El tema exige una seria reflexión, y por lo poco que se habla de ello en el sector, dedicamos nuestro número pasado de BIT a contemplar el problema desde su vertiente de tecnológica, y hoy lo hacemos desde el plano reglamentario.
Acuden en nuestra ayuda para aportarnos su visión los siguientes participantes en nuestro Café de Redacción: Claudio Feijóo, miembro del GRETEL del Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación; José F. Beaumont, de la CMT y miembro del GRETEL; Alfredo Gª Arruga, de la Cadena SER y José Mª Huerta, de RNE y del Foro de la Radio Digital.
A finales del año 1997 se establece legalmente esta nueva radio mediante una disposición adicional,
que abre el camino reglamentario que se concreta en el Real Decreto que aprueba el Plan Técnico y la Orden del Ministerio de Fomento de 23 de julio de 1999 que establece el Reglamento Técnico de Prestación de Servicios, que conforman la base para la convocatoria de los concursos.
En vuestra opinión ¿el problema de que la radio digital no se desarrolle está en la regulación?
Claudio Feijóo. La cuestión básica de la RD es la falta de economías de escala, es decir, que tiene pocos servicios y pocos clientes. La regulación puede ayudar, puede ser incluso determinante pero no da el impulso inicial. Hay barreras como la estrategia de difusión y no de
sustitución alrededor de la RD, como las desconexiones territoriales o como el límite del 20 por ciento, en cuanto a datos que se pueden utilizar. No veo la necesidad clara de mantenerlo, es mejor ir modulando y adaptandolo a las circunstancias. Eso hace más atractivo este negocio y que se integre con otros para que tenga interactividad. En este caso, es mejor solucionar problemas según van planteándose.
José Mª Huerta. La regulación es necesaría para conocer los derechos y obligaciones y crear seguridad jurídica. La radio digital nace legalmente con una disposición adicional que se va desarrollando posteriormente en disposiciones de carácter reglamentario. Efectivamente tiene unas limitaciones de capacidad para datos del 20%, pero no nos parece preocupante porque entendemos que el negocio de la radio no son los datos. Se debe mantener el criterio de que el servicio es la radio y que el 20% para datos es una cifra muy generosa, comparada con las establecidas en las legislaciones europeas, por ejemplo en el Reino Unido que es uno de los países pioneros, esta cifra es inferior. El asunto de capacidad se ha debatido en el Grupo Jurídico del Foro de la Radio Digital, pero nos preocupa más la limitación de las desconexiones territoriales, que deben abarcar el territorio comprendido en más de una Comunidad Autónoma. No obstante, en conjunto es una regulación que en principio parece adecuada.
Alfredo García Arruga. Como radiodifusores privados, entendimos que ya nacía la legislación con poca fuerza, hubo un debate inicial sobre si era un modelo de sustitución o de complemento de la radio analógica. La Administración entendió que era un modelo completamente distinto de comunicación. Un segundo error por parte de la Administración es que por precipitación se hicieron todos los concursos idénticos a los de la televisión digital terrenal. Eso llevó a una especialización exponencial para la radio. Veíamos que, aunque como radiodifusores ibamos a esos concursos con nuevos ofertantes, no iba a estimular la introducción de la RD en España. Es necesario que el oyente encuentre una oferta diferenciada. Los pliegos de condiciones premiaban aquellas ofertas que incluyeran modelos de contenidos similares a los de la radio analógica convencional. Una buena manera de estimular la RD hubiera sido potenciar los contenidos musicales, que serían de igual calidad al CD en un aparato receptor digital. Los oyentes demandan calidad en la audición y eso se ve en los receptores para automóviles que ya incorporan habitualmente reproductores CD. Por todos estos errores, no se ha desarrollado la RD.
