Hace
algunos meses, en el número 125 de nuestra revista BIT, las Juntas de Gobierno y
Directiva del Colegio Oficial y de la Asociación Española de Ingenieros de
Telecomunicación anunciaron la puesta en marcha de un conjunto de acciones conducentes,
por un lado, a ayudar tanto a las distintas administraciones (central, autonómica y
local) como ay a los agentes del sector en materia de emisiones radioeléctricas y, por
otro, a divulgar y tratar de tranquilizar y sosegar a la ciudadanía ante un debate que se
ha desorbitado en este tema aportando y en los mecanismos de protección adecuados.
Desde entonces, el COIT, ha creado una página web (http://www.iies.es/teleco) pública
donde se pueden encontrar los principales informes y estudios que otros países han
realizado sobre este tema. También ha impulsado un análisis profesional y riguroso de
las cuestiones planteadas y para ello está contribuyendo con sus aportaciones al
recientemente creado Foro de las Telecomunicaciones que previsiblemente en breve plazo
emitirá los informes correspondientes, y, finalmente, como parte integrante de una
campaña de comunicación, ha diseñado comunicados y folletos divulgativos que está
haciendo llegar a más de 650 municipios españoles y está participando en distintos
foros en los que se difunde la opinión de los expertos en emisiones radioeléctricas
hacia los medios de comunicación y hacia la sociedad.
Por otro lado, en este mismo número, el lector encontrará el análisis que desde la
perspectiva regulatoria ha realizado el Grupo de Regulación de las Telecomunicaciones del
COIT (GRETEL-2001).
Paralelamente, el COIT/AEIT ha aportado sus comentarios, durante la fase de consulta
pública, sobre el proyecto de Real Decreto relativo a las servidumbres, a los límites de
exposición y otras restricciones de emisiones radioeléctricas haciendo hincapié en los
aspectos técnicos y de comprobación de la normativa europea, -Recomendación del Consejo
1999/519/CE-, y en el papel del técnico titulado competente en materia de
telecomunicaciones: exigencia de Proyecto o Propuesta Técnica que incorpore un estudio
sobre los niveles de emisión y su ajuste a la normativa, la comprobación anual del
cumplimiento de la normativa en las distintas estaciones radioeléctricas y la medición y
certificación de la conformidad de las distintas estaciones existentes con los valores
máximos establecidos. Todo ello, como garantía de protección de los ciudadanos ante las
citadas emisiones radioeléctricas.
El mensaje que se ha trasladado a la sociedad desde el COIT/AEIT ha sido inequívoco y
así figura en la carta, que nuestro Decano ha remitido a los alcaldes de más de 650
municipios de España: Este Colegio Oficial considera prioritario garantizar la
salud de los ciudadanos, pero entendiendo que en las condiciones descritas anteriormente
no existe tal riesgo para la salud, sí advierte que un debate injustificado sobre este
particular puede poner en peligro la incorporación de España a la Sociedad de la
Información, pieza básica en el desarrollo futuro.
Los esfuerzos realizados por el COIT/AEIT y la reciente publicación de las notas de
prensa conjuntas del Ministerio de Ciencia y Tecnología (MCYT) y de Sanidad y Consumo
(MSC), que informan del estudio elaborado por éste último, en el que se concluye que, la
exposición a campos electromagnéticos dentro de los límites recogidos en la
Recomendación (1999/519/CE) del Consejo, de 12 de julio de 1999, relativa a la
exposición del público en general a campos electromagnéticos, no ocasiona efectos
adversos para la salud, no han impedido la creciente alarma social y ciertos Ayuntamientos
y algunas Comunidades Autónomas, como Cataluña, ante la ausencia de regulación, ya que
el Real Decreto previsto todavía no ha sido aprobado, están, respectivamente,
suspendiendo temporalmente la concesión de licencias para la instalación de estaciones
radioeléctricas y promulgando normativas particulares en su ámbito territorial.
En este momento, el COIT/AEIT, preocupado por la alarma social (incremento de la
percepción social del riesgo) que puede crearse, recomienda el establecimiento de lugares
de encuentro y participación de los distintos agentes involucrados y el desarrollo de
políticas conjuntas de comunicación que permitan atemperar dicha alarma social, hoy por
hoy infundada. Pero para ello es imprescindible partir del conocimiento exacto de los
niveles de emisión existentes en cada momento y lugar, lo que sólo puede garantizarse
con unos proyectos, unas medidas y unas certificaciones técnicas para los que nuestra
profesión es, sin lugar a dudas, el agente clave del sector. |