Así, agradecemos la
presencia y su colaboración a Antonio Linares, jefe del Servicio de Sistemas de
Información y Telecomunicaciones de la Confederación Hidrográfica del Ebro, Manuel
Rubio, director del Área de Comunicaciones y Logística de STL, vinculado a Organismos de
Loterías y Apuestas del Estado; y José Luis del Rey, director técnico de la Agencia
EFE, dedicada a comunicación periodística. Cada uno de ellos ofrece una casuística
distinta, y unas soluciones también diferentes. Así que, con objeto de divulgar la
utilización de este tipo de redes, las preguntas de BIT giraron alrededor de cuestiones
descriptivas, desde el punto de vista del usuario.
Para situar al lector, explicarnos la actividad principal de vuestras empresas y para
qué empleáis la comunicación por satélite.
José Luis del Rey. La Agencia EFE es una agencia de
noticias internacional, considerada la cuarta del mundo, detrás de Reuters, AP y FP. Esto
es debido a que tenemos una clara vocación latinoamericana, continente en el que, sin
lugar a dudas, ocupamos la primera posición. En el mercado americano es donde contamos
con mayor despliegue de red. Los satélites se han estado empleando para resolver dos
problemáticas: la captura de información y la difusión a usuarios. Para la captura de
información proveniente de nuestras delegaciones y corresponsales las redes VSAT son poco
significativas, y prácticamente han desaparecido, coexisten con todo tipo de redes
terrestres, y se gestionan desde la sede central, a través de una estructura quizás
excesivamente centralizada. El desarrollo es limitado debido a que son redes complejas y
caras, y existen excelentes alternativas terrestres. Pero donde las redes VSAT sí tienen
un gran peso específico es para la difusión de información, para llegar a un gran
número de terminales en ubicaciones muy diversas, prácticamente en todos los
continentes. En esta faceta son incuestionables.
¿Los terminales son vuestros, con
líneas propias?
José Luis del Rey. Efectivamente, los terminales son
de nuestra propiedad, pero cuando empezamos, en los años 89 y 90, hubo ciertos problemas
con los operadores, que no podían entender la necesidad de liberalizar, al menos, los
equipos de recepción de datos. En nuestro país, se negoció con Telefónica, único
operador en aquel momento, y se llegó a un acuerdo razonable: Telefónica se encargaba de
todos los elementos relacionados con la transmisión y nosotros de los terminales de
recepción. En el continente americano nos encontramos con todo tipo de problemáticas,
especialmente en algunos países de Centroamérica donde la normativa no facilitaba la
instalación de antenas. Poco a poco se fue desplegando la red, las instituciones se
dieron cuenta de las muchas ventajas y pocos inconvenientes de las redes VSAT,
especialmente cuando las infraestructuras de telecomunicaciones de los países eran
limitadas y las comunicaciones se cortaban continuamente. En octubre de 1989, fecha de
inicio de las emisiones, pudimos constatar y disfrutar de una de las mayores ventajas de
estas redes, empezábamos a llegar a puntos donde hasta entonces había sido imposible.
Todo esto supuso un incremento de abonados a nuestros servicios de información realmente
importante. Teníamos una red fiable, independiente de las infraestructuras locales y los
avatares del lugar. Hay que tener en cuenta que en determinadas zonas se producían con
mucha frecuencia cortes debidos a sabotajes de las guerrillas locales. Así hemos ido
avanzando, no necesitábamos gran capacidad, pero sí seguridad. Hoy las dos cosas son
importantes, la información literaria, la fotografía, la infografía, la radio y la
televisión, requieren canales de mayor velocidad.
¿Vosotros trabajáis en control de
las cuencas hidrográficas, más que nada?
Antonio Linares.
