ci2.gif (97 bytes)

cd2.gif (98 bytes)

Ocurrió en el 2001

Al finalizar el año de su acceso al cargo, la Presidenta del Instituto de la Ingeniería de España (IIES) e ingeniera de Telecomunicación, realiza un breve balance de su gestión, en la que destaca su empeño por potenciar la institución, dentro y fuera del país.

María Jesús Prieto

‘La sociedad española debe reconocer al IIES como marchamo de calidad’

 

Lo que se quiere es ser útil y para esta sociedad tan compleja, hay que sumar esfuerzos

Partiendo de una situación orgánica muy tradicional, Maria Jesús Prieto trata de propiciar la transición del IIES al futuro, dentro de una sociedad que necesita, hoy más que nunca, de la colaboración de sus ingenieros para entrar en un mundo competitivo y abierto.

¿Cómo encontraste el Instituto a tu llegada, hace un año?

María Jesús Prieto. No hubo muchas sorpresas, conocía el IIES gracias a mi participación tanto en el III Congreso de la Ingeniería de España en 1991, como más tarde al ejercer de representante de la AEIT ante el Instituto. En este periodo pude conocer todas las ramas de la ingeniería. Con mucho orgullo porque fue Ramón Terol quien me propuso, asumí la presidencia de la Comisión de Energía. Así que conocía desde dentro esta gran institución cuando me presenté a las elecciones. Los anteriores presidentes reconocían las carencias IIES, hubo momentos de gran debilidad en el movimiento asociativo. Las únicas actuaciones exteriores que tuvieron lugar fueron los tres congresos nacionales, 1919, 1950 y 1991 y que fuera procurador en Cortes el Presidente del Instituto en la época franquista. La actividad internacional se había dejado de lado. Hoy es incomprensible, el IIES tiene que estar presente en los foros para apoyar al amplio sector de las ingenierías españolas. Las actividades eran básicamente endogámicas, sin proyección exterior, ni social ni empresarial. Los anteriores presidentes estuvieron enormemente preocupados por ello, contaron con el apoyo inestimable de Jaime Tornos, pero indudablemente la situación del Instituto no era la más adecuada. 

¿Cuales son los objetivos inmediatos?

María Jesús Prieto. Intentamos definir la razón de ser del IIES para los ingenieros y la estamos encontrando en la sociedad española. El Instituto es una federación de todas las ramas de la ingeniería con un gran prestigio en las nuevas asociaciones de ingenieros. Sin embargo, las asociaciones reciben menos apoyo que los colegios y el hecho transmite debilidad al Instituto. Por otra parte, al llegar encontramos los balances claros, salud económica, pero también una carga bellísima que es este edifico, un enorme potencial costoso de mantener. La buena gestión pasa por endeudarse o por tener recursos propios porque la debilidad del IIES lo incapacita para otras actividades. Los ingresos vienen solamente por las cuotas de las asociaciones, porque el IIES no los genera. La plantilla es muy reducida, el coste del edifico es un 42 por ciento del presupuesto y tenemos otra carga, que es la aportación de nuestra presencia internacional de lo que, por cierto, no se benefician tal como están las cosas ni las asociaciones ni la sociedad española. 

Fuera de Madrid ¿hay alguna representación?

María Jesús Prieto. El IIES contó con delegaciones territoriales, que luego se agruparon. Cuando surge la organización actual territorial, rica y complicada, vuelve el interés de los gobiernos autonómicos por disponer de una herramienta tan bonita como esta. Es un proceso que estamos potenciando, pero lleva su tiempo. Realizamos actividades por toda España y nos sentimos representados por las asociaciones y sus actividades en cada rincón del país. Unicamente existe una unidad hermana en Cataluña con la que mantenemos unas relaciones magníficas. Estamos en contacto con Medio Ambiente, Ciencia y Tecnología, con el Ayuntamiento de Madrid, con las Generalidades catalana y valenciana. Una vez consigamos replantear nuestra presencia en el interior, vamos a orientarnos hacia fuera de España para representar a nuestras asociaciones. A pesar de nuestros problemas económicos, decidimos no cortar ese hilo. Estamos, por ejemplo, en la Federación Mundial de Organizaciones de la Ingeniería y en la Unión Panamericana que es otro foro importante. Hay que mostrarla tecnología española y facilitar que los asociados encuentren mercados nuevos fuera. 

