Las
actuales tendencias para la promoción de la seguridad e higiene en el trabajo
(Prevención de Riesgos Laborales) ya no tienen en cuenta solamente los riesgos físicos,
químicos y biológicos del medio ambiente, sino también unos factores denominados
psicosociales inherentes a la organización empresarial que influyen considerablemente en
el bienestar físico y mental del trabajador
En general, los factores de riesgo psicosociales se definen como
aquellas características del medio o entorno de trabajo que crean una amenaza para el
individuo. Su clasificación es bastante amplia. Comprenden aspectos físicos, de
organización, sistemas de trabajo, e incluyen además la calidad de las relaciones
humanas en el conjunto de la empresa. Todos estos factores reaccionan entre sí y
repercuten sobre el clima de la organización y sobre la salud física y mental de los
trabajadores. Existen numerosos estudios publicados que demuestran la relación entre
síndromes no específicos de carácter psicológico, de comportamiento o somáticos y
condiciones de trabajo estresantes o muy ingratas.
Por una parte, el trabajo integra factores psicosociales positivos propicios para la
conservación e incluso la mejora de la salud. Pero, por otra parte, los factores
psicosociales negativos han ido aumentando considerablemente. Por ejemplo, los rápidos
cambios tecnológicos reducen la calidad e intensidad de la energía física consumida en
el trabajo, pero a costa de aumentar la carga mental. Esto puede tener influencia sobre
las actividades y el comportamiento de los trabajadores, campo en el que los factores
psicosociales parecen ser determinantes. Hoy día, es aceptado que el crecimiento
económico, el proceso técnico, el aumento de la productividad y la estabilidad social no
dependen solamente de los medios de producción, sino también de las condiciones de
trabajo y del nivel de salud y bienestar de los trabajadores.
Sin embargo, los factores psicosociales en el trabajo son complejos y difíciles de
entender dado que representan el conjunto de las percepciones y experiencias del
trabajador, suscitando muchas consideraciones. Algunas de estas consideraciones se
refieren al trabajador individual, mientras que otras están ligadas a las condiciones y
al entorno de trabajo. Otras hacen referencia a las influencias económicas y sociales,
más o menos fuera del lugar del trabajo, pero que repercuten en él.
Respecto a los factores individuales o personales del trabajador, las capacidades y
limitaciones de éste en relación con las exigencias de su trabajo parecen ser
primordiales, así como la satisfacción de sus necesidades y expectativas. Las
condiciones y el medio ambiente de trabajo incluyen entre otros, la propia actividad
laboral, las condiciones físicas en el lugar de trabajo y las relaciones de los
trabajadores con sus compañeros y mandos.
No cabe duda de que la organización es un punto clave y fundamental: un ritmo adecuado
del trabajo, turnos y pausas rotatorias, un buen sistema de comunicación vertical y
horizontal, capacidades y habilidades adecuadas de los mandos, sistemas de promoción o
carreras profesionales, todo contribuye en mayor o menor medida aumentando o disminuyendo
los factores de riesgo psicosociales.
Una de las máximas empresariales es aquella que dice que el mejor capital es el humano y
sin embargo, la mayoría de las veces, no recibe la atención y trato adecuado. La
gestión del conocimiento, una de las últimas tendencias en management adoptada por las
empresas punteras, sitúa en los lugares estratégicos de la organización a los
trabajadores con mayor formación y capacidades estableciendo un sistema de comunicación
global que permita el trasvase y circulación de los conocimientos adquiridos para que
toda la empresa resulte beneficiada. Cada trabajador tiene su lugar idóneo, en función
de su formación, capacidades y experiencia, contribuyendo con sus habilidades y actitudes
a la consecución de los objetivos empresariales establecidos. De esta forma se establecen
las bases adecuadas para conseguir el liderazgo en esta sociedad y mercado tan
competitivos, modelo que, sin duda alguna, deberían adoptar, también, las empresas
públicas para mejorar su sistema de gestión.
Tal como dijo Konosuke Matsushita, fundador de la Matsushita Corp., ..antes de
fabricar productos, es necesario que fabriquemos personas , destacando el hecho que
un trabajador satisfecho es garantía de calidad y productividad. Desde este punto de
vista, es necesario tener en cuenta los factores de riesgo psicosociales, eliminándolos,
si es posible o minimizándolos en todo caso, para conseguir un clima laboral adecuado que
redunde en beneficio de toda la organización, empresa y trabajadores.
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