Oliveras es ingeniero
Industrial, a pesar de proceder de una saga de médicos. Inicialmente, eligió el trabajo
profesional en el aspecto de gestión que le atrajo desde siempre. Y desde el año 71 en
que comenzó en una empresa de informática, no ha abandonado el sector .
En el 76 se fundó SEDISI ¿cómo fue la fundación?
Joaquín Oliveras. Se fundó de forma legar
pero carecía de estructura y recursos, obedeció más al volutarismo que a un acto
planificado porque entonces en España no era posible crear asociaciones legal y
libremente. En el año 78 se consigue traer a España el I Congreso Mundial de
Informática que tiene lugar en Torremolinos y al acabar el evento entré como director
general de SEDISI. Aparece al cabo de un tiempo la Ley de Asociaciones en España, lo que
permite ya darle forma completa al proyecto.
¿Cuál era el objetivo de SEDISI cuando se creó?
Joaquín Oliveras. Se trataba de que
trabajaran en equipo las empresas de servicios de informática de Madrid y Barcelona.
Pasando el tiempo, algunas fueron absorbidas o se fusionaron, otras permanecen hasta hoy.
Y es que la empresa que queda atada a una determinada tecnología queda desfasada del
mercado porque la evolución tecnológica es tan rápida que acaba obsoleta en poco
tiempo. Hay contingencias evolutivas previsibles y otras no lo son. Pero en cualquier
caso, la empresa debe ser flexible, saber adaptarse.
Uno de los aciertos de SEDISI son sus estadísticas ¿cómo fue su elaboración
inicial?
Joaquín Oliveras. El arranque fue penoso,
con la dictadura tan cerca , las empresas no se atrevían a dar sus datos. Las primeras
estadísticas tenían una tasa de mercado que no llegaba al 5 por ciento. Hoy, en cambio,
llegamos al 80 por ciento. No son exactas, pero son muy fiables al haber logrado ganar la
confianza de las empresas. Hemos invertido tiempo y dinero porque sabemos que, para
desarrollar el sector, hay que ofrecer datos en los que se funden las propuestas. Y si
SEDISI quiere ser una entidad representativa, tienes que contar con los datos.
Dentro de vuestras actividades está la lucha contra la piratería ¿cómo surgió,
cual es vuestro próximo reto en este capítulo?
Joaquín Oliveras. Cuando empezó la
informática, el software lo regalábamos, no lo considerábamos un bien. Gracias a SEDISI
en parte, el software se valoró con el primer plan de informatización. Se convirtió en
un bien amortizable, financiable, un activo. IBM separaba el hardware y el software en sus
cuentas, debido a que los gastos crecían y era costoso regalarlo. Nosotros fuimos uno de
los primeros países del mundo en activarlo, en convertir en activo el
software. Lo conseguimos gracias a contactos con el Ministerio. El segundo enfoque
estratégico era definir la vía legar para regular el software activado. No es un bien
industrial puro, ni una obra de propiedad intelectual. La patente protege el proceso, la
protección intelectual defiende el plagio, y nosotros utilizamos la via mixta finalmente,
porque hay de las dos. Hay compañías en EEUU que quieren patentar bienes públicos, no
patentables, como la carta, la nómina, lo que es una falta de enfoque.
Internet ha venido a complicarlo ¿no?
Joaquín Oliveras. Este es el reto, va a
traer grandes cambios de política empresarial en lo que hace referencia a las patentes.
Hay en EEUU un congresista que quiere incluir en los reproductores de audio y vídeo unos
sistemas para detectar si usas productos pirateados. Pero ese no es el camino, ese es un
camino policial, puramente. Hay que educar antes de perseguir.
Otro tema interesante en el que estáis, es la Métrica de la Sociedad de la
Información.
Joaquín Oliveras. La Sociedad de la
Información es un concepto europeo. La Sociedad de la Información hay que definirla por
sus atributos, sus indicadores. Sumando estos indicadores definimos la SI, evidentemente,
hay luego una decisión política de desarrollar más estos atributos. Ahora estamos
trabajando en estudiar los indicadores europeos y ponerlos a la luz de los datos
españoles, para ver si nos acercamos o no en cuanto a consumo, tanto con EEUU como con el
resto de Europa. Ningún otro país europeo ha conseguido trabajar en consonancia con su
gobierno como nosotros para alcanzar una proyección tan importante, básica para tomar
decisiones.
