La evolución de las telecomunicaciones como factor de innovación social

Gonzalo León Gonzalo León
Catedrático de Ingeniería Telemática
de la E.T.S.I. de Telecomunicaciones

EN EL PERIODO cubierto por los 100 números de BIT, y desde la perspectiva de un ciudadano normal, las telecomunicaciones se han convertido en algo presente en muchos aspectos de su vida. Hemos pasado de poseer únicamente un teléfono convencional, a disponer en muchos de nuestros hogares de módem, antena parabólica, teléfono móvil y, a comenzar lentamente a acceder a servicios avanzados de comunicaciones.

Es verdad que quienes vivimos (y convivimos) con la evolución tecnológica parece que lo que ha ocurrido es normal, incluso previsible, y que el ritmo de crecimiento no es tan elevado. Unicamente viéndolo desde una perspectiva de años, podemos ver el enorme cambio acontecido. Este cambio se observa desde diferentes perspectivas y afecta al concepto mismo de Sociedad de la Información y al papel de las Telecomunicaciones en ella.

Si profundizamos en las razones que nos han llevado a esta situación de cambio, encontramos dos causas fuertemente ligadas que nos parecen significativas: aceleración en la última década de la evolución tecnológica y la generalización de los conocimientos relativos a las telecomunicaciones.

Las consecuencias de este fenómeno son variadas pero es seguro que afectará profundamente a lo que será el sector de las telecomunicaciones en el futuro. Globalmente considerado se ha convertido en un factor de innovación, en una herramienta habilitadora de otros proyectos en nuestro sector productivo y en la sociedad en su conjunto.

Evolución tecnológica

Este verano se ha instalado en la ETSIT-UPM una reliquia tecnológica por gentileza de Telefónica de España: una central "rotary" 7Al de 200 líneas que aún funciona. Cuando me quede el otro día viendo cómo limpiaban los selectores, recordaba los planos del 7D (el hermano pequeño de la instalada) y la búsqueda de los contactos de aquellos relés dispersos por los planos, cuando algunos de mis alumnos actuales me devolvieron a nuestro mundo, preguntándome qué era aquella extraña máquina huida de algún Parque Jurásico de la tecnología. Ni siquiera recono cían en aquel grandioso animal a una central telefónica. Alumnos que, en muchos casos, tienen una pequeña red local en su casa conectando algunos PCs viejos con aplicaciones software de red que se han instalado, que me preguntan sus dudas por correo electrónico y que acceden al "Web" para buscar las transparencias de las clases y muchas otras informaciones más o menos inútiles.

Es evidente que ni las comunicaciones móviles, ni banda ancha, ni la red inteligente, ni Internet (al menos en el fenómeno de masas que conocemos), ni la televisión digital, ni casi nada de lo que son ahora las telecomunicaciones ocupaban un papel relevante cuando BIT arrancaba su andadura.

La figura describe lo que he denominado fuerzas motrices de la evolución tecnológica de las telecomunicaciones. Todas ellas están fuertemente relacionadas y globalmente son factores de innovación poderosos.

Por razones de espacio centraremos en este breve artículo en la evolución tecnológica en tres ámbitos complementarios: comunicaciones móviles personales, comunicaciones de banda ancha y servicios avanzados multimedia desde la perspectiva de su impacto social.

Comunicaciones móviles personales

Posiblemente han sido las comunicaciones móviles uno de los factores de cambio que la sociedad en su conjunto ha percibido de forma mas nítida. Hemos pasado en estos años de verlo como algo del futuro ligado a "Star Trek" a que nos regalen un teléfono móvil al hacer la compra los sábados por la mañana.

Posiblemente, se podría decir que este efecto no es más que el resultado de la convergencia de un conjunto de tecnologías habilitadoras maduradas en un tiempo muy corto y aderezadas por unas normas internacionales que han hecho posible la creación de un mercado enormemente pujante. Y es verdad. Pero, no sólo eso.

