo que Google invirtió por hacer lo mismo. Aquí las empresas de Internet están sometidas al mismo régimen fiscal que cualquier otra empresa. No hay ningún incentivo de fiscalidad para las empresas que operan en Internet, con lo cual, la desventaja competitiva que tenemos en materia fiscal con las empresas de Estados Unidos, es abismal. Jaime Estévez. Desde mi experiencia te diría que en el ámbito estatal no existe ni una sola norma orientada a favorecer a los emprendedores. Se nos trata absolutamente con los mismos criterios que a cualquier otra empresa por grande que sea. El problema es que trabas que superan las empresas grandes, a los emprendedores nos pueden resultar insalvables. No existe ningún tipo de medida específica que favorezca la actividad de los emprendedores. Además si quisieran poner una medida que favoreciera tanto a los grandes como a los pequeños, pero que para los pequeños fuera crítica, sería favorecer el pago rápido de las Administraciones Públicas. Que esté prohibido pagar a noventa, a ciento veinte, o a ciento cincuenta días, y que, en caso de que se pague en estos plazos, se exija una multa de importante cuantía. Antonio Fumero. El problema de las ayudas que se articulan es que no están acompañadas del cambio en la mecánica del instrumento. El instrumento sigue estando pensado, diseñado y desarrollado, por una estructura industrial e industrialista y funciona con esos plazos, eso no va acompasado con las exigencias competitivas del mercado. Jorge Pérez. Me gustaría sacar en el coloquio el tema de las multitudes inteligentes. Yo observo a los grandes y se ve que últimamente ponen en marcha instrumentos para que cosas que antes se hacían desde su laboratorio de I+D, sean desarrolladas por sus propios usuarios. Se está creando un nuevo modelo de innovación, de generación de valor bastante innovador en cuanto a procedimiento. ¿Lo veis como una amenaza? Esteban Díaz. A mí me parece bien, porque al final da lugar a que muchas ideas se pongan en práctica. La idea no es tan importante, porque hay millones de ideas, el problema es saber qué idea te van a comprar, cual va a ser aceptada. El que Google, Nokia o Apple, vayan educando al consumidor para que se posicionen a mi me es útil. Lo único que provoca esto, y yo que estoy orientado a procesos lo he vivido, es que nunca sabes con este sistema cuándo se da por concluido un proyecto. Yo he hecho proyectos que iban a durar tres meses y luego se prolongan siete meses. Si no estás seguro de lo que va a pasar con el proyecto, porque crees que puede enriquecerse es mejor sacarlo en versión beta. ¿Cuál es vuestra opinión sobre los debates surgidos en la red sobre canon y derechos de autor? Jaime Estévez. Los medios de comunicación han visto como sus audiencias tradicionales cada vez les dedican menos tiempo y menos atención. Están desesperados viendo como la gente pasa más tiempo en Facebook, Youtube o Tuenti que en cualquier otro medio de comunicación, cuando hace cinco años la gente pasaba la mayor parte de su tiempo de consumo de medios delante del televisor, con la radio puesta, leyendo revistas, leyendo el periódico… Ese tiempo de consumo de medios está cambiando. Los medios tradicionales están desesperados porque observan cómo se les ha escabullido esa audiencia entre los dedos. Nuevos sectores han pulsado las teclas adecuadas para tener la preferencia de la gente. Pedro Canut. Mucho de lo que se llama inteligencia colectiva o de contenidos generados por usuarios, detrás de las cuales hay modelos de negocio de lo más tradicionales, están alimentados por esa tendencia que es la conversión de ese tiempo de consumo en un consumo productivo. La interactividad va a generbit bit ar producción implícita y eso va a tener un impacto clarísimo en los contenidos. Todo ese tiempo de consumo, que se está transformando en tiempo de interacción productiva es una tendencia consolidada, muy clara. Y parece que nadie comprende todavía el modelo de negocio. Creative Commons2 para mí es un proyecto muy relevante, importantísimo en la historia reciente de la red, un proyecto que ha querido dar a conocer al mundo que es posible liberar un mecanismo técnico, jurídico y tecnológico que permita a las personas que crean contenido, que somos todos, gestionar como se consume ese contenido. ¿Hacia dónde creéis que va a evolucionar Internet en los próximos años? ¿Qué novedades vamos a ver? Y a este respecto: ¿Qué significa web 3.0? Jaime Estévez. Pensemos en el proceso que ha atravesado la televisión: blanco y negro, UHF, llegada de las privadas, la TDT, alta definición… Ahora estamos viviendo otra revolución y parece que no nos es evidente. El teléfono móvil es lo más paradigmático en cuanto a integración absoluta de la tecnología con la “vida real”. Con Internet debe suceder eso, porque se ha convertido en otra parte de la vida real. El día en el que no hablemos de Internet como si nos asomáramos a un mundo distinto, ese día habremos llegado a integrar Internet en nuestra vida. Jaime Estévez. En un estudio recientemente publicado por Intel, se indica que en el año 2012, el 93% del consumo de la web va a ser audiovisual. Sobre esa tendencia yo baso mi trabajo y la orientación de mi empresa. Yo insistiría en la parte de audiovisual profesional, porque ahora vivimos un momento en que hay mucho video generado por el usuario, pero poco video profesional a disposición en Internet. Digamos que se potenciará un contenido audiovisual de alta calidad. Antonio Fumero. El contenido audiovisual en Internet crecerá sin duda. El hecho de que crezca el volumen de contenidos en audiovisual no sólo es una tendencia estructural, es que además este cambio va a provocar cambios en la dinámica de consumo, en la dinámica de producción, en toda la red. Lo más relevante es que seguimos evolucionando y cada vez más rápido en la aprensión de esta tecnología, socialmente hablando, y en cómo se integra en todos los ámbitos. En unos años tendremos una población mucho más educada en general, mucho más preparada para informarse con ese tipo de contenido. Esto, que parece una manera muy natural de interactuar, en nuestra educación no lo es, ni creo que todavía lo sea para nuestros hijos, que siguen siendo de la cultura de leer y escribir. En cuanto empiece a cambiar de forma sustancial ese tipo de educación, el cambio no va a ser exponencial, sino mayor aún. No podemos ni imaginar la rapidez con la que va a cambiar la dinámica a la que estamos acostumbrados en la red. El cambio sustancial y cualitativo lo va a dar la dinámica social de las personas en la red, y todo esto evidentemente, en movilidad. 1 Vaporware es un término peyorativo utilizado para denominar al software o hardware anunciado por un desarrollador mucho antes de realizar el desarrollo, pero que después no llega a emerger, ni a tener un ciclo de desarrollo más o menos estable 2 Creative Commons es una organización no gubernamental sin ánimo de lucro que desarrolla planes para ayudar a reducir las barreras legales de la creatividad, por medio de nueva legislación y nuevas tecnologías. Fue fundada por Lawrence Lessig, profesor de derecho en la Universidad de Stanford y especialista en ciberderecho, que la presidió hasta marzo de 2008. Creative Commons (en español: «bienes comunes creativos») es también el nombre dado a las licencias desarrolladas por esta organización.
30 oct 2015
Artículo BIT
El voto electrónico en el ámbito del derecho público
El voto electrónico en el ámbito del derecho público Ha llovido ya desde la puesta en marcha de las primeras iniciativas en los sesenta que ponían las tecnologías al servicio de los procesos electorales. No obstante, y pese a las evidentes ventajas, no termina de generalizarse en el ámbito privado, aunque empieza a haber experiencias muy interesantes, y encuentra partidarios y detractores para su implementación en la esfera pública. Las últimas citas electorales, y en concreto la más reciente al Parlamento Europeo, han sido un ejemplo del éxito de la aplicación de las TIC al proceso, pero la aplicación en la esfera pública de sistemas de voto electrónico que contemplen el voto telemático o la urna electrónica todavía se observan en un horizonte más lejano. Cara a la posibilidad de implantar estos sistemas de votación en nuestro Colegio, hemos reunido a destacados expertos en la materia para que nos aclaren los conceptos tecnológicos, jurídicos, sociológicos y políticos que giran en torno al voto electrónico, entendiendo éste en su sentido más ambicioso. Reunimos para ello alrededor de la mesa de BIT a expertos en la materia que, desde los diferentes puntos de vista implicados en la puesta en marcha del voto electrónico, nos dan su visión sobre sus ventajas y las barreras a superar para su puesta en marcha. Intervienen en el debate Pedro Colmenares y Luis Felipe Paradela (Subdirector General de Política Interior y Procesos Electorales y Asesor de la Dirección General de Política Interior del Ministerio del Interior, respectivamente), Ignacio Alamillo (Director de Innovación de Logalty), Carlos Jiménez (Presidente de Secuware) y Javier Viejo (Responsable de Desarrollo de Negocio y Procesos electorales de INDRA). De izda. a dcha.: Luis Felipe Paradela, Pedro Colmenares, Ignacio Alamillo, Carlos Jiménez, Francisco Mellado, Javier Viejo y Amaia Pesqueira Sorprende en un mundo en que la tecnología va a marchas cada vez más aceleradas, que el voto electrónico no acabe de despegar, en el ámbito del derecho público. ¿Cuáles pensáis que son los motivos de ese retraso? ¿Cumple el voto electrónico los requisitos que se exigen al voto tradicional? Pedro Colmenares. Para responder a esta pregunta habría que precisar a qué nos referimos cuando hablamos de “voto electrónico”, ya que bajo esta denominación se incluyen supuestos tales como votar a distancia, a través de Internet o la utilización de urnas electrónicas. Sirva como ejemplo de esta confusión que, cuando en las pasadas elecciones europeas, desde el Ministerio del Interior se dio un gran impulso al uso de las tecnologías de la información y la comunicación para la mejor gestión del proceso electoral, hubo medios de comunicación que aludieron a que en esas elecciones el Ministerio del Interior experimentaría el voto electrónico lo que, en realidad no era cierto. Con todo hay que subrayar, al menos que el papel de las TICs en el proceso electoral no se circunscribe exclusivamente, al voto electrónico. En cuanto a la segunda parte de la pregunta, efectivamente hay que hacer un análisis serio y profundo sobre si el llamado “voto electrónico” cumple con las mismas garantías que el voto presencial. Por poner un ejemplo: el voto presencial garantiza plenamente la imposibilidad de vincular el voto emitido con el votante que lo emitió. Pero más allá de aspectos técnicos no debe olvidarse que cualquier sistema electoral requiere que la ciudadanía confíe plenamente en él y cabe pensar que en el momento actual, la irrupción de sistemas tecnológicos, particularmente en el acto de emisión del voto probablemente no contaría con la plena confianza del cien por cien de los ciudadanos. Carlos Jiménez. Cuando hablamos de voto electrónico, yo creo que debemos verlo como un concepto lo más amplio posible, que implica hasta el voto por vía telemática. Este concepto permitiría que se pudiera reducir la abstención, pues debería ser un facilitador que haga que votar no dependa de si hace bueno o hace malo, o que, por ejemplo, facilitara ejercer este derecho a la gente que pueda tener miedo a ir a votar. Creo que además el voto electrónico permitiría que la democracia fuera más ágil, más participativa, porque la gente podría ser más consultada, y no solamente para decidir quién les va a gobernar, sino para tener la opinión de los ciudadanos sobre temas concretos. Eso es importante para fortalecer el sistema, porque se observa una degradación en la confianza de los ciudadanos en el mismo y esa pérdida de confianza podría frenarse utilizando tecnología. Javier Viejo. Respecto a qué entendemos por voto electrónico, habría que considerar que si estamos exclusivamente hablando de voto telemático, por Internet, es un planteamiento distinto a si hablamos, por ejemplo, de soluciones que combinan la identificación tradicional del elector con el voto en urna electrónica. Estas soluciones son mucho más maduras, viables y se utilizan de forma habitual en algunos países. El voto por Internet tal vez sea la modalidad con mayor retraso en su adopción ya que plantea una característica diferencial: no es un proceso presencial. Por tanto, se requieren garantías adicionales en la identificación del elector que exigen sistemas tecnológicos de alta seguridad. Pero la adopción de estos por parte del usuario no está extendida: si hoy en día no es común tener dispositivos de lectura de chip criptográficos en un domicilio, no digamos dispositivos de lectura biométrica u otras tecnologías que podrían solventar el gap. Y eso no evita otros problemas, que tal vez en nuestro sistema no estén en el primer orden, pero en otros sistemas electorales sí, que es que no te garantiza la no coacción de la persona que está emitiendo el Pedro Colmenares Soto “Debemos conseguir que el ordenamiento jurídico y, particularmente la normativa electoral, sea tecnológicamente neutral” voto. Esos son los problemas que se plantean en este ámbito y que exclusivamente desde el punto de vista tecnológico son de difícil resolución. Pedro Colmenares. A veces pensamos, no solamente en el campo del derecho electoral, que como las tecnologías de la información permiten hacer las cosas, nos tenemos que adaptar a ellas. Nosotros entendemos que es exactamente al revés, las tecnologías de la información están al servicio, en este caso, del proceso electoral. Eso es lo que subyace detrás de esta iniciativa de incorporar tecnologías de la información al proceso. Por ejemplo, gracias a la utilización de estas tecnologías, en las últimas elecciones, determinados impresos electorales fueron puestos en formato pdf en las web públicas. Esto nos permitió no fabricar cinco millones de impresos. En las pasadas elecciones europeas, en tres ciudades (Lleida, Salamanca y Pontevedra) con cuatrocientas mesas electorales en total, en cada una de las mesas se contaba con un ordenador, una impresora, y un lector del DNI electrónico. Pensamos que llegará el día en que cuando vaya alguien a participar en unas elecciones presencialmente, lo que le llame la atención sea que en una mesa electoral no haya un ordenador. En el futuro, en lo privado o en relaciones con la Administración, se va a ver con normalidad que la tecnología ayude a agilizar cualquier trámite. Por eso creemos que estas primeras experiencias tienen que llegar a ser percibidas como lo normal, no lo excepcional. Javier Viejo. Es importante tener en cuenta que no debemos entender la tecnología como el único garante de la seguridad, sino que es el propio proceso electoral y los procedimientos electorales los que deben garantizar esa seguridad (y lo que puede ser más importante, la percepción de esa seguridad). El foco de la incorporación de tecnología en el proceso electoral debe estar en el propio proceso electoral. Todo tiene que partir desde ese punto de vista, al menos es lo que nuestra experiencia dice que ha funcionado. Ha habido procesos en otros países donde el voto electrónico no ha sido satisfactorio, incluso en algunos casos ha habido que repetir algún proceso electoral, y creo que probablemente es por que había demasiado foco en la tecnología. Hay que balancear y tener una buena comprensión de cuál es el proceso, que no es el tecnológico, para no equivocarnos. Pedro Colmenares. Los Miembros de las Mesas Electorales son designados por sorteo entre los censados en cada Mesa. Una de las incógnitas de lo que podría ocurrir en las mesas electorales que contaron con el llamado “Colegio Administrado Electrónicamente” en Lleida, Salamanca y Pontevedra era la de conocer el grado de aceptación de estas personas a utilizar estas herramientas informáticas para el desarrollo de sus tareas en la jornada electoral. Pues bien, la reacción fue enormemente positiva. Podemos decir que el uso de esas herramientas contribuyó a mejorar cualitativamente la gestión y las tareas de las mesas electorales. Ignacio Alamillo. Me gustaría aclarar que cuando se habla de que el voto electrónico está implantado en otros países europeos hay que decir que, pese a las recomendaciones del Consejo de Europa, en las pasadas elecciones Europeas, salvo Estonia, nadie ha utilizado el voto electrónico. Es más, España, y esto no es un dato contrastable, ha sido de los pocos países europeos que han utilizado tecnologías de la información para la gestión del proceso electoral. ¿Desde vuestra perspectiva cuáles son las principales barreras a la implantación del voto electrónico? ¿jurídicas, tecnológicas? Ignacio Alamillo. Hay un debate tecnológico, que efectivamente, es el más trabajado (incluso hay recobit Luis Felipe Paradela “Creo que en este momento lo que habría que hacer es aplicar las tecnologías de la información en todos aquellos aspectos que, cumpliendo la legislación vigente, puedan ayudar a hacer los procesos electorales más fiables, más económicos y seguros” mendaciones de la Unión Europea al respecto), tenemos un debate sociológico y político y por supuesto tenemos un debate jurídico. En mi opinión hoy la principal barrera sería la jurídica. Hay muchísimo debate doctrinal, se han publicado varios libros donde muchos expertos, especializados en voto electrónico, han llegado a dilucidar los problemas sociológicos y han puesto tranquilidad en este aspecto. Los técnicos nos hemos dedicado bastante a poner orden en el tema tecnológico, pero realmente luego, una vez que tenemos esto resuelto, nos enfrentamos a lo político y a la barrera legal. La regulación al respecto muchas veces es antiquísima en términos tecnológicos, por lo tanto, requiere una reforma, y esto sí que claramente supone una barrera legal que queda en manos del legislador. Javier Viejo. Efectivamente en España existen barreras de tipo legal. Nuestra legislación electoral no da mucha cabida al voto electrónico, ya que es muy sólida y precisa. Regula hasta el detalle el proceso electoral y no permite una interpretación amplia de cara a instaurar el voto electrónico. Esto en sí mismo no es ni bueno ni malo, sino simplemente la situación regulatoria actual. Otro factor fundamental a tener en cuenta en la implantación del voto electrónico es el factor cultural, es decir, la aceptación del voto electrónico por la parte de la sociedad. Nosotros hemos tenido experiencias en el ámbito privado y público, de utilización de voto electrónico en instituciones como Federaciones deportivas o en la propia Guardia Civil. Estas experiencias han sido muy positivas, incluso para el propio usuario, y han tenido buena acogida. Pero para hacer una extensión amplia al resto de la sociedad debe elaborarse una hoja de ruta progresiva y muy bien estudiada. Carlos Jiménez. El problema de la adopción del voto electrónico tiene que ver con el miedo que implica toda innovación. Hay que tener en cuenta que hablando de elecciones generales los políticos contemplan que un error, o la incorporación de un elemento que distorsione la elección en lo más mínimo, puede provocar un desastre. Probablemente, la manera de explicar al ciudadano esto del voto electrónico podría ser la de explicar los beneficios que tiene para el que ocupa una mesa electoral. Eso sí, creo que las mayores pegas las pondrían interventores y otras figuras, y no el propio ciudadano. Éste es fácil que vea las ventajas. El que tiene que entender la tecnología no es el ciudadano de a pie, sino ese interventor o ese partido político que debe confiar en el sistema. Luis Felipe Paradela. Ciertamente, puede que sea más cómodo votar desde casa, pero las elecciones tienen también un cierto ritual democrático en el que el ciudadano es el protagonista del acto de votar en una mesa electoral. ¿Hasta qué punto los ciudadanos están dispuestos a renunciar a esas formas tradicionales de ejercer su voto? Mucha gente tiene la posibilidad de votar por correo y sin embargo prefiere ir a votar a la mesa electoral. Los aspectos formales son importantes y deben ser también tenidos en consideración a la hora de decidir estas cuestiones. De todas maneras aunque se instaure el voto electrónico, no hay que olvidar que nunca, creo yo, desaparecerá el voto presencial. Javier Viejo. Creo que el factor cultural que más afecta es la confianza en el sistema electoral vigente en España. Algunas experiencias demuestran que aquellos sistemas electorales que tienen carencias estructurales, o déficit de confianza en ellos, están aceptando el voto electrónico, porque parten de una situación de no confianza o de baja confianza. Sin embargo, nuestro sistema electoral es un sistema en que la confianza está muy consolidada. En ese sentido, nuestra idea de cómo abordar la adopción del voto electrónico pasa por una vía muy progresiva, donde, probablemente, lo recomendable sería empezar con el sector privado y Ignacio Alamillo “Si el Colegio, a título individual, decidiera adoptar estos procedimientos se estaría extralimitando y, como corporación, se encontraría con un acto administrativo inválido” ámbitos públicos no gubernamentales como las iniciativas municipales de participación ciudadana. Y cuando se adopten de forma masiva estos sistemas, podríamos empezar a hablar de su implantación en el ámbito gubernamental. Por otro lado, pensamos que también se debe continuar con la línea que el propio Ministerio sigue, de adopción de tecnologías en el marco del proceso electoral, tal vez no en el momento de la emisión del voto, pero sí con otras partes del proceso. Este camino de apoyo de la tecnología ha tenido muy buena aceptación por parte de la ciudadanía en las últimas elecciones al Parlamento europeo. Ignacio Alamillo. El tema de la confianza se construye, legalmente hablando, desde dos puntos de vista: la experiencia y la expectativa. Sin experiencia previa, nunca hay expectativa, porque todo es desconocido, y lo desconocido nos da miedo de forma natural. Es similar a lo que pueda ocurrir en el derecho judicial, nunca nadie va a sustituir al juez por una máquina electrónica decisoria, pero alrededor de la Administración Judicial podemos hacer mucho trabajo gracias a la tecnología. En el caso del voto es difícil, hoy por hoy, plantearlo en el ámbito del derecho público, pero todo lo demás creo que es inmediato y tiene grados. ¿Que necesitamos para que la gente confíe en estos sistemas? Que los prueben, que funcionen, que no haya polémica, y contar con los representantes de los ciudadanos que actúan como peritos del proceso, que son los interventores. A raíz de esto, la gente observa las ventajas y se crea una expectativa jurídica superior, porque nos aporta valor y además está acreditado en términos formales. Todo esto establece un entorno donde jurídicamente podemos llegar a una modificación legal. ¿Qué implicaciones tendría la adopción del voto electrónico en la “arquitectura” del sistema democrático? Luis Felipe Paradela. Hay dos cuestiones que no se tienen que mezclar. Una es estrictamente tecnológica y otra que podemos denominar jurídico- procedimental. Desde el punto de vista tecnológico creo que se puede garantizar hoy que el voto electrónico cumpla con las mismas garantías que el voto tradicional. Ahora bien, el que tecnológicamente sea posible el voto electrónico, no significa que desde el punto de vista jurídico –procedimental sea oportuno, porque, en primer lugar, establecer el voto electrónico supone cambiar la figura del Notario que da fe de la seguridad y fiabilidad del voto, así como de su recuento electoral. Actualmente el Notario que da fe de que se cumplen las condiciones de fiabilidad electoral es el ciudadano que forma parte de las Mesas Electorales y firma las actas con los resultados. Sin embargo, con las nuevas modalidades de voto electrónico, el ciudadano ya no puede dar fe de que el proceso cumple con los requisitos que la Ley establece en el ejercicio del voto y el recuento electoral. Tiene que ser un experto el que puede decir que un determinado dispositivo electrónico cumple las condiciones para que el proceso electoral no sea manipulado. Esta es una cuestión muy importante, porque todos los elementos que forman parte del proceso electoral posiblemente tendrían que cambiar su composición y regulación jurídica. Por ejemplo, en el caso de voto presencial en una urna electrónica, habría que auditar cada urna y tendría que ser un experto y no un ciudadano cualquiera, el que debería garantizar que dicha urna no ha sido manipulada y, en el voto por Internet, tendría que haber también unos expertos que garantizasen que ese proceso cumple lo que la Ley establece para que unas elecciones sean fiables. ¿Cuándo la sociedad estará dispuesta a cambiar el Notario del proceso electoral y transferir esta responsabilidad, que ahora ejercen los ciudadanos al formar parte de las mesas electorales, a unos expertos que garanticen que los resultados electorales contados por medios electrónicos son los correctos? Actualmente creo difícil que el ciudadano pueda aceptar que no sea él el que verdaderabit “El que tiene que entender la tecnología no es el ciudadano de a pie, sino ese interventor o ese partido político que debe confiar en el sistema” Carlos Jiménez Suárez mente garantiza que las elecciones son fiables. El hecho de que es el propio ciudadano el que garantiza la limpieza de unas elecciones, quizá sea una de las causas principales que ha permitido el que nunca se hayan puesto en cuestión unas elecciones en nuestro país. Pedro Colmenares. El diseño que nuestro sistema electoral ha hecho de la Administración Electoral ha configurado a las mesas electorales como la base del sistema. Las mesas electorales compuestas por los ciudadanos que mediante sorteo son designados para integrarlas en cada proceso electoral son finalmente el fedatario público de lo que en todas y cada una de ellos ocurre. Ese elemento es uno de los que atribuye la máxima confianza y estabilidad al modelo. Trasladar esta función ciudadana a la tecnología exige que el propio ciudadano pueda controlar el proceso o, al menos, de decidir quien será el encargado de controlarlo y en qué condiciones. Ignacio Alamillo. En el ámbito del comercio electrónico tenemos lo que la Ley llama tercero confianza. Esta figura nace, precisamente, no para sustituir al notario, sino para crear una institución electrónica nueva que genere un plus de confianza. Yo creo que este tipo de concepto se puede trasladar perfectamente a los procesos de voto electrónico, aunque no al voto político que, probablemente, llegue cuando mis hijos tengan hijos. Ese tercero de confianza va a tener que ser alguien que sea capaz de generar pruebas electrónicas absolutamente solventes. Yo no me voy a posicionar aquí sobre si debe ser la Administración Pública o el sector privado, pero llamo la atención sobre la progresiva desaparición del concepto de lo público en correos, y es que, estamos desmontando el estado garantista tradicional y lo estamos sustituyendo por empresas prestadoras de servicios, con lo cual, conceptos como la notificación administrativa se resienten y conceptos como el voto por correo postal, también indudablemente se van a resentir. Pero está claro que lo que sustituya electrónicamente a esa institución tendrá que ser un tercero de confianza que sea realmente irreprochable, alguien