Ahora, con toda una
carrera docente a sus espaldas y ante una realidad educativa que sitúa en 23 las escuelas
de telecomunicación, Elías considera imprescindible que cada una de ellas cuente con una
personalidad definida.
El objetivo fundamental se centra en impulsar la singularidad de la Escuela de Valencia,
dentro de un panorama educativo que sigue valorando ampliamente las telecomunicaciones.
Hay mucho que hacer para no perder el tren de la Sociedad de la Información, como dice
Elías.
¿Cómo era el ambiente en la escuela de Madrid cuando estudiaste?
Elías de los Reyes. Lo que recuerdo es que
en aquél momento hubo un cambio generacional importante al retirarse la de Narciso
García Redondo, Argamentería, Calderón, Jover... y llegar otro grupo igualmente bueno
pero con otra perspectiva, como Vicente Ortega, Jesús Sanchez Miñana, Luque, Muñoz
Merino... entre otros. Esta generación tenía en común el que había salido al
extranjero y cambió mucho la escuela. Tuvo lugar la presentación del primer Salón de
las Telecomunicaciones, el primer SATELEC, lo que indicaba un acercamiento de la escuela a
las empresas, una forma de trabajo más hacia afuera. En mi promoción hay compañeros en
la parte académica pero también en la profesional, con una valoración fundamental de la
experiencia acumulada externa.
Al acabar la carrera ¿qué querías hacer?
Elías de los Reyes. Me dejé guiar un
poco por Ricardo Valle. El año en que terminé, se había creado la escuela de Barcelona.
Ricardo Valle tenía un proyecto allí fascinante, con gente de mucha talla, venida en su
mayoría del extranjero. A la promoción que acabamos entonces nos arracimó con su
liderazgo, la experiencia fue muy positiva, y dio lugar a una gran escuela. Yo acabé en
junio y leí el proyecto fin de carrera en septiembre porque hacía falta para poder
firmar el contrato y empezar en Barcelona ese mismo curso. Formé parte de un gran equipo
y a continuación, siguiendo la idea general, me fui al extranjero y estuve en CENET
(Centro Nacional de Estudios de Comunicación) Lánnion , de Bretaña, un sitio precioso.
Estuve allí un año y me traje los resultados a Barcelona para la tesis doctoral.
¿Te especializaste en microondas?
Elías de los Reyes. Si, Angel Cardama
lideraba la actividad en antenas y Javier Bará en microondas. Formamos un equipo de
electromagnetismo aplicado. A partir de ahí empezó mi carrera académica y hasta el año
88 en que, tras sacar mis oposiciones, el rector de la universidad de Valencia, que es de
Cartagena, me ofreció la oportunidad de dirigir la ETSIT de Valencia, el embrión fue la
escuela de industriales. Y así nació la escuela de Valencia, siguiendo el modelo de
Madrid y Barcelona, incorporando a profesionales del sector, de forma que potenciáramos
con doctores e ingenieros de telecomunicación las tres áreas de conocimientos
fundamentales de la carrera: tecnología electrónica, teoría de la señal y
comunicaciones, y telemática. La propuesta era captar buenos profesionales ofreciéndoles
plazas de calidad dentro de la escuela. Yo creo que sin esos profesores telecos, las
escuelas no pueden funcionar porque es necesario que sean ingenieros de telecomunicaciones
los que impregnen el aire diferencial que nos es propio.
Ahora que hay 23 escuelas ¿habría que evaluar su calidad ?
Elías de los Reyes. Los tiros van por ahí,
el Ministerio está creando unos indicadores de calidad, parámetros con los que medir la
calidad de una titulación. Los criterios de calidad debieran ser específicos de la
titulación, ya que los genéricos no los miden adecuadamente. Sabemos cuando un
profesional es bueno o es mediano y por eso debemos estar en los comités que fijan esos
índices de calidad. Está el contacto con la industria, la relación con el entorno socio
económico, el número de doctores de telecomunicación, que son parámetros diferentes de
otras titulaciones. Es importante consensuar previamente cuales son nuestros parámetros.
