La Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad
de la Información del Ministerio de Ciencia y Tecnología tiene entre sus competencias la
planificación, gestión y control de los recursos órbitaespectro necesarios para
las radiocomunicaciones por satélite, incluyendo el otorgamiento de los títulos
habilitantes para el segmento espacial (satélites de comunicaciones), y el otorgamiento
de las concesiones de dominio público radioeléctrico para el establecimiento y
explotación de redes de telecomunicaciones por satélite, todo ello según la Ley General
de Telecomunicaciones 11/1998 de 24 de abril, y sus desarrollos reglamentarios.
La Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información
actúa como Administración de Telecomunicaciones española ante la Unión Internacional
de Telecomunicaciones (UIT), y ante la Conferencia de Administraciones Postales y de
Telecomunicaciones (CEPT), entre otros organismos internacionales.
Esta contribución pretende dar una breve exposición de los nuevos sistemas y servicios
de telecomunicaciones por satélite, incidiendo a continuación en los ámbitos de
reglamentación internacional y nacional de los mismos, así como en los trabajos de
armonización a escala europea actualmente en curso.
Panorámica actual de las telecomunicaciones por satélite
El mundo de las telecomunicaciones por satélite se ha caracterizado siempre por un
número limitado de operadores grandes, por la presencia de consorcios internacionales
(Intelsat, Inmarsat, Eutelsat) que recientemente se han privatizado, y por fuertes
relaciones con el ámbito militar. En la actualidad se ha impuesto la tecnología digital
en la práctica totalidad de los sistemas de telecomunicaciones por satélite, quedando
reducidas a un mínimo las transmisiones analógicas.
En los últimos cinco años años ha habido un desarrollo notable de sistemas de
radiocomunicación por satélite para radiodifusión digital directa de TV y audio,
comunicaciones móviles de banda estrecha, y novedosos proyectos de comunicaciones fijas
de banda ancha, utilizando tanto satélites geoestacionarios como no-geoestacionarios.
Hasta ahora el grueso de la actividad espacial de comunicaciones se proporcionaba con
satélites geoestacionarios, como los 1A-1B y 1C de HISPASAT, éste ultimo puesto en
servicio en febrero de 2000.
Según un informe de Euroconsult, la capacidad de satélite expresada en transpondedores
de 36 MHz en bandas C y Ku que en 1996 era de 4653, crecerá hasta 9044 en 2006, al tiempo
que el número de estaciones terrenas (sin contar las de TV) crecerá de 51.450 en 1996 a
1.450.000 en 2006. La banda Ka que presenta propiedades notables para la interactividad,
se está empezando a explotar ya.
Todos los sistemas de satélite están dirigidos a zonas urbanas, suburbanas y rurales que
no estén conectadas a infraestructuras terrenales adecuadas, o cuya cobertura no resulta
económica con la infraestructura tradicional.
Sistemas no-geoestacionarios
Entre los sistemas no-geoestacionarios cabe destacar la propuesta GMPCS (Global Mobile
Personal Communications by Satellite) para servicios móviles de comunicaciones de banda
estrecha que constituye la primera generación de constelaciones LEO, así como las
constelaciones de segunda generación que incluirán capacidades de banda ancha en
servicios fijos por satélite (SFS)
Los proyectos más destacados de GMPCS son Iridium, Globalstar e ICO.
Iridium que fue propuesto por Motorola, obtuvo licencia de construcción de la FCC
(Federal Communications Commission) de Estados Unidos en 1995. Consta de 66 satélites de
órbita baja (LEO) a 780 Km de altura en trayectorias casi polares, por lo que cubre la
totalidad de la tierra. La red espacial se mueve mucho más deprisa que el terminal del
usuario. Los satélites tienen procesamiento y conmutación a bordo, y se comunican entre
sí mediante canales de alta capacidad, por lo que solo precisan de un número limitado de
estaciones terrenas de interconexión (En Europa solo hay una estación terrena en
Italia). Las comunicaciones entre satélites y terminales se realiza en la banda L
(1621.3-1626.5 MHz). Además de telefonía móvil, estaba previsto servicio de datos y fax
hasta 2.4 Kb/s. Iridium dispone de licencia individual en España, y entró en
funcionamiento en noviembre de 1998. Debido a dificultades financieras importantes
decidió interrumpir el servicio en agosto de 2000. Sin embargo ha sido adquirido por otro
grupo que está intentando redefinir el servicio en 2001.
Globalstar ha sido diseñado para proporcionar telefonía móvil en una franja dentro de
los paralelos 69º Norte y Sur, y utiliza 48 satélites LEO a 1410 Km de altura. No tienen
procesamiento a bordo ni conexión entre satélites, por lo que necesitan de unas 50
estaciones terrenas en todo el mundo. El enlace con los móviles se hace en banda L
(ascendente) y banda S (descendente) mediante acceso múltiple por división de código
(CDMA), y con las estaciones terrenas en banda C. La comunicación entre dos terminales
móviles no puede hacerse directamente, al necesitar realizar la conmutación en tierra.