José Fernández Beaumont. Yo no situaría la regulación como el mayor problema ni mucho menos de la falta de desarrollo de la radio digital en España. Las verdaderas razones hay que buscarlas en el propio comportamiento del mercado. Existen aspectos que considero críticos y determinantes. Unos económicos, otros tecnológicos y ,finalmente, otros relacionados con los contenidos. A la cuestión económica ya se ha referido Claudio Feijóo. Cabría añadir en este punto la dificultad para romper el círculo vicioso de la cadena formada por fabricantes (que no quieren producir aparatos receptores porque no hay consumidores), consumidores (que no quieren comprar receptores porque son muy caros) y radiodifusores ( que se encuentran entre dos fuegos, un tanto desorientados). Respecto a las tecnologías se debería tener en cuenta que existen ya en radio digital -y funcionan- otras alternativas a la transmisión por ondas. Es el caso de la radio por Internet. También habrá que tener en cuenta la transmisión de la radio por las plataformas digitales de televisión e incluso la posibilidad de los móviles de última generación. En la propia Unión Europea se pensó inicialmente hacer llegar la radio digital a través de la televisión digital y dejar que la radio analógica se desarrollara por su lado. La tercera cuestión crítica es la de la creación de nuevos contenidos y ofertas de nuevos servicios digitales. Este es el auténtico reto de los radiodifusores.
Inicialmente se pensó en el satélite como vehículo de la RD. Luego se paso a la terrenal.
José Mª Huerta. En el 92 se acordó utilizar la Banda L para compartir entre el servicio terrenal y satélite. Se ha planificado la banda para uso terrenal y esta pendiente de planificarse el resto de la banda, que se pretende utilizar para ampliar el servicio terrenal con 8 nuevos bloques y dejar lo que resta de la banda para el satélite. Actualmente esta planificada la parte del espectro entre 1.452 y 1.467.5 MHz. Está previsto planificar en una próxima conferencia de la CEPT el resto de la banda hasta 1.492 MHz. La propagación en Banda L tiene un alcance muy pequeño, que es adecuado para coberturas locales pero no es válida para coberturas más amplias, para lo cual es más conveniente el uso de la Banda III, Para ello se han desalojado parte de los canales de
tv que son ahora utilizados por la radio digital. Es una banda que tiene problemas en otros países europeos, que la utilizan como es el caso de Francia, para la tv. La utilización del espectro para radio digital no es uniforme en la Unión Europea. España es el país que más espectro ha dedicado en la Banda III para este servicio desde el canal 8 al canal 11 de tv.
¿Hay bastantes frecuencias para la versión terrena?
José Mª Huerta. España es el país que dedica más espectro a la RD, prácticamente la mitad superior de la Banda III. Quedan todavía en la Banda III los canales 5, 6 y 7 de tv que podrían dedicarse para más bloques de radio digital, pero creo que introducir más competencia sólo crearía más confusión y problemas..
¿No debería haberse comenzado por garantizar un mercado? ¿están interesados los radiodifusores tradicionales en su desarrollo? ¿el hecho de haber dado entrada a nuevos agentes ha sido una barrera?
Alfredo García Arruga. Nosotros siempre hemos visto como precipitada la decisión de implantar tan rápidamente la RD, que obedeció a una apuesta del Ministerio de Fomento de la anterior legislatura, no lo suficientemente medida. De hecho, la RD es la radio del futuro, pero se hizo de forma precipitada, necesita tiempo para que se creen las condiciones. Es un modelo de futuro. Creo que, al final, será un proceso de sustitución lógico, parecido por la calidad de lo que se escucha a la implantación de las FMs, que en muchas frecuencias han venido a asumir el papel que antes tenían las Ondas Medias con el producto convencional. Al primer concurso de radio digital (nacional con desconexiones) se presentaron 19 ofertas para 10 concesiones, y para el segundo (nacional sin desconexiones) creo que recordar se presentaron diez ofertas para dos concesiones; en uno y otro caso, además de los radiodifusores tradicionales, se presentaban grupos y empreas potentes. Pero no es cuestión de operadores; el mercado no tiene aparatos, así que por ahora no hay nada que hacer.