Si no, la medición no será adecuada.
En eso el COIT tiene una gran baza y sería bueno que plantease acciones de referencia. Se
podría definir la adscripción de asignaturas troncales de nuestra carrera a áreas de
conocimiento. Sería bueno porque al ser una carrera de moda, ningún presidente
autonómico se resiste a dejar de poner una escuela en su tierra. Pero no puede hacerse de
cualquier manera, han de conservar la calidad de la enseñanza y al mismo tiempo buscar su
aspecto diferencial.
Hablando de reformas, durante los últimos meses ha estado muy en discusión la LOU. En
la UE hay un movimiento para unificar las carreras, como se vio en Bolonia y sin embargo,
esta ley no lo recoge ¿qué te parece?
Elías de los Reyes. Hay dos puntos que son
muy diferentes. Uno es la cuestión de la convergencia, tenemos que ir hacia una
titulación europea unificada para todos. Otro punto es el de la LOU que lo que hace es
poner determinado orden en la universidad española. Por ejemplo, la LRU apareció en un
momento de crecimiento demográfico, cuando hacían falta una gran cantidad de profesores,
por eso es expansionista. La universidad tenía que pasar de 300 mil alumnos, un millón y
medio más. La propia ley tenía que abrirse para dar entrada a los profesores necesarios.
La LOU aparece en un momento de caída demográfica del 40 por ciento, por eso busca la
calidad en los procesos de selección del profesorado que son más estrictos. Al buscar
calidad, se miden los parámetros de la investigación, con un procedimiento externo,
ajeno, basado en criterios de calidad. Esta ley lo intenta recoger.
¿Hay algún motivo básico de rechazo a la nueva ley, político , técnico?
Elías de los Reyes. Yo diría que más bien
se trata del rechazo habitual ante cualquier cambio. Cuando hay mucha inercia, a la gente
le cuesta mucho lo nuevo. Necesitamos un cambio, no es que sea la mejor ley pero si que
hay un indicador que pide ese cambio.
Otro tema de actualidad es el de los campos electromagnéticos ¿qué se podría hacer
para calmar esa psicosis que está propagándose por todos lados?
Elías de los Reyes. Lo único que cabe es
medir, medir y medir. La sociedad ha generado anticuerpos psicológicos contra las
antenas, por dos motivos. Por un lado, se ha instrumentalizado la alarma social. Por otra
parte, mucho experto ha buscado notoriedad con esto. Nosotros, como ingenieros
de Telecomunicación, estamos obligados a ofrecer nuestros conocimientos a la sociedad. El
Real Decreto del 11 de septiembre reglamenta la dosis máxima en función de la frecuencia
de la densidad de potencia y lo que sabemos hacer es medir bien, ayudar a las empresas del
sector para que lo hagan bien. Y hay que contarle a la sociedad que se está trabajando de
acuerdo con lo que establece la reglamentación.
Volviendo a la escuela de Valencia ¿qué tipo de ingeniero creáis, se quedan allí
vuestros titulados?
Elías de los Reyes. Es la décima
promoción la que sale este año. Una escuela como la nuestra debe ser percibida desde
fuera como algo que está en conexión con el tejido económico y productivo valenciano.
Por tanto, como es diferente de otros entornos, se debe adaptar a su medio. Las primeras
promociones son inmunes a todo, a la calidad del profesorado, a la carencia de espacios,
de laboratorios. Son la mejor tarjeta de presentación del centro. Digamos que el que
prueba a contratarlos, repite, porque hacen ganar dinero al empresario.
¿Y con el estamento político? ¿hay buenas relaciones con la administración
pública?
