Manu Dibango. Nacido en Camerún en 1933 de joven
escuchó impresionado la música de Louis Armstrong en la radio cuando sus padres le
enviaron a estudiar a Francia. Llegó a tener todos los discos del gran trompetista pero
él decidió ser saxofonista. También adoraba, entre otros, a Duke Ellington. En Dibango
tenemos un ejemplo maravilloso de encuentro entre la música africana y el jazz.
Recomiendo todos sus CD´s y en especial los que contengan grabaciones que hizo en
colaboración con el gran teclista norteamericano de jazz Herbie Hancock. Uno de ellos,
grabado en 1996, es el titulado Bao Bao (Intermusic Movieplay). En él se escucha a un
pequeñito coro que va interpretando diversas canciones africanas en esquema
llamada-respuesta con la réplica del saxo tenor de Dibango y con el apoyo de otros
músicos (percusionistas, etc.) entre los que destaca, aparte del citado Hancock, el
guineano Mory Kanté que toca la kora, instrumento africano de cuerdas conectadas a un
mástil y que terminan en una gran caja de resonancia parecida a una calabaza. Música de
gran calidad, perfectamente bailable e ideal para una fiesta que aprendan las
discotecas y que me ha impresionado por la soltura musical (como si la
música flotara en el aire). Los estilos sueltos son, en general, propios de
artistas de mucha categoría y veteranía frente a la rigidez que, con frecuencia, se
encuentra en los músicos jóvenes. Ejemplos de esa soltura los tenemos en músicos de
jazz como Lester Young, Duke Ellington, Thelonious Monk, Stan Getz ó Miles Davis y en el
flamenco, por poner dos ejemplos, en el legendario cantaor Manuel Torres, fallecido en
1933 (escúchense los 24 cantes disponibles en CD que ha rescatado el selo SoniFolk), o en
la anciana cantaora, ya fallecida, Rafaela Montoya (La Bolola!) a quién traté y
escuché en 1978 en un pueblecito llamado El Portal cercano a Jerez de la Frontera. De
ella aprendió mucho El Camarón de la Isla.
En relación con la música africana y sus artistas recomiendo el librito de Mattew Clarke
titulado Africa-Músicas del Mundo (Celeste Ediciones, 1995 y que también incluye la
traducción de diversas canciones africanas.
Collegium Vocale de Madrid. Está magnífica agrupación coral de cámara (9 mujeres y 9
hombres, incluido el prestigioso director Miguel Ángel Jaraba) se dedica al estudio e
interpretación de música antigua desde los orígenes de la polifonía hasta el primer
período de la época barroca, tanto en la vertiente sacra como en la profana.
Anteriormente habían grabado el CD: Breviarium Hispanun (sello Lacrimae) con piezas
polifónicas de cancioneros españoles significativos desde el siglo XII al XVII. En el
segundo CD, titulado Danielis Prophetia nos ofrecen 24 cantos polifónicos desde el siglo
XIII al XVII, en torno a la Navidad, con una apreciable variedad de temas anónimos
medievales y renacentistas como Morales, Guerrero, Victoria o Melchor Robledo (éste
último fallecido en Zaragoza en 1587, y desconocido para mi y extranjeros renacentistas
como Dufay, Desprez, Palestrina o el esloveno Jacobus Gallus (también desconocido para
mí hasta ahora). EL CD se completa con obras de dos compositores de la Reforma: el
inglés Christofer Tye, fallecido en 1573 y el alemán Michael Praetorius (fallecido en
1624).
Tanto Victoria como Gallus fueron precursores del barroco, y a Praetorius se le puede
considerar ya un barroco, y a Praetorius se le puede considera ya un barroco en la última
parte de su vida. Deseemos larga vida a esta agrupación, uno de cuyos miembros: Enrique
Gómez es ingeniero de Telecomunicación en activo. ¡Enhorabuena!.
Antonio Serrano. Nacido en Madrid en 1974 eligió la armónica como instrumento para tocar
jazz moderno, singularidad importante ya que, salvo el veterano belga Toots Thielemans,
pocos músicos han elegido dicho instrumento en jazz. Serrano toca con un conocimiento
perfecto al igual que los otros tres músicos que forman el grupo en el CD recomendado y
que son: el pianista Joshua Edelman (N. York, 1954), el contrabajista Lucho Aguilar
(Valencia, 1958) y el batería Jimmy Castro (Sevilla, 1957), todos estupendos y muy
creativos. El título del CD es: En el Central (sello Ingomúsica) ya que está grabado en
directo en el Café Central de Madrid, entidad con 18 años de vida y que va para siete
mil conciertos (casi todos de jazz) en su haber. Como curiosidad, al final del primer tema
los músicos hacen una chase de ochos (o cambio de compases de
ocho) de tal forma que la armónica y el piano se alternan con la batería, improvisando
cada instrumento en diálogos sucesivos de 8 compases cada uno. Otro detalle es que
Antonio Serrano hace de cantante en el 6º tema (What a wonderful world) en evidente
homenaje a Louis Armstrong y, aunque sin llegar a la tremenda e inigualable soltura de
éste, cumple bien su cometido y el público se lo pasa en grande, como a lo largo de todo
el CD (se denota en los aplausos). |