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Artículo BIT
¿Qué es la tecnología nacional?: tecnología y riqueza
Qué es la Tecnología Nacional BIT ha querido proponer a determinadas personas que ocupan puestos en instancias del sector que tienen que decir algo en esta discusión, que respondan a la pregunta Qué es la Tecnología Nacional Responder esta cuestión, tanto teóricamente como en la práctica de las grandes decisiones político tecnológicas que se toman en nuestro país, supone considerar la dialéctica existente entre dos grandes visiones de la cuestión ver la tecnología nacional en el sentido de creación de riqueza o verla en el sentido de independencia nacional. Dialéctica que da lugar a multitud de consideraciones Tecnología Nacional es fabricación nacional Tiene por definición que ser rentable en sentido estricto, o hay otras consideraciones subyacentes Todo ello nos lleva a la última cuestión a intentar responder Qué tipo de tecnología nacional hay que promover Para dar cierto matiz pragmático, BIT ha pensado en abrir la discusión cediendo la voz a las empresas del sector. Consultadas las más importantes y significativas, han querido dar su opinión CESELSA, Hewlett Packard, Fujitsu y Nixdorf. y. Tecnología y riqueza Texto José Antonio Pérez Nievas Herederos tecnología propia lo que da personalidad internacional, rentabilidad económica y sensibilidad para intuir los cambios tecnológicos que se Cuando un grupo de ingenieros acostumbrados a desarrollar productos, atisban, husmean la obsolescencia de sus propias tecnologías, esta especie de intuición no es tal. Hay muchas horas de trabajo detrás, muchas decepciones, muchas asistencias a seminarios especializados, muchos intercambios con otros países. Se llega a estar en alerta constante y a ser perfectamente realistas de to que desarrollamos nosotros, de lo que desarrollan otros y de aquello que se está cociendo en las grandes cocinas internacionales. La experiencia vivida en desarrollos propios, sin padrinos externos, da la necesaria sensibilidad para anticiparse al cambio, y hacer que la empresa siga en vanguardia. Aunque no fuera más que por este hecho económico, yo recomendaría la ID propia. En la tecnología propia hay riesgo, es cierto, pero ahí está la fuente de beneficios que toda empresa necesita para su nacimiento. Estamos hablando de empresas, no de nego Voy a dar unas simples cifras. Toda empresa en una economía libre, tiene un precio de venta para sus equipos y sistemas que lo da, no la empresa, sino el mercado. Y toda empresa si quiere ser competitiva y ganar contratos no puede exceder en sus beneficios más allá de aproximadamente un 10 que es lo común entre empresas de países occidentales. Pues bien, empresas con tecnología de otros, normalmente pagan alrededor de un 6 de royalties sobre ventas, lo que reduce sus beneficios a un 4. Las empresas con tecnología propia generan una rentabilidad de un 10 que, una vez amortizado el desarrollo, supone una generación de beneficios de un 250 superior a las que trabajan sin tecnología propia. Con la ventaja además, de que sus desarrollos van constituyendo el acerbo tecnológico patrimonial de la empresa. En una palabra, los royalties no permiten a una empresa la riqueza económica necesaria para su independencia. Son una esclavitud no sólo tecnológica, sino económica. En la cada día más cercana Europa y en el cada día mayor intercambio internacional, las empresas sin tecnología propia se comportan como cuerpos amorfos, llevados y traídos por sus licenciatarias extranjeras. Tienen grandes dificultades para exportar y en los proyectos transnacionales de sistemas complejos, BIT43 Tecnología Nacional Tecnología Importada donde se aúnan tecnologías de los países miembros, no tienen sitio en la definición y especificación del Proyecto, que es donde se reparten los más importantes contratos y responsabilidades. Proyectando los casos particulares de empresas al conjunto nacional, los países licenciatarios son países carentes de soberanía tecnológica, que en los años inmediatos que vamos a vivir es la soberanía más Un país sin soberanía alguna es un país que solamente sobrevive. Su renta per cápita será pequeña y su poder de influencia económica será el del coto que otros le asignen. La soberanía tecnológica da personalidad independiente a una empresa y cuantas más empresas existan en un país arriesgando y apostando por este objetivo, más dueño de sus destinos, más abundancia de riqueza e incluso más avanzada cultura tendrá el país que los alberga. En una palabra, mayor personalidad y respeto internacional tendrá ese país. No es un problema de orgullo patriotero. Es que cada vez más la fuente de riqueza y el consecuente bienestar social que ella conlleva pasa por poseer tecnología. No estoy hablando aquí de ser tecnólogos, estoy hablando de ser ricos. José Antonio Pérez Nievas Heredero, es Doctor Ingeniero Industrial por la ingeniería Industrial de Barcelona Mésler en Ingeniería Mecánica por la de París Presidente del Grupo CESELSA Tecnología Nacional e Importada Texto Juan Solo Serrano Cualquier acercamiento razonable al problema de la tecnología nacional pasa necesariamente por el reconocimiento del significativo gap que existe entre el desarrollo tecnológico nacional y el de los países avanzados de nuestro entorno. Esta situación se produce en un entorno de obligada y creciente liberalización de los mercados, que está repercutiendo ya y que va a repercutir más todavía en nuestro comercio exterior. Este es un marco de tacto. Nos tocan vivir unas condiciones determinadas, desde el punto de vista de nuestra posición tecnológica como respecto del mundo que nos rodea. Y hay hechos importantes que no van a contribuir desde luego a que el problema se resuelva exclusivamente por medio del desarrollo propio de altas tecnologías. En España gastamos cada año una cantidad equivalente al 0,6 por ciento de nuestro Producto Interior Bruto f PIB en actividades de Investigación y Desarrollo ID, mientras que los países más avanzados de nuestra entorno destinan cantidades que equivalen, en promedio, al 2,4 por ciento de su PIB a la ID aún sin incluir en este promedio el gasto de los Estados Unidos, que es todavía más elevado. La conclusión más inmediata que se desprende de estos datos es que el acercamiento al tema se debe plantear desde posturas realistas. Sería absurdo adoptar una mentalidad de llorar sobre la leche derramada. Más bien nos interesa aceptar esta situación actual, para crear a partir de su reconocimiento una estrategia que tenga sentido. Es una estrategia que debe incluir, en mi opinión, las tres siguientes áreas de actuación simultánea Incorporar valor añadido nacional a productos finales basados en tecnología extranjera. Estimular el compromiso de las multinacionales en las áreas de ID. Seleccionar las áreas donde concentrar los esfuerzos nacionales de desarrollo de tecnología de producto y proceso, con una expectativa de resultados de medio y largo plazo. La primera línea de esfuerzos está dirigida a intentar incrementar el valor añadido nacional a los productos finales basado en tecnología extranjera. Esta es una actuación claramente lo mejor siempre es enemigo de lo bueno, y que no sólo está a nuestro alcance sino que existen admirables ejemplos de cómo hacerlo. Este v añadido, realizado por compañías neta
30 oct 2015
Artículo BIT
¿Qué es la tecnología nacional?: tecnología nacional e importada
Tecnología Nacional Tecnología Importada donde se aúnan tecnologías de los países miembros, no tienen sitio en la definición y especificación del Proyecto, que es donde se reparten los más importantes contratos y responsabilidades. Proyectando los casos particulares de empresas al conjunto nacional, los países licenciatarios son países carentes de soberanía tecnológica, que en los años inmediatos que vamos a vivir es la soberanía más Un país sin soberanía alguna es un país que solamente sobrevive. Su renta per cápita será pequeña y su poder de influencia económica será el del coto que otros le asignen. La soberanía tecnológica da personalidad independiente a una empresa y cuantas más empresas existan en un país arriesgando y apostando por este objetivo, más dueño de sus destinos, más abundancia de riqueza e incluso más avanzada cultura tendrá el país que los alberga. En una palabra, mayor personalidad y respeto internacional tendrá ese país. No es un problema de orgullo patriotero. Es que cada vez más la fuente de riqueza y el consecuente bienestar social que ella conlleva pasa por poseer tecnología. No estoy hablando aquí de ser tecnólogos, estoy hablando de ser ricos. José Antonio Pérez Nievas Heredero, es Doctor Ingeniero Industrial ingeniería Industrial de Barcelona Mésler en Ingeniería Mecánica por la de París Presidente del Grupo CESELSA Tecnología Nacional e Importada Texto Juan Solo Serrano Cualquier acercamiento razonable al problema de la tecnología nacional pasa necesariamente por el reconocimiento del significativo gap que existe entre el desarrollo tecnológico nacional y el de los países avanzados de nuestro entorno. Esta situación se produce en un entorno de obligada y creciente liberalización de los mercados, que está repercutiendo ya y que va a repercutir más todavía en nuestro comercio exterior. Este es un marco de tacto. Nos tocan vivir unas condiciones determinadas, desde el punto de vista de nuestra posición tecnológica como respecto del mundo que nos rodea. Y hay hechos importantes que no van a contribuir desde luego a que el problema se resuelva exclusivamente por medio del desarrollo propio de altas tecnologías. En España gastamos cada año una cantidad equivalente al 0,6 por ciento de nuestro Producto Interior Bruto f PIB en actividades de Investigación y Desarrollo ID, mientras que los países más avanzados de nuestra entorno destinan cantidades que equivalen, en promedio, al 2,4 por ciento de su PIB a la ID aún sin incluir en este promedio el gasto de los Estados Unidos, que es todavía más elevado. La conclusión más inmediata que se desprende de estos datos es que el acercamiento al tema se debe plantear desde posturas realistas. Sería absurdo adoptar una mentalidad de llorar sobre la leche derramada. Más bien nos interesa aceptar esta situación actual, para crear a partir de su reconocimiento una estrategia que tenga sentido. Es una estrategia que debe incluir, en mi opinión, las tres siguientes áreas de actuación simultánea Incorporar valor añadido nacional a productos finales basados en tecnología extranjera. Estimular el compromiso de las multinacionales en las áreas de ID. Seleccionar las áreas donde concentrar los esfuerzos nacionales de desarrollo de tecnología de producto y proceso, con una expectativa de resultados de medio y largo plazo. La primera línea de esfuerzos está dirigida a intentar incrementar el valor añadido nacional a los productos finales basado en tecnología extranjera. Esta es una actuación claramente lo mejor siempre es enemigo de lo bueno, y que no sólo está a nuestro alcance sino que existen admirables ejemplos de cómo hacerlo. Este v añadido, realizado por compañías neta mente españolas, se apoya en la adquisición de tecnologías exteriores en las áreas donde este procedimiento sea razonablemente económico, y en las que no haya alternativas de alta viabilidad para el desarrollo tecnológico local tanto a corto como a medio plazo. La consecuencia más inmediata es la absorción de altas tecnologías y el