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Especial. El negocio del cable
Por fin, el cable
Tras un largo período de falta de marco jurídico, el negocio
del Cable se inicia en España. El momento de su aparición coincide con una serie de
situaciones que afectan a su salida, la aparición de la Televisión Digital por
satélite, la liberalización de las telecomunicaciones... En sentido positivo, el
creciente interés del mercado por los servicios interactivos y las crecientes
oportunidades de las aplicaciones "en banda ancha", presentan una importante
oportunidad para el desarrollo de las redes de Cable.
En este panorama Telefónica hace una apuesta decidida por liderar el mercado de las
telecomunicaciones por Cable apoyándose en su fuerte base tecnológica y en su
experiencia internacional en el cable.
ras un
largo proceso de indecisiones y disputas, finalmente el negocio de las Telecomunicaciones
por Cable inicia su andadura en España. En estos momentos es bueno recordar que ya en los
años setenta Telefónica tendió una red de cable, entonces todo coaxial, que nunca pudo
ponerse en servicio. Desde entonces una serie de circunstancias y decisiones han ido
frenando la aparición de la T.V. por Cable en España, con el consiguiente retraso
respecto a otros muchos países, no sólo más avanzados, sino también en la América
Hispana, donde el negocio se desarrolla con enorme pujanza.
Mientras en los distintos países el Cable se desarrollaba con desigual fortuna,
dependiendo de las ofertas alternativas y del modelo de negocio elegido, en España el
proceso de definición del marco legal avanzaba penosamente. Finalmente, el 22 de
diciembre de 1995, aparece la Ley de las Telecomunicaciones por Cable cuyo desarrollo
reglamentario se alarga hasta la publicación de los Concursos y su adjudicación,
correspondiendo los primeros a Cataluña, Castilla y León y Cádiz municipio, el pasado
27 de agosto de 1997. A partir de ese momento empiezan a correr los plazos reglamentarios
para el despliegue de las redes y el inicio efectivo del servicio.
A fecha de hoy se han convocado 35 Concursos de los que ya se han resuelto 14. Debe
destacarse que aún quedan importantes demarcaciones pendientes de Concurso, si bien
parece que el objetivo es que esta fase se complete en el primer semestre del presente
año. Dados los plazos reglamentarios, las últimas adjudicaciones no se producirán hasta
el próximo 1999. No obstante, todo parece indicar que en 1998 ya se empezará a notar la
presencia del Cable y que 1999 será el año efectivo de inicio del nuevo negocio, ya con
todos los agentes presentes en el mercado.
En el negocio del Cable, cada país presenta circunstancias propias que hacen que el
panorama internacional, como ya se ha señalado, sea heterogéneo. El modelo español se
caracteriza por la existencia de dos posibles redes en cada demarcación y la presencia de
dos operadores: uno resultado del correspondiente Concurso y el otro Telefónica, que
deberá esperar dieciséis meses para iniciar el servicio. A Telefónica, además , se le
fijan otra serie de obligaciones entre las que destaca la necesidad de constituir una
filial 100%, Telefónica Cable S.A., que será la titular de negocio. Igualmente se le
permite constituir Sociedades Operadoras Locales en las que tendrá mayoría de capital.
Los pliegos de los Concursos fijan para cada demarcación importantes volúmenes mínimos
de inversión, que deberán garantizarse con los correspondientes avales, así como los
capitales que deberán tener las sociedades operadoras. Todo lo anterior configura un
panorama donde los operadores en liza corresponden a grandes grupos empresariales dadas
las importantes capacidades financieras requeridas.
A lo anterior hay que añadir una serie de circunstancias que configuran un escenario
singular en la aparición del nuevo servicio de Telecomunicaciones por Cable. En primer
lugar la existencia de una importante oferta de T.V. de pago, resultado de la entrada en
servicio de las dos plataformas de televisión digital por satélite y la oferta de Canal
Plus. El retraso en la salida del Cable en España provoca una situación atípica donde
el satélite se anticipa a las redes de Cable. Por otra parte, la coincidencia con la
aparición de los nuevos operadores de Telefonía Básica ha marcado el modelo de negocio
e incorporado como socios del Cable a las principales sociedades implicadas o aspirantes a
las licencias de Telefonía básica. Esta suma de circunstancias afectan a las
expectativas iniciales del Cable tanto en su expansión como en el énfasis de su oferta
entre los diferentes servicios posibles.