Otro informe importante que estamos preparando es un estudio económico de lo que
costaría adecuarnos a EEUU. Se trata de una cuantificación del modelo matemático que
utiliza la administración norteamericana para hacer predicciones y evaluaciones de la
nueva economía. La tasa de la productividad es diferente en su caso y en el nuestro. Con
la métrica nuestra, los indicadores europeos nuestros, PIB, inflación, el incremento de
empleo, el IPC, se ve que a España su nivel de tecnología le marca un nivel de renta y a
la inversa. Si crece el nivel de renta, crece el uso y consumo de nuevas tecnologías. Lo
que decimos nosotros es que gracias a que crecemos más que el resto de Europa, crece
nuestro nivel de consumo de esas tecnologías. Pero no es suficiente para ponernos a la
altura de los países de nuestro entorno. Hay que estimular la economía facilitando el
uso de estas tecnologías.
¿Ha habido una repercusión económica en las empresas informáticas del boom y el
frenazo de las empresas punto com?
Joaquín Oliveras. Se han creado empresas
punto com que son de otros sectores, que han creado una burbuja bursátil, con
unas expectativas de crecimiento basadas en unos criterios diferentes. Son clientes
nuestros, pero no son del sector. Las que transmiten tecnologías si lo son. Pero una cosa
es la burbuja bursátil y otra la marcha de la economía. En España vamos bien y, aunque
estemos en un momento de frenazo, en algunos campos se crece fuertemente. Creceremos al
menos un 6%. Hay que contar con que hay un hueco en España que llenar en cuanto a Pcs
domésticos, por ejemplo. Estados Unidos tiene saturado el mercado, nosotros en cambio
tendremos crecimiento en positivo. Además está el factor euro, las Pymes no se han
reconvertido tecnológicamente y tienen que hacerlo. Y, finalmente, la presidencia
española de la UE también va a potenciar nuestra economía. El dinamismo de la
Administración, la presencia en los Medios, hace que haya más optimismo general.
En lo que se refiere a informática aplicada a comunicaciones, parece que los
desarrollos en España estaban preparados para grandes operadores pero no para los
intermedios ¿Crees que está bien orientado el desarrollo de servicios?
Joaquín Oliveras. Digamos que la oferta y la demanda tienen que seguir
funcionando. Hay que estimular la demanda para llegar a ser punteros en
telecomunicaciones. Que la Administración no sustituya al mercado con compras públicas.
Lo que debe hacer es actuar en innovación, reducir cargas fiscales en las empresas,
fomentar los servicios, aquello vinculado a la empresa de cuello blanco.
Los servicios, a veces, son menospreciados frente a la industria, pero es una confusión
porque servicios no significa baja preparación, sino que hay que mirar al valor añadido
tecnológico. Nuestra demanda básica es de servicios: la banca, la administración
pública, el comercio, el turismo. Todos ello son servicios, somos una economía terciaria
con innovación en servicios. España ha desarrollado el móvil por que la estrategia de
comercialización fue muy brillante. No porque el producto lo fuera, sino porque ha habido
ayudas y esta es una visión moderna. La fábrica no tiene por qué ser mejor que una
empresa de servicios.
Así como el desarrollo de hardware vino en un momento de Japón, parece que ahora el
desarrollo de software viene de la India y esa zona donde son muy agresivos.
Joaquín Oliveras. La India es un modelo de
desarrollo de una industria planificada para producir más de lo que demanda su propio
país. España tiene un mercado natural por idioma y cultura y cometeríamos un pecado
histórico si no desarrolláramos ese mercado. Hay que hacer acuerdos con ese contexto,
con una visión globalizadora. Al mismo tiempo, Europa también es nuestro mercado natural
porque pertenecemos a ella. Europa, como mercado ,es una asignatura pendiente española.
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