que por sus procesos internos, su seguridad de la información y su marco jurídico, tenga esa capacidad. Si me permitís entrar en la profesión, creo que los ingenieros, no sólo los ingenieros de telecomunicación, tenéis un responsabilidad sobre el desarrollo de sistemas seguros. Por mi experiencia, no tiene mucho sentido que la gente entienda los límites de las matemáticas, quizás, lo que tiene sentido es que haya un marco de confianza. Pero claro, quien tiene la capacidad reguladora para establecer el marco de confianza, no lo hace si no tiene un perito al lado que le asesore. Por tanto, si no tengo buenos ingenieros de telecomunicación, informáticos y matemáticos que sepan asesorar y que generen confianza, será imposible sacarlo adelante. En el caso del ámbito en que nos encontramos, los Colegios Profesionales, ¿existe también esa barrera de tipo legal? Ignacio Alamillo. Por mucho que un Colegio quiera impulsar el voto electrónico, o se modifica la Ley de Colegios Profesionales para autorizar expresamente esta modalidad de voto, o nos encontramos con un posible acto administrativo que va frontalmente contra la Ley, básicamente porque la Ley de Colegios Profesionales da dos posibilidades: el voto presencial y el voto por correo. Difícilmente podemos interpretar analógicamente correo por correo electrónico. Con lo cual, nos encontramos con un problema estrictamente jurídico. Deberíamos modificar la Ley de Colegios, después los estatutos de cada Colegio y posteriormente establecer un procedimiento que cumpla minuciosamente la normativa. Por eso, el voto para elegir a los órganos colegiados difícilmente se puede implantar hoy en día. Se podría estudiar, a tenor de la Ley de Administración Electrónica, la posibilidad de utilibit Javier Viejo “Tal vez el voto telemático sea el último estadio que identificamos hoy en la adopción del voto electrónico, pero hay pasos intermedios donde hay tecnología madura y, sobre todo, hay experiencia electoral” zar este sistema en la Junta ya constituida o la Asamblea para votar dentro de estos órganos con sistemas de voto electrónico, sin embargo, esto también requeriría modificación estatutaria. Este segundo ámbito podría ser viable con las oportunas modificaciones. El primero me vais a permitir que os ponga encima de la mesa, que sin modificación legal es inviable por infracción de orden público. De hecho, en algunos casos, donde Colegios Profesionales han hecho modificaciones arriesgadas al régimen electoral, se ha acabado en los tribunales. De hecho hay una sentencia del Tribunal Constitucional que revoca una modificación del régimen electoral del Colegio de Farmacéuticos, porque infringe la legislación. Carlos Jiménez. En el Colegio de Ingenieros utilizamos el DNI electrónico para hacer el visado electrónico de proyectos, y eso es un paso. La idea de utilizar el voto electrónico en la Junta de Gobierno para la votación de decisiones me parece que sería un paso positivo a dar, pero me gustaría también entender si legalmente, en una consulta electoral en el Colegio, en el caso de que los candidatos que se presentaran a la elección acordaran que se puede utilizar el voto electrónico, ¿habría posibilidad de impugnación? Ignacio Alamillo. Votar a los representantes por medio de sistemas electrónicos es algo que no permite la Ley, sencillamente, porque la Ley se escribió en un momento en que el correo postal era algo moderno, y además, en un momento en que había una sensibilidad política a flor de piel. Eso es una realidad legal, que sólo se cambia modificando las leyes, que es algo que sólo se hace cuando ya hay una experiencia jurídica, una concienciación y un uso generalizado de los sistemas. El voto electrónico, hoy por hoy, sólo se podría utilizar como apoyo en la toma de decisiones internas, porque independientemente de que varias candidaturas acordaran que van a utilizar el voto electrónico podría haber impugnaciones. Es más, se podría adoptar el acuerdo de modificar el Reglamento de Régimen interior para contemplar el voto electrónico, pero cualquiera podría impugnar ese acto administrativo como inválido, porque va contra el artículo 7.3 de la Ley. Esa es una barrera real y para removerla, o se aprovecha una ocasión como la tramitación de la modificación que se están haciendo ahora de la Ley de Colegios Profesionales (a raíz de la transposición de la Directiva de Servicios y la Ley Ómnibus), o sencillamente se genera suficiente conciencia para que pase después, con el tiempo. Los Colegios, son instituciones de derecho público y no tienen margen de maniobra. Si un Colegio, a título individual, decidiera adoptar estos procedimientos se estaría extralimitando y, como corporación, se encontraría con un acto administrativo invalido. ¿Cuáles creéis entonces que deben ser los pasos para superar esas barreras y avanzar en el proceso de puesta en marcha del voto electrónico en el ámbito del derecho público? Luis Felipe Paradela. Creo que, en este momento, lo que habría que hacer es aplicar las tecnologías de la información en todos aquellos aspectos que , cumpliendo la legislación vigente, pueden ayudar a hacer los procesos electorales más fiables, más rápidos y más económicos. En segundo lugar, habría que tratar de que los ciudadanos vayan utilizando, cada vez más, los medios electrónicos ya sea para realizar trámites en la Administración o, por ejemplo, en la realización de consultas no vinculantes a través de Internet. Profundizando por este camino es posible que al final los ciudadanos puedan admitir que dejen de ser ellos los que hagan de Notarios de la fiabilidad de un proceso electoral y transfieran dicha responsabilidad a unos expertos que garanticen que los sistemas informáticos, ya sean con voto presencial o por Internet, cumplen las garantías para que unas elecciones sean fiables. Javier Viejo. En el ámbito privado tenemos que fomentar que nuestra industria participe en el voto electrónico en otros países, eso me parece fundamental para que, por ejemplo en nuestro caso, podamos traer la experiencia de otros sitios. El sector privado debe hacer su recorrido, pero hay un sector público que también puede ir desarrollando estos elementos en diferentes ámbitos de participación popular. En Barcelona, por ejemplo, ahora hay un proyecto de debate sobre la reforma de la Diagonal. Se espera que este proceso de participación ciudadana acabe en una votación, probablemente electrónica, que se está licitando ya. Nosotros creemos que esta es la vía. La progresividad es fundamental y esto apunta también a hacer hincapié en los proyectos de inclusión tecnológica que desde las Administraciones se están promoviendo. No podemos pretender que todo ciudadano comprenda la aplicación de la tecnología al proceso, pero todo el mundo tiene el derecho a votar y son iguales que nosotros a la hora de votar, con lo cual es muy importante incorporar el voto electrónico como un ámbito más en los proyectos de inclusión electrónica. Además la utilización del voto electrónico en otros ámbitos debe contribuir a la creación de la confianza necesaria en el votante, al igual que ha ocurrido con la gradual adopción de tecnologías similares en otros ámbitos (banca y compras en Internet por ejemplo). Ignacio Alamillo. Estamos hablando de un problema sociológico. Hasta que la gente no tenga la visión de que esto es útil, de lo que le aporta, que esté familiarizado con ello, no confiará. Este es un aspecto importante, cuando afrontas un proceso de constitución de derecho nuevo, que es lo que estamos tratando aquí: jugar a enganchar al ciudadano. La gente en realidad no cumple las leyes, o no confía en ellas porque las entienda, pasa lo mismo con la tecnología. Yo creo que en el voto, en términos jurídicos, se empezará a extender cuando estemos muy acostumbrados a él, y exista experiencia jurídica. Por eso hemos de empezar con algo progresivo, que genere confianza, que sea fácil, que sea asequible y sobre todo que no sea polémico, que no nos lleve a la guerra. Una vez que tú tienes mucha experiencia jurídica en algo, aparece lo que los sociólogos del derecho llaman la teoría de las expectativas públicas, y es que la mayoría de la población empieza a esperar que eso se repita. Es un fenómeno que hemos experimentado mucho en Administración Electrónica. Por eso hacía un llamamiento a empezar a votar, por ejemplo, en la Junta de Gobierno, o para ciertos asuntos en la Asamblea, y luego, cuando la gente ya tenga una experiencia y esto sea jurídicamente válido, porque no ha sido polémico, no hemos acabado en los tribunales, no hemos tenido impugnaciones, entonces proponemos otras cosas. Pedro Colmenares. Una primera condición sería la de conseguir que el ordenamiento jurídico y, particularmente la normativa electoral, sea tecnológicamente neutral. La normativa ha de ser clara y precisa y exigir las mayores cautelas y garantías en la gestión del proceso electoral, pero sin que prejuzgue los medios por los que este puede desenvolverse. En las pasadas elecciones, la Junta Electoral nos autorizó para que la documentación electoral se remitiera a la Administración correspondiente de forma electrónica, pero teníamos que hacerlo además por el medio tradicional, porque la Ley marca que, acabada la votación, la documentación electoral se debe incluir “en un sobre”, y que un miembro de la mesa debe desplazarse hasta la Junta, por lo que era incompatible hacerlo sólo por medios electrónicos. Bastaría, en ese caso, con decir que, acabada la jornada electoral, la documentación se enviará a la Junta de Zona por el medio más rápido y seguro posible. A partir de ahí, las tecnologías se ponen al servicio de conseguirlo, pero no al revés. Carlos Jiménez. Hay un factor importante para que la gente se fíe de la tecnología, y es que la entienda. Mientras no seamos capaces de explicar cómo funciona el voto electrónico difícilmente alguien va a confiar en esto. Se trata de que el experto lo explique de una manera tan asequible que cualquiera pueda entender que eso no tiene fisuras. Se puede avanzar en el uso sistema de voto electrónico, incluyéndolo en facetas más cercanas, como una simple encuesta por televisión. Si tuvieras que utilizar tu DNI electrónico, aunque sea en una consulta sin ningún tipo de validez, esto permitiría que la gente empezara a usar estos sistemas y los empezara a asimilar en su día a día. Aprovechemos el DNI electrónico como un medio a utilizar. Hace cuatro años, lo que hicimos fue favorecer entre los fabricantes de ordenadores incluyeran en sus equipos lectores de DNI electrónico de serie. Después, al ver la que gente no lo usaba, han dejado de incluirlos. En cualquier caso yo creo que se les puede volver a convencer, porque no fue difícil, no olvidemos que además cualquier inversión de un fabricante para tener lectores de chip, permite también mejorar la seguridad en los medios de pago, y hay que aunarlo, para que lo primero que tengamos sea infraestructura dotada en cualquier equipo. A la luz de esta charla parece difícil que en un breve plazo de tiempo se superen las posibles barreras para la implantación del voto electrónico en el ámbito del derecho público ¿qué horizonte veis factible que el voto electrónico se imponga como sistema legal y socialmente aceptado? Luis Felipe Paradela. Me parece que tanto al voto electrónico en urna como al voto a través de Internet les queda un largo recorrido, porque no parece que ahora la sociedad esté en disposición de aceptarlo en el ámbito del Derecho Público. Sin embargo, creo que lo que se puede aplicar ya, y es el camino que ha seguido el Ministerio del Interior, y ha aceptado la Junta Electoral Central, es utilizar las tecnologías de la información para darle más seguridad y fiabilidad a los procesos electorales , al mismo tiempo que se pueden lograr significativos ahorros de costes. Yo creo que por esta vía hay mucho camino que recorrer y muchas posibilidades de mejora. Ignacio Alamillo. En toda institución electrónica tenemos que asumir que el humano no interactúa directamente, sino que actúa a través de un agente informático. Por eso se introduce en la teoría del derecho la figura de lo “personalísimo”. Aquello que es personalísimo no se hace electrónicamente, por ejemplo: testar. Creo que hasta que no estemos muy maduros en voto electrónico en lo político, no podremos decidir si esta es una institución que pueda ser electrónica o si es personalísima. Es posible que el voto político tenga esta característica. En el comercio electrónico yo hago un análisis de riesgo y llego a la conclusión de que puedo asumir el riesgo de un posible error en mi identificación y es el Estado el que reconoce la validez del DNI electrónico aunque haya fraude. Lo que tenemos que hacer, y eso es la otra cara de la confianza, es un análisis de riesgo, como hacemos en todas las demás instituciones electrónicas. Lo sabemos hacer en comercio electrónico, lo sabemos hacer en auto organización, para tomar acuerdos dentro de las Juntas de Gobierno de las entidades públicas y privadas, pero no lo sabemos hacer en lo político, porque es demasiado relevante, demasiado formal y rituario. Así que puede ser que al final decidamos que el voto político es un acto de humanos y, por tanto, que puede que nunca llegue a ser una institución electrónica. Pedro Colmenares. Quizá haya de realizarse un esfuerzo para explicar que el papel que desempeña el ciudadano que es designado miembro de una mesa lectoral y que va a estar todo un día desempeñando esa función, está desempeñando una responsabilidad capital para la democracia. Debemos decir que si el ciudadano está allí es porque es el sujeto protagonista No olvidemos que la administración electoral de base, necesariamente está constituida por ciudadanos y, en su caso, por representantes de partidos, y esa administración de base es capital porque da fiabilidad, garantía, seguridad y estabilidad. Javier Viejo. Recordemos que no todo el voto electrónico es voto a través de Internet. Tal vez el voto telemático sea el último estadio que identificamos hoy en la adopción del voto electrónico, pero hay pasos intermedios donde hay tecnología madura y, sobre todo, hay experiencia electoral. Tampoco debemos olvidar que incluso nuestro sistema electoral presenta áreas, como el voto de residentes en el exterior, donde la aplicación del voto electrónico (en este caso el telemático) presenta una oportunidad para resolver problemas de carácter logístico y facilitar el acceso al voto. Todos los que estamos en la industria tenemos la responsabilidad de seguir trabajando en innovar, madurar estas tecnologías y ponerlas al servicio de la Administración, pero hay que ir paso a paso. Invito a la Administración a que nos ayude a promoverlo. Empezando por otros ámbitos donde, poco a poco, vayamos consiguiendo esos grados de confianza que nos hacen falta. Las ventajas del voto electrónico son evidentes. La aplicación de la tecnología mejora la sostenibilidad del propio proceso electoral y también podemos conseguir que sea más seguro, más transparente y permite dar los resultados de una forma mucho más ágil y hacer partícipes de la información a los diferentes agentes que forman parte del proceso. Pero estamos ante un proceso paulatino que llevará su tiempo. Se puede decir que el ritmo al que va a evolucionar no es el mismo que el que ha ido evolucionando estos años, creo que va a ser exponencial, pero permitidme que no establezca plazos concretos. Ignacio Alamillo. El voto electrónico es algo que debe acabar pasando. No creo que estemos maduros, efectivamente, para predecir qué acabará pasando en relación con el voto político, pero casi preferiría tratar este caso como la excepción de lo que al final debe de ser la regla, que es que en todo el resto de ámbitos de la vida sí debemos tener voto electrónico, y creo que dentro de los procesos de gestión de las organizaciones, sean públicas o privadas, debe acabar existiendo procesos de voto electrónico ligados a la gobernanza de las organizaciones. Debemos educar a la gente, asumir la necesidad, como un proceso empresarial, organizativo, certificable, que aplica buena tecnología, alineada con los objetivos de la organización. El primer estadio es factible en un plazo relativamente breve (dos o tres años), y a partir de ahí podemos ir abriendo otras posibilidades de voto corporativo donde ya hablemos de la elección de los miembros de los órganos de gobierno o decisorios. Podemos educar, instalar el procedimiento en nuestra organización, promover y adaptar tecnología, utilizar un tercero de confianza además, que nos dé un plus de independencia, pero necesitamos, efectivamente, que la Ley nos lo permita hacer, y eso llama a un activismo. Debemos poder decir: nosotros lo usamos en la medida que nos permite la Ley y además hemos acreditado que lo usamos bien y tenemos figuras internas y externas que nos auditan y nos ayudan a generar una prueba electrónica. Esto genera una experiencia jurídica adecuada que, al cabo de un tiempo, nos permitirá adecuar nuevas expectativas para hacer todo esto más democrático, transparente y abierto. Pedro Colmenares. Las tecnologías de la información aportan muchísimas ventajas a la gestión del proceso. En general, en los debates públicos, solemos centrarnos en el voto electrónico y no en ventajas de sostenibilidad, económicas, etc. que aportan las tecnologías. En el impulso dado en estas elecciones europeas al uso de las TICs a la gestión del proceso electoral no ha sido necesario alterar en lo más mínimo la normativa electoral. En todo caso no debemos olvidar que las TICs deben estar al servicio del sistema y de sus principios básicos y nunca al revés.
30 oct 2015
Artículo BIT
La responsabilidad profesional del ingeniero de telecomunicación
La responsabilidad profesional del ingeniero de telecomunicación Existen tantas definiciones de responsabilidad profesional como disciplinas. El ámbito de la misma se mueve sobre conceptos legales, éticos y deontológicos. Del individuo frente a sí mismo, frente al colectivo en el que se integra y frente a la sociedad. No somos tan ambiciosos como para intentar plasmar en un solo Café de Redacción conceptos que podrían completar casi una tesis doctoral, pero tampoco queríamos tratar el asunto desde una perspectiva meramente jurídica que, por sí misma, no reflejaría la complejidad de este asunto. A la luz de la tramitación parlamentaria de la Ley Ómnibus, que en su ambición reguladora modificará aspectos de vital importancia para los colegios profesionales, hemos querido invitar a este coloquio a cuatro expertos que se enfrentan día a día a estos conceptos desde sus diferentes ópticas: José Ramón Recalde (Consejero delegado de AMIC Seguros Generales, que es la aseguradora de la práctica totalidad de colegios de ingenieros), Mariano Zaforteza Fortuny (Magistrado en excedencia y abogado especializado en responsabilidad profesional), Eugenio Fontán Oñate (Presidente del Comité de Deontología del COIT) y Miguel Ángel Vaquero (Gerente de DITEC Ingenieros, un gabinete especializado en grandes proyectos). Junto a ellos tratamos de acercarnos a estas novedades en regulación y clarificar aspectos sobre un concepto que, pese a que hunde sus raíces en la más antigua tradición, hay que saber trasladar al siglo XXI. De izda. a dcha.: Miguel Ángel Vaquero, Eugenio Fontán Oñate, Amaia Pesqueira, Mariano Zaforteza Fortuny y José Ramón Recalde Rivas. Solemos asociar el concepto de responsabilidad profesional con la vertiente jurídica del concepto, vinculándolo a la responsabilidad civil y penal que se puede derivar del ejercicio de la profesión, pero estamos hablando de algo mucho más complejo. ¿no es así? Eugenio Fontán. El tema de la responsabilidad profesional tiene también la vertiente del análisis deontológico, cuando afecta a comportamientos que se ajustan o no con un comportamiento comúnmente asociado a la moralidad profesional. Por un lado, en el caso en el que los colegiados ejercen una función de ejercicio libre, tienen que desarrollar su trabajo amparándose en el colegio como institución de derecho público. Es decir, de alguna forma participan representando a un colectivo y garantizando el funcionamiento de su profesión frente a la sociedad. Hay una función social de responsabilidad profesional que afecta al resto del colectivo, que pudiéramos encajar en lo que antiguamente se consideraban funcionamientos corporativos, que pertenecen al pasado en cuanto al espíritu, pero que hay que saber también cómo evolucionan hacia el siglo XXI. Hablamos del aspecto corporativo de la profesión, la responsabilidad de representar, cada vez que hacemos un trabajo profesional, a todo el colectivo. Esto fue sujeto de una reforma legal muy importante, cuando se adaptaron los colegios profesionales y desaparecieron los llamados Consejos o Tribunales de honor. Hay que asumir además que el comportamiento profesional es también el comportamiento frente al resto de los ingenieros, es decir, un colegio debe intervenir en conflictos generados en el ejercicio de la profesión entre colegiados. Así que nos encontraríamos con dos elementos, uno el trabajo frente a la sociedad y otro el efecto de nuestro trabajo, de nuestro comportamiento, frente al resto del colectivo. Por otro lado, en el trabajo de un profesional colegiado, normalmente el último juez del trabajo efectuado es la Administración (no tanto el cliente o su empresa) lo que hace que el trabajo, al final, termine siendo muy pautado. Es decir, siempre que se cumplan determinados requisitos, el trabajo estará bien efectuado, bien elaborado y no hay por qué exigir más. Sin embargo hoy en día yo creo que la sociedad exige mucho más que un mero funcionamiento pautado y que se trata también de amparar, de proteger, de respaldar, de envolver de alguna manera al cliente. En ese sentido, el profesional va tomando decisiones pequeñas, de manera incremental, que pueden tener al final un impacto decisivo. Si me limito a cumplir aquello que la Administración me exige, estaré siempre sujeto a mínimos. Yo creo que debemos tomar la decisión de elevar el listón y hacer cada vez trabajos con mayor enriquecimiento para el cliente, para la sociedad y probablemente también para la Administración, aún a costa de que no maximicemos nuestro beneficio (aunque probablemente mantengamos el mismo nivel de beneficio). Eso tiene al final un resultado, que se puede ver probablemente en meses o años después, y es que el trabajo de los profesionales será valorado en función de que hayamos siempre ido al mínimo o que hayamos tratado de aportar algo más. Si hacemos lo segundo beneficiaremos al colectivo. Si tenemos que elegir entre el resultado económico y el prestigio social y elegimos el resultado económico, tendremos el desprestigio social, pero además, el resultado económico a largo plazo será peor, porque que no damos suficientemente valor a la sociedad. Me parece que esto debe impregnar la reflexión que permanentemente deben hacer los colegios profesionales. Estos conceptos, aunque arrancan como dices de antiguo, da la sensación de que recientemente se están reactivando. Incluso las propias compañías utilizan de forma Eugenio Fontán “Yo reclamo para el colectivo de ingenieros, una mayor exigencia propia y también una mayor capacidad por parte de los poderes públicos, para que pueda ejercer de esa forma su responsabilidad social profesional, más allá de lo que le exija el cliente.” corporativa el concepto de responsabilidad. ¿Resurgen estas ideas en momentos de crisis? Eugenio Fontán. Yo no creo en la responsabilidad corporativa de las empresas, soy claramente un defensor de libre mercado en ese sentido, creo que la obligación de las empresas es cumplir la Ley y rentabilizar sus beneficios. Los actos de altruismo social deben hacerlos los individuos. A las empresas sólo cabe exigirles cumplir con la Ley en todos sus aspectos y, en todo caso, tratar de que, cuando la Ley no alcance a contemplar todas las posibles obligaciones, ir un pasito más allá, pero esto no justifica hacer labores de marketing con la Responsabilidad Social Corporativa (RSC). En cambio los ingenieros, profesionales de un colectivo determinado, somos libres de tomar nuestras decisiones. Por eso es por lo que yo creo que la responsabilidad social es un concepto mucho más afín al ejercicio profesional, sea por cuenta propia o por cuenta ajena, que a las propias empresas. José Ramón Recalde. Creo que hay que avanzar en ese posicionamiento deontológico de la responsabilidad que adquiere un ingeniero en general, y un ingeniero de telecomunicación en particular, respecto de la sociedad. Comparto esta postura y considero muy interesante trabajar para hacer avances. Ahora bien, en relación con el tema concreto sobre el mero cumplimiento de lo que la Administración exige, más allá de la cuestión sobre la aportación de valor a la sociedad, también hay una cuestión que está relacionada con el riesgo. Por eso, además de esa carencia de valor que se puede producir por un cumplimiento normativo de mínimos, añadiría otra cuestión más: el desconocimiento del riesgo que un mero cumplimiento formal de mínimos puede acarrearle al profesional de la ingeniería, ya que pocas actividades profesionales implican un grado de responsabilidad tan alto como el de la ingeniería. Parto de la base de que la ingeniería es progreso y el progreso es riesgo. Pero ese riesgo que soporta cada ingeniero necesitaría de un cierto amparo, que se podría obtener, de una parte con una legislación que regulase, tasase y limitase la responsabilidad del ingeniero, así como con una intensa actividad divulgativa que de forma recurrente informase a los ingenieros sobre esa responsabilidad y los riesgos que conlleva. ¿Creéis que existe esa sensación de responsabilidad sobre la excelencia en el trabajo y cómo puede repercutir en el resto de compañeros de profesión o sobre el colectivo el hecho de hacer el trabajo de forma responsable? Miguel Ángel Vaquero. Los proyectos se han complicado cada vez más, en el sentido de que el ingeniero de telecomunicación trabaja ya integrado dentro de equipos multidisciplinares junto al arquitecto, al aeronáutico, al ingeniero de caminos… Lo que ocurre es que muchas veces el ingeniero de telecomunicación no firma un proyecto pero sí participa, asesora y forma parte de él aportando el conocimiento de su especialidad. Vamos a poner el ejemplo de un gran Aeropuerto, lo habitual es que el proyecto del mismo no lo haya firmado un ingeniero de telecomunicación pero, sin embargo, considero que su participación es fundamental en el desarrollo de todos aquellos sistemas e instalaciones que se encuentren dentro del alcance de su saber y de su experiencia (diseño de la Red Multiservicio, Sistema de Información al Público, Megafonía, Acústica, Control de instalaciones, Seguridad, Control de Accesos, CCTV, etc.). La experiencia demuestra que si hablamos de un proyecto de ICT el proyecto se visa por un ingeniero de telecomunicación porque el cliente directamente lo pide ya que hay una Ley que lo respalda. En este caso, el ingeniero de telecomunicación se encuentra protegido por el seguro que posee el Colegio para todos los proyectos visados. Pero, ¿qué ocurre con el resto de los trabajos que pueda desarrollar un ingeniero de telecomunicación? Lo habitual es que el teleco aporte de igual forma su conocimiento a la sociedad pero sin darse cuenta que bit José Ramón Recalde “Pocas actividades profesionales implican un grado de responsabilidad tan alto como el de la ingeniería” se encuentra desprotegido a