En el momento de realizar la
entrevista para Bit, su compañía afronta el reto de poner en marcha la telefónía de
tercera generación, el próximo uno de agosto.
La vida profesional de Antonio Cantón tiene dos etapas muy claras: una inicial en
Telefónica que dura casi veinte años, y la posterior a 1997, cuando deja la compañía
para incorporarse a la etapa liberalizadora del sector. Ingeniero de Telecomunicación por
la Universidad Politécnica de Madrid, Cantón ocupó varios cargos directivos en
Telefónica, entre ellos el de Subdirector General Comercial y Consejero Delegado de
Telyco. Pero en el año1997 Cantón pasa a trabajar con Telecom Italia en el proyecto
España. Posteriormente, es director de la unidad de negocio de
telecomunicaciones de Retevisión.
Desde febrero del 1998 hasta octubre del 2000, ha sido consejero director general
de Jazztel. Hoy continúa en el ojo del huracán, lo que otorga a sus opiniones y puntos
de vista un valor adicional.
A todo ello, hay que añadir el carácter de Antonio Cantón como almeriense militante,
que disfruta cultivando naranjas y visitando su tierra, donde piensa retirarse algún
día.
Empezaste en Telefónica, primero como técnico y luego te pasaste a lo comercial
Antonio Cantón. Antes incluso de terminar la carrera,
entré en Telefónica como becario. Empecé como ingeniero puro, en planificación y luego
fui integrado en el área financiera durante cinco años. Pasé luego al grupo de empresas
de la compañía y los últimos cinco o seis años, estuve en el área comercial como
subdirector general.
Tu vida profesional tiene dos periodos evidentes: hasta el 97, en Telefónica y luego
en Retevisión, Jazztel y Xfera ¿Cómo viviste estas etapas?
Antonio Cantón. He tenido la suerte profesional de
estar en el mejor sector de la economía española y en el momento más mágico que es
cuando ha vivido la transformación de pasar de una estructura de monopolio, de una
empresa concebida como un servicio público, a transformarse en un sector que es el que
más dinamiza la economía nacional y que tiene la mayor capacidad de transformar al resto
de los sectores. Y he tenido la suerte de vivir esa evolución. Telefónica me formó muy
bien, ha sido la gran escuela del sector, un buen indicador de lo que significa
Telefónica se traduce en la propia imagen que tiene en el contexto europeo y americano.
No es gratuito que sea la compañía europea con mayor capitalización bursátil.
En el 97, Telecom Italia me hace una oferta en un momento en que estaba organizando su
plan de despegue internacional en Europa. Me marché para trabajar en el proyecto
España con varios proyectos de inversión en nuestro mercado. Tuvimos la
oportunidad de participar en el proceso de privatización de Retevisión. Participaba
France Telecom en una y Telecom Italia en otra por medio de sus socios, Endesa y Unión
Fenosa y tuvimos la fortua y la capacidad de ganar. Posteriormente, me dediqué a lanzar
el negocio de telecomunicaciones de Retevisión, un año y medio muy gratificante,
profesional y personalmente. Tuvimos aquél anuncio de la cabina tan impactante, su mejor
símbolo.Me llevó a descubrir un nuevo mundo profesional. Telefónica era un mundo muy
sólido, pero Retevisión era un grupo joven, preparado. El reto de montar una estructura
competitiva era un acicate.
Luego aparece Jazztel, una empresa con unas características únicas ¿no?
Antonio Cantón. Surgió la posibilidad de montar
Jazztel, un proyecto de características especiales. Nace cuando se inician las
oportunidades en España, con la novedad de traer al mercado español un nuevo modelo de
financiación, muy intensivo en inversión, entre 200 y 300 mil millones. Históricamente,
estabamos acostumbrados a asociarestos volúmenes con grandes corporaciones. Jazztel fue
el primero aunque no el único proyecto, que demuestra que con imaginación, esfuerzo,
capacidad de asumir riesgos y gestionarlos es posible encontrar recursos. Jazztel es una
bandera para todo el que tenga una idea empresarial, de negocio intente desarrollarlo. Las
reglas del juego han cambiado, hoy se pueden aplicar formulas imaginativas de
financiación y gestión.
