Café de redacción
Burbujas financieras y tecnologías de la información

Los últimos avatares de los valores tecnológicos han sorprendido al inversor privado y al profesional de las tecnologías de la información (TI). Hace tiempo que la Bolsa de Nueva York creó el Nasdaq, índice bursátil que agrupa a la mayoría de los valores de las tecnologías emergentes. Recientemente, en España ha entrado en funcionamiento el denominado Nuevo Mercado, orientado básicamente a las nuevas empresas sin beneficios y de alto riegos para el inversor. El hecho es que la subida y bajada desmesurada de los valores de las TI se comportan como una burbuja financiera


De izda. a dcha.: Julián Inza, César Rico, Blas Calzada y José Luis Gómez Barroso
Al sector, esta nueva situación le aporta capital y popularidad. Además, el mercado está dispuesto a compartir sus riesgos. Sin embargo, en las fechas en que tuvo lugar este Café de Redacción, el gobernador del Banco de España, Luis Angel Rojo, advertía de la sobre valoración en Bolsa de estas acciones que giran en torno al capital/riesgo.

Para hablar de ello, Bit tuvo la suerte de poder contar con Blas Calzada, director de Estudios de la Bolsa de Madrid; Julián Inza, director de Estrategia Tecnológica de BANESTO y con nuestro colaborador habitual, José Luis Gómez Barroso, del Departamento de Economía Aplicada e Historia Económica de la Universidad Nacional de Educación a Distancia.

BIT. ¿Qué ventajas e inconvenientes tiene este desembarco de inversión en valores de tecnologías de la información?

Blas Calzada. Las telecomunicaciones han dado un vuelco en presencia bursátil. En los últimos años, en España había una empresa pública, sujeta a tarifas más que en otros países, sin mucha rentabilidad, pero sin riesgos. Eso ha cambiado y han aparecido novedades tecnológicas importantísimas, Telefónica ha pasado de ser una de las empresas más estables y seguras del mercado español, a ser capital riesgo, en una dimensión impensable. Esto ha pillado de sorpresa a algunos accionistas. Además, los riesgos se evalúan como nunca antes. Antes era impensable crear una empresa con una previsión de, digamos, siete años de crecimiento. Ahora vienen con unos beneficios más o menos asegurados, con un riesgo hasta ahora nunca aceptado por el mercado. Ahí está Red Eléctrica que tiene una rentabilidad importante sin que se valore mucho la cotización. Como una antigua eléctrica, una "telefónica" con poco éxito. Pero ha contado que tiene una red de fibra óptica y ha empezado a subir.

Hay una diferencia fundamental con Estados Unidos en cuanto a las empresas de tecnologías de la información. Allí, pequeñas empresas se convierten en grandes. Si fracasa una empresa nueva, que vale poco, se pierde poco. Aquí los grandes grupos montan una empresa que está vacía de contenidos pero se valora como si ya hubiera conseguido el éxito. Va a haber, desgraciadamente, sorpresas desagradables.

Sin embargo, hay una ventaja impresionante en que a las empresas nuevas se les permite realizar acciones como fusiones o grandes inversiones sin esperar a tener beneficios o a ahorrar. Esa ventaja está imprimiendo velocidad a nuevas empresas, en un mundo que cambia rápidamente. Inevitablemente, produce perplejidad en las autoridades bursátiles, y hay particulares que desconfían igualmente.

José Luis Gómez Barroso. Yo añadiría como ventaja lo que supone de popularización de la nueva economía. Todo lo que se habló con ocasión de la salida a Bolsa de Terra fue evidentemente una publicidad extraordinaria para la marca pero también para todo el sector. No era el cuento de la lechera sino que había afortunados que estaban ganando dinero contante y sonante ya y de una forma aparentemente muy fácil. Y esa es una fórmula infalible para despertar la curiosidad. Así que muchos se preguntaron por las razones y comenzaron a acercarse a un mundo que tan importante parecía ser puesto que era tan rentable.

En cambio, como inconveniente, además de los apuntados por Blas, veo el que en efecto tengan razón todos los que anuncian la explosión de la burbuja. No sería grave una corrección de valor progresiva pero sí el que se produjera una caída brusca, con pérdidas importantes. El miedo a nuevos cataclismos generaría desconfianza hacia cualquier valor tecnológico, frenando un poco ese efecto vivero tan importante que es la llegada de fondos a los nuevos proyectos.

BIT. ¿Es necesario, en este contexto, el agrupar los valores tecnológicos, a lo Nasdaq, se trata de evitar riegos más generales?

Blas Calzada. El nuevo mercado a lo Nasdaq surge a imitación del extranjero. El mercado español es afortunadamente global,. Tenemos unas nuevas tecnologías que pesan sólo proporcionalmente, en el mercado. Más que en Francia. Lo que importa es que los inversores estén dispuestos a valorar esas empresas y a apoyarlas. Pero son sólo un segmento del mercado, las que llamamos tecnológicas.