nivel de Responsabilidad Civil por el Colegio ya que la póliza existente sólo contempla este seguro para los trabajos visados. En este sentido, creo que es bueno para nuestra profesión que se extienda la protección de la Póliza existente con el objetivo de cubrir este vacío y, de paso, animar a todos los compañeros que no estén colegiados a colegiarse para estar cubiertos por este seguro colectivo (además de otras muchas razones). Insisto en la paradoja que se produce: te piden visar un proyecto de dos vecinos en comunidad para montar una antena parabólica y, sin embargo, no tienes que visar un proyecto de telecomunicaciones de un hospital, o de un gran centro empresarial, siendo mucho más complejo esto último. Y seguramente son proyectos con unas implicaciones sobre la seguridad mucho mayores. Miguel Ángel Vaquero. Efectivamente. Como cualquier profesional, quiero hacer bien mi trabajo. Para ello me preocupo de conocer bien el sector y de adquirir la experiencia necesaria para ejecutarlo. Los telecos, aunque quizá tengamos menos siniestralidad en nuestros trabajos, necesitamos estar respaldados y, dado que la complejidad de los proyectos es cada vez mayor, también necesitamos dormir tranquilos. José Ramón Recalde. No resulta fácil para los aseguradores realizar un análisis de riesgo tan profundo, un análisis de todas las circunstancias, directas y derivadas, que puedan concurrir en cada proyecto para que se garantice al ingeniero plena cobertura y tranquilidad en materia de responsabilidad profesional. Quizá para esos proyectos harían falta pólizas más singulares con una cobertura del tipo “todo riesgo”, donde lo que se estableciera no fueran inclusiones, sino exclusiones. Un seguro que cubra todo, salvo lo que se excluya expresamente, en función de lo que el ingeniero no vaya a hacer. Esto tal vez podría permitir llegar a un mayor grado de seguridad del ingeniero. El Colegio, a diferencia de otros colegios profesionales, asegura todos los trabajos visados, no existe una modalidad de visado exenta de seguro de responsabilidad civil. Hay otros colegios que tienen la modalidad de trabajos visados que están cubiertos por el seguro de responsabilidad civil y trabajos que no lo están. José Ramón Recalde. El Colegio de Ingenieros de Telecomunicación tiene una póliza de visados que ha elegido con mucho conocimiento y experiencia sobre su colectivo, pero es difícil que se pueda acomodar a los intereses y las necesidades de todos y cada uno de los ingenieros de telecomunicación colegiados. Lo cierto es que en España, hoy por hoy, tampoco hay una cultura muy desarrollada en seguros de responsabilidad profesional individuales, específicos para cada profesional, cada gabinete, cada despacho etc, porque no hay suficiente demanda de ese tipo de seguros. La demanda de seguros de responsabilidad civil en España la protagonizan históricamente los colegios. Además nuestro colectivo tiene unas peculiaridades respecto al resto de ingenierías en cuanto a los seguros de responsabilidad civil, porque somos una profesión con muy poca siniestralidad por la naturaleza de nuestro trabajo. José Ramón Recalde. Lo que pasa es que el alcance de esa posible inclusión en responsabilidad para el ingeniero de telecomunicación muchas veces no está necesariamente relacionada con los supuestos de hecho más habituales. Estamos en una sociedad que está avanzando rápidamente, donde un ingeniero de telecomunicación puede estar incurso en un proceso de responsabilidad en materia de protección de datos, por poner un ejemplo, que hoy en día está más penalizado y más castigado, incluso, que otro tipo de cuestiones. Café de Redacción Miguel Ángel Vaquero “Los telecos, aunque quizá tengamos menos siniestralidad en nuestros trabajos, necesitamos estar respaldados y, dado que la complejidad de los proyectos es cada vez mayor, también necesitamos dormir tranquilos” Además, potencialmente, actividades profesionales del ingeniero de telecomunicación en temas tales como instalaciones en aeropuertos, hospitales, centros comerciales… pueden hacer que el ingeniero se vea implicado en siniestros de gran envergadura. Es evidente que a simple vista parece que la responsabilidad de un ingeniero de telecomunicación en una actividad profesional puede tener aparentemente menos siniestralidad, lo que se refleja en el precio, pero no debemos olvidar que los proyectos van ganando en complejidad y consecuentemente en riesgo. Mariano Zaforteza. Los aseguradores piensan en catástrofes, porque técnicamente intervienen cuando hay un siniestro y, por tanto, no tienen más remedio que pensar en esos términos. Está claro que hay una evolución tecnológica impresionante en los últimos años. Eso incide en que la intervención de los ingenieros no tiene comparación con la que había anteriormente. Siendo eso así, es cierto que la sociedad cada vez exige más, y que hay distintos niveles de exigencia, el jurídico, el estrictamente deontológico, e incluso ese superior de la excelencia (más allá de lo que exijan la Administración o las normas). Los juristas nos quedamos en el ámbito de lo jurídico, y, por tanto, de la responsabilidad que se puede generar cuando un ingeniero incumple con las obligaciones que le imponen las normas. En ese ámbito de obligaciones jurídicas la responsabilidad entra en juego cuando, por incumplimiento de algún deber, se causan perjuicios a terceros, y es importante tener presente que esos terceros pueden ser no sólo los contratantes, sino incluso terceros ajenos con los que no ha habido ninguna relación contractual, el reflejo de esa responsabilidad genérica frente a la sociedad del ingeniero. Hace décadas se requería que, para que un profesional respondiera extracontractualmente, se acreditara de manera muy cumplida que había incumplido sus deberes, que había incurrido en negligencia. Ahora, de alguna forma, en los procesos sobre responsabilidad civil profesional, se presume que hay una negligencia y por tanto se pide que sea el profesional quién demuestre que ha actuado con toda la diligencia exigida, lo cual es muy complicado en ciertas ocasiones. En el ámbito contractual cuando se dan distintos intervinientes en una determinada obra rige el principio de que, a falta de pruebas que demuestren lo contrario, todos han sido responsables y, por tanto, incumbe a cada uno de ellos en el ámbito judicial demostrar su propia corrección en el trabajo. Eso genera problemas de prueba que son sumamente importantes. Hoy en día, ante obras de gran complejidad, intervienen muchos profesionales y es cierto que el ingeniero de telecomunicación tiene menos probabilidades de ocasionar daños que otros, pero si partimos de ese supuesto de que cuando se dé un siniestro, el perjudicado deberá probar únicamente que se ha dado un hecho dañoso que le ha causado un perjuicio, desde ese momento entra en juego el principio de presunción de solidaridad, frente al perjudicado, de manera que cada uno debe probar que su tarea no ha tenido nada que ver con el daño. También se dan problemas de deslinde entre la responsabilidad del proyectista y la responsabilidad de quienes intervienen dirigiendo la ejecución de la obra. En ese sentido el Tribunal Supremo está dictando sentencias muy interesantes en las cuales delimita muy bien la responsabilidad del proyectista en ciertas obras. Hay sentencias recientes, como la de 7 de octubre de 2009, por ejemplo, de casos en los cuales el Supremo ha absuelto a proyectistas ingenieros, porque ha entendido que ese proyectista no había incidido en el resultado y, por tanto, ha dirimido el asunto otor- “Tendría un papel que jugar los colegios profesionales para propiciar que intervengan los profesionales y transmitir que los ingenieros realizan una función que no es meramente técnica, sino que puede incidir en derechos fundamentales, como valores muy importantes del ordenamiento jurídico” Mariano Zaforteza gando toda responsabilidad a otros intervinientes responsables de ejecutar las obras. En cualquier caso, lo que parece claro es que ante ese aumento de la intervención de los ingenieros, y con esa tecnología que ha evolucionado tanto en los últimos años, la tendencia es que cada vez haya que aumentar los aseguramientos para ofrecer más garantías. La transposición de la Directiva de Servicios va a afectar al ejercicio del profesional con las modificaciones legales que se están debatiendo sobre el visado. ¿Cómo veis esas novedades? José Ramón Recalde. Tal vez son los propios colegios los que tendrían que poner el debate encima de la mesa, pero implicando no sólo a la Administración, sino además a aquellos “agentes sociales”, incluyendo como tal a los profesionales, a los aseguradores y a los propios consumidores. Creo que ese diálogo sería más productivo que no esta especie de avalancha normativa que llega en muchas ocasiones, que es contradictoria a veces y que no deja absolutamente satisfecho a nadie. Creo que falta escuchar a todos en un debate y en un diálogo amplio y profundo. Lo que hasta la fecha se conoce sobre la futura Ley Ómnibus creo que demuestra que se desconoce el papel de los colegios de ingenieros, no tanto como entidad más o menos corporativista que es de lo único que parece preocuparse, sino precisamente como entidad que salvaguarde los intereses y los derechos de la propia sociedad. Eugenio Fontán. Querría hacer una pequeña llamada a un fenómeno que estamos viviendo ahora y que, a mi juicio, es inevitable en los tiempos en los que nos ha tocado vivir. Hoy en día en el discurso político prima el recurso permanente a los titulares de los medios de comunicación. Por ese camino se llega a instrumentalizar todo un recurso de un Estado, de una nación, porque es mucho más fácil hacer una frase bonita que preparar un plan estratégico. Surge la Ley Ómnibus y resulta que los profesionales colegiados tenemos que defender nuestras competencias profesionales, sea para los arquitectos, médicos o abogados. Parece que hay una especie de consenso político por el cual esto se llevará a Ley cuando esté en juego la salud. Todas las profesiones iremos presentando nuestras credenciales que nos hacen merecedores de ser un poco exonerados de este tratamiento a que nos lleva la Ley Ómnibus. Nosotros manejamos la tecnología, y la tecnología no es necesariamente un factor crítico entre factores de salud, pero si es un factor crítico en la salvaguarda de algunos derechos fundamentales que deben ser muy tenidos en cuenta. Y es que los ingenieros de telecomunicación cuando hacen sus proyectos van a tener cierta responsabilidad. Al teleco se le podrá imputar por mala práctica en protección de datos, por ejemplo. Toda esta normalización y estandarización de las instalaciones de telecomunicación permite al final garantizar una mejor defensa de los derechos de los ciudadanos. Y esto ocurre también en instalaciones domésticas en las que eventualmente se podrían hacer escuchas telefónicas, o en la seguridad de las redes Wi-Fi. Estos son conceptos que por supuesto el ciubit dadano ignora por completo, pero que suponen que si un hacker se mete en una red puede usurpar una identidad temporalmente. En todo este tipo de cosas, el Ingeniero de Telecomunicación puede jugar un papel esencial que no hemos sido capaces de poner en valor. También el Ingeniero de Telecomunicación cuando hace los proyectos está asegurando que en aquellos lugares va a poder haber competencia de operadores, por ejemplo, y eso es muy importante porque permite maximizar algunos de los derechos de los ciudadanos. Muchas veces el Ingeniero de Telecomunicación tiene que pensar en el ciudadano, tiene que pensar en la persona individual, pero el problema que tiene es que su cliente no es ese ciudadano, su cliente a veces es un constructor, es un promotor, es un arquitecto, es decir, que hay un intermediario también a su vez entre su trabajo y el propio ciudadano. En ese sentido yo reclamo para el colectivo de ingenieros, una mayor exigencia propia y también una mayor capacidad por parte de los poderes públicos, para que pueda ejercer de esa forma su responsabilidad social profesional, más allá de lo que le exija el cliente. Miguel Ángel Vaquero. Estoy de acuerdo contigo en el sentido de que lo malo es que muchas veces no se cuenta con el profesional especialista. Podemos poner un ejemplo. En aeropuerto de Barajas, en la T4 cuando se pusieron las bombas no había megafonía para evacuar. ¿Qué ocurre? Que necesitamos un respaldo legal para que se exija que haya megafonía. En algunas ocasiones, el ingeniero de telecomunicación no puede desarrollar su trabajo porque directamente no se ha contado con él o ha entrado a trabajar en el proyecto muy tarde. En ambos casos no se ha tenido en cuenta la importancia vital de nuestra aportación a la obra. En este sentido, creo que debería existir más normativa por parte de la administración para que se exija la participación del especialista que evite los errores que actualmente se producen. José Ramón Recalde. A mi juicio, partimos de un defecto estructural, y es que la sociedad española es una sociedad muy desinformada. Los profesionales tienen poco protagonismo hoy en día en la sociedad. Es indispensable poner en valor lo que cada uno de estos profesionales representa en la sociedad, lo que puede aportar y que la sociedad vaya, de alguna forma, percibiendo esa información. La percepción que tiene la sociedad del visado, la percepción que tenemos los aseguradores del visado, la percepción que tienen los colegios y la que pueden tener los políticos es muy diferente, y creo que todos ellos tendríamos que entender lo mismo. Pero si ya el entendimiento de una cuestión como el visado es tan contradictoria, mal vamos para que eso pueda aportar realmente un valor. Mariano Zaforteza. Estamos viendo todos los días en medios de comunicación, unos titulares absurdos sobre temas que se simplifican excesivamente. Quizás en esto tendrían un papel que jugar los colegios profesionales para propiciar que intervengan los profesionales y transmitir que los ingenieros realizan una función que no es meramente técnica, sino que puede incidir en derechos fundamentales (como la intimidad personal y familiar, en materia de secreto de las comunicaciones), valores muy importantes del ordenamiento jurídico. Creo que ahí quizás el papel más relevante corresponda a los colegios de fomentar ese tipo de actuaciones y de intervenciones y comunicación con los poderes públicos y con quienes en definitiva promulgan las leyes. Creo que la reforma en los visados va a ir en la línea de liberalización, en la línea en que los visados no serán obligatorios, como hasta ahora. Será muy importante determinar para qué interviene el colegio, qué es lo que está visando y, por tanto, de qué va a responder, porque la intervención del colegio será menos burocrática, menos formal, pero tendrá un contenido de material mayor. ¿De cara al ciudadano eso puede ser positivo? Quizás sí, en tanto en cuanto haya una garantía de que el colegio ha comprobado ciertos datos. Habrá que esperar el trámite parlamentario para ver en definitiva como acaba la Ley, pero yo creo que algunos cambios van a ser importantes. De hecho en lo referente a la responsabilidad que asume el colegio eso es una de las novedades normativas que parece más importante. Mariano Zaforteza. Efectivamente, porque si el visado es facultativo y el colegio, por tanto, hace algo más que decir que quien firma el proyecto es un ingeniero y que formalmente no ve ningún defecto, ya se está pronunciando sobre unas cuestiones que pueden dar lugar a que si después hay algún siniestro, la responsabilidad del colegio pueda concurrir con la del ingeniero. Imagino que por ahí puede haber un campo bastante complejo de cara al futuro. Miguel Ángel Vaquero. El problema de desprotección se produce cuando el cliente no solicita que se vise el proyecto porque nadie le obliga (y porque es un coste para él) ¿Qué ocurre entonces? En este caso, el ingeniero se encuentra desprotegido. En este sentido, creo que es bueno que el colegio contemple también esta situación. José Ramón Recalde. Desde el punto de vista de la responsabilidad, y ahí hablo desde la visión aseguradora, no hay una concreción ni una definición clara, que esté aceptada de forma común sobre el papel del visado, y ese es el problema. Ese cliente muchas veces no valora que en ocasiones, por desconocimiento y porque está buscando un ahorro de dinero inmediato, puede tener pan para hoy y hambre para mañana. Esto muchas veces es fundamentalmente fruto de la falta de información. Incluso desde un punto de vista profesional, el visado, en ocasiones, es percibido como un peaje. Desde el punto de vista del asegurador, básicamente es sin duda una garantía de que el sujeto que ha realizado el proyecto es un profesional en ejercicio y que, evidentemente, hay una entidad de Derecho Público que lo certifica. Desde un punto de vista de colegio es, además de un medio de subsistencia, un medio de financiación para poder desarrollar otro tipo de actividades en beneficio, no solo de su colectivo, sino de toda la sociedad. Una actualización del concepto y del papel que juega el visado, que además conlleve un incremento de valor del mismo, podrían aportar mucho a todos los sujetos implicados. Y junto a eso, reitero la necesidad de divulgar y difundir su conocimiento e información a todos los actores para que supiéramos apreciarlo. En ese debate sobre las novedades que trae la Ómnibus, uno de los argumentos que han puesto los colegios encima de la mesa ha sido que la existencia de los colegios solo está sustentada en que son garantía de cara a la sociedad. Como comentaba Miguel Ángel, en el momento en el que un trabajo no está visado, el facultativo está desprotegido, pero es que el ciudadano también. José Ramón Recalde. Efectivamente se produce una desprotección, eso es evidente, por muy amplio que sea el patrimonio que pueda aportar un ingeniero en ejercicio. La cobertura de una entidad aseguradora tiene garantía y suficiencia para hacer frente a ese tipo de respuesta al daño. Es evidente que si no se articula va a dejar en desprotección, por un lado al ingeniero, y por otro al posible perjudicado o a la sociedad en un sentido más amplio. No existe, no obstante, una limitación a que el ámbito de cobertura de los seguros sea exclusivamente para los proyectos visados, pero es un hecho que la responsabilidad civil profesional en España para los profesionales de la ingeniería está encauzada a través de los colegios profesionales. Eugenio Fontán. Aquí me gustaría retomar otro elemento. La capacidad de hacer daño a terceros mediante la introducción maliciosa en redes privadas y la suplantación de la identidad en redes móviles, por poner un ejemplo, es un tema muy delicado que puede tener repercusiones para el ciudadano en el ámbito social, en el ámbito civil o en el ámbito penal La Administración normalmente actúa por impulsos y bajo presión. Ahora mismo el tema de la ley Ómnibus se está analizando desde el punto de vista de la transposición de una directiva ya elaborada por el Parlamento Europeo, la Comisión Europea, organismos que, seamos realistas, también trabajan bajo influencia de lobbys perfectamente identificados. Quizás los colegios profesionales no han sabido ejercer una acción que compense la fuerza de otros, pero la pura realidad es que uno de los efectos que puede tener la transposición de esta directiva es minimizar el papel de los colegios profesionales ante la sociedad y ante los ciudadanos. Nosotros estamos aquí para, de alguna manera, servir de intermediarios, ayudar a los ciudadanos ante las gestiones con la Administración. Pero, ¿qué pasa cuando es la propia Administración la que no respeta o no es capaz de responder a las exigencias del ciudadano? Entonces el colegio, los profesionales, a veces tenemos que tomar una decisión e identificarnos y posicionarnos. Surge aquí una segunda pregunta: como profesionales: ¿servimos al ciudadano, serbit vimos al cliente, a la Administración, al constructor? Esta es una decisión tremenda y no sé hasta qué punto el profesional puede tomarla solo si no tiene respaldo del colegio. Para ello el colegio forma un papel decisivo. Define las responsabilidades deontológicas, las responsabilidades profesionales, las responsabilidades contractuales y, a lo mejor, tiene que discutir y polemizar con la Administración, o tiene que polemizar con el cliente, porque su responsabilidad se lo impone. Pero es que además sabes que te respalda tu colegio vigilando, por ejemplo, que nadie actúe de forma oportunista. Yo creo que el colegio tiene que jugar un papel político más activo, que además no solamente es defender el ejercicio libre, sino mucho más. Es importante que tu profesión tenga un colegio profesional, aunque no firmes, aunque ni siquiera estés colegiado. Tener un colectivo significativo que va, de alguna manera, a defender esa profesión. En el caso de nuestro colectivo, como además no ha tenido problemas profesionales laborales serios, con una situación de desempleo inferior a la de otros colectivos, esto ha hecho que no haya tenido una gran demanda de asociación, o de colegiación. Pero esto es erróneo, porque el colegio, de manera recurrente, va a permitir a los profesionales de la telecomunicación el tener detrás un respaldo importante. Quizá el coste que tuviera que asumir in ingeniero a título individual sería mucho mayor que el que asume con la propia colegiación José Ramón Recalde. Claro, por una parte, dado que a nivel individual son seguros con poca demanda, evidentemente, la competencia no es mucha y, por tanto, los precios pueden ser más altos. Además hay que tener en cuenta que la desinformación para el asegurador es mayor, porque no es lo mismo conocer unos datos históricos, estadísticos, mayoritariamente ciertos y formales, como los que te aporta una corporación profesional sobre el riesgo, que la información que te pueda proporcionar a título particular un ingeniero. El colegio te aporta mucha menos incertidumbre que un ingeniero a nivel individual. Y dado que, entre otras razones, la incertidumbre es riesgo, cuanto más desconocimiento y menor capacidad de análisis tienes de la actividad de ese ingeniero individual, más riesgo asumes como asegurador, lo que al final se puede ver reflejado en un mayor precio del seguro individual en relación con el que suscribe el Colegio con carácter general. Eugenio Fontán. Aquí me gustaría retomar otro elemento. La capacidad de hacer daño a terceros mediante la introducción maliciosa en redes privadas y la suplantación de la identidad en redes móviles, por poner un ejemplo, es un tema muy delicado que puede tener repercusiones para el ciudadano en el ámbito social, en el ámbito civil o en el ámbito penal. La Administración normalmente actúa por impulsos y bajo presión. Ahora mismo el tema de la ley Ómnibus se está analizando desde el punto de vista de la transposición de una directiva ya elaborada por el Parlamento Europeo, la Comisión Europea, organismos que, seamos realistas, también trabajan bajo influencia de lobbys perfectamente identificados. Quizás los colegios profesionales no han sabido ejercer una acción que compense la fuerza de otros, pero la pura realidad es que uno de los efectos que puede tener la transposición de esta directiva es minimizar el efecto de los colegios profesionales ante la sociedad y ante los ciudadanos. Nosotros estamos aquí para, de alguna manera, servir de intermediarios, ayudar a los ciudadanos ante las gestiones con la Administración. Pero, ¿qué pasa cuando es la propia Administración la que no respeta o no es capaz de responder a las exigencias del ciudadano? Entonces el colegio, los profesionales, a veces tenemos que tomar una decisión e identificarnos y posicionarnos. Surge aquí una segunda Pregunta: como profesionales: ¿servimos al ciudadano, servimos al cliente, a la Administración, al constructor? Esta es una decisión tremenda y no sé hasta qué punto el profesional puede tomarla solo si no tiene respaldo del colegio. Para ello el colegio juega un papel decisivo. Define las responsabilidades deontológicas, las responsabilidades profesionales, las responsabilidades contractuales y, a lo mejor, tiene que discutir y polemizar con la Administración, o tiene que polemizar con el cliente, porque su responsabilidad se lo impone. Pero es que además sabes que te respalda tu colegio vigilando, por ejemplo, que nadie actúe de forma oportunista. Yo creo que el colegio tiene que jugar un papel político más activo, que además no solamente es defender el ejercicio libre, sino mucho más. Es importante que tu profesión tenga un colegio profesional, aunque no firmes, aunque ni siquiera estés colegiado. Tener un colectivo significativo que va, de alguna manera, a defender esa profesión. En el caso de nuestro colectivo, como además no ha tenido problemas profesionales laborales serios, con una situación de desempleo inferior a la de otros colectivos, esto ha hecho que no haya tenido una gran demanda de asociación, o de colegiación. Pero esto es erróneo, porque el colegio, de manera recurrente, va a permitir a los profesionales de la telecomunicación el tener detrás un respaldo importante. José Ramón Recalde. Creo en el papel clave y fundamental de los colegios profesionales, no solo en el ámbito de los intereses de los colectivos que representan, sino de la sociedad, y de otros operadores mercantiles, sociales, o profesionales que hay en el mercado. En el ámbito concreto del sector asegurador, hoy por hoy, son una fuente de conocimiento, de información y de experiencia, que permite tener a los que operamos en este tema una información y un conocimiento que diluye la incertidumbre. Creo que los colegios son unos interlocutores avanzados en aspectos de responsabilidad civil, porque acumulan también una experiencia importante y concretan bien los aspectos. Miguel Ángel Vaquero. Como profesionales tenemos que conseguir que se nos tenga más en cuenta. Volviendo al ejemplo del aeropuerto, creo que es importante la aportación del ingeniero de telecomunicación desde el inicio del proyecto para transmitir las necesidades de cuartos técnicos y de espacios que requieren las instalaciones de comunicaciones. Si no se hace esto así, luego las soluciones son “apaños” que se realizan a posteriori. Considero que la figura del teleco en las instalaciones especiales cada vez va a tener más peso en el sector de la construcción. Sería bueno que existiera una normativa que exigiera el proyecto y el estudio de las instalaciones especiales y de las telecomunicaciones en grandes proyectos (centros comerciales, aeropuertos, edificios de oficinas, hospitales, túneles, etc.). Un buen proyecto se caracteriza porque todo está pensado de antemano y ha sido revisado por los profesionales y especialistas necesarios para dar una solución a uno de los problemas que aparecen. Hay que evitar que las soluciones se de posteriori una vez terminada la obra. Debemos tratar de que la Administración reconozca que todas las instalaciones que nos competen (comunicaciones, megafonía, control de accesos, circuito cerrado de televisión, instalaciones débiles, etc.) vayan firmadas por un ingeniero de telecomunicación y no por un arquitecto (por poner un ejemplo). El resultado creo que sería mejor porque cada profesional se encargaría de su especialidad. Además es necesario que este profesional competente no se vea en la situación de “tirarse a la piscina”, sino que esté debidamente protegido y asegurado por su colectivo en el desempeño de su profesión.