Su arquitectura es similar a la de GSM, en que los satélites serían estaciones base.
Representa una extensión de las redes GSM terrestres, realizando un papel complementario.
Además de telefonía móvil puede proporcionar mensajería, fax y datos hasta 9.6 Kb/s.
El sistema está en la actualidad en funcionamiento, habiendosele concedido licencia
individual para operar en España.
El proyecto ICO consiste en una constelación de 10 satélites en órbita MEO a 10.335 Km
de altura, sin procesamiento de señal ni conmutación a bordo. El inicio del servicio
previsto para 2001 no se ha podido cumplir, siendo ahora la fecha más probable finales de
2003. El servicio está siendo redefinido para concentrarse en datos más que en
telefonía móvil.
Dentro de los sistemas de banda ancha del Servicio Fijo por Satélite hay que citar los
proyectos Teledesic y Skybridge, orientados principalmente a servicios interactivos de
datos y video de banda ancha, en que se podría destacar Internet de alta velocidad,
vídeoconferencia y multimedia.
El proyecto de Teledesic previsto para 2004 consiste en una constelación de satélites de
órbita baja (LEO) y prevé proporcionar conexiones digitales de alta calidad con
estaciones terrenas de bajo coste, situadas en cualquier parte de la superficie terrestre,
operando en banda Ka (20-30 GHz), con unas necesidades de espectro de 500 + 500 MHz.
A su vez Skybridge que suele definirse a sí mismo como un sistema de bucle local
inalámbrico de banda ancha, utilizará una constelación de 64 satélites LEO que
enlazará usuarios profesionales y residenciales dotados de terminales de bajo coste.
Skybridge operará en la banda Ku, con unas necesidades de espectro superiores a 1
Gigahertzio en cada uno de los sentidos de transmisión, y está previsto entrar en
funcionamiento para 2003-2004.
Sistemas geoestacionarios
Entre los sistemas basados en satélites geoestacionarios hay que considerar los sistemas
Super-GEO de telefonía móvil por satélite, y los sistemas orientados a proporcionar
servicios interactivos en la banda Ka (servicios asimétricos bidireccionales).
Dentro de los sistemas Super GEO de telefonía móvil por satélite se puede mencionar a
Thuraya (Emiratos Árabes Unidos). Los sistemas geoestacionarios se consideraban superados
hasta hace poco, debido a su elevado retardo de transmisión (260 ms frente a 20 ms) y
cobertura no total de la superficie terrestre. Sin embargo paradójicamente gozan de buena
salud, como es el caso de Thuraya que recientemente ha sido lanzado y está listo para
entrar en servicio. Con cobertura en Europa, parte de África y Medio Oriente alcanzando a
100 paises, dispone de una antena de 17 m. de diámetro, con la que se gana recepción
suficiente para permitir el uso de terminales duales pequeños aptos para GSM y satélite
Dentro de los proyectos orientados a servicios interactivos en banda Ka se pueden citar
los de Hispasat , Astra, y Spaceway. En el País Vasco se están realizando pruebas
experimentales de alguno de estos sistemas, con aplicación a la enseñanza interactiva,
utilizando la banda Ka para el enlace ascendente y la banda Ku para el descendente.
Recursos órbita espectro (geoestacionario y no-geoestacionario)-La reglamentación
internacional de la UIT
El espectro radioeléctrico es un recurso natural al que se ha asociado otro concepto
abstracto: unas líneas invisibles en el espacio que son las órbitas de los satélites y
que constituyen tanto el recurso geoestacionario ( órbita de los satélites
geoestacionarios ) como el recurso no-geoestacionario (órbitas de las constelaciones LEO
-Low earth orbit- y MEO -Medium earth orbit-.
Tanto el recurso geoestacionario como el no-geoestacionario constituyen un patrimonio
común de la humanidad, y ninguna nación puede explotar sola estos recursos ignorando a
las demás. Internacionalmente se ha llegado a la conclusión de que era necesaria una
reglamentación, coordinación y gestión del uso de los recursos órbita-espectro
geoestacionario y no-geoestacionario, y así, la utilización de estos recursos se
coordina internacionalmente a través de la Unión Internacional de Telecomunicaciones
(UIT), organismo especializado de las Naciones Unidas con sede en Ginebra, que tiene entre
sus objetivos principales asegurar la prevención de la interferencia radioeléctrica y
garantizar el uso efectivo y eficiente de los recursos órbita espectro.
El Reglamento de Radiocomunicaciones, anexo al Convenio y a la Constitución de la UIT,
tiene categoría de Tratado Internacional, y cada gobierno asegura el cumplimiento del
mismo dentro de su propia jurisdicción. El Reglamento de Radiocomunicaciones se revisa
periódicamente en las Conferencias Mundiales de Radiocomunicaciones (aproximadamente cada
3 años), cuyos procesos se basan más en el arte de la política y de las relaciones
públicas que en la ingeniería propiamente dicha.
Con el notable crecimiento actual huelga decir que los recursos órbita-espectro están
empezando a escasear. Por ahora se siguen considerando públicos y siempre susceptibles de
compartición en la escena internacional, pero ya se están considerando ciertos
mecanismos administrativos y financieros para verificar su uso racional y legítimo.
