El pasado 27 de Febrero la Agencia de Desarrollo Económico de
Castilla y León (ADE) convocó a un grupo representativo de empresas del sector de las
telecomunicaciones, para pulsar su opinión sobre ciertos aspectos del nuevo Plan de
Innnovación de Castilla y León, que en estos momentos está en proceso de elaboración.
Asistí a dicho encuentro como representante de RETECAL y RETECAL INTERACTIVA. Fue un
encuentro muy estimulante, constructivo, creativo, y estoy convencido que fructífero para
la ADE y para la Comunidad de Castilla y León, pues se identificaron claramente las
fortalezas y debilidades del sector, en relación con la innovación, y se propusieron
acciones bastante concretas que, todos damos por seguro, quedarán reflejadas en el Plan
de manera destacada.
La Industria de los Contenidos
Propusimos que se empezase a utilizar el término Industria de los Contenidos, para
identificar a aquellos intermediarios empresariales de la cadena de valor de los productos
de la Sociedad de la Información, que se caracterizan por utilizar la tecnología como
MEDIO y a los operadores de telecomunicaciones también como MEDIO. También se formuló
este enfoque como esos eslabones de la cadena que suponen la convergencia del sector de
las telecomunicaciones con los otros sectores productivos.
En efecto, en nuestra Comunidad existe una buena oferta de empresas de tecnología y de
empresas operadoras de telecomunicaciones pero se adolece de una demanda suficiente. Esta
demanda la puede proporcionar la Industria de los Contenidos y por eso la Junta deberá
potenciar a los líderes de este ámbito.
Oferta Robusta y Control del Negocio
No obstante, la potenciación de la demanda por parte de la Industria de los Contenidos,
deberá ir acompañada de otras medidas con el fin de que la oferta regional de
tecnología y de operadores sea suficientemente robusta para competir con la oferta
externa a nuestra Comunidad y, además, que el control del negocio se quede dentro de la
región pues, actualmente, los órganos de decisión de muchas empresas que demandan
tecnología y operadores están en su mayoría fuera de Castilla y León.
Como resultado se pude conseguir que los negocios innovadores desarrollados para Castilla
y León se EXPORTEN hacia el resto de España y de Europa, lo que implicaría el despegue
definitivo del sector.
Para terminar, los operadores allí presentes hicimos un llamamiento a la Junta para que
continúe trabajando con el espíritu del Plan Director de Infraestructuras y
Telecomunicaciones de Castilla y León, que tanto progreso ha traído a Castilla y León
en los últimos años, e invierta junto con los operadores con más presencia en la
región en la promoción de las modernas infraestructuras de telecomunicaciones en los
núcleos menores de 10.000 habitantes. Entre todos, seguro que encontramos maneras
creativas para ir alcanzando este objetivo poco a poco, y por delante de las otras
regiones españolas, pues no olvidemos que Castilla y León fue la primera región en
disponer de un entorno de Liberalización de las Telecomunicaciones y, sin duda, la
región que más eficientemente está construyendo sus infraestructuras de
telecomunicaciones.
Antonio Alabau tiene muchísima razón
¿Dónde está la Universidad en todo esto?. Fue una cuestión que el moderador planteó
dentro de los puntos introductorios al debate y en la que ninguna empresa de las allí
presentes entró a discutir. Me quedé preocupado. Si al menos se hubiesen vertido
críticas el hecho resultaría menos traumático que la sensación de sentirse ignorado.
Días más tarde llegó a mis manos el BIT número 125, con Antonio Alabau en portada.
¡Cuanta razón tienes en todo lo que dices en la entrevista!. Yo me atrevería incluso a
sugerir que se empezase a cambiar el nombre a la mayoría de las Escuelas, y que pasaran a
denominarse Escuela Técnica Superior de Tecnologías Básicas de las Telecomunicaciones,
porque lo de Ingenieros, cada vez es menos. Mira, ayer mismo en mi asignatura
optativa de quinto curso se me ocurrió promover como ejercicio de clase un caso práctico
de planteamiento de un portal de servicios viables de telemedicina. ¡Mis alumnos no
tenían ni siquiera la más remota sospecha de que hay una cosa que se llama Plan de
Marketing!. ¡Menudos ingenieros de la Sociedad de la Información!.
Por otra parte sospecho que, en general, las nuevas generaciones están más pendientes de
ganar dinerillo durante sus primeros años de ejercicio de la profesión (y, por ejemplo,
se sumergen sin complejos en el mundo del Java y similares, sin pensar en más), que en
completar sus competencias como Ingenieros de Telecomunicación. Incluso, parece que ni
siquiera la formación en tecnología debe ser ahora muy completa, pues esa valentía y
saber hacer frente a la tecnología que teníamos los de mi generación (ahora tengo 37
años) parece que ahora ya no está muy de moda. Mi enhorabuena a los junior, que los hay
y muy buenos, que siguen poniéndose como reto personal el que los sistemas, las redes y
los servicios innovadores funcionen, que funcionen mejor que los de la competencia, y a
tiempo para que se puedan hacer negocios de valor añadido, que es lo que en el fondo
demanda la Sociedad de la Información.
Como dice Antonio
si las Universidades están dispuestas, claro.
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