30 oct 2015
Artículo BIT
La marca TELECO
La marca TELECO Recientemente el COIT ha registrado la marca “TELECO” en el Registro Nacional de Patentes y Marcas*, para evitar que el rótulo “TELECO” sea asociado a profesionales que no han cursado Ingeniería de Telecomunicación. Nos ha parecido un buen momento para retomar el asunto de la imagen del Ingeniero de Telecomunicación en la sociedad. Nos hemos querido hacer varias preguntas: ¿qué significa hoy en día ser teleco? ¿cómo ha evolucionado la imagen de los telecos en los últimos años?¿qué percibe la sociedad de la incesante y variada labor de los ingenieros de telecomunicación? En un momento en que acaban de definirse las nuevas titulaciones, en que los equipos son cada vez más multidisciplinares, en que algunos de los más importantes directivos del sector son telecos, hemos sentado a la mesa del Café de Redacción de BIT a un grupo formado por dos telecos y tres profesionales de otras disciplinas, para tener una perspectiva mixta. Nos ayudan a dilucidar estos aspectos dos periodistas que han trabajado durante muchos años de la mano de los telecos en el mundo de la comunicación: Cristina García Santamaría (Directora de Comunicación de HISPASAT) y Juan M. Zafra (Director adjunto del Grupo Lavinia); una socióloga especializada en el mundo empresarial, Mónica Segovia (Socióloga del Departamento de Economía de la Empresa en la Universidad Rey Juan Carlos) y dos flamantes ingenieros de teleco, nuestro Ingeniero del año, Luis Álvarez Satorre (Presidente de Enterprises de BT Global Services) y Guillermo Cisneros (Director de la ETSIT de la Universidad Politécnica de Madrid). *Ver artículo de opinión del Decano-Presidente del COIT (p. 7) De izda. a dcha.: Francisco Mellado García, Luis Álvarez Satorre, Cristina García Santamaría, Guillermo Cisneros Pérez, Mónica Segovia Pérez y Amaia Pesqueira Zárate Recientemente el COIT ha registrado la marca “TELECO” En el registro nacional de patentes y marcas. Con ello se trata de evitar confusiones al utilizar el término teleco para aquellos que no han cursado la Ingeniería “Superior” de Telecomunicación. ¿Cómo veis esta iniciativa? Guillermo Cisneros. En nuestra profesión, ya centenaria, poco a poco este nombre de “teleco” ha ido calando. Antes de que empezáramos a estudiar nosotros se utilizaba ya ingeniero de teleco, por lo tanto, estamos hablando de un tema que ya tiene solera. Yo creo que es una acertadísima decisión sobre todo en esta época en la que hemos tenido que aclarar lo que son las profesiones reguladas, en qué consisten, y quizás la parte más difícil, explicar en palabras sencillas un mensaje a la sociedad, de qué significan las ingenierías, y en particular la ingeniería de telecomunicación. Cristina García. Desde el punto de vista externo, el de los profesionales de los medios de comunicación, es muy importante para toda empresa o colectivo que te asimilen a una marca. Qué mejor marca para una profesión que lleva tantos años desarrollando las tecnologías de las comunicaciones, que teleco, que es una pequeña palabra que engloba toda una experiencia y una trayectoria de muchos profesionales que, durante años, han estado quizá un poco ocultos a la sociedad, porque la ingeniería siempre ha sido vista desde fuera con cierta distancia y frialdad, de manera que a veces no se percibía la aplicación de sus aportaciones, que luego estamos utilizando diariamente. De esta manera, queda claro que cada vez que alguien habla de un teleco, se refiere concretamente al ingeniero de telecomunicación. Es verdad que ha podido evolucionar y se han podido añadir a esa palabra o a esa marca, otros entornos que han entrado a formar parte del desarrollo de la Sociedad de la Información, porque ahora el ingeniero es multidisciplinar, pero yo creo que es acertado que se mantenga esa identificación con la marca de un colectivo que tiene una trayectoria muy clara en el desarrollo de la red de las telecomunicaciones. Tener su apellido y su nombre englobado en una palabra tan corta, tan fácil de utilizar en el mundo de la imagen, siempre es acertado. Mónica Segovia. Yo asociaría esta iniciativa a un plan de marketing y comunicación para esa marca. Hay que tener especial cuidado porque yo creo que hoy en día, incluso en las mismas empresas, se piensa más en el profesional de las TIC, y eso lleva a que a veces se englobe como teleco también a otras disciplinas. Desde el punto de vista de la empresa se piden especialistas TIC. Por eso es bueno que, desde el Colegio, se defienda esa posición, porque creo que hay que distinguir claramente lo que es un profesional genérico del sector, con lo que es un teleco. Además, a medida que las telecomunicaciones se vayan implantando en otros sectores, la necesidad de ingenieros de telecomunicación en sectores no TIC también va a crecer. De esta manera se hace visible en las empresas, y posteriormente en la sociedad, la aportación clara de estos profesionales. Por eso considero que es un buen momento para posicionarse frente a otras ingenierías u otros profesionales TIC. Luis Álvarez. Por un lado, teleco es una profesión, pero es que también incluye un cierto perfil personal, que lo da el tipo de formación y la complejidad o dificultad de la carrera. Hay unos atributos asociados a la marca teleco, como profesión, que yo creo que no hemos sabido transmitir suficientemente. Los telecos somos facilitadores de la transformación social mediante el uso de la tecnología. Somos una profesión de actualidad y, desde el bit Luis Álvarez Satorre “Nos hemos situado en las fronteras de la facilitación, de la transformación social y yo creo que ahí el papel de los telecos nos está forzando indirectamente a abrirnos y a combinar la parte tecnológica con la parte más sectorial” punto de vista del perfil personal, el teleco es alguien al quien se le reconoce, por lo menos desde el punto de vista de las empresas, una cierta determinación o capacidad de superación. También lleva implícita una componente de innovación, de creatividad, porque al final las tecnologías que nosotros plasmamos transforman la manera de trabajar y de vivir de todos los de alrededor. Un tercer elemento que yo destacaría en el perfil personal del teleco tiene que ver con el talento, con la manera de hacer las cosas. Creo que al teleco se le considera como un perfil que puede aportar más rigor, más talento en determinados aspectos. Eso es una ventaja también que debemos explorar desde el punto de vista de nuestra contribución a las empresas. Juan M. Zafra. Creo que entramos ya en los atributos de la marca que se ha empezado a construir. Los valores y la misión que pueden adscribirse al teleco, al ingeniero de telecomunicación. Considero un acierto la puesta en marcha de una iniciativa de este tipo en una etapa de cambio como la que estamos viviendo en todos los ámbitos sociales como consecuencia del despliegue de redes y la generalización del uso de las tecnologías de la información y la comunicación. En momentos así es importante que la ciudadanía reconozca claramente qué y quiénes son agentes del cambio, quiénes pueden ejercer el liderazgo y convertirse en referentes. No estoy diciendo que los telecos sean los únicos protagonistas del cambio, sino que es necesario definir los perfiles y los roles para evitar la confusión, el ruido, es decir, los obstáculos habituales en épocas de transformación, incertezas hacia la sociedad de la información y el conocimiento. Cristina García. Yo señalaría algunos elementos que creo que deberían estar incorporados a esa palabra de teleco: un teleco es un ingeniero de telecomunicación, un profesional con un importante conocimiento, con una carga también importante de experiencia en el desarrollo de estas tecnologías; un profesional que da confianza porque ha demostrado, durante los últimos años, poder adaptar esa tecnología a las necesidades del ciudadano y contribuir así al desarrollo de la propia sociedad. Ese concepto de profesional responsable va más allá y también es importante en un momento como en el que estamos, con el auge de los sostenibles. Creo que hay que tener en mente estos aspectos para conformar equipos y en esa selección que hacen las propias compañías del tipo de profesional que necesitan en cada momento, ese teleco debe estar bien diferenciado. El problema es que durante algún tiempo, a esa excelencia en el trabajo le ha faltado la parte de la capacidad divulgativa. Guillermo Cisneros. Hemos hablado en el plano horizontal sobre qué significa ser teleco, con respecto a otras ramas de ingeniería, pero yo creo que también merece la pena llevarlo al plano vertical. Este debate se ha puesto encima de la mesa con el tema de las nuevas titulaciones y el nuevo Espacio Europeo de Enseñanza Superior donde se habla, por un lado de titulaciones y por otro lado de profesiones, reguladas en nuestro caso. En el caso de la ingeniería se ha pasado a mirar no sólo en el plano de las distintas ramas del saber, sino también dentro de la misma disciplina, la ingeniería técnica ha mirado a la ingeniería y viceversa. De la misma manera que es fácil distinguir entre un médico y un enfermero, o entre un arquitecto y un aparejador, merecería la pena plantear que una palabra sencilla debe también permitir hablar en ese plano vertical en nuestra materia. La asociación por parte del COIT de esta marca puede permitirnos tener una palabra tan corta como médico, asociada al ingeniero de telecomunicación. No sé qué palabra podrían adoptar en el campo de una inge- Guillermo Cisneros “De la misma manera que es fácil distinguir entre un médico y un enfermero, o entre un arquitecto y un aparejador, merece la pena plantear que una palabra sencilla debe también permitir hablar en ese plano vertical en nuestra materia” niería técnica en este momento, pero digamos que teleco, en este caso, se referiría sólo al Ingeniero de Telecomunicación. Luis Álvarez. Me gustaría formular una cuestión a Mónica, Cristina y Juan Manuel, como socióloga y periodistas, respectivamente. Habláis de la capacidad de comunicación, la capacidad divulgativa de nuestra labor. ¿Cómo veis que percibe la sociedad los valores que habría detrás de un teleco? ¿Qué cosas son las que nos quedan por hacer? Cristina García. Llevo toda mi carrera profesional vinculada a los telecos, de hecho, en la primera fase de mi cercanía a los ingenieros de teleco fue precisamente desde el Círculo de Electrónica Militar, un entorno con un componente muy tecnológico. Ya en aquel momento se detectaba que el lenguaje era tremendamente complejo y complicado para alguien que no está metido dentro de ese mundo y que, evidentemente, no tiene por qué tener conocimientos de ingeniería, ni de tecnología. Resultaba realmente difícil trasladar ese conocimiento, esas capacidades, a cualquier otro nivel más divulgativo, y había que hacer un gran ejercicio de comprensión y de interacción muy importante. Este es un reto relevante para los telecos, porque si se mantienen exclusivamente en la parte técnica, no tienen ningún problema de comprensión con los demás, porque su papel le permite utilizar su “jerga” sin ninguna dificultad para entenderse, pero el problema empieza a surgir cuando el Ingeniero de Telecomunicación toma conciencia de su capacidad de influencia en un desarrollo social y económico y en el desarrollo de las empresas. Ahí es donde empieza a tener esa dificultad para trasladar a otros entornos sus capacidades y sus realizaciones. También es cierto que en este proceso ha habido un cambio muy importante en el lenguaje del propio ingeniero, que ha pasado de su posición de supremacía, o lejanía a bajar a la realidad porque ha considerado importante formar parte de ese desarrollo social de manera más interactiva. Luis Álvarez. Hay una conversación que hemos tenido en ocasiones entre telecos, sobre que, así como había ingenieros de caminos que estaban dirigiendo distintas empresas, hay muy pocos telecos que estén dirigiendo empresas al más alto nivel. Creo que hemos progresado muchísimo en este aspecto, porque ahora yo diría que casi todas empresas de telecomunicaciones tienen un teleco como máximo responsable, y ese es un primer paso. Cristina García. Es cierto que el ingeniero de telecomunicación no se percibía como un posible líder en otros entornos (responsabilidades políticas, administrativas, sociales…) y eso también está cambiando. El teleco está capacitado porque tiene esa formación técnica fundamental, a la que también se han ido añadiendo elementos humanistas dentro de la propia carrera. Ahora mismo hay ingenieros de telecomunicación que están desempeñando papeles muy diferentes al exclusivamente técnico. Ejemplos claros son Francisco Ros, que es el Secretario de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, con responsabilidades de Gobierno, o Jaime Caruana, como Gobernador del Banco de España.., etc. Es un paso importante: los telecos toman la responsabilidad de gestionar las compañías y de competir en el mundo empresarial, en la innovación, en el emprendimiento, buscando otros caminos diferentes a los que hasta ese momento se había asociado a un teleco. Mónica Segovia. Efectivamente, es una cuestión de evolución de la profesión. A medida que el ingeniero va teniendo puestos de trabajos en otros sectores y cobrando influencia en la sociedad, tiene Cristina García Santamaría “Un teleco es un profesional que da confianza porque ha demostrado, durante los últimos años, poder adaptar esa tecnología a las necesidades del ciudadano y contribuir así al desarrollo de la propia sociedad” además que trabajar con otros profesionales. Muchos telecos tendrán que comunicarle a un médico el por qué de un desarrollo en el sector sanitario. Cada vez más, se demanda el que el ingeniero sea multidisciplinar, que no sólo sepa de tecnología, sino que sepa saber qué es lo que quiere el cliente y adaptarse a esa necesidad, y para eso es imprescindible comunicarte con él. Por eso cada vez hay más necesidad de tener habilidades comunicativas y de saber trabajar en equipos multidisciplinares, de tener un conocimiento de la organización y de sectores que no son tuyos. Creo que ese pequeño hándicap que hasta ahora han tenido los ingenieros, y que ha sido algo que se ha señalado recurrentemente desde el punto de vista de las empresas, se va a ir solventando a lo largo del tiempo, también porque en los nuevos Grados, se van introduciendo otro tipo de enseñanzas. Juan M. Zafra. Debo mucho a los ingenieros de teleco en mi carrera profesional. ¿Qué le voy a contar a Cristina, quien tanto ha hecho para facilitar el contacto de los medios con un colectivo que ha ido ganando relevancia conforme ha avanzado y progresado la sociedad española? Es un colectivo profesional de moda, que se ha ido ganando el reconocimiento de la opinión pública gracias al espíritu de cooperación con otros sectores, al esfuerzo por divulgar las ventajas de las TIC y a la discreción con la que siempre han actuado como colectivo, en términos generales. Luis Álvarez. Creo que en los últimos años, el hecho de cambiar el entorno competitivo del sector y los perfiles de las nuevas compañías, ha facilitado que muchos de nosotros pasemos a tener puestos de responsabilidad y a dirigirlas. Ahora mismo en Telefónica, Vodafone o BT la máxima autoridad la ostentan telecos, lo cual significa que desde luego los puestos de especialización sí son sectoriales, cosa que hace unos años no ocurría. Los telecos nos hemos convertido en facilitadores de una transformación social y económica que es muy importante, y eso nos ha obligado a que cuando vas a hablar de banca electrónica adaptes tu lenguaje. Cuando vas a hablar de distribución de contenidos digitales también tienes que hablar el lenguaje de los medios. En la medicina, donde hay unas capacidades tremendas para un teleco, ocurre lo mismo. Nos hemos situado en las fronteras de la facilitación, de la transformación social y yo creo que ahí el papel de los telecos nos está forzando indirectamente a abrirnos y a combinar la parte tecnológica con la parte sectorial. Mónica Segovia. Los jóvenes ingenieros tienen que tener claro que su profesión puede desarrollarse en otros sectores y eso significa que tendrán que aprender también a trabajar en otros entornos, con otros profesionales que no entiendan, a priori, su lenguaje. Eso también va a cambiar la imagen que se pueda tener del ingeniero como alguien muy bueno tecnológicamente, muy hábil para resolver problemas, con mucha capacidad, pero quizás con menos capacidad comunicativa. Juan M. Zafra. Permitidme que reitere la importancia que ha tenido la apertura, la colaboración ofrecida por los teleco a los medios de comunicación. Ha sido determinante para impulsar el cambio y difundir un mensaje a favor de la transformación y modernización de las bases económicas y sociales. Ha sido una colaboración que se ha extendido a las empresas del sector TIC, que han incorporado ingenieros de teleco a sus más altos cargos y también grandes profesionales de la comunicación a sus organigramas para difundir esos mensajes. Ahora que introduces la figura del joven ingeniero, no sé hasta qué punto estamos llegando a esa parte de la sociedad, en este bit Juan M. Zafra “Este es un colectivo profesional de moda, que se ha ido ganando el reconocimiento de la opinión pública gracias al espíritu de cooperación con otros sectores, al esfuerzo por divulgar las ventajas de las TIC y a la discreción con la que siempre han actuado como colectivo” bit 178 DIC.-ENE. 2010 27 momento de pronunciadísimo descenso de las vocaciones ingenieriles. Esto nos puede hacer dudar sobre si esa proyección de la imagen del ingeniero está siendo la más acertada. ¿No creéis? Mónica Segovia. En las series de televisión, o en el cine, el tecnólogo siempre es un raro que trabaja con el ordenador y que, además, se expresa de forma extraña, es decir, que la imagen que se está dando no es muy buena. Creo que el problema de esa bajada de las matriculaciones se debe en parte a lo que ellos perciben que van a conseguir después de la carrera, esa idea de que no van a obtener todo lo que podrían en el mercado laboral, con respecto al esfuerzo que han hecho. Guillermo Cisneros. El descenso de la matriculación es algo que no hemos notado en nuestra Escuela en todo este tiempo. Seguimos teniendo más demanda que oferta y así ha sido tras pasar la famosa crisis de las “.com” Me gustaría dejar muy claro que para Escuelas como la nuestra la misión va a seguir siendo la de formar ingenieros de telecomunicación y, por lo tanto, impartir el único título que en el futuro habilitará para la profesión regulada de ingeniero de telecomunicación (el Máster en Ingeniería de Telecomunicación) que está así descrito en la Ley, simplemente desacoplando el Máster Integrado que es nuestro actual título de Ingeniero de Telecomunicación en un Grado previo y ese Máster. Y para ello incluiremos, como ya hacíamos, las materias que te dan ese paso hacia la comprensión de la sociedad. Los telecos hemos sido pioneros en esto, quizá por la dificultad que tiene transmitir algo que es intangible (como las propias telecomunicaciones) que obliga a ser capaces de transmitir con palabras sencillas a alguien eso que ni se ve ni se toca. No conozco ningún ingeniero de telecomunicación que no esté interesado por alguna rama relacionada con humanidades, con algo, en principio, totalmente opuesto a aquello que está estudiando en su carrera desde el ámbito tecnológico. La experiencia que tenemos en nuestra Escuela es que, dentro del ámbito de la ingeniería, es la que más actividades de extensión universitaria tiene. Además consiguen premios fuera, con lo cual está claro que lo hacen bien. Todo esto ha contribuido también a llevar al teleco a unos puestos de responsabilidad en las empresas y en la Administración, ya que se ha pasado de una enseñanza meramente tecnológica, a otra basada en unos servicios, en unas aplicaciones, en algo que hay que explicar al usuario y, en definitiva, en algo para lo cual hay que formar también al ingeniero desde una visión holística que te obliga a ser capaz de explicar el conjunto. Y es quizá ese “plus” del teleco, como profesional con una visión más trasversal, el que se ha querido apropiar una parte del resto de los profesionales TIC; esa visión global, de conjunto, es quizá una de las señas de identidad de la marca teleco. Guillermo Cisneros. Eso es una distinción que se ha establecido por escrito en la Ley por primera vez, entre el Máster en Ingeniería de Telecomunicación, que será el único título que de acceso a la profesión regulada de ingeniero de telecomunicación, y lo que son los Grados previos al acceso a ese máster. En nuestra Escuela hemos planteado un Grado que permite acceder a ese Máster, que se adecúa a ese máster. La misma Ley distingue, por ejemplo, que dentro del Grado debe haber un trabajo de fin de grado únicamente en las tecnologías específicas de una parte, mientras que en el Máster lo que está escrito es que el proyecto fin de máster ha de tener una visión integral de todo eso en el contexto de un servicio. Luis Álvarez. Hay dos elementos importantes. Uno, que desde el punto de vista social nos hemos acostumbrado a la magia de las telecomunicaciones y no apreciamos suficientemente el hecho de que ahora estamos localizados con el móvil en cualquier sitio, esta tecbit “Es bueno que desde el Colegio se defienda esa posición, porque creo que hay que distinguir claramente lo que es un profesional genérico del sector, con lo que es un teleco” Mónica Segovia Café de Redacción nología hace que se salve, por ejemplo, mucha gente en accidentes de tráfico, el GPS nos permite localizar e ir a cualquier dirección, la televisión pasa a ser de grandísima definición con una calidad que a mí me sigue pareciendo algo mágico. Creo que nos hemos acostumbrado a esa magia de las telecomunicaciones desde el punto de vista social, y es que nosotros somos unos contribuyentes significativos a ese bienestar. Yo tengo dos hijos estudiando teleco, no soy el mejor exponente de que hayan bajado las vocaciones ingenieriles, pero si hay un elemento que es el balance entre el valor de ser teleco y el esfuerzo de ser teleco. Muchos compañeros de mis hijos decían que era un error elegir teleco, porque hay que trabajar muchísimo, hay que esforzarse… Cristina García. Yo pienso que no es sólo un problema de ingeniería de telecomunicación, esa facilidad con la que el ciudadano se olvida del esfuerzo que lleva aparejadas las cosas es algo propio de muchas más disciplinas, porque nos hemos acostumbrado a tenerlo todo en un instante, en un momento, y es verdad que ahora mismo no se valora ni al ingeniero de telecomunicación, ni al médico, y en nuestro caso, al periodista, porque parece que cualquier persona, incluso con falta de formación adecuada, puede ejercer profesiones complejas. Es verdad que hemos pasado del temor por los desarrollos tecnológicos a considerarlos algo usual, normal y que además están rodeados de un alto nivel de exigencia. Esa capacidad de desarrollar nuevas tecnologías y de aplicarlas a los nuevos servicios, que es lo más complicado y lo que en realidad percibe el ciudadano, a veces no somos capaces de hacer ver el valor que lleva aparejado. Juan M. Zafra. Vivimos en la sociedad de la abundancia, al menos en esta parte del mundo. Y esa realidad, a la que se han acostumbrado las generaciones más jóvenes, no favorece el esfuerzo y sí, en cambio, la búsqueda de resultados inmediatos en todos los órdenes. Francisco Mellado García entrega el documento que acredita el registro de la marca Teleco a Guillermo Cisneros Pérez, en presencia de Luis Álvarez Satorre. Teleco se ha asociado siempre a esfuerzo, afán de superación, innovación… No es fácil cautivar a los nuevos estudiantes con esas percepciones, pero no es algo que afecte sólo a los teleco. Mónica Segovia. Para el teleco, con respecto a años anteriores, se puede decir que le cuesta más ascender en la carrera profesional, pero es verdad que es uno de los que mayor capacidad tiene para ascender, frente a ingenieros técnicos, o frente a otras profesiones. El problema es que los jóvenes ven que su entrada al mercado de trabajo es un poquito más ardua que lo que era hace unos años. La clave es lo que se está haciendo en la Escuela, acercar a las empresas a la Universidad, lo que facilita a los estudiantes tener esa experiencia previa. Guillermo Cisneros. Efectivamente, estamos introduciendo a las empresas en el tejido académico de nuestra Escuela, de manera que el estudiante tiene un camino andado. Muchas veces incluso en consorcios internacionales, de manera que el estudiante está viendo la realidad no sólo nacional sino europea e internacional en general, y aprende lo que la empresa le va a exigir cuando salga. Creemos que también es un valor que debemos dar en las Escuelas porque no concibo una Escuela de Ingeniería sin las empresas dentro. Cristina García. Creo que es vital comprender esa transformación del conocimiento a una aplicación en un servicio. Por eso es importante el paso previo, porque si no el recién titulado llega a la empresa con una capacidad teórica muy grande pero con dificultades para aplicarla a la realidad empresarial. Luis Álvarez. También hay un componente de ambición. Ha habido una época en la que los telecos, de hecho, veíamos con malos ojos ascender a puestos de gestión. Yo lo he vivido al principio de mi carrera profesional, cuando pasé al sector bancario. Creo que eso lo hemos perdido ya, afortunadamente, porque ahora creemos que podemos aportar un valor tremendo también desde la gestión, combinando conocimiento tecnológico, experiencia y capacidad para resolver cuestiones complejas. Además hemos incorporado el elemento comunicación y somos más capaces de hablar en público. Cristina García. Nos hemos olvidado también de esa parte importante que tendría que tener un teleco de ayudar al ciudadano a integrarse en el mundo de la digitalización y de las nuevas tecnologías, porque a veces sólo pensamos en las nuevas estamos que nacen con esa proyección y conocimiento del uso tecnológico, pero sigue habiendo generaciones que necesitan todavía una adaptación. El papel del ingeniero de telecomunicación estos últimos años también ha tenido que ver con romper esas barreras, para darle seguridad al que utiliza el servicio, se ha convertido poco a poco en un facilitador de una serie de posibilidades de desarrollo y divulgación de conocimientos. También en momentos en los que se había generado una alarma social, porque el desconocimiento genera una preocupación, el ingeniero de telecomunicación ha entrado a explicar y a dar ciertas garantías de que detrás de todo desarrollo hay unos profesionales que son serios, competentes y responsables, gracias a sus conocimientos y preparación, y que son capaces de diluir este tipo de preocupaciones. Guillermo Cisneros. Nuestra ingeniería ha necesitado, quizá antes que otras, esa visión holística para ofrecer servicios y aplicaciones a usuarios que no tenían nada que ver con la tecnología. Hemos pasado Café de Redacción además a un entorno en el que se acuerdan del ingeniero de telecomunicación sólo cuando falla algo, porque lo normal es disponer de un servicio. Sin embargo, aún recordamos los tiempos en que desde algún lugar, era necesario pedir una conferencia y preguntar por la demora y ahora protestamos en cuanto el móvil no tiene cobertura. Eso está vinculado con un tema que no podemos dejar de tocar antes de terminar, que es el ataque frontal a las ingenierías que supone la aprobación de la Ley Ómnibus y su desarrollo reglamentario. ¿Qué opinión os merece la supresión del sistema de visado obligatorio de proyectos? Luis Álvarez. Lo que no acaba de entenderse es que la firma de un ingeniero lo que hace es proteger a la sociedad, es decir, el mecanismo por el cual alguien certifica o valida una determinada infraestructura, un determinado servicio que se pone en marcha, garantiza a la sociedad que cumple con unos determinados requisitos. No se trata de proteger al colectivo de ingenieros, estamos hablando de la eliminación de una protección social. Guillermo Cisneros. Yo diría más, es que el visado garantiza que es un profesional capacitado, y por lo tanto eso da unas garantías a esa sociedad, de la misma manera que la firma de un médico en un informe da la garantía de que es un profesional capacitado para ese diagnóstico, o un arquitecto que diseña un edificio y con su firma da la seguridad de que un profesional competente ha hecho ese edificio y por lo tanto no se va a caer. En nuestra ingeniería la firma de un profesional está dando seguridad a los ciudadanos de que estos servicios que, por ejemplo, soportan la seguridad y defensa nacional, o el sistema financiero del país, o el sistema sanitario, los edificios inteligentes, etc. son seguros. Servicios que además se van a ir ampliando, ya que cada vez somos más transversales. Luis Álvarez. La pregunta que yo haría es: ¿admitiríamos que los edificios se pudieran construir sin una validación por un profesional competente? Guillermo Cisneros. Las atribuciones profesionales son la garantía de esas competencias y de esa seguridad. El Colegio Profesional es el garante de las atribuciones profesionales, por lo tanto creo que debemos apoyar a estas instituciones porque en definitiva son las que dan el soporte a la firma del profesional competente, y por ende, seguridad a la sociedad. Luis Álvarez. Además este elemento es la garantía que nos diferencia de determinadas sociedades o países que aún no lo tienen. Una de las discusiones fundamentales que hay en muchísimos países que están todavía en vías de desarrollo es que no existe una certificación de la construcción de infraestructura pública, o de la edificación, no existe una certificación de instalaciones de telecomunicaciones. Nosotros somos una sociedad que evoluciona y que se protege a sí misma por el hecho de utilizar a profesionales competentes para hacer cada trabajo. Desde el punto de vista de esta sociedad tenemos que saber que es un paso atrás plantearnos siquiera eliminar este sistema de garantías, y menos todavía considerarlo un privilegio de un colectivo. Pero ese es quizá el argumento más utilizado por los defensores de la eliminación del visado obligatorio de proyectos. ¿Detrás de este asunto puede haber, entonces, un problema de imagen también? Guillermo Cisneros. Hoy en día parece que lo normal es que todo funcione. Por eso es importante hacer llegar a la sociedad el mensaje sobre la infinidad de cosas que funcionan gracias a los ingenieros de telecomunicación. Somos los responsables de que funcione la base de la Sociedad de la Información, que son las comunicaciones. La marca es fundamental para ello y el adoptar ahora un nombre corto como es teleco, creo que ayuda en este cometido. Siempre he pensado algo muy claro: Ingeniero de telecomunicación es una marca. Esa marca hay que cuidarla. Debemos transmitirle a la sociedad esa idea, para que se sienta segura con la firma de un profesional. En estos momentos debemos trasladar a la sociedad un mensaje breve, corto, rápido, conciso: ingeniero de telecomunicación o teleco es el profesional competente para garantizar la seguridad en los ámbitos que le son propios. Luis Álvarez. Al final se trata de una dinámica, quizá demagógica, que lleva a perjudicar el derecho de los ciudadanos a sentirse protegidos y tener a alguien a quien reclamar y exigir responsabilidades si es necesario. Creo que los ciudadanos no son conscientes de este peligro.
