Myriam Jimenez es ingeniera de telecomunicación por la ESI de Sevilla desde 1999, y empresaria desde hace un año. Inicialmente, trabajó en una empresa, pero finalmente su espíritu emprendedor la llevó a crear la suya propia, en régimen de cooperativa y que está en pleno crecimiento. De momento, está más centrada en aplicar las ICT, pero en sus planes está ampliar actividades hacia otros campos, según la inercia del mercado. Por todo ello, su ejemplo es una muestra de que hay otras vías de empleo abiertas, además del trabajo por cuenta ajena, y desde BIT se piensa que puede servir para estimular la creatividad de los telecos recién salidos que, sobre el papel, son los más preparados, dado el rápido desarrollo de las nuevas tecnologías.
¿Cómo llegaste a la carrera?
Myriam Jiménez. De siempre me atraía todo el campo de la ciencia. Pensé en estudiar Ingeniería Industrial para hacer la rama de Química. Estuve un año entero, me fue bien pero no terminaba de llenarme. Al año siguiente comenzaba la carrera de telecomunicaciones en la misma escuela de Sevilla y me atrajo mucho. No me convalidaron apenas asignaturas, pero no me importó. La carrera me gustó mucho, aunque fuera la primera promoción el profesorado era de calidad, y desde el principio llevaba contenidos de telecomunicación muy específicos y aplicados: tecnología, fundamentos de ordenadores,... Incluso las materias que ya había dado en industriales, en telecomunicaciones estaban más aplicadas. Y el ambiente era muy agradable y abierto, quizás porque había más chicas que en industriales.
El proyecto Fin de Carrera lo hiciste en en Sainco (Abengoa).
Myriam Jiménez. Durante la carrera siempre pensé que sería interesante realizar el proyecto fin de carrera en una empresa, como primera experiencia laboral. Lo realicé en el departamento de I+D, desarrollando un sistema de evaluación de prestaciones de equipos Power Line, transmisión de información a través de una línea de potencia, para aplicaciones de baja tensión.
¿Qué opinas del Power Line, va adelante o no?
Myriam Jiménez. Desde el punto de vista técnico me parece muy interesante, pues es un sistema de comunicación que permite aprovechar la infraestructura ya creada, aunque es cierto que es necesario un esfuerzo en investigación y desarrollo de nuevos dispositivos.
En Abengoa ¿seguiste al acabar el proyecto?
Myriam Jiménez. Durante el último año de carrera realicé varios cursos complementarios sobre Gestión de la Calidad, y Administración y dirección de empresas, materias que me interesaban mucho. Mientras realizaba el proyecto, entré en contacto con el Dpto. de Gestión de la Calidad y Medio Ambiente, donde se interesaron por mí, ofreciéndome trabajar con ellos como responsable de Calidad en el Dpto. de Comunicaciones una vez obtenido el título. Aprendí muchísimo de mis compañeros, de los que tengo un muy grato recuerdo.
Sin embargo, te decidiste a dar el salto para ser libreejerciente...
Myriam Jiménez. Desde el instituto siempre pensé que los ingenieros ejercían su profesión como libreejercientes, en su propio gabinete de ingeniería. Me sorprendí durante los últimos años de carrera cuando vi que mis compañeros iban a trabajar para empresas privadas, sin plantearse la posibilidad de trabajar por libre. Mientras estaba en Sainco se promulgó el Real Decreto 279/99 que aprueba el Reglamento Regulador de las ICT, y a mediados del 2000 se empezó a notar su implantación en Sevilla y en las provincias limítrofes. Los promotores y arquitectos acudían a las páginas que el COIT publica en la web en busca de ingenieros que realizaran estos proyectos, y así fue como me ofrecieron mis primeros trabajos. Por este mismo medio la Diputación de Sevilla buscaba también colegiados para las ICT, me ofrecieron un proyecto a prueba en verano del 2000, y desde entonces realizo proyectos para ellos. En septiembre acudí a unas Jornadas para la creación de gabinetes de proyectos que organizó el COIT en Madrid, que fueron claves para mi decisión. Se expuso un análisis del plan de viabilidad de esta oportunidad de negocio, y se nos informó ampliamente de los trámites que se necesitaban para empezar a desarrollar la actividad. En octubre de ese mismo año debía renovar el contrato en Sainco y fue entonces cuando sopesé los pros y los contras y me decidí a asumir el riesgo y empezar desde cero, hacerme el día a día de mi trabajo. Una de las ventajas que veía era que tendría la posibilidad de trabajar desde casa con un ordenador y mis conocimientos, y así cuando quisiera tener un hijo podría cuidarlo al mismo tiempo. De esta forma empezó mi andadura como profesional libre.