fomento del empleo. Este área de acción, si es diseñada con carácter estratégico y no solamente oportunista, goza de un enorme potencial ya que permite la profunda familiarización de nuestros profesionales con esas tecnologías de origen extranjero, lo que facilitaría comenzar desarrollos propios después de un período de tiempo razonable. La formación permanente de nuestra sociedad es un elemento absolutamente prioritario en el mundo de competitividad global en el que vivimos. Las oportunidades que sirven para mejorar el kno whow deben aprovecharse al máximo. El enfoque de incorporar valor añadido nacional a productos finales de tecnología extranjera tiene la virtud de servir también para este fin. ALIARSE PARA COMPETIR El segundo vector de actuación está impregnado de un crudo realismo. Es extremadamente costoso y arriesgado impulsar desarrollos tecnológicos de productos cuyo mercado se encuentra ya globalizado. Es más interesante estimular a las compañías multinacionales que trabajan en estos mercados, para que consideren a España como plataforma que se integre en sus redes mundiales de ID, desarrollando productos en nuestro país. El coste de seguir una estrategia autárquica en esta clase de mercados es demasiado elevado, y los resultados no premian los esfuerzos, como ya la experiencia se ha encargado de demostrarnos. En este sentido, sería natural esperar que ningún apoyo de los que el PEIN II contempla para impulsar el esfuerzo de investigación en nuestro sector fuese concedido a ninguna empresa multinacional de origen extranjero para desarrollo de productos que fuesen dirigidos al mercado local. Deberían ser empresas netamente españolas las que se beneficiasen en proyectos de este tipo. DESARROLLO DE TECNOLOGÍA PROPIA La última y quizás la más difícil pero potencialmente la más beneficiosa línea de actuación, es la generación de tecnología por compañías netamente nacionales. La dimensión de algunos segmentos del mercado local no globalizados es suficiente para sustentar esfuerzos razonables de innovación tecnológica, con claras ventajas competitivas frente a la oferta de las compañías multinacionales. Simultáneamente, nuestra sociedad puede iniciar desarrollos tecnológicos para ciertos mercados internacionales, pero el grado de éxito en este caso va a depender del reconocimiento de que los resultados sólo se obtendrán a largo plazo, así como del estudio cuidadoso de las tendencias de las necesidades del mercado internacional, de la tipificación de las tecnologías necesarias y de la valoración del knowhow real y potencial que nuestra sociedad puede tener para desarrollarlos. El retraso tecnológico español impregna a este área de actuación de un indudable nivel de riesgo. La mecánica del mercado no es suficiente para el disparo de la actividad, y por ello es necesaria la corresponsalización de la Administración Pública en la asunción del previsible riesgo. A pesar de los valiosos esfuerzos presupuestarios que el PEIN II recoge, es evidente que nuestra sociedad no acaba de conceder a la innovación tecnológica la importancia que tiene para que nuestra economía alcance un razonable grado de igualdad la de otros países del Mercado Común. Los presupuestos del Estado y de las empresas, aunque claramente crecientes, todavía son de carácter reactivo. Hay muchas otras necesidades en nuestra sociedad cuya satisfacción requiere ingentes dotaciones. El futuro no se ganará sin asumir cierto nivel de sacrificios en la satisfacción de las necesidades perentorias. La condición necesaria para alcanzar el umbral del siglo XXI con un grado de desarrollo tecnológico competitivo, es la concesión de la máxima prioridad a la formación profesional universitaria y permanente de nuestra sociedad. Una sociedad mejor en un mercado libre se merece y acaba consiguiendo más altos grados de desarrollo. Se tienen más opciones cuando se es mejor. El sólo querer, en un mercado de libre competencia, acaba por reducirse a un puro voluntarismo hay que también poder. Juan Soto Serrano, es Doctor Ingeniero Telecomunicación, por la ETSITM. Diplomado en Investigación Operativa por la Universidad Complutense de Madrid. Máster en Ciencias por la Diversidad de Stanford California, USA. Incorporación a Hewlett Packard en 1966, al terminar su graduación en Stanford. Director de Represéntenles Europeos de HewlettPackard, S.A, en la Sede Central Europea de HewlettPackard en Ginebra Suiza. Director General de HewlettPackard Española desde su Constitución en 1971 Consejero Delegado desde al año 1977. Patrono de la Fundación Universidad Encuentro
30 oct 2015
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¿Qué es la tecnología nacional?: oportunidades tecnológicas
Tecnología Nacional Tecnología Importada Suiza y Albania son dos Naciones muy independientes con grandes diferencias de riqueza y ninguna de las dos parece poner mucho énfasis en la Tecnología Informática Nacional. Oportunidades tecnológicas L Texto Joan Ribera i Bergos os clientes son los verdaderos evaluadores de la Tecnología Informática. Las encuestas a clientes poner de manifiesto que aprecian en los productos y servicios aspectos tales como Las empresas informáticas rentables usan pues la tecnología para promover la riqueza o satisfacción, de sus clientes, y de sus empleados. En ellas se habla de independencia tecnológica frente a un competidor, pero no valoran en general la variable Independencia Nacional. Eficacia. Calidad. Servicios soporte Coste. en ordenadores domésticos. Las empresas rentables venden productos y servicios a clientes satisfechos, e investigan día a día para desarrollar mejores productos y servicios, es decir, con mejorías de eficacia, calidad, funcionalidad, etc. en relación a los actuales. TECNOLOGÍA DE FABRICACIÓN EN ESPAÑA El objetivo de las empresas es generar riqueza, para sus clientes, y sus empleados, y por tanto promueven un entorno social mejorando su nivel de riqueza, muchos aspectos creación de empleo, remuneración de los empleados, pago de impuestos y subsidios de paro, promoción de la cultura, programas de formación internos y externos becas, contratos de proveedores de materia prima y tecnología, etc. Las empresas españolas se preocupan mucho de que España y sus mercados incrementen sus condiciones de riqueza día a día. La cifra de ventas de una compañía es la más realista valoración de su output. El margen bruto de su generación bruta de riqueza. la decisión de producir en España rentabilidad sea favorable en relación Por tanto. ACTIVIDADES DE PROMOCIÓN MAS URGENTES EN ESPAÑA PLAZO DE MADURACIÓN CIENCIA DESARROLLO TECNOLÓGICO USUARIO CORTO Generación de ordenadores. CAD ofimáticos Traducción automática CIM Mecanización bancaria y servicios Reconocimiento voz EFT Correo electrónico Componentes RSDI banda ancho POS Fax G3 Componentes 5 generación de ordena. OCR Sistemas expertos Compresores video avanzada Aplicaciones de Software ASICS común, satélite MED O Visión artificial 5 generación de ordenadores CAD Sistemas neuronales CIM Componentes HEMT Teléfono traductor EFT Algoritmo para sistema neuronales RDSI banda ancha pos Componentes para conmutación óptica Tecnología de conmutación en B.A. Fax G4 Componentes ópticos avanzada OCR RSDI banda estrecha Comunicación por satélite LARGO Componentes de alta velocidad e integrac. Robots con visión 5 generación de Productos con detenías Componentes con superconductores Conmutación óptica Teléfono traductor Ordenador HEMT RDSI Banda ancha España oportunidades tecnológicas y un gran futuro si las desarrolla. Tecnología Nacional Tecnología Importada se enriquecen los operadores externos, a costa de la propia inversión. El desarrollo de nuevos productos puede ser muy costosa y puede requerir un gran endeudamiento temporal, pero estas situaciones no se mantienen a medio plazo. La tecnología tiene que ser rentable a nivel de empresa si ésta tiene una actividad investigadora permanente. Desafortunadamente la inversión tecnológica es un bien futurible si se acierta en el producto la inversión habrá sido rentable, siendo esta rentabilidad futura de muy dudosa medición. Existe un convencimiento general en el sector de que las empresas lideres han sabido invertir históricamente con éxito, y que su libertad de actuación para mejorar sus posiciones en el mercado están basadas en su tecnología invierten, pues, regularmente en tecnología cantidades significativas de su cifra de ventas entre el 6 y el 10. Fujitsu Ltd. y Fujitsu España son ejemplos de este tipo de empresas con un intenso desarrollo a otras opciones. Las empresas valoran al estar cerca a sus clientes, y en darles confianza, estableciendo una relación a largo plazo además los clientes y empresas se preocupan de la riqueza de los países en que operan. La riqueza de un país no está condicionada poruña tecnología concreta, pero si depende de que globalmente sus empresas generen riquezas, es decir, que sus productos sean competitivos. Suiza es un ejemplo de país muy rico, con empresas muy competitivas que usan la Tecnología Informática para dar competitividad a sus productos y a su gestión, pero con ajenos fabricantes. Paralelamente, el sector de software y servicios está bastante desarrollado, aunque muchos proveedores están en los países vecinos. Las empresas informáticas españolas debemos ayudar a crear empleo, incrementar el producto interior bruto, y la renta per cápita. No obstante, la Informática es hoy un sector relativamente pequeño de la economía española. La riqueza de España se incrementará mucho más si los sectores tradicionales se mecanizan intensamente, aumentando su productividad y la competitividad de los productos. En Fujitsu España, creemos que la capacidad de fabricación en España nos aporta importantes ventajas RENTABILIDAD DE LA TECNOLOGÍA Los productos pueden clasificarse en cuatro categorías Los que se vendieron bien. Los que se venden hoy. Los que se van a vender mañana, Los juguetes. Las empresas líderes del mañana son lasque saben optimizar hoy las Inversiones para desarrollar tecnologías en productos de mañana, con el dinero de hoy. Cuando más interviene la financiación externa, más PROPUESTAS DE PROMOCIÓN TECNOLÓGICA Existen varios requisitos para la pro Existen Formación de los clientes en el uso de la tecnología. Formación de los cuadros técnicos que deben desarrollar la actividad tecnológica en sus aspectos empresariales, comerciales, fabriles e investigadores. Formación de los proveedores de materia prima. Conocimiento y seguimiento de los mercados potenciales. Creación de estándares y normas. Creación y ponderación de una estructura de desarrollo científico. Proponemos clasificar las acciones de promoción más urgentes en España por un plazo de una duración corto, medio, largo, y por el subsistema que lo tiene activo ciencia, desarrollo tecnológico, usuario. Cuadro 1. Joan Ribera Sergo, es Ingeniero industrial por la UPB En 1974 es de Proyectos en ITASA Industria Técnica de Aulomoción, S.A., en Barcelona Básculas Electrónicas, Surtidores de Gasolina, Taxímetros, etc. En el 78, ocupa el puesto de Jefe Sistemas Informáticos en la Corporación Metropolitana de Barcelona Plan General Metropolitano en Gráficos, Padrón de Habitantes Metropolitano de 1981, Catastro Metropolitano, Simulación Económica, Servicios Informáticos para el Territorio Metropolitano En1984 pasa a la Dirección Técnica en FUJITSU en Estrategia de Productos. Implementación de la estrategia en base de Proyectos de ID.
