La Gestión del
Espectro
Recientemente el Consejo Asesor de Telecomunicaciones ha tenido conocimiento de los planes
de la Administración española para revisar el Cuadro Nacional de Atribución de
Frecuencias (CNAF).
La revisión del CNAF y los servicios, usos y aplicaciones que se pueden realizar en cada
segmento del espectro es una obligada actuación periódica de la Administración,
orientada a actualizar las bandas de frecuencias disponibles para cada tecnología radio,
así como adecuar las necesidades de espectro de cada servicio de radiocomunicaciones a la
vez que se incluyen nuevos servicios y condiciones de utilización del espectro.
Esta actuación de la Administración española también viene obligada por las decisiones
de las Conferencias Mundiales de Radiocomunicaciones que revisan el Reglamento de
Radiocomunicaciones y, por tanto, obligan a que los Estados Miembros de la Unión
Internacional de Telecomunicaciones adapten sus Cuadros de Frecuencias nacionales a las
disposiciones en vigor del Reglamento de Radiocomunicaciones.
Aplaudimos la iniciativa de la Administración de revisar el CNAF, cuya versión en vigor
fue revisada en 1999. Las decisiones de la última Conferencia Mundial de
Radiocomunicaciones, celebrada en Estambul2 en el año 2000, van a entrar en vigor el 1 de
Enero del 2002. Sería conveniente que la Administración española incorpore en la
revisión en curso del CNAF, cuya aprobación vía Orden Ministerial previsiblemente
tendrá lugar en los primeros meses del año 2002, aquellas disposiciones derivadas de los
resultados de la pasada Conferencia CMR-2000, de tal modo que se eviten en la medida de lo
posible los períodos temporales de desajuste entre las disposiciones en vigor del
Reglamento de Radiocomunicaciones y las normas nacionales incluidas en el Cuadro. Somos
conscientes que esta actuación diligente, no obstante, puede presentar algunas
dificultades administrativas o de procedimiento por cuanto las revisiones del Reglamento
de Radiocomunicaciones son aprobadas por el Parlamento.
Armonización del espectro radioeléctrico
Si bien la gestión del espectro radioeléctrico es un tema muy complejo y especializado,
existen claras referencias en Organizaciones internacionales, las cuales facilitan la
gestión de las frecuencias y, sobre todo, promueven la armonización regional y mundial.
El Sector Radio de la Unión Internacional de Telecomunicaciones3, con sus Comisiones de
Estudios, Grupos de Trabajo y Equipos de Proyecto, es la referencia más clara con
respecto a las medidas a tomar en la gestión nacional del espectro. La armonización de
los usos del espectro es muy conveniente desde el punto de vista de conseguir economías
de escalas en los equipos y terminales que se utilizan para la prestación de cada
servicio, así como en los procedimientos operacionales relacionados con el uso de las
bandas de frecuencia en cuestión. Ejemplo obvio de esta ventaja es la enorme penetración
del servicio móvil GSM en toda Europa y allende fronteras gracias a una armonización del
uso del espectro de frecuencias disponible en cada país.
Pero también la armonización del uso del espectro es fundamental para algunos servicios,
como los basados en sistemas de satélites, cuya cobertura excede, por naturaleza propia
del sistema, las fronteras nacionales. Estos sistemas necesitan de la identificación de
bandas de frecuencias que puedan ser usadas simultáneamente en varios países. Para estos
sistemas, decisiones individuales nacionales en contradicción con los criterios de la UIT
en lo relativo a espectro disponible, suponen una importante traba para el despliegue
efectivo de este tipo de sistemas que, por otro lado, necesitan de largos períodos de
diseño y fabricación antes de ponerse en operación comercial. Ejemplos específicos
evidentes de esta necesidad de espectro armonizado son el Servicio Fijo por Satélite
mediante constelaciones de satélites no geoestacionarios o el Servicio de Navegación por
Satélite, como el sistema Galileo proyectado por Europa.
Una particularidad de la gestión del espectro es que los cambios en las disposiciones
reglamentarias aplicables en cualquier banda de frecuencias necesitan de grandes períodos
de tiempo transitorios de adaptación, bien porque existan usuarios que utilizan dicha
banda en la actualidad o bien porque sea necesario planificar la disponibilidad de
espectro para los nuevos servicios y aplicaciones que se desarrollarán comercialmente en
un tiempo posterior, normalmente 5 a 10 años.
Revisión del CNAF: Necesidad de discusión con los agentes interesados
La revisión del CNAF supone un enorme esfuerzo por parte de la administración española
para revisar y actualizar las condiciones de uso de bandas de frecuencias comprendidas
entre unos pocos KHz y 300 GHz, con toda la problemática específica asociada a cada
banda en particular y los requisitos de los servicios de radiocomunicación que utilizan
dicho espectro.
Partiendo de la dificultad mencionada anteriormente, parece que la actual versión de
CNAF, conocida por el Consejo Asesor de Telecomunicaciones, necesitará de bastante
discusión para solucionar los problemas que probablemente se les plantearán a algunos
operadores, que tienen servicios operativos o están en fase de planificación.
Se comentan aquí dos ejemplos evidentes en cuanto a la divergencia percibida de las
disposiciones del borrador de CNAF con respecto a las decisiones de las CMR o de los
puntos de vista de las Organizaciones ligadas a la gestión del espectro.
Por un lado, los servicios de Acceso al Bucle Local vía Radio han desaparecido, en la
práctica, del CNAF en lo que se refiere a la banda de 28 GHz, cuya utilización estaba
prevista en el futuro. Esta decisión no se comprende bien considerando las importantes
inversiones privadas y públicas realizadas ya en nuestro país en desarrollos y pilotos
comerciales, habiéndose otorgado ya licencias para usos experimentales. La UIT ha
identificado segmentos de esta banda como apropiados para el despliegue efectivo de este
tipo de sistemas en complemento a otras opciones basadas en la banda de 26 GHz o en la
futura banda de 40 GHz, cuando la tecnología correspondiente pueda usar esta última. La
CEPT4 también ha identificado partes de esta banda como apropiadas para aplicaciones
FWA5.
