Tecnología Nacional Tecnología Importada Tecnología nacional necesidad o mito Vivimos una fiebre de innovación tecnológica. En la historia de las ideas en España pocos aforismos habrán sido más denostados que el que Inventen ellos en nuestros días. El tópico de las nuevas tecnologías se ha convertido en un lugar común tanto en el discurso profesional y empresarial, como en el periodístico y en el político, en este último con carácter estelar en numerosos programas electorales. Texto Manuel Gamella Bacete y Francisco Ros Perán Qué hay detrás de este tópico y, en análisis más matizado del valor y de los impactos lugar, de qué se está hablando que los cambios tecnológicos tienen en sociedad. La Oué importancia tiene la tecnología conocida imagen del tren délas nuevas tecnologías, como valor de carácter estratégico En evocando un avance único, lineal e inexorable, res qué medida contribuye el desarrollo a una simplificación excesiva. Como cualquier nológico propio a facilitar la humana la evolución de las tecnologías presenta autonomía de una sociedad Cómo realidad múltiples aspectos y consecuencias el desarrollo tecnológico con el bienestar bien múltiples y de todo tipo, no sólo sobre nuestra social influencia tiene en la autonomía y bienes forma de producir, sino también de relacionarnos social la relación entre tecnología importada y nosotros y con la realidad en general. Su propia Tiene sentido hablar de tecnología no es inexorable, sino que depende de las nacional acciones de los Individuos y de los colectivos implica Evidentemente no fácil analizar concierto rigor y aspectos que integran el debate en cuestión. Establecer cuáles que cabe esperar de la utilización de estas nuevas tecnologías. i a importancia En su industrial, la introducción de tecnología se traduce en la aparición de nuevos La aplicación de los progresos en el conocimiento productos bienes o servicios o de nuevos procesos científico a la obtención de nuevos productos o producción. En ambos casos los innovadores nuevos métodos de producción no es algo inédito en generalmente beneficiarse de los derechos sobre historia, pero nunca se había dado con tanta fuerza patentes o asistencias técnicas y, sobre todo, las como en la actualidad. Este fenómeno afecta en empresas usuarias consiguen .durante el momento de una forma desigual a las distintas áreas en que pueden mantener una cierta exclusividad tecnológicas, pero esto sólo refleja el carácter no lineal ventajas en el mercado, ya sea por ofrecer un producto del avance de las ciencias. el concepto de nuevas sin competencia equivalente, o por operar con costes tecnologías no debe tomarse como algo estático, ya reducidos debido a un mejor proceso. Posteriormente, que si hoy se refiere sobre todo a las tecnologías de medida que una tecnología madura, su uso se va información electrónica, informática y telecomunica generalizando hasta la desaparición de la ventaja, a las de los materiales o a la bioingeniería, con lo que su utilidad queda como beneficio un futuro no lejano otras pasarán a ocupar el primer para la sociedad en su conjunto. los años 70 desprendiéndose de los sectores amo. mantener una actitud abierta a. sujetos ya a la competencia de países con variedad de las posibilidades barata y desarrollando sectores En el especial clima social y cultural de los años 60basados en nuevos avances tecnológicos aún no primavera de Praga en su caso el checo Radovansibles para los competidores. Estos países tienden asi. Richta etiquetó a este impulso innovador con el con resultados diversos, a aprovechar su mayor de revolución científico técnica. De entonces acácidad de innovación tecnológica para obtener una se ha perdido bastante de la carga de optimismo mar constante primacía en aquellos sectores que en cada que había en ese nombre y las sucesivas crisis momento ofrecen las máximas oportunidades de económicas, políticas y sociales aconsejan más dentro de la división internacional del trabajo. Tecnología Nacional Tecnología Importada Es controvertido, sin embargo, el modo en que las nuevas tecnologías afectan a la más notable de las manifestaciones de la crisis el paro. Estas tecnologías se pueden contribuir directamente a crear empleo neto en aquellos casos en que permiten desarrollar bienes o servicios enteramente nuevos no, y también en aquellos otros en que las mejoras de productividad por nuevos procesos permiten ampliar los mercados o conquistar otros en tal proporción que, a pesar de la mejora, aún se requiera aumentar la mano de obra. Pero ciertamente, en la mayor parte de los casos, la experiencia parece mostrar que tos aumentos de productividad inducidos por los avances tecnológicos tienden a reducir el volumen de empleo necesario en los sectores afectados. El balance pues, hay que establecerlo considerando la economía de cada sociedad con su conjunto. Si, como se ha indicado anteriormente, la aplicación de una nueva tecnología favorece a corto plazo la competitividad de las empresas y a largo plazo la eficacia global de una economía, cabe pensar que los mayores ingresos producidos generen demandas y. por tanto, empleos en los sectores encargados de satisfacerlas, que no tienen por qué coincidir con aquellos en los que se produjera la innovación. El