HISPASAT, S.A. se constituyó en 1989 con el mandato del Gobierno
de gestionar el sistema español de comunicaciones por satélite del mismo nombre,
utilizando la posición orbital 30º W.
Los estudios realizados por la Dirección General de Telecomunicaciones con la
colaboración del INTA, Telefónica y RTVE, determinaron entonces la conveniencia para
España de disponer de un sistema propio de comunicaciones por satélite, por razones
estratégicas y de mercado.
El diseño del sistema inicial, que contaba con dos satélites en órbita, 1A y 1B, se
realizó de acuerdo con los intereses de sus principales accionistas y potenciales
usuarios, RETEVISION, TELEFÓNICA, INTA y CAJA POSTAL1. Otros accionistas, como el INI y
el CDTI, respondían en cambio a razones de tipo industrial.
Con un capital social de 20.000 Mpts se acometieron inversiones por valor de unos 60.000
Mpts, consistentes en la fabricación de 2 satélites, su lanzamiento, la construcción y
equipamiento de un Centro de Control de Satélites y los seguros correspondientes.
El primer satélite, HISPASAT 1A, se lanzó con pleno éxito en septiembre de
1992 y su primera utilización fue por las tropas españolas destacadas en la antigua
Yugoslavia, en diciembre de ese año. La distribución de las TV privadas se realizó a
través del satélite a partir de enero de 1993.
En julio de 1993 se lanzó el segundo satélite, HISPASAT 1B que completó una capacidad
en órbita en 30º W de 23 transpondedores en banda Ku, además de una misión en banda X
totalmente duplicada y diseñada específicamente para cubrir las necesidades del Mº de
Defensa.
La creación de VÍA Digital y el lanzamiento de su oferta de TV digital, la puesta en
marcha de la TV digital terrestre y de la TV por cable, hicieron que la utilización de
los dos satélites alcanzara el 100% en 1997. Este hecho, unido al previsible crecimiento
de la demanda de segmento espacial no sólo en España y el resto de Europa, sino también
en América, donde la capacidad de los dos satélites estaba limitada a 2 de los 23
transpondedores y otras consideraciones de carácter estratégico, justificaron el
lanzamiento de un nuevo satélite.
HISPASAT 1C, el tercer satélite del sistema, con 24 transpondedores en frecuencias
adicionales, permitió duplicar la capacidad en órbita a partir de su entrada en
explotación, en abril del año pasado, después de un perfecto lanzamiento.
El Centro de Control de Arganda, completamente equipado para realizar las actividades de
localización de los satélites, cálculo y simulación de sus desplazamientos orbitales,
maniobras y control de todos sus parámetros, así como para la supervisión de su
utilización por los clientes, ha venido funcionando de manera ininterrumpida desde 1992,
24 horas al día, gracias entre otras cosas, a un formidable equipo humano que cuenta con
la formación y el entrenamiento adecuados.
El sistema HISPASAT dispone además de instalaciones de control y supervisión de reserva
en otro emplazamiento, en el área de Madrid, y de una estación remota de supervisión en
Argentina.

HISPASAT HOY
Los actuales accionistas de HISPASAT, S.A. son prácticamente los mismos que crearon la
empresa, siendo debidas la diferencias a los procesos de reestructuración interna de
todos conocidos, en gran parte motivados por su privatización. Este proceso ha supuesto
también la privatización de HISPASAT, S.A., que viene funcionando con este carácter
desde 1997.
HISPASAT aporta un gran valor estratégico a sus accionistas, que encuentran en ella una
empresa tecnológica de creciente rentabilidad y un importante instrumento para la oferta
de servicios estratégicos (TV digital DTH, TV terrenal digital, Internet). Además, la
coincidencia de su cobertura con los mercados objeto de la expansión internacional de sus
accionistas (Europa, América y Norte de África), aumenta dicho valor al poder adaptarse
perfectamente el sistema de satélites a sus necesidades y a las de sus respectivos
clientes.
A corto plazo, la empresa está comprometida, por un lado, en la consolidación de sus
clientes actuales y, por otro lado, en diversificar la cartera de clientes, con atención
particular al mercado iberoamericano.
La posición orbital 30º W y el carácter español de la sociedad han marcado
históricamente su devenir: el sistema HISPASAT es indiscutiblemente el sistema de
satélites con mejor cobertura sobre España y Portugal y, al mismo tiempo, es el único
sistema de satélites europeo con capacidad transatlántica, permitiendo la cobertura
simultánea de todos los países iberoamericanos.