30 oct 2015
Artículo BIT
¿Qué es la tecnología nacional?: mantener la competitividad
Mantener la competitividad c Texto Jerónimo Santos Largo hacemos alguna referencia a la tecnología relacionada con las empresas y, más concretamente en su ámbito industrial, deberíamos distinguir dos aspectos claramente diferenciados. Por una parte, tenemos la tecnología referida al producto en sí, y, por otra, la tecnología del proceso productivo es decir, aquella a través de la cual se fabrica el producto específico de cada empresa. Desgraciadamente, en ambos casos en el sector de la electrónica en particular, el nivel de tecnología desarrollada en nuestro país es muy bajo. Las causas por las que esto se produce están absolutamente relacionadas con el potencial deficitario en la capacidad de investigación en España. Está claro que deberíamos adoptar con urgencia las medidas correspondientes para subsanar nuestro déficit de investigación si no queremos perder definitivamente el tren para disponer de tecnología propia y no depender en este sentido de la utilización de toda aquella que procede, especialmente, de nuestros competidores europeos, de Estados Unidos, y, por supuesto y de una forma muy especial y cada vez más significativa, de Japón. Sin embargo, y teniendo en cuenta que partimos de una situación actual nada positiva y que las medidas correctoras no permiten la rapidez en la respuesta deseada, nuestros sectores industriales deberían, en paralelo, realizar un esfuerzo importante y, utilizando la tecnología importada, adecuar nuestro sector productivo a los requerimientos industriales en el mundo actual, permitiéndonos con ello mantener una posición ventajosa en competencia con los otros países. Hoy nos distintos a los que se movía hace una década. La competencia es cada vez mayor y más profesional. Si queremos mantener nuestra competitividad, y con ello poder seguir estando en el mercado, deberemos claramente potenciar nuestra productividad y, junto con ella, la calidad. En este sentido, es claro el ejemplo que nos han dado Japón y, en general, los países del sudeste asiático. El producto que venía de aquella del mundo, producido a unos costes verdaderamente favorables, no gozaba tradicional mente de un gran prestigio contemplado bajo el prisma de la calidad. En los últimos años, sin embargo, todos esos países han hecho un esfuerzo muy significativo. Actualmente, su calidad puede ser perfectamente comparable con la de los países tradicional mente preocupados por la f labilidad de sus productos. Nosotros, en España, deberíamos ejemplo. Para ello, en primer lugar, debemos ser innovadores hay que reconsiderar nuestros sistemas de producción. En un entorno industrial, el producto y la propia innovación en el proceso son dos elementos de igual rango de importancia para su aprovechamiento en el desarrollo de la competencia empresarial. Al definir y estructurar nuestros procedimientos de fabricación deberíamos cuestionarnos si es conveniente seguir realizando la disposición de nuestro trabajo a través de la agrupación homogénea de actividades, por el contrario, deberíamos encaminarnos hacia la organización de grupos de trabajo que puedan realizar un conjunto de tareas diversas, responsables, en su conjunto, de la terminación en un determinado grado de un producto. Hay que pensar que la organización del trabajo en una planta industrial ha evolucionado desde una gran división en las tareas a realizar utilizando para ello una cualificación relativamente más baja que la de las personas, tal y como se hacía tradicionalmente, a los sistemas más modernos, con una sustancial agrupación de tareas realizadas por un grupo de personas con una demanda de cualificación más elevada. En definitiva, con ello lo que se persigue es una mayor flexibilidad y un acercamiento de la calidad a las personas que la producen. Hay que considerar que la flexibilidad en una planta industrial es una garantía para su competitividad. Flexibilidad significa poder adecuar rápidamente nuestros sistemas de fabricación a la demanda del cliente, adaptando rápidamente nuestra organización a un cambio del producto o bien a las cantidades previstas para su fabricación. Otro de los objetivos esenciales que hay que alcanzar es garantizar un alto nivel de calidad en nuestros productos para ello, deberemos considerar no solo el aspecto de la fiabilidad técnica de la maquinaria utilizada sino lo que es mucho más importante la participación de todas las personas en la consecución de la calidad. La calidad es responsabilidad de todos es algo más que una frase y significa una forma de hacer de absoluta y actual vigencia. Al desarrollar todas estas ideas, y entendiendo que la flexibilidad y la calidad son fundamentales en el ámbito industrial, hay que tener muy presente que en cualquier caso el ser humano es y será siempre el factor más flexible y el elemento que más puede influir en la calidad. La importancia del factor humano está ganando día a día más significación, y en este sentido deberían ir encaminadas muchas de las acciones a desarrollar en una planta. Resumiendo, estructurando adecuada y racionalmente nuestros procesos haciendo uso de la tecnología disponible dotando a nuestro sistema productivo de una gran flexibilidad y aprovechando el potencial humano con una adecuada formación y una plena integración en los objetivos empresariales podremos adecuar nuestra competitividad y, en definitiva, nuestra productividad y calidad a las exigencias actuales en nuestra competencia frente a los demás países industrializados. Jerónimo Santo Largo, es ingeniero Técnico Telecomunicación. Ha desarrollado su actividad profesional como Técnico de Slait Dpto. de Mantenimiento en Honeywell Bull en Madrid y París responsable de Filiales europeas para problemas Software en Honey well Bull en Italia y Director del Servicio Técnico de Nixdorf Computer, S.A Actualmente es Director de Fábrica de Nixdori Computer, S.A.
30 oct 2015
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Tecnología nacional e importada. Análisis sectorial
Tecnología Nacional Tecnología Importada Tecnología Nacional e Importada Análisis Sectorial El nivel de desarrollo tecnológico en España ha sido muy bajo, adquiriendo en el exterior tecnología necesaria para la producción. Dado que la industria en nuestro país es, y lo será aún más en el futuro, una gran demandante de tecnología, se ha de realizar un gran esfuerzo cara a reducir la elevada dependencia tecnológica de nuestra industria. Texto Eduardo Montes Pérez en tres Situación claramente proteccionista de nuestro mercado. Fuerte tirón de la demanda interna. Bajos costes laborales que llegaron a posibilitar su competitividad internacional en ciertos sectores, así como la instalación en España de centros productivos de grandes multinacionales. Durante el período 19741984, España se ve inmersa en una crisis internacional, que, en nuestro caso, tuvo efectos aún más negativos que en nuestro entorno en lo referente a depresión de la demanda interna, elevada infrautilización de la capacidad productiva, fuerte proceso de desinversión industrial e importantes descensos en el nivel de empleo indus En el bienio 19841985, se inicia una repercusión industrial, que situará a nuestra industria en un entorno con tos siguientes parámetros esenciales La demanda interna se ha estabilizado en tasas similares a las del resto de los países desarrollados. Las barreras a las importaciones han decrecido de forma general y en particular a favor de los países de la CEE. Esta disminución crecerá hasta la anulación total en 1992. Tecnología Nacional Tecnología Importada Nuestra competitividad en costes de producción tiende a desaparecer por tres razones esenciales. Incremento de los costes laborales. Descenso de los costes de producción de los países industrializados debido a la racionalización y automatización de la producción. Introducción en los mercados internacionales de productos de los N.P.l. Nuevos Países Industrializados de Extremo Oriente, con bajísimos costes laborales. Ante esta situación, la competitividad se ha de asentar sobre nuevos factores complejos como son La caracterización y el aumento del valor añadido del producto. La calidad. Organización y racionalización de la producción. Y esencialmente, la capacidad de las empresas para desarrollar e incorporar nuevas tecnologías al producto, adaptándolo a la demanda y a los cortos ciclos de vida. Siendo la situación de partida de las empresas españolas la siguiente Nivel tecnológico comparativamente bajo al haberse limitado en muchos casos a producir bajo licencia. Estructura productiva adaptada a un mercado protegido y caracterizada por un peso relativo superior de los sectores tradicionales con demandas menos dinámicas. Escasa implantación exterior. Su tamaño medio no alcanza la masa crítica que les permita abordar por sí solas los costes asociados al desarrollo y comercialización en condiciones competitivas. Ante esta perspectiva, el esfuerzo a realizar por todos los agentes inmersos en el proceso, para mejorar la situación queda en evidencia. También es patente la importancia clave del factor TECNOLOGÍA en dicho proceso. Su desarrollo histórico, así como una exposición de los planteamientos cara a su implantación en las empresas son los temas que se desarrollan a lo largo de este artículo. EVALUACIÓN DE LA BALANZA TECNOLÓGICA ESPAÑOLA B.T.E. Como hemos mencionado anteriormente, el nivel de desarrollo tecnológico en España ha sido muy bajo, comprando al exterior la tecnología necesaria para la producción. Esto ha conducido a un desarrollo industrial muy rápido, pero basado en una gran dependencia tecnológica exterior. En el cuadro 1 se expone la situación de dicha balanza entre 1980 y 1986. Esas cifras cubren tanto los pagos e ingresos por transferencia de tecnología como por asistencia técnica. BALANZA Tecnológica ESPAÑOLA ENTRE tecnología fueron los Estados Unidos. Francia y Alemania por este orden, sumando entre los 3 prácticamente el 70 de la cifra total. La cifra agregada de los países de la CEE representó durante 1985 y 1986, del orden del 55. Por último, considero interesante resaltar que también en este período, aproximadamente el 90 de los pagos comprometidos por tecnología corresponden a la CEE y EE.UU. En lo referente a un análisis sectorial de los pagos comprometidos durante 1985 y 1986, los sectores con mayor peso importador de tecnología han sido Automoción y Servicios Diversos. tendencias que expuesto, con i. la CEE. La industria española es, y lo será aún más en el futuro, un gran demandante de tecnología. En concreto, entre 1980 y 1986 los pagos anuales por transferencia de tecnología, se han multiplicado por un factor superior a dos, siendo como se ha visto, en 1986 nuestra balanza tecnológica deficitaria en 81.500 millones de peseta, alcanzando sólo una tasa de cobertura de 24,4. Si bien es cierto que esto presenta un panorama bastante desalentador del patrimonio tecnológico de