30 oct 2015
Artículo BIT
El futuro del Hogar Digital
Pendientes de la aprobación de la nueva normativa sobre ICTs, que incluirá previsiblemente un anexo recomendatorio sobre Hogar Digital, y en la que el COIT ha colaborado aportando su saber técnico, decidimos sentar en la mesa a algunos de los mayores expertos en Hogar Digital para que nos den su opinión sobre este importante campo de actividad para los ingenieros de telecomunicación. ¿Cómo evolucionará este pujante subsector?, ¿cómo afectará a su evolución la nueva normativa?,¿está despegando pese a la crisis inmobiliaria? Pero sobre todo: ¿qué podemos esperar del futuro? Para abordar todos estos asuntos tenemos el honor de contar en la mesa de BIT con Ricardo Alvariño, subdirector general de Infraestructuras y Normativa Técnica de la SETSI, Martín Pérez, presidente de ASIMELEC, Valentín Fernández, secretario técnico de la Comisión Multisectorial del Hogar Digital, y Carlos Fernández, socio fundador de Ingeniería Domótica, S.L. y en aquel momento vicedecano del COIT. El futuro del Hogar Digital De izda. a dcha.: Ricardo Alvariño, Martín Pérez, Amaia Pesqueira, Carlos Fernánez y Valentin Fernández. de telecomunicaciones (telefonía, banda ancha y televisión), no cabe duda de que servirá de punto de partida también para el desarrollo del Hogar Digital, puesto que regula las infraestructuras en las que luego va a poder basarse. El anexo, a pesar de que es recomendatorio, ofrece unas pautas, unas aclaraciones y unas orientaciones sobre lo que es el Hogar Digital y, lo más importante, una clasificación del tipo de servicios y sus consecuencias en el grado de automatismo o digitalización del Hogar Digital. Por ello, aunque es algo aún modesto, supone un punto de partida y de referencia de lo que este nuevo sector puede contemplar. Carlos Fernández. Yo iría más allá. Llevamos mucho tiempo hablando de los conceptos de domótica y Hogar Digital, y estoy de acuerdo en que el reglamento es un punto de partida, pero no creo que sea modesto, sino muy relevante para la ordenación del sector. La Comisión Multisectorial del Hogar Digital y ASIMELEC llevan mucho tiempo trabajando en ello, pero hoy por hoy nos encontramos con un sector sin ningún tipo de normativa, ni estándares y que además cuenta con un gran número de agentes involucrados (el instalador, el integrador, el ingeniero, el fabricante, el promotor, el constructor, el arquitecto, el operador…) Y esta nueva normativa servirá de base para ordenar el papel que debe desempeñar cada uno de estos agentes. Martín Pérez. A mí me gustaría destacar la sensibilidad y el buen trabajo que se ha realizado desde la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, puesto que además es el momento oportuno para hacerlo. Vamos a vivir un cambio tecnológico importante por la llegada de nuevos servicios al hogar, entre ellos todos los relacionados con el Hogar Digital. Por lo tanto, deberíamos felicitar a la SETSI por habernos escuchado incorporando en la normativa esta nueva línea de negocio, en la cual los diferentes actores ya llevamos trabajando desde hace cuatro o cinco años. Aunque se trate solamente de una recomendación, es importante incluirla en la normativa, pues propiciará que muchos otros agentes, como la Administración pública o BIT. Está a punto de ver la luz una nueva normativa de ICT que va a recoger en su anexo un texto recomendatorio en materia de Hogar Digital. Esto proporcionará una herramienta para las administraciones que tienen que trabajar en este ámbito y que quizá puedan estar un poco desorientadas en esa materia. ¿Se espera que vaya a ser un revulsivo? ¿Qué novedades más importantes va a recoger? Ricardo Alvariño. El reglamento de ICT en su conjunto es un elemento clave para el Hogar Digital. Aunque la normativa hace referencia sobre todo a las infraestructuras Café de redacción Café de redacción El futuro del Hogar Digital 22 abril-julio 2010 los ayuntamientos, empiecen a plantearse el incorporar dentro de su legislación local las infraestructuras de Hogar Digital. Con el empuje propio del sector, y con el apoyo que hemos tenido siempre de la SETSI, creo que podremos conseguir que, en un par de años como máximo, el ciudadano ya pueda disponer de unas infraestructuras mínimas que faciliten que el ciudadano pueda fácilmente instalar y beneficiarse de todos los servicios que proporcionará el Hogar Digital. Valentín Fernández. Creo que podríamos hacer un símil con el concepto del hombre y la luna. Se trata de un pequeño paso en la regulación, pero que supondrá un salto enorme para el sector, puesto que propiciará la introducción de nuevos servicios. Además pretende ser una referencia para las administraciones implicadas. Debemos seguir profundizando en ello, trabajar con otras administraciones y comunidades (como ya se hace, por ejemplo, con el Ayuntamiento de Madrid) siempre de la mano de la SETSI para así poder seguir ampliando la regulación iniciada con esta normativa. El anexo favorecerá asimismo la emergencia de un gran sector, permitiendo agrupar a agentes de diferentes sectores que hasta ahora se encontraban un poco dispersos. Ricardo Alvariño. Quiero decir que es modesto en el sentido de que se trata de un anexo recomendatorio y, por tanto, no es de obligado cumplimiento. Pero es un paso importante, pues ya tenemos una referencia, un punto de partida para todo el sector y un elemento de unión entre diferentes sectores que en algún momento han podido tener opiniones o puntos de vista distintos. En este sentido, la Comisión Multisectorial del Hogar Digital de ASIMELEC ha realizado una importante labor de integración, de aunar intereses. La unión hace la fuerza, por lo que esta reglamentación es de interés para todos los sectores que intervienen en el desarrollo del Hogar Digital. BIT. Han citado el caso de Madrid, donde una reciente ordenanza municipal del Ayuntamiento ha contemplado, creo que por primera vez, requisitos para la integración de los servicios de Hogar Digital en la vivienda de protección, o pública. ¿Son estos pasos importantes para romper además la vinculación del concepto de Hogar Digital con la vivienda de alta gama? Valentín Fernández. Efectivamente. En el demostrador de Hogar Digital que hemos desarrollado desde ASIMELEC, gracias al Ministerio y al Ayuntamiento, los produc- “Nuestro objetivo es que los ingenieros de telecomunicación sean los que lideren el proceso de implantación de los proyectos de Hogar Digital en las viviendas, refrendado ahora con el nuevo anexo recomendatorio del nuevo Reglamento de ICT” Carlos Fernández Café de redacción El futuro del Hogar Digital tos y servicios que mostramos pueden visualizarse en todo tipo de viviendas, desde una VPO hasta un chalé. Esta nueva ordenanza es muy esperada en todo el sector, puesto que será un elemento de referencia para los articulados de los ayuntamientos. Pensamos que va a ser una iniciativa que se va a poder replicar en muchos otros escenarios. La tecnología en general y las TIC en particular han venido para quedarse en la vivienda, el problema era cómo regularlo, puesto que es un nuevo campo de actividad complejo, con muchos agentes involucrados, y se está intentando llegar a un consenso entre todos. Llevamos trabajando desde el 2004 en este tema y ya estamos llegando a los resultados que esperábamos cuando comenzamos. Martín Pérez. Un hito importante ha sido la creación de una plataforma tecnológica pionera en Europa en I+D+i de Hogar Digital, desarrollada por la SETSI y ASIMELEC. Ahora estamos trabajando en conseguir que otros países vean la utilidad de la plataforma y lleven a cabo las suyas propias, con el fin de crear una única plataforma europea. Es importante en este contexto de crisis ser pioneros en un tema de futuro como es el Hogar Digital, que puede generar además nuevas vías de negocio. De hecho, ya hay agentes interesados en el Hogar Digital, como es el caso de la Comisión del Senado de Vivienda, que visitó nuestro demostrador a raíz de un estudio que están llevando a cabo para el Gobierno sobre cómo va a ser la vivienda residencial en los próximos años, y en el cual consideraban fundamental contemplar este asunto. También se están acercando a la Comisión un número cada vez mayor de ayuntamientos y promotores pidiendo consejo para poder trabajar en el futuro en aspectos relacionados con el Hogar Digital para la construcción de las viviendas. Y es sobre todo muy relevante que consigamos iniciativas concretas de infraestructuras de Hogar Digital en las viviendas VPO, puesto que servirá como referencia para viviendas de todo tipo. BIT. Estos dos últimos años han sido muy activos en la difusión y el interés por el desarrollo de este nuevo sector. ¿En qué asuntos se ha centrado este esfuerzo divulgador? Ricardo Alvariño. Las actuaciones del Plan Avanza han sido primordiales, ayudando a los proyectos que se estaban realizando. Del mismo modo, en la parte normativa del Plan Avanza se daban recomendaciones para el futuro. Además, la Secretaría de Estado constituyó una comisión asesora para las infraestructuras de acceso ultrarrápidas, donde han trabajado durante un año y medio más de cien personas y grupos de trabajo de todo tipo. En estos momentos se está llevando a cabo la tramitación del reglamento, que ya ha pasado por el Consejo Asesor de Telecomunicaciones y por la CMT, y debe continuar por el Consejo de Estado, etc., con el fin de que salga con todas las garantías legales. Esperamos que en breve podamos tener el reglamento ya publicado en el BOE. “Es importante en este contexto de crisis ser pioneros en un tema de futuro como es el Hogar Digital, que puede generar además nuevas vías de negocio” Martín Pérez Café de redacción El futuro del Hogar Digital Carlos Fernández. El Colegio lleva años apostando por el Hogar Digital, sobre todo en dos aspectos fundamentales: la divulgación (participando en congresos, jornadas e introduciendo información y ponencias sobre el asunto en todos los congresos organizados por el COIT) y la formación de nuestros propios colegiados en el ámbito del Hogar Digital. Nuestro objetivo, en el que llevaremos unos dos o tres años trabajando, es que los ingenieros de telecomunicación sean los que lideren el proceso de implantación de los proyectos de Hogar Digital en las viviendas, refrendado ahora con el nuevo anexo recomendatorio del nuevo Reglamento de ICT. BIT. Entramos en un tema fundamental. Habéis hablado de la multitud de agentes implicados en la implantación del Hogar Digital y es importante conocer el papel que van a tener cada uno de los agentes dentro de este nuevo escenario ¿Existirá un especialista en Hogar Digital que esté presente en todo el proceso? Martín Pérez. Ha surgido hace poco una nueva figura dentro del reglamento de instaladores que es el instalador de Hogar Digital, por lo que ya se está planteando este tema en el sector. Sin embargo, hay un dato clave, y es que la integración de todos los servicios dentro del Hogar Digital se hace a través de las infraestructuras de telecomunicaciones, con lo cual el integrador final, de algún modo, tiene que venir de la mano del área de telecomunicaciones. Valentín Fernández. Esta nueva figura de instalador de Hogar Digital se define concretamente como instalador de nuevas comunicaciones de infraestructuras de acceso ultrarrápido y de Hogar Digital. Y, efectivamente, la base del Hogar Digital son las comunicaciones, las TIC, por lo que la presencia del experto en telecomunicaciones es imprescindible. Yo creo que el proyectista del Hogar Digital será en realidad un equipo de expertos. En él estarán un arquitecto y un ingeniero de telecomunicación, obviamente, pero también reunirá a más expertos, como por ejemplo los del sector de nuevas energías. Y de hecho ya se está empezando a hacer. Por poner un ejemplo, en el primer congreso que organizamos sobre el Hogar Digital, que tuvo lugar en Gijón, participó un conocido arquitecto estadounidense que aseguró que, desde el primer esbozo de un edificio, él trabaja ya con esos ingenieros, porque no es viable que la arquitectura vaya por un lado y la ingeniería deba luego adaptarse. El bioclimatismo, la ubicación en el terreno, la orientación y otros aspectos importantes influyen directamente, y no solo al arquitecto, sino también a esa parte de la arquitectura que tiene elementos dinámicos y que deben ser controlados y manejados a través de las TIC. Por lo tanto, es fundamental la figura de un instalador “La eficiencia energética puede impulsar o motivar al sector, pero existen también otros aspectos dentro del ámbito socio-político que pueden beneficiar al Hogar Digital, como es el de las personas con discapacidad o dependientes” Ricardo Alvariño especializado que integre todas las áreas que influyen en la construcción de un Hogar Digital. Ricardo Alvariño. Estoy de acuerdo en que en el Hogar Digital confluyen una serie de diferentes disciplinas, como la energía o la seguridad, y está claro que las telecomunicaciones actúan como elemento integrador de todas ellas. Éstas proporcionan, además, un valor añadido, puesto que el dueño de la vivienda dispondrá, gracias a las telecomunicaciones, de una información precisa y de un control a distancia de todo lo que está pasando en su vivienda y podrá tomar decisiones o actuar sobre el funcionamiento de la misma. En el área de las telecomunicaciones, ya se está haciendo un énfasis en formación especializada en estos aspectos de Hogar Digital: ya hay varios centros como la Universidad Politécnica de Madrid, la Universidad Europea de Madrid o la Universidad de Valencia que están promoviendo másteres en Hogar Digital, ya que, al confluir varias disciplinas, es cada vez más necesario formar a especialistas. Aunque el ingeniero de telecomunicación puede perfectamente hacer el papel de integrador, tampoco conviene olvidar que hay otras ramas de la ingeniería implicadas en los servicios del Hogar Digital. Carlos Fernández. Desde mi experiencia profesional de once años trabajando en el sector del Hogar Digital veo que es necesario que haya alguien que sea el responsable de integrar cada una de esas subinstalaciones, alguien que vaya controlando que el trabajo de cada uno de los agentes implicados es coherente. Muchas veces el arquitecto, el aparejador, el ingeniero de climatización, el de baja tensión, el experto en seguridad, etc., se dedican a realizar muy bien su parcela de trabajo y luego el problema se lo encuentra el teleco. Si queremos que las infraestructuras queden integradas, que los elementos se comuniquen entre sí y conseguir así un proyecto único, nos encontramos con que cada uno de estos subsistemas, al final de su integración, se basan en las telecomunicaciones. Por lo tanto, creo que debe ser el ingeniero de telecomunicación el que haga esa labor de “Pepito Grillo”. Y en cuanto a la formación, es verdad que existen muchas universidades y escuelas que desarrollan un máster de Hogar Digital, pero curiosamente todas ellas vienen de la rama de la telecomunicación, por lo que la cantera de estos másteres seguimos siendo los ingenieros de telecomunicación. Creo firmemente que estamos llamados a liderar el proceso. Valentín Fernández. Los másteres existentes están enfocados a las tecnologías de telecomunicaciones, por eso, aunque también son cursados por arquitectos, su presencia es minoritaria. Desde mi Café de redacción El futuro del Hogar Digital En la Comisión del Hogar Digital no tenemos ningún tipo de duda de que este tipo de proyectos también tienen que ser visados” Valentín Fernández “Desde el punto de vista normativo, con la inclusión del anexo dentro del reglamento de ICT, ya estamos un paso por delante, así que podemos seguir la pauta de las ICT y liderar este sector también” (Ricardo Alvariño) Café de redacción El futuro del Hogar Digital punto de vista, el máster sobre esta materia debería hacer hincapié no solo en la tecnología, que es importante, sino también en lo conceptual del Hogar Digital, en el significado de la imbricación de la tecnología y la arquitectura y en cómo se puede enfocar para que se convierta en negocio. Por otro lado, la solución de formación no solo está en el máster. El año pasado, y gracias a una subvención del Plan Avanza, llevamos a cabo desde ASIMELEC el primer seminario online para instaladores de Hogar Digital. Y tuvo tanto éxito que hemos decidido impartirlo cada año, pues es fundamental formar a los instaladores. Asimismo, uno de los grupos de trabajo de la Comisión Multisectorial de Hogar Digital es el de Formación y su objetivo es aportar una formación específica a este nuevo sector, de tal modo que luego esta se pueda trasladar a los másteres y a los seminarios. Incluso estamos en contacto con el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid para que también se pueda impartir formación al respecto en la propia carrera de arquitectura. Carlos Fernández. Es cierto que la figura del arquitecto es muy importante y que cada vez se les ve más en los másteres y en los cursos de formación. Y es fundamental que participen, porque es necesario que se formen y que conozcan hasta qué punto pueden incluir el Hogar Digital en sus proyectos, lo que en definitiva los enriquecerá y hará aumentar su valor. Ahora bien, creo que el arquitecto nunca podrá tener ese rol de unión entre las diferentes instalaciones, su papel es otro. BIT. ¿Y cuál será el futuro papel de los operadores en el sector del Hogar Digital? ¿Van a ser meros suministradores o desarrolladores de nuevos servicios? Martín Pérez. Como estamos en un momento de transformación, dependerá de hacia dónde se dirija el negocio de los operadores en el futuro, tema que se está discutiendo mucho en la actualidad. La tendencia más clara es que los operadores se van a convertir en empresas de servicios, lo cual permite prever que éstos podrían ofrecer servicios enfocados al Hogar Digital. BIT. ¿Cómo ha impactado la crisis del sector inmobiliario en la implantación y desarrollo del Hogar Digital? ¿Se ha frenado o se utiliza como valor añadido a las viviendas en un mercado cada vez más competitivo? Ricardo Alvariño. La crisis ha afectado bastante. En nuestra estadística sobre el número de proyectos de ICT presentados, hemos constatado en estos dos últimos años una caída espectacular en el número de proyectos presentados, lo que se traduce en una caída en el número de edificios construidos o proyectados. A pesar de mi falta de conocimiento del mundo inmobiliario, sí que puedo decir que muchos promotores inmobiliarios afirman que la incorporación de los servicios de Hogar Digital aportarían un incentivo para comprar una vivienda y podrían reactivar el mercado. Carlos Fernández. Aunque es cierto que se construye mucho menos y que, por tanto, se están realizando menos instalaciones de Hogar Digital que hace dos o tres años, el porcentaje relativo de las viviendas con Hogar Digital con respecto al total ha aumentado. Antes se construía mucho, de cualquier manera y sin importar el valor añadido de una vivienda, pero ahora, con la crisis, se construye muchísimo menos y el promotor busca diferenciarse de dos formas: por el precio y por la calidad del acabado. En este segundo posicionamiento es donde entra con fuerza el Hogar Digital. Por lo tanto, aunque la cifra absoluta es más baja y la crisis ha afectado seriamente al sector, sí que podemos hacer una lectura positiva, ya que esta situación está permitiendo dar más valor a la vivienda gracias al Hogar Digital. Valentín Fernández. Estoy de acuerdo con Carlos en que esta reordenación del sector, provocada por la crisis, ha sido positiva. Gracias de nuevo a una ayuda del Plan Avanza, desde ASIMELEC pudimos llevar a cabo un estudio de mercado de la situación de los bienes digitales dentro del hogar, en el cual abordamos también la construcción. En él se refleja que, aunque este sector no va a volver al punto donde se encontraba antes, y espero que así sea, sí que se empieza a notar un despegue. En Madrid, por ejemplo, ya se ha comenzado y este año va a contar con más de sesenta mil viviendas nuevas en toda España. Y dentro de esta nueva demanda, estamos detectando, gracias al demostrador, que los promotores se están interesando en el Hogar Digital. Es un comienzo, pero ya se empieza a ver. Por otro lado, también cabe destacar el esfuerzo del Ministerio y de las administraciones municipales en el tema de la rehabilitación de Café de redacción El futuro del Hogar Digital viviendas. Este es un campo nuevo que se nos abre, pues podemos llevar la ICT y el Hogar Digital a este ámbito. BIT. Uno de los aspectos más relevantes a tener en cuenta, al menos desde el punto de vista político es el aspecto de la eficiencia energética. ¿Creéis que puede aportar un impulso definitivo al Hogar Digital? ¿Puede ayudar al menos a situar el tema en la agenda política? Ricardo Alvariño. La eficiencia energética puede impulsar o motivar al sector, pero existen también otros aspectos dentro del ámbito sociopolítico que pueden beneficiar al Hogar Digital, como es el de las personas con discapacidad o dependientes. Según estudios del Instituto Nacional de Estadística, se producirá un incremento notable, en los próximos años, en el porcentaje total de la población, de las personas de más de sesenta y cuatro años, lo que puede suponer un revulsivo para el sector, sobre todo en servicios como el de telemedicina. Carlos Fernández. Hay muchos estudios científicos, tanto nacionales como europeos, en los que se ha demostrado que una integración de instalaciones, domótica y automatización en los edificios, sobre todo públicos, permite unos ahorros considerables para el consumo energético, que puede llegar hasta el treinta por ciento. Asimismo, establecen una amortización de la inversión para este tipo de edificios en un plazo de cuatro a seis años, dependiendo de su ubicación y de la solución que se proponga. Sin embargo, en el entorno residencial, el periodo de amortización no está tan claro, puesto que el ahorro energético se consigue apagando las luces o climatizando la vivienda de un modo óptimo. Pero si esa semana el usuario pone dos veces más la lavadora de lo habitual, el pico de consumo resultante anula el ahorro anterior. Los estudios en estos casos establecen un ahorro de hasta un veinte por ciento pero con un periodo de amortización mucho mayor. La eficiencia energética es un elemento más dentro de otras ventajas que proporciona el Hogar Digital, como es el de teleasistencia, accesibilidad, seguridad o confort. Por lo tanto, creo que el ahorro energético debe introducirse en la agenda política aunque hay que ser cautos, puesto que sí que es cierto que el Hogar Digital hace posible ese ahorro, pero no es un argumento que justifique la inversión por sí solo. Valentín Fernández. Según declaraciones recientes del director general de Red.es, gracias al Hogar Digital nos ahorraremos en los próximos años 3.450 millones de euros. Con la subida en los precios de la energía que se prevé, el control energético se convierte en algo realmente necesario. Pero no debemos limitar el término de Hogar Digital, sino empezar a hablar también de edificio inteligente, puesto que las posibilidades son mucho mayores de lo que implica el término inicial. La teleasistencia, por ejemplo, en el futuro será vital. Hay que superar para ello muchas barreras no solo tecnológicas, sino sociales. Por ejemplo, hay gente que no quiere tener en casa elementos de teleasistencia porque piensan que de este modo sus familiares se preocuparán menos por ellos y claro, tenemos que luchar también contra estas resistencias, porque hay datos suficientes que avalan la aportación de la tecnología a estos servicios. Por ejemplo, recientemente, en un congreso sobre la influencia de las TIC en diferentes sectores celebrado en Marbella, expertos en cardiología aseguraron que la insuficiencia cardiaca está aumentando de un modo importante. Este tipo de dolencia tiene la peculiaridad de que de cada diez ocasiones que el paciente tiene síntomas, solo uno responde a una insuficiencia real, por lo que la afluencia a los hospitales se ha incrementado innecesariamente y de un modo insostenible. Una solución que se debe implementar desde la tecnología, sería disponer de hogares que fueran capaces de avisar de cuándo hay una anomalía transitoria y cuándo un infarto real, ofreciendo, en el primer caso, recomendaciones y asistencia al paciente por videollamada y evi- Café de redacción El futuro del Hogar Digital tando que tenga que acudir al hospital. BIT. En España, ¿en qué posición nos encontramos en lo que a penetración e I+D del Hogar Digital se refiere respecto a los países de nuestro entorno? ¿Cuál es el futuro más cercano, hacia dónde vamos? Valentín Fernández. El concepto de Hogar Digital se crea aquí. En Europa se utiliza el concepto Smart House, más relacionado con la tecnología, pero no existe un concepto global sobre este nuevo campo en Europa. Pero el Hogar Digital ya es una realidad, no es un proyecto de futuro. En el demostrador todo lo que se ha implantado son soluciones comerciales y la integración también se puede exportar a cualquier otro edificio. Lo que tenemos que hacer ahora es desarrollar proyectos de innovación, de tal modo que le facilitemos el camino a las empresas españolas, para que puedan exportar este concepto y los productos vinculados. Carlos Fernández. En lo que están trabajando en Europa, tanto empresas como universidades y centros tecnológicos, es en proyectos de I+D más