En sentido positivo el retraso ha hecho coincidir la salida del Cable con el crecimiento
espectacular de los servicios interactivos así como con importantes avances en la
integración de telecomunicaciones, televisión e informática. La aparición y
potenciación de las " autopistas de la información" representa una oportunidad
de soportar sobre el Cable numerosas aplicaciones de " banda ancha" cuya demanda
explotará en la próxima década y producirá importantes cambios en los hábitos y modos
de vida de los ciudadanos.
En cualquier caso, el éxito del Cable pasa por importantes inversiones en red, superiores
al billón de pesetas entre los dos operadores, y en ganar la batalla de los contenidos
posicionando al producto entre las diferentes ofertas que conviven en el mercado de la
televisión y los nuevos servicios interactivos. Será igualmente imprescindible destacar
la gran potencialidad del Cable frente a los medios alternativos, incidiendo en su gran
capacidad de transmisión, la interactividad, y la posibilidad de discriminar
geográficamente los contenidos que son las grandes bazas que el Cable deberá imponer en
los próximos años. Todo ello en una circunstancia en que el Cable convivirá con
múltiples ofertas alternativas y con una tecnología que presentará cada vez más
soluciones para servicios similares.

Con la aparición Cable se abre un período de grandes oportunidades: de nuevos servicios
para los ciudadanos, nuevos negocios para los operadores y más infraestructuras y
desarrollos a vender por la industria. El cable aparece así como el gran animador del
sector de las telecomunicaciones en España en los próximos años, tanto por sí mismo
como por su implicación y complementariedades con el proceso de liberalización de los
servicios de telecomunicaciones. Nuevos agentes y nuevos servicios se servirán del cable
para completar su infraestructura o potenciar su oferta con productos alternativos. Con
todo ello, el cable se presenta como una red "todo servicio" y marca el inicio
de las "autopistas de la información" en banda ancha para el sector
residencial.
En resumen, es urgente reducir el retraso que tenemos en las telecomunicaciones por Cable,
potenciando la aparición de nuevos servicios que serán diferenciales en la sociedades
avanzadas de las próximas décadas.
En este panorama la respuesta de Telefónica es una decidida apuesta por el negocio de las
Telecomunicaciones por Cable. Se ha contestado positivamente a los 36 requerimientos
recibidos y se ha desarrollado el esquema empresarial previsto en la Ley de Cable,
incorporando importantes socios locales a las Sociedades Operadoras Locales. .
Telefónica Cable considera el negocio de las Telecomunicaciones por Cable como un negocio
con un fuerte contenido local y en el que se aunan ofertas de televisión, tanto en
analógico como en digital, con servicios interactivos de altas prestaciones y alta
velocidad y servicios avanzados de voz. Para dar soporte a esta oferta Telefónica y
Telefónica Cable están desarrollando y desplegando una avanzada red de H.F.C. e
integrando los sistema de gestión de red y gestión de abonados a fin de garantizar la
máxima calidad de servicio y la mayor agilidad de gestión.
A esta voluntad de liderar el servicio tanto en contenidos como en mercado y tecnología
se suma la experiencia internacional de Telefónica en este negocio y la potencialidad que
supone contar con ofertas alternativas soportadas en medios distintos dentro del propio
grupo.
En conclusión, el Cable nace en España con un apreciable retraso y en un momento
especialmente turbulento de las Telecomunicaciones, pero en el que aparecen nuevas
demandas y oportunidades de negocio en una sociedad que evoluciona rápidamente hacia un
Mundo interactivo. Telefónica aspira, en este nuevo contexto, a liderar el mercado del
cable aportando a los ciudadanos soluciones del máximo nivel tecnológico acordes con la
demanda creciente de nuevas y más sofisticadas propuestas.
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