nuestras empresas, también nos revela el papel trascendental que la transferencia internacional de tecnologías y la adquisición de tecnología asociada a las inversiones extranjeras e importaciones de bienes de equipo juega en el desarrollo de la industria española. Conviene tener muy en cuenta este hecho cara a combinar un esfuerzo muy serio en desarrollo de nuestra tecnología con una flexibilización en la adquisición de tecnología extranjera que no frene nuestro desarrollo. SITUACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO TECNOLÓGICO Como ya indicamos anteriormente, se ha de realizar un gran esfuerzo cara a reducir la elevada dependencia tecnológica de nuestra industria. Un 80 de las patentes registradas en España lo son por empresas extranjeras, frente a sólo un 45 en la CEE, 11 en los EE.UU. y un 7 en el Japón., citaremos que frente a 26 patentes q p registradas en España por la Universidad Española e 1987, se han registrado En el aspecto tecnológico, la industria española se encuentra actualmente en franca desventaja respecto a la industria europea en varios aspectos El acerbo tecnológico de que dispone la industria española es muy reducido, limitando su futura capacidad de crecimiento y penetración en otros mercados, En efecto, la relación de los gastos de investigación y desarrollo al Producto Interior Bruto P.I.B. ha sido en 1987 de 0,7 frente a un porcentaje superior al 2,5 en los principales países industrializados. Siendo de gran significación la diferencia porcentual de gastos en iD con otros países, es aún más importante la reducida capacidad potencial de absorberlos. Existe una gran escasez de recursos humanos destinados a ID tanto en instituciones como en empresas. La propia orientación de la gestión empresarial. El propio sistema muestra un elevado grado de ineficacia. De hecho, sólo un 2 de las investigaciones iniciadas en centros públicos tienen éxito técnico y acaban comercializándose de una u otra forma. La concentración de la actividad de ID en la gran empresa y en sectores muy definidos. Conviene considerar que la situación económica e industrial, resultante de la salida de la crisis, ha generado un caldo de cultivo excelente para la generación e inversión en tecnología, por lo que parece que ha llegado el momento de iniciar nuestra recuperación tecnológica. Para conseguir este objetivo, los estamentos participantes en el proceso Empresas, Universidades y Organismos Públicos de Investigación, estamentos financieros privados y la Administración han de jugar un papel fundamental. NECESIDAD DE DESARROLLO TECNOLÓGICO PROPIO En los apartados anteriores se ha intentado poner en evidencia el papel fundamental que la aportación de tecnología de proceso y producto tiene, y tendrá en el futuro, en la competitividad de nuestras empresas. En este contexto, el desarrollo de una tecnología propia es fundamental por dos motivos esenciales Una independencia tecnológica en ciertos sectores estratégicos como pueden ser ciertos procesos productivos continuos, determinadas áreas de la industria de defensa, etc., hará que nuestra industria sea mucho menos vulnerable a los avatares internacionales. Esta independencia puede basarse en muchos casos en investigación propia, pero también en desarrollo de tecnología adquirida en dichos campos. La tecnología autóctona en sentido amplio, carece actualmente de realismo, ya que la envergadura y complejidad de los proyectos obligan a la utilización de recursos de toda índole que sobrepasan el ámbito nacional, al menos en el caso de países de la dimensión de los europeos. Esto esté dando nacimiento a grandes programas y proyectos de colaboración internacionales. Nuestro país no puede quedar descolgado, ya que el futuro industrial estaría en manos de los países participantes en dichos esquemas, que se repartirán los mercados. S ÁREAS DEL PLAN NACIONAL DE INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA Y TÉCNICA PROGRAMAS HORIZONTALES Formación. Recurso Informático IRIS. AGROALIMENTARIA V RECURSOS NATURALES Antártida. Investigación Agrícola. Investigación y Desarrollo Q geológico. Recurso Tecnología de alimento. TECNOLOGÍAS DE PRODUCCIÓN Y DE COMUNICACIONES Automatización y tobo. ESPACIAL. Nuevos. Tecnología de Información y comunicación. CALIDAD DE VIDA Biotecnología. América Latina, inmunología. Investigación y D. Patrimonio. Toxicología. ESPECIALES Existen ejemplos claros, como pueden ser el proto Airbus o el programa EUREKA. Aún en estos casos, la generación de tecnología es vital por poder ser participante de pleno y en condiciones de cierta igualdad con los js. La tecnología puede dar a las empresas EUROPA Y ESPAÑA CARA A 1992 Hasta este punto, se ha tratado de analizar la situación tecnológica española a nivel internacional. No conviene perder de vista, que desde 1986, España está integrada en la CEE, y que a partir de 1992, el Mercado Único Europeo será una realidad, convirtiéndose Europa en nuestro marco de referencia. Luego, la situación de Europa en el contexto internacional nos afectará de forma decisiva. Europa, tradicionalmente cuna de un porcentaje muy importante de la ciencia y tecnología mundial, ha pasado a un segundo plano ante Japón o EE.UU. Los ejemplos de este hecho ya son tópicos. Es paradójico el relativo declive de Europa cuando existen 340 millones de ciudadanos con un nivel cultural razonable frente a 240 millones de americanos y 121 millones de japoneses. El esfuerzo económico en ID no es despreciable 56.000 M. dólares en 1983, y supera al de Japón 33.600 M. dólares. Las dimensiones en lo que se refiere al número de investigadores Tecnología Nacional Tecnología Importada FINANCIACIÓN TOTAL DE LOS PROGRAMAS NACIONALES DE ID España en todos estos programas está siendo muy activa, requiriendo y provocando un importante tirón de los actores científicos y tecnológicos tanto privados como públicos. En 1992, se debería haber conseguido una reestructuración del sector, con unos estamentos investigadores claramente involucrados en el proceso industrial, y unas empresas con la vocación innovadora y los sistemas internos y externos capaces de generar, asimilar e incorporar tecnología. Esto requiere una apertura de miras y un convencimiento de la necesidad de estos planteamientos por ambas partes. MARCO ADMINISTRATIVO PARA ID La modernización y renovación tecnológica de la industria española, que le permita asumir los retos a los que se va a ver enfrentada exige el cumplimiento de una serie de objetivos como pueden ser Incremento del valor añadido industrial mediante la incorporación de tecnología a los procesos y productos industriales. Desarrollo en España de tecnologías avanzadas en diferentes campos en los que compitamos con el adecuado potencial científico y empresarial. Alcanzar el objetivo de un gasto del 1 respecto al P.I.B. en los próximos 3 años en 1987 estamos en el 0,7. a el cumplimiento de estos objetivos, se, razonables 500.000 europeos frente a000 norteamericanos y a los 435.000 japonés Una de las razones para esta pérdida de influencia, radica en la compartimentación de esfuerzos de ID de mercados que los hagan rentables. Dicha parcelación responde a la realidad plurinacional europea. Conscientes de este hecho se han puesteen marcha programas en sectores claves como son la ESA Agencia Europea del Espacio, Airbus en el campo de la aeronáutica o EUREKA, en ámbitos distintos pero con una misma meta estratégica, conseguir la competitividad de la industria europea. La Comisión de la CEE ha puesto en marcha también un ambicioso programa marco de ID, con un horizonte de 19871991 y un presupuesto de más de 5.000 millones de ECUs. Dicho programa pretende a través de sus subprogramas sectoriales dotar a la industria europea de un esquema de colaboración en proyectos de desarrollo conjuntos. España participa en estos esfuerzos comunes. Dicha participación, junto con otros esfuerzos nacionales en ID, han de suponer una puesta al día de la industria española que permita abordar el reto que significa 1992 en situación más favorable. Como veremos más adelante, la participación de fija. 1 Mejora de la coordinación industria, Ayuda a los planes de ID de las empresas con un abanico de instrumentos financieros. Esta labor se realizará de forma prioritaria a través del Centro para el Desarrollo Industrial C.D.T.I.. Reforzamiento de los fondos públicos destinados a ID por medio de colaboración con otras entidades financieras como bancos o empresas de capital riesgo. Fomento de la utilización de tecnologías horizontales en la industria. Fomento de la participación en programa de ID como vía eficaz de enología y de experiencia de gestión. de La puesta en marcha de estas estrategias se hará a través de la recientemente promulgada ley 1386 de Fomento y Coordinación General de la Investigación Científica y Técnica. Dicha ley, prevé entre otras cosas actuaciones a nivel nacional e internacional. Plan Nacional de Investigación Científica y Técnica Este programa cubre el período de 1988 a 1991. Se articula en torno a cinco grandes áreas. Ver cuadro 2. La gestión de los planes concertados con empresas incluidas en dichos programas le corresponde al CDTI. La financiación total de los programas nacionales de ID en el supone una cifra global de unos 292.033 millones de pesetas, con un incremento porcentual anual del 12 aproximadamente Programa Marco CEE retorno global Financiación comunitaria. EUREKA MECUS Programa competitivo. Abarca cualquier área de nueva tecnología. Financiación según los esquema Programa de cuota. Programa Industrial y científico. dedica a contratos con el exterior. Ayudas e CASA para el desarrollo. Programas Internacionales De entre los muchos programas internacionales en los que España participa, hemos seleccionado los presentados en el cuadro 4. La obtención de los máximos retornos tanto científicos como tecnológicos o industriales, es punto esencial cara á su utilidad y eficacia. Le corresponde al Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial la colaboración con esta labor fundamental así como la gestión de EUREKA, CERN, Airbus y ESRF. CONCLUSIONES La Empresa española se va a ver sometida en los nacional y a una apertura de nuestros mercados, propiciados por la creación del mercado único en 1992. La diferenciación del producto, es un elemento SB clave cara a competir en estas condiciones. En parte, esta diferenciación se conseguirá a través de la aportación de tecnología de producto y proceso Esto es un bien escaso en nuestro por lo que deberemos insistir en 3 líneas de actuación Conseguir la máxima flexibilidad en transferencias. Incrementar el desarrollo propio, como factor la independencia en ciertos campos y valor de standard Eléctrica Actualmente es Director del Gabinete Técnico de la Presiden Fomentar la máxima participación de nuestras del Programa EUREKA y Subdirector General y Director de empresas en programas internacionales
30 oct 2015
Artículo BIT
¿Tecnología nacional o importada?