Lo que merece destacarse es que las telecomunicaciones móviles en el período que nos ocupan se han convertido en un elemento cotidiano en el que la presión de la demanda ha empujado fuertemente a la oferta. Los acontecimientos de los dos últimos años con el despliegue del GSM por los dos operadores existentes o la telefonía rural en Galicia apoyada en tecnología móvil han demostrado el enorme poder de innovación que poseen las comunicaciones móviles.

El otro elemento de gran importancia en el futuro próximo es el desarrollo de las comunicaciones móviles personales a través de satélite. No sólo los satélites geoestacionarios sino los de baja cota que, en el plazo de dos años, pueden hacer realidad las comunicaciones mundiales (eso sí, a un coste relativamente alto y limitado a "pocos" usuarios).

Aún existen, sin embargo, limitaciones tecnológicas que deberán superarse los próximos años. Podemos mencionar tres áreas de interés en los que las actividades de I+D son más importantes (todas ellas contenidas dentro del Programa Marco de I+D de la Unión Europea).

* Incremento del ancho de banda (ahora limitado al canal telefónico lo que limita los servicios avanzados en móviles).

* Terminales móviles inteligentes capaces de ofrecer servicios avanzados y personalización para determinadas aplicaciones.

* Convergencia de los estándares actuales en GSM, DECT y otros para hacer realidad un mercado global de servicios móviles.

Comunicaciones de banda ancha

Este es el segundo elemento tecnológico que ha evolucionado fuertemente. Ha ocurrido con el ancho de banda en las telecomunicaciones lo que a la Informática le ocurrió con la memoria. En un caso se partía de unos cuantos KHz y en otros de unos pocos KB y hemos llegado a cifras mucho más altas.

La situación, sin embargo, es bien distinta cuando se habla de penetración en los productos y servicios reales: el coste de los MB no es directamente proporcional al de los KB como parcialmente ocurre con el ancho de banda.

La aparición de tecnologías de transmisión y conmutación que cambian substancialmente nuestra visión de las telecomunicaciones como ATM (asynchronous transfer mode) ha impulsado nuevos sistemas de conmutación.

El abaratamiento de la fibra óptica permite pensar en su instalación hasta la manzana o hasta el abonado como una alternativa real del bucle de abonado que, por otra parte, mediante técnicas ASDIL permites llevar servicios avanzados hasta el abonado mediante pares de cable. También soluciones a la red de acceso basadas en tecnologías móviles pueden ser importantes en un futuro próximo. La digitalización de los servicios de difusión asimétricos, permite también la aparición de soluciones para TV digital interactiva.

Servicios avanzados multimedia

Nos encontramos ahora con una fuerza motriz que está sirviendo de catalizador para la utilización de anchos de banda mucho mayores, para la creación de servicios avanzados y para un profundo desafío en la concepción del software: multimedia. Detrás de esa palabra casi mágica se esconde un conjunto de problemas técnicos y de despliegue no resueltos que está sirviendo para acelerar la introducción de cambios muy profundos en la concepción y comercialización de los sistemas de telecomunicación.

La funcionalidad de los servicios de telecomunicación actuales descansa en una complejidad software creciente. El denominado software de comunicaciones (protocolos, pasarelas, control de llamadas, sistemas operativos de tiempo real, etc.) constituye hoy día la punta de lanza para la introducción de nuevas tecnologías de software. Es importante destacar que la industria de telecomunicaciones (tanto proveedores de equipos como operadores) es una de las industrias más innovadoras en el proceso de adopción de nuevas tecnologías y muchos de los avances en las tecnologías de la información han surgido de las necesidades planteadas por ésta.

Pero no sólo es necesario el desarrollo de software. Con la necesidad de incorporar rápidamente servicios avanzados, útiles para el usuario, compatibles con los anteriores y asegurar su despliegue mundial, está emergiendo un concepto mucho más importante: la ingeniería de servicios de telecomunicación como una disciplina en sí misma.

