Efectivamente
entre los artículos del anteproyecto destacan los que se refieren a la creación de un
Consejo de Coordinación Universitaria, el nuevo procedimiento de acceso a la carrera
docente del profesorado universitario, la creación de la Agencia Nacional de Evaluación
y Acreditación, el establecimiento por las Universidades de procedimientos para la
admisión de los estudiantes que soliciten ingresar en los centros de las mismas, un nuevo
sistema de elección de los Rectores y la creación de un Catálogo de Títulos
Universitarios Oficiales.
En el desarrollo posterior de la normativa sobre titulaciones el articulo 62 dice:
No obstante lo dispuesto en el apartado anterior, y con el fin de cumplir las
líneas generales que emanen del espacio europeo de enseñanza superior, el Gobierno
podrá, previo informe del Consejo de Coordinación Universitaria, establecer, reformar o
adaptar las modalidades cíclicas de cada enseñanza y los títulos de carácter oficial y
validez en todo el territorio nacional correspondientes a las mismas.
¿Cuál es ese espacio europeo de enseñanza superior, al que en una ley de esta
trascendencia se le da suficiente importancia como para establecer, reformar o adaptar las
modalidades cíclicas de cada enseñanza y los títulos de carácter oficial y validez en
todo el territorio nacional ?. Pues bien ese Espacio Europeo de Enseñanza Superior es el
objetivo, que pretende conseguir, antes del 2010, la llamada Declaración de Bolonia,
firmada en la ciudad italiana, el día 19 de junio de 1999, por los ministros de
Educación de veintinueve paises, entre ellos España, lo que implicaba reformas en áreas
específicas. Las reformas quedaron bajo la responsabilidad de cada país, pero orientadas
a introducir cambios hacia desarrollos comunes.
Desde aquella fecha de junio de 1999 se ha desarrollado todo un proceso en el que han
tenido lugar reuniones y seminarios para analizar situaciones y proponer soluciones y
algunos países ya han llevado a cabo reformas en línea con los objetivos prioritarios de
la Declaración. Aunque en el anteproyecto de Ley del ministerio español solo se cita el
espacio europeo en el articulo indicado y en el 140 al tratar de la creación de la
Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación, parece que, salvo las dos cuestiones que
han suscitado polémica como acceso al profesorado y la organización de los centros,
está inspirado en el contenido de la Declaración, por lo que creo que es interesante
hacer una presentación de dicho documento y del proceso seguido hasta la Convención
celebrada en Salamanca los pasados días 29 y 30 de marzo, preparatoria de la nueva
reunión de Ministros de Educación que ha tenido lugar en Praga los días 18 y 19 de
mayo.
Con ocasión del 800 aniversario de la Sorbona, el Ministro de Educación de Francia
invitó a sus homónimos de Alemania, Italia y el Reino Unido a asistir a una reunión en
París, en la que participaron autoridades académicas, representantes de sindicatos y de
asociaciones profesionales, delegados estudiantiles y destacados científicos. Como
consecuencia el día 25 de Mayo de 1998, los Ministros firmaron la llamada Declaración de
la Sorbona para el desarrollo de un espacio europeo de la educación superior. Uno de los
objetivos era adoptar una estructura común de titulaciones en los cuatro países y para
ello hicieron referencia al llamado modelo Anglosajón de BA, MA y PhD como una
herramienta potencial para conseguir la unificación.
Al año siguiente, en Junio de 1999, el Ministro de Educación de Italia devolvió la
invitación pero esta vez ampliada a todos los países europeos dispuestos a llevar a cabo
reformas en su desarrollo académico. La reunión tubo lugar en Bolonia, asistieron 29
Ministros con unos doscientos representantes de la Educación Superior en Europa. El día
19 de Junio de 1999 los ministros firmaron la Declaración que lleva el nombre de la
ciudad y que trato de explicar. La Declaración no cabe duda de que es un documento clave
que marca un punto de giro en el desarrollo de la Educación Superior Europea.
Los países que firmaron la Declaración, se comprometen a: alcanzar los objetivos
de la Declaración y abordar sus políticas en coordinación. Es un
compromiso adquirido libremente por cada país signatario para reformar sus propios
sistemas de Educación Superior con objeto de crear una convergencia global a nivel
europeo; pero no es una reforma impuesta a los gobiernos nacionales o a las instituciones
de educación superior.
Por otra parte refleja la búsqueda de respuestas comunes Europeas a problemas comunes
Europeos debidos a: el crecimiento y diversificación de la educación superior, los
nuevos empleos de los graduados, la escasez de conocimientos en áreas claves, la
expansión de la enseñanza privada y transnacional, etc. Para ello se consideran
importantes reformas coordinadas, sistemas compatibles y acciones comunes.
Los principales objetivos que en la declaración de Bolonia se consideran prioritarios
para conseguir establecer el espacio europeo de Educación Superior y para promocionar el
sistema europeo de Educación Superior en todo el mundo, son los siguientes:
Adopción de un sistema de títulos de fácil interpretación y comparación,
mediante la implantación de un Anexo al Diploma (Diploma supplement) con objeto de
favorecer el empleo entre los ciudadanos europeos y la competitividad internacional del
sistema europeo de Educación Superior.