enfocados al edificio en sí. También tratan aspectos de la vivienda, pero quizás no tan centrados en la integración. Hay un desarrollo interesante en Europa ligado al tema de la eficiencia energética que comentábamos y que está bastante avanzado, y son los trabajos con Smart Meters o medidores inteligentes de energía. Sin duda, el Hogar Digital en España es ya una realidad, no estamos hablando de futuro sino de presente. Hay empresas que ya viven de este sector, con lo cual podemos decir que empieza a haber negocio. En consecuencia, hablamos del Hogar Digital como algo del presente y que, desde luego, tendrá mucho futuro, aunque quizás con otra denominación, como Hogar consciente, por ejemplo, que se basará en la inteligencia ambiental y en la computación oblicua y responderá a nuevos modelos tecnológicos con infinidad de dispositivos en las viviendas (probablemente inalámbricos y comunicados entre sí), etc. En ese futuro tendrán mucha presencia las denominadas redes de sensores, en las cuales el Colegio ya está trabajando activamente; un futuro con infinidad de dispositivos pequeños, miniaturizados, comunicados de forma inalámbrica y conformando una red global. Este creo que será el futuro del Hogar Digital, aunque seguramente, como digo, tendrá otra denominación le llamaremos de otro modo. Valentín Fernández. En el tema de los contadores inteligentes que comentaba Carlos, es importante destacar que Iberdrola está a punto de entrar en el demostrador para un proyecto en el que estamos trabajando conjuntamente: el proyecto “Gestión Activa de la Demanda”. En él entraría no solo el tema de los contadores sino las propias plataformas que miden los consumos de la casa, de tal modo que éstas tendrían información de todos los consumos y, cuando se produjeran puntas, podrían dirigir mensajes a la zona en cuestión, disminuir los consumos, etc. Este proyecto está en línea de lo que se está desarrollando en Europa. Carlos Fernández. Sin embargo, a pesar de que en España existen este tipo de iniciativas en algunas grandes empresas como Iberdrola, lo que predomina en este ámbito son los proyectos de Hogar Digital, mientras que en Europa se está invirtiendo mucho más tiempo y recursos en el Smart Meters y en los edificios. Aunque aquí también estamos desarrollando proyectos al respecto, en este sentido no estamos al nivel de Europa, nuestra innovación está más enfocada al Hogar Digital, tema en el que nuestro liderazgo es indiscutible. BIT. ¿Qué influencia va a tener la implantación de las redes ultrarrápidas y hasta qué punto va a estar ligado su desarrollo íntimamente al del concepto de Hogar Digital? ¿Podemos llegar a ser líderes con respecto a otros países como lo fuimos con la ICT? Ricardo Alvariño. Aunque en algunos organismos de normalización ya se están tratando los temas del Hogar Digital o Smart House, creo que desde el punto de vista Café de redacción El futuro del Hogar Digital normativo, con la inclusión del anexo dentro del reglamento de ICT, ya estamos un paso por delante, así que podemos seguir la pauta de las ICT y liderar este sector también. Carlos Fernández. El despliegue de las redes ultrarrápidas va a favorecer sin lugar a dudas la implantación del Hogar Digital, porque nos va a permitir tener unas redes con un ancho de banda superior al que tenemos ahora y, de ese modo, poder ofrecer a las familias más y mejores servicios en sus viviendas. BIT. Si en la vivienda va a haber una gran cantidad de dispositivos que tengan que comunicarse entre sí, estos tendrán que hacerlo sobre los mismos protocolos y utilizando los mismos lenguajes. ¿La normalización es pues uno de los retos más importantes? Ricardo Alvariño. La normalización es básica en cualquier sector, y este no será ninguna excepción. Hay que crear una base normativa común para que todos los fabricantes puedan desarrollar sus productos de tal modo que puedan ser fácilmente interoperables entre sí, interconectados y utilizados en cualquier instalación. Así se evitarían tener que depender de una instalación propietaria de un fabricante determinado y favorecería la apertura del mercado. Valentín Fernández. Como todos sabemos, el mundo de las comunicaciones es un mundo normalizado, estandarizado, algo necesario para establecer comunicaciones entre la población y entre los distintos países. Sin embargo, dentro del Hogar Digital es cierto que tiene que haber una mínima normalización, pero no lo veo tan rígido, al menos en los próximos años. No creo que sea necesario crear un único estándar para que todos los hogares funcionen, puede haber una serie de tecnologías internas diferentes y que se integren adecuadamente. Esta integración sí que tiene que pasar por una norma, pero no todos los productos que se creen. Mientras la respuesta para el usuario sea correcta, será suficiente. En definitiva, se trata de conseguir un mercado que responda de los productos y que estos tengan un determinado nivel de estandarización, refiriéndome a parámetros como la seguridad, fiabilidad o usabilidad, pero no veo tan necesario que tenga que responder a algo que esté normalizado en todos los países. Las plataformas donde se integran las redes, las llamadas pasarelas, quizás sí, y de hecho ya hay organismos internacionales trabajando en ello. Asimismo, también puede llegar a ser crucial para determinados servicios como la telemedicina, por las implicaciones de seguridad que representa para el paciente, pero otros servicios, como los de ocio y entretenimiento, no veo tan necesario contar con un estándar universal. Carlos Fernández. Partimos de un abanico de fabricantes con multitud de protocolos, y existen sólo dos estándares a nivel internacional reconocidos; el resto son sistemas propietarios. Por este motivo, es complicado que, a corto plazo, se normalice, pero creo que con el tiempo, como pasa en otros sectores, se tenderá hacia un único estándar o como máximo dos que incluso se comuniquen entre sí. Y esto ayudaría al sector, tanto al integrador y al instalador como al propio consumidor. Calculo que esta ordenación, desde mi punto de vista necesaria, se producirá a medio plazo, lo que garantizará el servicio de postventa y aportará más calidad al usuario final. De hecho ya se está empezando a ver esta tendencia con los dos estándares creados, que vienen del mundo de la automatización del edificio. Tardaremos en llegar al sector residencial lo que tardemos en equilibrar los precios. BIT. Para finalizar, ¿creéis que en el visado obligatorio, que contempla las ICT, se deberían también incluir los proyectos de Hogar Digital? Valentín Fernández. En la Comisión del Hogar Digital no tenemos ningún tipo de duda de que este tipo de proyectos también tienen que ser visados. Ricardo Alvariño. Al formar parte en muchos casos de la propia ICT, yo también opino que deberán ser visados. Carlos Fernández. Yo creo que irá dentro de la ICT gracias al anexo recomendatorio de la nueva normativa. Un proyecto de Hogar Digital, desde luego, ya cuenta con un control de calidad previo y la Comisión velará también por la garantía de estos trabajos, pero si no vigilamos y supervisamos la calidad de acabado en su instalación, el usuario no va a percibir esa calidad previa, por lo que estaremos haciendo el trabajo a medias.3 Café de redacción El futuro del Hogar Digital
30 oct 2015
Artículo BIT
Cloud computing
22agosto-septiembre 2010 El concepto de cloud computing está resonando con fuerza hoy en día en los medios de comunicación, en congresos y conferencias, e incluso está presente en los planes de la Administración General del Estado, pero curiosamente, todavía existe cierta confusión sobre su propia definición y su alcance a medio y largo plazo. Algunas cuestiones resuenan cada vez que tratamos sobre este nuevo modelo de explotación y consumo de servicios TIC: ¿qué tiene de salto cualitativo este nuevo modelo?¿hará que se parezca cada vez más el sector TIC a una utility?¿serán los operadores quienes adquieran mayor protagonismo a la hora de ofertar nuevos servicios o aplicaciones?¿Pueden las redes sostener estos nuevos servicios?¿quién recurrirá antes a ellos: profesionales, empresas, usuarios en el ámbito residencial?¿en entornos privados, públicos, híbridos?¿están suficientemente cubiertos los problemas de seguridad? Para contestar a todas estas cuestiones contamos en este Café de Redacción con la participación como moderador de Cayetano Lluch, vicedecano del COIT, que conduce esta charla de la mano de los representantes de cinco de las compañías mejor posicionadas como agentes de este nuevo mercado: Joaquín López Oña (Director de Desarrollo de Servicios y Plataforma Cloud de Telefónica), Manuel Gallo (Director de Desarrollo de Negocio Cloud Computing de NEC Europa), Carlos Moreno Alonso (CIO de ONO), Lluis Martínez (Account Director Grupo Telefónica de HP) y Moisés Navarro (Director del Área de Cloud Computing de IBM). Cloud computing De izda. a dcha.: Manuel Gallo, Miguel Ángel Martínez, Joaquín López, Amaia Pesqueira, Lluis Martínez, Carlos Moreno, Cayetano Lluch y Moisés Navarro. de prestación y no tanto en tecnologías, arquitecturas o proyectos. Hace cosa de dos años, por ejemplo, cuando en IBM un empleado quería iniciar un entorno de colaboración para hacer un proyecto, tenía que solicitarlo por correo y rellenar un formulario que le llegaba a un administrador de sistemas. Ahora se conecta a un portal, elige qué quiere crear (un wiki, un blog, un repositorio, una conferencia) y con un click se crea automáticamente sin tener que pedirle a nadie ese trabajo manual. Ahora yo como consumidor, accedo rápidamente a la oferta y la disfruto. Hay tareas que se pueden canalizar por esta vía (el consumidor de manera directa accede a la oferta y el prestador que ha automatizado ese proceso, lo que hace es satisfacer al usuario) pero habrá cargas de trabajo que van a seguir siendo “manuales”, porque la carga de trabajo no sea tan estandarizable o tan dinamizable. Para mí el cambio está en el modelo de consumo o modelo de prestación y luego por supuesto en las tecnologías que nos permiten hacerlo. Lluis Martínez (HP). Yo quisiera destacar dos aspectos importantes. Como bien es sabido, todo el proceso de IT a lo largo de los años ha sufrido distintas fases de optimización y siempre se ha procurado que recursos que estaban más concentrados en operaciones pasaran a ser recursos disponibles para la inversión. En ese aspecto, temas como por ejemplo la virtualización, la automatización o el Green data center, son conceptos que van asociados a la evolución del IT, más que al tema de cloud computing. Creo que hay tres conceptos que sí están directamente asociados con el cloud computing: el pago por uso, el concepto de Multi tenancy (que permite dar servicio a muchos usuarios con el mismo aplicativo) y el concepto de autoservicio. Entendemos que en el futuro las empresas que vayan a utilizar el cloud de una forma integral o híbrida lo que valorarán serán básicamente esos tres conceptos. BIT. Teniendo claro que lo identificáis como un nuevo modelo de servicios TIC, ¿Podríamos hacer un paralelismo con el renting de vehículos? Carlos Moreno (ONO). Se parece en que estás pagando solamente por el uso que haces del servicio, o de la infraestructura. Pero yo creo que la BIT. ¿Pensáis que cloud computing es un fenómeno para revitalizar un sector que puede estar en crisis o estamos asistiendo a un nuevo modelo de explotación y de consumo de servicios TIC? Moisés Navarro (IBM). Sé que es un tópico entrar a definir qué es cloud computing, pero conviene sentar unas bases. Cloud computing es un acceso de manera muy dinámica, muy inmediata, muy transparente y muy sencilla a recursos tecnológicos de distinta índole que van a permitir al usuario hacer su trabajo o disfrutar de su ocio. Para mí la gran novedad está en el modelo de consumo y en el modelo Café de redacción agosto-septiembre 2010 23 Café de redacción CLOUD COMPUTING 24agosto-septiembre 2010 gran novedad, más que el servicio en sí, realmente está en la posibilidad que hay de utilizar infraestructuras bajo demanda, eso sí supone en determinados sectores un cambio de modelo. Hoy en día hablas con proveedores de este tipo de soluciones y cuando les preguntas por el modelo de negocio, te hablan de: pago por uso, pago por usuarios concurrentes, pago por número de máquinas virtuales, pago por consumo de ancho de banda… Todavía hay que esperar para ver qué modelo acaba de afianzarse. No es fácil ahora mismo que nadie te defina una regla perfectamente clara que te permita predecir cuál va a ser el coste que vas a tener para una aplicación o para el uso de una infraestructura. BIT. Siguiendo con las comparaciones, también se dice que las TIC acabarán adoptando los modelos de una commodity. ¿Qué comparaciones podemos plantear entre el sector TIC y el sector eléctrico, por ejemplo? Manuel Gallo (NEC). A estas alturas no podemos pensar que esto es “la solución” sino una evolución más. Desde el punto de vista de los consumidores, de los usuarios de estos servicios, tiene sentido que se convierta en un commodity, en el aspecto de que sea algo sencillo de contratar y predecible en su coste (a pesar de que todavía estamos en los inicios de esa posible predicción exacta de costes de cada servicio). Tiene sentido pensar que al usuario le dará igual qué es lo que ocurre detrás, siempre que obtenga satisfacción por el servicio (como cuando llega a casa y da al interruptor). La realidad empieza a parecerse a algunas películas de ciencia ficción en las que llega alguien a un terminal en un sitio desconocido y es capaz de operar sin más. Pienso que situaciones de crisis económicas como la actual, consolidan modelos y el hecho de que empresas grandes y pequeñas (y sobre todo las PYMES) no se vean obligadas a hacer inversiones en activos fijos durante un periodo de tiempo muy largo, sino que puedan contratar sus sistemas de información y comunicaciones sin necesidad de seguir teniendo en sus balances esos pasivos durante un montón de tiempo, será un factor importante. Lluis Martínez (HP). Cualquier tecnología pasa por varias fases: de innovación, de solución a medida, de producto y de ‘comoditización’. Pero sí hay una diferencia con una commodity, y es que todo lo que utiliza la tecnología IT, utiliza datos. En sentido figurado, y usando el ejemplo de la electricidad, cuando uno apaga el interruptor ¿dónde están los datos? ¿quién los utiliza?. Creo que ese aspecto va a tardar un poco más en estar commoditizado. Y es que uno de los asuntos fundamentales del cloud computing es el legislativo. Siempre la legislación va por detrás de la tecnología, pero en este caso en concreto se está legislando con una visión bastante estricta, que influirá en la implantación de estas tecnologías. “En el mercado residencial hay infinidad de aplicaciones relacionadas con domótica, con videovigilancia, con sanidad y otros aspectos del día a día, que pueden verse revolucionados con estas tecnologías. Ahí es donde quizás en los próximos años va a haber mayores cambios” Carlos Moreno. CIO de ONO Café de redacción CLOUD COMPUTING BIT. Siguiendo con el asunto del modelo de negocio, se habla mucho del ahorro en mano de obra y coste como una de las grandes ventajas. ¿Hay algún tipo de preocupación en las empresas a este respecto? Lluis Martínez (HP). Obviamente, todo lo que conlleva automatización, reduce los costes operativos y de mantenimiento, pero eso no ocurre solamente ahora, ha ocurrido siempre. Lo que prevemos es que las empresas tendrán mayor capacidad de inversión y de innovación en la medida en que reduzcan sus presupuestos asociados a los costes de mantenimiento. Eso nunca es una desventaja, de hecho es una evolución natural y creemos que en ese sentido nadie va a estar interesado en que se mantenga un determinado trabajo que no añade demasiado valor y la empresa preferirá poner sus recursos en aspectos más innovadores que le permitan, por ejemplo, el diseño de una posible solución en el futuro, más que aplicarlo en un puesto de trabajo que sería de explotación pura y dura de una infraestructura. Carlos Moreno (ONO). Es que al final la generación de un entorno específico es una tarea de poco valor añadido. Esto acaba de despegar hace apenas dos años, y nosotros ya notamos que nuestros recursos están centrados en temas de mucho más valor añadido, y los que se dedican residualmente a ese tipo de actividad, están ya externalizados en un altísimo porcentaje. Moisés Navarro (IBM). Además una de las grandes ventajas que ofrece el nuevo modelo de consumo es el tiempo, la rapidez con la que alguien puede valerse de estos servicios y no tener que esperar durante semanas o meses para recibir eso que le hacía falta para hacer su trabajo. Eso es lo que fomenta realmente la innovación y la creación de valor en las empresas. BIT. Pasamos a cuestiones de servicio. Todo parece indicar que son empresas tipo Google, Amazon o Microsoft, las que se están posicionando en el tema de cloud computing, facilitando infraestructuras y servicios. ¿Es así o los operadores de alguna manera piensan que tienen un papel importante? Joaquín López (Telefónica). En Telefónica consideramos que ahora estamos asistiendo a los primeros años en el despliegue del cloud computing y los cloud services. Yo distinguiría los dos conceptos. Los primeros actores que están apareciendo son especialistas en IT y están vendiendo IT como servicios, pero a partir de una capacidad marginal generada a partir de otro negocio principal, pero no están vendiendo IT como parte del core de su negocio. Hay que distinguirlo porque uno de los requisitos fundamentales de la evolución del cloud computing es que el coste unitario de cada uno de los servicios decrezca. Estas empresas lo han conseguido pero a partir de la capacidad ociosa de su negocio principal, lo cual no garantiza una escalabilidad adecuada para el mercado al que estamos apuntando. Y otro aspecto fundamental es la experiencia de uso de los servicios cloud, y en las definiciones actuales se habían olvidado de una pieza fundamental: las redes. Cloud computing solamente es posible si el Grid es abundante y barato. No es posible cloud computing sin unir la capacidad de computación con la capacidad de comunicación, la habilidad en la combinación de ambas es lo que creará el nuevo ecosistema. BIT. Para completar este punto, los operadores llevan ya tiempo ofreciendo, por ejemplo, servicios de hosting y housing a sus clientes ¿Eso os posiciona de alguna manera? agosto-septiembre 2010 25 “Cloud computing solamente es posible si el Grid es abundante y barato. No es posible cloud computing sin unir la capacidad de computación con la capacidad de comunicación, esto es lo que tiene que crear el nuevo ecosistema” Joaquín López. Director Desarrollo de Servicios y Plataforma cloud de Telefónica Café de redacción CLOUD COMPUTING 26agosto-septiembre 2010 Carlos Moreno (ONO). Es una base muy importante que nos posiciona para poder ofrecer estos servicios con una comercialización ligeramente distinta, como apuntábamos al principio. Las infraestructuras y las capacidades en TI, junto con las capacidades de comunicación, son inherentes a los operadores de telecomunicaciones. Claramente veo que quienes tenemos esa cercanía con los clientes somos nosotros, y tiendo a pensar que seremos nosotros de manera natural los que, con alianzas, sin duda, sacaremos mayor provecho de estas oportunidades. BIT. Habéis comentado que las comunicaciones deberían formar parte de la definición del cloud computing. En este sentido parece claro el papel de los operadores ¿no es así? Lluis Martínez (HP). Hay una ventaja fundamental de los operadores y es el conocimiento del cliente y el estar en posesión de la red necesaria para prestar el servicio. Tú no puedes hacer un buen SLA (acuerdo de nivel de servicio), si no tienes un control perfectamente claro de la red y todo lo que conlleva. Yo invito a que la gente vea cuáles son los compromisos a los que llegan esas empresas que mencionabas en sus contratos estándar, en mi opinión, son muy mejorables en cuanto a compromiso con el cliente. Moisés Navarro (IBM). Hay que tener en cuenta que estas organizaciones no son especialistas en TIC, sus negocios mollares son otros y, aprovechando su tremenda infraestructura, han decidido prestar unos servicios. Al final estamos las entidades como las aquí representadas, que llevamos décadas externalizando cargas de trabajo de los clientes y sabemos que detrás de esa prestación de servicio hay un contrato que va a regular con precisión esa realidad. Manuel Gallo (NEC). Si pensamos en empresas medianas o grandes efectivamente sí analizan los SLA y estudian con quien contratan. Cuando hablamos de empresas más pequeñas o de profesionales autónomos, tienen muchas más dificultades para analizar los contratos y las consecuencias de contratar con unos u otros. Cuando alguien está comprando comunicaciones por un lado y aplicaciones por otro, el día que algo no funcione ¿quién es el responsable? Sin embargo es muy sencillo el hacer la contratación conjunta de aplicaciones con comunicaciones porque al final tengo un único contacto que me lo tiene que resolver el problema. Joaquín López (Telefónica). Cloud computing tiene mucho que ver con bajar los costes e incrementar la eficiencia. Montar un sistema de relación con los clientes, un sistema de postventa y asistencia técnica, es costoso, aparte del esfuerzo que hay que invertir para depurar su funcionamiento. Los Operadores de Telecomunicaciones ya contamos con este activo. Tenemos la relación con el cliente final, la visión completa de los servicios, y apostamos por ser el candidato ideal para que esa economía de escala ocurra tanto en la postventa, como en el resto de las fases de prestación del servicio.. BIT. ¿Y cómo sería la lógica de este despliegue (privados, públicos, compartidos)? ¿Qué es lo que primero va a despegar? Moisés Navarro (IBM). Se pensaba que la PYME iba a optar rápidamente por los servicios de cloud público o compartido, porque se evitaba la inversión y sólo entraba en gasto operativo ajustado a la deman- “Uno de los asuntos fundamentales del cloud computing es el legislativo. Siempre la legislación va por detrás de la tecnología, pero en este caso se está legislando con una tendencia bastante estricta, que influirá en la implantación de estas tecnologías” Lluis Martínez. Account Director Grupo Telefónica, HP da, que quitaba muchas complejidades a la hora de estructurar sus procesos de negocio. Hay otra teoría que especula con que las empresas medianas o grandes iban a empezar por los entornos privados o híbridos, con la intención de mantener el control de sus procesos. Yo creo que la empresa simplemente dice “necesito una solución para este proceso”. La realidad es que el mercado está dando una lección a los que formulan recetas o teorías. Lo que importa es el servicio que uno está ofreciendo o el que uno va a contratar. Cuando pones un servicio encima de la mesa y dices: “ofrecemos servidores a trece céntimos la hora”, eso sí que es contante y sonante, y el consumidor puede decidirse. Creo que el mercado va a agradecer que eliminemos en la medida de lo posible los problemas de semántica y que ideemos servicios. Lluis Martínez (HP). En enero de este año la estimación de Gartner era que en tres años el 20% de las empresas tendrían todo el IT en la nube. En septiembre acaban de sacar otra previsión que dice que solamente el 10% del IT se va a vender en modo “nube”. Es complicado hacer previsiones en un negocio tan nuevo. Al final cada empresa tendrá un director de IT y un financiero. El financiero necesita previsibilidad: lo que cuesta una aplicación y lo que le costaría desarrollarla internamente. En el campo del cloud va a ocurrir lo mismo que ha ocurrido en otras tecnologías, habrá inicialmente una cantidad de prestadoras de servicio infinita y al final eso va a converger en diez o doce prestadores de servicios grandes y tres o cuatro muy grandes. Manuel Gallo (NEC). Nosotros no hacemos esa distinción tan clara entre cloud pública, privada, híbrida… Para nosotros hay una idea muy clara sobre cuál es el tipo de empresa que es capaz de ofrecer algo totalmente transparente a los clientes, mezclando diferentes fuentes de recursos compartidos. En nuestro caso claramente nos estamos centrando en hacer ese negocio con operadores porque creemos que solamente los operadores están muy bien posicionados para ser capaces de llegar a un cliente y ofrecerle unos recursos en modo servicio. Unos serán dentro de tu red privada, otros estarán dentro de la nube pública pero hay algo fundamental y es que toda la infraestructura de telecomunicaciones, quien mejor la puede diseñar y proveer son los operadores. BIT. Parece lógico pensar que las PYMES podrían ser un objeto claro de esas nuevas tecnologías. ¿Consideráis que es un paso importante para su incorporación a la Sociedad de la Información? Joaquín López (Telefónica). Lo que sí es cierto es que va a bajar la barrera de entrada económica para que muchas empresas puedan tener infraestructura IT que antes no tenían y para que procesos que antes eran manuales puedan automatizarse. Desde este punto de vista va a ser un revulsivo para todos los sectores de la industria y para las empresas. La clave está en simplificar en las insta- Café de redacción CLOUD COMPUTING agosto-septiembre 2010 27 “Quien tiene las infraestructuras mínimas básicas para que esto funcione son los operadores. Podemos