Elías de los Reyes. Si, con todo el plan de
desarrollo de la sociedad de la información, hay muy buenas relaciones. Concretamente,
hay una Dirección General de telecomunicación y modernización de la administración
pública, con la que la escuela participa activamente. A propósito de las radiaciones
electromagnéticas de telefonía móvil, la dirección general ha hecho un acuerdo con la
escuela por el que se ha creado una unidad móvil, para el control radioeléctrico
medioambiental y va por los pueblos, midiendo radiaciones de forma fiable.
Hay un grupo, Valencia, Ciudad de la Información, que tu presides.
Cuéntanos cuales son sus funciones.
Elías de los Reyes. Creo que
Telecomunicación tiene que tener un modelo diferente al de la universidad tradicional,
que se mantiene igual que en el siglo XV o XVI. Sus objetivos eran enseñar y hacer
ciencia. Hoy sus objetivos siguen siendo esos más un tercer objetivo: ayudar al
desarrollo armónico del tejido en el que está inmerso. Por eso, la escuela participa en
todos aquellos foros que dan a conocer las capacidades de esta nueva sociedad. Vamos a
editar la cuarta edición de las Jornadas y la Noche de las Telecomunicaciones
Valencianas, En esa mesa estamos arropados por otras entidades como el Ayuntamiento de
Valencia, la Generalidad Valenciana, el Colegio de Ingenieros, donde tratamos de mover la
opinión publica hacia la SI, tan diferente de las sociedad industrial.
¿Cuántos telecos y cuántos doctores tenéis?
Elías de los Reyes. En este momento, sale
la décima promoción. Hemos legado al régimen estable en el que salen doscientos
ingenieros al año y entran al sistema 250 nuevos. Nuestra nota de acceso ha sido 7.8, la
mayor de la Comunidad Valenciana. En total, habrán salido unos 1700 ingenieros. La mitad
trabaja en Valencia. Pero muchos de los que salen a trabajar fuera vuelven al cabo de
cinco o seis años. Habrá unos 110 profesores, la mayoría en dedicación exclusiva y en
las áreas importantes, como tecnología electrónica, teoría de las telecomunicaciones e
ingeniería telemática, la mayor parte son doctores en teleco.
¿Hay suficiente relación entre las escuelas, ahora que son tantas?
Elías de los Reyes. Menos de lo que sería
aconsejable. Tenemos una reunión semestral, en Coditel, como asamblea de directores de
las Etsits que se celebra de forma itinerante en las distintas escuelas. Lo preside el
vicedecano del COIT, Raíl Cabanes. La última vez nos reunimos en Cartagena. Allí
exponemos la problemática de cada momento. EL COIT tendría que ser lo suficientemente
fuerte como para poder dar las premisas de lo que es una buena escuela, en aras de una
buena enseñanza.
¿Quieres dar algún mensaje a tus compañeros o al sector?
Elías de los Reyes. Me gustaría decir que
nuestra profesión está llamada a ser muy importante en la SI, pero hay que hacer un
esfuerzo por sacar a gente del sector y colocarla en otros estamentos de la
administración pública nacional o en Bruselas. Eso facilitaría mucho la comunicación
en esos entornos.
Nació el 6 de febrero de
1950, está casado y tiene 2 hijos.
- Es director actual de la Escuela Técnica superior de Ingenieros de Telecomunicación de
la UPV. Ha sido anteriormente Vicerrector de Investigación de la UPV; Director del Grupo
de G.C.M (Grupo de Calentamiento por microondas), y consultor de varias empresas e
instituciones.
- Es autor de tres libros técnicos y más de cien artículos en revistas. Ha participado
en múltiples congresos nacionales e internacionales. Y es Chairman de la 7 Internacional
Conference on Microwave and High Frequency Heating. Además, ocupa el cargo de Presidente
del grupo de impulso y seguimiento "Valencia Ciudad de la Información" y es
también Miembro del Consejo Asesor de Medio Ambiente de la Generalitat Valenciana. |