Si, trabajamos en las redes de telecontrol de las cuencas hidrográficas. Desde el
Ministerio de Medio Ambiente, anterior Ministerio Obras Públicas, en el año 1984 se
empezaron a instalar sistemas de telecontrol de las cuencas hidrográficas, no sólo para
la situación del día a día del agua, sino, especialmente para la operación en
situaciones de emergencia por avenidas. Las primeras redes se denominaron SAIH (Sistema
Automático de Información Hidrológica). Las primeras redes SAIH que se instalaron:
Júcar, Segura, Sur, Pirineo Oriental y Ebro, fueron con tecnología convencional:
monocanales radio, redes terrestres podríamos decir. Pero con el lanzamiento del
satélite Hispasat se vió la posibilidad de utilizar sistemas Vsat para nuestras redes de
telecontrol. Así las redes SAIH de las cuencas del Guadalquivir y Tajo se instalaron
utilizando esta tecnología. También la red SAICA (Sistema Automático de Información de
Calidad de las Aguas) se diseñó utilizando equipos Vsat. La ventaja primordial de las
redes Vsat es la facilidad y rapidez de despliegue, no dependiendo de la implantación de
infraestructura de comunicaciones terrestre. Las primeras redes Vsat empezaron a montarse
en el año 94. Como ya no existía la servidumbre de Telefónica de utilizar terminales
alquilados, y con la aparición de Retevisión, el despliegue de las redes se pudo hacer
de una forma rápida y fluida, utilizando terminales propios, siendo el resultado muy
satisfactorio.
¿La gestión de despacho, dónde la tenéis?
Antonio Linares. Aunque la central del Ministerio
está en Madrid, la gestión del agua está dividida por cuencas hidrográficas y
encomendada a los Organismos de Cuenca: Confederaciones Hidrográficas. La del Ebro tiene
su sede en Zaragoza y allí es donde está centralizada la gestión de despacho de las
redes de telecontrol de esa cuenca. La extensión de la cuenca del Ebro es aproximadamente
el 20% de la península y abarca a parte de nueve comunidades autónomas: País Vasco,
Cantabria, Navarra, Aragón, La Rioja, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Valencia y
Cataluña. La información de las redes de telecontrol de calidad de las aguas (redes
SAICA) está centralizada en Madrid, mientras que las de las redes SAIH de cada una de las
cuencas hidrográficas está centralizada en sus respectivas sedes. Aproximadamente en
todo el territorio nacional hay 650 estaciones Vsat, de ellas 500 son para la gestión y
explotación del agua (redes SAIH), mientras que unas 150 son para el control de la
calidad del agua (red SAICA). Todas estas estaciones utilizan el satélite Hispasat, pero
la operación está dividida entre Retevisión y Telefónica. En la cuenca del Ebro hay
veintitrés estaciones Vsat para la red SAICA, mientras que para la red SAIH, implantada
con tecnología de radio terrestre, cuenta con 385 estaciones de telecontrol y 93
estaciones de radio.
El Organismo de Loterías creó una empresa específica para controlar su propia red
¿es así?
Manuel Rubio. Si. Aproximadamente en el año 88, el
Organismo de Loterías y Apuestas del Estado decide crear una empresa una operadora
integral para cambiar el sistema del momento, a un sistema on line de recogida de boletos,
que consiste básicamente de terminales específicos de juego en los puntos de venta y un
sistema central que recoge las apuestas, las valide, las almacene y envíe las respuesta
que es el ticket de comprobación con una cadencia de 5 segundos aproximadamente. Antes
había problema de transporte, de clasificación, retrasos. El sistema en línea nos
permite aproximarnos mucho a hora de cierre de día o del sorteo. En el 96 se decide
extender el sistema on line para todos los puntos de venta, hay unos 11.400, de los
cuáles ya estaban on line 9.000 puntos. Hasta ese momento el sistema está trabajando con
líneas dedicadas con protocolo X25. Entendemos que la solución más económica, dado que
los terminales que quedaban por cubrir eran los de menos rendimiento económico, vemos que
la utilización de redes Vsat es ideal. Las tramas de ida y vuelta son cortas y los
paquetes no exigen mucho ancho de banda. Estos terminales tienen relativamente poco coste
unas cien transacciones día y un treinta y cinco por ciento en la hora cargada. Al cabo
del año empezamos la experiencia piloto con cincuenta puntos de venta en Vsat y al año
estábamos en 2.400 trabajando en Vsat. En estos momentos tenemos 2.700 Vsat por toda la
geografía española y unos 8.200 en redes terrestres, Red 1 de Telefónica. Las
aplicaciones son las de juego donde los terminales envían las apuestas de los juegos del
estado: Bono Loto, Lotería Primitiva y Quiniela, y también están los pagos de los
premios, devolución de billetes invendidos. Luego está la tele carga de los 11.200
terminales con las modificaciones periódicas en el Software de las aplicaciones. El
sistema central envía un broadcast hacia un terminal, es un sistema interactivo que lo
que hace es validar las acciones. Las telecargas se hacen fuera de horario de atención al
público.