caso de los Estados Unidos, donde en los últimos años se han combinado con buen resultado un alto desarrollo tecnológico con una tasa elevada de creación de nuevas empresas y puestos de trabajo, viene a mostrar cómo la mayor parte de éstos se ha generado precisamente en sectores de servicios tradicionales cuya demanda se ha visto impulsada por la reactivación general. A favor de las tecnologías que al principio se han mencionado como punteras en cuanto a potencial de innovación actual, puede añadirse que, en general, resultan de aplicación más flexible que las que en la revolución industrial dieron lugar a las grandes cadenas de producción en serie, lo cual puede traducirse en ofertas industriales a la vez más variadas y más adaptables a las evoluciones de los mercados. Además dependen generalmente menos de los recursos no renovables y suelen presentar menos problemas de contaminación ambiental. Por contra no debemos dejar de mencionar que las nuevas tecnologías abren también toda una serie de nuevos problemas de adaptación social y cultural y de riesgos en cuanto a sus posibilidades de aplicación militar y para el control y la manipulación social, personal y hasta biológica. Las sociedades han de afrontar este reto si aspiran a los beneficios alcanzables mediante la utilización de los avances tecnológicos. EL PUNTO DE VISTA NACIONAL Toda la argumentación anterior nos lleva, pues, a dos conclusiones complementarias que podrían resumirse por un lado, las nuevas tecnologías suponen una oportunidad, no exenta de peligros, para mejorar la capacidad social de satisfacer necesidades mediante nuevos productos y procedimientos por otro, la transferencia tecnológica puede llegar a extender esa oportunidad a la humanidad entera, pero las dificultades financieras descapitalización, endeudamiento, las barreras políticas y la escasez de personal preparado para incorporar los cambios tecnológicos, hacen que la difusión sea a menudo lenta, lo que reporta a las economías de los países más innovadores considerables ganancias gracias a su ventaja competitiva durante todo el proceso. Atendiendo sólo a la primera de estas conclusiones podríamos decir que las tecnologías no saben de patrias ni de fronteras y que el criterio sensato para juzgarlas es el de su eficacia, con absoluta independencia de cuál sea su origen. La segunda conclusión indica que es ese origen, sin embargo, un determinante esencial del reparto de los beneficios económicos de la innovación. Así pues, lo interesante en principio para las empresas de un país no es tanto el disponer de tecnologías preferentemente nacionales, sino más bien que el desarrollo tecnológico de ese país les permita obtener primicias tecnológicas que aumenten su competitividad internacional. Como hemos dicho anteriormente, cuanto mayores la proximidad al origen de los avances tecnológicos más fácil y rápido es su acceso y, por lo tanto, mayores los beneficios. Muy relacionada con este punto está la cuestión de la importancia estratégica de ciertas tecnologías, que hace que su dominio o no, permita mayores o menores márgenes de decisión y autonomía, no sólo a las empresas que las utilizan, sino incluso a las sociedades y países. En este orden se encuentran no sólo las tecnologías relacionadas con la defensa, sino también las relacionadas con la información, aspecto fundamental para el gobierno y gestión de las instituciones. LA SITUACIÓN ESPAÑOLA Nuestro país basó su desarrollo económico desde los años 60 en un esquema bastante sencillo. No sólo una gran parte del capital sino prácticamente toda la tecnología necesaria para el despegue industrial fue importada, lo cual, siendo quizá inevitable en un principio, dio lugar a un patrón que básicamente ha permanecido inalterado hasta nuestros días. El desequilibrio resultante entre el desarrollo industrial apreciable y el desarrollo científico y tecnológico mínimo no tiene probablemente comparación con ningún otro país del A mediados de la pasada década coincidieron en dial con la liberación de las reivindicaciones sociales al desaparecer la dictadura. La contracción de los mercados unida al aumento de los costes laborales supuso la catástrofe para sectores como el acero y el naval que, habiendo sido esenciales para el desarrollo económico en la fase anterior, se basaban en tecnologías elemento es predominantemente público contando con las universidades, el CSIC y algunos otros centros de formación y de investigación públicos y privados Brasil o Corea, con los que no era viable competir. La reconversión industrial, retrasada por las dificultades políticas del período de la transición, era una necesidad inevitable que, al tiempo que ponía a prueba la capacidad de conciliación social del nuevo régimen democrático, suponía, y aún supone, el replanteamiento del patrón de desarrollo vigente. Así pues, nuestros empresarios se encuentran en la situación de elegir las tecnologías sobre las que basar las nuevas empresas. Ya se ha indicado antes la conveniencia de combinar la adquisición de las tecnologías actuales más eficaces con el recurso a la capacidad tecnológica propia y del país en general para conseguir innovaciones ventajosas. Por desgracia esa combinación no es fácil, ya que, tanto el