Por otro lado, los servicios satelitales pasan en el CNAF 2001 a no disponer de
protección radioeléctrica, por lo que no podrán ser utilizados en redes que no sean de
aficionados, ya que no se podría garantizar el servicio. Esta peculiar situación que
propone el CNAF afectaría incluso a todos los servicios de satélites ya operativos en
las bandas de 11 GHz así como a los futuros servicios por satélite en las bandas 18 y 38
GHz. Quedarían así afectados todos los servicios de distribución directa de televisión
al hogar (las plataformas de TV digital), las redes VSAT de aplicaciones empresariales o
gubernamentales, redes de distribución de datos, distribución de señales de
televisión, distribución de señales de radio, redes de soporte y reserva a cable
submarino, algunos enlaces con las Islas, servicios de tele-enseñanza, etc.
Prácticamente, todos los usuarios de sistemas de satélites se verán afectados, directa
o indirectamente, por este planteamiento extremo del borrador de CNAF. Igualmente, los
sistemas planificados de constelaciones de satélites no podrían implementar las opciones
de acceso universal a la banda ancha al no poder garantizar el servicio a sus clientes.
Es de esperar que del debate que se produzca entre la Administración y los fabricantes y
operadores interesados en el espectro radioeléctrico, se clarifiquen las opciones de
utilización del mismo en España y nos pronunciamos a favor de una armonización que
asegure la consecución de las mayores economías de escala posibles. En esta
armonización, es importante tener en cuenta la fuerte presencia española en
Latinoamérica, por lo que las disposiciones de la UIT deberían ser el marco de
referencia preferencial para España.
En este contexto, es muy importante el mantenimiento de una línea coherente en las
decisiones de los gestores del espectro, de tal manera que se tengan en cuenta los
planteamientos y planes previos de sus antecesores en la gestión del espectro, puesto que
la introducción de incertidumbre en la regulación del uso del espectro supone un freno
severo para que los fabricantes, inversores y operadores decidan arriesgarse
empresarialmente.
Disponibilidad de información. Bases de datos del espectro
La gestión del espectro se ha llevado tradicionalmente con extremada cautela por las
administraciones nacionales. Este modo de gestionar el espectro podría llegar a
entenderse de acuerdo con el perfil de los actores de hace años y cuando los operadores
actuaban en monopolio y diseñaban parte de la política industrial.
Hoy día, este escenario ha cambiado. Más de 110 empresas disponen de licencias o
autorizaciones otorgadas por la CMT6 para operar sistemas vía radio. Es importante, en
este entorno, que la gestión del espectro por la Administración se potencie
consecuentemente. Si bien la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones dispone de normas
públicas sobre los procesos de tramitación de licencias y los requisitos exigibles al
solicitante, cuando el servicio o la licencia incluye el uso de espectro, es frecuente que
el proceso administrativo correspondiente conlleve un impacto en los plazos esperados para
obtener la resolución administrativa procedente.
La Administración ha de poner la gestión del espectro radioeléctrico a la altura de la
importancia económica, social e industrial que realmente tiene hoy día.
Algunos países están adoptando actitudes muy transparentes en cuanto a la gestión del
espectro. Para ello, están poniendo la información de uso del espectro disponible al
público para que pueda consultarla, confirmar el grado de ocupación y uso del mismo y,
sobre todo, planificar la utilización del espectro de acuerdo con datos fiables. La
CEPT7, el grupo SAT REG de la Comisión Europea y otras organizaciones han pedido a las
administraciones que faciliten información clara y precisa sobre el estado del uso del
espectro en sus países. Deben evitarse las incertidumbres innecesarias con respecto a los
datos o información de estado del uso del espectro, que han de utilizar los fabricantes u
operadores en sus tareas de planificación.
El Colectivo de Ingenieros de Telecomunicación especializado en la gestión del espectro
está a disposición de la Administración para colaborar en la consecución exitosa de
los retos a que se enfrenta.
¿Para cuando una Agencia de Radiocomunicaciones en España?
El Grupo GRETEL aboga porque se abra en nuestro país el debate sobre el mejor foro donde
se deba gestionar el espectro: ¿una Agencia de Radiocomunicaciones independiente del
Ministerio de turno?. Existen ejemplos en países de nuestro entorno: la Agencia Nacional
Francesa de Frecuencias, la Oficina de Gestión del Espectro Suiza, la Agencia de
Radiocomunicaciones Británica, el Instituto de Comunicaciones de Portugal, etc.
Cada país ha adoptado una estructura de Agencia o Instituto acorde con sus necesidades
nacionales o sus experiencias estructurales previas. A tenor de los resultados de gestión
del espectro que se están observando en dichos países puede afirmarse que su
funcionamiento no ha presentado problemas administrativos u operativos con la
Administración pública. Es más, la Agencia de Frecuencias Francesa se está
constituyendo en el líder indiscutible Europeo (a distancia) en capacidad de gestión del
espectro, flexibilidad y agilidad operativa, preparación tecnológica, representación
internacional, etc.
España, que se ha debatido tradicionalmente en el seguimiento de modelos y experiencias
llevados a cabo en Francia y más recientemente en el Reino Unido, países en los que ya
existen desde hace años dichas Agencias de Radio, parece que podría seguir la tradición
y, en este caso, no estaría de más que el debate sobre la creación de una Agencia de
Frecuencias independiente en España comience, más bien pronto que tarde.
|