Como consecuencia, HISPASAT centra su atención actualmente en las siguientes zonas
geográficas: por un lado, Europa y Norte de África, con particular énfasis en el área
mediterránea y, por otro lado, el Continente americano, desde Canadá hasta Tierra del
Fuego, con especial énfasis en los países iberoamericanos.
La flexibilidad operacional del satélite 1C permite dedicar 12 transpondedores a
cualquiera de los mercados europeo, americano o transatlántico lo que, unido a la
consecución de los correspondientes derechos de aterrizaje (landing rights)
en América, ha permitido incrementar notablemente la penetración en ese mercado.
Buen ejemplo de ello es la contratación a TELEFÓNICA DATA de 6 transpondedores del
satélite 1C para constituir enlaces de back-bone entre ISPs suministradores
de contenido en EEUU y los puntos de presencia (POP) de TERRA en
Latinoamérica.
Otra de las claves de este contrato ha sido el diseño de red realizado por HISPASAT, que
habilita la transmisión de 2 portadoras de 45 Mbps en un transpondedor de 36 MHz,
desarrollo pionero en el mercado y que ha sido presentado recientemente en la NAB (Las
Vegas).
Además, la cobertura ibérica del satélite 1C, idónea para los servicios DTH y de
distribución de contenidos, ha permitido la consolidación en el sistema de las dos
plataformas de TV digital que HISPASAT difunde sobre esta cobertura: VIA Digital (650.000
abonados) y TV Cabo (Portugal, 950.000 abonados entre cable y DTH).
En el primer caso, se ha realizado la transferencia de servicios de VIA Digital de los
satélites 1A y 1B al satélite 1C, que se encuentra al comienzo de su vida útil de 15
años y ofrece mejores prestaciones para este tipo de servicios (entre otras, mayor
protección frente a la lluvia por disponer de control automático de nivel en el enlace
ascendente y utilización de una sola polarización en el enlace descendente, para
facilitar y abaratar las instalaciones colectivas de recepción de TV por satélite).
En el segundo caso, la acertada decisión de incluir en la cobertura del satélite 1C el
archipiélago de las Azores ha determinado que este satélite sea la mejor opción para TV
Cabo, que utiliza 2 transpondedores y tiene intención de contratar un tercero para sus
servicios DTH y de distribución a cabeceras de cable en Portugal.
Por otro lado, la mejora de cobertura americana, especialmente sobre Brasil, incluida en
el satélite 1C, que tendrá continuidad en el satélite 1D ya en construcción para
remplazo de los satélites 1A y 1B a fin de vida, ha permitido consolidar a RTVE como
cliente para su servicio DTH y de distribución de canales de TV y radio para América,
habiéndose efectuado con éxito la transferencia parcial de sus servicios al satélite
1C.
Finalmente, gracias a la disponibilidad de capacidad europea en el sistema se ha retomado
el contacto con antiguos clientes con los que se había interrumpido la relación al haber
agotado la capacidad disponible en los satélites 1A y 1B, lo que a su vez incidirá en la
diversificación de clientes según avance la comercialización, a través de la nueva
Dirección de Ventas y Marketing, creada el año pasado.
Como se ha indicado anteriormente, ya está en construcción el satélite 1D, cuarto
satélite del sistema en 30º W, que será lanzado en 2002: el objetivo fundamental de
este satélite es asegurar la continuidad de las misiones civiles (banda Ku) de los
satélites 1A y 1B en la posición 30º W y, por lo tanto, facilitar la consolidación de
los clientes actuales puesto que estos satélites tienen previsto finalizar su vida útil
en 2003. Además, este satélite de 28 transpondedores aporta una capacidad adicional de
crecimiento de 6 transpondedores con conectividad americana y transatlántica, lo que
permitirá atender el segmento de mercado en el que se espera mayor incremento de la
demanda para esa posición orbital.
Desde el punto de vista de los resultados económicos, hay que destacar que HISPASAT
alcanzó el break-even a finales de 1997. En el año 2000 se han ingresado
14.419 Mpts, lo que supone 132 Mpts por empleado, registrando unos beneficios (antes de
impuestos) de 3.073 Mpts. En el año 2001 se espera incrementar estos beneficios en un
66%.