Tecnología Nacional Tecnología Importada Tecnología Nacional o Importada Con el titulo de este articulo el autor quiere resumir la principal idea de su exposición. Ante el debate tecnología nacional o importada, una premisa inicial es que no podemos mantenernos lejos del movimiento social que suponen la evolución tecnológica y que, por lo tanto, debemos zambullirnos en el mundo tecnológico que configuran las sociedades más desarrolladas. Este planteamiento es muy genérico pero puede reducirse a objetivos más concretos. El autor sostiene que el objetivo que debemos plantearnos es alcanzar un nivel de conocimientos y de renta económica semejante al de los países más desarrollados. N Texto Miguel de Oyarzabal de conocimientos y nivel de renta aplicados exclusivamente en un contexto de política industrial y prescindiendo de otros factores, son casi sinónimos ya que la producción de un país valdrá más cuanta mayor cantidad de A partir de aquí se puede concretar más la reflexión La extensión de los conocimientos es cada vez mayor y su crecimiento es más exponencial e impide que un país pequeño, como el nuestro, pueda abarcarlo entero. Por lo tanto, es necesario definir una estrategia clara para poder participar en este proceso en la medida más extensa posible y, en mi opinión, esta estrategia tiene tres líneas Desarrollar la capacidad de generar nuevos conocimientos, en determinadas áreas, mejor que los países de nuestro entorno. Compartir conocimientos junto con otros Utilizar adecuadamente los conocimientos generados por otros. En el terreno de lo concreto, esta estrategia puede Dedicar los recursos de que disponemos personal y financiación fundamentalmente a las áreas en que hemos alcanzado o claramente podemos alcanzar una capacidad competitiva que se demuestra por la existencia de empresas poseedoras de su propia tecnología capaces de competir en mercados internacionales. Compartir conocimientos con otros debe hacerse mediante esquemas multinacionales que en nuestro caso puede suponer Participaren los programas multinacionales cuyo diseño obedece precisamente, a la incapacidad de un solo país de dominar todas las tecnologías Agencia Europea del Espacio, CERN En este aspecto la participación de otros países, especialmente Japón, en la Iniciativa de Defensa Estratégica de EE.UU. es paradigmático de la imposibilidad de la independencia tecnológica. Fomentar que las compañías multinacionales que se instalan en España asignen contenidos y responsabilidades tecnológicas específicas a sus filiales españolas como parte integrante de su investigación corporativa. Introducir en nuestros productos tecnologías que aunque provengan del exterior, incorporen mayor Estas líneas, de carácter general, pueden aplicarse muy claramente a la industria electrónica española y, a ello, se dedica el resto del artículo. Las condiciones de partida para analizar la posibilidad de generar una capacidad competitiva propia no son optimistas. El Cuadro 1 representa la evolución reciente del comercio exterior en el subsector de telecomunicaciones. La medida con la que se pretende calcular el valor incorporado en las importaciones y en las exportaciones es muy grosera pero puede dar una idea de que importamos productos de mayor valor que los que exportamos. Desgraciadamente, tía la impresión de que, aunque no se dispone de los datos, esta situación no es exclusiva del sector de telecomunicaciones y puede extenderse a una buena parte de la industria electrónica. Otro dato poco halagüeño para nuestros intentos de obtener una capacidad competitiva propia es que, mientras que en los programas europeos ESPRIT, RACE, etc. nos correspondería un hipotético retorno del 7 del presupuesto según nuestra contribución, sólo disponemos del 0,8 de los investigadores de la CEE. Pero frente a estos datos hay otras realidades que se superponen a los anteriores y creo que dan un resultado conjunto optimista. El Cuadro 2 muestra el porcentaje de población con menos de 15 años en los grandes países de la CEE, De los cinco, el país más joven es España y esto hay que considerarlo como una gran oportunidad porque ofrece la posibilidad deformar más personas que puedan dedicarse a la generación y utilización de nuevas tecnologías. Por otra parte, dentro de la industria electrónica de capital y tecnología españoles existe un grupo de unas 25 a 30 empresas que en los últimos años han realizado un esfuerzo tecnológico elevado que ha coincidido con que su crecimiento ha sido muy superior al del mercado. La experiencia de estas empresas no tiene por qué ser única y demuestra que es posible alcanzar el dominio de determinadas tecnologías y su colocación en el mercado. Además de estas consideraciones hay que incluir el incremento de los fondos privados de Capital Riesgo que se han dirigido en los cuatro últimos años hacia la inversión en empresas de alto contenido tecnológico. El crecimiento de este tipo de fondos indica un interés creciente de los grandes inversores en participar en el desarrollo de empresas que transformen sus conocimientos tecnológicos en productos y ofrecen una vía. hasta hace poco inexistente, de financiar la expansión de estas empresas. Por último, hay que considerar que el entorno económico general español es de los más favorables de Europa. El Cuadro 3 muestra el crecimiento del PIB en los principales países de la OCDE indicando que el crecimiento español es el más elevado. Todos estos elementos juntos crean un caldo de cultivo idóneo para que en España podamos generar líneas de especialización tecnológica competitivas. Por una parte, no contamos con una experiencia anterior ni tradición industrial tecnológica sino que partimos de cotas muy bajas. Esto se nota en que hay de directivos y empresarios tecnológicos, técnicas elaboradas en España son y las y p escasean las redes comerciales y las habilidades de venta de productos de alta tecnología. Tampoco existen grandes empresas o consorcios industriales capaces de introducir un dinamismo industrial en nuevos sectores. Hay, por ejemplo, dos sectores industriales que han jugado un papel muy importante en el desarrollo de la industria electrónica pero que no han tenido en España el peso correspondiente y son la industria auxiliar del automóvil y la industria productora de grandes bienes de equipo eléctrico. Un breve repaso mental a las empresas líderes en EE.UU. y Europa de estos sectores industriales nos permitirá deducir que su posición en la industria electrónica es también de primera magnitud. Este panorama, unido a que los mercados son PORCENTAJE DE POBLACIÓN MENOR DE 15 AÑOS EN LOS MAYORES PAÍSES DE LA CEE 1967 ESPAÑA FRANCIA ITALIA REINO UNIDO AUSTRIA BÉLGICA DINAMARCA FINLANDIA ISLANDIA IRLANDA LUXEHBURGO HOLANDA NORUEGA PORTUGAL ESPAÑA SUECIA SUIZA TURQUÍA AUSTRALIA NUEVA ZELANDA ESTADOS UNIDOS JAPÓN ALEMANIA CANADÁ macroeconómicos como se han realizado fin los años 1960s y 1970s en otros sectores industriales, años 1960s y 1970s en otros sectores industriales. Tampoco parece factible que puedan generarse aventuras industriales dirigidas desde el sector público semejantes a los grandes planes que el Gobierno francés impulsó en el pasado en áreas como la informática o los semiconductores, de resultados dudosos. En base a lo anterior, creo que para poder disponer en el futuro de una industria electrónica equilibrada en España hay que seguir una triple estrategia, correspondiente con lo indicado comienzo de este artículo, basada en • Desarrollar mucho más un sector industrial de tecnología propia a partir de las empresas que han demostrado una capacidad tecnológica, de gestión y de crecimiento mayor que el resto del mercado, concretando los esfuerzos de la Administración financieros, de mercado, etc. en esta línea. En este punto quiero llamar la atención sobre la necesidad de contar en España con grandes grupos industriales. Las inversiones en generación de conocimientos son muy elevadas, entrañan elevados riesgos y para acometer estas inversiones es imprescindible una determinada dimensión industrial. Grandes empresas industriales pueden asumir proyectos tecnológicos ambiciosos, realizar un tirón de la investigación universitaria y permiten que se genere un caldo de cultivo para el desarrollo de pequeñas empresas especialistas. Pero no es posible que existan grandes empresas sin grandes mercados y los principales mercados en esta industria son los mercados institucionales que, además, son los más exigentes en cuanto a requerimientos tecnológicos. La conexión de los grandes mercados institucionales con las empresas industriales para acometer programas de alto contenido tecnológico permitirá simultáneamente elevar el nivel de conocimientos de las empresas y su dimensión, generando una industria sobre la que pivotar en el futuro acciones de mayor envergadura. Un esquema reducido exclusivamente a lo indicado en el punto anterior puede ser excesivamente reducido e impedir participar en otras tecnologías que por su carácter multinacional no son abordables por ninguna empresa española. Sin embargo, como puede ser la conmutación pública, determinados equipos informáticos, VLSI, etc., un sector industrial más diversificado y rico tecnológicamente exige participar en este tipo de tecnologías. Para ello, debe fomentarse que las empresas multinacionales que operan industrialmente en España incrementen el contenido tecnológico de sus actividades haciendo participar a sus filiales españolas en programas de ID corporativos o encomendándoles responsabilidades especificas en determinadas áreas tecnológicas. El momento para ello es oportuno por un doble motivo —La apertura del mercado español prácticamente elimina el interés, por parte de compañías multinacionales de fabricación para el mercado local, de toda una gama de productos y favorece la especialización industrial concentrando su actividad en determinados productos de una misma línea dirigidos a mercados más amplios. De esta manera se pueden asignar a las filiales españolas responsabilidades específicas de lD ligadas a su especialización industrial. —La ausencia de técnicos capacitados es la nota dominante en casi todos los países de nuestro entorno. Aunque en España existe el mismo problema, la situación no es tan agobiante como en otros lugares. Unido a esto la ya mencionada juventud de la población española y que la formación básica impartida en las Universidades es de elevada calidad puede hacer de nuestro país un polo de atracción de inversiones dirigidas a la instalación de centros de. En el debate que hay aquí planteado, creo que es imprescindible delimitar el ámbito de referencia. Para determinadas áreas tecnológicas avanzadas debemos apostar por que empresas de capital, gestión y tecnología españolas sea líderes, mientras que para otras áreas tecnológicas hemos de pensar, como menos, en un ámbito de dimensión europea manteniendo claro el objetivo de que la Sociedad española participe lo más intensamente posible del movimiento tecnológico que se genera en las Sociedades más avanzadas sabiendo que, al final, se traducirá en mayores niveles de rentas. Miguel de Oyarzabal Delgado, es Ingeniero Industrial por la ETSITM Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Complutense. gestión de la innovación y venture capital Ha sido de Teoría Económica Internacional en la ha ocupado diversas posiciones en el INI Dirección de Planificación CDTI y Dirección de Electrónica e Informática donde es actualmente Subdirector de Electrónica.
