El cable, en la vanguardia de las telecomunicaciones


La continua y vertiginosa evolución que está teniendo lugar en el mundo de las telecomunicaciones en estos últimos años está sometiendo a la sociedad a un bombardeo incesante de ofertas, servicios, tecnologías. ¿Cuál es el papel y el posicionamiento del cable dentro de este mercado en permanente evolución?.

La gran diferencia entre los operadores de cable en España y el resto de los operadores es que los operadores de cable como R construimos una red de fibra óptica totalmente nueva en lugar de alquilar las redes telefónicas existentes, que son redes que iniciaron su desarrollo hace 75 años y cuyo único fin era transmitir voz a través del par de cobre. El sector del cable empieza hace 51 en EE.UU. y en España lo ha hecho 50 años después en 1999. Evidentemente puede que esto provoque una desventaja pero, aunque parezca extraño, tiene su parte positiva. Sin duda ninguna, y lo digo con profundo conocimiento de causa, las redes que los operadores de cable como R estamos desarrollando son las más avanzadas tecnológicamente a nivel internacional, mientras que a día de hoy podemos decir que redes como las americanas o las de los países europeos son totalmente obsoletas. Las redes de cable en España son desde su inicio redes enfocadas ya no sólo a las telecomunicaciones y a la televisión sino, lo que es más importante, están orientadas para el mundo Internet y, sobre todo, son las únicas capaces de dar soporte a la nueva generación de servicios interactivos que tendremos la posibilidad de conocer en muy poco tiempo.

Con toda seguridad, aquellos países que no logren desarrollar redes de banda ancha capaces de dar acceso a sus empresas y particulares a este tipo de servicios, en muy pocos años se quedarán en el vagón de cola.

De ahí también la importancia del papel de los legisladores que, desde mi punto de vista, en este momento están más preocupados por crear una competencia “teórica”, basada en el número de licencias, que una competencia efectiva que favorezca el desarrollo de redes alternativas de banda ancha.

Dentro del competitivo mundo de las telecomunicaciones pienso que hay dos “ganadores” claros, uno el móvil, por la capacidad de asociar la comunicación a la persona en el momento de la necesidad, y otro el cable como único facilitador de todo el abanico de servicios actuales y sobre todo futuros.

La capacidad del cable está muy por encima de las antiguas redes telefónicas, las de radio, los móviles o el satélite, permitiendo ofrecer todos estos servicios con una mayor calidad y rapidez. En un futuro muy cercano, el protagonismo lo tendrán la nueva generación de servicios interactivos que combinan voz, datos y vídeo digital, y a los que sólo se podrá acceder a través de las redes de telecomunicaciones de banda ancha.

Si tenemos en mente la exagerada evolución en los últimos años de la capacidad de procesamiento y pensamos en cómo un PC se nos queda obsoleto en un periodo de tiempo realmente corto, nos daremos cuenta de la potencialidad futura del cable, pues todos los analistas internacionales coinciden en señalar que la evolución de las necesidades de ancho de banda superarán con mucho el crecimiento producido en la capacidad de procesamiento.

Esta es una tendencia ya evidente a nivel internacional y que se ha visto reflejada en las tomas de participaciones accionariales que Microsoft ha hecho en alguna de las principales operadoras de cable americana y europeas y especialmente en el Reino Unido.

El hecho destacable es el de AT&T que, una vez tomada la decisión de entrar a competir en el bucle local con las tradicionales baby bells, se ha hecho en el año 1999 con más del 50 % de todo el mercado del cable de EE.UU. Podría haber desarrollado sus propias redes de par de cable, podría haber adquirido baby bells o apostar por las tecnologías radio. Su apuesta ha sido clara por los móviles y el cable.

La extensión del cable forma parte de un proceso largo y complicado aunque las inversiones en infraestructuras que se están realizando darán como resultado una industria firme y de calidad.

Si sumamos las inversiones previstas por todos los operadores de cable en España en un periodo de 8-10 años estaremos totalizando 1,2 – 1,5 billones de pesetas, sin duda uno de los principales proyectos que como país hemos acometido en las últimas décadas y, aunque todavía a día de hoy no tengamos conciencia de ello, probablemente el que más cambiará nuestras vidas y nuestra forma de hacer las cosas en los próximos años.

Como operador de Galicia creo que para un país como el nuestro de condición periférica, alejado geográficamente del centro de decisión y con una gran dispersión de la población, la importancia es todavía superior.

Por último, el haber configurado operadores de carácter regional permite un mejor acercamiento a la realidad y la capacidad de ofrecer servicios más cercanos, personalizados y rápidos, que convierten al cable en la “solución” de las telecomunicaciones a más corto plazo. El desarrollo de redes de banda ancha obliga a la localización de hubs regionales que permitan el almacenamiento de contenidos de interés local y, sobre todo e imprescindible, que garanticen un acceso a estos a muy altas velocidades.

De nada valdrían las redes de banda ancha si para acceder a los contenidos tuviésemos que “ir” siempre a Nueva York; se producirían cuellos de botella y el mercado no se desarrollaría.


Arturo Dopico Director General de R
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