Claudio Feijóo. Ese es el problema básico, como usuario da igual el medio a través del que llegue la radio. Lo que quiere el usuario es poder elegir contenidos, aplicaciones. De alguna manera, los errores en la reglamentación, las precipitaciones, pueden hacer que el nicho o la ventaja competitiva que tiene la RD disminuya, incluso puede que el medio a través del que exista la RD sea diferente. Una regulación adecuada estará más enfocada a los servicios y aplicaciones, de las que depende el negocio, que a las tecnologías concretas.
Es una paradoja que, mientras la UE debería regular de una forma neutra respecto a las tecnologías aquí parece que estamos contemplando las cosas según la tecnología que se emplee. ¿Es así?
José Fernández Beaumont. Inicialmente la Unión Europea, a la hora de legislar sobre la radio digital , se planteó tres opciones: primero, dejar las cosas como estaban, es decir, que la radio analógica siguiera su curso; segundo, asociar la radio digital a las plataformas de la televisión digital; tercero, proceder a un desarrollo propio de la radio digital con frecuencias específicas. Al final es el mercado el que está adoptado las decisiones en una mezcla de estas tres cosas. En España se ha regulado de acuerdo con una tecnología pero aún así se han producido altas cotas de liberalización en este mercado –probablemente el más liberalizado en el área de la comunicación, después de la prensa- . A pesar de algunos defectos en la regulación y de falta de coordinación de actuaciones posteriores a las concesiones (por ejemplo, los registros nacionales y autonómicos) el mercado de la radiodifusión es el que menos ha necesitado de intervenciones por parte de los poderes públicos.
¿Quizás el problema está más que en la regulación española en la proveniente de la UE, que no ha animado a los fabricantes haciendo que los terminales fueran compatibles?
José Mª Huerta. Europa a hecho
bastante, ha financiado el proyecto Eureka 147, es un proyecto que algunos fabricantes han aprovechado para introducir en el mercado una marca. Es el problema de este sistema propietario, no abierto, donde hay que pagar royalties. Lo que no puede la UE es obligar a sus miembros a implantar la RD en un momento determinado. en cada país se va desarrollando según criterios de conveniencia. En España se ha sacado adelante, pero una decisión de pocos países apenas tiene repercusión en el mercado, y además todos los sistemas que tienen éxito tardan un tiempo en desarrollarse. En un desarrollo normal en radiodifusión el mercado tarda diez o quince años en asimilar los cambios.
Para alcanzar el 50% de la población se han establecido 23 estaciones. Para alcanzar el 80% comprometido, en el 2006 harán falta 130 estaciones ¿es esto viable, en un servicio con ingresos nulos? ¿No es absurdo?
Alfredo García Arruga. La Administración hizo recaer en los operadores el desarrollo de la RD. Hay subvenciones a los fabricantes que no han sido receptivos y no parece que haya otros incentivos. Los operadores somos los únicos sobre los que recae el peso del desarrollo; los contenidos son los que corresponderían a la radio analógica convencional existente y en ese sentido cuando alguno de los nuevos operadores de la RD ha conseguido una concesión en la radio analógica parece haber perdido parte del interés que en principio mostraban por la RD.
Claudio Feijóo. Es, sin duda, una cuestión de mercado y de negocio. Por ejemplo, en EEUU existe una RD por satélite de pago, fundamentalmente para usuarios de automóvil. En Europa no se dan las condiciones y las economías de escala para que hoy funcionara un sistema similar. Hay proyectos transeuropeos, pero de poco éxito.
José Mª Huerta. En Europa no existe la radio digital por satélite pero se están desarrollando proyectos para realizarla, y RNE participa en uno de ellos. Varios sistemas ya tienen hecha la correspondiente reserva de frecuencias en la UIT, y los veremos dentro de algunos años. Se ha hecho todo lo posible por el Foro de la Radio Digital para dar a conocer lo que es la radio digital terrenal y crear el mercado, pero faltan los receptores.