Cuando funciona bien el mercado, funciona bien para todas las empresas. La diferencia fundamental es que Nasdaq es un excelente mercado primario. Un señor tiene una idea, no cotiza mucho porque su empresa es pequeña. pero se le permite disponer de unos millones de dólares para empezar. Puede desarrollar esa empresa con "tecnología de garaje". Es una especie de semillero de empresas. Fracasan muchas, pero también surgen empresas con consistencia que perduran gracias a ese apoyo inicial. La diferencia entre Europa y Estados Unidos es muy grande y aquí los batacazos pueden ser mucho mayores.

Julián Inza. Yo estoy básicamente de acuerdo en que la valoración de estas empresas tipo Terra es excesivo. Tiene su componente positivo en que se valora el capital intelectual de la empresa., su capacidad de producir beneficios futuros y significa una sensibilidad respecto al mundo de internet. Si pensamos en la Revolución Industrial, las empresas que se adaptaron a las novedades, fueron las que afrontaron los grandes retos. Estamos en otra Revolución, el uso de tecnologías de la información por parte de las empresas ha contribuido en más de un 30 por ciento a una posición más competitiva de las empresas. En Estados Unidos, este índice supera la mejora del PIB.

La capacidad de innovación da más competitividad a las empresas. Y eso lo aprecia el inversor. Antes teníamos esquemas de valoración, también intangibles, como el Fondo de Comercio. En la valoración de internet estamos teniendo en cuenta el Fondo, aunque podamos discrepar en la forma de valorarlo. Si se valoraran los clientes de un banco como los clientes de una empresa de internet, el banco valdría muchísimo más, porque tenemos a los clientes perfectamente identificados, clasificados, por sus gastos,etc. La información que recoge un portal es peor que la nuestra.

Los bancos españoles están bien posicionados. Pero en el caso de empresas como Terra, no se trata tanto de valorar lo que tienen, sino su capital humano. Internet cambia mucho la forma de trabajar y, quienes mejor se adaptarían son las empresas que trabajan con ello. Y es lo que valora el mercado. No se trata de beneficios obtenidos, ni otras cosas.

Decía el presidente de Amazon, Jeff Bezos: si sus accionistas son capaces de mantener su inversión asumiendo pérdidas, seguirá manteniéndose en la misma línea. Pero cuando el valor de la acción de Amazon bajara, interpretaría que su política de inversiones no era la que quería el accionista, pararía de invertir y empezaría a realizar beneficios.

Se comentaba que el 70 por ciento de las ventas que realiza Amazon por internet son de gente que repite: eso quiere decir que fidelizan al cliente. Dejar de invertir de golpe significaría que ese 70 por ciento seguiría. Los inversores de Amazon han analizado bien el efecto. Por eso, parte de lo que se hace ahora se apoya en publicidad, como cada nuevo portal. Cuando estas empresas valen mucho, su capacidad de negociar acuerdos con otras entidades mejora enormemente, respecto a sus activos.

BIT. Por una parte está el riesgo y por otro el reto de crear nuevos modelos de valoración para estas nuevas tecnologías.

Blas Calzada. Una parte de las pérdidas se pueden incorporar a publicidad, se plantea entonces a la vieja usanza, una cuenta de resultados. La capacidad de sacar partido al impacto publicitario es importante, como aumentar la productividad. Pero es de donde vienen los beneficios. El mercado es capaz de valorar unos beneficios a largo, a medio plazo, eso es positivo en todo caso.

José Luis Gómez Barroso. Sí que hay un cambio en los criterios de valoración. No hablamos ya de activos de empresa sino de proyectos a los que se presupone unos beneficios futuros aunque sus costes son presentes. Se trabaja sobre hipótesis: vamos a tener una parcela de mercado de estas características y con esta cartera de clientes. Y eso significa hilar muy fino porque en muchas ocasiones no hay indicios medianamente sólidos de que eso finalmente ocurra así. No veo problemas siempre que se sea consciente de que se está asumiendo una diferente relación en el binomio beneficio/riesgo.

Blas Calzada. Cuando Telefónica respalda un proyecto como Terra o lo inicia, piensas en el valor de Telefónica, acrecentado a lo largo de los años. No estás valorando Terra, sino lo que tiene detrás. Eso mismos te pasa con Deutssche Telecom, por ejemplo. Apoyas su nuevo proyecto de fusión o de internet porque tiene detrás a todo el estado alemán. El inversor es capaz de evaluar lo que promete por su posición dominante, su capital humano. Hay una parte de los beneficios de estas empresas que es tan volátil como los de cualquier empresa de internet.