¿El volumen de inversión es muy alto?
Manuel Rubio. El volumen de inversión aproximadamente
fue de unos 2.000 millones es un precio carillo, hay que plantearlo en períodos de
inversiones de cinco años. Y cada hub por unos 2 millones de dólares incluido
ingeniería, formación. En STL le pedimos a cada proveedor transferencia de tecnología y
formación para intentar ser autosuficientes para mantener capacidad formativa. Gastos de
mantenimiento si quitamos inversión es reducida porque gastos fijos mensuales son el
alquiler del segmento espacial, 2 Mhz de ancho de banda. Para el mantenimiento puro con el
proveedor tenemos un acuerdo para que se solucionen las dudas o problemas durante 24 horas
al día, 7 días a la semana. Tenemos también una parte de reparaciones que se envían a
Inglaterra si hace falta. El proveedor de tecnología y sus reparaciones, mantenimiento en
el campo, además del coste del segmento son el total de gasto.
¿Los terminales son los mismos?
Antonio Linares. Los terminales de parte de la red son
los mismos si te atienes al mismo sistema pero como llevamos dos tipos de redes, digamos
que los costes son del alrededor de un 7 por ciento de la inversión total realizada.
José Luis del Rey. En nuestro caso, al ser una red
con implantación internacional, en algunos casos en áreas geográficas conflictivas o de
difícil acceso, aparecen una serie de problemas añadidos. Es difícil sacar cifras
exactas debido a problemáticas con las aduanas, complicaciones logísticas etc., pero se
pueden estimar entre 600 y 700 millones de pesetas las inversiones que se realizaron en el
89. En aquellos años se utilizó tecnología de espectro ensanchado, costosa, pero
sumamente fiable, se trataba de equipos muy robustos con los que se reducía al mínimo
los gastos de mantenimiento, hay que tener en cuenta que en algunos países
latinoamericanos o africanos reparar un equipo era una auténtica aventura. Recientemente
hemos actualizado completamente la red, incorporando tecnología DVB, pensada para la
televisión digital que ahora se ha generalizado y, por economía de escala, es económica
de implantar. Contamos con equipos profesionales, muy potentes, completos y relativamente
económicos. En los dos últimos años hemos invertido 350 millones de pesetas en la
renovación, un 30% menos de lo previsto aún con la presión del dólar subiendo
constantemente. Para mí, aunque estas cifras son importantes, las inversiones necesarias
para desplegar una red de estas características son bajas si se tiene en cuenta el
beneficio que conlleva. Si, por ejemplo, se plantea una amortización de los equipos a 7
años, aunque algunos elementos tienen un período de vigencia mayor, significa un ahorro
importantísimo comparado con las líneas tradicionales. Pasar del baudio al bit supuso
una importante reducción de costos para nosotros y para nuestros clientes.
¿Qué capacidad espacial tenéis?
José Luis del
Rey. Tenemos distintos canales. En Hispasat empleamos un canal de 256 kbps para
la difusión de datos y otro de la misma capacidad para la difusión de un canal de audio
digital. En Intelsat contamos con un canal de 256 kbps y haz global, con el que cubrimos
Europa, África y América. Tenemos antenas en puntos tan distantes como la Antártica,
Méjico, Sudáfrica o Rusia. Para llegar a todos estos puntos con antenas pequeñas, de
12 metros de diámetro, transmitimos una portadora estrecha pero con mucha potencia,
es como un pincel que ocupa el equivalente a 5 Mhz. en unidades de transpondedor.
¿Tenéis pensado ampliar próximamente?
Manuel Rubio. Estamos satisfechos con el alto número
de estaciones que tenemos, se puede crecer y hay que esperar a ver cómo evolucionan otras
tecnologías que puedan competir con VSAT. Ver qué tecnologías pueden competir con ello.
Estamos pendientes de cómo se expande y termina de progresar el GPRS, quizás
plantearíamos un sistema radio. Estamos satisfechos con el equilibrio entre este tipo de
redes. Tenemos buen servicio y rendimiento, la disponibilidad es buena. Por el lado del
terminal hay problemas con condiciones climatológicas adversas en la zona norte, también
depende de la situación geográfica y con Canarias.