30 oct 2015
Artículo BIT
Tecnología nacional / tecnología importada: sobre tecnologías propias, apropiadas y de futuro
Tecnología Nacional Tecnología Importada Sobre tecnologías propias, apropiadas y de futuro Distanciándose prudentemente del día a día en que nos vemos envueltos los profesionales del sector, el autor se plantea el propio significado de la palabra TECNOLOGÍA y lo utiliza como pretexto para definir algunos criterios que ayuden a identificar posibles tecnologías de interés. Texto José Manuel Laredo En otro tiempo era corriente dar a las palabras un sentido sobrenatural y utilizarlas con ánimo de controlar ciertos acontecimientos adversos, o de propiciar otros beneficiosos. La novedad estriba ahora en que ello sigue pasando sin que a menudo se tenga conciencia de que tal cosa ocurre. Por las razones que paso a exponer a continuación creo que algo de esto sucede cuando se emplea la palabra tecnología, en vez de técnica, y se le añade el adjetivo propia, apropiada o de futuro. La palabra técnica se deriva de un verbo griego muy antiguo, teucho, cuyo significado fabricar o construir se vincula desde su origen a la realización de actos apropiados y eficaces a la finalidad productiva propuesta. Asi la palabra griega techna designa la destreza, el savoir faire, en la realización de esos actos productivos tanto por artistas como por artesanos. Modernamente, cuando estos actos se apoyan cada vez más en conocimientos científicos, es lógico que el primer significado que se le atribuya a la palabra técnica en el Diccionario de María Moliner esté relacionado con la aplicación de una ciencia para la obtención de objetos o resultados prácticos. A su vez el sufijo logia se aplica para atribuir el carácter de ciencia a un determinado campo del conocimiento geología, antropología. De manera que, a primera vista, la palabra tecnología parece asignar el carácter de ciencia a lo que no era más que la aplicación de una ciencia cuando no de simples prácticas que tienen más relación con conocimientos intuitivos que científicos lo cual resulta cuando menos una curiosa pretensión o bien resaltar la vocación de ciencia de una disciplina que estudia las aplicaciones de la ciencia. Pero el sentido más común en el que se emplea la palabra tecnología es el de simple sinónimo Tecnología Nacional Tecnología Importada de técnica o conjunto de técnicas, anulando a través de metonimia corriente terminología el significado originario del sufijo antes mencionado. Complicar o alargar una palabra para que siga significando mismo, tampoco deja de ser una curiosidad digna de. Hay que reconocer que semejante logro del lenguaje quizás no sea una creación original de nuestra propia lengua, sino de aquella otra anglosajona the scientific and technologic language of today de la cual está siendo tributaria. Pero como ni la sonomia, ni la estética del lenguaje parecen justificarlo, cabe suponer que encuentre alguna razón más de la ciencia como deidad omnipotente y capaz de solucionar los problemas de los hombres a través de sus aplicaciones con fines prácticos, explica el deseo más o menos oculto de ensalzar a éstas elevándolas a la categoría de ciencia. Deseo que recibió fáis palal siendo para ello al término techne con el sufijo logia, que le dio además un sonido más ampuloso y respetable, desplazando con facilidad a aquel otro más modesto y escueto que antes cubría su significado. Una vez reforzada esta palabra para magnificar su contenido originario, lógico es que se esgrima más allá de los necesario incurriendo en redundancias carentes de lógica, pero pletóricas de intencionalidad. Así, en la reciente ley de la ciencia, se habla no sólo de investigación científica —básica y aplicada, se entiende sino de investigación científica y tecnológica como si de esta manera se fueran a propiciar los beneficios de la misma, ampliando el acervo de técnicas o tecnologías propias o nacionales. Al igual que se habla de impulsar o desarrollar no sólo la investigación I sino la investigación I y su desarrollo DID. Desde siempre se ha valorado positivamente la destreza en el manejo de las técnicas, al considerarla fuente de poder y de dinero. Y es que no sólo las utilizaciones más antiguas que se conocen del verbo teucho se refieren a la fabricación de armas, sino que como observaba David Hume en su Ensayo sobre el comercio 1752. un país podía conseguir, con el perfeccionamiento de su techne, que sus aceros y sus hierros trabajados por manos tan laboriosas, se igualen en el intercambio al oro y los rubíes de las Indias . O visto desde otro ángulo, los indios no sólo ofrecían de buen grado a los primeros visitantes europeos el oro y los rubíes de su territorio a cambio de espejitos u otros objetos de vidrio cuyas propiedades y procedimientos de fabricación ignoraban, sino que fueron dominados con armas también La posibilidad de apropiarse de una techne viene hoy limitada, no sólo por el sistema de patentes que garantiza su propiedad, sino por los nuevos conoci cuando los ciudadanos del viejo continente habían llegado a asimilar los logros de la revolución industrial namiento de relojes, motores e incluso circuitos electrónicos, están proliferando nuevos artefactos cuyos común de las gentes. Por poner un ejemplo la mayoría de las personas se atrevían ya a hurgar en las tripas de un reloj, de un automóvil, a arreglar un enchufe y hasta construirse una radiogalena, sin embargo hoy no ocurre lo mismo con los relojes de cuarzo digitales con la televisión., y con toda la parafernalia informática de uso generalizado La vertiginosa multiplicación nan ni cómo se fabrican, unido a la creciente especialización de los conocimientos, ensancho el foso entre la techne y los usuarios de sus productos, originando en tastos una veneración cada vez más profunda hacia aquélla y una fe desmesurada en sus capacidades Porque la inicial fascinación ejercida por los logros de la industria humana, de tanto repetirse. se ha acabado transformando en simple anodadamiento y agotándose la capacidad de asombro de la gente ante los frutos más inusitados, afianzándose la idea de que ya no hay nada imposible. Junto con la palabra tecnología se extendió así la creencia en la posibilidad de alcanzar el reino de Jauja o lo que es lo mismo, el olvido de que en buena lógica las aplicaciones de una ciencia difícilmente podrán violar las leyes por ella establecidas que señalan la imposibilidad de lograr dicho reino, al definir el marco teórico que limita ef alcance de los inventos del ingenio humano o el entorno físico en el que han de aplicarse. Precisamente la admiración hacía lo nuevo y desconocido hizo que la denominación tecnología de futuro se aplique mas a campos que permanecen en la oscuridad para el gran público por ser ajenos a los enfoques de la mecánica clásica que éste había asimilado y. en general, a las prácticas agrarias e industriales corrientes. Entre aquellos se encuentran áreas de investigación básica que ocupan un lugar privilegiado en el ranking de prestigio de las profesiones física denotación de inteliger ateríales y el ancho campo de la electroanza desde la investigación en hasta la robotización y la las principales inspiradoras de la investigación y el desarrollo de lo que hoy se llaman nuevas tecnologías y van camino de serlo en el futuro, mostrando la profunda irracionalidad que impregna a la actual civilización, en laque al decir de Fromm Un problema que salta a la vista al privilegiar la investigación y el desarrollo en estas tecnologías de futuro, es que se separan del resto de las tecnologías del presente cuyo perfeccionamiento se desatiende e incluso se somete a los dictados de aquéllas Así. en ocasiones se observa que. en vez de adaptar el tratamiento informático a las necesidades de información de una determinada organización o actividad, la información se selecciona y modeliza atendiendo a criterios emanados del propio tratamiento informático, que acaban así organizando el futuro de la actividad de para ella. Pero el problema más chocante es que se seleccionen de forma tan ligera y poco razonada aquellas áreas de la techne que. por estimarse de futuro, van a acaparar lo fundamental del esfuerzo investigador, en detrimento de otras cuyo abandono les cierra ese mismo futuro. Como el futuro de una techne depende de la atender, parecería lógico que una tal selección atendiera a su posibilidad para contribuir al mantenimiento y enriquecimiento de la vida humana. Sin embargo, nada más lejos de la realidad las finalidades militares n las posibilidades sin precedentes que tiene la especie humana de incidir sobre el entorno planeta bien y para mal, su propio futuro, parecería razonable invertir la situación descrita orientando con más cordura las aplicaciones del ingenio humano. Para lo cual doras hoy por hoy inexistentes. Como, a mi modo de ver. los aspectos económicos debieran ocupar un lugar fundamental en la orientación de este género de decisiones, los dos últimos capítulos de mi libro La economía en evolución 2 proponen criterios y formulaciones teóricas útiles para que la tecnología deje de ser considerada como algo exógeno que se mantiene fuera del alcance del análisis económico. Valga decir, por el momento, que las disfuncionalidades que originó el empleo indiscriminado de técnicas novedosas, ha dado lugar a una literatura critica, que tuvo que recurrir a la redundancia de hablar de técnicas o tecnologías apropiadas a prioridades y características peculiares de un determinado entorno para diferenciarlas de otras que se estiman Inapropladas. bien por su ciencia para resolver problemas Tecnología Nacional Tecnología Importada as haya aprobado la eficacia de la nueva tecnología no quiere decir que tu aplicación actual sea la básicos de ese entorno o por las consecuencias negativas que pudieran derivarse de su aplicación. Esta perspectiva resalta lo engañoso que puede clasificación intuitiva antes mencionada de tecnologías de futuro a potenciar, ya que en su enorme amplitud, albergará tecnologías apropiadas e Inapropiadas, dignas o indignas de ser desarrolladas y aplicadas a determinadas finalidades y campos. Otro tanto podría decirse de la tecnología nacional, en sus acepciones mas o menos amplias. Aunque cabe esperar que las técnicas diseñadas en un país se adapten mejor a sus necesidades, tampoco puede descartarse que ocurra lo contrario. Precisamente un indicador de la madurez que ha adquirido un país en el manejo de la técnica, viene dado por la capacidad e iniciativa de la tecnología nacional para proyectar soluciones adaptadas a las necesidades y problemas que le son propios y a las vocaciones y características de su territorio, recurriendo para ello a los medios técnicos más adecuados, con independencia de que sean más o menos futuristas, nacionales o extranjeros. Como no resulta previsible que la generalidad de los problemas específicos de un país encuentren solución apropiada en contexto muy diferentes, parecería lógico que la investigación apuntara en primer lugar hacia ellos y sólo en segundo lugar hacia campos más amplios o versátiles en los que la importación, copia y adaptación inteligente de conocimientos y técnicas plantea menos problemas. Sin embargo, esto no ha sido en nuestro país donde el objetivo de forzar la modernidad impulsando la tecnología nacional en ciertos campos de renombre internacional, ha provocado la desatención de otros más vinculados a las realidades concretas del territorio, de sus recursos o de sus habitantes. Recurramos a un ejemplo para aclarar ideas. El de la técnica de cultivos enarenados que se desarrolló en el litoral almeriense. En primer lugar hay que destacar que se trata de un logro de la tecnología nacional cuya puesta a punto ha transcurrido por completo al margen de la Administración pública, no figurando a efectos estadísticos ni como investigación ni como desarrollo. El principal mérito de esta técnica de cultivo reside en que ha conseguido utilizar con éxito los recursos de la zona canalizando en favor de la agricultura los condicionantes del medio natural que antes impedían su desarrollo. En efecto, la gran insolación y aridez de esa zona barrida por los vientos, su carencia de fertilidad y de aguas superficiales dignas de mención acentuada por la permeabilidad de sus suelos explican que fuera inviable en ella la agricultura. Sin embargo, la nueva tecnología, al conjugar convenientemente la preparación de suelo artificial, la irrigación a partir de aguas del subsuelo y el establecimiento de unos abrigos muy simples, pudo aprovechar la insolación, la permeabilidad del suelo e incluso el viento, para ahorrar las obras de drenaje y crear un microclima favorable para el rendimiento y la precocidad de los cultivos con unos costes muy bajos, compitiendo con ventaja con las técnicas de invernaderos más complejas y costosas desarrolladas en otras latitudes. Pero el que se haya probado la eficacia de la nueva tecnología no quiere decir que su aplicación actual sea la óptima. Para ello hace falta, en primer lugar, completar las intuiciones iniciales con datos reales del funcionamiento del sistema que permitan modelizarlo y experimentar sobre sus distintas opciones de gestión, para seleccionar con conocimiento de causa aquellas que permitan aprovechar mejor los recursos disponibles. Y en segundo lugar, establecer los modelos y simulaciones de la relación del sistema con el entorno, necesarios para controlar los problemas de sobreexplotación y contaminación de acuíferos de modo que aseguren su viabilidad futura. El recurso a los medios electrónicos e informáticos se muestra imprescindible para cubrir cada una de las fases de la investigación toma continuada de datos y su tratamiento, modelización y simulaciones a los diferentes niveles, que sería necesaria para racionalizar el empleo de la técnica de cultivo indicada. Lo cual pone de manifiesto que una aplicación incluso tan localizada como la descrita, rompe con las clasificaciones sectoriales y administrativas al uso, que enfrentan la agricultura a la industria, la bioquímica a la electrónica. o la hidrología a las ciencias del suelo, en el reparto de los dineros públicos. Pero esta convergencia de los distintos campos en programas y proyectos de investigación adaptados a la problemática del país, exige romper con el desfase que se observa entre la investigación que se desarrolla en laboratorios o parcelas aisladas y los problemas que plantea la gestión en el contexto más amplio en el que se desenvuelve. A la vez que demanda el abandono de patrioterismos cortos de miras. Porque poco importa a los efectos antes indicados que el termopar, el medidor de capacidad o la sonda de neutrones empleados para seguir la temperatura y la humedad de un suelo sean o no fabricados en España. Lo que si importa es que se empleen en líneas de investigación específicas de este país, que entronquen con aquellas otras más básicas y prestigiosas de la comunidad internacional, pero evitando mimetismo y competencias costosas y en muchos casos estériles. Valga lo anterior para hacer una llamada de atención sobre el hecho de que para dominar el futuro hay que empezar por controlar el presente y que el nivel de la tecnología propia empieza a demostrarse por su capacidad para dar solución a los problemas propios. Notas Bibliográficas 2 JOSÉ MANUEL NAREDO. La contemporánea. es Economista y Estadístico Actualmente es vocal de la Junta Asesora Permanente del Ministerio de Hacienda y desarrollado su actividad profesional, entre otros sitios, en la OCDE. Es autor de numerosos artículos y publicaciones y de un libro.