Tu participación en la campaña de Jazztel fue impactante ¿cómo la viviste?
Antonio Cantón. Fue una decisión difícil, aunque
tengo un punto de osadía. Desde el punto de vista del negocio, necesitábamos conseguir
un impacto, comunicar muy bien con la sociedad, contando con un presupuesto muy ajustado.
Queríamos señalar los grandes atributos de Jazztel: un buen conjunto de profesionales y
que estábamos dispuesto a romper las reglas del juego y trasladar al mercado los
beneficios de las nuevas soluciones tecnológicas, con precios muy competitivos. Vino la
apuesta de la agencia de comunicación por una publicidad comparada y un testimonio. Los
propios gestores de la compañía teníamos que salir a transmitir confianza y compromiso
a través de los medios. Desde el punto de vista empresarial, fue un éxito y desde el
personal tuve que acostumbrarme a que me reconocieran en la calle, a la pérdida de
privacidad en la esa época, al vértigo que sientes por hacer una actuación de esas por
primera vez
¿Cómo aplicarías tu experiencia profesional a las nuevas generaciones de telecos?
Antonio Cantón. Trataría de trasladarles la
necesidad de formarse en gestión, asumir los retos que suponen estimular la ambición
para abrir el horizonte profesional, no sólo dentro del sector, sino incluso dar el salto
a gestionar empresas en otros ámbitos. Eso en dos direcciones, dentro de
telecomunicaciones y fuera del sector, con responsabilidades globales y menos técnicas,
para que las demás áreas transformen sus relaciones con los clientes, su presencia en el
mercado y se modernicen. Todos los profesionales en general, y los telecos en particular,
tenemos que abrirnos y aceptar los elementos que la sociedad ofrece para conseguir nuestro
objetivo.
En cuanto a tu empresa actual, Xfera, que es la cuarta en conseguir la licencia de
móviles de tercera generación ¿consideras que sin GSM tiene más difícil conseguir sus
metas?
Antonio Cantón. No soy objetivo sobre Xfera,
lógicamente, pero he de decir que este proyecto no es el cuarto operador de móviles,
sino el primer operador de un nuevo modelo de negocio alrededor de las infraestructuras y
los servicios que tradicionalmente presentaba un operador de telecomunicaciones móviles.
Me siento entusiasmado en cuanto a las posibilidades que ofrece este nuevo modelo de
negocio y la tecnología que hay detrás, el UMTS. No contar con una licencia GMS puede
significar un problema incial, porque las nuevas tecnologías son un proceso gradual. Pero
estamos trabajando sobre cómo incorporar soluciones, servicios y ofertas apoyadas en GPRS
que permiten ofrecer soluciones de internet móvil.
Estáis construyendo las infraestructuras, pero parece que el desarrollo de los
terminales va lento ¿puede afectar al plan de negocio previsto?
Antonio Cantón. Un modelo de negocio hoy debe
considerar el que la implantación de las nuevas tecnologías vaya paso a paso. Tenemos
muchas experiencias en que los primeros pasos han sido bastante graduales, pero luego
viene una eclosión. Ha ocurrido con la penetración de internet, con las comunicaciones
móviles o servicios de datos, con los mensajes cortos. Una vez que se incorporan a las
primeras capas de población, se transmiten rápidamente. Todos en la industria apostamos
por un fenómeno parecido. Hace falta un esfuerzo de inteligencia de la Administración
para que el desarrollo de UMTS sea una realidad pionera desde España y que ello cumpla el
objetivo de introducir más competencia en el mercado. Está la fecha determinante del 1
de agosto y estamos trabajando para contar con las infraestructuras adecuadas, pero el
retraso de los terminales parece que no va permitir hacer lanzamientos comerciales a lo
largo de este año. Respecto al que viene, veremos cómo evoluciona.
Se habla mucho de la posibilidad de nuevos entrantes ¿crees que es suficiente la
competencia que ya existe, o cabrían más posibilidades?