tener el mejor coche del mundo pero si la carretera no es buena, no vamos a poder correr mucho” Manuel Gallo. Director de Desarrollo de Negocio cloud computing, NEC Europa Café de redacción CLOUD COMPUTING 28agosto-septiembre 2010 laciones del cliente la instalación, que la prestación sea muy rápida y que la postventa también sea sencilla. Hay que tener en cuenta que servicios de almacenamiento, por ejemplo, están en la calle funcionando sin ningún problema. Carlos Moreno (ONO). Para mí lo que puede eclosionar en esta tecnología es el mercado residencial. Creo que las PYMES llevan muchos años ya utilizando de alguna manera estas tecnologías. Pero en el mercado residencial hay infinidad de aplicaciones relacionadas con domótica, con videovigilancia, con sanidad y otros aspectos del día a día de cada uno de nosotros como usuarios, que sí pueden verse revolucionados con estas tecnologías. Ahí es donde quizás en los próximos años va a haber mayores cambios. Moisés Navarro (IBM). De cara a las PYMES hay que remarcar que esto no es de por sí la solución a todos sus problemas. Lo que sí ocurre es que en el mercado, a día de hoy, hay varios servicios cloud que son piececitas para crear una empresa (servicios de almacenamiento, puesto virtual, colaboración, correo, Backup, seguridad…). La empresa puede delegar cada una de esas piezas en una empresa, pero no existe un botón único que agrupe todos esos servicios. Tienen una foto parcial y ellos están demandando fotos más amplias y tenemos que buscar esa respuesta. Es un camino que tenemos que recorrer para satisfacer lo que pide la PYME, que es algo más ambicioso. BIT. La estrategia del Plan Avanza 2010-2015 cita expresamente a la Administración como usuario de cloud computing. En ese sentido creéis que el Estado pudiera convertirse en suministrador de servicios cloud? Lluis Martínez (HP). Dentro del concepto de Administración virtual que trata de potenciar el Estado, los modelos de cloud computing que permiten una gran estandarización y permiten que todas las Administraciones del Estado estén conectadas y lleguen al usuario final, si podría ser un paso importante. En servicios como por ejemplo el acceso a la Agencia Tributaria, seguramente el servicio que hay detrás sea algo parecido al cloud, pero se puede conseguir homogeneizar servicios de más proximidad, que haya una cierta homogeneidad al acceder a los servicios en red de un Ayuntamiento en comparación con cualquier otro, eso sí podría ser un avance claro. Pienso que la Administración puede ser un impulsor de esos modelos, porque en cierto modo la capacidad de inversión del Estado y de las Administraciones Públicas es parecida o incluso superior a la que pueda tener una gran empresa y puede ser un catalizador con una capacidad de llegada masiva al ciudadano. Moisés Navarro (IBM). La Administración tiene una oportunidad de aprovechar las bondades del modelo para consumo interno. Hay otros gobiernos como el del Reino Unido o el de Estados Unidos que ya lo hacen. Y también estamos pulsando a la Administración Pública en la idea de jugar un rol de facilitador de las actividades de los emprendedores. Desde IBM hemos creado centros de servicios cloud, sobre todo en Asia, donde el gobierno creaba una plataforma de servicios para que los emprendedores pudieran iniciar su actividad que acabaría siendo empresarial y lucrativa, pero que en el arranque tenía ese apoyo del Gobierno. Una manera de fomentar la innovación es que la gente que tenga ideas las pueda poner en práctica. Creo que la función pública tiene una ventana de oportunidad, ofre- “Hemos arrancado con soluciones más o menos horizontales (PC virtual, correo electrónico,…) y eso tiene que verticalizarse porque el mercado lo va a demandar” Moisés Navarro. Director del área de cloud computing, IBM ciendo estas plataformas a los emprendedores, para que luego pasen rápidamente a servicios de índole privada. BIT. Volviendo al valor económico de su utilización. ¿Pensáis que podría ser posible que las empresas se unieran entre sí o los usuarios y montaran sus propias nubes? Joaquín López (Telefónica). Sería bueno para el sector, porque una de los temas que adolece la cloud es de estandarización. Hay iniciativas de distintos actores de la industria pero no en las capas bajas (almacenamiento, computación, networking…). Estamos promoviendo en organismos internacionales que la parte de infraestructura se estandarice a nivel de compatibilidad e interoperabilidad entre fabricantes, esto disminuiría los costes y la oportunidad sería de un volumen considerablemente mayor. La banca, por ejemplo, ya lo está haciendo, promoviendo alianzas para conseguir una infraestructura IT común basada en cloud computing. Nosotros estaremos encantados de que en las Telcos también se materializasen este tipo de acuerdos. BIT. Pues el siguiente punto es la inteligencia en las redes. Sabemos que hemos vivido la etapa de las redes inteligentes, ahora se está desplazando la inteligencia a los terminales y eso está empezando a ocurrir también en el sector de TI. No sé si la virtualización no supone negar esta evidencia, o sea, volver a que los terminales sean pasivos. Manuel Gallo (NEC). Muchísimos negocios son cíclicos. Independientemente de que pueda haber la idea de que ese terminal empieza a ser un terminal “tonto” otra vez hay algo que evidencia que no es una vuelta atrás de ningún modo, que es el concepto y el modo de trabajo. Esa inteligencia sigue estando en manos del usuario, no es un gran sistema centralizado con un nombre nuevo que se llama cloud el que decide qué se hace y cómo se hace, sino que cada usuario sigue siendo capaz de decidir qué es lo que quiere y cómo lo quiere. Quien controla de verdad el proceso sigue siendo el usuario. Desde el punto de vista de centralizar recursos, tampoco hay exactamente una vuelta atrás, ya que los recursos están distribuidos. Miguel Ángel Martínez. Hay una marcada diferencia entre el pasado el momento actual. Aunque sea una obviedad: la capacidad de la red, la inteligencia de la red, el ancho de banda y el precio, yo creo que marcan la diferencia entre aquella época y ésta. No teníamos la seguridad que tenemos ahora ni el ancho de banda y, sobre todo, el precio de las comunicaciones era muy distinto. Lluis Martínez (HP). El otro día asistí a una conferencia de Steve Ballmer, de Microsoft, que comentó que la inteligencia en el terminal, sobre todo para el ocio, va a seguir aumentando. En ese sentido, en el mercado residencial no cabe ninguna duda que los terminales van a seguir siendo cada vez más inteligentes. Por la vía del mercado de las empresas, ahí donde el coste es un parámetro, temas como la virtualización y el hacer un mayor uso de los recursos disponibles en la red es una tendencia imparable. Va a haber distintos nichos de mercado en los cuales se van a desarrollar más unos modelos que otros, pero siempre ha pasado así en el mundo de la tecnología, no va a haber ningún cambio es ese aspecto. BIT. Al final estos servicios acabarán llegando a los móviles, las PDA… ¿Qué ancho de banda realmente se necesita para que esto sea de verdad un éxito? Joaquín López (Telefónica). La cloud sin movilidad no es cloud. Es decir, el servicio tiene que estar allá donde esté el usuario y el cliente. Por supuesto, el ancho de banda, nos obliga a poner servicios a disposición del cliente uno a uno, porque no en todos los sitios hay el mismo ancho de banda para tener acceso rápido y barato. Quizás haya que esperar al LTE para hacer una definición mucho más abierta y generalista, pero ahora mismo las aplicaciones cloud en movilidad hay que ponerlas en marcha una a una. Carlos Moreno (ONO). Coincido plenamente en que no hay cloud sin movilidad. Si los datos no son accesi- Café de redacción CLOUD COMPUTING agosto-septiembre 2010 29 bles desde redes fijas y móviles, no podemos hablar de futuro del cloud. La información debe ser accesible independientemente del lugar desde el que se esté accediendo y para eso el ancho de banda es esencial. Hay que pensar en que si esto se “comoditiza”, tiene que ser evidente que quien más agua consume o quién más electricidad consume, paga más. Hay un debate en torno al modelo de pago por uso que está ahí y que se tiene que resolver, y por supuesto, afecta a estos nuevos servicios. BIT. ¿Pero qué velocidad de transmisión sería necesaria para poner estos servicios en funcionamiento en movilidad? Joaquín López (Telefónica). Voy a un ejemplo concreto: un escritorio virtual, necesitarías unos 300 kbit/s de bajada y unos 60 de subida, sin transferencia de ficheros a la red. Como subas ficheros, la experiencia de usuario empeora, si lo que haces es consumir información y no subir demasiada, ya podría darse una buena experiencia de usuario. Manuel Gallo (NEC). En algunas experiencias que hemos realizado muy recientemente con puestos de trabajos virtualizados, estamos viendo que funcionan perfectamente en redes móviles avanzadas como el LTE, pero también tiene un rendimiento más que aceptable en redes 3G que están disponibles prácticamente en todas partes. Joaquín López (Telefónica). Hay que tener en cuenta que puede haber problemas con los accesos masivos, si hay un solo usuario activo en la celda el servicio será satisfactorio, el problema surgirá al tener múltiples accesos concurrentes. De ahí la importancia de que el Grid esté dotado de mecanismos de control de admisión y gestión de la calidad para que la experiencia cloud sea satisfactoria. Manuel Gallo (NEC). Lo que nos debe reafirmar en que quien tiene las infraestructuras mínimas básicas para que esto funcione son los operadores. Podemos tener el mejor coche del mundo pero si la carretera no es buena, no vamos a poder correr mucho. BIT. Con frecuencia se cita la seguridad de los datos como el principal obstáculo ¿cómo puede condicionar el tema de la seguridad a la implantación de estas tecnologías? Moisés Navarro (IBM). Partimos de ciertas asunciones que en mi opinión son erróneas. Nada en la definición de cloud implica que no podamos saber dónde están nuestros datos. Si tu recelo está en no saber dónde está el dato, pregunta a tu proveedor, porque te lo tiene que decir, y si no te lo dice a lo mejor no tienes que consumir de ese proveedor. Respecto a la virtualización, debemos saber que existen tecnologías a día de hoy que permiten securizar entornos virtualizados. No es una cuestión de que cloud sea inseguro, es una cuestión de compromiso del proveedor que me está prestando un servicio y de su buen hacer. La legislación respecto a protección de datos lo que hace es regular la transferencia de datos, la explotación de datos, pero no prohibirla. A la hora de consumir servicios cloud, sepamos que el tema legal es muy importante, y que debe ser gestionado, pero no pensemos que la seguridad y el cumplimiento normativo son problemas inherentes al modelo cloud computing. La clave está en cómo se hacen las cosas y estar bien informado para no hacer cosas indebidas. Lluis Martínez (HP). Lo que va a ser una novedad es que países de nuestro entorno europeo, con una Café de redacción CLOUD COMPUTING 30agosto-septiembre 2010 legislación muy restrictiva (en el caso de España aún más) pueden tener ciertas dificultades en ofrecer a sus clientes precios que sean competitivos frente a un prestador que no tenga esas exigencias. Por ejemplo, en el caso de la Ley Europea, se exige que los datos estén guardados durante cinco años, eso representa una determinada capacidad de almacenamiento, por tanto un gasto que obviamente tendrá que repercutir el prestador de servicio en el precio. Los contratos y los acuerdos de nivel de servicio son la clave de este modelo y en esos contratos deberá estar bien especificado cuáles son los requisitos de seguridad que va a cumplir ese prestador, dónde van a estar ubicados los datos del cliente, qué capacidad de recuperación de datos hay y la conservación de esos datos el tiempo que marque la legislación. Carlos Moreno (ONO). Yo discrepo, creo que los temas legislativos, tienen un impacto importante. Conozco el caso de una ilustre empresa que está empantanada con algo tan básico como el correo electrónico, a través de uno de estos proveedores mundiales que hemos citado, por la sencilla razón de que tienes que requerir el permiso individual a cada uno de los usuarios del correo electrónico. Imaginad a doscientos mil usuarios de correo electrónico que de manera certificada, te consientan la trasferencia de datos a uno de estos prestadores. La legislación te obliga a requerir ese consentimiento explícito e individual, lo que hace que muchos de los servicios no puedan darse fuera del ámbito de nuestras fronteras. El tema legislativo importa y es muy relevante. Joaquín López (Telefónica). Efectivamente, cuando alguien tiene que hacer transferencia de datos, algo que está muy regulado, si se consigue la autorización lo podrás hacer y da igual el proveedor, el precio, lo que te prometa el servicio… Tienes una responsabilidad. Carlos Moreno (ONO). La regulación puede suponer un problema, pero también es una oportunidad, depende de cómo lo mires. Lluis Martínez (HP). Lo que sí se percibe es que Europa ha actuado de una forma mucho más homogénea en cuanto a legislación de lo que actúan otros mercados. La legislación española actualmente es la más restrictiva en lo que a protección de datos se refiere, pero si comparamos con otros países donde realmente eso se tiene menos en cuenta, o hay menos homogeneidad, las diferencias son notables. Joaquín López (Telefónica). Entre Europa y Estados Unidos hay cierta corresponsabilidad. El problema es cuando sales de ese entorno, las garantías legales son más débiles. La seguridad es un servicio más, y es intangible, y está basado en conservar la relación de confianza en todos y cada uno de los tramos de la cadena de valor. Esto tiene un coste, si alguna vez ocurriese una catástrofe tenemos que ser responsables de la información afectada y ahí es donde realmente empieza el problema de la seguridad. En cuanto al cifrado de las comunicaciones extremo a extremo, también conllevará un ligero incremento del coste de los servicios asociados debido a un mayor consumo de recursos de procesamiento. BIT. Qué oportunidades brindan estas nuevas tecnologías a los ingenieros, sobre todo a los que trabajan en pequeñas empresas de ingeniería ¿Puede suponer nueva actividad profesional para ellos? Café de redacción CLOUD COMPUTING agosto-septiembre 2010 31 Joaquín López (Telefónica). Creo que sí. Pensemos que son herramientas nuevas que cualquier profesional de la empresa moderna va a tener que dominar y aprender. Todos los sectores van a estar transformados por cloud computing, la recomendación a los profesionales es que pongan foco en conocer muy bien los sectores, no tanto las tecnologías, sino en cómo éstas pueden mejorar los procesos concretos de cada actividad empresarial para buscar la oportunidad. Lluis Martínez (HP). Va a haber muchas oportunidades para los ingenieros que además tengan una cierta base de economía y de finanzas de la empresa. Cuando se trata de aconsejar a una empresa, sobre si va a montar algo en modo cloud, no solamente habrá que hablar con los responsables de IT, sino que habrá que hablar con los financieros y justificar determinados modelos de negocio para que se tome la decisión, porque al final las decisiones son empresariales, no son tecnológicas. El Colegio puede hacer una gran labor en el sentido de potenciar la formación para las nuevas generaciones, con una componente económica o financiera de cierto peso. Miguel Ángel Martínez. Además hay una gran oportunidad para esos ingenieros que tienen ese arrojo de salir a crear su propia compañía. No todo son los grandes fabricantes de software, sino que hay decenas de ingenieros que pueden ofrecer a los operadores, suponiendo que sean suministradores de cloud, esos servicios, esas soluciones y aplicativos. Carlos Moreno (ONO). Además va a ser siempre necesaria la adaptación, y esa adaptación tienen que hacerla integradores de sistemas, que tienen que ser profesionales del mundo de TI, y cuyo trabajo va a ser muy necesario. BIT. Para finalizar, os pido una breve reflexión sobre qué será la cloud en el futuro. Moisés Navarro (IBM). Yo creo que la clave está en pensar en modo servicio y no en modo tecnología. Creo también que habrá una tendencia a la sectorización, soluciones cada vez más verticales. Digamos que hemos arrancado con soluciones más o menos horizontales (PC virtual, correo electrónico,…) y eso tiene que verticalizarse porque el mercado lo va a demandar. Manuel Gallo (NEC). A lo que creo que hay que prestar mucha atención es a quiénes son los actores que pueden prestar esos servicios con más rapidez y más efectividad a la mayor cantidad posible de usuarios. Desde mi punto de vista esos actores serán los operadores con diferentes socios tecnológicos. Ahí está la clave de la rapidez de implantación de este tipo de soluciones y servicios. Efectivamente, también creo que se verticalizarán los servicios, no solamente en grandes empresas, sino en empresas de todo tamaño en función de su sector de actividad o de sus intereses, un campo en el que los suministradores y los operadores tienen una experiencia amplísima. Lluis Martínez (HP). HP siempre ha sido un proveedor de IT. Ahora se vende IT bajo un modelo de negocio que es el cloud y dentro de treinta años lo llamaremos de otra forma y habrá otras capacidades. Lo que sí creo es que los operadores están muy bien posicionados para, tomando toda la tecnología, y siendo poseedores de las redes y con su capacidad de llegar al cliente con servicios IT, podrán ofrecerle a ese cliente, desde los servicios privados, al IT en su casa. Servicios como el correo, el CRM, probablemente se prestarán en modo cloud. Yo creo que es una gran oportunidad para los operadores y también para los proveedores de IT.. Carlos Moreno (ONO). Cloud computing es una tecnología que existe desde hace tiempo, lo que cambia es el modelo de comercialización y la semántica social en gran medida. Un facilitador importante es que cada vez el ancho de banda es mayor y más fiable y eso sí que puede contribuir de manera definitiva a la popularización de estos servicios. Creo que la eclosión real va a venir del mercado residencial, donde todavía las cosas están por echar a andar, pero donde yo creo que va haber grandes movimientos. Joaquín López (Telefónica). La cloud para nosotros fundamentalmente significa poder variabilizar los costes y conocer los costes directos, que no es poco. Cualquier empresa moderna daría mucho dinero por poder estructurarse así financieramente. Desde el punto de vista de oportunidades de negocio, lo que brinda es tener un crecimiento just in time. La cloud añadirá agilidad a muchos aspectos básicos de la IT actual, contribuyendo a un nuevo salto de crecimiento y sinergias para las empresas. Por otro lado, va a posibilitar que los desarrolladores tengan mucho más fácil subir aplicaciones a la red de forma más barata y rápida y eso va a abrir un nuevo mercado. Cualquiera que tenga una idea y sepa implantarla en un ordenador verá aminorado tanto el tiempo de despliegue como las inversiones necesarias para ponerla en el mercado, y este nuevo escenario introducirá unos procesos de transformación muy importantes.3 Café de redacción CLOUD COMPUTING 32agosto-septiembre 2010
30 oct 2015
Artículo BIT
Retos y oportunidades para el sector de las telecomunicaciones para la Defensa
Retos y oportunidades para el sector de las telecomunicaciones para la Defensa De izda. a dcha.: Fernando García Martínez-Peñalver, Sebastián Sánchez Borrego, Juan Manuel Castro, Amaia Pesqueria, Miguel Ángel Panduro y Félix Pérez. La industria de la Defensa y la Seguridad, como todos los sectores muy dependientes de las compras públicas, está pasando por un momento difícil con un importante riesgo de pérdida de tamaño, empleo y capacidad de innovación. El subsector de las telecomunicaciones, de especial relevancia para los lectores de esta revista, no es ajeno a esta situación pero tiene elementos diferenciales que permiten ser más optimistas, tal y como se pone de manifiesto en este café de redacción. Las siguientes páginas recogen las opiniones de cuatro expertos del sector ingenieros de telecomunicación sobre el momento actual y perspectivas a corto plazo en este ámbito de actividad. Son personas con una amplia trayectoria profesional en el campo y, en buena medida, responsables de estas actividades en algunas de las empresas más significativas del país. Empresas que incluyen actividades de I+D, fabricación, integración, comercialización, ingeniería y consultoría; asegurándose de este modo una panorámica del sector lo más general posible. En efecto, alrededor de la mesa hemos reunido, por orden alfabético, a Juan Manuel Castro, Director de Innovación y Tecnología de AMPER; Fernando García, Director de Comunicaciones Militares y Espacio de Indra; Miguel Angel Panduro, Consejero Delegado de ISDEFE y Sebastián Sánchez, Director de la División de Radiocomunicaciones y Radiomonitorado de Rohde & Schwarz. Como moderador del debate contamos con Félix Pérez, catedrático de la ETSIT de la Universidad Politécnica de Madrid y miembro del Comité de Redacción del BIT. Café de redacción RETOS Y OPORTUNIDADES PARA EL SECTOR DE LAS TELECOMUNICACIONES PARA LA DEFENSA pequeño, lo que nos obliga especialmente a buscar alianzas en las que haya un “win- win”. Sebastián Sánchez Borrego. Indudablemente las empresas ahora mismo estamos viviendo de la cartera que hemos ido acumulando a lo largo de todos estos años de bonanza. No hay nuevas inversiones, con lo que lógicamente esa cartera disminuirá rápidamente y lo único que nos queda es mirar al exterior. Nosotros, como empresa multinacional, estamos recibiendo de Alemania trabajos que antes no hacíamos porque los hacían otras empresas del grupo, pero con la bajada de las contrataciones que ya se están produciendo en nuevos programas, lógicamente tenemos que mirar hacia el exterior. El futuro en las comunicaciones tácticas, a medio y largo plazo, pasa, como ya se ha comentado, por la radio definida por software, el SDR. Fernando García Martínez- Peñalver. Por otro lado tenemos un momento muy interesante dentro del mundo de las comunicaciones militares en general y específicamente en las comunicaciones tácticas, puesto que hay nuevos requerimientos, nuevos conceptos de despliegue militar o incluso la aplicación a los temas de seguridad y emergencias, que necesitan de tecnologías que puedan darles respuesta. Están apareciendo fenómenos como una democratización del SATCOM que están propiciando el desarrollo de nuevas tecnologías. La radio definida por software, que constituye un “breakthrough” tecnológico está propiciando la aparición de nuevas maneras de competir en ese segmento de mercado. La adopción de algunos conceptos provenientes del campo civil, como puede ser los routers tácticos, o los desarrollos relacionados con Wimax, que también están desarrollando un abanico de oportunidades. Renovaciones en tecnologías clásicas, como la HF, aplicadas a problemáticas y requisitos modernos también están generando oportunidades. Esto hace que todo el mundo esté revisando esos planteamientos de comunicaciones en el mundo táctico, ya no sólo España sino en todo el mundo y esto genera un entorno de oportunidad apasionante que supone un soplo de optimismo. Por otro lado es cierto que en el ámbito nacional nos enfrentamos a una situación económica y presupuestaria complicada, que las inversiones necesarias para introducirse en cualquiera de estos asuntos son grandes, por lo que la cooperación toma un peso importante. Mirar al exterior se ha convertido en algo consustancial, una necesidad para todos. BIT. En general se considera el sector de la defensa como un sector de innovación. De hecho hay estudios que dicen que es de los que más innova en este país. ¿Creéis que esto se va a poder mantener en un escenario globalizado? Miguel Ángel Panduro. La historia demuestra que el mundo de la defensa es innovador y de él provienen muchas de las grandes innovaciones tecnológicas, si bien soy de la opinión que en esta última década, este paradigma está cambiando. Creo que cada vez más la I+D en el ámbito de sistemas de información y las telecomunicaciones civiles pueden ser aplicados al mundo de la defensa, en la medida en que se desarrollan más rápidamente y son más atractivas desde el punto de vista económico. Si analizamos cuál es el grado de desarrollo de tecnologías propias, creo que las empresas siguen desarrollando sus propias soluciones, pero siempre encuadradas en un mundo de estándares que se organiza alrededor de las grandes organizaciones, como la OTAN en el caso de la defensa, que define unos estándares que son ineludibles para garantizar la interoperabi- BIT. ¿Podríais hacer una primera valoración de la situación del subsector de las telecomunicaciones militares en España? Miguel Ángel Panduro. El sector no es ajeno a la crisis global y eso en un sector que se ampara en la compra pública es especialmente relevante. Creo por otro lado que las telecomunicaciones y sistemas de información pueden verse relativamente menos afectados por dicha crisis, en la medida en que sirven para optimizar procesos y mejorar la eficiencia de las Fuerzas Armadas y de la Administración Pública en general. Además, proyectándonos hacia el futuro, en cuanto a la demanda, hay que pensar que