Alfredo García Arruga. Nos estamos fijando en el soporte, cuando en realidad, no es lo importante. Lo importante es que las nuevas Directivas comunitarias, a punto de ser publicadas, no hace imprescindible el soporte. Las plataformas digitales por satélite, el teléfono, el ordenador, internet, son otros soportes por los que se puede escuchar radio. En lo que hay que pensar es en los contenidos.
José Mª Huerta. La radiodifusión digital ahora nos cuesta dinero a los operadores, pero se puede soportar el coste de difusión, lo más caro son los contenidos
y los nuevos radiodifusores los tienen que crear. El problema está en que hace falta toda Europa para crear un mercado con una gran demanda de receptores. Con Inglaterra, España y Portugal no es suficiente. No hay masa crítica para que crezca la RD. En Alemania está en desarrollo en los "lander" del sur, Inglaterra y España son los que tienen una cobertura mayor, del 60%, y el resto de los países están más retrasados.
Claudio Feijóo. En cualquier caso, no hay que olvidar que un retraso puede significar que el concepto actual de RD puede encontrar su espacio ocupado por otras fuerzas, de forma que se convierta en subsidiaria, en apoyo de esta otra radio digital que la podría sustituir. Sin lugar a dudas, la respuesta está en las aplicaciones y los contenidos que los usuarios demandan y esta realidad es la que la regulación debe considerar.
¿Cómo se puede lograr que existan receptores a precio asequible?
Alfredo García Arruga. En el Foro de la RD se han manifestado libremente los fabricantes en el sentido de que necesitan algo más que el tirón español. Italia, Alemania , Francia son necesarios. Estamos hablando de fabricantes multinacionales que dictan las normas de forma global- Mercados potencialmente importantes son necesarios para que arranque la RD.
José Mª Huerta. La ventaja que le veo a este soporte es que han podido entrar otros operadores nuevos en la radio. Dentro de poco tendremos otros sistemas digitales en onda media y en onda corta. En FM posiblemente tendremos el sistema digital norteamericano. Hay dos estandares digitales recomendados para OM. Y en onda corta está se ha pactado que exista solamente el sistema DRM. Vamos a tener en todas las bandas sistemas digitales. Desde el Foro de la Radio Digital se organizan diversas acciones, tanto en Ferias como en promociones, presentaciones y conferencias para potenciar la RD. Ahora mismo tenemos suficiente capacidad para datos sin tener que reducir la capacidad del audio y su calidad. Se puede sumar la capacidad de varios operadores para hacer aplicaciones que requieran mayor ancho de banda..
José Fernández Beaumont. Lo que explica José María Huerta podría cambiar todo el sistema convenido hasta ahora por la regulación de la radio digital. ¿Dónde se va a situar la regulación a partir de ahora si la calidad y la cobertura te la va a poder proporcionar cualquier sistema y no sólo el de radio digital? Esto nos reconduce a la constatación inicial: se van desarrollando por sí mismos a causa de la dinámica del mercado sistemas no previstos (radio por Internet, plataformas digitales de televisión). Esto permite nuevos entrantes en el mercado de la radiodifusión, aunque los ya existentes intentan acaparar la máxima porción de espectro. Son temas que incluso escapan a la planificación del Foro de la Radio Digital. El desarrollo del mercado, en definitiva, es el que impone las
normas.
DATOS
Para ayudar a los lectores que quieran profundizar en el tema, recordamos que la radio digital está regulada por
– RD 1287/1999 que establece el Plan Técnico Nacional de Radiodifusion Sonora Digital Terrenal
– Orden del Ministerio de Fomento de 23 julio 1999, que establece el Reglamento Técnico y de prestación del servico
– Disposiciones adicionales de las leyes 66/1997 y 31/1987
– Convocatorias de los correspondientes concursos.
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