¿Todos estáis en la misma banda? ¿Qué posibilidades de crecimiento os planteáis?
José Luis del Rey. Sí, básicamente. Empleamos banda
Ku en Hispasat y C en el haz local. En esta última banda hemos tenido problemas de
interferencias en países que podríamos considerar poco desarrollados que emplean
radioenlaces de forma totalmente indiscriminada, y, lo que es más grave, en países
centroeuropeos, donde la legislación debiera ser menos tolerante. El crecimiento de la
red es posible y sencillo, dado que el coste de los terminales es relativamente bajo, pero
lo que se está evidenciando es que los nuevos abonados contratan fundamentalmente
servicios IP, por lo que el crecimiento de la conectividad a través de Internet en todas
sus variantes ha sido espectacular en los últimos ejercicios. La instalaciones de nuevos
terminales VSAT se reserva a medios muy profesionales que requieren los servicios de
información en tiempo real. Nuestro objetivo es evolucionar hacia la integración total
de servicios y tecnologías, todos los sistemas son útiles, no son excluyentes y van a
convivir durante muchos años. El problema es crear contenidos de calidad y lograr que la
tecnología converja y sea totalmente transparente para el usuario final.
¿En el área de medio ambiente hay nuevas aplicaciones?
Antonio Linares. Si, se siguen ampliando las redes
actuales e incluso se están planificando las redes de las cuencas hidrográficas que aún
no tienen sistemas de telecontrol, aunque se evalúa la conveniencia de utilizar sistemas
Vsat frente a sistemas de radio terrestre.
¿La alimentación no es un problema para vosotros?
Antonio Linares. Como los terminales Vsat está
diseñados para ser alimentados necesario llevar acometida eléctrica a todas las
estaciones de telecontrol. Esto ha condicionado y encarecido el despliegue de la red. A
veces, la ubicación de las estación de control se ha visto condicionada por la
disponibilidad o no de energía eléctrica. Estas limitaciones se reducen con la
utilización de equipos Tsat ya que es posible alimentarlos con paneles solares.
Manuel Rubio. Nosotros con Vsat tenemos el problemas
con las comunidades de vecinos para que nos dejen poner antenas y bajar en cable a pie de
calle. No había problemas al principio pero ahora la gente está muy sensibilizada.
Luego, hay arboles que crecen, grúas que aparecen e interrumpen el envío. En fin,
pequeños problemas que bajan el rendimiento de Vsat. En cuanto al crecimiento, no es
difícil dado que tenemos el Hub en nuestro propio edificio. Y el mantenimiento es
razonablemente bajo.
¿La relación calidad/precio, el mantenimiento son elevados?
Manuel Rubio. Es razonable. El capítulo de
mantenimiento es reducido, tanto en cuanto al alquiler sel segmento espacial, como al de
la línea de control por la noche, cuando transferimos a Telefónica. El mantenimiento con
el proveedor del Hub es de 24 horas días y semana, para reparación y solución de
dudas.Los costes son según incidencias en el campo, claro. A ello hay que añadir las
reparaciones de campo.
Antonio Linares. Los costes de los terminales no son
excesivos. En cuanto al coste del mantenimiento global, supone en general entre un 7 y un
ocho por ciento de la inversión inicial. No nos parece exagerado.
José Luis del Rey. Como he comentado antes, aunque
las inversiones fueron elevadas, 700 millones en el 89 y 350 millones de pesetas
recientemente, con más de siete años de vigencia para la mayoría de los elementos, el
resultado final es que se mejora infinitamente la calidad con un ahorro impresionante.
Además, si se emplean equipos profesionales, el mantenimiento es mínimo. Pretender
imitar una red de estas características con circuitos terrestres tradicionales sería
difícil de lograr y económicamente disparatado. Hay que tener en cuenta que nuestra red
VSAT tiene más de 1000 terminales distribuidos por todo el mundo, y que los satélites
geoestacionarios aportan alta calidad, disponibilidad de los enlaces y flexibilidad.
Manuel Rubio. Nosotros esperamos llevar las redes Vsat
a 2800 estaciones. De momento, los mayores problemas, como os dije , son las comunidades
de vecinos, que se muestran reacias a permitirnos instalar antenas. Lo cierto es que se
puede crecer todavía bastante y es conveniente para adaptarse a los nuevos tiempos. |