Adopción de un sistema esencialmente basado en dos ciclos principales, pregraduado y
graduado. El acceso al segundo ciclo requerirá haber completado con éxito el primer
ciclo, con una duración mínima de tres años. El titulo obtenido al terminar el primer
ciclo estará orientado al mercado de trabajo europeo con un nivel adecuado de
calificación.
Implantación de un sistema de créditos basado en el sistema ECTS como
medio adecuado para fomentar la más amplia movilidad a los estudiantes. Los créditos
también podrán conseguirse fuera del contexto de la enseñanza superior, incluida la
experiencia, siempre que sea referida a la titilación correspondiente.
Promoción de la movilidad, mediante la eliminación de obstáculos al ejercicio efectivo
de la libre movilidad con atención particular a: Para los estudiantes, acceso a las
oportunidades de estudio y practicas y a los servicios correspondientes. Para los
profesores, investigadores y staff administrativo, reconocimiento y valoración de los
períodos de estancia en un contexto europeo de investigación, docencia y trabajo, sin
perjuicio de sus derechos estatutarios.
Promoción de la cooperación europea en garantía de calidad mediante el desarrollo de
metodologías y criterios comparables.
Promoción de las medidas europeas necesarias en educación superior, particularmente con
vistas al desarrollo curricular, cooperación interinstitucional, esquemas de movilidad y
programas de estudio, practicas e investigación.
Junto con la necesidad de conseguir mayor compatibilidad y comparabilidad en los
sistemas de Educación Superior a nivel intra europeo, la Declaración desea
asegurar que el sistema de Educación Superior Europea adquiera a nivel mundial el
mismo grado de atracción que ha tenido su extraordinaria tradición cultural y
científica y que resulte atractivo a los estudiantes de otras regiones del mundo.
Se dice los títulos europeos no son generalmente aceptados en el mundo si ellos no
son generalmente aceptados en Europa.
En el acto de la firma, el Ministro de la República Checa ofreció acoger una nueva
reunión ministerial en Praga en Mayo de 2001, en la que los representantes de la
Educación Superior Europea presentaran a las autoridades políticas sus puntos de vista
para el desarrollo posterior. Para preparar esta presentación, las instituciones de
Enseñanza superior europea decidieron celebrar una Convención seis semanas antes, a
finales de marzo en Salamanca.
Para el seguimiento de la Declaración de Bolonia los Ministros decidieron, en septiembre
de 1999, crear una estructura que consta de un grupo extenso formado por
representantes de todos los países signatarios, la Comisión Europea, la Confederación
de Conferencias de Rectores de la UE y la Asociación de Universidades Europeas (CRE), la
ESIB- The National Union of Students in Europe, el Consejo de Europa y EURASHE y de un
pequeño grupo de seguimiento constituido por los países que sucesivamente
ostentaran la Presidencia de la UE, durante los dos años entre Bolonia y Praga
(Finlandia, Portugal, Francia, Suecia y Bélgica), la República Checa, la Comisión
Europea, la Confederación de conferencias de Rectores de la UE, y la Asociación de
Universidades Europeas (CRE).
Hasta marzo de 2001 los países que han ostentado la Presidencia de la Unión Europea han
organizado reuniones de los grupos de seguimiento y seminarios sobre cada uno de los
objetivos prioritarios, que han tenido lugar en: Helsinki, noviembre 1999, Lisboa, enero
2000, Lisboa, junio 2000, Paris, octubre 2000, Leira, noviembre 2000, Paris, diciembre
2000 y Estocolmo abril 2001.
Durante los días 29 y 30 de marzo tubo lugar en Salamanca la Convención preparatoria de
la reunión de ministros en Praga, estuvo organizada en base a seis temas discutidos cada
uno de ellos por dos grupos de unas cuarenta personas. Entre las conclusiones puede
destacarse: un fuerte apoyo a los ECTS y al Anexo al Diploma como factores de la
Movilidad. También que ha aumentado la evidencia de que la Empleabilidad es una
preocupación en toda Europa, por lo que los títulos de los dos ciclos deben preparar
para el mercado de trabajo. Así mismo que las titulaciones deben de ser fácilmente
readaptables y comparables y que el Anexo al Diploma será un instrumento para
facilitarlo. Existen mas esfuerzos en regular el primer nivel, muy diverso actualmente,
que en converger en el segundo nivel. La mayoría de los países están interesados en la
Competitividad y en todos ellos se está tratando de organizar la Garantía de Calidad y
ya hay bastantes que se orientan hacia agencias de acreditación independientes.
Con motivo de esta convocatoria, el día 31 de marzo tubo lugar en Salamanca la Asamblea
General de constitución de la Asociación de la Universidad Europea (EUA) como resultado
de la fusión de la Asociación de Universidades Europeas (CRE) y de la Confederación de
Conferencias de Rectores de la Unión Europea. En esa asamblea se redactó un documento en
el que se manifiesta su apoyo a la Declaración de Bolonia y a la creación del Área
Europea de Educación Superior y se justifica la creación de la entidad como el medio mas
eficaz para hacer oír su voz a los gobiernos y a la sociedad.