30 oct 2015
Artículo BIT
Tecnología nacional: ¿necesidad o mito?
Tecnología Nacional Tecnología Importada Tecnología nacional necesidad o mito Vivimos una fiebre de innovación tecnológica. En la historia de las ideas en España pocos aforismos habrán sido más denostados que el que Inventen ellos en nuestros días. El tópico de las nuevas tecnologías se ha convertido en un lugar común tanto en el discurso profesional y empresarial, como en el periodístico y en el político, en este último con carácter estelar en numerosos programas electorales. Texto Manuel Gamella Bacete y Francisco Ros Perán Qué hay detrás de este tópico y, en análisis más matizado del valor y de los impactos lugar, de qué se está hablando que los cambios tecnológicos tienen en sociedad. La Oué importancia tiene la tecnología conocida imagen del tren délas nuevas tecnologías, como valor de carácter estratégico En evocando un avance único, lineal e inexorable, res qué medida contribuye el desarrollo a una simplificación excesiva. Como cualquier nológico propio a facilitar la humana la evolución de las tecnologías presenta autonomía de una sociedad Cómo realidad múltiples aspectos y consecuencias el desarrollo tecnológico con el bienestar bien múltiples y de todo tipo, no sólo sobre nuestra social influencia tiene en la autonomía y bienes forma de producir, sino también de relacionarnos social la relación entre tecnología importada y nosotros y con la realidad en general. Su propia Tiene sentido hablar de tecnología no es inexorable, sino que depende de las nacional acciones de los Individuos y de los colectivos implica Evidentemente no fácil analizar concierto rigor y aspectos que integran el debate en cuestión. Establecer cuáles que cabe esperar de la utilización de estas nuevas tecnologías. i a importancia En su industrial, la introducción de tecnología se traduce en la aparición de nuevos La aplicación de los progresos en el conocimiento productos bienes o servicios o de nuevos procesos científico a la obtención de nuevos productos o producción. En ambos casos los innovadores nuevos métodos de producción no es algo inédito en generalmente beneficiarse de los derechos sobre historia, pero nunca se había dado con tanta fuerza patentes o asistencias técnicas y, sobre todo, las como en la actualidad. Este fenómeno afecta en empresas usuarias consiguen .durante el momento de una forma desigual a las distintas áreas en que pueden mantener una cierta exclusividad tecnológicas, pero esto sólo refleja el carácter no lineal ventajas en el mercado, ya sea por ofrecer un producto del avance de las ciencias. el concepto de nuevas sin competencia equivalente, o por operar con costes tecnologías no debe tomarse como algo estático, ya reducidos debido a un mejor proceso. Posteriormente, que si hoy se refiere sobre todo a las tecnologías de medida que una tecnología madura, su uso se va información electrónica, informática y telecomunica generalizando hasta la desaparición de la ventaja, a las de los materiales o a la bioingeniería, con lo que su utilidad queda como beneficio un futuro no lejano otras pasarán a ocupar el primer para la sociedad en su conjunto. los años 70 desprendiéndose de los sectores amo. mantener una actitud abierta a. sujetos ya a la competencia de países con variedad de las posibilidades barata y desarrollando sectores En el especial clima social y cultural de los años 60basados en nuevos avances tecnológicos aún no primavera de Praga en su caso el checo Radovansibles para los competidores. Estos países tienden asi. Richta etiquetó a este impulso innovador con el con resultados diversos, a aprovechar su mayor de revolución científico técnica. De entonces acácidad de innovación tecnológica para obtener una se ha perdido bastante de la carga de optimismo mar constante primacía en aquellos sectores que en cada que había en ese nombre y las sucesivas crisis momento ofrecen las máximas oportunidades de económicas, políticas y sociales aconsejan más dentro de la división internacional del trabajo. Tecnología Nacional Tecnología Importada Es controvertido, sin embargo, el modo en que las nuevas tecnologías afectan a la más notable de las manifestaciones de la crisis el paro. Estas tecnologías se pueden contribuir directamente a crear empleo neto en aquellos casos en que permiten desarrollar bienes o servicios enteramente nuevos no, y también en aquellos otros en que las mejoras de productividad por nuevos procesos permiten ampliar los mercados o conquistar otros en tal proporción que, a pesar de la mejora, aún se requiera aumentar la mano de obra. Pero ciertamente, en la mayor parte de los casos, la experiencia parece mostrar que tos aumentos de productividad inducidos por los avances tecnológicos tienden a reducir el volumen de empleo necesario en los sectores afectados. El balance pues, hay que establecerlo considerando la economía de cada sociedad con su conjunto. Si, como se ha indicado anteriormente, la aplicación de una nueva tecnología favorece a corto plazo la competitividad de las empresas y a largo plazo la eficacia global de una economía, cabe pensar que los mayores ingresos producidos generen demandas y. por tanto, empleos en los sectores encargados de satisfacerlas, que no tienen por qué coincidir con aquellos en los que se produjera la innovación. El caso de los Estados Unidos, donde en los últimos años se han combinado con buen resultado un alto desarrollo tecnológico con una tasa elevada de creación de nuevas empresas y puestos de trabajo, viene a mostrar cómo la mayor parte de éstos se ha generado precisamente en sectores de servicios tradicionales cuya demanda se ha visto impulsada por la reactivación general. A favor de las tecnologías que al principio se han mencionado como punteras en cuanto a potencial de innovación actual, puede añadirse que, en general, resultan de aplicación más flexible que las que en la revolución industrial dieron lugar a las grandes cadenas de producción en serie, lo cual puede traducirse en ofertas industriales a la vez más variadas y más adaptables a las evoluciones de los mercados. Además dependen generalmente menos de los recursos no renovables y suelen presentar menos problemas de contaminación ambiental. Por contra no debemos dejar de mencionar que las nuevas tecnologías abren también toda una serie de nuevos problemas de adaptación social y cultural y de riesgos en cuanto a sus posibilidades de aplicación militar y para el control y la manipulación social, personal y hasta biológica. Las sociedades han de afrontar este reto si aspiran a los beneficios alcanzables mediante la utilización de los avances tecnológicos. EL PUNTO DE VISTA NACIONAL Toda la argumentación anterior nos lleva, pues, a dos conclusiones complementarias que podrían resumirse por un lado, las nuevas tecnologías suponen una oportunidad, no exenta de peligros, para mejorar la capacidad social de satisfacer necesidades mediante nuevos productos y procedimientos por otro, la transferencia tecnológica puede llegar a extender esa oportunidad a la humanidad entera, pero las dificultades financieras descapitalización, endeudamiento, las barreras políticas y la escasez de personal preparado para incorporar los cambios tecnológicos, hacen que la difusión sea a menudo lenta, lo que reporta a las economías de los países más innovadores considerables ganancias gracias a su ventaja competitiva durante todo el proceso. Atendiendo sólo a la primera de estas conclusiones podríamos decir que las tecnologías no saben de patrias ni de fronteras y que el criterio sensato para juzgarlas es el de su eficacia, con absoluta independencia de cuál sea su origen. La segunda conclusión indica que es ese origen, sin embargo, un determinante esencial del reparto de los beneficios económicos de la innovación. Así pues, lo interesante en principio para las empresas de un país no es tanto el disponer de tecnologías preferentemente nacionales, sino más bien que el desarrollo tecnológico de ese país les permita obtener primicias tecnológicas que aumenten su competitividad internacional. Como hemos dicho anteriormente, cuanto mayores la proximidad al origen de los avances tecnológicos más fácil y rápido es su acceso y, por lo tanto, mayores los beneficios. Muy relacionada con este punto está la cuestión de la importancia estratégica de ciertas tecnologías, que hace que su dominio o no, permita mayores o menores márgenes de decisión y autonomía, no sólo a las empresas que las utilizan, sino incluso a las sociedades y países. En este orden se encuentran no sólo las tecnologías relacionadas con la defensa, sino también las relacionadas con la información, aspecto fundamental para el gobierno y gestión de las instituciones. LA SITUACIÓN ESPAÑOLA Nuestro país basó su desarrollo económico desde los años 60 en un esquema bastante sencillo. No sólo una gran parte del capital sino prácticamente toda la tecnología necesaria para el despegue industrial fue importada, lo cual, siendo quizá inevitable en un principio, dio lugar a un patrón que básicamente ha permanecido inalterado hasta nuestros días. El desequilibrio resultante entre el desarrollo industrial apreciable y el desarrollo científico y tecnológico mínimo no tiene probablemente comparación con ningún otro país del A mediados de la pasada década coincidieron en dial con la liberación de las reivindicaciones sociales al desaparecer la dictadura. La contracción de los mercados unida al aumento de los costes laborales supuso la catástrofe para sectores como el acero y el naval que, habiendo sido esenciales para el desarrollo económico en la fase anterior, se basaban en tecnologías elemento es predominantemente público contando con las universidades, el CSIC y algunos otros centros de formación y de investigación públicos y privados Brasil o Corea, con los que no era viable competir. La reconversión industrial, retrasada por las dificultades políticas del período de la transición, era una necesidad inevitable que, al tiempo que ponía a prueba la capacidad de conciliación social del nuevo régimen democrático, suponía, y aún supone, el replanteamiento del patrón de desarrollo vigente. Así pues, nuestros empresarios se encuentran en la situación de elegir las tecnologías sobre las que basar las nuevas empresas. Ya se ha indicado antes la conveniencia de combinar la adquisición de las tecnologías actuales más eficaces con el recurso a la capacidad tecnológica propia y del país en general para conseguir innovaciones ventajosas. Por desgracia esa combinación no es