Por otro lado, la actividad industrial asociada a la fabricación de los satélites 1A y
1B permitió unos retornos directos del 30% de las inversiones e indirectos de 16.600
Mpts, mientras que en el satélite 1C fueron del 33% y 9.800 Mpts, respectivamente.
En el ámbito de I+D, HISPASAT sigue apostando por el desarrollo de servicios digitales
avanzados, liderando proyectos internacionales como DIGISMATV, DIGISAT, S3M y MOBILITY.
También hay que destacar la participación de HISPASAT en el nuevo sistema avanzado de
navegación por satélite, auspiciado por la Unión Europea y la Agencia Europea del
Espacio, como miembro del Consorcio español Galileo Sistemas y Servicios (GSS).


HISPASAT MIRANDO AL FUTURO
Desde el punto de vista estratégico, HISPASAT se plantea a medio plazo la
internacionalización y el incremento de tamaño de la empresa y, simultáneamente, el
incremento del mercado atendido y de sus actividades, con especial énfasis en
Iberoamérica.
En este planteamiento se encuadra la posición orbital 61º W, conseguida a finales del
2000, en concurso-subasta convocada por el regulador brasileño, para la colocación en
órbita de un satélite a finales de 2003.
Este satélite, denominado AMAZONAS, permitirá a HISPASAT, a través de su filial
brasileña HISPAMAR y desde una posición orbital netamente americana, con una óptima
cobertura de todo el Continente y conectividad transatlántica, desarrollar uno de los
mercados con más potencialidad de crecimiento en los próximos años. Las oficinas de
HISPAMAR en Río de Janeiro se inauguraron recientemente, con la presencia de la Excma.
Ministra de Ciencia y Tecnología.
HISPASAT pretende llevar a cabo este proyecto conjuntamente con otros socios y aliados. En
primer lugar, se ha avanzado en las negociaciones con el operador incumbente de telefonía
fija para el Norte y Este de Brasil. Este operador presenta una doble faceta: por un lado,
dispone de derechos en banda C en la misma posición orbital (61ºW) y por otro lado, es
un usuario importante de capacidad satelital que utiliza para la prestación de sus
servicios.
Esto permite que el satélite AMAZONAS sea un satélite mixto, con capacidad en bandas C y
Ku, obteniendo economías de escala, mayores tasas de llenado inicial y, por ende, mayor
competitividad en precios.
En segundo lugar, se están analizando diversas opciones para incorporar además un socio
que aporte capacidad financiera y otros valores añadidos (experiencia en el negocio de
satélites, complementariedad con HISPASAT en los mercados y clientes, tamaño,
conocimiento de la tecnología para servicios avanzados de banda ancha por satélite) y
que sea compatible y aporte valor también a nuestros accionistas, de manera que este
socio pueda considerarse aliado de HISPASAT en su desarrollo, compartiendo la misma
visión estratégica y, posiblemente, tomando una participación minoritaria en HISPASAT,
S.A..
Esta configuración, en la operadora brasileña, permitirá la incorporación de terceros
socios minoritarios, brasileños, españoles y de otras nacionalidades, que aporten
capacidades adicionales de interés para el desarrollo del negocio.
En cualquier caso la participación respectiva y los correspondientes acuerdos de
accionistas deberán garantizar que el control de la operación esté siempre en manos de
HISPAMAR.
Desde el punto de vista de los servicios, HISPASAT se plantea mantener y reforzar su
segmento espacial en posiciones orbitales geoestacionarias utilizando principalmente banda
Ku, pero introduciendo también capacidades en banda Ka y en banda C, en función de las
necesidades de los diversos mercados y de los acuerdos de coordinación de frecuencias; en
principio, la capacidad será básicamente transparente, aunque se introducirá
paulatinamente procesado a bordo.
Este planteamiento permitirá hacer frente a la previsible evolución de los servicios
multimedia hacia servicios de banda ancha e interactivos, introduciendo el canal de
retorno vía satélite: de esta forma, el usuario de satélite se podrá
independizar de las redes terrestres, permitiendo su conexión directa en ambos sentidos
con el proveedor de servicios.
Otro factor que está considerando HISPASAT es el gran crecimiento de INTERNET esperado en
los próximos años, con capacidad para fagocitar otros servicios (datos, voz, fax, audio
e incluso vídeo): probablemente, la tan debatida convergencia de servicios y
tecnologías, tendrá su genuina expresión en la Red de Redes y lo demás (radio, cable,
satélite) serán vías alternativas de transporte para poner en contacto a usuarios y
proveedores de servicios de INTERNET.