Poco antes, los días del 22 al 25 de marzo, los estudiantes celebraron una Convención en
Göteburgo al final de la cual hicieron publica una Declaración, cuyos puntos principales
son: la implicación social de las instituciones de educación superior, asumiendo que los
estudiantes no son consumidores de un servicio de educación comercial, asegurar que los
programas son compatibles e intercambiables, los estudiantes deben participar en el
proceso como una de las principales fuerzas de cambio. Bien es verdad que la pagina web de
la ESIB (Unión Nacional de Estudiantes en Europa) ha sido la que ha proporcionado la
mayor documentación e información sobre el proceso de Bolonia a Praga a lo largo de todo
el desarrollo.
Efectivamente así se les ha considerado en la Conferencia de Praga, los días 18 y 19 de
mayo, en la que en la primera jornada, se presentaron los informes del Grupo de
Seguimiento y las conclusiones de la Convención de Salamanca presentadas por la
Asociación de la Universidad Europea EUA y la declaración de Göteburgo presentada por
la ESIB. En la segunda jornada se reunieron tres grupos que discutieron sobre: Contenidos
curriculares basados en la articulación de los estudios en dos ciclos, Coordinación de
las instituciones de enseñanza superior como medio de facilitar la movilidad y
Evaluación de la calidad y acreditación. Como final el Ministro de Educación y Ciencia
de Suecia presentó el Comunicado de Praga.
A la reunión asistieron representantes de 32 países, España estuvo representada por el
Secretario de Estado de Educación y Universidades. Al final de la reunión se hizo
público un comunicado en el que se resalta que la educación superior debe de
considerarse como un bien publico, que debe quedar bajo la responsabilidad pública y que
los estudiantes son miembros de pleno derecho de la comunidad de educación superior. Se
revisa el grado de coordinación en cada uno de los objetivos de Bolonia y en cuanto a la
estructura en dos ciclos se pone de manifiesto que en varios países europeos los títulos
equivalentes actuales pueden obtenerse en Universidades y otras instituciones de
educación superior, lo que no es el caso de España, como consecuencia deberán adaptarse
las orientaciones hacia las necesidades académicas y laborales.
Como novedad los Ministros dan importancia al termino lifelong learning como
elemento esencial en el futuro de Europa construido sobre la base de una economía y una
sociedad del conocimiento. Se acepta la incorporación de Croacia, Chipre y Turquía. Se
decide que la nueva reunión de ministros tenga lugar en Berlín en la segunda mitad del
2003 y se confirma la necesidad de una estructura de seguimiento formada por dos grupos,
uno de seguimiento y otro preparatorio. El grupo de seguimiento estará formado por
representantes de todos los signatarios, de los nuevos participantes y de la Comisión
Europea y estará presidido por el representante del país que ostente la Presidencia de
la Unión en cada momento.
Esos dos aspectos de Competitividad y Garantía de Calidad se tienen en cuenta en el
anteproyecto de Ley español, mediante las pruebas de acceso independientes a cada centro,
basadas en que como consecuencia del descenso de natalidad ya no es necesario repartir
mesas y sillas, principal objetivo de la Selectividad, y en el Distrito Único que permite
a los alumnos elegir el Centro que consideren mas atractivo a la vista de las evaluaciones
de la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación y de la aceptación en el mercado de
trabajo, lo que dará lugar a la competitividad entre los centros
Es importante resaltar en los informes de los países el significado que tiene la
formación profesional superior, precisamente en los países mas representativos y
tradicionales. Alemania tiene de siempre una magnifica formación profesional. Francia
impulsor de la Declaración de Bolonia, destaca en su informe que ha igualado los títulos
de las Universidades y Grandes Escuelas con la denominación de Mastair y que ha creado un
level II, de dos años de duración, a un nivel intermedio entre técnico
cualificado e ingeniero o senior en management. El Reino Unido a petición de los
empresarios, esta estudiando la posibilidad de un titulo de Fundation de dos años de
duración, que no reemplazaría al tradicional primer grado. Bélgica cree que su actual
sistema se adapta a Bolonia, aunque en formación profesional el primer ciclo es solo de
dos años.
También es este un aspecto que preocupa en España y que afecta especialmente a las
titulaciones técnicas ya que da lugar a confusionismo en cuanto a las carencias de
profesionales, por ejemplo en este momento en tecnologías de la información, y al mismo
tiempo sería una opción para evitar el fracaso escolar en la Universidad y la
prolongación de los años de estancia en ella, que es uno de los problemas que dieron
lugar a la Declaración de Bolonia. Parece que también en este aspecto tanto el
ministerio de Trabajo como el de Ciencia y Tecnología y el de Educación tienen en marcha
medidas coyunturales y un proyecto de Ley de Formación profesional.
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