Antonio Cantón. Plantear un nuevo modelo de operador
móvil exige un ejercicio muy intensivo de inversión, mientras que en la telefonía fija
es factible hacer operaciones de selección a la hora de desarrollarlo, en cuanto al tipo
de clientes, zona geográfica, etc.Llas telefonía móvil son diferentes por la cobertura.
Un operador tiene que disponer de soluciones tecnológicas para ofrecer sus servicios en
cualquier punto de la geografía y en cualquier momento. Hay un indicador interesante, y
es que el modelo norteamericano es inferior en resultados al europeo en penetración. El
grado de servicio es mucho mayor en Europa, aunque los precios medios sean más altos. Las
grandes operadoras norteamericanas están incorporando el standard UMTS, tanto como
referencia de nuevas infraestructuras, como para nuevos servicios. ¿Nuevos operadores?
Hay que ser prudente, puede haberlos pero que sean competidores reales, con una mínima
cuota de mercado, con economías de escala y capacidad para ser eficiente. La competencia
se consigue si los que hay en el mercado tienen capacidad real. En un mercado como el
francés, no ha habido candidatos para licencias UMTS, hay que tenerlo en cuenta.
La forma de pago, el pre pago, el hecho de que pague el que llama o el llamado, puede
tener mucha importancia ¿cómo lo ves en tu caso?
Antonio Cantón. Para mi, la gran transformación que,
en términos de modelo de negocio incorpora UMTS, se basa fundamentalmente en eso, en que
no necesariamente va a estar ligado a la facturación la utilización temporal de la
infraestructura. Por el contrario, la capacidad de facturación de esa infraestructura y
su modelo de negocio va a estar ligado al valor añadido que se derive del volumen de
información que se transfiera. Por tanto, llevado al extremo, se facturará por tiempo,
por volumen de información y por valor añadido. Habrá muchos nuevos modelos de negocio
que ofrezcan servicios a los usuarios finales, cuyo valor será dado por el servicio que
hay tras esa información que recibe. UMTS va a permitir que las comunicaciones móviles
dejen de ser un simple intercambio de información, para permitir a empresas financieras,
administración pública, empresas con ofertas de ocio facturar por el valor incorporado a
la información que ofrecen.
Y, sin duda, el éxito del modelo japonés es la gran cantidad de aplicaciones que han
desarrollado ¿estáis trabajando en algo parecido?
Antonio Cantón. Para montar un gran operador móvil
primero hay que generar una buena calidad en la oferta, con una orientación muy próxima
al cliente. Pero el gran elemento diferencial serán las nuevas aplicaciones y servicios.
Nosotros apostamos por un nuevo marco, más abierto con muchos más agentes, apoyándose
en nuevas aplicaciones más operativas. Los nuevos operadores móviles van a cambiar el
mercado con su presencia y también con su forma de dirigir su oferta: más personal,
segmentada y dirigida a cada grupo de clientes. Mucho más individualizada que en el
modelo actual.
Sobre el cañonazo del canonazo, la tasa que quiere aplicar la
Administración ¿cómo piensas que pueda afectar al sector?
Antonio Cantón. La Administración española ha sido
pionera al lanzar los concursos UMTS , se atuvo a unos baremos que parecían adecuados al
momento. Luego, en otros países han tenido lugar otras concesiones por diferentes vias y
ha evolucionado hacia otras soluciones, buscando aproverchar otras experiencias. Pero lo
que quiere nuestra Administración es que la economía española pueda capitalizar las
ventajas de estas nuevas tecnología. Y estoy convencido de que habrá un ejercicio de
racionalidad y consolidará un modelo que permita que estos proyectos se desarrollen, sin
por ello renunciar a trasladar a los operadores aquello que por cesión del espectro se
considere oportuno. Estoy convencido de que la Administración va a ser muy prudente para
que se consolide una competitividad adecuada, y conforme a una prudente gestión del
espectro. Se hará más acorde respecto a la capacidad de generar ingresos de los
operadores, para que permitir que se consolide rápidamente.
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