HISPASAT es ya testigo y protagonista de este fenómeno, como atestigua la ocupación del
sistema de satélites (véase figura adjunta).
Por otro lado, el mercado de comunicaciones por satélite está evolucionando y las
necesidades que los clientes plantean esta motivando una reconsideración del papel
clásico del operador de satélites, centrado casi exclusivamente en la
comercialización de su segmento espacial. El operador que permanezca anclado en esta
función corre el riesgo de quedar relegado a la venta de un comodity, con
escaso valor añadido, que puede ser obtenido de cualquier otro operador y que, por lo
tanto, hace imposible fidelizar al cliente.
HISPASAT está planteándose su evolución hacia un nuevo modelo en el que tenga una
participación más activa en otros segmentos de la cadena de valor, más próximos a las
aplicaciones y al usuario final, lo que le permitirá una mayor fidelización del cliente
y crear más valor añadido para la empresa.
En relación con la provisión de servicios en el entorno multimedia INTERNET, ello
implica tener en cuenta dos aspectos: el primero que, en el diseño del segmento espacial,
hay que considerar las necesidades específicas de cada mercado para estos servicios y ese
diseño debe integrarse con la aplicación, (sistema, O&M, terminales del usuario,
facturación, etc); el segundo aspecto es la propia involucración de la sociedad en la
gestión de la aplicación y, en definitiva, del servicio.
Estas consideraciones se están teniendo en cuenta en el diseño y especificación del
satélite 1E, quinto de la serie para la posición orbital 30º W.
En estas líneas se avanzará progresivamente, en función de los intereses y decisiones
de los accionistas de la sociedad, cabiendo destacar ya la creación de un Departamento de
Consultoría en HISPASAT, en la nueva Dirección de Servicios y Sistemas, que ofrece
asesoramiento y ayuda a Proveedores de Servicios y Operadores de Telecomunicación ISPs y
a usuarios de redes corporativas e institucionales de telecomunicaciones, para desarrollar
e implementar sus servicios a través de satélite.
Por lo que se refiere a la misión en banda X del sistema HISPASAT, diseñada para cumplir
los requisitos del cliente, Ministerio de Defensa, se están analizando diversas
alternativas para su continuidad en el futuro, puesto que la capacidad actual terminará
su vida con el satélite 1B, o sea, en 2003.
Cualquiera de las alternativas contempla la creación de una nueva empresa dedicada a la
gestión del segmento espacial en banda X y del segmento terreno de control asociado, que
contará con una participación mayoritaria de HISPASAT.
Los análisis realizados aconsejan incorporar capacidad excedentaria sobre la
estrictamente necesitada por el Mº de Defensa español, que sería comercializada a
terceros, para conseguir la rentabilización del negocio. Como contrapartida, se podrían
obtener servicios de reserva en órbita en banda X a partir de terceros, mediante la firma
de los oportunos acuerdos.
En cualquier caso, la solución finalmente adoptada deberá cumplir los requisitos
establecidos por el cliente, tanto desde el punto de vista de especificaciones técnicas
como de seguridad y operativas, asegurando en último término su viabilidad empresarial.
Desde el punto de vista geográfico, HISPASAT está decidida a convertirse en operador
global, adaptándose de esta manera a las necesidades del mercado. Para lograr este
carácter global, se partirá del concepto one-stop-shoping, mediante acuerdos
comerciales y de interoperabilidad y se avanzará en el establecimiento de alianzas y/o
adquisiciones con otros sistemas de satélites, además de incorporar nuevas posiciones
orbitales.
En esta línea de actuación hay que enmarcar la decisión de incorporar TEL-AVIV a la
cobertura del satélite 1D, lo que permitirá, mediante un doble salto, el acceso a los
satélites asiáticos a nuestros clientes americanos y europeos (y viceversa), logrando
prácticamente conectividad global.
Finalmente, en un horizonte a medio/largo plazo, HISPASAT está analizando la evolución
de los sistemas globales de banda ancha por satélite, que incluyen versiones más
avanzadas de procesado a bordo, con conmutación ATM/DVB, y considerando la posibilidad de
formar parte de alguno de estos sistemas en el futuro. Particularmente, el análisis está
centrado en sistemas globales basados en satélites geoestacionarios que, en estos
momentos, parecen más prometedores que las constelaciones de satélites en órbitas
medias (MEO) o bajas (LEO).

|