el nuevo escenario estratégico donde nos vamos a situar requiere de unos despliegues rápidos y, en ese sentido, el subsector de las telecomunicaciones tácticas puede jugar un papel fundamental. En definitiva, dentro del marco en el cual nos estamos moviendo, las telecomunicaciones, pueden verse menos afectadas por esa crisis, es más, puede ayudar a levantar el vuelo en el sector de la Defensa. Juan Manuel Castro. Hay que ver el sector de las telecomunicaciones militares como un sistema tridimensional en el que en un eje está la Administración, en otro las empresas y en otro la tecnología. Tecnológicamente hay un gran reto, sobre todo en el mundo táctico (no tanto en la parte de las telecomunicaciones militares estratégicas operacionales) con los desarrollos de radio definida por software, donde hay claramente, desde el punto de vista empresarial, una oportunidad. Pero estos proyectos es necesario abordarlos desde grandes consorcios multinacionales, porque ni siquiera una gran multinacional pueda abordarlos por sus dimensiones. -En el caso de nuestro país hay un problema muy claro y es que el mercado que tenemos es muy Café de redacción RETOS Y OPORTUNIDADES PARA EL SECTOR DE LAS TELECOMUNICACIONES PARA LA DEFENSA lidad necesaria cuando te integras en una fuerza multinacional. Juan Manuel Castro. Es verdad que ha habido una inversión de transferencia de tecnología. Originalmente, se producía en el sentido de defensa hacia el mundo civil, y ahora creo que es más desde el mundo civil hacia el mundo de la defensa. Son claros ejemplos estándares como WIMAX o Wi-Fi. En defensa, con las operaciones en el exterior y las coaliciones de fuerzas ha cobrado mucha importancia el tema de la interoperabilidad, que implica estandarización. También ha cobrado mucha importancia el concepto de la seguridad, y cuando hablamos de seguridad, hablamos de seguridad en las comunicaciones frente a perturbaciones o escuchas o todo lo que podría ser la guerra electrónica. La mayoría de las empresas que operan en España en el sector de las telecomunicaciones militares son, o bien filiales de multinacionales, o bien empresas que se dedican a hacer fundamentalmente integraciones y algunos pequeños desarrollos de adaptación, fundamentalmente a estándares. No obstante, y dicho esto, creo que hay una parte de gran innovación en aplicaciones alrededor de la explotación propia de las comunicaciones. Ahí yo creo que la industria española tiene capacidades y además está bastante avanzada en relación a su entorno europeo. Evidentemente no se pueden hacer las inversiones para tener unas tecnologías propias o unos equipos basados en estas grandes tecnologías porque uno de los problemas es que la industria española es muy pequeña, incluso los grandes son muy pequeños. Sebastián Sánchez Borrego. Es cierto que, efectivamente, los productos civiles, por su cada vez mayor fiabilidad e innovación, se están incorporando cada vez más al mundo de las comunicaciones militares. En el mundo táctico, que es en el que nosotros nos movemos y conocemos más, en España realmente no ha habido nadie que haya invertido en producto, otra cosa son aplicaciones e integración de sistemas. Hace ya muchos años se pudo haber invertido, pero no se invirtió o se invirtió de forma muy tímida. No se apostó por hacer desarrollos propios y empresas externas han ocupado ese nicho. BIT. ¿Y en qué momento hay ese cambio de tendencia? Sebastián Sánchez Borrego. Yo estaba en aquella época en INISEL, que ahora es INDRA, y recuerdo que se hicieron unas primeras inversiones en equipos tácticos, pero hubo un cambio político y el tema no se llevó a buen puerto, el proyecto se abandonó y ese nicho lo ocupó en este caso THALES con su equipo táctico. En cuanto al desarrollo en las comunicaciones tácticas, efectivamente estamos en entorno OTAN y se intentan desarrollar con arreglo a unos estándares (las STANAG en este caso), pero a veces los procesos de aprobación son tan lentos, que las propias empresas desarrollan sistemas similares para que luego sean fácilmente adaptables. La lentitud de estos procesos es un freno al desarrollo de los nuevos productos. Juan Manuel Castro. No olvidemos que hay intereses cruzados porque hay muchas empresas que optan por avanzar con un desarrollo para tener un equipo en el mercado, luego tratan de llevarse el gato al agua en la parte de la estandarización, con lo cual hay que crear una serie de lobbys y suele ser un trabajo muy a largo plazo. Miguel Ángel Panduro. Pero este problema con los estándares no es muy diferente a lo que ocurre en los sectores civiles, donde tenemos a la Unión Internacional de Telecomunicaciones que es la organización encargada de aprobar dichos estándares y que también lleva unos procesos largos de aprobación. Es decir, “Mirar al exterior se ha convertido en algo consustancial, una necesidad para todos” Fernando García Martínez-Peñalver. Director de comunicaciones militares y espacio en INDRA Café de redacción RETOS Y OPORTUNIDADES PARA EL SECTOR DE LAS TELECOMUNICACIONES PARA LA DEFENSA creo que no es algo específico de defensa. Fernando García Martínez- Peñalver. Creo que siendo defensa un sector de alto nivel de inversión y habiendo una industria en España que invierte fuertemente en temas de defensa específicos, en el área de comunicaciones estamos aún por debajo de la media, es decir, no ha habido ese salto cualitativo que se pudo haber dado en los años ochenta o noventa en otros ámbitos como el radar, por ejemplo. Juan Manuel Castro. En el mercado de equipos tácticos todo se concentra en muy pocos fabricantes. En Estados Unidos, que tienen un grandísimo mercado, están, entre otras, HARRIS y NORTHROP GRUMMAN. En Europa, la mayor potencia se concentra en Francia y Alemania con THALES y RHODE SCHWARZ. Estas empresas vienen de una tradición de inversión fuerte y tienen también un mercado más amplio y un apoyo institucional que evidentemente les permiten acometer los grandes desarrollos. Fernando García Martínez- Peñalver. Yo no quiero dejar de poner encima de la mesa un cierto mensaje de oportunidad y de optimismo. Creo que siendo verdad todo esto (efectivamente tenemos un nivel medio en el mundo del desarrollo de tecnología en comunicaciones militares) creo que todos estos cambios que hemos comentado ( la aplicación de tecnologías civiles, el desarrollo de radio software, etc.) están generando un movimiento de oportunidad que, lógicamente, como en casi todas las inversiones en el campo de la defensa, no podemos esperar que ofrezcan rentabilidad a los seis meses, pero que abren un mundo de posibilidades de hacer cosas. Miguel Ángel Panduro. Un país de nuestro tamaño llega un momento que tiene que elegir en qué nichos puede o debe rentabilizar su inversión y en este caso no olvidemos que esa inversión, en buena medida, viene del propio sector público. En su día se tomaron una serie de decisiones que quizá no permitieron desarrollar algunas tecnologías, pero han permitido desarrollar otras, como el radar. De hecho, España está en una posición envidiable en sensores en general. Habremos perdido algunas oportunidades en otros tiempos, pero hay que también poner en valor aquellos nichos de mercado donde España es un referente. BIT. Evidentemente estamos, todos lo habéis dicho, en plena crisis. Hay problemas presupuestarios. Parecería razonable que la Administración, que es el principal cliente de este tipo de sistemas, empiece a priorizar y a determinar qué capacidades hay que apoyar, y cuáles no. ¿En qué medida hay un plan o se está fraguando algún tipo de iniciativa para los siguientes años, para apoyar al sector hasta que pase esta crisis? Miguel Ángel Panduro. No cabe duda que la cartera de pedidos se verá afectada por la crisis y, particularmente, en el caso español. No olvidemos que España ha acometido un programa de modernización durante los últimos años muy potente. De hecho, estamos hablando de unas inversiones que superan los veintisiete mil millones de euros en esos programas de modernización. Por lo tanto el caso español se puede ver especialmente afectado por esta crisis. ¿Cuál es el plan de la Administración? Tiene varios ejes, pero desde luego un eje fundamental es elegir las “La principal fortaleza de este sector creo que está en la formación, la cantidad y calidad de personal formado. La primera debilidad es el tamaño de mercado y la capacidad de financiación” Juan Manuel Castro. Director de innovación y Tecnología de Amper programas Café de redacción RETOS Y OPORTUNIDADES PARA EL SECTOR DE LAS TELECOMUNICACIONES PARA LA DEFENSA capacidades de ese portfolio que deben potenciarse como país desde el punto de vista de la industria. Tenemos que elegir, y el poco o mucho dinero que tengamos disponible, invertirlo en esa serie de capacidades. Desde luego un mensaje que ya se ha lanzado claramente a la propia industria, es la necesidad de proyectarse a nivel internacional. Para eso hay que reconocer que la industria de la defensa ha estado muy apoyada y es necesario, como en el resto de los países, aprender a competir en un entorno internacional, y con todo eso tenemos que mejorar la competitividad y además ganar tamaño. Concretamente se han tomado una serie de iniciativas y en nuestra compañía, Isdefe, se ha creado la Consultoría Internacional de Defensa y Seguridad (CIDYS) cuyo objetivo es apoyar institucionalmente la actividad de exportación de nuestras empresas. Hasta ahora nosotros ayudábamos al propio Ministerio de Defensa cuando España adquiría un gran programa armamento y material a gestionar las compensaciones industriales, bien a través de trasferencias de tecnología (y muchas empresas españolas se han visto beneficiadas de ello) o bien a través de pedidos. Esta Consultoría de Defensa y Seguridad pretende apoyar desde el punto de vista institucional al propio sector industrial, en el proceso de internacionalización. BIT. Enlazando con esto, así como en el tema de plataformas ha habido grandes programas internacionales con participación de las empresas españolas. ¿Ha habido algo parecido a nivel de cooperación internacional en el ámbito específico de las comunicaciones? Miguel Ángel Panduro. La respuesta es no, pero por poner en contexto el sector de telecomunicaciones, si tu divides el sector de defensa en cuatro subsectores: terrestre, aeronáutico/ aeroespacial, naval y comunicaciones, en España hemos desarrollado una solución industrial diferente en cada uno de ellos. Creo que el sector de telecomunicaciones es más amplio y proyectable al sector civil que al resto y tiene sus propias reglas. BIT. ¿Cuando hablas de ese argumento es sólo referido a lo que es específicamente redes o también estamos considerando las comunicaciones que llevan, por ejemplo, los aviones? Miguel Ángel Panduro. Son tecnologías transversales que se adaptan en cada uno de los subsectores. BIT. No tiene un negocio específico. Fernando García Martínez- Peñalver. Sin embargo las comunicaciones son dentro del subsector de electrónica de defensa, uno de los más grandes segmentos. Estamos hablando de que es un subsector que mueve veinticinco mil millones de dólares a nivel mundial, y España apenas mueve, entre toda la industria nacional, unos cien millones. BIT. Hay otros subsectores donde hay mucha más industria nacional, que específicamente en comunicaciones. Fernando García Martínez- Peñalver. Creo que si nos fijamos dónde ha habido desarrollos concretos, éstos se dan en áreas de nicho como puede ser SATCOM donde, como es más estrecho el mercado, ésto ha permitido con economías a “Un país de nuestro tamaño llega un momento que tiene que elegir en qué nichos puede o debe rentabilizar su inversión y en este caso no olvidemos que esa inversión, en buena medida, viene del propio sector público” Miguel Ángel Panduro. Consejero Delegado de ISDEFE Café de redacción RETOS Y OPORTUNIDADES PARA EL SECTOR DE LAS TELECOMUNICACIONES PARA LA DEFENSA escala, menores la entrada de nuevos agentes. Juan Manuel Castro. De todas maneras clasificando las comunicaciones en el mundo táctico entre: las que se embarcan en grandes plataformas, las comunicaciones en helicópteros, las del soldado de a pie y entre vehículos, creo que en España se han abandonado un poco estas tres últimas. Por ejemplo para nuestra industria puede merecer la pena ir al segmento de las del soldado de a pie, que además suponen un tipo de desarrollos que pueden utilizar otras fuerzas que no son militares. Sin embargo tradicionalmente se ha estado apostando por grandes desarrollos en los que hay que ir con consorcios para un mercado muy pequeño en el que siempre te miran mal tus socios porque no aportas mercado. Dicho esto, me gustaría diferenciar dos cosas: el nivel de inversiones y de mercado en España, que es muy limitado, y las capacidades reales de los ingenieros españoles. Ya que estamos aquí, en el Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación, yo creo que hay que reivindicar, que en España hay un buen y amplio elenco de gente que sabe y puede aportar mucho. De hecho, si vas donde se están haciendo desarrollos, en los equipos de las grandes multinacionales hay ingenieros españoles. Tenemos esas capacidades desde el punto de vista ingenieril, y altas, pero nos falta la capacidad de financiación. Miguel Ángel Panduro. Yo creo que la capacidad de ingeniería en la integración de equipos o cuando proyectamos a nuestros ingenieros fuera de nuestras fronteras es excelente. Nosotros tenemos personal que está trabajando en ciberseguridad en Tallin, en proyectos para Naciones Unidas y la valoración de su labor es excelente. Ahora, para definir una solución de Radio-Software, son tales las inversiones precisas, que es imposible que España hoy tenga una solución propia o plantee una alternativa propia porque no puede competir. Si somos el catorce por ciento de la industria europea de defensa, debemos aspirar a ocupar nuestro nicho ahí integrándonos en esas soluciones internacionales, donde desarrollas actividades y equipos para ese consorcio que se venderán en todo el mundo. Fernando García Martínez- Peñalver. Desde luego que para desarrollar toda la arquitectura, en Estados Unidos se ha gastado el orden de mil millones de dólares. Francia está poniendo en marcha un proyecto de trescientos millones de euros… Sebastián Sánchez Borrego. Pero cuando se hacen estas inversiones se piensa en un mercado global y es este mercado el que te permite hacer esas inversiones porque se amortizan. Si solamente se piensa en un mercado corto, como pueda ser el mercado español, indudablemente no se pueden hacer esas inversiones porque no se van a amortizar nunca. Fernando García Martínez- Peñalver. Sin embargo, cuando analizas el sector, e incluyo a Rohde, no se encuentra una compañía de telecomunicaciones que tenga una gama completa de productos. Ni siquiera en EEUU o Francia. Juan Manuel Castro. Creo que crear una plataforma radio requiere de unas inversiones que quedan fuera del alcance de la industria española. Ahora, para las aplicaciones que van dentro sí creo que hay capacidad, tenemos una gran oportunidad, porque ahí puedes dar un valor añadido real a esos equipos y eso te permite acceder al mercado global. BIT. Siempre la barrera tecnológica del software es mucho más baja que la barrera tecnológica del hardware ¿Sería esa la oportunidad?¿Pensáis en ese escenario? Miguel Ángel Panduro. Coincido con todos en que el futuro de las telecomunicaciones militares pasa por la radio definida por software. Por eso la respuesta española, debe encontrar el nicho dentro de ese porcentaje de mercado en el marco europeo que nos de un valor. Sebastián Sánchez Borrego. No hay que considerar sólo las comunicaciones militares, porque sabemos que del Ministerio del interior, por ejemplo, está esperando la evolución de este asunto de cara a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Fernando García Martínez- Peñalver. Es como montar en bicicleta, hay que empezar dando unas pedaladas luego ya veremos qué viene. Pero hay que encontrar el paso de arranque para poner la bicicleta en marcha porque si intentamos hacer todo a la vez nos podemos caer. Café de redacción RETOS Y OPORTUNIDADES PARA EL SECTOR DE LAS TELECOMUNICACIONES PARA LA DEFENSA BIT. ¿El poder tener un cierto papel en el mundo de las telecomunicaciones militares implicaría, en vuestra opinión, una restructuración importante del actual sector? Juan Manuel Castro. Creo que en España sí, y no hablo exclusivamente del terreno militar. El modelo actual tiene que cambiar en el sentido de que, si se quiere tener una industria, hay que hacer cosas que hagan que la industria resida aquí, y para eso lo primero que tienes que hacer es hacer cosas que sean atractivas y vendibles. Atractivas desde el punto de vista de mercado, que generen un retorno. En el mundo de las telecomunicaciones militares el modelo que ha habido en España tradicionalmente es de integrador, pero si yo quiero apostar por tener tecnología propia que pueda ser exportable, puedo tener una empresa de cien personas que sean excelentes en algún tipo de aplicación de tecnología, que aporten valor a esas plataformas existentes, y que requieran una inversión pequeña. BIT. Entiendo que entonces la estrategia pasa por participar en algún programa internacional en la que las empresas españolas fundamentalmente generarían aplicaciones software ¿Estáis renunciando al Hardware? Miguel Ángel Panduro. No creo que sea necesario renunciar al hardware. Fernando García Martínez- Peñalver. Totalmente de acuerdo, nunca podemos renunciar al hardware, porque al final el hardware es una fuente económica muy importante para cualquier negocio. Hay que ser objetivo y saber que hay varios niveles de ambición posibles. Juan Manuel Castro. Desbancar a los que ya están consolidados, es prácticamente imposible.. Hay que tener en cuenta el factor económico, de tamaño, de tiempo que nos llevan de ventaja, de experiencia, etc. Todo esto lo hace muy complicado. Ahora, hay terminales de carácter más sencillo que se pueden abordar, hay pasos que se pueden ir dando y en la medida que vas dando pasos también vas teniendo más capacidad y más musculo para dar el siguiente paso. Miguel Ángel Panduro. Hay un tema que no hemos comentado que es el cambio de la industria de defensa en general de ser proveedores de productos a ser proveedores de servicios. Es el famoso caso de los aviones tanqueros del Reino Unido. Es decir, un país en vez de adquirir unos aviones tanqueros para suministrar combustible en vuelo, lo que contrata es un suministro de combustible en vuelo, con unos requisitos de servicio. En España desde el Ministerio de Defensa se están planteando ese tipo de modelos de “colaboración público-privada” y el sector de telecomunicaciones podría tener aplicación. Juan Manuel Castro. Yo creo que hay espacio para ese tipo de modelos de negocio pero evidentemente tiene que cambiar también la mentalidad del contratador. Sebastián Sánchez Borrego. Estaríamos hablando de un modelo de renting, pero con garantías. “Si las empresas no tienen contratos, el sector se va a reducir y mucho de ese conocimiento creado se puede perder, y hay que pensar que luego es difícil recuperarlo” Sebastián Sánchez Borrego. Director de la división de radiocomunicaciones y radiomonitorado de Rohde & Schwarz Café de redacción RETOS Y OPORTUNIDADES PARA EL SECTOR DE LAS TELECOMUNICACIONES PARA LA DEFENSA Fernando García Martínez- Peñalver. Hay aspectos legales que habría que adaptar, pero se podría llegar con voluntad BIT. ¿Qué fortalezas y qué debilidades tendríamos como sector industrial ante este proceso que estáis planteando de internacionalización? Juan Manuel Castro. La principal fortaleza de este sector creo que está en la formación, la cantidad y calidad de personal formado. La primera debilidad es el tamaño de mercado y la capacidad de financiación. Miguel Ángel Panduro. Yo creo que en general estamos poco entrenados a competir y esto es una clara debilidad. Nosotros cuando intentamos ayudar a proyectar creo que debemos intentarlo con fe, siendo conscientes de ello y, aunque podemos perder, por lo menos vamos a aprender con cada una de estas experiencias. Yo creo que las dos debilidades fundamentales son el tamaño de mercado y la falta de experiencia competitiva en el entorno internacional. BIT. ¿Otra fortaleza no sería el propio cambio tecnológico que hace que realmente las tecnologías, que al fin y al cabo soportan los nuevos sistemas, sean conocidas? Fernando García Martínez- Peñalver. Creo que eso más que una fortaleza es una oportunidad. Es claro que nuestro tamaño de mercado es pequeño, o intermedio y eso arrastra ciertas limitaciones a la hora de abordar proyectos y amortizar inversiones y es también cierto que nuestro entrenamiento, nuestro músculo a la hora de salir al exterior es todavía limitado, tanto desde el punto de vista de la industria como desde el punto de vista de la Administración. Hay además un círculo vicioso que es muy complicado de romper: si no tienes producto es más difícil salir al exterior, es decir, el gran papel de integrador sin producto en un tercer país es un papel difícil, salvo en ocasiones muy específicas. BIT. ¿Así que consideráis necesario tener producto? Juan Manuel Castro. Hay que tener producto, evidentemente. Para exportar tienes que tener producto. Nadie exporta servicios aislados, sin una base de producto. Fernando García Martínez- Peñalver. Ese es un círculo que en el campo específico de las telecomunicaciones militares hay que ir rompiendo poco a poco. Miguel Ángel Panduro. Tenemos que pensar que la tradición de este sector es escasa, hace veinte años España no tenía nada o muy poco en este campo, y aunque hemos crecido mucho, estamos empezando. BIT. ¿Cuál es vuestra percepción sobre cómo va a evolucionar el empleo en el subsector en los próximos años y, más concretamente, el empleo del ingeniero de telecomunicación, el ingeniero experto en este ámbito? Juan Manuel Castro. Mi opinión es que de aquí al 2014, vamos a atravesar un periodo difícil, específicamente en el sector defensa. Sin embargo, a partir de 2014 y sobre todo en el asunto de la radio definida por software, se vivirá un momento de renovación en el que va haber un remonte de la actividad y creo que España, si se posiciona bien, puede tener capacidad para crecer. En el corto plazo yo no veo capacidad de inversión, y ojalá me equivoque. Sebastián Sánchez Borrego. Estoy básicamente de acuerdo. En España durante muchos años ha habido fuertes inversiones que han generado mucho empleo y mucho conocimiento. Si eso no se mantiene, las empresas lógicamente reducen inverCafé de redacción RETOS Y OPORTUNIDADES PARA EL SECTOR DE LAS TELECOMUNICACIONES PARA LA DEFENSA siones. Si las empresas no tienen contratos, el sector se va a reducir y mucho de ese conocimiento creado se puede perder, y hay que pensar que luego es difícil recuperarlo. Llegar a la posición en la que estamos ha costado muchos años, mucho esfuerzo y mucha inversión, pero lo mismo que se ha llegado a este nivel, si no se continúa manteniendo el esfuerzo, esa posición se pierde. Los especialistas se reciclan, se van a otros sectores y recuperarlos va a ser difícil si no se mantienen un mínimo de inversiones hasta que llegue ese momento. Miguel Ángel Panduro. La pregunta tiene dos planos de análisis a mi juicio, nuestro futuro como país y la perspectiva que deben tener los estudiantes. Si hacemos el análisis desde el punto de vista de la industria nacional, coincido en que lo que hemos sido capaces de generar en quince años lo podemos perder en dos si no se sigue un programa de inversión racionalizado con las capacidades a proyectar. Ahora, quizá porque tengo un hijo ya adolescente próximo a la Universidad, también lo analizo desde otro punto de vista. Creo que el análisis de cualquier estudiante de telecomunicaciones hoy en día, es que su mercado no se puede limitar a España. Estos estudiantes pueden trabajar en cualquier parte del mundo y yo creo que desde esa perspectiva este sector sí que va a ser un sector de muchas oportunidades, si no lo limitamos exclusivamente en el corto plazo al ámbito nacional. En el ámbito nacional nosotros, por ejemplo, tenemos más de 300 ingenieros de telecomunicación (de 894 titulados) y han ido creciendo desde el año dos mil, pero evidentemente llevamos ya dos años en figura plana. Tener un poco la proyección como país y que nuestros estudiantes trabajen fuera es positivo, pero luego tenemos que ser capaces de retener el talento. El ingeniero de telecomunicación sigue siendo un buen referente. Yo si tuviera que recomendar mañana a un estudiante sobre elegir o no la ingeniería de telecomunicación, no dudaría, porque sigue siendo un empleo de futuro. Sebastián Sánchez Borrego. Para los ingenieros el aliciente de trabajar en este sector es que van a trabajar siempre en un sector de alto nivel tecnológico, del más alto nivel tecnológico quizá y ese es un mensaje importante. BIT. ¿Queréis añadir alguna cosa que no hayamos tratado? Miguel Ángel Panduro. Me gustaría finalizar con una idea que tratamos de transmitir los que trabajamos en defensa. Defender la cultura de defensa es defender la seguridad y defender la seguridad es defender la libertad y la paz. Hemos avanzado en la valoración que hace el ciudadano de las Fuerzas Armadas como institución y de su labor, pero conviene insistir en la idea de que aquellos que trabajamos en este sector somos gente con valores.3
30 oct 2015