conocimiento y la capacidad de incorporar nuevas tecnologías, como el desarrollo y posterior industrialización de innovaciones, requieren a existencia de un entramado de los sistemas de ciencia tecnología industria imposible de improvisar y en el que las deficiencias de cualquiera de los elementos o de su encadenamiento provocan bloqueos para todo el conjunto. LOS ELEMENTOS DEL SISTEMA Los sistemas de ciencia—tecnología—industria a los que acabamos de referirnos están integrados típicamente por un conjunto de elementos básicos el académico e investigador, el empresarial, el financiero, el político y el social. tecnológica son varias y esenciales. En primer lugar, naturalmente, la formación básica de los profesionales que han de incorporarse al sistema. El debate en los últimos tiempos acerca de las otras funciones a las que nos referiremos a continuación puede hacer olvidar a veces el carácter primordial de ésta y, sin embargo, todos los estudios sobre los factores que deciden el emplazamiento de empresas de tecnología avanzada coinciden en señalaren primer lugar la cantidad y calidad del personal técnico disponible. Desde una concepción particularista, cabe pensar que los déficits académicos de una zona determinada pueden cubrirse atrayendo a técnicos formados en otros lugares, pero en la práctica la movilidad del personal fuera de su lugar de origen o de donde se han establecido durante su etapa académica resulta generalmente difícil y en cualquier caso costosa. El tipo de formación adecuado, tanto para la generación como para la asimilación de innovaciones tecnológicas, tiene que basarse en una preparación científica que no se limite al estado actual de las técnicas y que, por lo tanto, facilite la evolución a lo largo de la vida activa. Estudios realizados sobre las expectativas profesionales de los estudiantes técnicos en España, indican que es muy baja la disposición a emprender empresas propias, lo que revela un fallo grave en un aspecto muy importante para la innovación tecnológica. Las, en relación estrecha con las necesidades de las empresas, especializaciones de postgrado que permitan abordar tareas técnicas avanzadas y programas de reconversión de profesionales excedentes hacia las Tecnología Nacional Tecnología Importada nuevas áreas en expansión y de actualización de sobrepasados por el. rápido ritmo de caí en estas tecnologías. Una segunda función de este elemento es la a la investigación básica, cuya relación tecnológica se estrecha cada y sus aplicaciones prácticas. No vamos a insistir aquí en el dato sobradamente difundido de que el porcentaje del PIB dedicado a investigación en España está en el orden de la cuarta parte del promedio europeo. Además de la mejora de este dato, es imprescindible un compromiso entre el necesario espíritu de libertad y universalidad propio de las universidades y la conveniencia de evitar la excesiva dispersión de unos medios en cualquier caso limitados. Hay otra serie de funciones más dispersas, el sistema, que se refieren a la colaboración entre los organismos académicos e investigadores y la industria. Con la excepción de los proyectos concertados con empresas patrocinados por el Plan Nacional de Investigación Científica y Técnica antes por la CAIYT, y de las participaciones conjuntas en proyectos de investigación precompetitiva de los diversos programas europeos, estas funciones se encuentran muy escasamente desarrolladas en nuestros departamentos universitarios e investigadores. No sólo la falta de medios sino, todavía más, el ambiente tradicional de la universidad española, hacen que se esté lejos de poder aprovechar las posibilidades de información tecnológica, seminarios, consultas, explotación de patentes e incluso promoción de empresas innovadoras. des norteamericanas. El elemento empresarial ocupa naturalmente un puesto central en el sistema. Desde el punto de vista de a innovación tecnológica la existencia de un entorno formado por empresas competidoras y complementarias, grandes y pequeñas, establecidas y emergentes, constituye, sin duda, el caldo de cultivo ideal. Las oportunidades que un medio así ofrece para el desarrollo de nuevas deas son múltiples. Proyectos que no encajan en los planes de las empresas mayores pueden encontrar acomodo en otras más pequeña pueden se socia, cultural en general de entorno está poco desarrollado en España los sectores tecnológicamente más activos. Una cuestión insoslayable en este punto es la de la influencia de las empresas multinacionales en un desarrollo tecnológico nacional. Sin entraren consideraciones políticas, el efecto tecnológico de las multinacionales depende del modo en que se integren en el medio empresarial que acabamos de describir. En la medida de su contribución, no solo por los proyectos que directamente aborden, sino también ejerciendo, respecto al resto de las empresas, papeles de hemos mencionado, presencia p, cuenta, sobre todo, su gran capacidad de transferencia tecnológica y de generación de personal experto. Sin embargo esto no siempre es así y con bastante frecuencia las ramas establecidas por las multinacionales en países de bajo desarrollo tecnológico beneficiarse de las ayudas públicas y de los bajos costes salariales para actividades