fácil, ya que, tanto el conocimiento y la capacidad de incorporar nuevas tecnologías, como el desarrollo y posterior industrialización de innovaciones, requieren a existencia de un entramado de los sistemas de ciencia tecnología industria imposible de improvisar y en el que las deficiencias de cualquiera de los elementos o de su encadenamiento provocan bloqueos para todo el conjunto. LOS ELEMENTOS DEL SISTEMA Los sistemas de ciencia—tecnología—industria a los que acabamos de referirnos están integrados típicamente por un conjunto de elementos básicos el académico e investigador, el empresarial, el financiero, el político y el social. tecnológica son varias y esenciales. En primer lugar, naturalmente, la formación básica de los profesionales que han de incorporarse al sistema. El debate en los últimos tiempos acerca de las otras funciones a las que nos referiremos a continuación puede hacer olvidar a veces el carácter primordial de ésta y, sin embargo, todos los estudios sobre los factores que deciden el emplazamiento de empresas de tecnología avanzada coinciden en señalaren primer lugar la cantidad y calidad del personal técnico disponible. Desde una concepción particularista, cabe pensar que los déficits académicos de una zona determinada pueden cubrirse atrayendo a técnicos formados en otros lugares, pero en la práctica la movilidad del personal fuera de su lugar de origen o de donde se han establecido durante su etapa académica resulta generalmente difícil y en cualquier caso costosa. El tipo de formación adecuado, tanto para la generación como para la asimilación de innovaciones tecnológicas, tiene que basarse en una preparación científica que no se limite al estado actual de las técnicas y que, por lo tanto, facilite la evolución a lo largo de la vida activa. Estudios realizados sobre las expectativas profesionales de los estudiantes técnicos en España, indican que es muy baja la disposición a emprender empresas propias, lo que revela un fallo grave en un aspecto muy importante para la innovación tecnológica. Las, en relación estrecha con las necesidades de las empresas, especializaciones de postgrado que permitan abordar tareas técnicas avanzadas y programas de reconversión de profesionales excedentes hacia las Tecnología Nacional Tecnología Importada nuevas áreas en expansión y de actualización de sobrepasados por el. rápido ritmo de caí en estas tecnologías. Una segunda función de este elemento es la a la investigación básica, cuya relación tecnológica se estrecha cada y sus aplicaciones prácticas. No vamos a insistir aquí en el dato sobradamente difundido de que el porcentaje del PIB dedicado a investigación en España está en el orden de la cuarta parte del promedio europeo. Además de la mejora de este dato, es imprescindible un compromiso entre el necesario espíritu de libertad y universalidad propio de las universidades y la conveniencia de evitar la excesiva dispersión de unos medios en cualquier caso limitados. Hay otra serie de funciones más dispersas, el sistema, que se refieren a la colaboración entre los organismos académicos e investigadores y la industria. Con la excepción de los proyectos concertados con empresas patrocinados por el Plan Nacional de Investigación Científica y Técnica antes por la CAIYT, y de las participaciones conjuntas en proyectos de investigación precompetitiva de los diversos programas europeos, estas funciones se encuentran muy escasamente desarrolladas en nuestros departamentos universitarios e investigadores. No sólo la falta de medios sino, todavía más, el ambiente tradicional de la universidad española, hacen que se esté lejos de poder aprovechar las posibilidades de información tecnológica, seminarios, consultas, explotación de patentes e incluso promoción de empresas innovadoras. des norteamericanas. El elemento empresarial ocupa naturalmente un puesto central en el sistema. Desde el punto de vista de a innovación tecnológica la existencia de un entorno formado por empresas competidoras y complementarias, grandes y pequeñas, establecidas y emergentes, constituye, sin duda, el caldo de cultivo ideal. Las oportunidades que un medio así ofrece para el desarrollo de nuevas deas son múltiples. Proyectos que no encajan en los planes de las empresas mayores pueden encontrar acomodo en otras más pequeña pueden se socia, cultural en general de entorno está poco desarrollado en España los sectores tecnológicamente más activos. Una cuestión insoslayable en este punto es la de la influencia de las empresas multinacionales en un desarrollo tecnológico nacional. Sin entraren consideraciones políticas, el efecto tecnológico de las multinacionales depende del modo en que se integren en el medio empresarial que acabamos de describir. En la medida de su contribución, no solo por los proyectos que directamente aborden, sino también ejerciendo, respecto al resto de las empresas, papeles de hemos mencionado, presencia p, cuenta, sobre todo, su gran capacidad de transferencia tecnológica y de generación de personal experto. Sin embargo esto no siempre es así y con bastante frecuencia las ramas establecidas por las multinacionales en países de bajo desarrollo tecnológico beneficiarse de las ayudas públicas y de los bajos costes salariales para actividades cualificadas. lo que sólo contribuye a perpetuarla situación de subdesarrollo. Se comprende fácilmente la importancia del elemento financiero en un sistema de ciencia tecnología industna Toda innovación tecnológica presupone serie de fases, desde la investigación fundamental hasta la comercialización de los primeros productos en que los gastos, a veces considerables, no se ven compensados por unos ingresos cuya realidad final es además, hipotética. La banca tradicional opera basándose en garantías que no suelen darse en estos casos, por lo que es imprescindible el recurso a otros medios de financiación, diversos según la fase de que se trate Es difícil imaginar, por ejemplo, que los costes de la investigación fundamental puedan sin subvenciones públicas sustanciales. Sin embargo, a medida que nos aproximamos al desarrollo de técnicas y productos, los costes y los riesgos deben Ir siendo asumidos por los explotadores potenciales Mientras los desarrollos pueden considerarse precompetitivos, o sea lejos aún déla producción industrial, los progresos pueden acelerarse mediante la colaboración entre empresas y departamentos investigadores, y estimularse, a cambio de una mayor difusión tecnológica, mediante programas locales, nacionales o internacionales de ayudas, créditos blandos o facilidades fiscales Algo de esto hacen en España el CDTI y a escala europea los programas comunitarios Las grandes empresas cubren los desarrollos ya industrialízales con autofinanciación o con créditos basados en su solvencia adquirida, lo cual resulta generalmente inviable para empresas pequeñas y nacientes. Los fondos de capital riesgo, todavía escasos en España, pueden resolver este problema mediante fenómeno tecnológico, tengan una expresión coherente y eficaz. Dentro de esta debilidad general destaca con especial trascendencia, dado el proceso de papel de los sindicatos. Estos, al menos los dos mayoritarios, son claramente conscientes del problema y mas aun, del aspecto positivo de cambios tecnológicos. Creemos, sin embargo, que falta todavía una política sindical elaborada que les permita tratar desde actitudes criticas pero no demagógicas, los episodios concretos que. a menudo de forma conflictiva. se producen cada día en este terreno. CONCLUSIÓN La situación de nuestro país respecto a los sistemas de es bastante desigual. Los elementos básicos existen pero con serias debilidades, lagunas y discontinuidades. Esto es un grave inconveniente para cualquier desarrollo tecnológico y no es algo que pueda resolverse por esfuerzos inmediatos de tipo voluntarista. Partiendo de las disponibilidades actuales y con una visión masa largo plazo, hay que ir creando las condiciones para aumentar continuamente la capacidad nacional de desarrollo tecnológico, concepto amplio que supera con ventaja al viejo mito de la tecnología tomas de participación en el capital de empresas innovadoras por un tiempo limitado al período de desarrollo de la innovación. Sobre el papel de las administraciones públicas como fínanciadoras del desarrollo tecnológico cabe añadir un par de consideraciones. Una. que la limitación de los recursos y la necesidad de alcanzar masas críticas para obtener resultados útiles hacen que no sea nunca buena política el tratar de apoyarlo todo. Es imprescindible fijar escalas de prioridades con los criterios de aprovechar al máximo los medios existentes y de preferir las áreas en que sean mayores los efectos multiplicadores para el conjunto de la economía. Otra, que es imprescindible la coordinación entre las administraciones de distintos niveles para evitar en lo posible que la competencia entre intereses locales se El elemento político cumple también otra función más difusa, pero no menos importante para la innovación tecnológica el mantenimiento de un de confianza en cuanto a que las políticas de normas, tasas, ayudas y compras públicas, van a ser lo suficientemente previsibles como para basar en ellas las inversiones a medio y largo plazo imprescindibles para llevar a cabo proyectos de investigación y desarrollo. Por último, 10 que hemos Mamado el elemento social, está constituido por organizaciones sindicales, empresariales, profesionales, medios de comunicación y, en general, todas aquellas entidades con capacidad para actuar como agentes de presión y formadores de opinión. Cualquier cambio tecnológico tiene obviamente unas implicaciones sociales y, a su vez, necesita una aceptación social para llegar a imponerse. Ejemplos como el de la energía nuclear y los movimientos ecologistas ilustran perfectamente la importancia de este factor para un sistema de. En España podríamos llamar el tejido asociativo Manuel Gamella Bacete, es ingeniero de Telecomunicación por la UPM Ha sido responsable de proyectos de desarrollo de software en el Eléctrica Fue miembro de las Juntas del COIT y de la AEIT y fundador y director de revista En la actualidad es del área de Nuevas Tecnologías de Fundesco Francisco Ros Peran, es Doctor Telecomunicación por la UPM. Máster y Doctor en Electrical Engineering and Computer Science por el Massactiusets Instilute ol Technology. Fue profesor en el área de Comunicaciones del Instituto Tecnológico para Posgraduados En la actualidad es director del Tecnológica de Fundesco.
30 oct 2015