¿Cómo fueron los comienzos?
Myriam Jiménez. Tenía un poco de desconcierto, el miedo a no tener trabajo, a no percibir un sueldo fijo..., empezar a moverme por mi cuenta me costó un poco. Pero aprendes a marchas forzadas, los primeros proyectos tardaba mucho, y me quedaba algunas noches sin dormir para cumplir con los clientes. De todas formas no me arrepentía de mi decisión, me iba a dar un tiempo para ver cómo evolucionaba, y pensaba que aunque me fuera mal, iba a adquirir una experiencia y unos conocimientos muy valiosos, porque pienso que el autoempleo es la mejor opción en el marco actual de la ingeniería. En la Escuela de Empresas "Estrategias" de la Junta de Andalucía me aconsejaron que montara una empresa en régimen de cooperativa con otros compañeros, pero empecé sola porque no convencía a ninguno para que se uniera a mí. Hasta que el pasado año 2001 coincidí con una compañera ingeniera industrial de mi escuela que trabajaba también como profesional libre y, además de sus proyectos propios de instalaciones industriales, hacía proyectos de ICT hasta que le dijeron en su colegio que ya no podía seguir. Entonces pensamos que sería muy beneficioso unir nuestros trabajos, y aprovechar así las sinergias de ambas actividades. También se nos unió una aparejadora que tenía en mente trabajar por libre, así que conseguimos cerrar el círculo y empezamos a dar forma a la idea empresarial.
La Junta de Andalucía os seleccionó para hacer un proyecto.
Myriam Jiménez. Preparamos la memoria de viabilidad de la futura empresa a partir de datos reales, y lo presentamos al Programa de Escuela de Empresas "Estrategias", de la Junta de Andalucía, donde después de un estudio del proyecto empresarial, del plan de viabilidad y de las aptitudes y actitudes de las socias promotoras, fue aceptado para formar parte del programa. Nuestra empresa se denomina COINTEL, S.Coop.And.
¿Qué objetivos tenéis como empresa?
Myriam Jiménez. El primer objetivo es pasar por el registro, en este mismo mes de Abril, y luego seguir trabajando tanto como hasta ahora pero con una mejor organización, trabajando juntas se aprovechan las sinergias y se agiliza el trabajo. Para este año también tenemos en mente registrarnos como instaladores autorizados, porque el cliente pretende un trabajo "llave en mano", es lógico, así que seguramente tendremos que contratar personal para ello. Y después habrá que ir por donde vaya el mercado, siempre dentro de nuestros campos de actividad.
¿Qué problemas has encontrado con los reglamentos?
Myriam Jiménez. El principal problema ha sido el dimensionado de la infraestructura. El cliente lo considera excesivo, sobre todo en edificios pequeños donde supone mucho tanto el coste de la instalación, como la reserva de espacio para los armarios. En estos casos, para edificios pequeños entre 2 y 5 viviendas por ejemplo, podría reducirse su tamaño porque caben los equipos y sobra espacio. Otro problema son las arquetas de entrada, y es que a veces también son excesivamente grandes para el acerado existente, o el promotor no entiende su necesidad cuando te encuentras con que la telefonía es aérea. Otro tipo de problemas no he tenido, ni de relación con los clientes, ni de otro tipo.