¿Cuál es la organización interna del IIES?

María Jesús Prieto. Bajo la Presidencia, estaba la Secretaría General. Separamos sus funciones institucionales y se desdobló en una Secretaría General más dirigida hacia afuera y una figura de Director Gerente más hacia adentro, controlando los Comités. Para ello se están modificando los estatutos. El IIES trabaja por medio de los Comités, donde los ingenieros con ópticas diferentes debaten las necesidades de la sociedad. Los Comjtés acogen a aquellas personas en quienes delegan las asociaciones.

¿Se contempla la posibilidad de ampliar el número de especialidades, de nuevas ingenierías y otras profesiones en el seno del IIES?

María Jesús Prieto. Queremos un IIES abierto, pero todo lleva tiempo. Las nuevas especialidades coinciden en parte con las tradicionales, ingenieros químicos, de materiales, informáticos. La dificultad es que el IIES está formado por asociaciones, otro requisito es que hay especialidades que tienen muchas asociaciones, seis, siete. Indudablemente, esto lo complica y les estimulamos a que se federen. Solventados estos problemas, el IIES se va a abrir, incluso puede que a los ingenieros técnicos. Hay que considerar el valor añadido, el conocimiento de todos porque lo que se quiere es ser útil y para esta sociedad tan compleja, hay que sumar esfuerzos

Se ha firmado un acuerdo con el C:U.Villanueva para ofrecer un “master” ¿qué objetivos se buscan con la creación de las Aulas de la Ingeniería del IIES? 

María Jesús Prieto. Queremos impulsar la sociedad del conocimiento en el siglo XXI. Es imprescindible lograr un Instituto abierto y útil pero también autofinanciado. Hemos empezado a optimizar el bien tangible de que disponemos, el edificio mismo. Afortunadamente, contamos con el talante de las Asociaciones y la generosidad de personas de fuera. Gracias a todos, hemos puesto en marcha una serie de aulas de enseñanza. Tenemos también el jardín y la casa mansardada que podemos potenciar con una entidad externa. Estamos viendo la posibilidad de abrirnos a exposiciones temporales y muchas otras ideas. Pero lo primero es potenciar el instituto, sanearlo y darnos a conocer a las administraciones central autonómica y ponernos a su disposición. 

Recientemente, se ha formado el Alto Consejo Consultivo de la Ingeniería ¿se reciben consultas de otros organismos y entidades dirigidos al IIES?

María Jesús Prieto. La consulta, e incluso arbitraje son misiones del Instituto, dirigido a administraciones y entidades, dado que disponemos de un nivel de conocimiento tan amplio y de tan alto nivel. Y para ponernos en línea con la política española en ciencia y tecnología, hemos contactado los centros de decisión para crear el Alto Consejo Consultivo de la Ingeniería, que integran las instancias empresariales y tecnológicas más relevantes del país. Estamos satisfechos del gran poder de convocatoria del Instituto, que ha logrado el mayor respaldo. El Alto Consejo lo integran personalidades de grandes instancias empresariales y tecnológicas, como el Gobernador del Banco de España, Jaime Caruana; Federico Mayor Zaragoza, Leopoldo Calvo Sotelo. La presidencia le será ofrecida al Rey Juan Carlos, que ya es Presidente de Honor del IIES. El sistema de trabajo será el debate de una ponencia marco sobre aspectos tecnológicos, a continuación, un grupo interdisciplinar continuará la labor hasta concluir en un informa anual, imagen y marca de la ingeniería española, que ayude a definir las políticas gubernamentales.

Como ingeniera de telecomunicación ¿cómo ves el desarrollo de nuestra profesión?

María Jesús Prieto. Estamos en un gran momento profesional, con muchas posibilidades abiertas, aunque se pase por pequeñas rachas de crisis. Sin embargo, a nuestros compañeros más jóvenes me gustaría decirles que deberíamos de ser capaces de mejorar sensiblemente el desarrollo de nuestra profesión. Que aunque la importancia de nuestro sector ha superado el ámbito de los ingenieros de telecomunicación , nos toca liderar los cambios y el proceso de futuro de nuestra sociedad.