Julián Inza. Cuando se habló del acuerdo entre BBVA y Telefónica, también tuvo una cierta repercusión en el mercado: en la valoración de las dos empresas. Se tiene en cuenta la sensibilidad tecnológica de las empresas, en este caso el BBVA, respecto a la participación del nuevo negocio de las tecnologías. Algo tradicional en la banca: implica que la tecnología puede lubricar los mecanismos del banco, actuar como catalizador de procesos que reducen costes y aumentan la posibilidad de llegar al cliente. Es la filosofía de expansión o crecimiento a la vieja usanza, en contraposición con los productos o servicios sólo de bits. El uso de internet es una parte importante del perfil de nuestros clientes y debe tenerse en cuenta al definir el concepto de proximidad. Antes se decía que "el banco mejor era el más cercano". Ahora, manda internet, reformula el concepto de proximidad. Pero seguimos teniendo que tratar al cliente de forma integral. Menos de un 10 por ciento hace uso de la banca por internet, pero es que está empezando. Muchas cosas se podrán solucionar por la red. Pero el banco-sólo-internet, no es capaz de atender por sí solo todas las necesidades del cliente. Internet es un escaparate, realmente. Los banco en la red intentan evitar que otros intermediarios añadan servicios, reduzcan costes y desvíen clientes a otros bancos.

José Luis Gómez Barroso. La estrategia de los bancos, ya iniciada con la banca telefónica, es intentar canalizar por Internet las pequeñas operaciones de ventanilla para reducir costes y dedicar mayor intensidad de recursos a las partidas más rentables. Por el momento, como para el resto del comercio electrónico, será difícil llegar al gran público porque hay que superar la desconfianza que produce el desconocimiento de las nuevas tecnologías. Pero es cuestión de tiempo, de algún modo la banca ya vivió algo parecido cuando surgieron las tarjetas de plástico.

Julián Inza. En EEUU un banco intentó hacer todo por canales informáticos y perdió el 60 por ciento de su clientela, pero la que quedó era la de mayor poder adquisitivo, la que controlaba las nuevas tecnologías. Así que la entidad salió beneficiada en el ratio costes/beneficios.

BIT. La tecnología cada vez va siendo más amigable y comprensible para el cliente.

Julián Inza. Cada vez es más sencilla de manejar. Los avances tecnológicos son importantes, pero la sociología de la comunicación está todavía por desarrollarse. Estamos todavía en la época de los ingenieros, en la parte técnica, más que en la de los comunicadores. Todavía muchas noticias relevantes tienen un componente técnico.

Blas Calzada. Ahora se tiene que llenar de contenidos, puros y duros.

BIT. El cambio de mentalidad en cuanto a la economía actualmente ¿puede ser el pico de un iceberg y lo que está cambiado es quizás toda la economía, sus criterios clásicos? Además, está en discusión el papel de los gobiernos cuyos presupuestos son menores que la suma de una o dos multinacionales. ¿todo está cambiando en economía o sólo una parte?

Blas Calzada. Hay varios puntos, uno de ellos que la necesidad de capital para inversiones es menor, las empresas reducen sus inversiones al abaratar costes con este tipo de tecnologías, y porque con las inversiones normales, aumenta la producción. Las empresas invierten con su dinero. Segundo punto, las tecnologías de la información actúan sobre una parte de la economía mucho mayor que antes. La economía moderna tiene un 15 por ciento de su población activa en la industria, el resto es servicios. Nosotros estamos rondando la veintena y vamos hacia abajo. Cuando la economía es puro servicio, las comunicaciones son básicas porque son lo que ahorra costes. Las telecomunicaciones son importantes porque los servicios lo son y los hacen más baratos. Estamos cambiando el sistema, en Estados Unidos dura tanto el ciclo de buena economía porque tiene un sector servicios enorme, en el que inciden muchísimo las nuevas tecnologías. Evidentemente, tienen industria y demás, pero lo determinante son las TI.

José Luis Gómez Barroso. Nadie duda de que asistimos a una revolución no sólo económica sino social y cultural. La diferencia con lo acaecido en otras épocas es la velocidad increíblemente rápida de los cambios. Hasta el punto de que es posible ver casi día a día su progreso. Aun así, yo creo que los postulados básicos de la teoría económica son en general válidos, aunque habrá que adaptarlos a los nuevas condiciones.

Y claro el papel del Estado cambia. Por una mezcla de voluntad y de incapacidad para hacerlo, ya no podrá mantener un control estricto de la economía. Sin embargo, su labor como creador de las reglas del juego y del marco en que se aplican continuará siendo trascendente. Por cierto, no sólo los Estados nacionales, también algunos organismos supranacionales deben plantearse su posición. Pensemos, por ejemplo, en qué le corresponde hacer a la UIT en el entorno liberalizado actual.