Bajo este término se agrupa un conjunto de técnicas aun no maduras que permiten la concepción y despliegue de un servicio avanzado (no necesariamente multimedia ni de banda ancha). Ideas detrás de las Arquitecturas de Red de Información para Telecomunicaciones (TINA) van a tener un efecto fortísimo agrupando los esfuerzos de I+D en la creación rápida de servicios multimedia con aspectos de movilidad y comunicaciones en grupo.

Es importante destacar que muchos de estos servicios van a acercarse al ciudadano de la mano del fenómeno "Internet" sin necesidad de desplegar redes de banda ancha.

Banalización de las telecomunicaciones

Hay otro aspecto que me parece muy importante para entender el proceso seguido. En este período, las telecomunicaciones han dejado de ser patrimonio de los ingenieros de telecomunicación; (como tampoco lo es la informática de los informáticos ni la electrónica de los electrónicos). Comenzaron estos 100 BITs balbuceando las primeras redes digitales, incorporando los ordenadores en el control telefónico e incrementando la penetración de nuestros servicios telefónicos como si todo eso fuese patrimonio exclusivo de unos profesionales denominados "telecos".

En los próximos años la introducción de sistemas de (tele)comunicación en muchos ámbitos de nuestra sociedad; desde el sector productivo al doméstico obligará a que muchos más profesionales adquieran los conocimientos necesarios para instalar, operar y extraer el mayor partido posible de las nuevas tecnologías de las telecomunicaciones.

Aceptar que las telecomunicaciones (a un determinado nivel) no son patrimonio de nadie. y que las barreras profesionales que parecían evidentes hace quince años han saltado por los aires con el acelerón de la tecnología debe constituir la base para el reposicionamiento de nuestro papel. Pretender defenderlas a ultranza me parece una vana ilusión y, lo que es peor, un grave error estratégico. Nuestra profesión (y, por tanto, nuestra capacidad formativa) deberá abrirse mucho más en el futuro.

Si las telecomunicaciones caminan a convertirse cada vez más en una ingeniería de servicios, las consecuencias para nuestros profesionales son importantes porque no sólo su formación en aspectos determinados deberá modificarse sino, mucho mas importante, la misma Concepción de su profesión. Deberemos seguir este proceso con atención y empezar a prepararnos.

Y ante esa evolución tecnológica que hemos hecho? Nuestros titulados han demostrado a lo largo del tiempo una flexibilidad encomiable y han podido seguir el ritmo impuesto por la tecnología en su desarrollo profesional al asegurarse una buena base tecnológica desde la electrónica, informática y comunicaciones. Nuestra Escuela sufrió una profunda transformación en los años 70 de lo que yo me beneficié (de la mano de Segovia que, aunque yo aún era estudiante, su influjo ha estado presente hasta nuestros días próximos a cumplirse el veinticinco aniversario de aquel hecho).

No es evidente, sin embargo, que el modelo seguido hasta ahora siga siendo útil en el futuro. En estos años también se encuentran los gérmenes de un nuevo cambio orientado hacia la gestión de las telecomunicaciones.

Con ello, no sólo me refiero a las técnicas concretas de gestión de un sistema sino y, más importante, a la necesaria amplitud con la que un ingeniero de telecomunicación va a tener que desarrollar su función en el futuro.

Enseñanzas para el

futuro

La predicción tecnológica es una tarea complicada con la que la se han acumulado grandes errores. Es posible, suponer, sin embargo, que la tecnología se seguirá desarrollando impulsada por una demanda dirigida.

No obstante, el esfuerzo se centrará en disponer de servicios avanzados que permitan emplear las tecnologías desarrolladas en la última década. Todavía es pronto para percibir con claridad cuáles son sus consecuencias pero debemos (esta vez sí) adelantarnos a los acontecimientos.


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