¿Te ha servido la ayuda que da el COIT?
Myriam Jiménez. Como he dicho anteriormente me ayudaron mucho las jornadas que se celebraron, tanto en Madrid como en Sevilla, sobre creación de gabinetes de proyectos. Además organiza cursos técnicos muy interesantes en Madrid, cursos que me gustaría que se impartieran en Sevilla o Málaga, ahora que se están moviendo más las Asociaciones de Andalucía. El COIT hace una buena función incentivando a los compañeros para que no se dirijan solamente a trabajar en las empresas por cuenta ajena, porque creo que hay muchas posibilidades en el campo del ejercicio libre. Es muy gratificante saber que con mi trabajo soy capaz de generar unos ingresos, y que puedes generar empleo, porque espero que nuestra empresa vaya creciendo.
Lo que sí me preocupa es la competencia por los honorarios. Hay compañeros cuyo interés principal es captar clientes, pero es incompatible un trabajo de calidad si se cobra muy barato, o se dedica poco tiempo. Si tiramos los precios por los suelos, estamos despreciando nuestro trabajo. Nosotras nos intentamos posicionar en el mercado por la calidad de nuestro trabajo. Es mejor ofrecer calidad para que el cliente repita, que hacer un proyecto con baja calidad para abaratar costes. Pienso que el éxito para crecer no es competir, sino cooperar. Si me desborda el trabajo, lo lógico es que lo pase a alguien que colabore conmigo para no perder al cliente.
¿Tenéis previsto ampliar hacia otros campos?
Myriam Jiménez. Hemos pensado ampliar hacia las mediciones de emisiones radioeléctricas, en el campo de las telecomunicaciones, y por otro lado hacia el campo de las energías renovables, pues mi socia industrial está plenamente capacitada para ello. Son materias que estamos dispuestas a afrontar y a aprender con el esfuerzo que haga falta. En cuanto a nuestra forma de trabajar, nos gusta tener un trato directo con el cliente, ir personalmente a la obra y tomar medidas en campo. Queremos ofrecer al cliente un servicio integral en cuanto a instalaciones se refiere: telecomunicaciones, electricidad, energías renovables, calefacción, ...así como las direcciones y las certificaciones de obra, y evitarle tener que buscar a distintas personas para cada actividad.
Para mí lo importante en este momento es acumular experiencia como ingeniera y como emprendedora. Me suena muy extraño que me consideren "empresaria", pero me tendré que acostumbrar.
Myriam Jiménez Moreno
-Nació de Sevilla en 1972, es ingeniera Superior de Telecomunicación, Intensificación de Señales y Radiocomunicación, por la Universidad de Sevilla .
-Realizó el Proyecto fin de Carrera en el Departamento de I+D de la empresa SAINCO (grupo ABENGOA) en 1998 y 1999, desarrollando un sistema de evaluación y guía de procedimientos de ensayos sobre equipos de Power Line siguiendo el estándar europeo CENELEC EN: 50065-1 y la norma UNE 20-503-93.
-Hasta octubre del 2000 es responsable de Calidad y Medio Ambiente del Departamento de Comunicaciones en SAINCO.
-Tras asistir a unas Jornadas sobre la creación de Gabinetes de Proyectos en Madrid en 2000, deja su trabajo en SAINCO y se constituye como profesional autónoma para desarrollar Proyectos de Infraestructuras Comunes de Telecomunicaciones, tanto para administraciones públicas como para constructores y promotores privados, en coordinación con los arquitectos responsables de los Proyectos de Edificación.
-En la actualidad, está constituyendo una cooperativa, COINTEL, S.C.And, junto con dos socias, ingeniera Industrial y arquitecta técnica respectivamente, al haber sido seleccionado su proyecto de empresa para el "Programa de Escuelas de Empresas Estrategias", para ofrecer a arquitectos, promotores y constructores un servicio integral de instalaciones de electricidad, telecomunicaciones, saneamiento, calefacción, energías renovables, aire acondicionado, así como dirección de obra y certificaciones. |