cualificadas. lo que sólo contribuye a perpetuarla situación de subdesarrollo. Se comprende fácilmente la importancia del elemento financiero en un sistema de ciencia tecnología industna Toda innovación tecnológica presupone serie de fases, desde la investigación fundamental hasta la comercialización de los primeros productos en que los gastos, a veces considerables, no se ven compensados por unos ingresos cuya realidad final es además, hipotética. La banca tradicional opera basándose en garantías que no suelen darse en estos casos, por lo que es imprescindible el recurso a otros medios de financiación, diversos según la fase de que se trate Es difícil imaginar, por ejemplo, que los costes de la investigación fundamental puedan sin subvenciones públicas sustanciales. Sin embargo, a medida que nos aproximamos al desarrollo de técnicas y productos, los costes y los riesgos deben Ir siendo asumidos por los explotadores potenciales Mientras los desarrollos pueden considerarse precompetitivos, o sea lejos aún déla producción industrial, los progresos pueden acelerarse mediante la colaboración entre empresas y departamentos investigadores, y estimularse, a cambio de una mayor difusión tecnológica, mediante programas locales, nacionales o internacionales de ayudas, créditos blandos o facilidades fiscales Algo de esto hacen en España el CDTI y a escala europea los programas comunitarios Las grandes empresas cubren los desarrollos ya industrialízales con autofinanciación o con créditos basados en su solvencia adquirida, lo cual resulta generalmente inviable para empresas pequeñas y nacientes. Los fondos de capital riesgo, todavía escasos en España, pueden resolver este problema mediante fenómeno tecnológico, tengan una expresión coherente y eficaz. Dentro de esta debilidad general destaca con especial trascendencia, dado el proceso de papel de los sindicatos. Estos, al menos los dos mayoritarios, son claramente conscientes del problema y mas aun, del aspecto positivo de cambios tecnológicos. Creemos, sin embargo, que falta todavía una política sindical elaborada que les permita tratar desde actitudes criticas pero no demagógicas, los episodios concretos que. a menudo de forma conflictiva. se producen cada día en este terreno. CONCLUSIÓN La situación de nuestro país respecto a los sistemas de es bastante desigual. Los elementos básicos existen pero con serias debilidades, lagunas y discontinuidades. Esto es un grave inconveniente para cualquier desarrollo tecnológico y no es algo que pueda resolverse por esfuerzos inmediatos de tipo voluntarista. Partiendo de las disponibilidades actuales y con una visión masa largo plazo, hay que ir creando las condiciones para aumentar continuamente la capacidad nacional de desarrollo tecnológico, concepto amplio que supera con ventaja al viejo mito de la tecnología tomas de participación en el capital de empresas innovadoras por un tiempo limitado al período de desarrollo de la innovación. Sobre el papel de las administraciones públicas como fínanciadoras del desarrollo tecnológico cabe añadir un par de consideraciones. Una. que la limitación de los recursos y la necesidad de alcanzar masas críticas para obtener resultados útiles hacen que no sea nunca buena política el tratar de apoyarlo todo. Es imprescindible fijar escalas de prioridades con los criterios de aprovechar al máximo los medios existentes y de preferir las áreas en que sean mayores los efectos multiplicadores para el conjunto de la economía. Otra, que es imprescindible la coordinación entre las administraciones de distintos niveles para evitar en lo posible que la competencia entre intereses locales se El elemento político cumple también otra función más difusa, pero no menos importante para la innovación tecnológica el mantenimiento de un de confianza en cuanto a que las políticas de normas, tasas, ayudas y compras públicas, van a ser lo suficientemente previsibles como para basar en ellas las inversiones a medio y largo plazo imprescindibles para llevar a cabo proyectos de investigación y desarrollo. Por último, 10 que hemos Mamado el elemento social, está constituido por organizaciones sindicales, empresariales, profesionales, medios de comunicación y, en general, todas aquellas entidades con capacidad para actuar como agentes de presión y formadores de opinión. Cualquier cambio tecnológico tiene obviamente unas implicaciones sociales y, a su vez, necesita una aceptación social para llegar a imponerse. Ejemplos como el de la energía nuclear y los movimientos ecologistas ilustran perfectamente la importancia de este factor para un sistema de. En España podríamos llamar el tejido asociativo Manuel Gamella Bacete, es ingeniero de Telecomunicación por la UPM Ha sido responsable de proyectos de desarrollo de software en el Eléctrica Fue miembro de las Juntas del COIT y de la AEIT y fundador y director de revista En la actualidad es del área de Nuevas Tecnologías de Fundesco Francisco Ros Peran, es Doctor Telecomunicación por la UPM. Máster y Doctor en Electrical Engineering and Computer Science por el Massactiusets Instilute ol Technology. Fue profesor en el área de Comunicaciones del Instituto Tecnológico para Posgraduados En la actualidad es director del Tecnológica de Fundesco.