Siguiendo la definición del jurista J.D.Bedin, el espectro y los recursos
órbita-espectro son tecnología, industria, dinero, cultura y poder.
El problema de la compartición de los recursos no puede resolverse por medios técnicos
únicamente. La experiencia demuestra que la forma en que los recursos órbita-espectro se
utilizan y gestionan se ajusta a los cambios tecnológicos, económicos, políticos y
sociales que experimenta el mundo. Como ejemplo se puede destacar que en la última
Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones celebrada en Estambul en mayo-junio de 2000, se
consiguió aumentar al equivalente a diez canales analógicos de TV por satélite para
todos y cada uno de los países del mundo, los cinco canales que se habían establecido en
la Conferencia Mundial de 1977.
La normativa española- Reglamento de uso del espectro radioeléctrico y Orden de
licencias individuales para servicios y redes de telecomunicación.
La provisión de la infraestructura de comunicaciones por satélite (satélites de
comunicaciones) implica la obtención previa de unos recursos órbita-espectro por parte
de la Administración de Telecomunicaciones española, que están sometidos al derecho
internacional.
El Reglamento de desarrollo de la Ley 11/1998 de 24 de abril, General de
Telecomunicaciones en lo relativo al uso del espectro público radioeléctrico, publicada
mediante Orden de 9 de marzo de 2000, contiene las disposiciones por las que cualquier
entidad española puede solicitar el título habilitante que le permita la construcción
de satélites y la explotación de recursos órbita-espectro en el ámbito de la
soberanía española. Estos recursos son adjudicados directamente por el Ministro de
Ciencia y Tecnología.
Todas las redes de satélite que se establezcan y exploten en territorio nacional, por
razón de hacer siempre uso del espectro radioeléctrico, precisan de licencia individual.
La ley 11/98 General de Telecomunicaciones, de 24 de abril, establece el régimen
jurídico básico de las licencias individuales, que ha sido desarrollado de forma
reglamentaria en la Orden de licencias individuales de 22 de septiembre de 1998.
En concreto son de especial aplicación a redes de satélite las licencias de tipo B2 que
habilitan para la prestación del servicio telefónico móvil disponible al público,
mediante el establecimiento o explotación por su titular de una red pública telefónica
móvil, basada en satélites, y las licencias tipo C2 para redes públicas de satélite
que no prestan servicio telefónico disponible al público.
El uso del espectro radioeléctrico como bien de dominio público, implica siempre la
necesidad de obtener del Estado una concesión demanial. Tanto si se trata de licencias B2
como C2, el solicitante debe presentar conjuntamente la solicitud de licencia individual y
la de la concesión demanial correspondiente. La concesión demanial, cuya competencia
corresponde a la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la
Información, es requisito previo para el otorgamiento de la licencia individual, cuya
competencia recae en la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones. La reserva del
espectro radioeléctrico lleva aparejada una tasa radioeléctrica, cuyo cálculo está
recogido en la citada Orden de licencias individuales, y que es revisada anualmente en la
Ley de Presupuestos del Estado.
Armonización de las licencias de redes de telecomunicaciones por satélite a nivel
europeo.
Las telecomunicaciones por satélite traspasan por lo general las fronteras nacionales,
por cuanto la cobertura actual de los satélites alcanza en muchos casos a un continente
entero, o incluso a más de uno. Por esta razón la Conferencia Europea de
Administraciones Postales y de Telecomunicaciones (CEPT) se ha planteado para las redes de
satélite un sistema de ventanilla europea única, que permita solicitar desde cualquier
país europeo la licencia para el establecimiento y explotación de una red de satélite
que involucre a uno o varios estados miembros. Este servicio se halla en fase de
construcción en este momento, y se prevé que para finales de 2001 esté operativo en un
buen número de paises europeos incluyendo España.
El uso de terminales de satélite tanto para servicios móviles como para ciertos
servicios fijos está siendo liberalizado dentro de los paises de la CEPT. De la misma
forma que para telefonía móvil digital GSM, los terminales de los sistemas GMPCS (como
Iridium y Globalstar) no necesitan de licencia individual de uso del espectro, una vez que
han sido homologados técnicamente. Lo mismo está previsto para terminales VSAT operando
en la banda 14-14.5 GHz, SIT (Satellite Interactive Terminal) operando en 10.70-12.75 GHz
en el enlace descendente y 29.5-30 GHz en el enlace ascendente, y SUT (Satellite User
Terminal) operando en 19.70-20.2 GHz en el descendente y 29.5-30 GHz en el ascendente,
todos ellos recogidos en sendas decisiones del Comité de Radio de la CEPT, a las que se
han comprometido la mayoría de las naciones europeas incluida España. Esta
liberalización de los terminales beneficiará sobremanera al sector de las
telecomunicaciones por satélite.
Se está trabajando también dentro de la CEPT para la armonización de las condiciones de
las licencias de las redes y servicios de satélite, que varían considerablemente de un
país a otro.
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