Por lo que se refiere a las multinacionales no es exacto que queden al margen de los Estados, pero evidentemente son un poder fáctico creciente. Estamos en medio de la vorágine de fusiones y no es fácil adivinar hasta dónde llegará su influencia sobre los mercados.

BIT. Si ocurre la explosión de burbujas de internet ¿ podría quizás acarrear un peligro para el resto de los valores en Bolsa?

Blas Calzada. Cuando estamos en internet, a las burbujas se les llama "pompas".

El que suban o bajen estas acciones no tiene mucha repercusión. Una pompa financiera es cuando se invierten cantidades excesivas, cuando se pierde dinero contra activos sobre valorados, cuando se pierde dinero bancario. Una cosa es lo que pasa en Estados Unidos y otra es que se imite aquí. La quiebra de empresas es inevitable, son intentos de echar a andar un negocio y que no ha resultado. Es algo que ha pasado siempre. Lo malo es que ocurra aquí y que pase con muchas empresas. Lo bueno es que sirva como aprendizaje para otras muchas que van a contar con capital para desarrollarse. Pero los movimientos que hacen de verdad desplomarse la Bolsa son los que afectan a la economía. Hay valores que suben excesivamente, pues ya bajarán. Y cuando lo hacen, no se desploma la economía.

José Luis Gómez Barroso. Como ya he dicho, dependería de la magnitud de la caída. Un auténtico desplome sí podría provocar un efecto dominó en el resto de valores. En cualquier caso, si fuera buena la salud de la economía, la que demuestran sus magnitudes reales, se remontaría el vuelo porque la faceta financiera no es más que un reflejo del funcionamiento real de la economía en ese momento.

BIT. ¿Tanta subida y bajada puede hacer que el dinero abandone la Bolsa?

Blas Calzada. No me parece fácil que eso ocurra. La gente compra y vende, y llega un momento en que el efecto "numismatico" se puede pasar. Pero el efecto duradero del que quiere invertir a más largo plazo es más real, más estable y es el que cuenta. Consiguen el dinero a precios muy diferentes.

BIT. ¿No convendría regular más el capital/riesgo?

Blas Calzada. Es suficiente como está. La economía no es más que la introducción del progreso tecnológico en la vida corriente. Si tienes un proceso formativo que hace la tecnología vanal en casi todo el mundo, estas creando riqueza en todas partes con mucha sencillez. Esa es la importancia de las telecomunicaciones y por eso se están consiguiendo ciclos larguísimos, en la medida en que penetra en la vida social.

José Luis Gómez Barroso. Está habiendo un cambio económico y social, es un cambio no progresivo, sino rápido y muy inter conectado. El papel del Estado ha cambiado. Los grandes operadores, las multinacionales funcionan por encima o al margen de los estados. La UIT tiene que iniciar otros planteamientos, porque los niveles de control de poder y de recursos económicos que controlan estas mega empresas tienen que funcionar con unos parámetros nuevos. Estoy trabajando sobre qué se puede hacer para defender a los pequeños países subdesarrollados, sus tasas que quieren rebajar. Se trata de evitar los abusos del call-back, hasta donde llega el papel del estado, si habría que imponer ciertas normas de defensas.

Julián Inza. En torno a esta dureza del mercado, sorprende que se hunda algo como la red de satélites de Iridium que partió con un buen planteamiento, y están ahora mirando cómo tiran los satelites para que no se caigan y hagan daño. No se plantea nadie cómo re utilizar aquello. El inversor que invirtió pensando en que era una inversión de futuro, ha perdido todo. Y lo mismo le puede pasar a un America On Line que al cabo de cinco años a lo mejor no funciona.

José Luis Gómez Barroso. Evidentemente habrá más fracasos. No todas las apuestas pueden ganar la misma partida. Pongamos un ejemplo, los portales: ¿a cuántos en el futuro podremos considerar vencedores en la batalla entablada? Con seguridad, no a todos, si siguen creándose continuamente. Ahora bien, en conjunto y volviendo al tema de la Bolsa, en una cartera diversificada de estos valores los beneficios de la mayoría compensarán ampliamente los posibles fiascos.

Julián Inza. En internet está ocurriendo aquello de la teoría de la abundancia contra la de la escasez. Hasta hora la economía se ha movido por la teoria de la escasez (oferta/demanda), pero ahora con internet se produce la nueva teoría de la abundancia: ese tipo de bienes basados en la información tiene esa capacidad de realimentación, no se acaba porque no se gasta.. Ese entorno no funciona por la ley de la oferta y la demanda. La teoria del bazar frente a la teoria de la catedral. El desorden del bazar ofrece algo como el sistema operativo Linux, que todo el mundo puede usar gratis, pero deviene en herramientas productivas, porque mucha gente puede hacer muchas ofertas distintas. Es el movimiento continuo.